{"id":8301,"date":"2016-03-07T20:22:25","date_gmt":"2016-03-08T01:22:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-61-10\/"},"modified":"2016-03-07T20:22:25","modified_gmt":"2016-03-08T01:22:25","slug":"estudio-biblico-de-2-corintios-61-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-61-10\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Corintios 6:1-10"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Corintios 6:1-10<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy al cap\u00edtulo 6, en nuestro recorrido por esta Segunda ep\u00edstola del ap\u00f3stol San Pablo a los Corintios.  Y estamos en un cap\u00edtulo que nosotros hemos llamado \u00abel consuelo de Dios para todas las circunstancias del ministerio de Cristo\u00bb.  Tenemos ante nosotros los requisitos de un buen ministro o siervo de Jesucristo.  Y ninguno de nosotros puede leer esto sin exclamar: \u00a1Qui\u00e9n es capaz de hacer estas cosas!  Ninguno de nosotros podr\u00eda estar a la altura de este elevado modelo.  Y quisi\u00e9ramos que usted note que todav\u00eda estamos en la secci\u00f3n del consuelo, la consolaci\u00f3n, el est\u00edmulo de Dios, que abarca los primeros siete cap\u00edtulos de esta Segunda ep\u00edstola a los Corintios. Ese consuelo de Dios fue desarrollado en relaci\u00f3n con los planes de la vida (1:3-24), en la restauraci\u00f3n de un creyente que hab\u00eda pecado (cap. 2), en el glorioso ministerio de Cristo (cap. 3), en el ministerio del sufrimiento por causa del testimonio de Cristo (cap. 4), y en el ministerio del martirio por Cristo (cap. 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, como ya hemos anticipado, tenemos ante nosotros, el consuelo de Dios en todas las circunstancias del ministerio de Cristo. Leamos el vers\u00edculo primero, de este cap\u00edtulo 6, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios, que inicia un p\u00e1rrafo que examina<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las experiencias duras, dif\u00edciles del ministerio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos tambi\u00e9n a que no recib\u00e1is en vano la gracia de Dios\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queremos poner \u00e9nfasis aqu\u00ed a esto que se nos dice sobre ser colaboradores.  Es decir que trabajamos juntos.  Necesitamos reconocer que existe una l\u00ednea divisoria entre los hombres en nuestros d\u00edas, que necesita ser borrada.  Nos referimos a los que dedican todo su tiempo a la obra cristiana, y a los profesionales o personas que desempe\u00f1an diversas ocupaciones seculares.  Hay ciertas personas que han recibido el don de la ense\u00f1anza, que han sido llamados a ense\u00f1ar; otros a ser pastores, y otros, que han sido llamados a ser misioneros. Es que Dios ha dado un don a cada miembro del organismo que llamamos iglesia o cuerpo de Cristo. Tenemos quiz\u00e1s una divisi\u00f3n muy marcada entre los que ocupan el p\u00falpito y los que se sientan en los bancos de la iglesia, y no hay necesidad de   continuar enfatizando aun m\u00e1s esa distinci\u00f3n, porque todos somos colaboradores en la obra de Dios. Si usted es uno de aquellos que se sienta en un banco de la iglesia y nos est\u00e1 escuchando hoy, usted es tan responsable  como yo de la proclamaci\u00f3n de la Palabra de Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 hayamos recibido un don diferente al suyo. Puede que usted desempe\u00f1e una da las muy variadas profesiones u ocupaciones laborales de nuestro tiempo, pero, hablando francamente estimado oyente, usted es tan responsable como yo de la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios. En realidad nosotros necesitamos reconocer que Dios ha dado a la Iglesia ciertas personas que pueden ense\u00f1ar, algunas que pueden actuar o funcionar como Pastores, y otros que han recibido dones diferentes que pueden usarse en la obra de Dios en nuestros d\u00edas; esto es para equipar, preparar a los creyentes para que puedan servir con eficacia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y una vez m\u00e1s deseamos mencionar lo que dijimos en un programa anterior de algo que escuchamos decir al director de un seminario, y que afirm\u00f3 que: \u00abLos pastores no producen ovejas, sino que son las ovejas las que producen otras ovejas\u00bb.  Muchas personas piensan que el predicador es el que tiene que ganar a toda la gente para Cristo, que \u00e9se es su trabajo.   Pero, estimado oyente, perm\u00edtanos decirle que \u00e9sa es tambi\u00e9n su obligaci\u00f3n, es obligaci\u00f3n suya.  Dios ha dado maestros, predicadores del evangelio y misioneros,  para que todos \u00e9stos preparen y ense\u00f1en al cuerpo de creyentes, es decir,  a aquellos que ocupan un lugar en los bancos de las Iglesias, para que ellos sean preparados para salir a dar testimonio de su fe en Cristo.  Ya sabe que el Pastor no es el que produce las ovejas.  \u00c9l las puede alimentar y cuidar.  \u00c9l pastorea las ovejas pero no las puede producir.  Son las ovejas las que producen ovejas. Y as\u00ed operan en el mundo espiritual los que pastorean espiritualmente a los creyentes, que son como las ovejas, espiritualmente hablando y en el lenguaje de las Escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una gran parte de la obra de Dios se encuentra estancada porque las ovejas no est\u00e1n dando testimonio de su fe, cuando hay muchos que podr\u00edan estar haci\u00e9ndolo en todas las \u00e1reas de la sociedad. Y quisi\u00e9ramos volver a hacer una pregunta, a un nivel m\u00e1s personal: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo usted, estimado oyente, para proclamar la Palabra de Dios a otros?  Hay algunos que nos est\u00e1n escuchando en esta ocasi\u00f3n, que podr\u00edan hacer algunas cosas que yo no puedo hacer, y que ning\u00fan predicador de este pa\u00eds podr\u00eda llevar a cabo.  Hay gente que conf\u00eda en usted, porque le conoce, y le escuchar\u00eda con atenci\u00f3n lo que usted tenga que decirles.  Pero no escuchar\u00edan a alguien a quien no conocen, como por ejemplo a un maestro en un programa de radio, a menos que usted les anime a escucharnos. Por tal motivo decimos que somos colaboradores en esta gran tarea de difundir la Palabra de Dios y todos, cada uno en su lugar, en su \u00e1rea de responsabilidad, somos esenciales para llevar a cabo una misi\u00f3n tan amplia y urgentemente necesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed Pablo dijo: \u00abos exhortamos tambi\u00e9n a que no recib\u00e1is en vano la gracia de Dios\u00bb.  Ahora, \u00bfc\u00f3mo puede uno recibir en vano la gracia de Dios?  Pues bien, de la siguiente manera.  Dios nos est\u00e1 colmando de Su bondad y Su misericordia. El alegrarnos por Su bondad y por la salvaci\u00f3n de la gracia de Dios, y sin embargo, estar viviendo vidas controladas por nuestra propia naturaleza, por nuestras pasiones, es lo que implica haber recibido en vano la gracia de Dios.  Y podr\u00edamos formular la siguiente pregunta: \u00bfQu\u00e9 respuesta estamos hoy dando, o c\u00f3mo estamos reaccionando ante el amor del coraz\u00f3n de Dios? \u00c9sta es una respuesta que debemos afrontar y que servir\u00e1 para examinarnos a nosotros mismos. Continuemos ahora, leyendo el vers\u00edculo 2, de este cap\u00edtulo 6, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abporque \u00e9l dice: En tiempo aceptable te he o\u00eddo, y en d\u00eda de salvaci\u00f3n te he socorrido. Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el d\u00eda de salvaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas que dicen: \u00abBien, yo no voy a aceptar a Cristo ahora, lo har\u00e9 en otra oportunidad\u00bb.  Y lo postergan para otra ocasi\u00f3n en la que creen que podr\u00e1n escuchar otra conferencia o exposici\u00f3n del mensaje del Evangelio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estimado oyente, yo no s\u00e9 qui\u00e9n es usted, d\u00f3nde est\u00e1, o en qu\u00e9 condici\u00f3n se encuentra en este momento.  Pero, si usted a\u00fan no es salvo y me est\u00e1 escuchando, para usted ahora es el tiempo aceptable. Este preciso instante es el momento oportuno. No piense en cuando tendr\u00e1 la pr\u00f3xima oportunidad de escuchar la invitaci\u00f3n del mensaje del Evangelio.  Si usted nos est\u00e1 escuchando en este momento, este es el tiempo aceptable.  No sabemos qu\u00e9 hora es donde usted est\u00e1 escuchando ahora, porque este programa se transmite a diferentes horas por diferentes estaciones; pero, mire usted su reloj y la hora que en el se indique constituye el tiempo para usted: Ahora, estimado oyente, ahora es el tiempo propicio.  Alguien podr\u00eda preguntar: \u00bfY no podr\u00eda aceptar a Cristo ma\u00f1ana? Probablemente s\u00ed. Pero ni usted, ni yo, ni nadie, tenemos alguna garant\u00eda de que estaremos con vida en el d\u00eda de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora lo que dice el vers\u00edculo 3, de este cap\u00edtulo 6, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo damos a nadie ninguna ocasi\u00f3n de tropiezo, para que nuestro ministerio o servicio no sea desacreditado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra versi\u00f3n lo traduce de la siguiente manera: \u00aben nada damos mal ejemplo a nadie, para que nuestro trabajo no caiga en descr\u00e9dito\u00bb. Nosotros tenemos que tener mucho cuidado con nuestro comportamiento. Aqu\u00ed la expresi\u00f3n no se refiere a evitar herir los sentimientos de otras personas. Porque hay personas que son tan susceptibles, que se sienten agraviadas u ofendidas por cualquier detalle de poca importancia y se sentir\u00e1n heridas haga uno lo que haga o deje de hacer. No hay forma de complacerlas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, no dar ninguna ocasi\u00f3n de tropiezo significa que uno deber\u00eda vivir de tal manera que nadie pueda se\u00f1alarnos a cada uno con el dedo y decir: \u00abdebido a la conducta de esa persona no tengo confianza en la salvaci\u00f3n que ella profesa poseer\u00bb. En este cap\u00edtulo 6, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios, tenemos una lista de cosas que deber\u00edan caracterizar al ministerio y ser\u00e1 interesante mencionarlas.  Leamos entonces el vers\u00edculo 4, que dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAntes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en aflicciones, en privaciones, en angustias\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podemos lograr esa actitud?  Con mucha paciencia, la cual ocupa el primer lugar en la lista.  Seguramente simpatiza con nosotros si reconocemos que es dif\u00edcil mantener una actitud paciente. Menos mal que es uno de los aspectos del fruto que el Esp\u00edritu Santo puede producir en nuestra vida. Y a continuaci\u00f3n, se mencionan las aflicciones. Que constituyen una experiencia com\u00fan a todos los siervos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n el ap\u00f3stol se refiri\u00f3 a las privaciones. Al vivir en una sociedad rica y de consumo, dif\u00edcilmente podemos comprender lo que significa carecer de los medios m\u00e1s elementales de vida, como por ejemplo, la comida y la ropa. Tambi\u00e9n se refiri\u00f3 el ap\u00f3stol San Pablo a las angustias. Con estas palabras, el escritor de esta carta estaba refiri\u00e9ndose indudablemente a experiencias vividas por \u00e9l mismo, como otras de las circunstancias que se mencionan en esta lista. Podr\u00edamos calificarlas como experiencias que llevan a las personas al l\u00edmite mismo de su capacidad de resistencia, o de supervivencia.  Y \u00e9stas son algunas de las pruebas que aquellas personas dedicadas al servicio del Se\u00f1or tienen que soportar en muchos lugares del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 5, de este cap\u00edtulo 6 de 2 Corintios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn azotes, en c\u00e1rceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego continu\u00f3 relat\u00e1ndonos sus experiencias diciendo en este vers\u00edculo,  en azotes.  Tenemos la idea de que muy pocos de nosotros sabemos lo que quiso decir con esto de ser azotados. Para Pablo, los azotes consistieron en sesiones de cuarenta azotes en las cuales fue golpeado con una vara. En nuestro caso, el equivalente podr\u00eda haber sido en las ocasiones en que nos hayamos sentido lastimados por una observaci\u00f3n hiriente. Y a veces tales golpes son causados por personas que profesan querernos. Y las siguientes experiencias enumeradas en este vers\u00edculo exponen los variados eventos de la vida del ap\u00f3stol, en los cuales el poder de Dios actu\u00f3 para preservarle en el cumplimiento de los prop\u00f3sitos para los que hab\u00eda sido llamado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, Pablo continu\u00f3 exponiendo otro conjunto de caracter\u00edsticas que identificar\u00edan al ministerio o servicio para Dios. Leamos los vers\u00edculos 6 y 7 de este cap\u00edtulo 6 de 2 Corintios: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aben pureza, en conocimiento, en tolerancia, en bondad, en el Esp\u00edritu Santo, en amor sincero; en palabra de verdad, en poder de Dios y con armas de justicia para la derecha y para la izquierda\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas cosas que tenemos aqu\u00ed, estimado oyente, deber\u00edan ser se\u00f1ales de identificaci\u00f3n del ministerio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos dice que debemos actuar con pureza.  Estimado oyente, es importante de que un siervo de Dios sea puro en su vida.  Una de las cosas que mas da\u00f1o hacen al ministerio cristiano en la actualidad es la falta de pureza y, concretamente, la inmoralidad y la falta de transparencia en todos los aspectos de la conducta cristiana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego se nos dice aqu\u00ed: y en conocimiento.  Este conocimiento no s\u00f3lo se refiere a la Palabra de Dios, sino que el predicador y el maestro tienen que mantenerse al tanto de lo que est\u00e1 ocurriendo en la \u00e9poca en que est\u00e1n viviendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante leemos: en tolerancia.  Esta palabra vuelve a presentarse aqu\u00ed, y esta tolerancia es la paciencia, vestida de otra manera.  Ahora, siguiendo en este vers\u00edculo tenemos: en bondad, en el Esp\u00edritu Santo.  Y que Dios tenga misericordia de cualquier predicador, pastor o maestro que trate de predicar sin la gu\u00eda e inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios. Eso es lo que m\u00e1s nos preocupa sobre todas las otras cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que hemos trabajado en el ministerio, en cada oportunidad que tenemos de presentar el mensaje de la Palabra de Dios, oramos al Se\u00f1or pidi\u00e9ndole que nos ayude a predicar en el poder del Esp\u00edritu Santo.  Porque ninguno de nosotros puede confiar en s\u00ed mismo, en sus propias fuerzas, para poder producir un impacto duradero y fruct\u00edfero en las vidas de las personas.  S\u00f3lo de esa manera  un siervo de Dios puede desarrollar un ministerio eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego se nos dice en amor sincero.  El amor genuino es algo que hace mucha falta en nuestros d\u00edas. No se necesitan personas que finjan un sentimiento que no exista, y que citen t\u00f3picos ni frases que no se correspondan con la realidad.  Lo que necesitamos es amor sincero, genuino, real, verdadero. Es decir, que necesitamos el amor que s\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede poner en los corazones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos m\u00e1s adelante, que se nos dice: en palabra de verdad.  Ahora, esto de palabra de verdad, quiere decir que el predicador, el maestro, debe conocer bien su Biblia.  Adem\u00e1s, deber\u00e1 predicar o ense\u00f1ar en poder de Dios. Y esto s\u00f3lo es posible cuando el pastor o el maestro pasan tiempo a solas con Dios, antes de ponerse en pie ante el p\u00fablico. Y siguiendo la lectura de este vers\u00edculo vemos algo m\u00e1s: con armas de justicia para la derecha y para la izquierda, y en este caso el autor se refer\u00eda a una vida recta en todas las \u00e1reas, a pesar de los ataques del enemigo que pod\u00edan estar dirigidos hacia cualquier aspecto de la vida del cristiano. Otras versiones aqu\u00ed traducen armas de justicia, tanto ofensivas como defensivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, Pablo nos dej\u00f3 un conjunto de nueve paradojas que habr\u00edan de caracterizar a un siervo de Dios, distribuidas en tres listas de elementos. Leamos los vers\u00edculos 8 al 10, de este cap\u00edtulo 6 de  Segunda de  Corintios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abpor honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como enga\u00f1adores o impostores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, pero llenos de vida; como castigados, pero no muertos; como entristecidos, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, pero posey\u00e9ndolo todo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar tenemos la frase por honra y por deshonra. Algunos nos aprobar\u00e1n y otros nos desaprobar\u00e1n. Esto nos deja un ministerio o un servicio bien equilibrado. Luego dice, por mala fama y por buena fama. Aunque algunos digan cosas negativas sobre nosotros, continuamos sirviendo al Se\u00f1or, ante quien somos responsables. En realidad, los halagos nos hacen m\u00e1s da\u00f1o que las cr\u00edticas.  Pero la lista del ap\u00f3stol Pablo contin\u00faa y tenemos la frase siguiente: como enga\u00f1adores, pero veraces. Aunque alguna vez seamos calificados como impostores, lo cierto es que exponemos la Palabra verdadera de Dios. Y sigue la lista present\u00e1ndonos como desconocidos, pero bien conocidos. Aqu\u00ed se refiere al hecho de que un siervo de Dios puede resultar desconocido para el mundo, pero lo importante es que sea conocido por Dios. La siguiente paradoja de la lista describe a los que est\u00e9n como moribundos, pero llenos de vida.  Aqu\u00ed fue como si Pablo hubiera escogido u ocupado el lugar de la muerte y, sin embargo, ten\u00eda una vida nueva y abundante en Cristo. Luego se nos hablo de estar como castigados, pero no muertos. Pablo experiment\u00f3 con frecuencia persecuci\u00f3n, el ser golpeado, azotado, apedreado, y sin embargo, continu\u00f3 viviendo. Adem\u00e1s, la lista incluye la posibilidad de sentirse entristecidos, pero siempre gozosos. La tristeza proven\u00eda de los pecados de la gente y su rechazo al Evangelio que el ap\u00f3stol predicaba; sin embargo, disfrutaba de una alegr\u00eda aut\u00e9ntica por su relaci\u00f3n con Cristo. Y continuando con las paradojas, tenemos la frase como pobres, pero enriqueciendo a muchos. Aunque el ap\u00f3stol careciera a veces de elementos para cubrir sus necesidades materiales b\u00e1sicas, como cuando pas\u00f3 hambre, sed, o careci\u00f3 de ropas o vivienda, o sufri\u00f3 malos tratos, no obstante, pudo distribuir valores espirituales. Y la lista de paradojas se completa con la frase como no teniendo nada, pero posey\u00e9ndolo todo. Esto concuerda con lo que el ap\u00f3stol les dijo a los Corintios en su primera carta, 3:22, de que todo les pertenec\u00eda;  el mundo, la vida, la muerte, el presente y el futuro. Y conclu\u00eda diciendo all\u00ed: y vosotros sois de Cristo, y Cristo es de Dios. Por ello en esta \u00faltima paradoja se contrastaba la extrema pobreza humana y material, con la ilimitada riqueza de aquellos que poseen las mayores bendiciones espirituales. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, en esta parte del cap\u00edtulo, Pablo nos ha dejado tres conjuntos de elementos o caracter\u00edsticas que describen al ministerio o servicio cristiano. La primera lista se refer\u00eda primordialmente a los elementos f\u00edsicos, las segunda a los factores o vivencias de la mente humana y la tercera, a los elementos espirituales. Todos ellos son particularmente importantes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estas paradojas o situaciones contradictorias, se han convertido en una realidad en las vidas de los cristianos. Es que cuando una persona establece una relaci\u00f3n con Dios al confiar en el Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador, el Esp\u00edritu de Dios, que es el agente de la regeneraci\u00f3n, y que produce el nuevo nacimiento espiritual que se opera en la vida de esa persona,  viene a morar en su vida. La persona que est\u00e1 unida a Cristo, es una nueva creaci\u00f3n. Esa persona ha sido liberada de su vieja vida, y recibe por la obra del Esp\u00edritu, un nuevo punto de vista sobre el mundo y el sufrimiento humano, as\u00ed como nuevos valores y actitudes que culminar\u00e1n en la vida eterna. Estimado oyente, le invitamos a entrar en esta nueva dimensi\u00f3n, que le permitir\u00e1 vivir en esta tierra un anticipo de la eternidad. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Corintios 6:1-10 Llegamos hoy al cap\u00edtulo 6, en nuestro recorrido por esta Segunda ep\u00edstola del ap\u00f3stol San Pablo a los Corintios. 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