{"id":8323,"date":"2016-03-07T20:23:16","date_gmt":"2016-03-08T01:23:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-job-24-312\/"},"modified":"2016-03-07T20:23:16","modified_gmt":"2016-03-08T01:23:16","slug":"estudio-biblico-de-job-24-312","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-job-24-312\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Job 2:4-3:12"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Job 2:4 &#8211; 3:12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy nuestro estudio del libro de Job, y estamos contemplando, en los vers\u00edculos 1 al 6 del cap\u00edtulo 2, la cuarta escena que se presenta en este libro y que transcurre en el cielo; y vemos aqu\u00ed que el Se\u00f1or hab\u00eda destacado de una manera particular el ejemplo de Job, que a pesar de las m\u00e1ximas p\u00e9rdidas humanas que un ser humano pod\u00eda tener, p\u00e9rdidas como su familia, y la totalidad de sus bienes materiales,  se manten\u00eda firme en su dependencia de Dios y en su conducta intachable. Y leemos ahora en el vers\u00edculo 4, de este cap\u00edtulo 2 de Job:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondiendo Satan\u00e1s al Se\u00f1or, dijo: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene lo dar\u00e1 por su vida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Satan\u00e1s por lo general acierta al analizar a la mayor\u00eda de los cristianos. Hay un resquicio en nuestra armadura. Tenemos nuestro tal\u00f3n de Aquiles, una determinada debilidad. Y cuando nos enfrentamos a las cosas m\u00e1s b\u00e1sicas, entonces nos derrumbamos, nos hundimos.  Pero, de acuerdo con Primera de Corintios 10:13,  Dios nos ha prometido que \u00c9l  no nos dejar\u00e1 sufrir pruebas m\u00e1s duras de lo que podamos soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba Dios tambi\u00e9n nos dar\u00e1 el modo de salir de ella, para que podamos soportarla.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, donde quiere que usted se encuentre, y cualquiera sea la prueba que usted est\u00e1 soportando, sepa que Dios puede sostenerle. Esta verdad constituye un gran consuelo. No sabemos lo que un nuevo d\u00eda nos deparar\u00e1. Si alguna tragedia que no se puede expresar con palabras, o momentos llenos de encanto y felicidad. Sea lo que fuere, Dios har\u00e1 posible que pasemos por esas experiencias. \u00c9l se ocupar\u00e1 de que nuestra armadura resista cualquier ataque. Veremos eso m\u00e1s adelante pero, desde ya podemos disfrutar de esa seguridad. Satan\u00e1s es un ser mentiroso y dijo que Job estar\u00eda dispuesto a sacrificarlo todo por salvar su cuerpo y su vida, y que si a \u00e9l se le permitiese tocar su cuerpo, \u00e9l maldecir\u00eda a Dios en su cara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos ahora a la quinta escena, comprendida entre los vers\u00edculos  7 y 10 de este cap\u00edtulo 2 de Job. Leamos entonces los vers\u00edculos 7 y 8, que nos llevan nuevamente a<\/p>\n<h3 class='estudio'>La tierra de Uz<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSali\u00f3 entonces Satan\u00e1s de la presencia del Se\u00f1or e hiri\u00f3 a Job con una llaga maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Y Job, sentado en medio de ceniza, tomaba un trozo de tiesto y se rascaba con \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre estaba siendo probado en cada parte de su propia vida.  Y en realidad, Satan\u00e1s estaba tratando de derribarle, de quebrarle. Este hombre ha perdido todas sus posesiones materiales, despu\u00e9s a su familia; y ahora su cuerpo f\u00edsico estaba siendo atacado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay aparentemente, ninguna explicaci\u00f3n humana para los sufrimientos de Job.  No era un castigo por sus pecados, y no tendr\u00eda ning\u00fan sentido si uno no tuviera una percepci\u00f3n clara de lo que estaba ocurriendo. \u00c9se fue el  motivo por el cual Dios nos dio una explicaci\u00f3n al principio del libro, para que pudi\u00e9ramos entender esta tragedia. Lo que estaba sucediendo ten\u00eda un prop\u00f3sito elevado y digno. Hab\u00eda una raz\u00f3n suficiente y buena en los designios internos de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando se re\u00fanen todos los hechos, y se consideran todos los aspectos, se puede apreciar que Dios ten\u00eda un prop\u00f3sito en todo este drama.  Y era el de la disciplina.  Podemos decir que era bueno para Job.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que la forma de actuar de Dios no es como la nuestra. Bien dijo Isa\u00edas 55:9,  \u00abComo son m\u00e1s altos los cielos que la tierra, as\u00ed son mis caminos m\u00e1s altos que vuestros caminos\u00bb. Nos cuesta entender, asimilar la disciplina de Dios, as\u00ed como cuando \u00e9ramos peque\u00f1os, nos costaba asimilar la disciplina de nuestros padres. Es como la historia que se cuenta de ese padre que estaba castigando a su hijo peque\u00f1o y mientras tanto le dec\u00eda: \u00abEsto me duele a m\u00ed m\u00e1s que a ti\u00bb.  A lo cual el ni\u00f1o respondi\u00f3: \u00abSi, pero no en el mismo lugar\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tratamos de librar a nuestros hijos de problemas y tristezas. Hacemos todo lo posible para evitarles situaciones de apremio. Les damos todo lo que podemos para hacerles la vida agradable, pero de esa manera les perjudicamos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, lleg\u00f3 el d\u00eda cuando Job se dio cuenta  que algo bueno estaba surgiendo de esta experiencia suya.  Pero, al principio, \u00e9l no pod\u00eda comprenderlo.  Y no s\u00f3lo era para el bien de Job, sino para la gloria y el honor de Dios. El car\u00e1cter de Dios hab\u00eda sido puesto en entredicho por Satan\u00e1s. Usted se puede imaginar lo que esas criaturas inteligentes creadas por Dios habr\u00e1n pensado al escuchar que Satan\u00e1s estaba difamando a Dios. La implicaci\u00f3n sat\u00e1nica era que Dios no era digno de ser amado. Que Dios ten\u00eda que pagar a Job, que ten\u00eda que comprarle para que \u00e9ste le amara y le sirviera.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 diremos del caso nuestro? \u00bfSomos contemporizadores? Dios es bueno y misericordioso con nosotros.  Nosotros disfrutamos de Su bondad, pero cuando estamos bajo una prueba, es entonces cuando demostramos lo que verdaderamente somos.  Usted sabe que el fuego siempre quema la escoria y la prueba revela lo que es genuino.  Nosotros tenemos que ser la luz del mundo.  La luz es para la oscuridad, y \u00c9l nos coloca  en la oscuridad para que nuestra luz brille.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nunca ha prometido a ninguno de Sus hijos una vida f\u00e1cil.  Por el contrario, \u00c9l prometi\u00f3 que el camino ser\u00eda escabroso. Pero si sufrimos con \u00c9l, reinaremos con \u00c9l. Sin dolor no hay gloria ni honor.  Si no hay sufrimiento, ni lucha,  tampoco habr\u00e1 una supremac\u00eda ni un lugar de honor.  Es muy dif\u00edcil para nosotros  doblegarnos bajo la poderosa mano del Dios Todopoderoso.  \u00c9sa es la raz\u00f3n por la cual Pablo pudo decir: \u00abConociendo, pues, el temor del Se\u00f1or, persuadimos a los hombres\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfqu\u00e9 clase de problema ten\u00eda Job?  Se nos dice aqu\u00ed que \u00e9l ten\u00eda una especie de \u00falcera repulsiva y dolorosa, y que \u00e9l se rascaba con un tiesto, es decir, un trozo de una vasija de barro. Ha habido mucha especulaci\u00f3n sobre la naturaleza de la enfermedad de Job. Un destacado m\u00e9dico, el Dr. Cedric Harvey, afirm\u00f3 en Londres que Job fue en realidad v\u00edctima de una dermatitis psicosom\u00e1tica. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una enfermedad producida por la ansiedad. En cuanto a los s\u00edntomas de esta dolencia, el citado investigador escribi\u00f3 en una revista m\u00e9dica opinando que un estudio de este libro destaca el insomnio de Job, sue\u00f1os terribles o pesadillas, y un estado general de ansiedad. Otro m\u00e9dico, el Dr. Charles Brim, especialista en cardiolog\u00eda opin\u00f3 que Job sufr\u00eda de pelagra, que es una enfermedad con manifestaciones cut\u00e1neas, digestivas y nerviosas, producida por la falta de vitamina B1 en la alimentaci\u00f3n. Se ha sugerido, incluso que sufr\u00eda de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Satan\u00e1s se puso entonces en acci\u00f3n para arrebatarle todo aquello en lo que el ser humano se apoya para tener dignidad en esta vida. Y el relato nos presenta a su esposa. Escuchemos lo que ella dijo, leyendo el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces le dijo su mujer: \u00bfA\u00fan te mantienes en tu integridad? \u00a1Maldice a Dios y mu\u00e9rete!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la extra\u00f1a sugerencia de su mujer las opiniones var\u00edan entre quienes piensan que quer\u00eda librarse de \u00e9l,  y aquellos que opinan que su consejo fue una sugerencia tierna, porque ella no le pod\u00eda ver sufrir de esa manera. Ante el hecho de que Satan\u00e1s le quit\u00f3 a Job todo lo que ten\u00eda surge la pregunta de por qu\u00e9 no le arrebat\u00f3 tambi\u00e9n a su mujer. Creemos que no lo hizo as\u00ed porque ella no era de ninguna ayuda para \u00e9l. Parec\u00eda como si ella de hecho cumpl\u00eda las \u00f3rdenes o las intenciones de Satan\u00e1s. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 10 de este cap\u00edtulo 2 de Job:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l le dijo: Como suele hablar cualquier mujer insensata, as\u00ed has hablado. \u00bfPues qu\u00e9? \u00bfRecibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pec\u00f3 Job con sus labios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job hab\u00eda mantenido su integridad hasta este punto.  En realidad, el Libro de Job comienza en el pr\u00f3ximo vers\u00edculo, el vers\u00edculo 11. Y aqu\u00ed tenemos la segunda gran secci\u00f3n de este libro, que en el bosquejo hemos titulado \u00abDi\u00e1logo\u00bb, escrito en prosa, y que se extiende desde este cap\u00edtulo 2:11 hasta el cap\u00edtulo 42:6. Esta escena es la sexta, y tiene lugar en el basurero de la ciudad, y es descrita hasta el cap\u00edtulo 37:24. Leamos entonces el vers\u00edculo 11, que nos lleva a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Basurero de la ciudad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTres amigos de Job, Elifaz, el temanita, Bildad, el suhita, y Zofar, el naamatita, al enterarse de todo este mal que le hab\u00eda sobrevenido, llegaron cada uno de su tierra, habiendo acordado venir juntos a condolerse con \u00e9l y a consolarlo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 11 al 13, veremos que Job se enfrent\u00f3 con la falta de comprensi\u00f3n de sus amigos. Pero vamos a intentar identificar a estos amigos. Elizaf, era un Temanita. Tem\u00e1n era un nieto de Esa\u00fa, de acuerdo con G\u00e9nesis 36:10-11. Bildad era un suhita. S\u00faa era hijo de Abraham, de acuerdo con G\u00e9nesis 25:2. Y Zofar era un naamatita. Naama estaba en la parte norte de Arabia. Estos hechos nos conducen a fijar la \u00e9poca de Job en el per\u00edodo de los patriarcas y tambi\u00e9n nos proporcionan la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica general donde Job vivi\u00f3, aunque no se conoce el lugar exacto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos hombres, pues, llegan para condolerse junto con Job, y ya que vamos a decir algunas cosas bastante negativas acerca de sus amigos, creemos que ser\u00eda conveniente decir todo lo bueno que podamos sobre ellos.  Ellos eran amigos verdaderos de Job hasta que le ocurri\u00f3 esto.  Esta experiencia los hizo alejarse de su amigo.  Y la raz\u00f3n de ese distanciamiento era que ellos no conoc\u00edan a Dios y tampoco sab\u00edan por qu\u00e9 Dios hac\u00eda ciertas cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensamos que \u00e9sa es una buena raz\u00f3n por la cual muchos de nosotros deber\u00edamos tener mucho cuidado, cuando tratamos de explicar por qu\u00e9 ocurren ciertas cosas en las vidas de otras personas.  No tenemos en realidad, el derecho de decir: \u00abBueno, Dios ha permitido que eso le suceda a tal persona por esta y esa raz\u00f3n\u00bb.  Podremos pensar que hemos acertado con una buena raz\u00f3n para explicar lo ocurrido, cuando el problema es que realmente no sabemos la verdadera raz\u00f3n por la cual algo le ha ocurrido a alguien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estos amigos estaban tan seguros de sus razones, como lo estamos nosotros en el d\u00eda de hoy, del por qu\u00e9 ocurren ciertas cosas; ellos pensaban que sab\u00edan por qu\u00e9 ocurr\u00edan ciertas cosas, pero estaban completamente equivocados.  Pero tengamos en cuenta que ellos eran amigos de Job, y usted quiz\u00e1 nos pregunte: \u00ab\u00bfC\u00f3mo sabe usted eso?\u00bb  Bueno, escuchemos lo que dicen aqu\u00ed los vers\u00edculos 12 y 13, de este cap\u00edtulo 2 de Job:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstos, alzando los ojos desde lejos, no lo reconocieron. Entonces lloraron a gritos, y rasg\u00f3 cada cual su manto y esparcieron polvo los tres sobre sus cabezas hacia el cielo. As\u00ed permanecieron sentados con \u00e9l en tierra durante siete d\u00edas y siete noches, y ninguno le dec\u00eda una palabra, porque ve\u00edan que su dolor era muy grande\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos hombres hab\u00edan o\u00eddo que su amigo Job estaba atravesando por problemas, pero nunca se imaginaron que estos fueran tan graves como eran en realidad. La \u00faltima oportunidad en que hab\u00edan visto a Job, \u00e9l se encontraba en su hermosa casa, rodeado de sus hijos e hijas; hab\u00edan contemplado la riqueza de Job que era evidente por todas partes, hasta donde alcanzaba la vista en el paisaje que pod\u00edan contemplar.  Y ahora, llegaban a visitar a su amigo.   Por lo menos esperaron que se encontrara en su lujosa casa en su casa, pero le vieron en pleno basurero de la ciudad, donde se arrojaban los desperdicios, rasc\u00e1ndose con un trozo de una vieja vasija de barro. Ya no le quedaba absolutamente nada, todo hab\u00eda desaparecido.  \u00a1Pobre Job!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estos amigos se lamentaron con \u00e9l, lloraron, y gritaron de dolor.  Y por siete d\u00edas ellos se sentaron con \u00e9l y no dijeron ni una sola palabra; simplemente pasaron siete d\u00edas y siete noches sentados all\u00ed, junto a Job.  Podemos decir que eran verdaderos amigos. En la medida en que sab\u00edan hacerlo, trataron de consolarlo simplemente acompa\u00f1\u00e1ndole durante esos 7 d\u00edas. Ahora, aunque se lamentaron con \u00e9l durante todo ese tiempo, no estaban en condiciones de consolarlo por tres razones: en primer lugar, ellos no comprend\u00edan a Dios; en segundo lugar, ellos tampoco comprend\u00edan a Job; y en tercer lugar, ellos no se comprend\u00edan a s\u00ed mismos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante aquellos siete d\u00edas de lamentaci\u00f3n, Job estuvo bajo su mirada cr\u00edtica y ellos meneaban sus cabezas con un gesto de comprensi\u00f3n. Eran personas brillantes, fil\u00f3sofos, que dedicaban mucho tiempo a pensar. Estuvieron reflexionando todo ese tiempo, y llegaron a una conclusi\u00f3n. Llegaron a ella desde diferentes perspectivas, pero la conclusi\u00f3n era la misma: Job ten\u00eda que haber sido un pecador terrible para que le ocurrieran estas cosas. Dios ten\u00eda que estar castig\u00e1ndole. Y lo mejor que pod\u00eda hacer Job era enderezar su vida. \u00c9sta fue, pues, la conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 cada uno de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente Job ya no  puede aguantar m\u00e1s esa situaci\u00f3n. Ellos est\u00e1n moviendo sus cabezas de una manera tal, que lo estaban acusando, y con una sonrisa sarc\u00e1stica en sus rostros. Por su expresi\u00f3n era como si le estuvieran diciendo: \u00abAl fin sale todo a la luz. Has estado viviendo en pecado, y al mismo tiempo dando la impresi\u00f3n de que eras un hombre piadoso. Ahora nos damos cuenta de que estas desgracias han ca\u00eddo sobre ti porque tu pecado ha sido descubierto\u00bb.  Y Job no pudo soportar esa acusaci\u00f3n. Pudo soportar todo lo que le hab\u00eda sucedido, pero no una acusaci\u00f3n falsa. Y de esta manera comenz\u00f3 el di\u00e1logo entre ellos. Job fue el primero en hablar. En el cap\u00edtulo que sigue a continuaci\u00f3n escucharemos la expresi\u00f3n del sufrimiento de este hombre.  Llegamos entonces a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Job 3:1-12<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9ste es el primer discurso pronunciado por Job.  Es una expresi\u00f3n de su miseria, de su desesperaci\u00f3n y de sus quejas.  No vamos a poder observar todo este discurso en esta ocasi\u00f3n, pero vamos a por lo menos, contemplar algo para comprender mejor su forma de pensar.  Leamos los primeros cinco vers\u00edculos del cap\u00edtulo 3 de Job  de este<\/p>\n<h3 class='estudio'>Primer discurso de Job<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de esto, abri\u00f3 Job su boca y maldijo su d\u00eda. Exclam\u00f3, pues, Job y dijo: \u00a1Perezca el d\u00eda en que yo nac\u00ed! y la noche en que se dijo: \u00a1Un var\u00f3n ha sido concebido! Que aquel d\u00eda se vuelva sombr\u00edo; que no lo tenga en cuenta Dios desde arriba ni haya luz que sobre \u00e9l resplandezca. C\u00fabranlo tinieblas y sombra de muerte, y repose sobre \u00e9l nublado que lo haga horrible como d\u00eda tenebroso\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad estaba diciendo: \u00abHubiera deseado no haber nacido\u00bb.  Eso era, en realidad, lo que estaba expresando. Y, \u00bfcu\u00e1ntas veces ha dicho usted eso, estimado oyente?  Bueno, pensamos que muchos de nosotros lo hemos dicho, especialmente en los d\u00edas de nuestra juventud, cuando alguna experiencia que vivimos nos desilusion\u00f3 y nos trajo tal frustraci\u00f3n, tal sensaci\u00f3n de fracaso, que nos hizo contemplar toda nuestra vida desde una perspectiva totalmente negativa. Job est\u00e1 pues expresando esta conclusi\u00f3n tan pesimista de una manera po\u00e9tica.  Ahora, leamos los vers\u00edculos 6 al 12, de este cap\u00edtulo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abApod\u00e9rese de aquella noche la oscuridad; no sea contada entre los d\u00edas del a\u00f1o ni entre en el n\u00famero de los meses. \u00a1Ojal\u00e1 fuera aquella una noche solitaria, que no hubiera canci\u00f3n alguna en ella! Mald\u00edganla los que maldicen el d\u00eda, los que se aprestan para despertar a Leviat\u00e1n. Oscur\u00e9zcanse las estrellas del alba; que en vano espere la luz y no vea el parpadeo de la aurora, por cuanto no cerr\u00f3 las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondi\u00f3 de mis ojos la miseria. \u00bfPor qu\u00e9 no mor\u00ed yo en la matriz? \u00bfPor qu\u00e9 no expir\u00e9 al salir del vientre? \u00bfPor qu\u00e9 me recibieron las rodillas y unos pechos me dieron de mamar?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos vers\u00edculos se mantiene su lamento y de una manera clara y rotunda Job continu\u00f3 expresando su pesar por haber nacido. Usted puede apreciar estimado oyente, que esta actitud nunca soluciona ninguno de nuestros problemas en esta vida.  Simplemente el desear que uno no hubiera nacido, o el desear la muerte, nunca cambia la situaci\u00f3n real en que nos encontramos.  Uno no puede cambiar el hecho de haber nacido. Uno puede desear la muerte, pero no la provocar\u00e1 por el mero hecho de desearlo. Esta forma de pensar constituye una p\u00e9rdida de tiempo y energ\u00eda. Podr\u00e1n ser \u00e9stas expresiones para desahogarnos, para dejar escapar la tensi\u00f3n y la frustraci\u00f3n, pero nada m\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, la vida es un regalo de Dios. Y solo podemos vivirla significativamente, cuando la vivimos en armon\u00eda con \u00c9l. Aquellos que se encuentran alejados de Dios, no pueden percibir otra cosa que los efectos del pecado en la naturaleza humana y sus tr\u00e1gicas consecuencias. Pero hay otra manera de vivir. Y es volver a Dios por el \u00fanico camino que \u00c9l ha provisto. Jesucristo mismo afirm\u00f3 que \u00c9l era y es el camino para llegar a la presencia de Dios. Y \u00c9l abri\u00f3 ese camino por su sacrificio en la cruz a favor nuestro, al cargar con nuestros pecados y al sufrir el castigo que nosotros merec\u00edamos. Estimado oyente, las experiencias dolorosas y los pensamientos destructivos llevan a muchas personas a despreciar su propia vida. Ante esta situaci\u00f3n que no tiene salida,  le invitamos a iniciar una nueva vida, aceptando por la fe al Se\u00f1or Jesucristo como su Salvador. Y entonces, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, usted vivir\u00e1 por anticipado la posesi\u00f3n de la vida eterna, y su relaci\u00f3n con Dios como hijo, como hija, lo cual le dar\u00e1 la fuerza necesaria para surgir triunfante de toda situaci\u00f3n, con nuevas fuerzas y con una ilusi\u00f3n renovada por vivir una vida de calidad. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Job 2:4 &#8211; 3:12 Continuamos hoy nuestro estudio del libro de Job, y estamos contemplando, en los vers\u00edculos 1 al 6 del cap\u00edtulo 2, la cuarta escena que se presenta en este libro y que transcurre en el cielo; y vemos aqu\u00ed que el Se\u00f1or hab\u00eda destacado de una manera particular el ejemplo de Job, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-job-24-312\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Job 2:4-3:12\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8323","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8323"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8323\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}