{"id":8618,"date":"2016-03-07T20:34:06","date_gmt":"2016-03-08T01:34:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-371-3918\/"},"modified":"2016-03-07T20:34:06","modified_gmt":"2016-03-08T01:34:06","slug":"estudio-biblico-de-jeremias-371-3918","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-371-3918\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Jerem\u00edas 37:1-39:18"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Jerem\u00edas 37 al 39<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los temas desarrollados en los cap\u00edtulos 37 al 39 son: la destrucci\u00f3n de la Palabra de Dios: el encarcelamiento de Jerem\u00edas y su posterior liberaci\u00f3n, y el comienzo del cautiverio de Jud\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, amigo oyente, al cap\u00edtulo 37 de Jerem\u00edas, y aqu\u00ed entramos a una nueva secci\u00f3n que hace recaer el \u00e9nfasis en los eventos hist\u00f3ricos. Jerem\u00edas bien pudo decir: \u00abYo os advert\u00ed\u00bb.  Pero \u00e9l est\u00e1 demasiado implicado en lo que estaba sucediendo.  \u00c9l se sent\u00eda destrozado an\u00edmicamente  por el mensaje que hab\u00eda tenido que comunicar al pueblo y en este momento por su cumplimiento, cuando la ciudad que \u00e9l amaba ser\u00eda destruida y la naci\u00f3n que \u00e9l amaba era llevada al cautiverio. Jerem\u00edas hab\u00eda sido fiel al revelar a Dios y al actuar como Su testigo. Cualquiera que quisiera saber como se sent\u00eda Dios acerca de todo lo que estaba ocurriendo solo ten\u00eda mirar al rostro de Jerem\u00edas y a las l\u00e1grimas que ca\u00edan por sus mejillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos reconocer que ya hab\u00edan pasado  30 a\u00f1os del ministerio de este profeta.  Le vimos  comenzar como un joven de unos 20 a\u00f1os,  como un joven sacerdote que fue llamado a ser un profeta de Dios. Ahora, \u00e9l se encontraba en la prisi\u00f3n, y el ej\u00e9rcito del rey de Babilonia se encontraba fuera de las murallas de Jerusal\u00e9n. Los soldados hab\u00edan estado all\u00ed por un prolongado sitio de de 18 meses.  Jerem\u00edas nos dej\u00f3 algo de esta historia en el cap\u00edtulo 52, y m\u00e1s qued\u00f3 registrado en 2 Reyes y en 2 Cr\u00f3nicas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue la tercera y \u00faltima vez que Nabucodonosor hab\u00eda venido contra Jerusal\u00e9n. Las otras dos veces se hab\u00eda llevado a una cierta cantidad de personas cautivas y hab\u00eda colocado en el trono de Jud\u00e1 a Sedequ\u00edas como vasallo suyo. Sedequ\u00edas quer\u00eda liberarse del control del rey de Babilonia, as\u00ed que le hizo algunas propuestas al Fara\u00f3n de Egipto. Entonces Fara\u00f3n decidi\u00f3 intentar liberar a Sedequ\u00edas. Por supuesto, lo que planeaba hacer era colocar al reino de Jud\u00e1 bajo el gobierno de Egipto. Cuando Fara\u00f3n lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, los comandantes de Nabucodonosor se apartaron y, en vez de sitiar la ciudad, se retiraron. En ese momento pareci\u00f3 que las profec\u00edas de Jerem\u00edas podr\u00edan estar equivocadas. As\u00ed que Dios le habl\u00f3 a Jerem\u00edas con mucha firmeza. Leamos los vers\u00edculos 7 al 10 de este cap\u00edtulo 37:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or, Dios de Israel, que dig\u00e1is al rey de Jud\u00e1, que os envi\u00f3 a m\u00ed para que me consultarais: El ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, que hab\u00eda salido en vuestro socorro, se ha vuelto a la tierra de Egipto. Por eso, los caldeos vendr\u00e1n de nuevo, atacar\u00e1n esta ciudad, la tomar\u00e1n y le prender\u00e1n fuego. As\u00ed dice el Se\u00f1or: No os enga\u00f1\u00e9is a vosotros mismos, diciendo: Sin duda, los caldeos se ir\u00e1n ya de aqu\u00ed, porque no se ir\u00e1n, porque aun cuando derrotarais a todo el ej\u00e9rcito de los caldeos que pelean contra vosotros, y solamente quedaran de ellos algunos hombres heridos, cada uno se levantar\u00eda de su tienda para prender fuego a esta ciudad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n fue determinada por Dios. Aun cuando parec\u00eda que los ej\u00e9rcitos de Babilonia hab\u00edan sido ahuyentados, regresar\u00edan. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han quedado registrados cinco encarcelamientos del profeta. La prisi\u00f3n descrita en este cap\u00edtulo se debi\u00f3 al hecho de que Jerem\u00edas hab\u00eda dicho al rey que no deb\u00eda realizar una alianza con Fara\u00f3n sino que ten\u00eda que rendirse a Babilonia. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 11 y 12 de Jerem\u00edas 37:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAconteci\u00f3 que cuando el ej\u00e9rcito de los caldeos se retir\u00f3 de Jerusal\u00e9n a causa del ej\u00e9rcito del fara\u00f3n, Jerem\u00edas sal\u00eda de Jerusal\u00e9n para irse a tierra de Benjam\u00edn, para apartarse de en medio del pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la ciudad estaba siendo liberada, Jerem\u00edas sali\u00f3 de Jerusal\u00e9n para dirigirse a su ciudad natal de Anatot. Pero veamos lo que sucedi\u00f3. Leamos el vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY cuando lleg\u00f3 a la puerta de Benjam\u00edn, estaba all\u00ed un capit\u00e1n que se llamaba Ir\u00edas hijo de Selem\u00edas hijo de Hanan\u00edas, el cual apres\u00f3 al profeta Jerem\u00edas, diciendo: \u00a1T\u00fa te pasas a los caldeos!.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea, que Jerem\u00edas fue acusado de pasarse al enemigo.  Y dicen los vers\u00edculos 14 y 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abJerem\u00edas dijo: \u00a1Falso, no me paso a los caldeos!. Pero \u00e9l no le escuch\u00f3, sino que prendi\u00f3 Ir\u00edas a Jerem\u00edas y lo llev\u00f3 delante de sus jefes. Los jefes se airaron contra Jerem\u00edas. Lo azotaron y lo pusieron en prisi\u00f3n en la casa del escriba Jonat\u00e1n, la cual hab\u00edan convertido en c\u00e1rcel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que el pobre Jerem\u00edas no solo fue puesto en una prisi\u00f3n, sino tambi\u00e9n en un calabozo; no sabemos por cuanto tiempo. El vers\u00edculo siguiente dice que fue \u00abpor muchos d\u00edas\u00bb. Este fue un tiempo de mucho sufrimiento para Jerem\u00edas, pero Dios no le hab\u00eda olvidado e impulso al rey para que lo llamara. Leamos el vers\u00edculo 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl rey Sedequ\u00edas envi\u00f3 y lo sac\u00f3; y le pregunt\u00f3 el rey secretamente en su casa, diciendo: \u00bfHay palabra del Se\u00f1or?. Jerem\u00edas dijo: Hay; y agreg\u00f3: En manos del rey de Babilonia ser\u00e1s entregado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entonces Jerem\u00edas aprovech\u00f3 esta ocasi\u00f3n para suplicar por su vida. Dice el vers\u00edculo 20 de Jerem\u00edas 37:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEscucha, pues, te ruego, mi se\u00f1or, el rey, atiende ahora mi s\u00faplica que traigo delante de ti: \u00a1No me hagas volver a casa del escriba Jonat\u00e1n, para que no me muera all\u00ed!.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Sedequ\u00edas no lo liber\u00f3, pero al menos le salv\u00f3 la vida. Dice el vers\u00edculo 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dio orden el rey Sedequ\u00edas, y custodiaron a Jerem\u00edas en el patio de la c\u00e1rcel, haci\u00e9ndole dar una torta de pan al d\u00eda, de la calle de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se agotara. Y qued\u00f3 Jerem\u00edas en el patio de la c\u00e1rcel.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed Jerem\u00edas permanecer\u00eda en la prisi\u00f3n hasta que los ej\u00e9rcitos de Babilonia tomaran la ciudad de Jerusal\u00e9n. Llegamos ahora al <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 38<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">y a un nuevo p\u00e1rrafo que nos relata que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas escap\u00f3 por poco de la muerte<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando llegamos a este cap\u00edtulo 38, Jerem\u00edas estaba aun confinado en el patio de la prisi\u00f3n, y fielmente transmiti\u00f3 la Palabra de Dios a su pueblo aun cuando su seguridad personal estaba en peligro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 consideraban a Jerem\u00edas como un traidor a su pa\u00eds y una influencia desmoralizadora entre el pueblo; as\u00ed que consiguieron permiso del rey para silenciar al profeta recluy\u00e9ndolo en una cisterna. Dice el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 38:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces tomaron ellos a Jerem\u00edas y lo hicieron meter en la cisterna de Malqu\u00edas hijo de Hamelec, que estaba en el patio de la c\u00e1rcel. Bajaron a Jerem\u00edas con sogas a la cisterna, en la que no hab\u00eda agua, sino barro; y se hundi\u00f3 Jerem\u00edas en el barro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s Dios envi\u00f3 a alguien para rescatarlo (como podemos ver en los vers\u00edculos 7 al 13). Este fue un rescate emocionante, que usted puede leer detalladamente explicado en el texto. Despu\u00e9s de esto, el rey le pidi\u00f3 secretamente a Jerem\u00edas que le informara sobre lo que el Se\u00f1or le estaba diciendo en ese momento. Y prometi\u00f3 a Jerem\u00edas salvarlo de aquellos que quer\u00edan matarlo. Escuchemos lo que dice el vers\u00edculo 17 de Jerem\u00edas 38:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces dijo Jerem\u00edas a Sedequ\u00edas: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or, Dios de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los jefes del rey de Babilonia, tu alma vivir\u00e1 y esta ciudad no ser\u00e1 incendiada; vivir\u00e1s t\u00fa y tu casa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que el profeta insisti\u00f3 en que el rey se rindiera, porque no podr\u00eda resistir al invasor. Y continu\u00f3 diciendo en los vers\u00edculos 18 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si no te entregas a los jefes del rey de Babilonia, esta ciudad ser\u00e1 entregada en manos de los caldeos; ellos la incendiar\u00e1n, y t\u00fa no escapar\u00e1s de sus manos. Y dijo el rey Sedequ\u00edas a Jerem\u00edas: Tengo temor de que los jud\u00edos que se han pasado a los caldeos me entreguen en sus manos y hagan burla de m\u00ed. Dijo Jerem\u00edas: No te entregar\u00e1n. Oye ahora la voz del Se\u00f1or que yo te hablo, y te ir\u00e1 bien y vivir\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerem\u00edas le estaba suplicando al rey Sedequ\u00edas que se rindiera para salvar su propia vida y la vida de su pueblo. Su negativa a seguir ese curso de acci\u00f3n que Jerem\u00edas le presentaba condenar\u00eda a la naci\u00f3n a la ruina. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sedequ\u00edas era realmente un cobarde. Trat\u00f3 de hacer las paces con todos y de complacer a todos. Fue un pol\u00edtico poco h\u00e1bil. Y como resultado de su actitud, no complaci\u00f3 a nadie. Y el mensaje divino continu\u00f3 en los vers\u00edculos 21 y 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si no quieres entregarte, esta es la palabra que me ha mostrado el Se\u00f1or: Todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Jud\u00e1 ser\u00e1n entregadas a los jefes del rey de Babilonia, y ellas mismas dir\u00e1n: Te han enga\u00f1ado, y han prevalecido contra ti tus amigos; hundieron en el barro tus pies, se volvieron atr\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio de este per\u00edodo de la historia del pueblo de Jud\u00e1 revela que la condici\u00f3n de la mujer se hab\u00eda corrompido mucho. Y cuando esto sucede en cualquier naci\u00f3n, quedan muy pocas esperanzas para ese pueblo en el nivel moral. Esta es la imagen que revelan estos vers\u00edculos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este rey insensato no har\u00eda caso de la advertencia de Dios expresada por medio de Jerem\u00edas. En cambio, continuar\u00eda escuchando el pron\u00f3stico optimista de los profetas falsos. Llegamos ahora al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 39<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo se relat\u00f3 la terrible matanza que Jerem\u00edas hab\u00eda estado prediciendo. Leamos los vers\u00edculos 1 y 2 de este cap\u00edtulo 39:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el noveno a\u00f1o de Sedequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, en el mes d\u00e9cimo, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ej\u00e9rcito contra Jerusal\u00e9n, y la sitiaron. En el und\u00e9cimo a\u00f1o de Sedequ\u00edas, en el mes cuarto, a los nueve d\u00edas del mes, se abri\u00f3 una brecha en el muro de la ciudad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos siguientes podemos ver la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n.  El rey Sedequ\u00edas y el ej\u00e9rcito intentaron escapar de la ciudad durante la noche, pero el ej\u00e9rcito de Babilonia los alcanz\u00f3 y los entreg\u00f3 a su rey Nabucodonosor. Y dicen los vers\u00edculos 6 y 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDegoll\u00f3 el rey de Babilonia a los hijos de Sedequ\u00edas en presencia de este, en Ribla. Asimismo, el rey de Babilonia hizo degollar a todos los nobles de Jud\u00e1, y al rey Sedequ\u00edas le sac\u00f3 los ojos y lo aprision\u00f3 con grillos para llevarlo a Babilonia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo cap\u00edtulo del libro de Jerem\u00edas nos presentar\u00e1 una imagen retrospectiva de aquellos d\u00edas terribles. El relato nos muestra aquellos detalles que evidentemente quedaron grabados en la mente de Jerem\u00edas. All\u00ed el mencionar\u00e1 otra vez el hecho de que el rey de Babilonia mat\u00f3 a los hijos del rey Sedequ\u00edas ante el mismo, y dej\u00f3 ciego a Sedequ\u00edas. Ahora llegamos a un nuevo p\u00e1rrafo que nos presenta a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas liberado por el enemigo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante comprobar que Nabucodonosor orden\u00f3 a sus hombres que liberaran a Jerem\u00edas de la prisi\u00f3n y que lo trataran bien. Leamos el vers\u00edculo 12 de este cap\u00edtulo 39:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abT\u00f3malo y vela por \u00e9l; no le hagas mal alguno, sino haz con \u00e9l como \u00e9l te diga.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que Dios aun estaba cuidando a su fiel profeta. Y leamos ahora el vers\u00edculo 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEnviaron entonces a traer a Jerem\u00edas del patio de la c\u00e1rcel, y lo entregaron a Gedal\u00edas hijo de Ahicam hijo de Saf\u00e1n, para que lo llevara a casa. Y habit\u00f3 en medio del pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este evento dio comienzo a lo que el Se\u00f1or llam\u00f3 \u00ablos tiempos de las naciones\u00bb. El dijo en Lucas 21:24, 24Caer\u00e1n a filo de espada y ser\u00e1n llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 pisoteada por las naciones hasta que los tiempos de las naciones se cumplan.  Aun cuando los israel\u00edes ocupan la ciudad, los no jud\u00edos no controlan la mayor\u00eda de los lugares santos, con la excepci\u00f3n del Muro de los Lamentos, al cual pueden ir a orar a lamentarse. Es decir que las palabras de Jes\u00fas tienen aun vigencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nuestra generaci\u00f3n contempor\u00e1nea es dif\u00edcil aceptar el hecho del juicio de Dios, es decir, que el juicio de Dios puede venir sobre una naci\u00f3n, sobre una familia y sobre un individuo. Jerem\u00edas hab\u00eda proclamado la Palabra del Se\u00f1or por cuarenta a\u00f1os. \u00c9l hab\u00eda denunciado los pecados del pueblo y hab\u00eda llamado a esta gente al arrepentimiento. Dios hab\u00eda sido muy paciente con ellos, y esa misma paciencia los hab\u00eda enga\u00f1ado. Hab\u00eda permitido a los profetas falsos decir por un tiempo que las palabras de Jerem\u00edas no se hab\u00edan cumplido. Pero en ese momento sus palabras e estaban cumpliendo y ya era demasiado tarde para arrepentirse. Dios es paciente con las personas y les permite continuar hasta que llega un momento en el que no hay remedio. Jud\u00e1 fue un notable ejemplo de esto. Dios les suplic\u00f3 hasta \u00faltimo momento por medio de Jerem\u00edas. Ellos rechazaron a Dios y finalmente lleg\u00f3 el d\u00eda en que Nabucodonosor arras\u00f3 la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la humanidad no le agrada escuchar que Dios va a juzgar. Resulta dif\u00edcil para la gente creer que Dios alguna vez se enfada. Algunos tratan de decir que es el Dios del Antiguo Testamento el Dios de la ira y que el Nuevo Testamento presenta una imagen diferente de Dios.  Perm\u00edtanos decirle que hay m\u00e1s ira divina en el Nuevo Testamento que en el Antiguo.  Usted puede leer en el cap\u00edtulo 23:29, 33 del evangelio seg\u00fan San Mateo, por ejemplo y escuchar las terribles cosas anunciadas por el amable Se\u00f1or Jesucristo. Dijo all\u00ed: \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip\u00f3critas!. . . \u00a1Serpientes, generaci\u00f3n de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo escapar\u00e9is de la condenaci\u00f3n del infierno?   Y despu\u00e9s usted puede leer el libro de Apocalipsis, en el que se relata que las copas de ira son derramadas. Bueno, no hay nada parecido a esto en el Antiguo Testamento.  As\u00ed es que no puede decirse que en el Antiguo Testamento tenemos a un Dios de ira, y en el Nuevo Testamento tenemos a un Dios de amor. Lo que s\u00ed podemos decir es que en cada \u00e9poca hay siempre un Dios de amor y un Dios de ira. Dios castiga el pecado. Usted siempre encontrar\u00e1 el juicio divino y la misericordia divina uno al lado de la otra. El trono de Dios es un trono de gracia, un lugar para encontrar compasi\u00f3n, misericordia pero, al mismo tiempo, ese mismo trono alg\u00fan d\u00eda juzgar\u00e1 a la tierra. EL hombre de hoy aun encuentra que esta verdad es dif\u00edcil de aceptar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las leyes de Dios son inexorables y el juicio es el castigo para la desobediencia de eses leyes. A los seres humanos les parece tan dif\u00edcil entender esto en la esfera moral y espiritual, cuando resulta tan perfectamente evidente en la esfera natural. Si usted no puede creerlo, sugerimos que intente subir a la cumbre de una monta\u00f1a escarpada, rodeada de precipicios; usted puede subir a la cumbre y tratar de caminar en el vac\u00edo, y luego ver\u00e1 lo que sucede.  En la naturaleza existen ciertas leyes que son inexorables.  Si usted las obedece, vivir\u00e1; pero si las desobedece, morir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos recordar el logro tremendo que signific\u00f3 para la humanidad llegar a la luna. Pero hay que reconocer que tal haza\u00f1a fue posible solo porque aquellos cient\u00edficos y astronautas estaban obedeciendo a leyes naturales de Dios. No se atrevieron a quebrantarlas. Cuando partieron hacia la luna, no salieron directamente hacia su objetivo, sino que se dirigieron hacia la posici\u00f3n en la cual la luna se encontrar\u00eda cuando ellos llegaran a ese punto determinado del espacio. Ellos sab\u00edan exactamente donde se encontrar\u00eda la luna en el momento de su llegada, porque los movimientos de este universo est\u00e1n gobernados por leyes. Si aquellos cient\u00edficos hubieran ignorado esas leyes del espacio y del movimiento de los astros, los astronautas se habr\u00edan perdido en la inmensidad del espacio y habr\u00edan muerto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia humana nos ense\u00f1a la misma lecci\u00f3n. Todo lo que tenemos que hacer es trasladarnos a trav\u00e9s del corredor del tiempo, y mirar los escombros, las ruinas y las cenizas que quedan de las grandes civilizaciones del mundo.  Ellas dan testimonio de que \u00c9l es un Dios de venganza, un Dios de castigo, un Dios de juicio. Cuando las naciones se apartaron de sus altos ideales y de ese  elevado nivel moral, y descendieron a ideales bajos y viles, cayeron y desaparecieron de la escena de la historia humana.  Y es hora de que muchos intelectuales comiencen a leer la historia correctamente, y que descubran que Dios act\u00faa en la historia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos parecer anticuados al decir ciertas cosas, pero no nos sentimos inc\u00f3modos en esta posici\u00f3n,  porque Jerem\u00edas fue considerado anticuado en su tiempo. Desde nuestra perspectiva del siglo XXI podemos ver que aquel rey, el rey Sedequ\u00edas era una persona terca, obstinada. Los intelectuales y la clase sofisticada de aquellos d\u00edas, es decir, aquellos que dejaron de lado a Dios, fueron insensatos. As\u00ed que no nos sentimos desautorizados por la historia, ni nos importa ser catalogados como intelectualmente oscurantistas, porque, en verdad, al examinar la historia B\u00edblica, que forma parte de la historia general, nos encontramos en muy buena compa\u00f1\u00eda. Preferimos ser como el profeta Jerem\u00edas, que fue simplemente un hombre que crey\u00f3 en Dios y tom\u00f3 en serio Su Palabra. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jerem\u00edas 37 al 39 Los temas desarrollados en los cap\u00edtulos 37 al 39 son: la destrucci\u00f3n de la Palabra de Dios: el encarcelamiento de Jerem\u00edas y su posterior liberaci\u00f3n, y el comienzo del cautiverio de Jud\u00e1. Llegamos hoy, amigo oyente, al cap\u00edtulo 37 de Jerem\u00edas, y aqu\u00ed entramos a una nueva secci\u00f3n que hace recaer &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-371-3918\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Jerem\u00edas 37:1-39:18\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}