{"id":8770,"date":"2016-03-07T20:39:53","date_gmt":"2016-03-08T01:39:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-122-25\/"},"modified":"2016-03-07T20:39:53","modified_gmt":"2016-03-08T01:39:53","slug":"estudio-biblico-de-santiago-122-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-122-25\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Santiago 1:22-25"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Santiago 1:22-25<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente,  nuestro viaje por la ep\u00edstola de Santiago.  Leamos nuevamente el vers\u00edculo 22 de este cap\u00edtulo, para recordar algo de lo que dijimos anteriormente sobre \u00e9l y para a\u00f1adir el resto de nuestras conclusiones sobre este vers\u00edculo 22 no incluidas en nuestro programa anterior:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el vers\u00edculo 22 hasta el vers\u00edculo 25 tenemos un p\u00e1rrafo en el cual vemos que hemos llegado al verdadero pragmatismo de Santiago. Podemos bosquejar estos vers\u00edculos de la siguiente manera: en el vers\u00edculo 22 de este primer cap\u00edtulo de la ep\u00edstola de Santiago, encontramos las \u00abdemandas de la Palabra\u00bb.  Despu\u00e9s, en los vers\u00edculos  23 y 24, vemos el \u00abpeligro de la Palabra\u00bb, y finalmente, en el vers\u00edculo 25, el \u00abdesignio de la Palabra\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta secci\u00f3n tenemos aquello que es fundamental, sustancial; aquello que realmente nos alcanza en el lugar mismo donde vivimos.  Aqu\u00ed en el vers\u00edculo 22, tenemos los imperativos, o las demandas de la Palabra.  Leamos una vez m\u00e1s este vers\u00edculo 22: 22Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. Aqu\u00ed tenemos un elemento acerca de la Palabra de Dios que, en realidad, lo hace diferente de cualquier otro libro.  Hay muchos libros que hoy usted puede leer para recibir informaci\u00f3n, conocimiento, para estimularlo intelectualmente, para que le sirvan de inspiraci\u00f3n espiritual, para que le entretengan a usted.  Pero, la Palabra de Dios es diferente, y \u00e9sa es probablemente la raz\u00f3n por la cual no es tan popular como otros libros. Demanda acci\u00f3n al decir  Sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores.  Requiere atenci\u00f3n. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo en el Evangelio de Juan cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 17: El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocer\u00e1 si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.  As\u00ed que la Palabra de Dios requiere acci\u00f3n. Bien dice el Salmo  34:8, Gustad y ved que es bueno el Se\u00f1or. Dichoso el hombre que conf\u00eda en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted puede leer historia, pero \u00e9sta no le pedir\u00e1 a usted nada. Usted puede leer literatura, pero en ella no hay ning\u00fan imperativo, no hay declaraciones ni explicaciones, aunque puede tener una lecci\u00f3n que ense\u00f1ar que podr\u00eda o no haber estado en la mente del autor.  Usted puede leer ciencia,  pero \u00e9sta no le presentar\u00e1 ninguna clase de demanda. Descendiendo ya a un nivel m\u00e1s familiar, diremos que usted puede leer un libro de cocina, que le presentar\u00e1 varias recetas, pero en el libro no se hace all\u00ed ninguna demanda para que usted cocine esto o aquello. En cambio, la Palabra de  Dios es un mandamiento.  Es como una trompeta.  Es un llamado a la acci\u00f3n.  Y el ap\u00f3stol Juan, dijo en su primera ep\u00edstola, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 36: 36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no ver\u00e1 la vida, sino que la ira de Dios est\u00e1 sobre \u00e9l. El mensaje del Se\u00f1or Jesucristo fue (1) \u00abarrepent\u00edos\u00bb, (2)  Su segundo mensaje: \u00abvenid a m\u00ed\u00bb, y (3) el tercero: \u00abCreed\u00bb. Es evidente que  la Palabra de  Dios, estimado oyente, demanda creer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la propaganda que uno observa en la actualidad contiene elementos de mucha presi\u00f3n, de demanda.  Se utiliza en la radio y en la televisi\u00f3n, en vallas publicitarias, as\u00ed como tambi\u00e9n en revistas y peri\u00f3dicos. Todos estos medios promueven agresivamente las ventas. As\u00ed que estamos expuestos no solo a que nos laven el cerebro con las noticias de los medios de difusi\u00f3n masiva, sino que tambi\u00e9n se nos lava el cerebro a trav\u00e9s de la publicidad. Pero la Palabra de Dios dice que usted va a morir en sus pecados si no se vuelve a Cristo.  Y hablando de grandes presiones, \u00a1\u00e9sta s\u00ed que es presi\u00f3n intensa! La Palabra de Dios dice: He aqu\u00ed ahora es el tiempo propicio; he aqu\u00ed, ahora es el d\u00eda de salvaci\u00f3n (como podemos leer en la segunda carta a los Corintios 6:2). Y en el mismo sentido se expres\u00f3 el Salmo 95:7 y 8 diciendo; Si o\u00eds hoy su voz, no endurezc\u00e1is vuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que uno de los fracasos m\u00e1s grandes de la iglesia de los a\u00f1os recientes, se encuentra precisamente en esta \u00e1rea.  Despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, el mundo occidental sali\u00f3 de los refugios contra las bombas y se dirigi\u00f3 a la iglesia, impulsado por el temor a las bombas, no por el temor de Dios.  El n\u00famero de los que se hicieron miembros de la iglesia, y la asistencia a la iglesia, se elevaron notablemente.  Y el que era Pastor en esa \u00e9poca pod\u00eda ver una iglesia llena.  Eso fue algo extraordinario. Pero al mismo tiempo, aument\u00f3 la inmoralidad y la desobediencia a las leyes en un cien por ciento.  La embriaguez y la delincuencia juvenil aumentaron. Y en las vidas de los cristianos se produjo la ruptura de la l\u00ednea de separaci\u00f3n de los criterios y valores del mundo. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido?  La iglesia hab\u00eda estado difundiendo la Palabra de Dios en la voz pasiva; la hab\u00eda estado proclamando en el modo subjuntivo, pero Dios la hab\u00eda comunicado originalmente en el modo imperativo. Nos olvidamos que la Biblia con cubierta de piel o cuero, necesita un par de zapatos que la acompa\u00f1en.  As\u00ed que la memorizaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras es buena, pero la Palabra tambi\u00e9n requiere acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos nuevamente a la frase Sed hacedores de la Palabra. Santiago no us\u00f3 aqu\u00ed el verbo Griego corriente para el verbo \u00abser\u00bb, que es \u00abeimi\u00bb; la palabra utilizada aqu\u00ed fue \u00abginesthe\u00bb, que literalmente significa \u00abllegar a ser\u00bb, \u00abnacer\u00bb, \u00abcobrar existencia\u00bb. El imperativo que tenemos aqu\u00ed es, en realidad, para el hijo de Dios, que ha nacido de nuevo espiritualmente.  Dios no le est\u00e1 pidiendo a una persona no salva que haga algo, excepto una cosa, que no es realmente \u00abhacer\u00bb, sino \u00abcreer\u00bb. Como vemos en Juan 6:28 y 29, cuando la gente vino al Se\u00f1or Jes\u00fas y pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 debemos hacer para poner en pr\u00e1ctica las obras de Dios? \u00c9l les respondi\u00f3: Esta es la obra de Dios, que cre\u00e1is en aquel que \u00e9l ha enviado. En lo que a Dios se refiere, \u00abhacer\u00bb, para los que no son salvos, equivale a \u00abcreer en Cristo\u00bb. Dios no les est\u00e1 pidiendo a los no salvos nada en absoluto;  quiere decirles que \u00c9l ya ha hecho algo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, Dios no estar\u00e1 pidiendo nada de usted hasta que se convierta en Su hijo. Pero a aquellos de nosotros que nos hemos convertido en hijos de Dios,  nos dice: Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El o\u00edr la Palabra de Dios,  estimado oyente, llevar\u00e1 a pasar a la acci\u00f3n a aquellos que son Sus hijos. El aprender algo a fuerza de repetirlo o una  acci\u00f3n ritual o habitual no le conducir\u00e1 a la acci\u00f3n sino le llevar\u00e1 a la monoton\u00eda, o a la rutina. La intenci\u00f3n de la Palabra de Dios, es producir una acci\u00f3n creativa, una actuaci\u00f3n productiva, una vida emocionante, y una experiencia apasionante. Si estamos motivados por un deseo interior y estamos disfrutando de un vivir lleno del Esp\u00edritu, entonces, usted y yo podemos salir a practicar cualquier deporte y disfrutarlo, as\u00ed como  tambi\u00e9n disfrutar de un estudio B\u00edblico. Y ser\u00e1 para una experiencia emocionante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la frase en la que se nos aconseja a ser no tan solamente oidores de la Palabra, diremos que existe una diferencia entre ser un estudiante en una clase y un oyente.  Por lo general, los profesores tienen m\u00e1s problemas con los que asisten a la clase como oyentes, que con los estudiantes matriculados. La diferencia es que los oyentes nunca tienen que tomar un examen, nunca tienen que tomar una clase de preparaci\u00f3n, nunca tienen que preparar un trabajo escrito, nunca tienen que estudiar nada, simplemente se sientan en la clase. Y como no han cumplido ning\u00fan requisito, no recibir\u00e1n un diploma. No han hecho nada, solo sentarse all\u00ed en la clase. Ahora en la vida cristiana, la fe conduce a la acci\u00f3n. Estimado oyente; la fe har\u00e1 de usted m\u00e1s que un oyente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si solo seguimos siendo oyentes y no hacedores, contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 22, estaremos enga\u00f1\u00e1ndonos a nosotros mismos. El autoenga\u00f1o, el enga\u00f1arse a s\u00ed mismo, es muy lamentable; ser\u00eda una de las peores cosas que uno podr\u00eda hacer. El ap\u00f3stol Juan dijo en su primera carta, cap\u00edtulo 1 y vers\u00edculo 8, que aquellos que dicen que no tienen pecado en sus vidas, no enga\u00f1an a nadie, sino solo a s\u00ed mismos. Es muy f\u00e1cil caer en la trampa de racionalizar nuestro pecado, y de racionalizar nuestra inactividad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 23 y 24 tenemos \u00abel peligro de la Palabra\u00bb. Leamos entonces el vers\u00edculo 23 de este primer cap\u00edtulo de Santiago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, \u00e9se es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al o\u00edr hablar del que mira su rostro en el espejo, recordamos que en aquella \u00e9poca se utilizaba un trozo de lat\u00f3n o de bronce muy pulido como espejo. El espejo es un objeto interesante, y es usado aqu\u00ed como una figura de la Palabra de Dios. Cuando usted mira a un espejo, ve un reflejo de s\u00ed mismo, es decir, que se ve tal como realmente es.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios act\u00faa de la misma manera y le dice a usted lo que verdaderamente es. Quiz\u00e1 usted ha visto fotograf\u00edas o cuadros del ex-presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln, y habr\u00e1 notado que, en algunos de los cuadros, hay una marca como de una verruga en su mejilla, que en otros cuadros no est\u00e1.  Cierto artista quer\u00eda pintar un retrato del presidente, tratando de buscar la forma de pintarle sin que se viera esta marca que ten\u00eda el presidente en su rostro.  As\u00ed fue que comenz\u00f3 pidi\u00e9ndole que cambiara de postura. Despu\u00e9s el pintor desplaz\u00f3 su lienzo e hizo que Lincoln tambi\u00e9n cambiara de posici\u00f3n. El presidente no pudo menos que sonre\u00edr al ver lo que el artista hac\u00eda. \u00c9ste estaba tratando de fijarle en una posici\u00f3n en la que la marca no se viera. Finalmente, el artista qued\u00f3 satisfecho y le pregunt\u00f3: \u00abSr. Presidente, \u00bfc\u00f3mo quiere que lo pinte?\u00bb Lincoln respondi\u00f3. \u00abP\u00ednteme tal como soy, incluyendo la verruga y todo\u00bb. Esta ser\u00eda la imagen que proyectar\u00eda un espejo; si usted tuviera una verruga u otra marca en la piel, la reflejar\u00eda. Esa es la raz\u00f3n por la que a muchos no les agrada pasar mucho tiempo frente a un espejo. Estimado oyente, la Palabra de Dios le revelar\u00e1 exactamente lo que usted es. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos este vers\u00edculo 23 otra vez: 23Si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, ese es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. En opini\u00f3n de algunos, en este vers\u00edculo deber\u00eda decir \u00abmujer\u00bb. Una mujer generalmente lleva un peque\u00f1o espejo con ella, para asegurarse de que su cabello y maquillaje se mantienen en buen estado. \u00bfPero qu\u00e9 diremos de los hombres? \u00bfSe miran ellos a los espejos? La verdad es que son tan vanidosos como las mujeres. Un hombre quiere asegurarse que su corbata se mantiene recta y centrada con la camisa, y de que no se haya despeinado. Vivimos en una \u00e9poca en la que nuestra apariencia, la imagen que proyectamos parece ser muy importante. Y un espejo revela nuestros defectos, d\u00e1ndonos la oportunidad de atenuarlos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque hay un peligro al mirarse en el espejo: y es ver un defecto y no hacer nada al respecto. Y el vers\u00edculo 24 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00e9l se considera a s\u00ed mismo y se va, y pronto olvida c\u00f3mo era.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed Santiago estaba respondiendo a lo que dijo en el vers\u00edculo 19, en el que escribi\u00f3: todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar. Y aqu\u00ed el \u00e9nfasis recae en no ser r\u00e1pido o no apresurarse cuando uno se mira en el espejo. El pensamiento expresado en pronto para o\u00edr es dedicarle toda la atenci\u00f3n, y permanecer alerta ante la Palabra de Dios. Lo que Santiago estaba diciendo era que no se la deb\u00eda tratar despreocupadamente, pasando por ella apresuradamente. Cualquiera que sea simplemente un oyente de la Palabra y no un hacedor de la misma,  pues su conocimiento de la Biblia no le lleva a la acci\u00f3n, es como el hombre que contempla su rostro natural en un espejo y, como dice el vers\u00edculo, despu\u00e9s de mirarse se va y se olvida de c\u00f3mo era. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas a quienes no les gusta leer en la Biblia la realidad, el hecho de que son pecadores, simplemente pasan por alto esas secciones. Creemos que esa es una de las razones hoy por la cual la predicaci\u00f3n textual de la Biblia est\u00e1 fuera de moda.  Creemos que necesitamos pasar detenidamente  a trav\u00e9s de toda la Palabra de Dios, no solamente escoger, yendo de un pasaje a otro, unos vers\u00edculos bonitos, que nos gustan especialmente.  Dios no nos entreg\u00f3 la Biblia en vers\u00edculos, digamos de paso;  los vers\u00edculos fueron marcados o distinguidos por hombres. Necesitamos tomar la Palabra de Dios simplemente como ella es. La Palabra es un espejo que revela lo que funciona mal en usted.  Un enfermo que vaya al m\u00e9dico para hacerse una radiograf\u00eda y resulte que \u00e9sta revela la existencia de un c\u00e1ncer en su cuerpo, podr\u00eda reaccionar diciendo; \u00abBueno, mire doctor, no tengo mucha confianza en el sistema de radiograf\u00edas, as\u00ed que ser\u00e1  mejor no hacerle caso y olvidarlo\u00bb. Conocemos a personas que han adoptado esa actitud de desconfianza o  despreocupaci\u00f3n, y que han muerto. Estimado oyente, uno no puede permitirse  leer la Palabra de Dios y no responder, no reaccionar ante ella. Ella requiere una respuesta suya, y si usted no responde, entonces usted ser\u00e1 responsable. Si el m\u00e9dico le dice que tiene un c\u00e1ncer  y usted no hace nada al respecto, \u00bfes responsable el m\u00e9dico? \u00c9l no es en absoluto responsable. Y Dios le ha dado a usted Su Palabra, y usted es responsable por la respuesta que le d\u00e9 a esa Palabra. A alguien que ha nacido espiritualmente de nuevo la Palabra le dice: \u00abMira, ya no est\u00e1s creciendo. Est\u00e1s realmente abandonando tu primer amor\u00bb. As\u00ed que Dios usa Su Palabra para recordarnos Su Persona, y para que regresemos a la primera relaci\u00f3n con \u00c9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia es un espejo que revela nuestros defectos, y no deber\u00edamos olvidar aquellas palabras de Hebreos cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 12, que dice: 12La palabra de Dios es viva, eficaz y m\u00e1s cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta la divisi\u00f3n del alma y del esp\u00edritu, las coyunturas y los tu\u00e9tanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. La Palabra nos revela y expone tal como somos, penetrando bajo la superficie de nuestro ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que la Biblia no es hoy un libro muy popular. Es uno de los libros que se vende m\u00e1s, pero que se lee menos. Y no goza de popularidad porque nos muestra quienes somos en realidad.  Porque sencillamente demuestra lo que uno es.  Hace muchos a\u00f1os, una familia viv\u00eda en una zona muy aislada de las monta\u00f1as, y a veces ese lugar era visitado por los turistas.  Algunas de estas familias que viven all\u00ed no ve\u00edan a muchos de ellos, y despu\u00e9s que los turistas se retiraban, ten\u00edan por costumbre ir y revisar el lugar para ver qu\u00e9 se hab\u00edan olvidado all\u00ed.  En cierta ocasi\u00f3n, un hombre encontr\u00f3 varios objetos que los turistas hab\u00edan dejado, y entre ellos se encontr\u00f3 un espejo.  \u00c9l nunca hab\u00eda visto un espejo anteriormente.  Mir\u00f3 pues, el espejo, y no se dio cuenta que lo que miraba all\u00ed era su propio rostro, y este hombre dijo: \u00abNo sab\u00eda que mi pap\u00e1 se hab\u00eda sacado una foto\u00bb.  Bueno, lo que en realidad \u00e9l estaba observando era su propio rostro que era semejante al de su padre.  Se estaba observando a s\u00ed mismo.  \u00c9l, por supuesto, sent\u00eda cierta atracci\u00f3n sentimental a este objeto, y entr\u00f3 a su casa y trat\u00f3 de esconder ese espejo en un lugar seguro.  Su esposa lo estaba observando, y no dijo nada, pero cuando \u00e9l sali\u00f3, fue a ver lo que hab\u00eda escondido. Y entonces, encontr\u00f3 ese espejo.  Ella entonces se mir\u00f3 en el espejo y al ver su rostro, y sin darse cuenta de que era ella misma dijo: \u00abAj\u00e1, as\u00ed que \u00e9sta es la vieja con la cual \u00e9l ha estado saliendo\u00bb. Debemos decirle, estimado oyente, que resulta muy f\u00e1cil leer la Palabra de Dios y pensar que es una figura de alguna otra persona.  Sin embargo, es una figura de usted mismo, y de m\u00ed mismo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en el vers\u00edculo 25 de este cap\u00edtulo 1 de la ep\u00edstola de Santiago, encontramos el \u00abdesignio\u00bb de la Palabra.  All\u00ed dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo sino hacedor de la obra, \u00e9ste ser\u00e1 bienaventurado en lo que hace.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos d\u00edas, el espejo se colocaba en el suelo, y uno tendr\u00eda que inclinarse para verse en \u00e9l.  Y esto indica que uno necesita una mente humilde.  Eso es lo que indica esto de mirar atentamente. Aqu\u00ed se habla de la perfecta ley, la de la libertad.  Esta no es una referencia a la ley de Mois\u00e9s; es la ley de la gracia. Santiago  no habl\u00f3 en cuanto a la ley en el mismo sentido en que habl\u00f3 Pablo.   Cuando el ap\u00f3stol Pablo habla de la ley, se refiere a la ley de Mois\u00e9s.  En cambio, cuando Santiago habla de la ley, se refiere a la ley de fe. Hay amor en la ley del Antiguo Testamento, y hay ley en el amor del Nuevo Testamento. Dijo Jes\u00fas en el evangelio de Juan, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 36: si el Hijo os liberta, ser\u00e9is verdaderamente libres. Sin embargo, el Se\u00f1or tambi\u00e9n dijo en Juan cap\u00edtulo 14, vers\u00edculo 15: Si me am\u00e1is, guardad mis mandamientos. Y el ap\u00f3stol Pablo dijo, en G\u00e1latas, cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 2, Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid as\u00ed la ley de Cristo.  \u00bfCu\u00e1l  ley?  Juan dijo en su primera ep\u00edstola, cap\u00edtulo 5 y vers\u00edculo 3: Este es el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando uno est\u00e1 conduciendo por la carretera tambi\u00e9n tiene numerosas leyes y si usted quiere conducir libremente por esa carretera, ser\u00e1 mejor que obedezca las leyes de circulaci\u00f3n. En el \u00e1mbito espiritual, hay libertad en Cristo, y es la \u00fanica verdadera libertad. Sin embargo, usted puede estar seguro de que si usted est\u00e1 unido a Cristo, le va a obedecer y Sus leyes no son duras, dif\u00edciles ni rigurosas. Como  usted es un hijo de Dios, su libertad no le permite quebrantar los Diez Mandamientos. Aquellas leyes son para los d\u00e9biles, para el hombre natural. Las leyes son para los que quebrantan la ley; y tratan sobre qu\u00e9 hacer, a donde ir, y c\u00f3mo, con castigo determinado para aquellos que no las cumplen. Los ciudadanos honestos no necesitan la ley y, a veces hasta no la conocen bien. Sin embargo cualquier abogado sagaz las conoce, porque muchos le consultan sobre lagunas o resquicios legales para incumplir esas leyes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, estimado oyente, vamos a detenernos aqu\u00ed por hoy, y Dios mediante, concluiremos esta secci\u00f3n en nuestro pr\u00f3ximo programa.  Mientras tanto, le aconsejamos que usted lea el resto de este cap\u00edtulo 1 de la ep\u00edstola de Santiago, y tambi\u00e9n el cap\u00edtulo 2, para que est\u00e9 m\u00e1s familiarizado con su contenido. Y tambi\u00e9n le invitamos cordialmente a que contin\u00fae acompa\u00f1\u00e1ndonos en este recorrido por la carta del ap\u00f3stol Santiago. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago 1:22-25 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por la ep\u00edstola de Santiago. Leamos nuevamente el vers\u00edculo 22 de este cap\u00edtulo, para recordar algo de lo que dijimos anteriormente sobre \u00e9l y para a\u00f1adir el resto de nuestras conclusiones sobre este vers\u00edculo 22 no incluidas en nuestro programa anterior: \u00abSed hacedores de la palabra y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-santiago-122-25\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Santiago 1:22-25\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8770","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8770"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8770\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}