{"id":8484,"date":"2016-03-07T20:29:11","date_gmt":"2016-03-08T01:29:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-filipenses-21-5\/"},"modified":"2016-03-07T20:29:11","modified_gmt":"2016-03-08T01:29:11","slug":"estudio-biblico-de-filipenses-21-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-filipenses-21-5\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Filipenses 2:1-5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Filipenses 2:1-5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el d\u00eda de hoy, amigo oyente, llegamos a un nuevo cap\u00edtulo en nuestro recorrido de esta ep\u00edstola a los Filipenses.  Nos referimos al cap\u00edtulo 2.  Vimos en el cap\u00edtulo 1, que all\u00ed se nos presenta la filosof\u00eda del vivir cristiano.  Este cap\u00edtulo fue resumido en un vers\u00edculo que dice: Porque para m\u00ed el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. El Se\u00f1or Jesucristo era el centro mismo de la vida de este hombre, y nos estamos refiriendo por supuesto al Ap\u00f3stol Pablo. Veremos, ahora, que en este cap\u00edtulo 2, de la ep\u00edstola a los Filipenses, el Ap\u00f3stol present\u00f3 las normas para el vivir cristiano.  Las normas para el vivir cristiano se resumen en conocer la mente, el pensar de Cristo, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida cristiana no puede llevarse a cabo por imitaci\u00f3n.  Se escucha tanto  acerca de seguir a Cristo.  Y a algunas de estas personas que as\u00ed se expresan, (especialmente cuando sus vidas no respaldan lo que est\u00e1n diciendo) nos gustar\u00eda preguntarles si est\u00e1n tratando de imitar a Jes\u00fas.  Debemos decir que cuando Pablo dijo aqu\u00ed que Cristo es la norma del vivir cristiano, \u00e9l no estaba hablando acerca de una imitaci\u00f3n.  \u00c9l estaba hablando aqu\u00ed sobre lo que nosotros llamar\u00edamos \u00abimpartir\u00bb, \u00abtransmitir\u00bb.  Es decir, que el pensar de Cristo tendr\u00eda que estar en nosotros, y que solo puede estar en nosotros  por medio del poder del Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace mucho tiempo aprend\u00ed que cuando hacemos las cosas por nosotros mismos, no s\u00f3lo no las hacemos bien, sino que siempre nos salen mal, equivocadas.  Y creo que a todos nosotros nos ocurre lo mismo.  Cu\u00e1ntos de nosotros somos voluntariosos y obstinados, nos gusta hacer las cosas como nosotros queremos y tenemos la tendencia de continuar haci\u00e9ndolas por nuestra propia voluntad.  Pero, estimado oyente, cuando lo hacemos as\u00ed, tropezamos,  y entonces le decimos al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, ahora estoy listo para que T\u00fa te hagas cargo de las cosas\u00bb.  Y es muy hermoso ver como \u00c9l se hace cargo de todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que aprender a detenernos y a observar como act\u00faa el Esp\u00edritu de Dios. Ello  no quiere decir que nos sentamos y nos quedamos de brazos cruzados. Por supuesto, llevamos a cabo el programa que Dios nos ha encargado realizar, pero el poder y la din\u00e1mica provienen del Esp\u00edritu de Dios. De esa manera, Su poder utiliza nuestra debilidad, nuestras limitaciones, nuestras carencias naturales y de esa manera, cumple Sus prop\u00f3sitos en nuestra vida. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al observar este cap\u00edtulo, encontramos que los primeros cuatro vers\u00edculos nos hablan acerca de otro asunto.  Eso es importante, y vamos a decirle por qu\u00e9.  En este cap\u00edtulo encontramos una de las declaraciones m\u00e1s importantes que se han hecho en la Biblia sobre la persona de Cristo. Esta declaraci\u00f3n ha dado lugar a uno de los temas m\u00e1s pol\u00e9micos que nos han llegado a trav\u00e9s de los siglos.  En realidad, este tema fue un asunto que, entre otros temas, el que m\u00e1s contribuy\u00f3 a dividir a Europa.  La teor\u00eda promovida fue la de la \u00abKenosis\u00bb; es decir, que en Su encarnaci\u00f3n, Cristo se despoj\u00f3 de Su Deidad. Este cap\u00edtulo aclara que \u00c9l no se despoj\u00f3 de su Deidad. Antes de entrar en la controversia, leamos el vers\u00edculo 1 de esta cap\u00edtulo 2 de Filipenses, que trata sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los dem\u00e1s<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, si hay alg\u00fan consuelo en Cristo, si alg\u00fan est\u00edmulo de amor, si alguna comuni\u00f3n del Esp\u00edritu, si alg\u00fan afecto entra\u00f1able y compasi\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, ese \u00absi\u00bb que se presenta aqu\u00ed no es un \u00absi\u00bb condicional.  No es una cl\u00e1usula condicional que Pablo escribi\u00f3 aqu\u00ed.  Lo que aqu\u00ed se nos presenta es un \u00absi\u00bb argumentativo mas que una condici\u00f3n. Como usted bien sabe, Pablo fue un pensador l\u00f3gico, como hemos dicho al estudiar el libro de Romanos.  Creo que fue un pensador franc\u00e9s el que dijo que \u00absi usted no encuentra que Pablo es l\u00f3gico, entonces no lo est\u00e1 leyendo bien\u00bb. Ser\u00eda m\u00e1s correcto traducir esta frase de la siguiente manera. \u00abYa que hay alg\u00fan consuelo en Cristo, ya que hay un alg\u00fan est\u00edmulo de amor, teniendo en cuenta que hay alguna comuni\u00f3n del Esp\u00edritu, y dado que hay alg\u00fan afecto entra\u00f1able y compasi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En base a ello, Pablo comenz\u00f3 a desarrollar su argumento orient\u00e1ndolo con un sentido profundamente pr\u00e1ctico hacia ciertas situaciones de nuestra vida de convivencia con otras personas. Porque esta convivencia ofrece aspectos problem\u00e1ticos. Como todas las \u00e9pocas, la convivencia y la colaboraci\u00f3n con otras personas, presenta situaciones conflictivas. Podr\u00edamos decir que en la sociedad de consumo, la conflictividad aumenta considerablemente. Leamos el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 2 de Filipenses:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCompletad mi alegr\u00eda, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en esp\u00edritu, dedicados a un mismo prop\u00f3sito.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el ap\u00f3stol estaba privado de la libertad al estar encadenado, se estaba alegrando en el Se\u00f1or. Pero a\u00f1adi\u00f3 que se alegrar\u00eda aun m\u00e1s si supiera que el Evangelio estaba actuando en las vidas de los creyentes Filipenses. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice aqu\u00ed sintiendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en esp\u00edritu, dedicados a un mismo prop\u00f3sito. Podemos apreciar que hab\u00eda habido una peque\u00f1a dificultad en la Iglesia de Filipos, como dijimos anteriormente.  No era una gran dificultad, sino algo de menor importancia.  Y Pablo quer\u00eda que ellos fueran del mismo parecer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l no quer\u00eda que ellos fueran un vivo retrato uno del otro, como un duplicado. Ese es un gran peligro que puede existir entre los cristianos en la actualidad.  Tampoco se espera que sean un vivo retrato de sus l\u00edderes espirituales. Hay personas que tratan de imitar a aquellos a quienes admirar y por quienes sienten un gran afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sentir, la unidad hacia un mismo prop\u00f3sito, es permitir que la mente, la forma de pensar de Cristo est\u00e9 en nosotros. Ello permite que haya diferencias de expresiones, diferencia de dones, como pudimos apreciar en la carta de Pablo a los Corintios, diferencias en m\u00e9todos de servicio e incluso diferencias en doctrinas menos importantes. Nadie deber\u00eda enfrentarse con sus hermanos en la fe por causa de ciertas cosas, es decir, poner en peligro la unidad del Cuerpo de los creyentes, de la familia espiritual, por cuestiones no esenciales y de menor importancia. Si tenemos la mentalidad de Cristo, estaremos en los grandes principios de la de fe. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo ahora el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 2 de Filipenses:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNada hag\u00e1is por rivalidad o por vanidad; antes bien, con humildad, estimando cada uno a los dem\u00e1s como superiores a \u00e9l mismo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos la primera frase de este vers\u00edculo que acabamos de leer. Recordemos que \u00e9l ya hab\u00eda mencionado este asunto antes. Ahora estaba diciendo Nada hag\u00e1is por rivalidad o por vanidad. Hab\u00eda dicho que algunas personas estaban predicando a Cristo por envidia o rivalidades. Y podemos afirmar que las dificultades actuales de la Iglesia no se deben a diferencias doctrinales. Son causadas por pasiones o sentimientos humanos como la envidia y las rivalidades que provocan conflictos. Algunas personas causan problemas con toda naturalidad. Parece que son personas problem\u00e1ticas por naturaleza, que han nacido para vivir en permanente conflicto con aquellos que les rodean. Si sigui\u00e9ramos este pedido del ap\u00f3stol de actuar sin esa destructiva rivalidad, o sin envidia, se resolver\u00edan casi la totalidad de los problemas entre cristianos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista de este principio del ap\u00f3stol, diremos que si usted est\u00e1 llevando a cabo alguna actividad en su iglesia a trav\u00e9s de conflictos y enfrentamientos personales, ser\u00eda mejor que no hiciera nada en absoluto. Lo mismo podr\u00eda decirse si usted realiza actividades porque espera que su trabajo sea reconocido de alguna manera por los dem\u00e1s.  Hay algunos creyentes que hacen tal o cual cosa porque esperan recibir un reconocimiento p\u00fablico de sus acciones y m\u00e9ritos.  Es que est\u00e1n impulsados por un af\u00e1n de protagonismo. Y entonces nos preguntamos: \u00bfnecesitan los cristianos ser reconocidos, halagados, y elogiados por lo que hacen? En este consejo del ap\u00f3stol Pablo que acabamos de leer, en el sentido de no hacer nada por ego\u00edsmo o vanidad, y sin provocar conflictos, ni dar lugar a rivalidades, elimina la actitud del cristiano de intentar desarrollar su protagonismo, y de tratar de convertirse en una persona de importancia. Esta forma de ser, tan com\u00fan tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas, no encaja en absoluto con esta primera parte del cap\u00edtulo, y queda totalmente desautorizada por el supremo ejemplo del Se\u00f1or Jesucristo, presentado en la \u00faltima parte del cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alternativa que present\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo, se encuentra en la segunda parte del vers\u00edculo. El urgi\u00f3 a los Filipenses a actuar de la siguiente manera: antes bien, con humildad, estimando cada uno a los dem\u00e1s como superiores a \u00e9l mismo. Quiz\u00e1s al decir esto, el escritor esta aludiendo al problema que exist\u00eda entre dos mujeres: Evodia y Sintique. Es posible que cada una de ellas se sintiese desplazada por la otra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si este problema fuera abordado con estos consejos del ap\u00f3stol, se resolver\u00edan los problemas del af\u00e1n de protagonismo, de querer destacar, de temer ser desplazados por otros de nuestra posici\u00f3n y actividades. Tambi\u00e9n se eliminar\u00edan problemas administrativos de conflictos de competencias o funciones entre comit\u00e9s de trabajo, o directivos. Y no tendr\u00eda lugar ninguna lucha por aumentar o conservar la influencia.  Bueno, entonces debemos estimar cada uno a los dem\u00e1s como superiores a nosotros mismos. Por otra parte debemos reconocer que no podemos resolver estas tendencias naturales nuestras por nuestras propias fuerzas. \u00bfAcaso cree alguien que podemos cumplir llevar a la pr\u00e1ctica la actitud que describe el ap\u00f3stol al final de este vers\u00edculo 3, de eliminar nuestra tendencia natural y tan arraigada de ceder nuestra superioridad, adoptando una decisi\u00f3n de estimar cada uno a los dem\u00e1s como superiores a \u00e9l mismo ? Necesitamos pedir en oraci\u00f3n la ayuda, la intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, para controlar las reacciones de nuestra naturaleza vieja. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el vers\u00edculo 4 de este segundo cap\u00edtulo de la carta a los Filipenses dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo busqu\u00e9is vuestro propio provecho, sino el de los dem\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice los dem\u00e1s. Esta es una palabra muy importante en esta primera secci\u00f3n del cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una ocasi\u00f3n nos hemos sentido sorprendidos y abrumados de gratitud al recibir unas palabras de est\u00edmulo, junto con un donativo, para este programa de radio, de otro programa. Proven\u00eda de un hombre cuyo programa se emit\u00eda por la misma emisora de radio. No sabemos mucho acerca del director de ese programa, pero s\u00ed podemos decir algo importante sobre esa persona. Y es que estaba exponiendo la mente, la forma de pensar de Cristo. Estaba cumpliendo el consejo de Pablo de velar no solo por sus propios intereses, sino tambi\u00e9n por los intereses de los dem\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que las palabras los dem\u00e1s son claves en este pasaje B\u00edblico. Y es que la fe cristiana es la que primero convirti\u00f3 a los dem\u00e1s en personas importantes. \u00bfPor qu\u00e9 descendido Cristo de la gloria del Cielo a esta tierra? Fue por los dem\u00e1s. Y adem\u00e1s podemos formularnos otra pregunta. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00edamos proclamar el Evangelio? Pues, por los dem\u00e1s. El pensar en los dem\u00e1s antes que en nosotros mismos es tener la mentalidad, la forma de pensar de Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, vamos a leer a continuaci\u00f3n el vers\u00edculo 5 de este segundo cap\u00edtulo de la carta a los Filipenses, que comienza el p\u00e1rrafo en el cual el autor expone<\/p>\n<h3 class='estudio'>La mente de Cristo &#8211; La humildad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHaya, pues, en vosotros este sentir que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas:\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 fue lo que caracteriz\u00f3 a la mente de Cristo? Pues, fue la humildad. Recordemos que al estudiar la carta del ap\u00f3stol Pablo a los Efesios consideramos detenidamente los vers\u00edculos 1 y 2 del cap\u00edtulo 4, que dicen: 1Yo, pues, preso en el Se\u00f1or, os ruego que and\u00e9is como es digno de la vocaci\u00f3n con que fuisteis llamados: 2con toda humildad y mansedumbre, soport\u00e1ndoos con paciencia los unos a los otros en amor. Estas palabras que reflejan humildad, amabilidad, paciencia y  tolerancia describen para nosotros c\u00f3mo es la mente, la forma de pensar de Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted y yo no podemos ser humildes. No podemos ser mansos y d\u00f3ciles. No somos por naturaleza de esa forma de ser. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos ser humildes si nuestra tendencia natural nos impulsa a sentir orgullo? Queremos ponernos en pie, destacarnos lo m\u00e1s posible y mantener nuestro punto de vista, nuestra opini\u00f3n. Todos somos as\u00ed. Estimado oyente, usted no puede decir que no tiene esa forma de ser. Nadie soporta el ser ofendido por otros. Ninguno de nosotros quiere ser ignorado. Y desarrollamos complejos si hemos sido criados de una manera en que nos hemos sentido pisoteados.   Alguien contaba en cierta ocasi\u00f3n, que hab\u00eda un joven de una familia muy buena que se hab\u00eda convertido en un vagabundo rebelde.  Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 hizo eso?  Bueno, \u00e9l ten\u00eda un hermano que era muy inteligente. Y siempre estaba escuchando elogios sobre lo bien que este hermano hac\u00eda las cosas. En consecuencia, \u00e9l se fue en la direcci\u00f3n contraria, rebel\u00e1ndose contra esas comparaciones. As\u00ed es, pues, como reaccionamos, como reacciona la persona natural.  No se podr\u00eda uno dirigir al joven rebelde dici\u00e9ndole: \u00abBueno, hijo, no te preocupes, ignora todo lo que has o\u00eddo\u00bb. El no podr\u00e1 ignorarlo, desech\u00e1ndolo de su mente. Alguien que no ha experimentado un nuevo nacimiento espiritual no est\u00e1 ni siquiera dispuesto a adoptar un lugar humilde ante los dem\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este vers\u00edculo 5 hemos llegado a la gran declaraci\u00f3n teol\u00f3gica de las Sagradas Escrituras. Algunos la consideran la declaraci\u00f3n doctrinal m\u00e1s importante del Nuevo Testamento relativa a la persona de Cristo, y es conocida como la \u00abkenosis\u00bb, que se refiere al hecho de vaciarse. Este pasaje dejar\u00e1 en claro que Cristo no se vaci\u00f3 a S\u00ed mismo de Su deidad. Estos vers\u00edculos que siguen a continuaci\u00f3n nos presentar\u00e1n los siete pasos de la humillaci\u00f3n a la que Cristo se someti\u00f3. Quisi\u00e9ramos bosquejar los aspectos de la magnitud de lo que se dice en los siguientes vers\u00edculos. Quisi\u00e9ramos poder comprender cuan elevada era la posici\u00f3n que El ten\u00eda, y cuan baja la posici\u00f3n a la que voluntariamente lleg\u00f3. La inmensa distancia en a\u00f1os luz en las dimensiones del espacio no es nada comparada con la enorme distancia que El recorri\u00f3. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que vamos a considerar los siete  pasos que el recorri\u00f3 hacia abajo, en Su humillaci\u00f3n. Y luego vamos a ver siete pasos hacia arriba, que constituyen la exaltaci\u00f3n de Cristo.  Tenemos, entonces, en primer lugar, en Su humillaci\u00f3n, la mente de Cristo; el sentir de Cristo.  Luego, tendremos el sentir de Dios.  Y es el sentir de Dios, el Padre, el de ensalzar al Se\u00f1or Jesucristo.   Estimado oyente, si usted quiere saber hoy qu\u00e9 es lo que usted puede hacer que le coloque en la voluntad de Dios, le diremos lo siguiente. es importante que recuerde esto: Ya que el prop\u00f3sito de Dios el Padre es el de exaltar a Jesucristo, creemos que esa es precisamente la voluntad de Dios para cada uno de nosotros. Tenemos que exaltar a Jesucristo, donde quiera que nos encontremos, y  en todo lo que hagamos. Debemos ser uno con el Padre en este prop\u00f3sito m\u00e1ximo y final, que es la exaltaci\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo. Y vamos a observar el primer paso que \u00c9l tom\u00f3, aunque hoy no tengamos tiempo de considerarlo en profundidad. El primer paso al descender tuvo lugar cuando dej\u00f3 la gloria del Cielo. El descendi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s hacia esta tierra, recorriendo esa enorme distancia hasta llegar exactamente al lugar en que nosotros nos encontramos. El comprender lo que el Se\u00f1or realmente hizo por nosotros se sit\u00faa totalmente m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n humana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este comienza a la declaraci\u00f3n tan importante que viene a continuaci\u00f3n y que examinaremos en nuestro pr\u00f3ximo programa nos recuerda lo que escribi\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios 8:9. All\u00ed dice lo siguiente. 9Ya conoc\u00e9is la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos. En estas palabras, as\u00ed como en el pasaje que leeremos en nuestro pr\u00f3ximo encuentro, pueden verse los alcances de la humillaci\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo. Y lo verdaderamente importante fue que el ap\u00f3stol destac\u00f3 el prop\u00f3sito de su humillaci\u00f3n, el motivo por el cual El descendi\u00f3 desde las riquezas de la gloria del cielo, hasta la pobreza y miseria de los seres humano. Y lo hizo para que aquellos que se reconocen pecadores, son conscientes de su necesidad de salvaci\u00f3n y creen que Jesucristo les puede liberar de su miseria y perdici\u00f3n espiritual, reciban a trav\u00e9s de Su obra en la cruz, una vida de calidad en esta tierra, as\u00ed como la vida eterna y las riquezas que en esa vida futura, Dios tiene preparadas para aquellos que le aman. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Filipenses 2:1-5 En el d\u00eda de hoy, amigo oyente, llegamos a un nuevo cap\u00edtulo en nuestro recorrido de esta ep\u00edstola a los Filipenses. Nos referimos al cap\u00edtulo 2. Vimos en el cap\u00edtulo 1, que all\u00ed se nos presenta la filosof\u00eda del vivir cristiano. 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