{"id":8769,"date":"2016-03-07T20:39:50","date_gmt":"2016-03-08T01:39:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-119-22\/"},"modified":"2016-03-07T20:39:50","modified_gmt":"2016-03-08T01:39:50","slug":"estudio-biblico-de-santiago-119-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-119-22\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Santiago 1:19-22"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Santiago 1:19-22<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente,  nuestro estudio en la ep\u00edstola del ap\u00f3stol Santiago, y estamos todav\u00eda en el cap\u00edtulo 1. Leamos nuevamente el vers\u00edculo 19, que comenzamos  a considerar en nuestro programa anterior:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar, tardo para airarse\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y entramos ahora, a una parte de esta ep\u00edstola en la que Santiago trata en gran detalle, la vida del creyente.  La forma de comenzar el p\u00e1rrafo, diciendo Por esto, mis amados hermanos, indica que se acercan conclusiones pr\u00e1cticas para todos los hijos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y continu\u00f3 diciendo todo hombre sea pronto para o\u00edr. \u00bfPara o\u00edr qu\u00e9? Por supuesto, para o\u00edr la Palabra de Dios. Despu\u00e9s que usted ha sido engendrado por la Palabra de Dios, (habiendo comenzado una nueva vida), usted no ha terminado, sino, m\u00e1s bien, comenzado una relaci\u00f3n con Dios. Y entonces, tiene que crecer espiritualmente por Su Palabra. Entonces usted ahora tiene algo que es vivo, poderoso y m\u00e1s agudo que una espada de doble filo, como dijo el escritos a los Hebreos en su cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 12. Por otra parte, el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 14: 14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Esp\u00edritu de Dios, porque para \u00e9l son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. Sin embargo, como hijo de Dios, usted est\u00e1 habitado por el Esp\u00edritu de Dios, es decir, tiene Su presencia en usted mismo, y \u00c9l quiere ense\u00f1arle la Palabra de Dios. Es extraordinario pensar en que el Creador de este universo y el Redentor de los pecadores perdidos, quiere hablar con usted. Por ello el ap\u00f3stol Santiago dijo en primer lugar, al iniciar esta secci\u00f3n tan pr\u00e1ctica, todo hombre sea pronto para o\u00edr, es decir, que permanezca alerta, que est\u00e9 atento, dispuesto a escuchar lo que Dios tiene que decirle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 19 contin\u00faa diciendo: tardo para hablar. Dios nos dio dos o\u00eddos y una boca, y debe haber una raz\u00f3n muy determinada para ello. Existe el peligro real de que hablemos demasiado.  Hay quienes alegan que en el momento en que una persona es salva, deber\u00eda comenzar a dar testimonio de su fe. Por nuestra parte, no lo vemos conveniente. No creemos que un cristiano reci\u00e9n nacido espiritualmente est\u00e9 en condiciones de testificar de una manera activa y p\u00fablica. Algunos son presionados a hacerlo debido a sus antecedentes, aunque sea al d\u00eda siguiente de su conversi\u00f3n, dependiendo si se trata de una persona importante en cualquier \u00e1rea de la sociedad, ya sea en el \u00e1mbito comercial, en el mundo del espect\u00e1culo, en el de los deportes, en el de la pol\u00edtica o en el del arte. Es l\u00f3gico que tengamos inter\u00e9s en escuchar la obra transformadora que Dios ha hecho en la vida de una persona, pero muchas veces, tales personas no han tenido tiempo para asimilar la experiencia de la conversi\u00f3n en una forma en que puedan transmitirla, especialmente a los no cristianos. Simplemente, no han tenido tiempo de reforzar su conocimiento de la Biblia o profundizar en el contenido de su fe. Como resultado, lo que dijeran podr\u00eda ser mal interpretado, podr\u00edan incluso ofender o molestar a aquellos que no han pasado por esa experiencia personal que es, al mismo tiempo, una experiencia \u00edntima con Dios. Por todo ello, Dios dijo aqu\u00ed a trav\u00e9s del ap\u00f3stol Santiago, que debemos ser prontos para o\u00edr, y tardos (o lentos) para hablar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprendemos que alguien pregunte: \u00ab\u00bfPero, no se supone que debemos dar un testimonio p\u00fablico de nuestra fe?\u00bb. Por supuesto que s\u00ed pero, especialmente cuando lo hacemos en p\u00fablico, debemos ser cuidadosos y prudentes en c\u00f3mo lo hacemos y, lo que tambi\u00e9n es importante, que podamos respaldar lo que decimos, en primer lugar, con nuestra propia forma de vivir. Se cuenta una experiencia que S\u00f3crates, el fil\u00f3sofo y maestro, tuvo con un joven que le trajeron para que entrase en su escuela. Cuando se lo presentaron a S\u00f3crates, antes de que \u00e9ste pudiera siquiera pronunciar una palabra, el joven comenz\u00f3 a hablar y continu\u00f3 por unos diez minutos. Finalmente, cuando el joven termin\u00f3 de hablar, S\u00f3crates le dijo: \u00abYo lo aceptar\u00e9 como estudiante, pero le voy a tener que cobrar el doble\u00bb.  Y el joven le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me va a cobrar el doble?\u00bb  Entonces S\u00f3crates le respondi\u00f3: \u00abBueno, en primer lugar, voy a tener que ense\u00f1arle a controlar su lengua y despu\u00e9s, tendr\u00e9 que ense\u00f1arle a usarla\u00bb. Recordemos entonces este consejo tan sabio del ap\u00f3stol Santiago, de que seamos Prontos para o\u00edr, tardos (o lentos) para hablar.   Los creyentes tendr\u00edan que ser muy cuidadosos para no revelar su ignorancia de la Palabra de Dios.  Escuch\u00e9mosle a \u00c9l.  Quiz\u00e1s aun alguien diga que el Salmo 107 dice, hablando del Se\u00f1or: Alabad al Se\u00f1or, porque \u00e9l es bueno, porque para siempre es su misericordia. D\u00edganlo los redimidos del Se\u00f1or. S\u00ed, es cierto, siempre y cuando tengamos prudencia, delicadeza y seamos cuidadosos con lo que expresamos en p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 19 contin\u00faa diciendo, de parte de Dios, que seamos tardos o lentos para la ira. Lamentablemente, muchos discuten acerca de la religi\u00f3n y pierden el control de su car\u00e1cter, es  decir, que pierden los estribos. Es bueno tener convicciones firmes sobre la Palabra de Dios y sobre la fe cristiana, pero uno no debe comenzar a luchar contra todos aquellos que est\u00e1n en desacuerdo con uno.  Despu\u00e9s de todo, estimado oyente, usted no tiene tampoco toda la verdad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s,  La Escritura nos dice que debemos ser tardos para airarnos. Y nunca deber\u00edamos olvidar el consejo que el ap\u00f3stol Pablo les dirigi\u00f3 a los Efesios en su carta, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 15, donde exhort\u00f3 a sus lectores a seguir la verdad en amor.  Estas palabras constituyeron una regla de oro para dar testimonio de nuestra fe y para exponer la verdad del Evangelio a aquellos que no est\u00e1n de acuerdo con nosotros. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuenta que Jonat\u00e1n Edwards, el tercer presidente de la universidad de Princeton, en los Estados Unidos, y probablemente uno de los grandes pensadores y predicadores de Am\u00e9rica, ten\u00eda una hija con un temperamento incontrolable.  Cierto d\u00eda un joven, brillante estudiante de la universidad que se hab\u00eda enamorado de ella,  se present\u00f3 ante el se\u00f1or Jonat\u00e1n Edwards como se acostumbraba en aquellos d\u00edas y le pidi\u00f3 su mano.  Y Jonat\u00e1n Edwards le dijo: \u00abT\u00fa no puedes casarte con ella\u00bb.  El joven respondi\u00f3: \u00abPero estoy enamorado de ella\u00bb.  Jonat\u00e1n Edwards le volvi\u00f3 a decir: \u00abT\u00fa no te puedes casar con ella\u00bb.  Y el joven volvi\u00f3 a decirle: \u00abPero ella me ama\u00bb.  Y otra vez, el se\u00f1or Edwards le dijo: \u00abTe repito que no  puedes casarte con ella\u00bb.  El joven entonces le dijo: \u00abBueno, \u00bfpor qu\u00e9 no puedo casarme con ella?\u00bb  A lo cual el se\u00f1or Edwards respondi\u00f3: \u00abPorque ella no es digna de ti\u00bb.  Y Edwards respondi\u00f3 \u00abS\u00ed, ella es creyente, pero la gracia de Dios no puede vivir con cierta gente con la cual jam\u00e1s nadie podr\u00eda vivir\u00bb.  Y estimado oyente, hay muchos creyentes que no se comportan de manera digna de su profesi\u00f3n, con temperamentos incontrolables que da\u00f1an su testimonio tanto como cualquier otro factor negativo de su vida podr\u00eda hacerlo. Ahora, el vers\u00edculo 20, de este primer cap\u00edtulo de la ep\u00edstola de Santiago, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ira del hombre es contraria a la voluntad y obra de Dios. Este es el motivo por el cual no deber\u00edamos discutir sobre religi\u00f3n. Nunca hemos encontrado a personas que est\u00e9n de acuerdo con nosotros en un 100 por ciento o con quienes estemos de acuerdo en el mismo porcentaje. Pero esa no es ninguna raz\u00f3n por la cual nosotros debamos enfadarnos con tales personas o evitar el trato con ellas. Uno podr\u00eda decir que la \u00fanica persona con la cual est\u00e1 de acuerdo al cien por ciento, es con uno mismo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santiago dijo Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.  Quiz\u00e1 usted se sienta enfadado porque se considera un defensor de la fe, y algo por el estilo; pero, estimado oyente, la ira humana sencillamente no produce la vida justa que Dios quiere. No se enga\u00f1e a s\u00ed mismo pensando que usted se enfada por amor a Dios, porque \u00c9l no se enfada as\u00ed.  \u00c9l est\u00e1 activamente implicado en salvar a las personas. Despu\u00e9s, el vers\u00edculo 21 de este cap\u00edtulo 1 de la ep\u00edstola de Santiago, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n debemos destacar que se dice que debemos desechar toda inmundicia, es decir, que debemos despojarnos de toda impureza de la naturaleza carnal. Y a\u00f1adi\u00f3 que debemos desechar toda abundancia de malicia.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo recibid con mansedumbre la palabra implantada. En otras palabras, debemos recibir la Palabra de Dios. Creemos que esta Palabra es el mejor preventivo contra los pecados de la naturaleza humana carnal. Un predicador dijo en cierta ocasi\u00f3n: \u00abEl pecado le apartar\u00e1 a usted de la Biblia, o la Biblia le apartar\u00e1 a usted del pecado\u00bb. Hasta aqu\u00ed la cita. Esta fue una declaraci\u00f3n muy acertada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y finaliza el vers\u00edculo diciendo de la Palabra de Dios, la cual puede salvar vuestras almas.  Ahora, el ap\u00f3stol les estaba hablando a aquellos que hab\u00edan sido salvos.  Usted ha recibido la Palabra implantada. La Palabra  le ha tra\u00eddo a usted la salvaci\u00f3n, pero usted tiene una vida que vivir como creyente.  La salvaci\u00f3n se expresa en tres tiempos: Yo he sido salvo (tiempo pasado).  Yo estoy siendo salvo (tiempo presente).   Y ser\u00e9 salvo (tiempo futuro). Santiago estaba hablando aqu\u00ed de la salvaci\u00f3n en el tiempo presente.  Ahora, llegamos a un nuevo p\u00e1rrafo que hemos titulado:<\/p>\n<h3 class='estudio'>Dios pureba por la Palabra, no por palabras humanas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hijo de Dios nunca puede apartarse de la Palabra de Dios. Cada hijo quiere o\u00edr la voz de su padre, especialmente si es una voz de consuelo, as\u00ed como de correcci\u00f3n. Alguien que no est\u00e9 interesado en la Palabra de Dios o que no permanece cerca de ella, si es un hijo de Dios, va a meterse en problemas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para much\u00edsimas personas, \u00e9ste es el vers\u00edculo m\u00e1s conocido de la Ep\u00edstola de Santiago. Leamos entonces este vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted y yo vivimos en un tiempo en el que tenemos muchas traducciones de la Biblia, que se est\u00e1n multiplicando cada a\u00f1o.  Descubrimos que muchas de estas traducciones, realizadas hace ya muchos a\u00f1os, necesitan ser actualizadas desde el punto de vista del idioma, que est\u00e1 en constante cambio y evoluci\u00f3n, y tambi\u00e9n necesitan ser confrontadas con los mejores manuscritos disponibles en los idiomas originales.  De todas formas, debemos decir que necesitamos una nueva traducci\u00f3n. Y se sorprender\u00e1 usted cuando digamos que cualquier cristiano puede preparar esa nueva traducci\u00f3n. Usted mismo puede producir esa nueva traducci\u00f3n de la Biblia. L\u00f3gicamente, como primera reacci\u00f3n usted dir\u00e1: \u00abBueno, usted no me conoce, no ser\u00eda capaz de acometer esa gran empresa, No estoy familiarizado con los idiomas originales y desconozco la t\u00e9cnica para trabajar con los manuscritos de la Biblia\u00bb. Estimado oyente, a pesar de sus limitaciones, que como usted mismo dice, pueden ser muchas, aun es posible que usted prepare la mejor traducci\u00f3n de la Biblia que jam\u00e1s ha sido editada. \u00bfY sabe usted cu\u00e1l es el nombre de esa traducci\u00f3n? Se conoce como la \u00abtraducci\u00f3n de los hacedores\u00bb. Y su nombre tan peculiar proviene de estas palabras del ap\u00f3stol Sed hacedores de la Palabra.  Esa s\u00ed que es una buena traducci\u00f3n, una traducci\u00f3n de los hacedores. Se trata de presentar vidas que llevan esa Palabra a la pr\u00e1ctica, que la ponen en pr\u00e1ctica en la vida diaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo expres\u00f3 el mismo pensamiento en una forma un poco diferente, cuando dijo en su Segunda ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 2 y 3: Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y le\u00eddas por todos los hombres. Y es manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Esp\u00edritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del coraz\u00f3n. El mundo hoy no est\u00e1 leyendo la Biblia, pero s\u00ed est\u00e1 leyendo la vida suya y la m\u00eda. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien lo expres\u00f3 de la siguiente manera: \u00abEl Evangelio escribe un cap\u00edtulo cada d\u00eda, por acciones que usted realiza y por palabras que usted expresa. Los hombres leen lo que usted dice, sea cierto o no. \u00bfQu\u00e9 es el Evangelio seg\u00fan usted?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el vers\u00edculo 22 hasta el vers\u00edculo 25 tenemos un p\u00e1rrafo en el cual vemos que hemos llegado al verdadero pragmatismo de Santiago. Podemos bosquejar estos vers\u00edculos de la siguiente manera: en el vers\u00edculo 22 de este primer cap\u00edtulo de la ep\u00edstola de Santiago, encontramos las \u00abdemandas de la Palabra\u00bb.  Despu\u00e9s, en los vers\u00edculos  23 y 24, vemos el \u00abpeligro de la Palabra\u00bb, y finalmente, en el vers\u00edculo 25, el \u00abdesignio de la Palabra\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta secci\u00f3n tenemos aquello que es fundamental, sustancial; aquello que realmente nos alcanza en el lugar mismo donde vivimos.  Aqu\u00ed en el vers\u00edculo 22, tenemos los imperativos, o las demandas de la Palabra.  Leamos una vez m\u00e1s este vers\u00edculo 22: 22Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. Aqu\u00ed tenemos un elemento acerca de la Palabra de Dios que, en realidad, lo hace diferente de cualquier otro libro.  Hay muchos libros que hoy usted puede leer para recibir informaci\u00f3n, conocimiento, para estimularlo intelectualmente, para que le sirvan de inspiraci\u00f3n espiritual, para que le entretengan a usted.  Pero, la Palabra de Dios es diferente, y esa es probablemente la raz\u00f3n por la cual no es tan popular como otros libros. Demanda acci\u00f3n al decir  Sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores.  Requiere atenci\u00f3n. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo en el Evangelio de Juan cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 17: El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocer\u00e1 si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.  As\u00ed que la Palabra de Dios requiere acci\u00f3n. Bien dice el Salmo  34:8, Gustad y ved que es bueno el Se\u00f1or. Dichoso el hombre que conf\u00eda en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted puede leer historia, pero \u00e9sta no le pedir\u00e1 a usted nada. Usted puede leer literatura, pero en ella no hay ning\u00fan imperativo, no hay declaraciones ni explicaciones, aunque puede tener una lecci\u00f3n que ense\u00f1ar que podr\u00eda o no haber estado en la mente del autor.  Usted puede leer ciencia,  pero \u00e9sta no le presentar\u00e1 ninguna clase de demanda. Descendiendo ya a un nivel m\u00e1s familiar, diremos que usted puede leer un libro de cocina, que le presentar\u00e1 varias recetas, pero en el libro no se hace all\u00ed ninguna demanda para que usted cocine esto o aquello. En cambio, la Palabra de  Dios es un mandamiento.  Es como una trompeta.  Es un llamado a la acci\u00f3n.  Y el ap\u00f3stol Juan, dijo en su primera ep\u00edstola, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 36: 36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no ver\u00e1 la vida, sino que la ira de Dios est\u00e1 sobre \u00e9l. El mensaje del Se\u00f1or Jesucristo fue (1) \u00abarrepent\u00edos\u00bb, (2)  Su segundo mensaje, \u00abvenid a m\u00ed\u00bb, y (3) el tercero: \u00abCreed\u00bb. Es evidente que  la Palabra de  Dios, estimado oyente, demanda creer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la propaganda que uno observa en la actualidad contiene elementos de mucha presi\u00f3n, de demanda.  Se utiliza en la radio y en la televisi\u00f3n, en vallas publicitarias, as\u00ed como tambi\u00e9n en revistas y peri\u00f3dicos. Todos estos medios promueven agresivamente las ventas. As\u00ed que estamos expuestos no solo a que nos laven el cerebro con las noticias de los medios de difusi\u00f3n masiva, sino que tambi\u00e9n se nos lava el cerebro a trav\u00e9s de la publicidad. Por ejemplo, un vendedor intentar\u00e1 convencerle para que compre el \u00faltimo modelo de un autom\u00f3vil, destacando las ventajas que tiene sobre el modelo anterior, cuando en realidad la \u00faltima innovaci\u00f3n introducida en el \u00faltimo modelo es que \u00e9ste tiene el volante m\u00e1s peque\u00f1o. Y en otro orden de cosas, se le presionar\u00e1 a usted para que compre el \u00faltimo desodorante porque, si no lo hace, podr\u00eda perder su trabajo. Pero la Palabra de Dios dice que usted va a morir en sus pecados si no se vuelve a Cristo.  Y hablando de grandes presiones, \u00a1\u00e9sta s\u00ed que es presi\u00f3n intensa! La Palabra de Dios dice: He aqu\u00ed ahora es el tiempo propicio; he aqu\u00ed, ahora es el d\u00eda de salvaci\u00f3n (como podemos leer en la segunda carta a los Corintios 6:2). Y en el mismo sentido se expres\u00f3 el Salmo 95:7 y 8 diciendo; Si o\u00eds hoy su voz, no endurezc\u00e1is vuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que uno de los fracasos m\u00e1s grandes de la iglesia de los a\u00f1os recientes, se encuentra precisamente en esta \u00e1rea.  Despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, el mundo occidental sali\u00f3 de los refugios contra las bombas y se dirigi\u00f3 a la iglesia, impulsado por el temor a las bombas, no por el temor de Dios.  El n\u00famero de los que se hicieron miembros de la iglesia, y la asistencia a la iglesia, se elevaron notablemente.  Y el que era Pastor en esa \u00e9poca pod\u00eda ver una iglesia llena.  Eso fue algo extraordinario. Pero al mismo tiempo, aument\u00f3 la inmoralidad y la desobediencia a las leyes en un cien por ciento.  La embriaguez y la delincuencia juvenil aumentaron. Y en las vidas de los cristianos se produjo la ruptura de la l\u00ednea de separaci\u00f3n de los criterios y valores del mundo. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido?  La iglesia hab\u00eda estado difundiendo la Palabra de Dios en la voz pasiva; la hab\u00eda estado proclamando en el modo subjuntivo, pero Dios la hab\u00eda comunicado originalmente en el modo imperativo. Nos olvidamos que la Biblia con cubierta de piel o cuero, necesitaba un par de zapatos que la acompa\u00f1aran.  As\u00ed que la memorizaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras es buena, pero la Palabra tambi\u00e9n requiere acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos nuevamente a la frase Sed hacedores de la Palabra. Santiago no us\u00f3 aqu\u00ed el verbo Griego corriente para el verbo \u00abser\u00bb, que es \u00abeimi\u00bb; la palabra utilizada aqu\u00ed fue \u00abginesthe\u00bb, que literalmente significa \u00abllegar a ser\u00bb, \u00abnacer\u00bb, \u00abcobrar existencia\u00bb. El imperativo que tenemos aqu\u00ed es, en realidad, para el hijo de Dios, que ha nacido de nuevo espiritualmente.  Dios no le est\u00e1 pidiendo a una persona no salva que haga algo, excepto una cosa, que no es realmente \u00abhacer\u00bb, sino \u00abcreer\u00bb. Como vemos en Juan 6:28 y 29, cuando la gente vino al Se\u00f1or Jes\u00fas y pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 debemos hacer para poner en pr\u00e1ctica las obras de Dios? \u00c9l les respondi\u00f3: Esta es la obra de Dios, que cre\u00e1is en aquel que \u00e9l ha enviado. En lo que a Dios se refiere, \u00abhacer\u00bb, para los que no son salvos, equivale a \u00abcreer en Cristo\u00bb. Dios no les est\u00e1 pidiendo a los no salvos nada en absoluto; Dios quiere decirles que \u00c9l ya ha hecho algo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, Dios no estar\u00e1 pidiendo nada de usted hasta que se convierta en Su hijo. Pero a aquellos de nosotros que nos hemos convertido en hijos de Dios, \u00c9l nos dice: Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El o\u00edr la Palabra de Dios,  estimado oyente, llevar\u00e1 a pasar a la acci\u00f3n a aquellos que son Sus hijos. No conducir\u00e1 a aprender algo a fuerza de repetirlo, ni una acci\u00f3n ritual o habitual: no le llevar\u00e1 a la monoton\u00eda, o a la rutina. La intenci\u00f3n de la Palabra de Dios, es producir una acci\u00f3n creativa,   una actuaci\u00f3n productiva, una vida emocionante, y una experiencia apasionante. Si estamos motivados por un deseo interior y estamos disfrutando de un vivir lleno del Esp\u00edritu, entonces, usted y yo podemos salir a practicar cualquier deporte y disfrutarlo, as\u00ed como  tambi\u00e9n disfrutar de un estudio B\u00edblico. Y ser\u00e1 una experiencia emocionante. Por ello, estimado oyente, le invitamos a acompa\u00f1arnos en nuestro pr\u00f3ximo encuentro, para continuar compartiendo estas vivencias de Su Palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago 1:19-22 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro estudio en la ep\u00edstola del ap\u00f3stol Santiago, y estamos todav\u00eda en el cap\u00edtulo 1. Leamos nuevamente el vers\u00edculo 19, que comenzamos a considerar en nuestro programa anterior: \u00abPor esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar, tardo para airarse\u00bb Y entramos ahora, a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-119-22\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Santiago 1:19-22\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8769","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8769"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8769\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}