{"id":8620,"date":"2016-03-07T20:34:09","date_gmt":"2016-03-08T01:34:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-451-4939\/"},"modified":"2016-03-07T20:34:09","modified_gmt":"2016-03-08T01:34:09","slug":"estudio-biblico-de-jeremias-451-4939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-451-4939\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Jerem\u00edas 45:1-49:39"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Jerem\u00edas 45:1-49:6<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, amigo oyente,  en nuestro viaje por este libro de Jerem\u00edas, al cap\u00edtulo 45.  Recordemos que en nuestro Bosquejo General de este libro, es decir en el esquema que presentamos en la Introducci\u00f3n al mismo, dividimos los 52 cap\u00edtulos que lo forman  en siete partes o divisiones para sistematizar y comprender mejor su contenido. Y nos encontramos ahora en la sexta divisi\u00f3n de este libro, divisi\u00f3n que se extiende desde el cap\u00edtulo 43 hasta el 51, y en la que hay varias profec\u00edas que se han dado sobre diferentes naciones que rodeaban a Israel. Conviene recordar que el resto del pueblo de Jud\u00e1 que hab\u00eda quedado en esa tierra conquistada, es decir, que no hab\u00eda sido llevado cautivo a Babilonia, no era precisamente lo mejor de la sociedad. Nabucodonosor hab\u00eda actuado sabiamente cuando se llev\u00f3 a la mejor clase de gente al cautiverio. \u00c9l no iba a tomar personas de segunda clase, o individuos de clase baja.  \u00c9l quer\u00eda aquellas personas que pod\u00edan hacer algo constructivo en su imperio, y eligi\u00f3 a aquellos ciudadanos que contribuir\u00edan en alguna forma para su progreso. Todos los dem\u00e1s fueron dejados atr\u00e1s en la tierra de Jud\u00e1, que hab\u00eda quedado desolada por la guerra. Jerem\u00edas qued\u00f3 con ellos tambi\u00e9n y un amigo de Jerem\u00edas que se mencion\u00f3 aqu\u00ed, en este cap\u00edtulo 45, el cual es un cap\u00edtulo breve.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baruc era no s\u00f3lo un amigo de Jerem\u00edas sino una persona que tambi\u00e9n cumpl\u00eda las funciones de asistente de Jerem\u00edas.  \u00c9l fue quien escribi\u00f3 esas palabras  de Jerem\u00edas en un rollo que fue enviado al rey, recordemos que el rey tom\u00f3 un cuchillo, las cort\u00f3 o las destruy\u00f3 y las arroj\u00f3 en el fuego para quemarlas, como vimos en el cap\u00edtulo 36. Cuando Jerem\u00edas se encontraba en la c\u00e1rcel y compr\u00f3 una propiedad en Anatot, Baruc, realiz\u00f3 era transacci\u00f3n para \u00e9l. \u00c9l hizo firmar los papeles y se encarg\u00f3 de toda la documentaci\u00f3n que se necesitaba para la compra de esa tierra, como vimos en el cap\u00edtulo 32. Finalmente, Baruch fue conducido a Egipto con Jerem\u00edas, de acuerdo con lo que dice Jerem\u00edas 43:6.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profec\u00eda que tenemos aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 45 fue dada por Jerem\u00edas para Baruc durante el reinado de Joacim.  Fue por ese motivo que al principio de nuestro estudio de este libro dijimos que aunque existe un cierto parecido con un orden cronol\u00f3gico en el libro de Jerem\u00edas, el libro no est\u00e1 arreglado cronol\u00f3gicamente. Aunque la profec\u00eda fue dada durante el reino de Joacim, fue registrada aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 45 y creemos que hubo una raz\u00f3n para ello. Creemos que fue incluida en este lugar como un para dar \u00e1nimo a Baruc. El Se\u00f1or ya le hab\u00eda revelado lo que le ocurrir\u00eda si se identificaba con el profeta Jerem\u00edas. Estas palabras deb\u00edan ser para \u00e9l un est\u00edmulo cuando fue obligado a ir a Egipto con el remanente del pueblo de Jud\u00e1. Leamos entonces los vers\u00edculos 2 y 3 de este cap\u00edtulo 45:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed te ha dicho el Se\u00f1or, Dios de Israel, a ti, Baruc: T\u00fa dijiste: \u00a1Ay de m\u00ed ahora!, porque ha a\u00f1adido elSe\u00f1or tristeza a mi dolor. Fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cosas iban mal durante el reino de Joacim pero, eso era nada comparado con lo que iba a suceder despu\u00e9s. El peor per\u00edodo vendr\u00eda despu\u00e9s de la \u00e9poca de Joacim.  As\u00ed fue que Jerem\u00edas le dio a \u00e9l esta profec\u00eda en esta ocasi\u00f3n para darle \u00e1nimo y aqu\u00ed la tenemos en el vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLe dir\u00e1s: As\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: Yo destruyo a los que edifiqu\u00e9 y arranco a los que plant\u00e9, esto es, a toda esta tierra\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que, aunque la situaci\u00f3n iba a ponerse mucho peor, Dios quer\u00eda que Baruc supiera que El era el responsable  de ese estado de cosas. Dios asumi\u00f3 la responsabilidad de lo que ocurrir\u00eda en la tierra de Jud\u00e1; en consecuencia, Baruc pod\u00eda continuar con el programa. Dice el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfy t\u00fa buscas para ti grandezas? \u00a1No las busques!, porque he aqu\u00ed que yo traigo mal sobre todo ser viviente, ha dicho el Se\u00f1or; pero a ti te dar\u00e9 la vida por bot\u00edn en cualquier lugar adonde vayas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profec\u00eda fue comunicada a Baruc cuando aun era joven. Dios le dijo que no pod\u00eda esperar una meta  o posici\u00f3n elevada para s\u00ed mismo en ese per\u00edodo tr\u00e1gico en la historia de la naci\u00f3n. El vivir\u00eda en tiempos muy conflictivos, pero el conservar\u00eda su vida en ese per\u00edodo porque Dios le proteger\u00eda. En este momento del relata al que  hab\u00edamos llegado, Jerem\u00edas y Baruc eran hombres de edad avanzada en Egipto. Ellos hab\u00edan visto como Dios los preserv\u00f3 durante esos malos tiempos en que vivieron. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de comenzar con los cap\u00edtulos 46 al 48 conviene recordar las circunstancias y las advertencias que el pueblo de Jud\u00e1 hab\u00eda recibido para que no cometieran la gran equivocaci\u00f3n de ir a Egipto. Fue como si Dios a trav\u00e9s de Jerem\u00edas hubiera le\u00eddo sus pensamientos de ellos. Porque, como vimos en los primeros vers\u00edculos del cap\u00edtulo 42, a pesar de haber declarado que deseaban que Dios les indicara el camino que deb\u00edan seguir, y de haber manifestado su disposici\u00f3n para obedecerle, seguramente ya hab\u00edan resuelto lo que realmente quer\u00edan hacer. En el cap\u00edtulo 42, vers\u00edculos 12 de este libro de Jerem\u00edas, la promesa divina fue: 12Tendr\u00e9 compasi\u00f3n de vosotros, y \u00e9l se compadecer\u00e1 de vosotros y os har\u00e1 regresar a vuestra tierra. Pero despu\u00e9s de estas palabras comenzaron a escuchar la advertencia solemne de Dios si desobedec\u00edan. A continuaci\u00f3n, en los vers\u00edculos 13 al 16 leemos: 13Pero si dec\u00eds: \u00abNo habitaremos en esta tierra\u00bb, desobedeciendo as\u00ed la voz del Se\u00f1or, vuestro Dios, 14y afirmando: \u00abNo, sino que entraremos en la tierra de Egipto, en la cual no veremos guerra, ni oiremos sonido de trompeta, ni padeceremos hambre, y all\u00e1 habitaremos\u00bb 15pues, por eso, o\u00edd la palabra de Jehov\u00e1, resto de Jud\u00e1, porque as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel: Si vosotros volv\u00e9is vuestros rostros para entrar en Egipto, y entr\u00e1is para habitar all\u00e1, 16suceder\u00e1 que la espada que tem\u00e9is os alcanzar\u00e1 all\u00ed, en la tierra de Egipto, y el hambre que os asusta os perseguir\u00e1 all\u00e1 en Egipto, y all\u00ed morir\u00e9is. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que en este cap\u00edtulo 42 vemos que Dios destac\u00f3 los motivos que ten\u00edan para huir de la tierra de Jud\u00e1. Pretend\u00edan escapar de la guerra, al hambre y a las epidemias que se propagaban en esas precarias condiciones de vida. Por todo ello, Dios les anunci\u00f3 que aquello de lo cual pretend\u00edan escapar, les alcanzar\u00eda en el preciso lugar que ellos hab\u00edan escogido como su refugio, all\u00ed en Egipto. En el vers\u00edculo 17 de este cap\u00edtulo 42, Dios predijo y reiter\u00f3 cuales ser\u00edan las consecuencias a su desobediencia. Dice el vers\u00edculo 17: 17Todos los hombres que vuelvan su rostro para entrar en Egipto y habitar all\u00ed, morir\u00e1n a espada, de hambre y de peste; no habr\u00e1 de ellos quien quede vivo ni quien escape del mal que yo traer\u00e9 sobre ellos. As\u00ed, aquel cap\u00edtulo 42 termin\u00f3 con el veredicto divino anunciado a trav\u00e9s del profeta Jerem\u00edas. Como dijimos anteriormente, hab\u00edan  afirmado su voluntad de conocer la voluntad de Dios y de obedecerla. Pero la desobediencia de aquel pueblo, la rebeli\u00f3n contra Dios profundamente arraigada en sus corazones, les har\u00eda seguir sus impulsos desoyendo totalmente la voz de Dios. Las consecuencias, como acabamos de leer, no podr\u00edan ser m\u00e1s tr\u00e1gicas. Acabar\u00edan muriendo en el lugar que hab\u00edan elegido para residir y encontrar paz y abundancia. Perecer\u00edan a causa de la guerra, por los efectos del hambre y por las epidemias. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed llegamos al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 46<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema general de los cap\u00edtulos 46 al 48 incluye profec\u00edas contra las naciones de Egipto, Filistia y Moab. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerem\u00edas estaba en Egipto, habiendo sido llevado all\u00ed en contra de su voluntad por el remanente del pueblo de Jud\u00e1 que desobedeci\u00f3 a Dios dirigi\u00e9ndose hacia Egipto. Aqu\u00ed Jerem\u00edas pronunci\u00f3 profec\u00edas contra las diferentes naciones del entorno. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios les dijo que le suceder\u00eda a Egipto. El remanente que dej\u00f3 las tierras de Jud\u00e1 descendi\u00f3 a Egipto porque pensaron que all\u00ed tendr\u00edan paz y abundancia. Dios les dijo que ten\u00eda noticias para ellos. La guerra se trasladar\u00eda a Egipto, y Nabucodonosor conquistar\u00eda tambi\u00e9n Egipto, cosa que hizo. Leamos el vers\u00edculo 17 de este cap\u00edtulo 46 de Jerem\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAll\u00ed gritaron: \u00ab\u00a1El fara\u00f3n, rey de Egipto, no es m\u00e1s que ruido; dej\u00f3 pasar el tiempo se\u00f1alado!.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, los de Jud\u00e1 no podr\u00edan depender m\u00e1s de la protecci\u00f3n de Fara\u00f3n, porque Egipto caer\u00eda derrotado. Y dice el vers\u00edculo 19 de este cap\u00edtulo 46:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHazte equipaje de cautiverio, moradora hija de Egipto, porque Menfis ser\u00e1 un desierto, ser\u00e1 asolada hasta no quedar morador.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sobrevivientes de Jud\u00e1 hab\u00edan cometido un gran error al depositar su confianza en Fara\u00f3n y en Egipto. Ellos deber\u00edan haber depositado su confianza en Dios.  Deb\u00edan haber cre\u00eddo y obedecido al Se\u00f1or, quien les hab\u00eda advertido detalladamente de las consecuencias que les acarrear\u00eda su desobediencia. Sin embargo, a pesar de todo, Jerem\u00edas incluy\u00f3 una hermosa profec\u00eda para consolarlos. Leamos los vers\u00edculos 27 y 28 de este cap\u00edtulo 46 de Jerem\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero t\u00fa no temas, siervo m\u00edo Jacob, ni desmayes, Israel; porque he aqu\u00ed yo te salvar\u00e9 de lejos, a ti y a tu descendencia, de la tierra de vuestra cautividad. Volver\u00e1 Jacob, descansar\u00e1, ser\u00e1 prosperado y no habr\u00e1 qui\u00e9n lo atemorice. T\u00fa, siervo m\u00edo Jacob, no temas, dice el Se\u00f1or, porque yo estoy contigo. S\u00ed, destruir\u00e9 a todas las naciones entre las cuales te he dispersado. Sin embargo, a ti no te destruir\u00e9 del todo, aunque te castigar\u00e9 con justicia. \u00a1En manera alguna te dejar\u00e9 sin castigo!.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, despu\u00e9s de leer estos dos vers\u00edculos, si usted cree que la Palabra de Dios dice la verdad, usted tiene que creer que Dios no ha terminado sus tratos con la naci\u00f3n de Israel. Dios les dijo que deb\u00eda castigarlos, pero que no los aniquilar\u00eda. Aqu\u00ed se encuentra precisamente una de las muchas respuestas a la pregunta de la carta de Pablo a los Romanos 11:1; \u00bfHa desechado Dios a Su pueblo? En este pasaje B\u00edblico el ap\u00f3stol hab\u00eda contestado enf\u00e1ticamente: \u00a1De ninguna manera!  Si creemos a la Palabra de Dios, debemos permitir que Su Palabra permanezca firma y aceptarla en su sentido literal. Y llegamos ahora al <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 47<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">que nos presenta la profec\u00eda de Jerem\u00edas contra el pa\u00eds de Filistea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este peque\u00f1o remanente del pueblo de Jud\u00e1 comenz\u00f3 a mirar a una naci\u00f3n tras otra, pregunt\u00e1ndose hacia d\u00f3nde deb\u00edan ir, o en qu\u00e9 naci\u00f3n pod\u00edan confiar o encontrarse seguros. Algunas de estas naciones eran sus enemigos. \u00bfDeb\u00edan buscar refugio en ellas? Y la respuesta divina fue que no, porque la tierra de los Filisteos tambi\u00e9n ser\u00eda conquistada. Llegamos ahora al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 48<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo vemos una profec\u00eda contra Moab. Moab dej\u00f3 de ser una naci\u00f3n. Y en el vers\u00edculo 42 del cap\u00edtulo 48 de Jerem\u00edas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Moab ser\u00e1 destruido hasta dejar de ser pueblo, porque se engrandeci\u00f3 contra el Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El actual reino Hachemita, en la orilla oriental del r\u00edo Jord\u00e1n, ocupa la misma tierra que ocupaba el pa\u00eds de Moab y sus habitantes en aquella \u00e9poca.  Sin embargo, Dios no ha concluido a\u00fan con este pueblo de Moab. No sabemos donde se encuentra este pueblo en la actualidad. Dudamos que alguien haya podido localizarlos. Pero Dios sabe donde est\u00e1n situados, para continuar cumpliendo sus planes con ellos.  Y en el vers\u00edculo 47 del cap\u00edtulo 48 de Jerem\u00edas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero har\u00e9 volver a los cautivos de Moab al final de los tiempos, dice el Se\u00f1or. Hasta aqu\u00ed es el juicio de Moab.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice que Dios restaurar\u00e1 el bienestar de Moab en los \u00faltimos tiempos. Evidentemente Moab entrar\u00e1 en el reino milenario. Sin embargo, en la \u00e9poca de Jerem\u00edas, a la gente de Jud\u00e1 no le merec\u00eda la pena huir a Moab. Porque all\u00ed tampoco estar\u00edan seguros. Y as\u00ed llegamos al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jerem\u00edas 49<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema general del cap\u00edtulo son las profec\u00edas para las naciones que rodeaban a Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que el pueblo que hab\u00eda sido dejado por Nabucodonosor en la tierra de Jud\u00e1 hab\u00eda cometido el grave error de descender a Egipto. Ellos fueron all\u00ed desobedeciendo a Dios, y se metieron en una situaci\u00f3n aun peor. La guerra en la tierra de Israel hab\u00eda terminado. Ning\u00fan enemigo habr\u00eda querido entrar en esa tierra en aquel momento. Las ciudades hab\u00edan sido arrasadas, incendiadas, sin que de ellas quedara otra cosa que escombros. Solo quedaron en aquellos lugares las cenizas y otros restos de una civilizaci\u00f3n. Si hubieran seguido las instrucciones de Dios, el remanente del pueblo de Jud\u00e1 deb\u00eda haberse quedado all\u00ed y hubieran podido evitar grandes sufrimientos y su misma destrucci\u00f3n f\u00edsica como pueblo. Pod\u00edan haber  restaurado su pa\u00eds. Pero en cambio, huyeron a Egipto. Y Dios sab\u00eda que Egipto ser\u00eda la zona de la siguiente campa\u00f1a militar del rey Nabucodonosor, de Babilonia. Cuando el conquistara Egipto, capturar\u00eda al pueblo de Jud\u00e1 por segunda vez, y ellos tendr\u00edan que sufrir nuevamente. Al abandonar su tierra pensaron que estaban huyendo de la guerra. Creyeron que se dirig\u00edan hacia una tierra en la que tendr\u00edan abundancia para poder vivir. Solo pensaron en seguridad y en satisfacer su apetito. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, cuando nuestras actitudes, acciones y metas no est\u00e1n basadas en un deseo de vivir para Dios, cuando la verdad de Dios ya no es nuestra gu\u00eda, nos hemos hundido, hemos descendido a un nivel bajo que no nos traer\u00e1 ni paz ni abundancia. Esta ha sido la experiencia que podemos extraer de la narraci\u00f3n de los acontecimientos de la historia. La historia tiene grandes lecciones para ense\u00f1arnos, si solamente las escuch\u00e1ramos con atenci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo continu\u00f3 registrando las profec\u00edas de Dios comunicadas por medio del profeta Jerem\u00edas, relacionadas con el juicio que se aproximaba sobre las naciones que rodeaban a Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer p\u00e1rrafo de este cap\u00edtulo 49 presenta <\/p>\n<h3 class='estudio'>La profec\u00eda para Am\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El remanente del pueblo de Jud\u00e1  no necesitaba mirar a Am\u00f3n como su lugar de protecci\u00f3n, de refugio, porque esa naci\u00f3n iba a ser destruida. Esa naci\u00f3n de Am\u00f3n no existe en la actualidad, pero escuchemos lo que Dios dijo al respecto en el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 49 de Jerem\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de esto, har\u00e9 volver a los cautivos de los hijos de Am\u00f3n, dice el Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo que la naci\u00f3n de Am\u00f3n ser\u00eda restaurada. Realmente estas son profec\u00edas notables, y vers\u00edculos destacados de la Biblia. Es decir que este remanente no pod\u00eda buscar ayuda en nadie.  Y, a\u00fan ni siquiera pod\u00edan buscar ayuda en Babilonia, porque Babilonia iba a caer en el futuro.  La \u00fanica ayuda que pod\u00edan encontrar ellos estaba en el Se\u00f1or, y confiar en \u00c9l, y obedecerle a \u00c9l.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y vamos a detenernos aqu\u00ed por hoy.  Dios mediante, continuaremos en nuestro pr\u00f3ximo programa, que ser\u00e1 el \u00faltimo dedicado a este libro de Jerem\u00edas. Esperamos contar con su compa\u00f1\u00eda y le sugerimos leer los siguientes vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 49 de Jerem\u00edas, para estar mejor informado de lo que diremos en nuestro pr\u00f3ximo estudio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jerem\u00edas 45:1-49:6 Llegamos hoy, amigo oyente, en nuestro viaje por este libro de Jerem\u00edas, al cap\u00edtulo 45. Recordemos que en nuestro Bosquejo General de este libro, es decir en el esquema que presentamos en la Introducci\u00f3n al mismo, dividimos los 52 cap\u00edtulos que lo forman en siete partes o divisiones para sistematizar y comprender mejor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-jeremias-451-4939\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Jerem\u00edas 45:1-49:39\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}