{"id":8485,"date":"2016-03-07T20:29:14","date_gmt":"2016-03-08T01:29:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-filipenses-26-8\/"},"modified":"2016-03-07T20:29:14","modified_gmt":"2016-03-08T01:29:14","slug":"estudio-biblico-de-filipenses-26-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-filipenses-26-8\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Filipenses 2:6-8"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Filipenses 2:5-8<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos hoy amigo oyente, al cap\u00edtulo 2 de esta ep\u00edstola del Ap\u00f3stol  Pablo a los Filipenses y vamos a comenzar leyendo otra vez el vers\u00edculo 5, que fue hasta donde llegamos en nuestro programa anterior, y que comenzaba un p\u00e1rrafo titulado La mente de Cristo: la humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHaya, pues, en vosotros este sentir que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este vers\u00edculo 5 hemos llegado a la gran declaraci\u00f3n teol\u00f3gica de las Sagradas Escrituras. Algunos la consideran la declaraci\u00f3n doctrinal m\u00e1s importante del Nuevo Testamento relativa a la persona de Cristo, y es conocida como la \u00abkenosis\u00bb, que se refiere al hecho de vaciarse. Este pasaje dejar\u00e1 en claro que Cristo no se vaci\u00f3 a S\u00ed mismo de Su deidad. Estos vers\u00edculos que siguen a continuaci\u00f3n nos presentar\u00e1n los siete pasos de la humillaci\u00f3n a la que Cristo se someti\u00f3. Quisi\u00e9ramos bosquejar los aspectos de la magnitud de lo que se dice en los siguientes vers\u00edculos. Quisi\u00e9ramos poder comprender cu\u00e1n elevada era la posici\u00f3n que El ten\u00eda, y cu\u00e1n baja la posici\u00f3n a la que voluntariamente lleg\u00f3. La inmensa distancia en a\u00f1os luz en las dimensiones del espacio no es nada comparada con la enorme distancia que El recorri\u00f3. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que vamos a considerar los siete  pasos que el recorri\u00f3 en ese descenso, en Su humillaci\u00f3n. Y luego vamos a ver siete pasos hacia el ascenso, que constituyen la exaltaci\u00f3n de Cristo.  Tenemos, entonces, en primer lugar, en Su humillaci\u00f3n, la mente de Cristo; el sentir de Cristo.  Luego, tendremos el sentir de Dios.  Y es el sentir de Dios el Padre, el de ensalzar al Se\u00f1or Jesucristo.   Estimado oyente, si usted quiere saber hoy qu\u00e9 es lo que usted puede hacer para estar colocado en la voluntad de Dios, le diremos lo siguiente. Si trate de ir a alg\u00fan lugar o de hacer algo, es importante que recuerde esto: Ya que el prop\u00f3sito de Dios el Padre es el de exaltar a Jesucristo, creemos que esa es precisamente la voluntad de Dios para cada uno de nosotros. Tenemos que exaltar a Jesucristo, donde quiera que nos encontremos, y  en todo lo que hagamos. Debemos ser uno con el Padre en este prop\u00f3sito m\u00e1ximo y final, que es la exaltaci\u00f3n del Se\u00f1or Jesucristo. Y vamos a observar el primer paso que \u00c9l tom\u00f3, aunque hoy no tengamos tiempo de considerarlo en profundidad. El primer paso al descender tuvo lugar cuando dej\u00f3 la gloria del Cielo. El descendi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s hacia esta tierra, recorriendo esa enorme distancia hasta llegar exactamente al lugar en que nosotros nos encontramos. El comprender lo que el Se\u00f1or realmente hizo por nosotros se sit\u00faa totalmente m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n humana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 6, que dice<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00c9l, siendo en forma de Dios, no estim\u00f3 el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Cristo estaba a la mano derecha de Dios el Padre, no se estaba aferrando a Su elevada posici\u00f3n. No hab\u00eda peligro de que El perdiera Su lugar en la Divinidad  a causa de alguna falta de parte Suya, o debido a la capacidad y ambici\u00f3n de alg\u00fan rival. El no hab\u00eda llegado a ese lugar desde otra posici\u00f3n. El era Dios. Esa posici\u00f3n le pertenec\u00eda por ser Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco dej\u00f3 el Cielo de mala gana. En ning\u00fan momento manifest\u00f3 pena por tener que dejar ese lugar, por tener que descender a la tierra. El descendi\u00f3 a esta tierra con alegr\u00eda. Dice el escritor a los Hebreos 12:2, que El emprendi\u00f3 el camino hacia la cruz, por el gozo que le esperaba. En Hebreos 10:7, quedaron registradas estas palabras suyas: He aqu\u00ed vengo, Dios, para hacer tu voluntad. As\u00ed que fue evidente que vino a esta tierra con alegr\u00eda. El no dej\u00f3 en el Cielo algo que quer\u00eda retener cuando vino a este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora veremos el segundo paso hacia su humillaci\u00f3n Leamos el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo segundo de Filipenses. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tom\u00f3 la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, es decir, que se vaci\u00f3, que proviene de la palabra griega \u00abkenoo\u00bb. La teor\u00eda de la kenosis deriva su nombre de esta palabra. Cristo se vaci\u00f3 a S\u00ed mismo. La pregunta entonces es: \u00bfde qu\u00e9 se vaci\u00f3 El? Algunos dicen que se despoj\u00f3 de su Deidad: Los gn\u00f3sticos de los primeros tiempos de la Iglesia expusieron la primera herej\u00eda de que \u00c9l se vaci\u00f3 a S\u00ed mismo de Su Deidad, que la Deidad entr\u00f3 en El en el momento de Su bautismo y Le dej\u00f3 en la cruz. Bueno, esta teor\u00eda no est\u00e1 confirmada en ninguna parte de la Biblia. El se despoj\u00f3 de algo, pero no de Su Deidad. El era totalmente Dios cuando se encontraba reclinado impotentemente en el seno de Mar\u00eda. Incluso en aquellos momentos podr\u00eda haber ordenado la existencia del Universo, porque era Dios. Nunca hubo un momento en el que El no fuera Dios. El ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3 en su Evangelio 1:1-3. 14: Todas las cosas por medio de \u00e9l fueron hechas, y sin \u00e9l nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En el estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y el Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del Hijo unig\u00e9nito del Padre. Entonces, \u00bfde qu\u00e9 se vaci\u00f3 el Se\u00f1or cuando vino a esta tierra? Creemos que se despoj\u00f3 de las prerrogativas, de los privilegios de la Deidad. Vivi\u00f3 en esta tierra con ciertas limitaciones, pero eran limitaciones asumidas voluntariamente por El mismo. En todo tiempo y momento continu\u00f3 siendo Dios. Y no fue menos Dios por ser un hombre, sin embargo, se despoj\u00f3 de las prerrogativas de la Deidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pocos pastores y los hombres sabios del Oriente, e incluso la multitud de \u00e1ngeles, constituyeron una concurrencia escasa cuando El lleg\u00f3 a esta tierra. No ten\u00eda que haber estado esa multitud, sino que todo el universo deber\u00eda haber estado all\u00ed. Todas las criaturas inteligentes de Dios tendr\u00edan que haber estado all\u00ed presentes. La jerarqu\u00eda de Roma tendr\u00eda que haber asistido. No solo tendr\u00edan que haber estado all\u00ed unos pocos sabios del Este. Deber\u00edan haber venido del Oeste, del Norte y del Sur. Y el templo de Jerusal\u00e9n deber\u00eda haber estado vaci\u00f3 en aquel d\u00eda; todos deber\u00edan haber acudido a Bel\u00e9n. Pero ninguno de los mencionados fue.\t<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 no los oblig\u00f3 \u00c9l a venir?  Porque \u00c9l hab\u00eda dejado a un lado sus prerrogativas de Deidad.  Estaba dispuesto a nacer en un sucio pesebre, y no en el limpio y adornado pesebre representado en las obras y en las postales de Navidad. Estaba dispuesto a criarse hasta la edad adulta en un pueblo pobre llamado Nazaret. Estaba dispuesto a ser un carpintero desconocido. El podr\u00eda haber tenido la nube de Gloria del Antiguo Testamento acompa\u00f1\u00e1ndole todo el tiempo. Pero no la tuvo. No tuvo una aureola sobre su cabeza, como vemos en muchos cuadros que se pintaron sobre El. Y Judas tuvo que besarle la noche en que le traicion\u00f3, para que la multitud pudiera comprobar cu\u00e1l de los hombres era el que hab\u00edan ido a capturar. El no se destac\u00f3 de entre otros hombres por alguna clase de luz interior o porque alguna gloria le rodeara. El era un ser humano, pero era Dios manifestado en una cuerpo humano. Hab\u00eda dejado de lado las prerrogativas de la Deidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, alguien quiz\u00e1 nos pregunte: \u00ab\u00bfEst\u00e1n seguros de esto?\u00bb  Bueno, creemos que podemos estar seguros.  Cuando Cristo hab\u00eda finalizado Su ministerio, ? y usted recordar\u00e1 que \u00c9l se reuni\u00f3 con los suyos esa \u00faltima noche, ?  dirigi\u00f3 una hermosa oraci\u00f3n a Su Padre Celestial. Nos estamos refiriendo a esa oraci\u00f3n del Se\u00f1or que se menciona en el cap\u00edtulo 17 del evangelio seg\u00fan San Juan.  Escuchemos algo que dijo en esa oraci\u00f3n, registrado en el vers\u00edculo 5 de ese cap\u00edtulo: Ahora pues, Padre, glorif\u00edcame t\u00fa al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo existiera. Observemos esto cuidadosamente.  \u00c9l pidi\u00f3 que Su gloria fuera restaurada. El no pidi\u00f3 que Su deidad fuera restaurada, porque El nunca hab\u00eda dejado Su deidad. Pero ahora que estaba por regresar al Cielo, estaba pidiendo que Su gloria, su luminosa gloria, una prerrogativa de la Deidad, le fuera restaurada. Fue evidente que se hab\u00eda despojado de ella. Por ello dice aqu\u00ed en Filipenses 2:6 y 7, El, siendo en forma de Dios, no estim\u00f3 el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el tercer paso dado por Cristo en direcci\u00f3n a Su humillaci\u00f3n fue el siguiente: fue el siguiente: tom\u00f3 la forma de siervo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas vino a este mundo como un siervo.  \u00c9l trabaj\u00f3 como carpintero.  Suponemos que, si usted hubiera vivido en la ciudad de Nazaret en aquel d\u00eda, podr\u00eda haber ido a encargarle alg\u00fan trabajo de reparaci\u00f3n en su casa. Y \u00c9l hubiera acudido y le habr\u00eda reparado una puerta, o alg\u00fan mueble. Es que El tom\u00f3 la forma y la naturaleza de un siervo. Podr\u00eda haber nacido en el palacio del C\u00e9sar, en Roma, porque era un rey. Pero nunca reclam\u00f3 ese t\u00edtulo durante aquellos primeros a\u00f1os. En realidad no lo hizo hasta que entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n en la llamada entrada triunfal.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que El vino a esta tierra como un obrero, un hombre humilde. No solo se humill\u00f3 a S\u00ed mismo para convertirse en un ser humano, sino que tambi\u00e9n vino a integrarse en el grupo formado por la mayor\u00eda de las personas, la gente com\u00fan y corriente. El fue como uno m\u00e1s entre todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Isa\u00edas escribi\u00f3 en 11:10 que Cristo vendr\u00eda como la ra\u00edz de Isa\u00ed. En el pasado nos hemos preguntado por qu\u00e9 Isa\u00edas no lo llam\u00f3 \u00abla ra\u00edz de David\u00bb. Y creemos haber descubierto la raz\u00f3n. Cuando Jes\u00fas naci\u00f3, Mar\u00eda, que estaba en la l\u00ednea descendencia de David (Jos\u00e9, tambi\u00e9n estaba en la l\u00ednea de David, por otra ruta geneal\u00f3gica) era una campesina. Eran personas humildes viviendo en una poblaci\u00f3n pobre y no jud\u00eda llamada Nazaret. Entonces, \u00bfno estaba Jes\u00fas en la l\u00ednea geneal\u00f3gica de David? Si. David fue un rey ungido, pero su padre Isa\u00ed era un agricultor de Bel\u00e9n, y de esa manera su l\u00ednea geneal\u00f3gica hab\u00eda retrocedido al lugar de un campesino. Nuestro Se\u00f1or naci\u00f3 en una familia de campesinos. Sin duda alguna, como dice este vers\u00edculo, tom\u00f3 la forma de siervo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora, el cuarto paso hacia su humillaci\u00f3n: se hizo semejante a los hombres.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por mucho tiempo esta afirmaci\u00f3n no nos impresion\u00f3 mucho porque, despu\u00e9s de todo, bueno, yo soy un hombre y me agrada ser un hombre. No puedo ver por qu\u00e9 ser un hombre es una humillaci\u00f3n.  Opino que existe cierta dignidad en un ser humano que es maravillosa. \u00bfC\u00f3mo puede entonces ser humillante ser semejante a los hombres? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l fue un hombre aqu\u00ed en la tierra.  \u00c9l no s\u00f3lo vino aqu\u00ed para redimir a la humanidad, sino para revelar a Dios ante la humanidad.  \u00a1Cu\u00e1n importante fue eso porque nosotros ahora conocemos algo acerca de Dios!  No sabemos mucho, excepto lo que \u00c9l nos dijo cuando \u00c9l estuvo aqu\u00ed, en la tierra y se convirti\u00f3 en un hombre, y nos ense\u00f1\u00f3 mucho acerca de Dios.  Y de la \u00fanica manera en que usted, amigo oyente, puede conocer a Dios es por medio del Se\u00f1or Jesucristo, quien es Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta an\u00e9cdota ilustra este punto. Cierta ni\u00f1a fue enviada a dormir a su cuarto.  Su madre le dijo que se acostara en su cama, que apagara la luz y se durmiera, pero ella comenz\u00f3 a llorar y a llamar a su mam\u00e1.  Esta le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que te pasa?\u00bb  La ni\u00f1a le contest\u00f3: \u00abYo quiero tener alguien aqu\u00ed conmigo. No quiero estar sola\u00bb.  Y la madre le respondi\u00f3: \u00abDios est\u00e1 aqu\u00ed contigo\u00bb.  Por un momento la ni\u00f1a se qued\u00f3 callada, luego dijo: \u00abPero mam\u00e1, quiero tener a alguien con un rostro\u00bb.  Y amigo oyente, el Se\u00f1or Jesucristo es Dios con un rostro.  \u00c9l dijo en cuanto a S\u00ed mismo: Yo soy el agua de vida. Yo soy el pan de vida.  Bueno, yo conozco algo acerca del pan y tambi\u00e9n s\u00e9 algo acerca del agua, y ahora s\u00e9 algo acerca de \u00c9l tambi\u00e9n.  \u00c9l dice: Yo soy la puerta.  Ahora, \u00c9l no solamente arreglaba puertas como carpintero que era, sino que \u00c9l era la puerta.  \u00c9l dice: Yo soy la vid verdadera.  Conocemos algo acerca de la vid.  Tambi\u00e9n conozco algo m\u00e1s; \u00c9l dice: Yo soy la vida, y Yo soy el camino.  Estas palabras nos dicen mucho acerca de \u00c9l y acerca de qui\u00e9n es \u00c9l.   \u00c9l vino para revelarnos a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanos ilustrar eso de una manera bastante sencilla.  Creemos que en todas partes existen las hormigas.  En algunas zonas, cuando llega el invierno, parece que las hormigas desaparecieran.  Uno pensar\u00eda que est\u00e1n todas muertas debido al fr\u00edo, pero a pesar de tiempo, las hormigas todav\u00eda siguen con vida, aunque no est\u00e1n tan activas como lo estaban durante el verano.  Pero, de pronto, cuando cambia el tiempo, aparecen por todas partes.  Cuando uno menos lo piensa, aparecen las hormigas en una casa y se meten en el az\u00facar, en el pan, en el dulce, les gusta ir donde est\u00e1 el agua y la \u00fanica forma de librarse de las hormigas es por medio de un insecticida. Ahora, las personas que llegan a su casa de vacaciones, una o dos veces al a\u00f1o, ponen insecticidas por todas partes y, entonces, no se observa ninguna clase de hormigas por la casa.  Con un poco de imaginaci\u00f3n podemos pensar que quiz\u00e1s las hormigas se re\u00fanen para analizar su situaci\u00f3n, pensando que los due\u00f1os de casa las detestan, y que por tal motivo las quieren destruir. Tienen la evidencia de que muchas de sus compa\u00f1eras han muerto. Pero, quiz\u00e1 el due\u00f1o de casa, en realidad, no odia a las hormigas.  Ese no es su problema.  Quiz\u00e1s dejar\u00eda que las hormigas vivieran como quisiesen.  Si este hombre pudiera comunicarse con esas hormigas, podr\u00eda decirles: \u00abMiren, permanezcan fuera de mi casa. Dejen tranquilo al az\u00facar, el pan y el agua dentro de la casa, y yo pondr\u00e9 az\u00facar y agua afuera, para ustedes\u00bb.  Podr\u00eda hacer eso y m\u00e1s, porque ese hombre, en realidad, no odia a las hormigas.  Pero ellas no lo saben.  Ahora, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda este hombre comunicarse con ellas? Bueno, supongamos que este hombre se pudiera convertir en una hormiga  ? llegar a ser una de ellas, comunicarse con ellas en el idioma de las hormigas, y dar a conocer as\u00ed su mensaje.  Si \u00e9l pudiera convertirse en una hormiga, es evidente que teniendo en cuenta la posici\u00f3n que ocupa el due\u00f1o ahora, el rebajarse a la posici\u00f3n de una hormiga, ser\u00eda para este hombre una experiencia humillante. Pero, estimado oyente, el que este hombre se convierta en una hormiga no es nada comparado con lo que el Se\u00f1or Jesucristo hizo cuando dej\u00f3 la gloria del Cielo, vino aqu\u00ed a este mundo y se convirti\u00f3 en un hombre. As\u00ed, asumi\u00f3 nuestra humanidad y fue hecho semejante a los hombres.  Fue una aut\u00e9ntica humillaci\u00f3n para \u00c9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para considerar el quinto paso de Cristo hacia su humillaci\u00f3n, leamos el vers\u00edculo 8 de este segundo cap\u00edtulo de Filipenses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMas a\u00fan, hall\u00e1ndose en la condici\u00f3n de hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El quinto paso se encuentra en la primera parte de este vers\u00edculo y est\u00e1 en la frase hall\u00e1ndose en la condici\u00f3n de hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo. Hay muchos de nosotros que hemos sido humillados por otra persona, que ha dicho o hecho algo que era humillante para nosotros. Pero observemos que  \u00c9l se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, y eso resulta lo m\u00e1s dif\u00edcil de hacer.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces hemos pasado por experiencias que nos han humillado frente a otras personas. Pero en esos casos, nosotros no nos hemos humillado a nosotros mismos. Fueron las circunstancias, u otras personas las que nos han humillado. En el caso del Se\u00f1or, El se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, lo cual fue completamente diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora al sexto paso de su recorrido hacia la humillaci\u00f3n. Se encuentra en la segunda parte del vers\u00edculo 8 que hemos le\u00eddo. Se encuentra en la frase haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte. La muerte es un evento humillante. No es algo natural. A veces en un funeral, alguien bien intencionado comenta a los parientes del difunto, quiz\u00e1s para animarles, que el fallecido \u00abtiene buen aspecto\u00bb. No entiendo por qu\u00e9 es un motivo de consuelo pensar que alguien tiene un aspecto natural en el lecho de su muerte. Dios no cre\u00f3 al hombre para morir. El ser humano muere a causa del pecado, a causa de su transgresi\u00f3n. La muerte entr\u00f3 en el mundo por la transgresi\u00f3n de un hombre, y ese hombre fue Ad\u00e1n. Y la muerte se transmiti\u00f3 a todos los hombres. As\u00ed que, la muerte no es natural, porque Dios no creo al ser humano para que pasara por la experiencia de la muerte. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas vino a la tierra, fue un poco diferente al resto de nosotros. Usted y yo hemos venido al mundo para vivir. Sinceramente hablando, yo no deseo morir. Quiero vivir. Algunos de nosotros hemos llegado a la parte m\u00e1s fruct\u00edfera de nuestro ministerio, y queremos vivir mientras el Se\u00f1or lo permita. Pero el caso del Se\u00f1or Jes\u00fas fue diferente. El naci\u00f3, para morir. Vino a este mundo para morir. El no ten\u00eda que morir pero, como dijo Pablo en este vers\u00edculo 8, El fue obediente hasta la muerte y se entreg\u00f3 voluntariamente. En el caso m\u00edo, yo tengo que morir, pero no lo deseo. Aunque El no ten\u00eda que morir, pero deseaba hacerlo. \u00bfPor qu\u00e9? Para salvarnos a usted y a m\u00ed, si depositamos nuestra confianza en El. Esto fue precisamente lo que El dijo en Juan 10:15, 17 y 18: 15as\u00ed como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. . . 17Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar. 18Nadie me la quita, sino que yo de m\u00ed mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00e9ptimo y \u00faltimo paso de la humillaci\u00f3n de Cristo se encuentra en la \u00faltima frase del vers\u00edculo 8, que dice: y muerte de cruz. No s\u00f3lo fue El obediente hasta la muerte, sino sufri\u00f3 la muerte en la cruz. Esta clase de muerte causar\u00eda un impacto mayor en nuestra conciencia que si dij\u00e9ramos que Cristo muri\u00f3 en una c\u00e1mara de gas, ahorcado o en una silla el\u00e9ctrica. La muerte en la cruz era una muerte vergonzosa. Entonces, El vino de la gloria m\u00e1s elevada y lleg\u00f3 hasta el lugar m\u00e1s bajo de la humillaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 lo hizo? Volvamos por un momento a las palabras \u00ablos dem\u00e1s\u00bb. Recordemos el pasaje de Filipenses 2:4, que dice 4No busqu\u00e9is vuestro propio provecho, sino el de los dem\u00e1s. El dej\u00f3 toda su gloria del Cielo y descendi\u00f3  a esta tierra, se convirti\u00f3 en un hombre y sufri\u00f3 la muerte de un criminal por otros, es decir, por usted y por m\u00ed. Gracias a Dios por ello. Esta es pues, estimado oyente, la mente de Cristo, la forma de pensar de Cristo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Filipenses 2:5-8 Volvemos hoy amigo oyente, al cap\u00edtulo 2 de esta ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Pablo a los Filipenses y vamos a comenzar leyendo otra vez el vers\u00edculo 5, que fue hasta donde llegamos en nuestro programa anterior, y que comenzaba un p\u00e1rrafo titulado La mente de Cristo: la humildad. \u00abHaya, pues, en vosotros este sentir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-filipenses-26-8\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Filipenses 2:6-8\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8485\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}