{"id":8454,"date":"2016-03-07T20:28:05","date_gmt":"2016-03-08T01:28:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-proverbios-616-23\/"},"modified":"2016-03-07T20:28:05","modified_gmt":"2016-03-08T01:28:05","slug":"estudio-biblico-de-proverbios-616-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-proverbios-616-23\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Proverbios 6:16-23"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Proverbios 6:16-23<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, amigo oyente, otra vez a este cap\u00edtulo 6, del Libro de Proverbios que iniciamos en nuestro estudio anterior.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta secci\u00f3n que estamos estudiando comenz\u00f3 en el vers\u00edculos 12 y 13, 3n los cuales se describi\u00f3 al \u00abhombre malvado\u00bb \u00bfHa notado usted en algunas personas que todo lo que hacen, todos los gestos, tienen siempre una sugerencia grosera u obscena?  Hay cristianos que en este aspecto podr\u00edamos decir que son casos dudosos. En sus encuentros todo lo que dicen tiene un doble sentido, especialmente sus chistes, sus observaciones. Les divierten esas frases sugerentes y tenemos que aclarar que Dios ha hablado en contra de esas actitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de estas consideraciones, en nuestro programa anterior le\u00edmos los vers\u00edculos 14 y 15, que dec\u00edan: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPerversidades hay en su coraz\u00f3n; anda pensando el mal en todo tiempo; siembra las discordias. Por tanto, su calamidad vendr\u00e1 de repente; s\u00fabitamente ser\u00e1 quebrantado, y no habr\u00e1 remedio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed observemos que esta persona \u00absiembra\u00bb o provoca o alienta discordias. Tenemos aqu\u00ed una persona que se supone ser hijo de Dios y sin embargo cada movimiento que hace con su cuerpo no es absolutamente claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces solemos contemplar por televisi\u00f3n a personas que explotan h\u00e1bilmente esa facilidad, aprovech\u00e1ndose de su sentido del humor y de su capacidad para entretener a las personas. Desafortunadamente, hay cristianos a quienes les entretiene y les causa mucha gracia escuchar a tales personajes, hasta tal punto que les siguen semanalmente sin perder ninguno de sus espect\u00e1culos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello,  vemos a cristianos pendientes de seguir los dictados de la moda en su forma de vestir o de hablar, utilizando las expresiones que est\u00e1n en boga para aparentar que est\u00e1n \u00abal d\u00eda\u00bb y proyectar as\u00ed una imagen supuestamente progresista. El problema es cuando no se tiene nada positivo que transmitir a los dem\u00e1s, entonces tales personas lo disfrazan, lo maquillan, para que pueda ser aceptable en un principio. Por otra parte, las  que nosotros necesitamos en este d\u00eda, estimado oyente, son personas que vivan vidas claras, cristalinas, n\u00edtidas; que todo lo que digan y hagan en su vida, sea tan claro y puro como el sol del mediod\u00eda.  Esa es la clase de gente  que se necesita en el d\u00eda de hoy. Estas son personas transparentes, que se revelan tal  cual son y su presencia infunde confianza. Al verlas, una se cuenta que puede confiar en ellas. Estas son las compa\u00f1\u00edas ideales para el camino de la vida, para disfrutar de la amistad y del compa\u00f1erismo cristiano. Esas son las personas que tienen a Cristo en sus vidas y lo reflejan a los dem\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero para  los que tienen la forma opuesta de ser, la Biblia tiene advertencias solemnes. La carta de San Pablo a los G\u00e1latas 6:7 ?8 dice: 7No os enga\u00f1\u00e9is; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso tambi\u00e9n segar\u00e1, 8porque el que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechar\u00e1 destrucci\u00f3n; pero el que siembra para agradar al Esp\u00edritu, del Esp\u00edritu cosechar\u00e1  vida eterna. De Dios nadie se burla. EL requiere una vida santa. \u00bfSabe usted por qu\u00e9? Porque El es santo. \u00c9l es esa clase de Dios, y \u00c9l va a estar interesado en esa clase de persona y va a bendecirla. Ah, estimado oyente, usted y yo necesitamos reconocer que estamos tratando con un Dios santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo 6 del libro de Proverbios que estamos considerando hoy, al entrar en un nuevo p\u00e1rrafo de dicho cap\u00edtulo, examinaremos siete cosas que Dios detesta.  Alguien quiz\u00e1 nos diga: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es eso? \u00bfDijo usted que Dios aborrece siete cosas?\u00bb  As\u00ed es, estimado oyente.  Bueno, alguien quiz\u00e1 diga: \u00abYo pensaba que Dios era amor, que solo ten\u00eda capacidad para amar\u00bb.   S\u00ed, claro, \u00c9l es amor.  Pero El aborrece el mal y todo aquello que el mal ha causado y est\u00e1 produciendo en la raza humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esta introducci\u00f3n vamos a comenzar nuestra lectura espec\u00edfica para el d\u00eda de hoy con el vers\u00edculo 16, para examinar una lista de<\/p>\n<h3 class='estudio'>Siete cosas que Dios detesta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A algunas personas les puede resultar incre\u00edble que Dios sea capaz de detestar, de aborrecer. Ellas le consideran solamente como un Dios de amor. Como saben que Dios es amor, y que el amor es lo opuesto al odio entonces deducen que Dios no puede odiar a nadie ni a nada. Pero ello no es cierto. Dios es amor, pero El aborrece el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver la misma situaci\u00f3n en un nivel puramente humano, es decir, en las relaciones humanas normales. Por ejemplo, alguien ama a su hijo, pero detesta a esa fiebre que le est\u00e1 atormentando y consumiendo el cuerpo del ni\u00f1o. Alguien ama a su hijo, pero odia tambi\u00e9n al perro feroz que entra en su jard\u00edn e intenta morder al peque\u00f1o. Es decir, que al mismo tiempo que siente amor por su hijo, aborrece al animal o persona que pueda causarle da\u00f1o. Mientras exista un mundo de contrastes, un mundo en el que ha entrado el pecado, amaremos lo bueno, lo justo, y detestaremos lo que es malo e injusto. Aunque, por otra parte, si usted ama al pecado, a la maldad, entonces usted detestar\u00e1 la bondad y la rectitud. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios nos dice que amemos lo bueno y detestemos el mal. Cuando lleguemos al libro de Eclesiast\u00e9s, veremos que en una parte, en el 3:8 dice que hay tiempo de amar y tiempo de aborrecer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora veremos que hay siete cosas que Dios aborrece. Aqu\u00ed est\u00e1 la lista. Leamos los vers\u00edculos 16 al 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSeis cosas aborrece el Se\u00f1or, y aun siete le son abominables: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, el coraz\u00f3n que maquina pensamientos inicuos, los pies que corren presurosos al mal, el testigo falso, que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo claramente que detestaba estas cosas, y nosotros tambi\u00e9n deber\u00edamos incluirlas en la lista de cosas que aborrecemos. No fue la primera vez que Dios declar\u00f3 que El detestaba algo. Si vamos al libro de Deuteronomio 16:22, leeremos lo siguiente: ni te levantar\u00e1s estatua, lo cual aborrece el Se\u00f1or tu Dios. Dios aborrece cualquier clase de \u00eddolo, o cualquier cosa que ocupe en nuestros corazones el lugar que solo le corresponde a \u00c9l. Un gran salmo mesi\u00e1nico, el Salmo 45:7 dice: Has amado la justicia y aborrecido la maldad. Una sigue a la otra como la noche sigue al d\u00eda. En el libro de Apocalipsis 2:6, Dios le dijo a la iglesia primitiva: pero tienes esto: que aborreces las obras de los nicolaitas, las cuales yo tambi\u00e9n aborrezco. Es que, estimado oyente, Dios ama, pero tambi\u00e9n detesta. Dios es amor pero, por el mismo motivo, puede odiar. Y las Sagradas Escrituras presentan sus argumentos, es decir, que exponen su caso. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero siete en la Biblia no indica perfecci\u00f3n sino lo que es completo. Dios experimenta un odio completo hacia estas cosas, que son todas obras de la naturaleza humana pecaminosa. Hay cosas que revelan la depravaci\u00f3n total y la degradaci\u00f3n completa de las especies humanas. Dios ha dejado constancia de que odia estas cosas. Ya ha quedado atr\u00e1s esa vieja concepci\u00f3n de Dios como un anciano senil y sentimental que llora pero no act\u00faa, y de que simplemente cierra sus ojos a los pecados de la humanidad y es tolerante con el mal, y de que perdona porque no tiene el valor o la fortaleza para castigar el pecado. Recordemos que Dios dice: \u00abYo amo\u00bb pero tambi\u00e9n dice. \u00abYo detesto\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de que tenemos que ser ben\u00e9volos y comprensivos con los culpables est\u00e1 ampliamente difundida, y los que la propugnan no han tenido el valor de aplicar un programa severo de castigo.  Ese es uno de los problemas de la sociedad actual, y uno de los factores que est\u00e1 desintegrando esta sociedad. Dios est\u00e1 dispuesto a castigar a los culpables. A Dios no le afecta la opini\u00f3n p\u00fablica. A Dios no le intimida ninguna apariencia que pueda ofender al ser humano. Dios no es cobarde. Dios dijo que de ninguna manera tendr\u00eda por inocente al culpable. Sus leyes son inviolables e inexorables. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos entonces a examinar esta desagradable lista, que aparece en la secci\u00f3n negativa del libro mayor de Dios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Los ojos altivos. (v. 17) Este es el significado literal, los ojos altaneros. Es la actitud de una persona que se sobrevalora a s\u00ed misma y subestima a otras. Se trata del orgullo. Es ese pensamiento del coraz\u00f3n, es esa mirada leve y al desviar la cabeza, ese destello en la mirada expresa que una persona se considera mejor que los dem\u00e1s. Dios dice \u00abYo detesto esa actitud\u00bb. Es la primera cosa mencionada en esta lista. Y El la puso por delante del homicidio y la ebriedad. Dios detesta la mirada altiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es extra\u00f1o que hoy en c\u00edrculos cristianos o en la misma iglesia uno puede ser aceptado o conseguir pasar inadvertido con esa mirada altanera que revela orgullo, y nadie dir\u00e1 nada al respecto. \u00bfSab\u00eda usted que el primer pecado manifiesto en el cielo, el pecado original, fue el orgullo? Fue cuando Satan\u00e1s, Lucifer, el hijo de la ma\u00f1ana dijo en su coraz\u00f3n: Subir\u00e9 al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantar\u00e9 mi trono y en el monte del testimonio me sentar\u00e9, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subir\u00e9 y ser\u00e9 semejante al Alt\u00edsimo (Isa\u00edas 14:13-14).Y \u00e9l fue el que se present\u00f3 ante el hombre en el jard\u00edn del Ed\u00e9n y le dijo: ser\u00e9is como dioses (G\u00e9nesis 3:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es bastante interesante que m\u00e1s all\u00e1 de los trastornos psicol\u00f3gicos y la enfermedad psicosom\u00e1tica hay un tronco de \u00e1rbol del cual surge la anormalidad. \u00bfSabe usted cu\u00e1l es?   La falta de ser una personalidad completa.  Es querer ser alguien importante, tener ciertos s\u00edmbolos de una posici\u00f3n, uno de los cuales es la independencia de Dios. Es que una persona quiere ser su propio dios. Es querer convertir a la peque\u00f1a criatura en un Dios. Esa es la raz\u00f3n por la cual la salvaci\u00f3n por las obras apela al ser humano. Ese ser humano peque\u00f1o que cree que va a conseguir su propia salvaci\u00f3n, que la va a obtener por s\u00ed mismo y que, por lo tanto, no necesita a Dios. Cree que no necesita tener un Salvador que muera por \u00e9l, y que cuando llegue a Su presencia, podr\u00e1 ocupar el lugar de Dios porque se considerar\u00e1 tan bueno como \u00c9l, y podr\u00e1 sentarse justamente junto a \u00c9l. Estimado oyente, una salvaci\u00f3n por las obras revela una carencia en la personalidad. Dios resiste a los soberbios, y tiene respeto y consideraci\u00f3n por los humildes. M\u00e1s adelante, en este mismo libro de los Proverbios 11:2, dice: Cuando llega la soberbia, llega tambi\u00e9n la deshonra.   Y recordemos  que en el Libro de Job, en el cap\u00edtulo 40, de ese libro, vers\u00edculo 12, dice: Mira a todo soberbio, y hum\u00edllalo, y destruye a los imp\u00edos donde quiera que est\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que en las bienaventuranzas del Serm\u00f3n del Monte, en Mateo 5:3, el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: Bienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Y esto es lo que dijo el Salmista en el Salmo 131:1: Se\u00f1or, no se ha envanecido mi coraz\u00f3n ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para m\u00ed.  Estimado oyente, necesitamos ocupar un lugar humilde y decir: \u00abOh, Dios, yo soy d\u00e9bil, no puedo hacerlo; te necesito a T\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierta ocasi\u00f3n, observ\u00e9 a un joven que pretend\u00eda introducirse en un  grupo de j\u00f3venes. Era grande de estatura y ten\u00eda un aspecto jactancioso. E intentaba ser aceptado por sus colegas. As\u00ed que se introdujo en el grupo y comenz\u00f3 a maldecir como un viejo marino y experimentado en su profesi\u00f3n. Y yo pens\u00e9: pobre joven, est\u00e1 tratando de resultar aceptable ante los dem\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 simplemente no se acerca a Dios y le dice la verdad?  \u00a1Cu\u00e1nto mejor ser\u00eda decirle a Dios lo que el salmista expres\u00f3 en su poema: Se\u00f1or, mi coraz\u00f3n no es orgulloso, ni son altivos mis ojos; no busco grandezas desmedidas, ni proezas que excedan a mis fuerzas. Estimado oyente, cuando usted acude a Dios para recibir la salvaci\u00f3n, es entonces cuando se convierte en alguien real, en una personalidad hecha y derecha. Escuchemos lo que Dios dijo por medio de Isa\u00edas, cap\u00edtulo 66, vers\u00edculo 2.  . . . pero yo mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu y que tiembla a mi palabra.  As\u00ed habla Dios, amigo oyente.  Y si usted est\u00e1 dispuesto a acercarse a \u00c9l con esa actitud, va a ver que Dios est\u00e1 dispuesto a recibirle.  Porque Dios dijo que aborrece la mirada o los ojos altivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Dios aborrece la lengua mentirosa (v. 17)  \u00bfHa notado alguna vez que en la Biblia se dice m\u00e1s acerca del uso y abuso de la lengua, que del abuso del alcohol?  El abuso de la lengua es algo muy com\u00fan en todas las razas y en todos los idiomas. Perm\u00edtanos decirle estimado oyente, que eso es algo verdaderamente tr\u00e1gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El salmista dijo: Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.  (Sal.  116:11)  El Dr. Carroll acostumbraba decir a sus alumnos: \u00abDavid en un momento de apresuramiento dijo que todos los hombres eran mentirosos. Yo he tenido mucho tiempo para pensar en ello y todav\u00eda estoy de acuerdo con David\u00bb.  Bueno, ciertamente tenemos que admitir que estamos de acuerdo con David. En otra ocasi\u00f3n el salmista, en 120:2 dijo: Libra mi alma, Se\u00f1or, del labio mentiroso, y de la lengua fraudulenta. Y en su oraci\u00f3n de confesi\u00f3n, en el Salmo 51:6, el rey David dijo: Tu amas la verdad en lo \u00edntimo y en lo secreto me has hecho comprender sabidur\u00eda. Dios es el Dios de la verdad. Y lo dijo el salmista en el Salmo 31:5, con estas palabras: En tu mano encomiendo mi esp\u00edritu; t\u00fa me has redimido, Se\u00f1or, Dios de verdad. \u00a1Qu\u00e9 hermoso es esto y cuan diferente es de una lengua mentirosa! Recordemos que la cosa m\u00e1s peligrosa hoy en este mundo es la lengua. Hay muchas personas que han sufrido el ataque  por este medio de otras personas y es como si hubiesen sufrido un asesinato a su reputaci\u00f3n. As\u00ed que deber\u00eda estar m\u00e1s controlado el uso de la lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La tercera cosa que Dios detesta son las manos que derraman sangre inocente (v. 17). Un asesino es especialmente odioso e inaceptable ante Dios y los hombres. Dios dice que el asesino debe ser castigado porque arrebat\u00f3 a alguien algo que Dios dijo que era sagrado, la vida humana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. La cuarta cosa que Dios detesta es el coraz\u00f3n que maquina pensamientos perversos, planes inicuos (v. 18) Y creemos que todos los hombres y mujeres tienen malos pensamientos. En Mateo 15:19 el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: 19porque del coraz\u00f3n salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios, las blasfemias.  Realmente, es una camada peligrosa la que proviene del coraz\u00f3n humano. Por cierto, \u00bfha confesado usted alguna vez a Dios lo que tiene en su mente y en su coraz\u00f3n? Todos necesitamos hacerlo. Necesitamos ser limpiados. Dios est\u00e1 en estos casos, como el m\u00e9dico divino, tratando la anatom\u00eda o, mejor dicho, la patolog\u00eda del mal y de la maldad, las enfermedades espirituales del ser humano, y los diferentes s\u00edntomas que aparecen de tales enfermedades. El estudio y an\u00e1lisis divino incluye ? los ojos, la lengua, las manos, el coraz\u00f3n, y los pies, que veremos a continuaci\u00f3n.  Ahora, lo pr\u00f3ximo que se va a mencionar son los pies.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. As\u00ed que tenemos ahora a los pies que corren presurosos al mal. (v. 18) \u00bfSabe, amigo oyente, que el coraz\u00f3n abre el camino que van a recorrer los pies?  Es interesante notar lo que Isa\u00edas dijo en el cap\u00edtulo 59 de su libro, vers\u00edculo 7: Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar  sangre inocente; sus pensamientos son pensamientos perversos; destrucci\u00f3n y quebrantamiento hay en sus caminos.  Esta es la lista de las cosas que Dios dice que aborrece.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Ahora, la sexta cosa mencionada, aparece aqu\u00ed en la primera parte del vers\u00edculo 19, y es el testigo falso que dice mentiras. Hoy en d\u00eda no es raro que la gente cometa perjurio. Parece ser uno de los pecados m\u00e1s comunes de nuestro tiempo. Y es algo que Dios detesta. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Esta aparece aqu\u00ed en la segunda parte del vers\u00edculo 19 y es el que siembra discordia entre hermanos.  Existe una bienaventuranza, pronunciada por el Se\u00f1or, que mira al problema desde el lado positivo.  La encontramos en Mateo 5:9 y dice: Bienaventurados los pacificadores, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.  Hay verdaderas multitudes de personas  que est\u00e1n sembrando la discordia, y no est\u00e1n todos motivados pol\u00edticamente. Se encuentran en su  propio vecindario, y hay posibilidades de que tambi\u00e9n haya algunos en su iglesia. Quiz\u00e1s tenga usted uno en su hogar o familia, y que incluso se siente donde usted se sienta. Estimado amigo, el causar problemas entre los miembros de la familia o entre los hermanos en Cristo y entre sus colaboradores es algo que Dios aborrece. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta lista de siete pecados es como un espejo. Echamos una mirada al espejo y nos avergonzamos, porque nos vemos a nosotros mismos. Estimado oyente, perm\u00edtame pedirle que  se dirija una buena mirada a s\u00ed mismo, en este espejo de la Palabra de Dios. Despu\u00e9s de que usted y yo nos veamos tal como realmente somos, vayamos ante la presencia de Dios y confesemos estas cosas que a El tanto le desagradan. Seamos honestos con El y pid\u00e1mosle que nos limpie. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos ahora leyendo los vers\u00edculos 20 al 22 de este cap\u00edtulo 6 de Proverbios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abGuarda, hijo m\u00edo, el mandamiento de tu padre y no abandones la ense\u00f1anza de tu madre. \u00c1talos siempre a tu coraz\u00f3n, enl\u00e1zalos a tu cuello. Te guiar\u00e1n cuando camines, te guardar\u00e1n cuando duermas y hablar\u00e1n contigo cuando despiertes.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed recordamos al joven de hace unos cap\u00edtulos, que ha crecido, que ha ido a la escuela, pero a quien se le recuerda que no olvide las cosas que le fueron ense\u00f1adas por su padre y por su madre. Las cosas que \u00e9l ha aprendido en el hogar son muy importantes. Las habr\u00e1 de tener constantemente ante \u00e9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y dice el vers\u00edculo 23 de este cap\u00edtulo 6 de Proverbios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque el mandamiento es l\u00e1mpara, la ense\u00f1anza es luz, y camino de vida son las reprensiones que te instruyen\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed esta secci\u00f3n concluye recapitulando verdades ya establecidas anteriormente.  La instrucci\u00f3n paternal proporciona gu\u00eda, protecci\u00f3n (2:11) y consejo (6:22). Esa ense\u00f1anza deber\u00e1 provenir  de la Ley de Dios, porque los mandamientos de los padres, como la Palabra de Dios, deber\u00e1n ser como una l\u00e1mpara y como una luz, proveyendo gu\u00eda y direcci\u00f3n para la conducta) Salmo 119:105). Y la disciplina, aunque dolorosa, (Hebreos 12:11\u00aa) ayuda a mantener a una persona en el sendero correcto, conduci\u00e9ndola por el camino de la vida. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proverbios 6:16-23 Llegamos hoy, amigo oyente, otra vez a este cap\u00edtulo 6, del Libro de Proverbios que iniciamos en nuestro estudio anterior. Esta secci\u00f3n que estamos estudiando comenz\u00f3 en el vers\u00edculos 12 y 13, 3n los cuales se describi\u00f3 al \u00abhombre malvado\u00bb \u00bfHa notado usted en algunas personas que todo lo que hacen, todos los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-proverbios-616-23\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Proverbios 6:16-23\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8454","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8454"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8454\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}