{"id":878,"date":"2015-11-30T19:20:47","date_gmt":"2015-12-01T00:20:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-reino-de-dios\/"},"modified":"2015-11-30T19:20:47","modified_gmt":"2015-12-01T00:20:47","slug":"el-reino-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-reino-de-dios\/","title":{"rendered":"El reino de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El reino de Dios est\u00e1 cerca: arrepent\u00edos, y creed al evangelio (Marcos 1:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras naturalmente nos inducen a considerar: primero, la naturaleza de la verdadera religi\u00f3n que el Se\u00f1or llama: &#8220;el reino de Dios,&#8221; que seg\u00fan lo que dijo, &#8220;est\u00e1 cerca;&#8221; y en segundo lugar, el camino que El mismo se\u00f1ala con estas palabras: &#8220;Arrepent\u00edos, y creed al evangelio.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. 1. Debemos considerar en primer lugar, la naturaleza de la verdadera religi\u00f3n que el Se\u00f1or llama: &#8220;el reino de Dios.&#8221; El ap\u00f3stol usa de la misma expresi\u00f3n en la Ep\u00edstola a los Romanos, donde explica las palabras del Se\u00f1or, diciendo: &#8220;Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo&#8221; (Romanos 14:17).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El reino de Dios o sea la verdadera religi\u00f3n &#8220;no es comida ni bebida.&#8221; Cosa bien sabida es que no s\u00f3lo los jud\u00edos inconversos sino tambi\u00e9n un gran n\u00famero de los que hab\u00edan aceptado la fe en Cristo, eran, sin embargo, &#8220;celadores de la ley&#8221; (Hechos 21:20), de la ley ceremonial de Mois\u00e9s. Por consiguiente, no s\u00f3lo observaban todo lo que encontraron escrito respecto a los holocaustos de comida y bebida, o las diferencias entre las cosas limpias y las inmundas, sino que exig\u00edan dicha observancia por parte de los gentiles que &#8220;se hab\u00edan convertido a Dios&#8221; y esto a tal grado, que algunos de ellos ense\u00f1aban a los que se convert\u00edan que &#8220;si no os circuncid\u00e1is conforme al rito de Mois\u00e9s, no pod\u00e9is ser salvos&#8221; (Hechos 15:1, 24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. En oposici\u00f3n a esto declara el ap\u00f3stol, aqu\u00ed y en otros lugares, que la verdadera religi\u00f3n no consiste &#8220;en comida ni bebida,&#8221; en observancias del ritual, ni en ninguna cosa exterior; la sustancia de la verdadera religi\u00f3n consiste: &#8220;en justicia, paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ni en ninguna cosa exterior como formas o ceremonias, aun las m\u00e1s excelentes. Aun suponiendo que sean sumamente dignas y significativas, que sean expresiones de las cosas de que son emblem\u00e1ticas, no s\u00f3lo para el vulgo, cuya inteligencia no alcanza m\u00e1s all\u00e1 de lo que ven; sino para hombres de inteligencia y capacidad, como, sin duda, hay muchos. M\u00e1s a\u00fan: suponiendo que dichas ceremonias hayan sido instituidas por Dios, como en el caso de los jud\u00edos, durante el per\u00edodo cuando esas leyes eran vigentes, la verdadera religi\u00f3n, hablando rigurosamente, no consiste en observarlas. Cu\u00e1nto m\u00e1s cierto debe ser esto con respecto a los ritos y las formas de origen meramente humano. La religi\u00f3n de Jesucristo es mucho m\u00e1s elevada y profunda que todas las ceremonias. Estas son buenas en su lugar mientras permanecen subordinadas a la verdadera religi\u00f3n; el oponerse a ellas mientras se usen s\u00f3lo para ayudar a la debilidad humana ser\u00eda una superstici\u00f3n. Que nadie se propase en el uso de las ceremonias, sue\u00f1e con su valor intr\u00ednseco ni crea que son esenciales a la verdadera religi\u00f3n; esto ser\u00eda hacerlas abominables en la presencia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Tan lejos est\u00e1 la naturaleza de la religi\u00f3n de consistir en las formas de culto, ritos o ceremonias, que en realidad de verdad, no consiste absolutamente en ninguna acci\u00f3n exterior. Es muy cierto que ning\u00fan hombre culpable, vicioso o inmoral, o que hace a otros lo que no quisiera para s\u00ed, puede ser religioso; igualmente es cierto que el que sabe hacer el bien y no lo hace, no puede ser religioso. Sin embargo, hay hombres que se abstienen de hacer el mal y quienes practican lo bueno y a pesar de esto, no tienen religi\u00f3n. Dos personas pueden hacer las mismas obras exteriores de caridad: alimentar al hambriento o vestir al desnudo, y una de ellas ser verdaderamente religiosa y la otra no tener religi\u00f3n absolutamente; porque la una puede obrar impulsada por el amor de Dios y la otra por el deseo de ser alabada. Tan manifiesto y patente es que, si bien la verdadera religi\u00f3n naturalmente sugiere toda buena palabra y gu\u00eda a toda buena obra, sin embargo, su verdadera naturaleza est\u00e1 en un lugar m\u00e1s profundo: en el hombre del coraz\u00f3n que est\u00e1 encubierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Digo del coraz\u00f3n. Porque la religi\u00f3n no consiste en la ortodoxia ni en sanas doctrinas que, si bien no son cosas exteriores, sin embargo, pertenecen a la inteligencia y no al coraz\u00f3n. Un hombre puede ser enteramente ortodoxo, no s\u00f3lo aceptar opiniones rectas, sino defenderlas con celo en contra de sus enemigos; puede poseer las verdaderas doctrinas respecto a la encarnaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, la sant\u00edsima Trinidad y todos los dem\u00e1s dogmas contenidos en los Or\u00e1culos de Dios; puede dar su asentimiento a los tres credos: el llamado de los Ap\u00f3stoles, el Niceno, y el de Atanasio; y, sin embargo, no tener m\u00e1s religi\u00f3n que un jud\u00edo, un turco o un pagano. Puede ser casi tan ortodoxo como el diablo (s\u00ed bien no del todo, porque cada hombre yerra en un punto u otro, mientras que no podemos creer f\u00e1cilmente que el diablo tenga ninguna opini\u00f3n err\u00f3nea), y, sin embargo, ser enteramente extra\u00f1o a la religi\u00f3n del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. En esto solamente consiste la religi\u00f3n; esto \u00fanicamente vale mucho ante la presencia de Dios. El ap\u00f3stol resume toda la religi\u00f3n en estas tres manifestaciones de la condici\u00f3n del alma: &#8220;justicia, paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.&#8221; En primer lugar, justicia. No podemos dejar de comprender el sentido de esta palabra, especialmente si recordamos las palabras con que nuestro Se\u00f1or describe sus dos manifestaciones, de las cuales dependen toda &#8220;la ley y los profetas:&#8221; &#8220;Amar\u00e1s pues al Se\u00f1or tu Dios de todo tu coraz\u00f3n, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento&#8221; (Marcos 12:30), la primera y gran manifestaci\u00f3n de la justicia cristiana. Te regocijar\u00e1s en el Se\u00f1or tu Dios; buscar\u00e1s y encontrar\u00e1s en El toda tu felicidad; El ser\u00e1 &#8220;tu escudo y tu galard\u00f3n sobremanera grande&#8221; en la vida y en la eternidad; todos tus huesos dir\u00e1n: &#8220;\u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos? y fuera de Ti nada deseo en la tierra.&#8221; Escuchar\u00e1s y cumplir\u00e1s la palabra de Aquel que dijo: &#8220;Hijo m\u00edo, dame tu coraz\u00f3n;&#8221; y, habi\u00e9ndole entregado tu coraz\u00f3n, lo m\u00e1s \u00edntimo de tu alma, para que reine all\u00ed sin ning\u00fan rival, podr\u00e1s con raz\u00f3n decir en toda la efusi\u00f3n de tu esp\u00edritu: &#8220;Amarte he, oh Jehov\u00e1, fortaleza m\u00eda. Jehov\u00e1, roca m\u00eda y castillo m\u00edo, y mi libertador; Dios m\u00edo, fuerte m\u00edo; en \u00e9l confiar\u00e9; escudo m\u00edo y el cuerno de mi salud, mi refugio.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Y el segundo mandamiento es semejante a \u00e9ste; la segunda manifestaci\u00f3n de la santidad cristiana est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con \u00e9l: &#8220;Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.&#8221; Amar\u00e1s: tendr\u00e1s la mejor buena voluntad, el afecto m\u00e1s sincero y cordial, los deseos m\u00e1s fervientes de evitarle toda clase de mal y de procurarle todos los bienes posibles. Tu pr\u00f3jimo, es decir: no s\u00f3lo a tus amigos, tus parientes, o tus conocidos: no s\u00f3lo a los virtuosos, a los que te aman, a los que te aprecian y cultivan tu amistad; sino a todos los hombres, a todas las criaturas humanas, a toda alma que Dios ha criado; sin exceptuar a aquellos a quienes jam\u00e1s has visto ni conoces de vista o de nombre; al malo y desagradecido; al que injustamente te calumnia o persigue; a todos estos amar\u00e1s como a ti mismo; con deseo constante de que sea feliz en todo y por todo; con esmero incansable en cuidarlo y protegerlo en contra de todo mal y sufrimiento de cuerpo y alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. \u00bfNo es este amor &#8220;el cumplimiento de la ley,&#8221; la sustancia de la santidad cristiana, de toda justicia espiritual? Necesariamente significa: las &#8220;entra\u00f1as de misericordia, humildad, benignidad, mansedumbre, tolerancia;&#8221; porque el amor &#8220;no se irrita,&#8221; sino que &#8220;todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta;&#8221; y es la manifestaci\u00f3n de toda santidad externa, porque el amor no hace mal al pr\u00f3jimo, ni de obra ni de palabra. No puede injuriar ni lastimar intencionalmente a nadie; al contrario se muestra ansioso de hacer buenas obras. Todo aquel que ama al g\u00e9nero humano, hace bien a &#8220;todos los hombres,&#8221; sin parcialidad ni hipocres\u00eda, y est\u00e1 &#8220;lleno de misericordia y de buenas obras.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. La verdadera religi\u00f3n que posee el coraz\u00f3n recto y que produce la buena disposici\u00f3n hacia Dios y el pr\u00f3jimo, significa, adem\u00e1s de santidad, felicidad; porque no s\u00f3lo es &#8220;justicia,&#8221; sino &#8220;paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.&#8221; \u00bfQu\u00e9 paz? &#8220;La paz de Dios&#8221; que s\u00f3lo Dios puede dar y que el mundo no puede arrebatar; &#8220;la paz que sobrepuja todo entendimiento,&#8221; toda concepci\u00f3n puramente racional, puesto que es una sensaci\u00f3n sobrenatural, una semejanza divina de las virtudes del siglo venidero que son enteramente desconocidas al hombre, por m\u00e1s sabio que \u00e9ste sea en las cosas del mundo, y las que no puede conocer en su estado actual, porque se han de discernir espiritualmente. Es esta una paz que por completo destierra las dudas y las penosas incertidumbres; el Esp\u00edritu de Dios dando testimonio con el esp\u00edritu del cristiano de que es &#8220;hijo de Dios.&#8221; Destierra todo temor que atormenta el alma; temor de la ira de Dios, del infierno, del demonio, y de la muerte. El que tiene la paz de Dios desea, si fuere la voluntad de Dios, &#8220;partir y estar con Cristo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Juntamente con esta paz de Dios que reina en el alma, existe tambi\u00e9n el gozo en el Esp\u00edritu Santo, gozo que, bajo la divina influencia, se desarrolla en el coraz\u00f3n. El Esp\u00edritu es quien obra en nosotros ese goce tan lleno de calma y humildad con que el alma se regocija en Dios por medio de Jesucristo &#8220;por el cual hemos recibido ahora la reconciliaci\u00f3n,&#8221; la reconciliaci\u00f3n con Dios; lo que nos autoriza a confirmar la declaraci\u00f3n del rey salmista: &#8220;Bienaventurado&#8221; (o m\u00e1s bien dicho: Dichoso; &#8220;aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.&#8221; El Esp\u00edritu inspira en el alma cristiana ese goce firme que resulta del testimonio del Esp\u00edritu de que es hijo de Dios y hace que se &#8220;alegre con gozo inefable&#8221; y en la esperanza de la gloria de Dios: esperanza tanto de ver la gloriosa imagen de Dios, que ya en parte ha visto, y le ser\u00e1 plenamente revelada en El, como de obtener la corona de gloria que no se marchita y que le est\u00e1 reservada en los cielos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. A esta santidad y felicidad unidas, algunas veces las Sagradas Escrituras llaman &#8220;el reino de Dios&#8221; (lo mismo que nuestro Se\u00f1or hace en las palabras del texto), y otras, &#8220;el reino de los cielos.&#8221; Se llama el &#8220;Reino de Dios,&#8221; porque es el fruto inmediato que resulta cuando Dios reina en el coraz\u00f3n. Tan pronto como, usando de su infinito poder, levanta su trono en nuestros corazones, \u00e9stos se llenan de &#8220;santidad, paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.&#8221; Se llama &#8220;el reino de los cielos&#8221; porque en cierto grado se abre el cielo en el alma. Todos los que gozan de esta experiencia, pueden confesar ante los \u00e1ngeles y los hombres que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;La vida eterna se ha ganado, Gloria en la tierra ha empezado;&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">seg\u00fan todo el tenor de la Sagrada Palabra, que constantemente testifica al hecho de que Dios &#8220;nos ha dado vida eterna, y esta vida est\u00e1 en su Hijo. El que tiene al Hijo,&#8221; reinando en su coraz\u00f3n, &#8220;tiene la vida,&#8221; vida eterna (I Juan 5:12). Porque &#8220;esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado&#8221; (Juan 17:3). Los que han recibido este don, aunque est\u00e9n en el horno encendido, pueden dirigirse a Dios con toda confianza, diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Defendidos por tu poder, Oh, Hijo de Dios, Jehov\u00e1, Que en la forma de hombre Quisiste descender, Te adoramos. Incesantes aleluyas A ti sean ofrecidas; Como te ser\u00e1n rendidas Infinitas alabanzas Eternamente. Bendita Omnipotencia En el cielo te adoran, En la tierra te alaban, Porque tu presencia Es el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Este &#8220;reino de los cielos,&#8221; o &#8220;de Dios,&#8221; est\u00e1 cerca. Seg\u00fan el tenor con que estas palabras fueron expresadas en su principio, se refieren al &#8220;tiempo&#8221; que entonces se cumpli\u00f3; habi\u00e9ndose Dios &#8220;manifestado en la carne&#8221; y venido a establecer su reino entre los hombres, y a reinar en los corazones de su pueblo. \u00bfNo se est\u00e1 cumpliendo el tiempo ahora? Porque: &#8220;He aqu\u00ed,&#8221; dijo el Se\u00f1or, &#8220;yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo&#8221; (Mateo 28:20). Dondequiera, pues, que el evangelio de Cristo se predica, su reino est\u00e1 cerca. No est\u00e1 lejos de ninguno de vosotros; pod\u00e9is entrar ahora mismo si lo dese\u00e1is, y escuchar su voz que os dice: &#8220;Arrepent\u00edos, y creed al Evangelio.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. 1. Este es pues el camino; andad por \u00e9l. En primer lugar, &#8220;arrepent\u00edos,&#8221; es decir: conoceos a vosotros mismos. Este es el primer arrepentimiento precursor de la fe, la convicci\u00f3n, el conocimiento de s\u00ed mismo. Despi\u00e9rtate, t\u00fa que duermes; acepta que eres pecador y qu\u00e9 clase de pecador eres. Mira y reconoce la corrupci\u00f3n de tu naturaleza interior que te ha llevado muy lejos de la santidad original; por medio de la cual la carne codicia contra el Esp\u00edritu, por medio de la mente carnal que es &#8220;enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.&#8221; Sabe pues, que has corrompido todo tu poder y todas las facultades de tu alma; que eres completa corrupci\u00f3n en todas y cada una de dichas facultades, y que las bases de tu car\u00e1cter est\u00e1n enteramente torcidas. Tu vista intelectual est\u00e1 tan obscurecida, que no puedes discernir a Dios ni las cosas que son de Dios. Nubes de error e ignorancia se aglomeran sobre tu cabeza y esparcen en torno tuyo la sombra de la muerte. Nada de lo que deber\u00edas saber, sabes todav\u00eda respecto de Dios, el mundo, o de ti mismo. Tu voluntad no es la voluntad de Dios, sino enteramente perversa y torcida; opuesta a todo lo bueno, a todo lo que Dios ama y dispuesta a hacer todo lo malo: todo lo que es abominable en la presencia de Dios. Tus afectos no tienen a Dios por objeto, sino que est\u00e1n diseminados y en desorden. Todas tus pasiones, tus deseos y tus odios; tus goces y tus sufrimientos; tus esperanzas y tus temores son exagerados e irracionales, y los fines a que aspiran, enteramente indignos; de manera que no hay nada limpio en tu alma, sino que &#8220;desde la planta del pie hasta la cabeza no hay cosa ilesa; sino herida, hinchaz\u00f3n, y podrida llaga.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Tal es la corrupci\u00f3n de tu coraz\u00f3n, de tu naturaleza interior. Y \u00bfqu\u00e9 ramas pueden esperarse de ra\u00edz tan corrompida? De esto emana la incredulidad y el separarse del Dios viviente, hasta que los hombres llegan a decir: &#8220;\u00bfQui\u00e9n es el Todopoderoso para que le sirvamos y de qu\u00e9 nos aprovechar\u00e1 que oremos a \u00e9l?&#8221; De aqu\u00ed resulta esa independencia del alma que pretende ser tan absoluta como el mismo Dios; ese orgullo que se manifiesta de tantas maneras y que te impulsa a decir: &#8220;Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos a\u00f1os; rep\u00f3sate, come, bebe, hu\u00e9lgate.&#8221; De este manantial corrompido salen los arroyos amargos de la vanidad, la sed de alabanza, la ambici\u00f3n, la codicia, la lujuria, y la soberbia; de all\u00ed brotan la ira, la malicia, la venganza, envidia; los celos, las sospechas; de all\u00ed nacen todos los deseos malos y pecaminosos que ahora mismo te traspasan con muchos dolores y que, si no pones el remedio a buen tiempo, acabar\u00e1n por sumergir tu alma en la perdici\u00f3n eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00bfQu\u00e9 frutos pueden esperarse de semejantes ramas? Solamente frutos amargos y malos. Del orgullo resulta la contienda, la alabanza de s\u00ed mismo, el buscar y recibir las adulaciones de los hombres, y robar a Dios esa gloria que s\u00f3lo a El pertenece y que no se puede dar a otro. De la gula del cuerpo resultan la glotoner\u00eda y la embriaguez; la lujuria y la sensualidad; la fornicaci\u00f3n y los pecados de la carne; manchando de diversas maneras ese cuerpo que para ser templo del Esp\u00edritu Santo fue creado. De la incredulidad, toda palabra y obras malas. Pero faltar\u00eda tiempo para contar todas las faltas; todas las palabras ociosas que has hablado, provocando al Alt\u00edsimo y contristando al Santo de Israel; todas las malas obras que has hecho, ya por tu maldad intr\u00ednseca, o ya porque no las hiciste para la gloria de Dios. Tus pecados actuales son muchos m\u00e1s de los que puedes contar; mucho m\u00e1s numerosos que los cabellos de tu cabeza. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 contar la arena del mar, las gotas de la lluvia, o tus transgresiones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Y \u00bfno sabes que &#8220;la paga del pecado es muerte,&#8221; muerte no s\u00f3lo del cuerpo, sino eterna? &#8220;El alma que pecare, \u00e9sa morir\u00e1&#8221; ha dicho el Se\u00f1or. Morir\u00e1 con la segunda muerte. Esta es la sentencia; el sufrimiento de una muerte que nunca concluye, &#8220;porque vendr\u00e1 como destrucci\u00f3n hecha por el Todopoderoso.&#8221; \u00bfNo sabes que todo pecador est\u00e1 en peligro &#8220;del fuego del infierno,&#8221; o m\u00e1s literal y correctamente, &#8220;bajo sentencia del fuego del infierno,&#8221; ya sentenciado y en el camino del pat\u00edbulo? T\u00fa mismo mereces la muerte eterna que es la justa recompensa de tus iniquidades y transgresiones. Muy justo ser\u00eda si tu sentencia se ejecutara. \u00bfComprendes esto? \u00bfLo sientes? \u00bfEst\u00e1s plenamente convencido de que mereces la ira de Dios y la condenaci\u00f3n eterna? \u00bfSer\u00eda Dios injusto si ahora mismo mandase que la tierra se abriera y te tragase, si en este instante cayeses en el abismo y en el fuego que nunca se apagar\u00e1? Si Dios te ha concedido un verdadero arrepentimiento, sin duda estar\u00e1s persuadido de la verdad de todo esto, y que si no te ha arrebatado de sobre la faz de la tierra y aniquilado y consumido por completo, s\u00f3lo se debe a lo infinito de su misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s para poder aplacar la ira de Dios, para ofrecer satisfacci\u00f3n por todos tus pecados y evitar el castigo que tan justamente mereces? \u00a1Ay de ti que nada puedes hacer; absolutamente nada que satisfaga a Dios por una sola obra, palabra o mal pensamiento! Si desde este momento pudieras obrar bien en todas las cosas, si desde este instante hasta volver tu alma a Dios, rindieses por todo el resto de tu vida, una perfecta obediencia sin interrupci\u00f3n alguna, no podr\u00edas, ni en tal caso, satisfacer por lo pasado. El que no aumentases tu deuda no ser\u00eda pagarla, permanecer\u00eda lo mismo que siempre. M\u00e1s a\u00fan; la obediencia en lo presente y en lo futuro de todos los hombres que habitan la tierra, y de todos los \u00e1ngeles del cielo, no servir\u00eda de satisfacci\u00f3n a la justicia de Dios por un solo pecado. \u00a1Qu\u00e9 vana, pues, es la idea de querer ofrecer satisfacci\u00f3n con cualquiera cosa que pudieras hacer, por tus propios pecados! La redenci\u00f3n de una sola alma cuesta m\u00e1s de lo que todo el g\u00e9nero humano pudiera ofrecer en rescate; de manera que si no hubiera un remedio sobrenatural, el desgraciado pecador perecer\u00eda irremisible y eternamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pero supongamos por un momento que la obediencia perfecta pudiese ofrecer satisfacci\u00f3n por los pecados pasados, \u00bfde qu\u00e9 te servir\u00eda? No puedes practicar esa obediencia en un solo punto. Haz la prueba; empieza; sacude los pecados que tienes en ti mismo y l\u00edbrate de ellos. No puedes hacerlo. \u00bfC\u00f3mo, pues, podr\u00e1s cambiar de vida y convertirte de malo en bueno? A la verdad que es imposible hacerlo, a no ser que primero cambie tu coraz\u00f3n; porque mientras el \u00e1rbol sea malo, malos ser\u00e1n sus frutos. \u00bfPuedes convertir o cambiar tu coraz\u00f3n de malo que es, a la santidad, revivir tu alma que est\u00e1 muerta en pecados, muerta para con Dios y viva s\u00f3lo para el mundo? Tan imposible es como resucitar a un cuerpo muerto, traerlo otra vez vivo del sepulcro donde yace. No puedes vivificar tu alma en lo m\u00ednimo, as\u00ed como no puedes dar el menor aliento de vida a un cad\u00e1ver; nada puedes hacer en este asunto, absolutamente nada; te encuentras imposibilitado en toda la extensi\u00f3n de la palabra. En tener la conciencia de esto: que est\u00e1s lleno de pecado y de que nada puedes hacer para salvarte, consiste el arrepentimiento verdadero que es el precursor del reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Si a esta persuasi\u00f3n \u00edntima de tus pecados interiores y exteriores, de tu completa culpabilidad y desvalimiento, a\u00f1ades sentimientos puros, como: tristeza en el coraz\u00f3n por haber despreciado la misericordia divina; remordimiento y condenaci\u00f3n de ti mismo, teniendo verg\u00fcenza aun de levantar tus ojos al cielo; temor de la ira de Dios que a\u00fan sientes; de su maldici\u00f3n que pesa sobre tu cabeza; de la indignaci\u00f3n divina, lista a consumir a los que se olvidan de Dios y no obedecen al Se\u00f1or Jes\u00fas; deseos sinceros de escapar esa indignaci\u00f3n; de ya no hacer nada malo y de aprender a practicar lo bueno; entonces te digo en el nombre del Se\u00f1or: &#8220;No est\u00e1s lejos del reino de Dios.&#8221; Un paso m\u00e1s y podr\u00e1s entrar. Te has arrepentido; ahora &#8220;cree el evangelio.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. El Evangelio, es decir, las buenas nuevas para los pecadores condenados y desamparados, significa en el sentido m\u00e1s lato de la palabra, toda la revelaci\u00f3n que Jesucristo ha hecho a los hombres; y algunas veces, la relaci\u00f3n de lo que nuestro Se\u00f1or Jesucristo hizo y sufri\u00f3 cuando vivi\u00f3 entre los hombres. La sustancia del Evangelio es: &#8220;Cristo Jes\u00fas vino al mundo a salvar a los pecadores;&#8221; o &#8220;De tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna;&#8221; o &#8220;Herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Cree esto y el reino de Dios es tuyo. Por medio de la fe alcanzas el cumplimiento de la promesa. El perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y creen su Evangelio. Tan pronto como el Se\u00f1or hable a tu coraz\u00f3n y le diga: &#8220;Conf\u00eda, hijo: tus pecados te son perdonados,&#8221; entrar\u00e1s en el reino y tendr\u00e1s &#8220;justicia, paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Cu\u00eddate de no enga\u00f1ar a tu alma respecto a la naturaleza de esta fe; que no consiste, como algunos vanamente se imaginan, en un asentimiento a las verdades contenidas en las Sagradas Escrituras, nuestros Art\u00edculos de Fe o toda la revelaci\u00f3n en el Antiguo y Nuevo testamentos. Los demonios creen esto, lo mismo que t\u00fa; y sin embargo, contin\u00faan siendo diablos. La fe es una cosa muy superior a este asentimiento: es una perfecta confianza en la misericordia de Dios, y plena seguridad de obtener su perd\u00f3n por medio de Jesucristo; es una persuasi\u00f3n divina de que &#8220;Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a s\u00ed, no imput\u00e1ndole sus pecados&#8221; pasados; y especialmente de que Dios me am\u00f3 y se dio a s\u00ed mismo por m\u00ed; y de que yo, aun yo mismo, me he reconciliado con Dios por medio de la sangre derramada en la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. \u00bfCrees esto? Entonces, la paz de Dios mora en tu coraz\u00f3n; la pesadumbre y el dolor huir\u00e1n para siempre. Ya no dudas del amor de Dios, sino que es tan claro como la luz del d\u00eda. Dir\u00e1s en voz alta: &#8220;Alabar\u00e9 tu nombre por tu misericordia y tu verdad: porque has hecho magn\u00edfico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.&#8221; Ya no tienes miedo del infierno, de la muerte, ni de aquel que en un tiempo ten\u00eda el poder de la muerte, el demonio; no tienes ya ese miedo penoso de Dios, sino s\u00f3lo el temor tierno y filial de ofenderle. \u00bfCrees? Entonces, tu alma magnifica al Se\u00f1or y tu esp\u00edritu se regocija en Dios tu Salvador. Te regocijas de haber obtenido la redenci\u00f3n por medio de su sangre, aun la remisi\u00f3n de todos tus pecados. Te regocijas en ese &#8220;esp\u00edritu de adopci\u00f3n,&#8221; que clama en tu coraz\u00f3n &#8220;Abba, Padre.&#8221; Te regocijas en la esperanza perfecta de la inmortalidad, en proseguir &#8220;al blanco, al premio de la soberana vocaci\u00f3n de Dios en Cristo Jes\u00fas;&#8221; en anticipar todas las bendiciones que Dios tiene preparadas para todos los que le aman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. \u00bfCrees? Entonces el amor de Dios se ha derramado en tu coraz\u00f3n, y lo amas porque El te am\u00f3 primero; y como amas a Dios, amas tambi\u00e9n a tu pr\u00f3jimo y, estando lleno de &#8220;amor, paz y gozo,&#8221; tienes tambi\u00e9n &#8220;caridad, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza,&#8221; y todos los dem\u00e1s frutos del mismo Esp\u00edritu. En una palabra, animan tu coraz\u00f3n influencias santas, celestiales y divinas; porque mientras contemplas con cara descubierta, habiendo sido quitado el velo, &#8220;la gloria del Se\u00f1or,&#8221; su amor glorioso y la imagen gloriosa en que has sido creado, t\u00fa mismo eres transformado de gloria es gloria, en la misma semejanza por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Este arrepentimiento, esta fe, esta paz, este amor, gozo y cambio de &#8220;gloria en gloria&#8221; es lo que la sabidur\u00eda del mundo han calificado de necedad, entusiasmo y tontera. Pero t\u00fa, oh hombre de Dios, no hagas caso de esto. Sabes a qui\u00e9n has cre\u00eddo; no dejes que ninguno te prive de tus privilegios. Conserva con esmero lo que has alcanzado y contin\u00faa esforz\u00e1ndote hasta que alcances todas las promesas tan grandes y preciosas que te esperan. Y t\u00fa, que a\u00fan no conoces al Salvador, no te averg\u00fcences de buscarlo por lo que los hombres vanos y necios te digan. No hagas caso de lo que digan aquellos que critican sin saber. El Se\u00f1or convertir\u00e1 tu pesadumbre en gozo. No te desesperes, ten un poco de paciencia; antes de mucho, tus temores desaparecer\u00e1n y el Se\u00f1or te dar\u00e1 la tranquilidad de un esp\u00edritu recto. Cercano est\u00e1 el que justifica; \u00bfqui\u00e9n es el que nos condena? Cristo es el que muri\u00f3; m\u00e1s a\u00fan, el que tambi\u00e9n resucit\u00f3, quien adem\u00e1s est\u00e1 a la diestra de Dios, el que tambi\u00e9n intercede por ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ref\u00fagiate en los brazos de Aquel que es &#8220;el Cordero de Dios,&#8221; con todos tus pecados, sean cuales fueren, y, de esta manera, te ser\u00e1 abundantemente administrada la entrada en &#8220;el reino de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t1. Felipe fue escogido como di&aacute;cono por los ap&oacute;stoles, despu&eacute;s Dios llamo a Felipe personalmente para que le predicase a Jes&uacute;s? Cuando imagino Felipe que seria un enviado del Se&ntilde;or?, si el era solo un humilde servidor en el templo, pero para Dios no existe acepci&oacute;n de personas, el desea gente dispuesta y obediente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t2. Gracias a Felipe, tiempo atr&aacute;s los ap&oacute;stoles pudieron dedicarse a la oraci&oacute;n y la predicaci&oacute;n de la Palabra, ahora los gentiles y el et&iacute;ope ten&iacute;an la oportunidad de conocer el Evangelio, a Cristo predicado mediante Felipe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>III. Dios habla a ambos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \ta. Cuando Dios habla, su Palabra es como espada de dos filos, penetra, y adem&aacute;s corta hacia dos lados. El Esp&iacute;ritu de Dios le hablo a Felipe para que se acercara al carro del Et&iacute;ope, y Felipe no solo obedeci&oacute;, sino hizo su mayor esfuerzo, pues de seguro tuvo que correr, necesitaba de un paso apresurado para acercarse al carro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tb. Felipe capto la necesidad del funcionario v. 31,y tomo como referencia el pasaje que le&iacute;a el et&iacute;ope, (Isa&iacute;as) hasta presentarle a Cristo como el Salvador. Y algo precioso sucedi&oacute; el et&iacute;ope da respuesta favorable a Dios, pues pregunta para aclarar sus dudas De quien hablaba Isa&iacute;as? Y al serle revelada la luz del evangelio, pregunta, Que impide que yo sea bautizado? Felipe responde si crees de todo coraz&oacute;n, Nada lo impide!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \t<strong>Conclusi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEste pasaje nos habla hermano, amigo m&iacute;o, de la necesidad de estar atentos a la voz de Dios, no importa el lugar, las circunstancias, el peligro ni las personas. En los dos personajes principales de esta redacci&oacute;n , podemos ver grandes valores que deben permanecer dentro de la vida Cristiana. Lucas nos presenta a un Dios que ofrece los medios de gracia para que la gran comisi&oacute;n se cumpla (Mt 28-19-21), un &Aacute;ngel hablando a Felipe, un Felipe transformado y maduro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tEl Esp&iacute;ritu Santo en acci&oacute;n, y la Escritura en manos del funcionario, para que todos tengan la oportunidad de recibir a Cristo como Salvador &uacute;nico. A ti y a mi nos corresponde dar respuesta positiva, un si !, como Felipe y el et&iacute;ope, ser medios de gracias en las manos de Dios; a veces para predicar donde menos lo esperamos, otras ocasiones para reconocer humildemente que necesitamos ayuda para crecer y entender. Necesitamos ser verdaderos disc&iacute;pulos, que estemos dispuestos a realizar cualquier tarea a la que se nos llame (servir la mesa), ir a donde se nos indique (al desierto), o en ocasiones seguir discipul&aacute;ndonos, estudiar mas para aprender de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tNunca sabremos donde una persona ser&aacute; tocada por el Esp&iacute;ritu Santo; por eso, debemos obedecer, a veces como Felipe para servir e ir (Isa&iacute;as 6:8) a veces como el et&iacute;ope, para buscar aprender mas y ser bautizados en el esp&iacute;ritu Santo de Dios. Cristo es el &uacute;nico que nos puede dar paz y gozo, libertad y sabidur&iacute;a, Cristo nos hace caminar con alegr&iacute;a en nuestro andar. Hch 8 :39b;debemos ser quien el Se&ntilde;or demanda de nosotros; a veces Felipe, a veces et&iacute;ope.,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> \tHermano, crezcamos en gracia y sabidur&iacute;a, a Cristo la Gloria por los siglos de los siglos, y todos decimos Amen!<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/1371-el-reino-de-dios\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reino de Dios est\u00e1 cerca: arrepent\u00edos, y creed al evangelio (Marcos 1:15). Estas palabras naturalmente nos inducen a considerar: primero, la naturaleza de la verdadera religi\u00f3n que el Se\u00f1or llama: &#8220;el reino de Dios,&#8221; que seg\u00fan lo que dijo, &#8220;est\u00e1 cerca;&#8221; y en segundo lugar, el camino que El mismo se\u00f1ala con estas palabras: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-reino-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl reino de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-878","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}