{"id":8304,"date":"2016-03-07T20:22:32","date_gmt":"2016-03-08T01:22:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-81-7\/"},"modified":"2016-03-07T20:22:32","modified_gmt":"2016-03-08T01:22:32","slug":"estudio-biblico-de-2-corintios-81-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-81-7\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 2 Corintios 8:1-7"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Corintios 8:1-7<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos encontramos en el cap\u00edtulo 8 de esta Segunda ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios.  Usted habr\u00e1 ya descubierto, si nos acompa\u00f1a en esta lectura y esperamos que as\u00ed sea, que ahora cambia el tema de la ep\u00edstola.  En los siete cap\u00edtulos anteriores, Pablo habl\u00f3 sobre el consuelo de Dios. Esperamos que le haya tra\u00eddo consuelo y fuerza el saber que tiene a Alguien que le puede ayudar hoy mismo en su vida cristiana. La reacci\u00f3n m\u00e1s natural al leer los cap\u00edtulos anteriores ser\u00eda la de decir, \u00abPablo, d\u00edganos m\u00e1s sobre este tema del consuelo\u00bb. Sin embargo, Pablo cambi\u00f3 el tema abruptamente.  Y, \u00bfsabe usted de qu\u00e9 habl\u00f3 Pablo en el cap\u00edtulo ocho?  De una colecta de dinero para los cristianos pobres que estaban en la ciudad de Jerusal\u00e9n.  Y nos hizo descender a esta tierra de una manera repentina.  Porque ahora el tema trata del \u00abofrendar cristiano\u00bb.  Despu\u00e9s de tratar el tema de la vida cristiana, en los cap\u00edtulos 1 al 7, nos llev\u00f3 al tema del \u00abdar cristiano\u00bb, que ocupar\u00e1 los cap\u00edtulos 8 y 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta secci\u00f3n, que incluye los cap\u00edtulos 8 y 9, trata el tema general de \u00abLa colecta para los creyentes pobres de la iglesia de Jerusal\u00e9n\u00bb. Puede dividirse de la siguiente manera. En este cap\u00edtulo 8, en los primeros 6 vers\u00edculos, el ap\u00f3stol Pablo nos dio un ejemplo de lo que es el dar cristiano.  Luego, en este mismo cap\u00edtulo, en los vers\u00edculos 7 hasta el 15, \u00e9l nos dio una exhortaci\u00f3n a contribuir con nuestras ofrendas.  Y, luego \u00e9l present\u00f3 una explicaci\u00f3n del dar cristiano, desde el cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 16, hasta el cap\u00edtulo 9, vers\u00edculo 5.  Entonces finaliz\u00f3 esta secci\u00f3n con un mensaje de est\u00edmulo para la presentaci\u00f3n de las ofrendas por parte del cristiano, que se encuentra en el cap\u00edtulo 9, en los vers\u00edculos 6 al 15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia nos ense\u00f1a que no es necesario presentar muchos mensajes sobre las ofrendas con las que el cristiano contribuye al sostenimiento econ\u00f3mico de su iglesia.  El Profesor McGee nos ha contado que, en su experiencia de 21 a\u00f1os pastoreando una iglesia, habr\u00e1 predicado 2 o 3 mensajes sobre el tema de la contribuci\u00f3n del cristiano a su iglesia. Sin embargo, ha visto que las contribuciones econ\u00f3micas de los miembros de la iglesia se han duplicado y triplicado durante ese per\u00edodo. Ello ha confirmado su creencia de que el pueblo de Dios apoyar\u00e1 un ministerio que ense\u00f1a y predica la Palabra de Dios. El profesor McGee siempre desaprob\u00f3 que se ejerciera presi\u00f3n para la obtenci\u00f3n de fondos para apoyar a ministerios cristianos, \u00e9l pensaba que no hab\u00eda base B\u00edblica para esos m\u00e9todos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed en estos dos cap\u00edtulos, en los cap\u00edtulos 8 y 9 de esta Segunda ep\u00edstola a los Corintios, encontramos la secci\u00f3n m\u00e1s extensa  y completa que trata con la forma de contribuir econ\u00f3micamente a la iglesia por parte de los creyentes, que tenemos en las Escrituras.  En realidad, todo lo que necesitamos saber se menciona aqu\u00ed. No hay reglas o leyes, pero s\u00ed hay ciertos principios muy claros.  Quiz\u00e1 esto le llame la atenci\u00f3n  y sea algo nuevo para usted.  Alguien quiz\u00e1 diga: \u00abBueno, yo pensaba que hab\u00eda que dar el diezmo\u00bb. Esa no es la regla obligatoria para este tiempo.  Quiz\u00e1 pueda ser un principio que usted quisiera seguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra que se destaca como importante en esta secci\u00f3n es la palabra \u00abGracia\u00bb.  Ahora, si usted ha le\u00eddo el cap\u00edtulo 8, habr\u00e1 notado que esta palabra gracia aparece como cuatro o cinco veces y que en el cap\u00edtulo 9 aparece dos o tres veces m\u00e1s.  Y Pablo habl\u00f3 acerca de la gracia y la gracia de dar, considerado un tema muy importante.  Vamos a examinar algunos de estos pasajes donde fue mencionada la palabra \u00abgracia\u00bb.  Leamos el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 8, de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios, que inicia el p\u00e1rrafo que trata sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>El ejemplo del dar cristiano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAsimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed Pablo la llama \u00abla gracia de Dios\u00bb.  Es decir, algo que se le ha dado a la iglesia. En el vers\u00edculo 4, se indica que los creyentes de Macedonia pidieron que se les concediese el privilegio de participar en este servicio para los santos. Otra traducci\u00f3n m\u00e1s literal traduce esta frase de la siguiente manera: les concedi\u00e9semos la gracia de tener parte en este servicio para los santos. La palabra gracia aparece otra vez en el vers\u00edculo 6 en el siguiente texto; de manera que exhortamos a Tito, para que tal como comenz\u00f3 antes, asimismo acabe tambi\u00e9n entre vosotros esta obra de gracia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9sa es otra palabra maravillosa que Pablo us\u00f3 y que tiene un gran significado para nosotros. \u00c9l estaba llamando al dar, una \u00abgracia\u00bb. Es una gracia de Dios. Es una disposici\u00f3n creada por el Esp\u00edritu de Dios. El ap\u00f3stol estaba escribiendo a los creyentes de Corinto, cont\u00e1ndoles que los Macedonios hab\u00edan tenido ese tipo de gracia, y dici\u00e9ndoles que esperaba que los Corintios tuvieran tambi\u00e9n esa misma gracia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos definen a la gracia como el don inmerecido de parte de Dios, y estamos de acuerdo con esa definici\u00f3n, y sin embargo no describe adecuadamente esta palabra.  Podr\u00eda hacerle perder a uno el gran significado que tiene.  En el griego cl\u00e1sico, uno encuentra que la palabra griega \u00abkaris\u00bb significa una gracia exterior como la belleza, la hermosura, el encanto, la  amabilidad, la buena voluntad, la gratitud, la delicia, o el placer.  Para los griegos tres gracias que podr\u00edamos describir con las palabras buena, bella y noble.  Los griegos ten\u00edan una mentalidad misionera en cuanto a su cultura y quer\u00edan impartirla a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo eligi\u00f3 esta palabra y le dio un nuevo brillo, una nueva gloria; y los escritores cristianos la adoptaron.  Pablo la us\u00f3 una y otra vez.  Ahora, veamos cuidadosamente esta definici\u00f3n. La gracia de Dios es la pasi\u00f3n que Dios tiene de compartir toda Su bondad con los dem\u00e1s.  La gracia quiere decir que Dios desea darle a usted las cosas buenas, toda Su bondad.  \u00c9l quiere hacerle a usted una persona hermosa, noble.  Y quiere que en usted se haga realidad la semejanza, el parecido con Su Hijo. \u00c9sta es la gracia de la cual escribi\u00f3 Pablo en Efesios 2:8, \u00abPor gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es un don de Dios.  No por obras para que nadie se glor\u00ede\u00bb.  Nosotros \u00e9ramos pecadores perdidos; no ten\u00edamos nada que ofrecerle a Dios por nuestra salvaci\u00f3n.  As\u00ed que \u00c9l nos salv\u00f3 por gracia.  \u00c9l ten\u00eda una pasi\u00f3n por querer salvarnos. \u00c9l nos am\u00f3,  pero no nos pod\u00eda perdonar de una manera arbitraria, porque \u00c9l es un Dios santo. De modo que tuvo que proveer un medio, y ese medio fue enviar a Su Hijo Jesucristo a morir por nosotros.  En Juan 3:16 se nos dijo que \u00abDe tal manera am\u00f3 Dios al mundo que ha dado a Su hijo Unig\u00e9nito\u00bb.  Dios est\u00e1 comprometido en la actividad de dar y no de recibir.  Y creemos que eso lo debemos dejar  bien en claro.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces  damos la impresi\u00f3n de que Dios es pobre y que necesita nuestra ayuda econ\u00f3mica; bueno, \u00c9l no la necesita.  Dios no es pobre.  \u00c9l dijo a Su pueblo en el Salmo 50:10-12, \u00abPorque m\u00edo es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas. Toda ave de los montes conozco, y m\u00edo es todo lo que en el campo se mueve. Si yo tuviera hambre, no te lo dir\u00eda a ti; porque m\u00edo es el mundo y todo lo que en \u00e9l hay\u00bb. O sea, que Dios no necesita absolutamente nada de nosotros.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia primitiva consideraba el dar como una gracia; era una pasi\u00f3n, un deseo abrumador de compartir las cosas de Dios con los dem\u00e1s.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo estaba escribiendo espec\u00edficamente para una situaci\u00f3n local particular, y debemos reconocer eso.  La iglesia de Jerusal\u00e9n hab\u00eda sido la primera en compartir el evangelio.  El evangelio hab\u00eda comenzado all\u00ed en esa ciudad. El Se\u00f1or les hab\u00eda dicho a los disc\u00edpulos que deb\u00edan ser testigos suyos comenzando en Jerusal\u00e9n.  Los ap\u00f3stoles amaban la ciudad de Jerusal\u00e9n y se quedaron all\u00ed hasta que la persecuci\u00f3n los oblig\u00f3 a salir de la ciudad y entonces fueron esparcidos por todas partes. Tuvieron que salir por los caminos hacia Judea y Samaria y, finalmente, hasta los confines de la tierra. Ahora, la iglesia de Jerusal\u00e9n fue debilitada a causa de esta persecuci\u00f3n.  En realidad hab\u00eda mucha hambre en ese tiempo y hab\u00eda muchos que viv\u00edan en una extrema pobreza.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el transcurso de su tercer viaje misionero, Pablo estuvo recolectando fondos para ayudar a los creyentes en Jerusal\u00e9n.  Esto fue algo revolucionario. Aqu\u00ed tenemos a las iglesias del campo misionero enviando una ofrenda para ayudar a la iglesia madre, es decir, a la iglesia que  hab\u00eda comenzado la obra en el campo de misi\u00f3n.  En el d\u00eda de hoy sucede lo contrario. Enviamos a los misioneros y los apoyamos en el campo de misi\u00f3n.  Pero en los d\u00edas del ap\u00f3stol Pablo, el campo misionero estaba apoyando, ayudando a la iglesia de donde hab\u00edan salido los misioneros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo no pod\u00eda ir a Corinto en ese momento, y por eso en esta carta envi\u00f3 sus instrucciones de c\u00f3mo deb\u00edan ellos entregar su contribuci\u00f3n econ\u00f3mica.  Como ten\u00eda la intenci\u00f3n de ir a Corinto, les dijo que no quer\u00eda que se hiciera una promoci\u00f3n para que los creyentes contribuyesen, cuando \u00e9l se encontrara all\u00ed. Una vez que estuviera en Corinto, no quer\u00eda dedicar tiempo recolectando dinero. Quer\u00eda pasar su tiempo ense\u00f1\u00e1ndoles la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, hemos expuesto los matices de la situaci\u00f3n local en Corinto y los antecedentes de las instrucciones que se encuentran en esta parte de la carta. Los hechos de la situaci\u00f3n local ya se han convertido en historia, pero los principios que Pablo estableci\u00f3 permanecen. Creemos que son tan claros y n\u00edtidos hoy como cuando Pablo los expuso al principio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este primer vers\u00edculo que hemos le\u00eddo, Pablo cit\u00f3 a los creyentes en Macedonia como un ejemplo del dar cristiano.  Al hacerlo se refer\u00eda a la iglesia de Filipos.  Y a continuaci\u00f3n procedi\u00f3 a exponer los motivos de aquellos creyentes y sus m\u00e9todos para entregar sus contribuciones econ\u00f3micas. Leamos ahora los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAsimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia, porque, en las grandes aflicciones con que han sido probadas, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que ellos dieron de su extrema pobreza.  No ten\u00edan riquezas. No contribuyeron de su excedente ni de su situaci\u00f3n de abundancia, sino desde su pobreza. Nos tememos que en la actualidad no sabemos mucho sobre esa forma de contribuir. Y continuamos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDoy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas, pidi\u00e9ndonos con muchos ruegos que les concedi\u00e9ramos el privilegio de participar en este servicio para los santos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya indicamos anteriormente que otra versi\u00f3n traduce este vers\u00edculo 4 de la siguiente manera: Suplic\u00e1ndonos espont\u00e1neamente, con mucha insistencia, les concedi\u00e9semos la gracia de tener parte en este servicio para los santos. Las donaciones que hab\u00edan recogido eran una demostraci\u00f3n de \u00abgracia\u00bb, una muestra de compa\u00f1erismo y comuni\u00f3n, que implicaba compartir las cosas de Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El don que ellos recibieron era de gracia.  Dios les hab\u00eda dado la gracia de dar.  Y lo que ellos estaban dando era una gracia, era una participaci\u00f3n.  Eso quiere decir compartir las cosas de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni usted ni yo, estimado oyente, podemos imaginar el amor que ellos ten\u00edan los unos por los otros. Nosotros hablamos en el d\u00eda de hoy de la acci\u00f3n social de la iglesia, y debemos confesar que la hemos perdido de vista. Es bueno en el d\u00eda de hoy el poder contribuir para las misiones y a los misioneros; pero, \u00bfqu\u00e9 podemos decir sobre los pobres que est\u00e1n en nuestra congregaci\u00f3n  y que necesitan ayuda?  Y muchos de ellos no quieren que se conozcan sus necesidades reales para no dar que hablar a la gente, y se sentir\u00edan avergonzados de recibir alguna ayuda. Podemos apreciar que hemos perdido esta maravillosa gracia de dar.  Esta gente de Macedonia, en cambio, lo pudo hacer. Esta actitud no es muy corriente en el d\u00eda de hoy.  Leamos el vers\u00edculo 5, de este cap\u00edtulo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY no como lo esper\u00e1bamos, sino que a s\u00ed mismos se dieron primeramente al Se\u00f1or y luego a nosotros, por la voluntad de Dios\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo dijo aqu\u00ed que \u00e9sa no era la actitud que \u00e9l hab\u00eda esperado, porque aquellos creyentes se ofrecieron as\u00ed mismos, primero al Se\u00f1or, lo cual era fundamental. En segundo lugar, se hab\u00edan dedicado a cierta actividad local de la obra local de Cristo, comprometi\u00e9ndose totalmente con ella. Se ofrecieron a Pablo de acuerdo con la voluntad de Dios, lo cual implica que le ayudaron en la proclamaci\u00f3n del Evangelio. Es que se ofrecieron a Dios abandonando todo lo dem\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que en el cap\u00edtulo 15 de la primera carta del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios, el ap\u00f3stol habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n y del cielo, y podemos imaginarnos que casi le dijeron a Pablo que continuara hablando de ese hermoso tema.  Pero Pablo les dijo algo que los debi\u00f3 impactar.  En la Primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 1, el ap\u00f3stol les dijo: \u00abEn cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros tambi\u00e9n de la manera que orden\u00e9 en las iglesias de Galacia\u00bb.  Fue como si les hubiera dicho: \u00abYo les quiero hablar ahora de algo muy pr\u00e1ctico\u00bb. Y aqu\u00ed en su segunda carta a los Corintios les dijo que no deb\u00edan dar de mala gana. Los creyentes de Macedonia contribuyeron de una manera tan generosa como si hubieran tenido grandes riquezas.  \u00a1Qu\u00e9 cuadro magn\u00edfico, este!  Dios ama al dador alegre. Aquella fue una verdadera muestra de compa\u00f1erismo cristiano, porque ellos compartieron lo que ten\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estas iglesias se consideraban en deuda con la iglesia madre de Jerusal\u00e9n por las bendiciones espirituales que hab\u00edan recibido. Hab\u00edan recibido de los creyentes de Jerusal\u00e9n el Evangelio.  Por eso en este momento estaban enviando contribuciones materiales a la iglesia en Jerusal\u00e9n, que se encontraba en una situaci\u00f3n triste. De acuerdo con este principio, Pablo escribi\u00f3 a los G\u00e1latas, en el cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 6, lo siguiente: \u00abEl que es ense\u00f1ado en la palabra, haga part\u00edcipe de toda cosa buena al que lo instruye\u00bb.  En otras palabras, quer\u00eda decir que los que recib\u00edan ense\u00f1anza deb\u00edan hacerse cargo de los gastos de aquellos de quienes recib\u00edan bendiciones espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos  reconocer tambi\u00e9n que tenemos que dar con alegr\u00eda, como los creyentes de Macedonia. No de mala gana, a disgusto, como quien piensa que tiene que dar por obligaci\u00f3n. Debemos sentir satisfacci\u00f3n en contribuir para que la Palabra de Dios pueda alcanzar a muchos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos c\u00f3mo el Se\u00f1or Jesucristo observaba a la gente que estaba depositando el dinero en el arca de las ofrendas del templo.  Creemos que el Se\u00f1or contin\u00faa haci\u00e9ndolo.  En el relato de Lucas 21:3 y 4, vemos que un hombre rico lleg\u00f3 y dej\u00f3 una ofrenda muy generosa.  Pero despu\u00e9s, lleg\u00f3 una viuda pobre y dej\u00f3 en al arca dos monedas de cobre. Si uno compara lo que ella dio con las riquezas del templo, sus pocas monedas no significaban nada. Pero el Se\u00f1or Jesucristo expres\u00f3 la evaluaci\u00f3n de Dios y dijo que ella estaba dando mucho m\u00e1s que los otros, porque todos daban sus ofrendas de lo que les sobraba, pero ella, en su pobreza, hab\u00eda dado todo lo que ten\u00eda para vivir. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los creyentes de Macedonia se hab\u00edan entregado a s\u00ed mismos a Dios, y estimado oyente, si Dios no lo tiene a usted mismo, entonces \u00c9l no quiere nada de usted.  Si \u00c9l no tiene su mano, \u00c9l no quiere lo que usted tiene en su mano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 8 de Segunda de Corintios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abde manera que exhortamos a Tito, para que tal como comenz\u00f3 antes, as\u00ed tambi\u00e9n acabe tambi\u00e9n entre vosotros esta obra de gracia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo despach\u00f3 a Tito para que administrase la parte de esa colecta que les correspond\u00eda a los Corintios. Tito hab\u00eda acumulado experiencia en la recolecci\u00f3n de dinero para obras de caridad. Se desconoce en qu\u00e9 momento \u00e9l se implic\u00f3 en las tareas de recaudaci\u00f3n en Corinto. Pablo dijo que la gracia que hab\u00eda motivado a los creyentes de Macedonia deb\u00eda ser la misma gracia que motivara a los Corintios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estudiamos la carta de Pablo a los Romanos, en el cap\u00edtulo 12:8 vimos que el escritor hab\u00eda mencionado el don o la capacidad espiritual dada para contribuir a las necesidades de los dem\u00e1s. Dijo textualmente que el que daba o repart\u00eda, deb\u00eda hacerlo con generosidad. Pablo mismo hab\u00eda ayudado generosamente a los Corintios y ellos, a su vez, le hab\u00edan expresado su cari\u00f1o. La verdadera prueba de cualquier persona consiste en lo que esa persona da para la obra del Se\u00f1or. Es que el dar cristiano, la ofrenda, es una parte de nuestra adoraci\u00f3n a Dios. Si no tenemos esa gracia, esa disposici\u00f3n para dar, debi\u00e9ramos orar a Dios para que nos d\u00e9 un esp\u00edritu generoso, una actitud de compartir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 7, que da comienzo a un p\u00e1rrafo que contiene<\/p>\n<h3 class='estudio'>Una exhortaci\u00f3n al dar cristiano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, como en todo abund\u00e1is, en fe, en palabra, en conocimiento, en toda solicitud y en vuestro amor por nosotros, abundad tambi\u00e9n en esta obra de gracia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo les estaba aqu\u00ed elogiando. Ellos sobresal\u00edan en todo: en fe, en facilidad de palabra para testificar acerca de su fe en Cristo, en sus conocimientos y en su dedicaci\u00f3n y disposici\u00f3n para servir, y en su amor por el ap\u00f3stol Pablo y por los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. Entonces Pablo les pidi\u00f3 que procurasen sobresalir tambi\u00e9n en esa obra, en esa gracia de dar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que Pablo era sensible a la autoridad que le reconoc\u00edan las iglesias que \u00e9l hab\u00eda fundado y prefer\u00eda que la motivaci\u00f3n de los creyentes para contribuir a los necesitados no fuera el resultado de mandamientos externos, sino que surgiera de la devoci\u00f3n y el amor sincero al Se\u00f1or. Hemos destacado hoy, en el vers\u00edculo 5, la entrega de los creyentes de Macedonia al Se\u00f1or. Lo fundamental en este y otros temas relacionados con el compromiso del cristiano, es la actitud de entrega incondicional al Se\u00f1or, como una actitud de amor hacia \u00c9l.  En ese sentido, el ap\u00f3stol Juan tambi\u00e9n dijo en su primera carta 3:16-18 que el darse uno mismo es una expresi\u00f3n del amor verdadero: \u00abEn esto conocemos el amor: en que \u00c9l puso su vida por nosotros; tambi\u00e9n nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su coraz\u00f3n contra \u00e9l, \u00bfc\u00f3mo puede morar el amor de Dios en \u00e9l? Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad\u00bb. Nuestro modelo, que es Jesucristo, puso su vida por nosotros, se entreg\u00f3 totalmente y muri\u00f3 por nuestros pecados en la cruz. Y nadie podr\u00e1 expresar el amor de Dios a otros, con generosidad, con alegr\u00eda, a no ser que primero lo haya experimentado en su vida. Hemos destacado en este programa, la palabra gracia y citamos nuevamente aquel vers\u00edculo de Efesios 2:8, \u00abPor gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es un don de Dios.  No por obras para que nadie se glor\u00ede\u00bb. Destacamos que nosotros no ten\u00edamos nada que ofrecerle a Dios para obtener nuestra salvaci\u00f3n. Pero \u00c9l tom\u00f3 la iniciativa en dar, en entregar a Su Hijo. Ahora, usted tiene la oportunidad de responder a Su amor. Por ello, estimado oyente, le invitamos a sentirse objeto de ese amor y a aceptar por la fe, la obra de amor que el Se\u00f1or Jesucristo realiz\u00f3 a favor suyo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Corintios 8:1-7 Nos encontramos en el cap\u00edtulo 8 de esta Segunda ep\u00edstola del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios. Usted habr\u00e1 ya descubierto, si nos acompa\u00f1a en esta lectura y esperamos que as\u00ed sea, que ahora cambia el tema de la ep\u00edstola. En los siete cap\u00edtulos anteriores, Pablo habl\u00f3 sobre el consuelo de Dios. Esperamos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-2-corintios-81-7\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 2 Corintios 8:1-7\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}