{"id":8423,"date":"2016-03-07T20:26:59","date_gmt":"2016-03-08T01:26:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-efesios-17\/"},"modified":"2016-03-07T20:26:59","modified_gmt":"2016-03-08T01:26:59","slug":"estudio-biblico-de-efesios-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-efesios-17\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Efesios 1:7"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Efesios 1:7<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos dentro la secci\u00f3n doctrinal de esta carta, que abarca los cap\u00edtulos 1 al 3. El p\u00e1rrafo que hoy comenzamos se extiende desde el vers\u00edculo 7 hasta el 12 y el \u00e9nfasis recae en el hecho de la redenci\u00f3n por la sangre de Cristo. Leamos entonces el vers\u00edculo 7, de este primer cap\u00edtulo de la ep\u00edstola a los Efesios, que comienza el p\u00e1rrafo titulado<\/p>\n<h3 class='estudio'>Dios el Hijo pag\u00f3 el precio por la Iglesia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn \u00e9l tenemos redenci\u00f3n por su sangre, el perd\u00f3n de pecados seg\u00fan las riquezas de su gracia\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos vers\u00edculos que tenemos ante nosotros son como las cumbres de diferentes monta\u00f1as.  Nosotros hemos estado saltando de una cumbre a otra cumbre.  Y, seguimos pensando que vamos a llegar a una cumbre donde finalmente vamos a poder bajar y luego seguir adelante, pero no es as\u00ed.  Esto que tenemos aqu\u00ed es muy importante y vital para nosotros en el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el tiempo viajamos hacia la eternidad.  En el pasado, Dios nos escogi\u00f3, Dios predestin\u00f3, y Dios nos hizo aceptos en el Amado, y ahora salimos de esa eternidad y nos trasladamos a la esfera del tiempo, en el que el plan de Dios el Padre, es colocado en las manos de Cristo, quien se mueve en el espacio y el tiempo para edificar la Iglesia.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos se\u00f1alar que es un hecho hist\u00f3rico el que Jesucristo naci\u00f3 en este mundo hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os.  Dios se hizo presente en la humanidad entonces, y despu\u00e9s de estar en esta tierra por 33 a\u00f1os, \u00c9l muri\u00f3 en la cruz; fue sepultado; resucit\u00f3 nuevamente y ascendi\u00f3 a los cielos.  \u00c9stos son todos hechos hist\u00f3ricos que la Palabra de Dios nos da.  Mientras \u00c9l estuvo aqu\u00ed, \u00c9l nos redimi\u00f3, y esa redenci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo por medio de Su sangre.  Este aspecto no es muy popular en el presente.  La mayor\u00eda de la gente prefiere una religi\u00f3n hermosa, una religi\u00f3n que apele a su naturaleza est\u00e9tica.  Ahora, la cruz de Cristo no apela a la parte est\u00e9tica del ser humano, y tampoco apela al orgullo del hombre.  Desafortunadamente, en el d\u00eda de hoy existen ciertos sectores del cristianismo en los que se hace una apelaci\u00f3n a la vieja naturaleza del hombre, y por  tanto, no se pone un \u00e9nfasis en la sangre de Cristo, lo cual es considerado repulsivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona se present\u00f3 ante un maestro de la Biblia y le dijo: \u00abA m\u00ed no me gusta escuchar hablar acerca de la sangre, eso es algo repulsivo para m\u00ed.  Ofende mi naturaleza est\u00e9tica\u00bb. Y el predicador le respondi\u00f3 con toda calma, con todo aplomo: \u00abYo estoy de acuerdo con usted, se\u00f1ora, que en este tema hay un aspecto repulsivo pero lo \u00fanico que resulta verdaderamente repulsivo es en realidad su pecado y el m\u00edo\u00bb.  As\u00ed que el pecado es el elemento repelente en el tema de la redenci\u00f3n por la sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra ocasi\u00f3n otra persona se acerc\u00f3 a un pastor pidi\u00e9ndole que, al predicar, no pusiera demasiado \u00e9nfasis en la sangre de Cristo. \u00c9l la mir\u00f3 y le respondi\u00f3: \u00abPuedo asegurarle que yo no voy a enfatizar demasiado ese aspecto\u00bb.  Pero cuando esa persona ya se dispon\u00eda a manifestarle su agradecimiento, \u00e9l pastor continu\u00f3 diciendo: \u00abEspere usted un momento, usted quiz\u00e1s no se da cuenta que, en realidad, uno no podr\u00eda enfatizar ese tema demasiado\u00bb. Bueno, es que ese aspecto puede resultar repulsivo para algunos, pero es por medio la sangre de Cristo que tenemos redenci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de que Dios prepar\u00f3 el proyecto, el Hijo vino a esta tierra para formar la Iglesia con Sus manos  taladradas con los clavos de la cruz.  Todo el contexto del Antiguo Testamento expone la expiaci\u00f3n del pecado por la sangre de un animal ofrecido en un sacrificio; pero este medio no pod\u00eda quitar los pecados, s\u00f3lo Cristo pod\u00eda hacerlo.  El escritor de la ep\u00edstola a los Hebreos, dijo lo siguiente, en el cap\u00edtulo 10, de esa ep\u00edstola, vers\u00edculos 6 al 13: \u00ab6Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. 7Entonces dije: He aqu\u00ed, vengo, Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro est\u00e1 escrito de m\u00ed\u00bb. 8Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda, holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (cosas que se ofrecen seg\u00fan la ley), 9y diciendo luego: He aqu\u00ed, vengo, Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero para establecer esto \u00faltimo. 10Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. 11Ciertamente todo sacerdote est\u00e1 d\u00eda tras d\u00eda ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; 12pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios. 13 All\u00ed estar\u00e1 esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed en el vers\u00edculo 7 de Efesios 1, cuando dice en \u00e9l tenemos redenci\u00f3n se refiere al Amado, que es Cristo.  Nosotros hemos sido aceptados en el Amado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La redenci\u00f3n es la obra principal de Cristo. En realidad traduci\u00e9ndolo literalmente, lo que dice aqu\u00ed es, \u00abla\u00bb redenci\u00f3n.  O sea, \u00abEn quien tenemos la redenci\u00f3n\u00bb. El art\u00edculo \u00abla\u00bb le da una prominencia, y el hecho de que es mencionada primero, le da la m\u00e1s alta prioridad.  \u00c9se fue el motivo por el cual \u00c9l vino a este mundo.  En el evangelio seg\u00fan San Mateo, cap\u00edtulo 20, vers\u00edculo 28, leemos: Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate, por muchos. \u00c9l vino aqu\u00ed para pagar el precio de su redenci\u00f3n y la m\u00eda, estimado oyente.  Nosotros \u00e9ramos esclavos del pecado, y \u00c9l vino para liberarnos, a darnos libertad, pagando un precio por nosotros. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay tres palabras en el Nuevo Testamento que son traducidas al castellano, con la palabra \u00abredenci\u00f3n\u00bb.  Una palabra que es muy importante es la palabra \u00abagorazo\u00bb, que significa comprar en el mercado.  Aqu\u00ed tenemos la figura de una ama de casa por la ma\u00f1ana haciendo la compra del d\u00eda.  Encuentra lo que estaba buscando, lo coloca en la cesta, paga el precio requerido al vendedor. A partir de ese momento, lo que ha comprado, por supuesto, le pertenece. As\u00ed es que la \u00fanica idea de esta palabra \u00abagorazo\u00bb es la de comprar y llevar.  \u00c9sa es la palabra que el ap\u00f3stol Pablo utiliz\u00f3 en su Primera Ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 20, donde dice: \u00abPues hab\u00e9is sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro esp\u00edritu, los cuales son de Dios\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra griega \u00abexagorazo\u00bb significa \u00abcomprar y retirar del mercado\u00bb y contiene la idea de comprar algo para el uso personal. \u00c9l fue y nos compr\u00f3 en el mercado de esclavos.  Es que alguien podr\u00eda ir al mercado y comprar alimentos,  y despu\u00e9s dirigirse a otro lugar donde escasearan esos productos y ponerlos a la venta para obtener un beneficio. Sin embargo,  esta palabra \u00abexagorazo\u00bb significa retirar los productos comprados del mercado no para volverlos a vender, sino para destinarlos al uso personal. De paso digamos que \u00e9sa fue la palabra que us\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los G\u00e1latas, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 13, donde dijo: \u00abCristo nos redimi\u00f3 de la maldici\u00f3n de la ley, haci\u00e9ndose maldici\u00f3n por nosotros (pues est\u00e1 escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)\u00bb.  Eso quiere decir que Cristo nos redimi\u00f3, para que nosotros no fu\u00e9ramos expuestos a la venta otra vez.  \u00c9l ha pagado el precio y nos ha sacado del mercado.  Y ahora le pertenecemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera palabra griega para redenci\u00f3n es \u00abapolutrosis\u00bb, que es la palabra usada en este cap\u00edtulo en el vers\u00edculo 7.  Significa \u00abliberar pagando un rescate para liberar a una persona\u00bb. Y tiene este mismo significado en Lucas cap\u00edtulo 21, vers\u00edculo 28: \u00abCuando estas cosas comiencen a suceder, ergu\u00edos y levantad vuestra cabeza porque vuestra redenci\u00f3n est\u00e1 cerca\u00bb.  \u00c9sta es una hermosa palabra.  Quiere decir no s\u00f3lo que uno va al mercado y paga el precio; ni sacar del mercado para el propio uso personal, y no vender ese producto nunca m\u00e1s, sino que tambi\u00e9n significa el ponerlo en libertad o liberarlo despu\u00e9s de pagar el precio. La \u00faltima idea se aplica a la compra de un esclavo para rescatarlo de la esclavitud y ponerlo en libertad.  Y \u00e9sta es la palabra para redenci\u00f3n que tenemos en este vers\u00edculo 7 de Efesios 1. Es que el hombre ha sido vendido bajo el pecado y se encuentra en la esclavitud del pecado.  Todo lo que usted tiene que hacer es mirar a su alrededor para comprobar que esto es verdad.  El hombre es un pecador corrompido, un pecador perdido y no puede hacer otra cosa que pecar.  Es un esclavo del pecado.  Ahora, Cristo vino a pagar el precio de la libertad del ser humano. Y eso es lo que el Se\u00f1or Jesucristo quiso decir con  estas palabras: \u00abSi el Hijo os libertare, ser\u00e9is verdaderamente libres\u00bb. (Juan 8:36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta redenci\u00f3n es por Su sangre.  \u00c9se fue el precio que \u00c9l pag\u00f3.  El ap\u00f3stol Pedro habl\u00f3 de esa sangre en su primera ep\u00edstola, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 18 y 19, y dijo: \u00abPues ya sab\u00e9is que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual recibisteis de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro y plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un Cordero sin mancha y sin contaminaci\u00f3n\u00bb.  La sangre de Cristo tiene mucho m\u00e1s valor que el oro y la plata.   La sangre del Hijo santo de Dios puede salvar a cada pecador en cualquier parte de este mundo,  si ese pecador deposita su confianza en el Salvador. Nosotros tenemos la redenci\u00f3n por medio de su sangre, y el motivo por el cual \u00c9l nos salva de esa manera es que, seg\u00fan dice Hebreos 9:22, \u00abSin el derramamiento de sangre no hay remisi\u00f3n de pecados\u00bb.  \u00c9ste es un principio del Antiguo Testamento aplicable a toda la raza humana, desde Ad\u00e1n hasta el \u00faltimo hombre.  Nosotros hemos sido redimidos, no por la sangre de animales, sino por la preciosa sangre de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed es que tenemos, como dice este vers\u00edculo 7, el perd\u00f3n de nuestros pecados, de nuestras transgresiones.  Nuestro perd\u00f3n, por tanto, no es un acto de una deidad indulgente impulsada sentimentalmente y dejando de lado la justicia, la rectitud y la santidad.  El perd\u00f3n depende del derramamiento de la sangre. Requiere y depende del pago del castigo por los pecados. La muerte de Cristo y el derramamiento de Su sangre constituyen el fundamento para el perd\u00f3n y sin \u00e9l, no podr\u00eda haber perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que aqu\u00ed deber\u00edamos aprender a hacer una diferencia entre el perd\u00f3n humano y el perd\u00f3n divino.  No son lo mismo.  El perd\u00f3n humano siempre est\u00e1 basado en el hecho de que se merece un castigo y que ese castigo no es impuesto. Simplemente quiere decir que uno borra o salda la cuenta. Dios es santo y justo. Por lo tanto, el perd\u00f3n divino est\u00e1 siempre basado en el hecho de que ha habido una ejecuci\u00f3n del castigo y que el precio ha sido pagado. En otras palabras, el perd\u00f3n humano llega antes de que sea ejecutado el castigo.  Y el perd\u00f3n divino, por otra parte, depende de que el castigo sea ejecutado. Es que la justicia de la ley requiere que se pague el castigo, que se cumpla la pena. En cierta ocasi\u00f3n un juez dijo: \u00abBueno, si Dios puede perdonar, entonces yo puedo perdonar\u00bb. Pero, amigo oyente, Dios pag\u00f3 el castigo.  \u00bfEstar\u00e1 ese juez dispuesto a pagar el castigo en lugar de aquel que ha quebrantado la ley?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un Dios justo perdona en base a que el castigo ya ha sido ejecutado.  Ahora, \u00bfcu\u00e1ndo fue ejecutado? Cuando Cristo derram\u00f3 su sangre hace m\u00e1s 2.000 a\u00f1os.  El espect\u00e1culo de Cristo derramando Su sangre en la cruz no resulta est\u00e9tico y no le agrada a la naturaleza refinada del hombre civilizado de la actualidad.  Al ser humano el pecado no le parece tan malo.  Trata de ser sofisticado y se considera progresista y muy inteligente. Pero, amigo oyente, tenemos que reconocer que somos pecadores perdidos, y Dios no puede perdonarnos hasta que el castigo haya sido ejecutado.  Y la buena noticia es que ese castigo ya ha sido ejecutado. Es por esa raz\u00f3n que en la Palabra de Dios uno encontrar\u00e1 el perd\u00f3n mencionado junto a la sangre de Jesucristo. Porque el perd\u00f3n depende de  la sangre de Jesucristo. Aqu\u00ed nos podemos dar cuenta de cu\u00e1n valiosa es la sangre de Cristo. Lo hemos dicho anteriormente y lo repetiremos otra vez. Ac\u00e9rquese a Dios siendo nadie, y permita que \u00c9l le convierta en alguien. \u00c9l puede perdonarle sus pecados porque \u00c9l ya pag\u00f3 el castigo por sus pecados, y \u00e9sa es la \u00fanica forma en que usted y yo podemos obtener el perd\u00f3n por nuestros pecados.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jesucristo les dijo a  Sus disc\u00edpulos en el evangelio seg\u00fan San Lucas, cap\u00edtulo 24, vers\u00edculos 46 y 47: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito, y as\u00ed fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer d\u00eda; y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perd\u00f3n de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusal\u00e9n\u00bb. Pablo dijo lo mismo en su carta a los Colosenses, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 14: \u00aben quien tenemos redenci\u00f3n por su sangre, el perd\u00f3n de pecados\u00bb. Cuando Jes\u00fas se encontr\u00f3 con Pablo en el camino de Damasco, le dijo que se dirigiera a los no jud\u00edos, como dice el relato en los Hechos 26:18,  \u00abPara que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satan\u00e1s a Dios; para que reciban, por la fe que es en m\u00ed, perd\u00f3n de pecados y herencia entre los santificados\u00bb.  El derramamiento de la sangre de Cristo y Su muerte en la cruz es el fundamento del perd\u00f3n, sin lo cual no lo hay. Dios no puede perdonar hasta que el castigo haya sido pagado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra para \u00abpecados\u00bb es \u00abparaptoma\u00bb, que significa un delito o ca\u00edda. El ap\u00f3stol Pablo describi\u00f3 el primer pecado del hombre como una transgresi\u00f3n en Romanos 5:15. Y utiliz\u00f3 la misma palabra en Romanos, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 25: \u00abEl cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n\u00bb.  As\u00ed es que la palabra pecados incluye la lista completa de todos los pecados imputable al ser humano. Agust\u00edn lo expres\u00f3 concisamente al decir: \u00abCristo compr\u00f3 a la iglesia impura para poder hacerla inmaculada\u00bb.  Cristo la compr\u00f3 con Su propia sangre y pag\u00f3 el castigo por nuestro pecado.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 7, la redenci\u00f3n y el perd\u00f3n son otorgados \u00abseg\u00fan las riquezas de su gracia\u00bb. Esa es una expresi\u00f3n  interesante.  Observemos que \u00e9l no dijo \u00abde\u00bb las riquezas de su gracia, sino \u00abseg\u00fan\u00bb las riquezas de su gracia.  Perm\u00edtanos ilustrar la diferencia que existe aqu\u00ed. Hace algunos a\u00f1os un millonario estaba jugando en un campo  de golf y siempre le daba al caddie, su ayudante,  una moneda. Como usted puede ver, \u00e9l no estaba dando aqu\u00ed seg\u00fan sus riquezas: estaba dando de sus riquezas.   Si este hombre hubiera dado seg\u00fan sus riquezas, entonces su ayudante hubiera llegado a ser rico.  Pues bien, de la misma manera, Dios nos ha redimido seg\u00fan las riquezas de Su gracia. Dios es rico en gracia, y \u00c9l est\u00e1 dispuesto a dar de acuerdo con Sus riquezas de gracia. \u00c9l ha tenido que concederme mucha gracia a m\u00ed, pero a\u00fan le queda suficiente para usted. Dios tiene lo suficiente como para darnos a todos nosotros. Dios puede salvarle, guardarle, y todo ello debido a Su gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos tratando el tema de la obra de Dios el Hijo a favor de la iglesia. Esa obra es triple: (1) Cristo nos redimi\u00f3 por Su sangre; (2) \u00c9l ha revelado el misterio de Su voluntad; y (3) \u00c9l nos recompensa con una herencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos examinado las palabras griegas para la redenci\u00f3n y vimos que implicaban el pago de un precio que era la sangre de Cristo: podemos tener perd\u00f3n porque \u00c9l pag\u00f3 el precio. Sabemos que, figurativamente hablando Cristo fue al mercado donde est\u00e1bamos en venta con el grupo de esclavos del pecado y nos compr\u00f3 a todos. Dios va a usarnos para S\u00ed mismo y entonces establece una relaci\u00f3n personal. Tambi\u00e9n vimos que nos compr\u00f3 para ponernos en libertad. Y hay que destacar que la palabra para redenci\u00f3n en el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 1 de Romanos,  \u00abapolutrosis\u00bb, significa que Dios nunca le pregunta qu\u00e9 ha hecho usted por \u00c9l. Y esto es precisamente lo maravilloso de la gracia de Dios; cuando Dios le salva por Su gracia, no le pone en deuda con \u00c9l.   Dios le compr\u00f3 para ponerle a usted en libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien podr\u00eda preguntar: \u00bfpero no tenemos que servirle? Es verdad. Pero sobre una base diferente, es decir, en base a una nueva relaci\u00f3n; una relaci\u00f3n de amor. En Juan 14:15, le\u00edmos que el Se\u00f1or Jes\u00fas les dijo a Sus disc\u00edpulos: \u00abSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u00bb. No les dijo: \u00abcomo he muerto por vosotros, ten\u00e9is que cumplir mis mandamientos\u00bb. Les dijo, si me am\u00e1is. As\u00ed que, si hoy usted le ama, \u00c9l quiere que usted le sirva. Si usted no le ama, olv\u00eddese de este tema del servicio. Hoy o\u00edmos hablar mucho de tener un compromiso con Cristo. Estimado oyente, usted y yo tenemos muy poco que comprometer ante \u00c9l. Tenemos que responder con una actitud de amor hacia Dios y ello implica una base totalmente diferente. Nosotros le amamos porque el nos am\u00f3 primero. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una historia de la \u00e9poca de la esclavitud que ilustra esta gran verdad. En la \u00e9poca de la esclavitud, hab\u00eda una hermosa joven que estaba a la venta en un grupo de esclavos. Entre los posibles compradores se encontraba un propietario de esclavos que era realmente brutal en el trato con ellos y \u00e9ste comenz\u00f3 a pujar por ella. Cada vez que \u00e9l hac\u00eda una oferta, la joven se estremec\u00eda y una expresi\u00f3n de temor aparec\u00eda en su rostro. Pero all\u00ed se encontraba tambi\u00e9n el rico propietario de una plantaci\u00f3n que era muy bondadoso con sus esclavos: \u00e9ste tambi\u00e9n comenz\u00f3 a pujar por la joven. Hizo una oferta mayor que el otro hombre y compr\u00f3 a la joven. Pag\u00f3 el precio acordado y comenz\u00f3 a alejarse. La joven, entonces, le sigui\u00f3; pero \u00e9l se dio vuelta dirigi\u00e9ndose hacia ella y le dijo: \u00abNo me interpretes mal. Yo no te compr\u00e9 porque necesitaba una esclava. Te compr\u00e9 para ponerte en libertad\u00bb.  Ella simplemente se qued\u00f3 inm\u00f3vil y aturdida s\u00f3lo por un instante. Y despu\u00e9s, cay\u00f3 sobre sus rodillas diciendo: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9? Yo te servir\u00e9 para siempre\u00bb. Esta sencilla historia ilustra la base sobre la cual el Se\u00f1or Jes\u00fas quiere que le sirvamos.  \u00c9l le am\u00f3, pag\u00f3 un precio por usted. Se entreg\u00f3  a S\u00ed mismo y derram\u00f3 Su sangre para que usted pueda tener el perd\u00f3n de sus pecados. Este perd\u00f3n es totalmente suyo si usted est\u00e1 dispuesto a venir a \u00c9l y aceptarle como su Salvador. Estimado oyente, nunca olvide que su redenci\u00f3n, su liberaci\u00f3n y el perd\u00f3n le son otorgados por Dios conforme a las riquezas de Su gracia. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Efesios 1:7 Continuamos dentro la secci\u00f3n doctrinal de esta carta, que abarca los cap\u00edtulos 1 al 3. El p\u00e1rrafo que hoy comenzamos se extiende desde el vers\u00edculo 7 hasta el 12 y el \u00e9nfasis recae en el hecho de la redenci\u00f3n por la sangre de Cristo. Leamos entonces el vers\u00edculo 7, de este primer cap\u00edtulo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-efesios-17\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Efesios 1:7\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8423"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8423\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}