{"id":8698,"date":"2016-03-07T20:37:06","date_gmt":"2016-03-08T01:37:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-daniel-91-19\/"},"modified":"2016-03-07T20:37:06","modified_gmt":"2016-03-08T01:37:06","slug":"estudio-biblico-de-daniel-91-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-daniel-91-19\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Daniel 9:1-19"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Daniel 9:1-19<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora llegamos al cap\u00edtulo 9 de este libro de Daniel.  Conocidos expositores B\u00edblicos han declarado que era \u00abel principal cap\u00edtulo del libro y uno de los grandes cap\u00edtulos de la Biblia\u00bb. El cap\u00edtulo presenta un tema doble: oraci\u00f3n y profec\u00eda. Si uno fuera a elegir los diez cap\u00edtulos m\u00e1s importantes de la Biblia en el tema de la oraci\u00f3n, este cap\u00edtulo estar\u00eda incluido en cualquier lista. Y si se eligieron los diez m\u00e1s importantes en profec\u00eda, este cap\u00edtulo nuevamente ser\u00eda incluido en cualquier lista. Los primeros 21 vers\u00edculos nos presentan la oraci\u00f3n de Daniel, y los 6 vers\u00edculos finales contienen la muy importante profec\u00eda de las Setenta Semanas. En primer lugar, tenemos la oraci\u00f3n de Daniel en los primeros 21 vers\u00edculos.  Tenemos luego, la profec\u00eda de las Setenta Semanas en cuanto al pueblo de Daniel, que es por supuesto Israel.  Eso lo tenemos en los vers\u00edculos 22 al 27, de este cap\u00edtulo 9 de Daniel. En primer lugar consideraremos:<\/p>\n<h3 class='estudio'>La oraci\u00f3n de Daniel<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n de Daniel en este cap\u00edtulo es en realidad la culminaci\u00f3n de una vida de oraci\u00f3n. Al comienzo del libro Daniel pidi\u00f3 una reuni\u00f3n de oraci\u00f3n para conocer el sue\u00f1o de Nabucodonosor, y continu\u00f3 siendo un hombre de oraci\u00f3n toda su vida registrada en este libro. La oraci\u00f3n de este cap\u00edtulo nos da el modelo de su vida de oraci\u00f3n y nos familiariza con las condiciones de la oraci\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1n algunos de los elementos b\u00e1sicos de la receta de la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, el profeta ten\u00eda una planificaci\u00f3n decidida.  La oraci\u00f3n en la vida de Daniel no era un asunto desordenado.  \u00c9l escribi\u00f3 en el vers\u00edculo 3 de este primer cap\u00edtulo: \u00abVolv\u00ed mi rostro a Dios, el Se\u00f1or, busc\u00e1ndole en oraci\u00f3n y ruego, en ayuno, ropas  \u00e1speras y ceniza\u00bb.  La oraci\u00f3n no era simplemente una repetici\u00f3n de palabras vac\u00edas, o un conjunto de frases hermosas con una gram\u00e1tica florida y expresiones elocuentes. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo en Mateo 6:7, \u00ab7Y al orar no us\u00e9is vanas repeticiones, como los gentiles, (es decir, los paganos) que piensan que por su palabrer\u00eda ser\u00e1n o\u00eddos\u00bb. Esa manera de dirigirse a Dios no constituye una verdadera oraci\u00f3n.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, su oraci\u00f3n fue como un acto penoso, doloroso. Fue un per\u00edodo de ayuno, de vestirse de luto y sentado sobre cenizas.  Daniel no lo hizo como un gesto exterior sino para revelar la sinceridad de su coraz\u00f3n. En la actualidad, uno no ve muchas reuniones de oraci\u00f3n con esta actitud interior y espiritual. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar \u00e9l se dirigi\u00f3 al Se\u00f1or de manera clara, franca y sencilla y expres\u00f3 con sinceridad su confesi\u00f3n. \u00c9l se dirig\u00eda directamente al grano en sus peticiones a Dios. Necesitamos este tipo de oraciones, en vez de algunas oraciones largas que escuchamos y que, en muchas ocasiones, en realidad no dicen mucho. Al expresarnos ante Dios, debemos adoptar el ejemplo de Daniel en el car\u00e1cter directo, en la sinceridad y en el ser concretos, espec\u00edficos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuarto lugar, la oraci\u00f3n de Daniel fue una petici\u00f3n poderosa. El profeta recibi\u00f3 una respuesta mientras se encontraba hablando y orando. El \u00e1ngel Gabriel se le apareci\u00f3 para darle alguna explicaci\u00f3n. Este hombre recibi\u00f3 respuestas a sus oraciones. Como dijo el ap\u00f3stol Juan en su primera ep\u00edstola cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 14, \u00abEsta es la confianza que tenemos en \u00e9l, que si pedimos alguna cosa de acuerdo con su voluntad. \u00c9l nos oye\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En quinto lugar, su oraci\u00f3n fue privada y personal.  Daniel no convoc\u00f3 a ninguna reuni\u00f3n de oraci\u00f3n p\u00fablica; or\u00f3 en privado. La suya fue una oraci\u00f3n que habr\u00e1 durado unos tres minutos. Nuestro Se\u00f1or or\u00f3 con frecuencia en privado. Su oraci\u00f3n registrada en el cap\u00edtulo 17 de Juan tambi\u00e9n dur\u00f3 unos tres minutos. Hay muchas personas que participan en reuniones p\u00fablicas de oraci\u00f3n, y ello es indispensable en el funcionamiento de una iglesia. Pero necesitamos pasar m\u00e1s tiempo en oraci\u00f3n privada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sexto y \u00faltimo lugar la oraci\u00f3n debe lograr una penetraci\u00f3n plena en la presencia de Dios. La oraci\u00f3n es la lo \u00fanica fuerza que ha penetrado con \u00e9xito la esfera espacial dirigi\u00e9ndose al trono de Dios.  Sir Isaac Newton dijo que \u00e9l pod\u00eda tomar un telescopio y ver las estrellas m\u00e1s cercanas, pero que pod\u00eda dejar el microscopio, ponerse de rodillas y penetrar en el cielo hasta el mismo trono de Dios.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Daniel la oraci\u00f3n era un verdadero ejercicio del alma llevado a cabo como un trabajo espiritual arduo e intenso. Requiere esfuerzo, resistencia e incluso sufrimiento del alma. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, comenzando con los vers\u00edculos 1 y 2, tenemos las circunstancias que rodearon a esta oraci\u00f3n de Daniel.  Y en el primer vers\u00edculo leemos: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el primer a\u00f1o de Dar\u00edo hijo de Asuero, de la naci\u00f3n de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos\u00bb<\/H4><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se se\u00f1al\u00f3 al \u00abprimer a\u00f1o de Dar\u00edo. . . de la naci\u00f3n de los medos\u00bb. Aqu\u00ed surgen dos preguntas significativas: \u00bfQui\u00e9n era Dar\u00edo? y, \u00bfcu\u00e1l era la fecha? Dar\u00edo el medo podr\u00eda ser identificado con Ciaxares II de la historia secular (Daniel 5:31). \u00abDar\u00edo\u00bb es m\u00e1s un t\u00edtulo oficial, como rey, zar o emperador, que un nombre real. Ahora, ha habido alg\u00fan desacuerdo en lo concerniente a la fecha exacta. Newel cree que fue el a\u00f1o 538 A.C. Culber lo sit\u00faa en el a\u00f1o 536 A.C. Creemos que cualquiera de esas fechas encaja con el contexto y los antecedentes. Este hombre conquist\u00f3 Babilonia en el a\u00f1o 538 A.C. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 2 de este noveno cap\u00edtulo de Daniel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el primer a\u00f1o de su reinado, yo, Daniel, mir\u00e9 atentamente en los libros el n\u00famero de los a\u00f1os de que habl\u00f3 el Se\u00f1or al profeta Jerem\u00edas, en los que hab\u00edan de cumplirse las desolaciones de Jerusal\u00e9n: setenta a\u00f1os.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este era, pues, el primer a\u00f1o de Dar\u00edo. Daniel hab\u00eda entonces visto un nuevo imperio mundial tomando forma, y se estaba preguntando en cuanto al futuro de su propio pueblo. As\u00ed que Daniel se puso a estudiar la Palabra de Dios. Ley\u00f3 el libro del profeta Jerem\u00edas, que hab\u00eda dicho que Israel estar\u00eda en el cautiverio por setenta a\u00f1os. En este cap\u00edtulo la fecha era alrededor del a\u00f1o 537 A.C. Daniel tendr\u00eda unos 85 o 90 a\u00f1os de edad. \u00c9l hab\u00eda sido hecho prisionero cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os, lo cual quiere decir que el per\u00edodo de setenta a\u00f1os de cautiverio estaba llegando a su fin. Era la hora de que aquel pueblo tuviera la oportunidad de regresar a su propia tierra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel estaba preocupado por su pueblo. Creemos que estaba afectado por el cuerno peque\u00f1o del cual le\u00edmos en el cap\u00edtulo 8, Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, el rey Sirio de la dinast\u00eda Sel\u00e9ucida. \u00c9l maltratar\u00eda al pueblo de Daniel y profanar\u00eda el templo. Y todo ello le hab\u00eda causado una gran preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deber\u00edamos tomar nota de que el factor determinante que impuls\u00f3 a orar a Daniel fue su estudio de la Palabra de Dios. La Palabra revela la voluntad de Dios. Un estudio de la Palabra de Dios seguido de oraci\u00f3n, es la f\u00f3rmula para determinar la voluntad de Dios. Estas son las promesas que Daniel ley\u00f3 y que aparecen en Jerem\u00edas 25:11, \u00abToda esta tierra ser\u00e1 convertida en ruinas y en espanto; y servir\u00e1n estas naciones al rey de Babilonia durante setenta a\u00f1os\u00bb. Y tambi\u00e9n en Jerem\u00edas 29:10 debi\u00f3 leer: \u00ab10Porque as\u00ed dijo el Se\u00f1or: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta a\u00f1os, yo os visitar\u00e9 y despertar\u00e9 sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que Daniel hab\u00eda estado estudiando la profec\u00eda de Jerem\u00edas sobre los setenta a\u00f1os.  Ahora, cuando el \u00e1ngel Gabriel utiliz\u00f3 la expresi\u00f3n  \u00absetenta semanas\u00bb (usada en el vers\u00edculo 24),  \u00e9l estaba extendiendo el tiempo de 70 a\u00f1os.  Y las setenta semanas cubrir\u00edan todo el tiempo de la naci\u00f3n de Israel en esta \u00e9poca de prueba antes que el reino fuera establecido sobre la tierra.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simplemente el leer la oraci\u00f3n de Daniel revela cu\u00e1n diferente era la oraci\u00f3n en sus d\u00edas, a lo que es en la actualidad. Observemos primero las condiciones. Leamos los vers\u00edculos 3 y 4 de Daniel 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVolv\u00ed mi rostro a Dios, el Se\u00f1or, busc\u00e1ndolo en oraci\u00f3n y ruego, en ayuno, ropas \u00e1speras y ceniza. Or\u00e9 al Se\u00f1or, mi Dios, e hice confesi\u00f3n diciendo: Ahora, Se\u00f1or, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed hay una frase clave, cuando dice que Daniel se dirigi\u00f3 a Dios \u00abbusc\u00e1ndolo en oraci\u00f3n y ruego, en ayuno\u00bb. Sabemos que el Se\u00f1or Jesucristo ayun\u00f3, pero el ayuno nunca se le ha dado al pueblo de Dios como un servicio. Era algo que uno pod\u00eda hacer m\u00e1s all\u00e1 de lo requerido. Se ha mencionado que en la iglesia cristiana primitiva hab\u00eda muchos que ayunaban. Pablo escribi\u00f3 a los cristianos de Corinto en 2 Corintios 11:27, \u00abEn trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en fr\u00edo y desnudez\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel demostr\u00f3 una persistencia decidida en la oraci\u00f3n. Incluso el patriarca Jacob, en su oraci\u00f3n clam\u00f3 diciendo: \u00abNo te dejar\u00e9 si no me bendices\u00bb.  (G\u00e9nesis 32:26). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n de Daniel fue muy personal.  Le concern\u00eda a \u00e9l y a su pueblo, lo cual era evidente por el uso repetido del pronombre en primera persona, al decir  \u00abyo\u00bb, \u00abnosotros\u00bb, y \u00abnuestro\u00bb.  Estos pronombres aparecen 41 veces en esta oraci\u00f3n. Recordemos que en su momento destacamos, en el cap\u00edtulo 4, que Nabucodonosor utilizaba este mismo pronombre una y otra vez.  \u00bfCu\u00e1l era la diferencia? Para Nabucodonosor era una se\u00f1al de orgullo, una se\u00f1al de envanecimiento. El contraste con el uso que Daniel hizo del pronombre personal fue notable. Denota humildad, confesi\u00f3n, turbaci\u00f3n y verg\u00fcenza, en contraste con el orgullo y la adulaci\u00f3n propia de Nabucodonosor. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel se encontraba con su rostro ante Dios. \u00c9l reconoc\u00eda los atributos de Dios. En primer lugar vimos que se apoyaba en su relaci\u00f3n personal con Dios. Le llam\u00f3 \u00abMi Dios\u00bb, apelando a Dios de una forma muy personal. Antes de hacer una confesi\u00f3n, concentr\u00f3 sus pensamientos en la grandeza de Dios. Al decir \u00abdigno de ser temido\u00bb quiso decir que era un Dios digno de reverencia. Uno no puede jugar con Dios, es decir, tratarle con poca seriedad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel reconoci\u00f3 que Dios cumpl\u00eda su pacto de  misericordia con los que le amaban y obedec\u00edan sus mandamientos. Ahora, Dios no s\u00f3lo hace promesas y pactos, sino que tambi\u00e9n los cumple.  \u00c9l es inmutable y,  por lo tanto, \u00c9l es fiel.  \u00c9l es tambi\u00e9n un Dios de misericordia.  Fue por Su misericordia que esta naci\u00f3n de Israel hab\u00eda sido preservada; y es por Su misericordia que usted y yo, amigo oyente, hemos sido tra\u00eddos hasta este momento presente. Es por Su misericordia que \u00c9l nos salva.  En el libro de Lamentaciones, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 22, Jerem\u00edas dijo: \u00abPor la misericordia del Se\u00f1or no hemos sido consumidos, porque nunca  decayeron sus misericordias\u00bb.  Es decir que, Dios es misericordioso, compasivo, pero Dios tambi\u00e9n espera que actuemos con seriedad, es decir, que espera que le obedezcamos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora observemos la confesi\u00f3n de pecado que hizo Daniel. Leamos los vers\u00edculos 5 y 6 de este noveno cap\u00edtulo de Daniel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos actuado imp\u00edamente, hemos sido rebeldes y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros pr\u00edncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que dijo: \u00abhemos pecado\u00bb. Daniel se identific\u00f3 a s\u00ed mismo con su pueblo all\u00e1 en la tierra de Israel cuando se rebelaron contra Dios, lo cual trajo como consecuencia su cautiverio. Fue espec\u00edfico en su confesi\u00f3n. \u00c9l mencion\u00f3 cada pecado por su nombre: iniquidad, maldad, rebeli\u00f3n, desobediencia, y su negativa a escuchar a los profetas de Dios. Puso todos estos pecados por escrito. No dej\u00f3 ninguno fuera de la lista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, creo que nuestra confesi\u00f3n de pecado requiere exactamente esta actitud. No es suficiente acudir a Dios y decir: \u00abHe pecado\u00bb. La confesi\u00f3n significa decirle a Dios exactamente todo lo que hemos hecho. Tiene que ser una confesi\u00f3n espec\u00edfica en ese sentido. Debemos dec\u00edrselo todo en detalle. Quiz\u00e1s no nos sentimos inclinados a hacerlo porque se trata de algo feo, desagradable. Pero aun as\u00ed debimos abrirle nuestro coraz\u00f3n, \u00c9l ya sabe lo malo y detestable que es. As\u00ed que tenemos que acudir a Dios dispuestos a hacer una confesi\u00f3n sincera y abierta. Dice el vers\u00edculo 7 de este noveno cap\u00edtulo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTuya es, Se\u00f1or, la justicia, y nuestra la confusi\u00f3n de rostro que en el d\u00eda de hoy lleva todo hombre de Jud\u00e1, los habitantes de Jerusal\u00e9n y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebeli\u00f3n con que se rebelaron contra ti.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice \u00abtodo Israel, los de cerca  y los de lejos\u00bb. El pueblo de Israel hab\u00eda sido esparcido, pero no hab\u00eda tribus perdidas. Es inapropiado llamarlas de esa manera. Algunas de las tribus estaban cerca de Daniel, all\u00ed en Babilonia y otras se encontraban lejos, pero Dios sab\u00eda d\u00f3nde estaban. \u00c9l no dijo que estuvieran perdidas. Pero ellas estaban diseminadas, como dice el vers\u00edculo, \u00aben todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebeli\u00f3n con que se rebelaron contra ti\u00bb.  Continuemos leyendo ahora los vers\u00edculos 8 al 14 de este noveno cap\u00edtulo de Daniel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNuestra es, Se\u00f1or, la confusi\u00f3n de rostro, y de nuestros reyes, de nuestros pr\u00edncipes y de nuestros padres, porque contra ti pecamos. Del Se\u00f1or, nuestro Dios, es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra \u00e9l nos hemos rebelado y no obedecimos a la voz del Se\u00f1or, nuestro Dios, para andar en sus leyes, que \u00e9l puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas. Todo Israel traspas\u00f3 tu Ley, apart\u00e1ndose para no obedecer a tu voz. Por lo cual ha ca\u00eddo sobre nosotros la maldici\u00f3n y el juramento que est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, siervo de Dios, porque contra Dios pecamos. Y \u00e9l ha cumplido la palabra que habl\u00f3 contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan gran mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusal\u00e9n. Conforme est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, todo este mal vino sobre nosotros; pero no hemos implorado el favor del Se\u00f1or, nuestro Dios, y no nos hemos convertido de nuestras maldades ni entendido tu verdad. Por tanto, el Se\u00f1or vel\u00f3 sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es el Se\u00f1or, nuestro Dios, en todas sus obras que ha hecho, y nosotros no obedecimos a su voz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta este punto, \u00bfha observado usted c\u00f3mo Daniel contrast\u00f3 la bondad de Dios con el pecado de Israel? \u00c9l contrast\u00f3 Su justicia con la confusi\u00f3n de rostros, es decir, con su verg\u00fcenza.  Ellos hab\u00edan sido esparcidos a causa de su rebeli\u00f3n y ofensas contra Dios.  Ellos merec\u00edan el castigo que hab\u00edan recibido. Y Dios hab\u00eda sido justo al enviarles al cautiverio. Dios estaba en lo correcto; ellos eran los que estaban equivocados. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, si usted se dirige a Dios presentando excusas por su pecado, si usted le dice: \u00abT\u00fa sabes, Se\u00f1or, que Yo soy d\u00e9bil, y t\u00fa sabes que yo me encontraba en tal o cual circunstancia..\u00bb.  es como si usted estuviera echando la culpa del pecado a Dios. Usted le est\u00e1 diciendo, indirectamente, que \u00c9l ha cometido un error, porque \u00c9l ten\u00eda que haber tomado esos factores en consideraci\u00f3n. Es como si usted pensara que Dios ha sido demasiado duro con usted. Estimado oyente, la verdad es que usted y yo estamos recibiendo exactamente lo que merecemos. Y necesitamos acudir a Dios para confesar nuestro pecado. A veces escuchemos a personas implicando que Dios podr\u00eda estar equivocado en lo que est\u00e1 haciendo, pero Dios no est\u00e1 equivocado, somos nosotros los que estamos en el error. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud de Daniel fue la actitud apropiada que cada uno de nosotros deber\u00eda adoptar al acercarse a muestro Dios en oraci\u00f3n.  Dios no nos va a abandonar completamente, pero con toda seguridad no se va a mover a favor nuestro hasta que usted y yo ocupemos el lugar donde podamos clamar por la misericordia de Dios y dejemos de poner excusas a favor nuestro. Continuemos ahora leyendo loe vers\u00edculos 15 al 18 de este cap\u00edtulo 9  de Daniel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora pues, Se\u00f1or, Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa y te hiciste renombre cual lo tienes hoy, hemos pecado, hemos actuado imp\u00edamente. Se\u00f1or, conforme a todos tus actos de justicia, ap\u00e1rtese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusal\u00e9n, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y por la maldad de nuestros padres, Jerusal\u00e9n y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean. Ahora pues, Dios nuestro, oye la oraci\u00f3n y los ruegos de tu siervo, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Se\u00f1or. Inclina, Dios m\u00edo, tu o\u00eddo, y oye; abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue la petici\u00f3n de Daniel y su s\u00faplica. \u00c9l record\u00f3 como Dios hab\u00eda conducido a Israel fuera de Egipto. Dios lo hizo a causa de Su justicia, no a causa de la de ellos. El libro de \u00c9xodo 2:24 y 25 dice: \u00ab24Dios oy\u00f3 el gemido de ellos y se acord\u00f3 de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25Y mir\u00f3 Dios a los hijos de Israel, y conoci\u00f3 su condici\u00f3n\u00bb. El \u00fanico factor que apel\u00f3 a Dios por parte de ellos, fue su sufrimiento. En otras palabras, Dios vio su miseria, y record\u00f3 Su misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces Daniel le pidi\u00f3 a Dios que se repitiera a S\u00ed mismo liber\u00e1ndoles otra vez a causa de Su justicia divina. Dios es justo cuando extiende Su compasi\u00f3n y misericordia hacia nosotros, porque Jesucristo ha pagado completamente el castigo por nuestro pecado. Como a\u00f1adi\u00f3 Pablo en Romanos 3:26: \u00abcon miras a manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que \u00e9l sea el justo y el que justifica al que es de la fe en Jes\u00fas\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora observemos le s\u00faplica apasionada de Daniel. Leamos, finalmente por hoy, el vers\u00edculo 19 de este noveno cap\u00edtulo de Daniel:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Oye, Se\u00f1or! \u00a1Se\u00f1or, perdona! \u00a1Presta o\u00eddo, Se\u00f1or, y hazlo! No tardes, por amor de ti mismo, Dios m\u00edo, porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta fue la s\u00faplica culminante de Daniel. Le pidi\u00f3 a Dios que escuchara y respondiera por ser quien era y por lo que hab\u00eda prometido. En Israel no quedaba nada de bueno. Daniel no suplic\u00f3 por ser Daniel. M\u00e1s bien, \u00e9l se asoci\u00f3 a s\u00ed mismo con el pueblo y dijo: \u00abHemos pecado\u00bb, incluy\u00e9ndose a s\u00ed mismo. Es que el nombre de Dios estaba en juego, y Daniel estaba profundamente preocupado acerca del nombre de Dios y la gloria de Dios. \u00c9sta fue la base pasa su s\u00faplica y petici\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos terminar por hoy, estimado oyente, pero como estamos en un cap\u00edtulo muy importante, le sugerimos que lea los siguientes vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 9 de Daniel, para estar m\u00e1s informado de los importantes detalles prof\u00e9ticos que vamos a considerar en nuestro pr\u00f3ximo programa. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel 9:1-19 Y ahora llegamos al cap\u00edtulo 9 de este libro de Daniel. Conocidos expositores B\u00edblicos han declarado que era \u00abel principal cap\u00edtulo del libro y uno de los grandes cap\u00edtulos de la Biblia\u00bb. El cap\u00edtulo presenta un tema doble: oraci\u00f3n y profec\u00eda. 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