{"id":8813,"date":"2016-03-07T20:41:32","date_gmt":"2016-03-08T01:41:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-amos-518-27\/"},"modified":"2016-03-07T20:41:32","modified_gmt":"2016-03-08T01:41:32","slug":"estudio-biblico-de-amos-518-27","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-amos-518-27\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Am\u00f3s 5:18-27"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Am\u00f3s 5:18-27<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, estimado oyente, nuestro estudio de este libro del profeta Am\u00f3s, y estamos en el cap\u00edtulo 5. Recordemos que el cap\u00edtulo anterior, este cap\u00edtulo y el pr\u00f3ximo, el cap\u00edtulo 6, formaban una serie que trataba espec\u00edficamente con el pueblo de Israel. El cap\u00edtulo 4 nos record\u00f3 que en el pasado, Dios castig\u00f3 a ese pueblo por su maldad. En este cap\u00edtulo 5 estamos viendo que en el futuro, dicho pueblo ser\u00e1 castigado por los mismos motivos y, finalmente, en el cap\u00edtulo 6 veremos que Am\u00f3s aconsej\u00f3 a su generaci\u00f3n que se apartaran de la maldad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 4 ya hab\u00edamos le\u00eddo que, a pesar de las severas advertencias y plagas, el relato repiti\u00f3 varias veces la frase pero nunca os volvisteis a m\u00ed. En los primeros vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 5, hemos visto que Dios les rog\u00f3 a los israelitas una y otra vez que le buscaran, para poder evitar el castigo que caer\u00eda sobre ellos. Los constantes llamados de invitaci\u00f3n de Dios parecieron resumirse en el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo, en el cual encontramos la frase buscadme y vivir\u00e9is. Ahora bien, en los vers\u00edculos 15 y 16 Dios, sabiendo que ellos no se arrepentir\u00edan, claramente les habl\u00f3 del juicio y castigo que vendr\u00edan sobre ellos. Habr\u00eda una gran mortandad y todos se lamentar\u00edan. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demos, pues, comienzo a nuestra lectura B\u00edblica de hoy leyendo el vers\u00edculo 18 de este cap\u00edtulo 5 de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Ay de los que desean el d\u00eda del Se\u00f1or! \u00bfPara qu\u00e9 quer\u00e9is este d\u00eda del Se\u00f1or?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se implica que muchas personas estaban diciendo, con una pretendida actitud de piedad que deseaban que llegara el D\u00eda del Se\u00f1or. El profeta Am\u00f3s hizo referencia a ese supuesto deseo como una lamentaci\u00f3n, al decir \u00a1Ay de los que desea el d\u00eda del Se\u00f1or! Tambi\u00e9n hoy muchas personas dicen \u00ab\u00a1Ah, si viniera el Se\u00f1or!\u00bb Pero esa expresi\u00f3n para tales personas solo significa un sentimiento piadoso. Ese \u00abD\u00eda del Se\u00f1or\u00bb no va a ser para ellas una experiencia tan placentera como ellos piensan. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Am\u00f3s us\u00f3 aqu\u00ed la expresi\u00f3n \u00abel D\u00eda del Se\u00f1or\u00bb. El profeta Joel fue quien introdujo este tema en la profec\u00eda, y cada uno de los profetas despu\u00e9s de \u00e9l tuvo algo que decir sobre este tema. Muchos han cre\u00eddo que el D\u00eda del Se\u00f1or se refer\u00eda al reino milenario; en un principio hab\u00edamos pensado que as\u00ed era. Joel &#8211; as\u00ed como tambi\u00e9n Am\u00f3s&#8212; fue muy cuidadoso al decir que el D\u00eda del Se\u00f1or no consistir\u00eda en un per\u00edodo luminoso, sino m\u00e1s bien oscuro. El D\u00eda del Se\u00f1or comenzar\u00e1 con juicio y continuar\u00e1 con la venida de Cristo para establecer Su reino aqu\u00ed en la tierra.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay varios expositores B\u00edblicos que creen que en aquella \u00e9poca el pueblo de Israel se estaba convirtiendo en un pueblo bastante c\u00ednico y los israelitas estaban ridiculizando el D\u00eda del Se\u00f1or. Pero nosotros no lo consideramos as\u00ed, es decir, que no vemos posible aplicar aqu\u00ed esta interpretaci\u00f3n. M\u00e1s bien vemos que la gente se estaba haciendo piadosa en el sentido que estaban cumpliendo los rituales de la ley de Mois\u00e9s, pero por otra parte tambi\u00e9n estaban adorando a los \u00eddolos. Para muchos, todo se limitaba a practicar una religi\u00f3n, as\u00ed como en la actualidad muchas personas asisten a la iglesia. No hay ninguna vitalidad, ni ninguna experiencia real por el hecho mismo de cumplir un ritual. La raz\u00f3n por la cual muchos servicios religiosos hoy revelan una falta de espiritualidad es, que no implican nada m\u00e1s que el cumplimiento de un ritual. Puede incluso que se trate de reuniones atractivas, que apelen a la vista y al o\u00eddo pero, estimado oyente, \u00bfcambian en algo su vida? \u00bfConstituyen una experiencia transformadora? \u00bfLe ayudan a hacer frente a las circunstancias de su vida personal, familiar, laboral y social? Hay muchos hoy que se declaran conservadores en su posici\u00f3n teol\u00f3gica y premilenialistas en la profec\u00eda, y tambi\u00e9n suelen decir \u00ab\u00a1Ah, si el Se\u00f1or viniera!\u00bb Si usted es uno de ellos, perm\u00edtanos preguntarle lo siguiente: \u00bfverdaderamente, desea usted que El venga? \u00bfO est\u00e1 usted utilizando el arrebatamiento de la iglesia como una especie de v\u00eda de escape para evadirse de los problemas que le rodean?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, algunos, al enfrentarse con una situaci\u00f3n dif\u00edcil o una experiencia de gran tensi\u00f3n, o por momentos de dolor, deseamos que el Se\u00f1or venga antes de ese trance cr\u00edtico. Y, por otra parte, cuando viven impulsados por la ilusi\u00f3n de pasar por una experiencia placentera, desean ardientemente que el Se\u00f1or demore Su venida para poder disfrutar de esos momentos de felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pasaje que estamos estudiando, fue como si el profeta Am\u00f3s le hubiera dicho a aquel pueblo: \u00abos consider\u00e1is piadosos por estar cumpliendo con los rituales religiosos pero realmente no conoc\u00e9is a Dios, porque al mismo tiempo, \u00a1est\u00e1is adorando a \u00eddolos! El D\u00eda del Se\u00f1or no es algo que deb\u00e1is desear que llegue. No ser\u00e1 un d\u00eda de luz, sino de oscuridad. Cuando el D\u00eda del Se\u00f1or llegue, tendr\u00e9is que pasar por un per\u00edodo de gran tribulaci\u00f3n. Lo que parec\u00e9is esperar, es dar un salto en el tiempo hasta el per\u00edodo del reino pero, las cosas no van a ocurrir de esa manera.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que creemos que la iglesia no va a pasar por el per\u00edodo de la gran tribulaci\u00f3n deber\u00edamos ser conscientes de que no evitaremos todo juicio o evaluaci\u00f3n por parte de Dios. Escuchemos lo que dijo el ap\u00f3stol Pablo en su segunda carta a los Corintios cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 9 y 10: 9Por tanto, procuramos tambi\u00e9n, o ausentes o presentes, serle agradables, 10porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg\u00fan lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. El tribunal de Cristo, en el idioma original, es el \u00abbema\u00bb; es decir, que no se trata del juicio final del Gran Trono Blanco, mencionado en el Apocalipsis. El tribunal de Cristo significa el momento en el que todos los cristianos se presentar\u00e1n ante su Se\u00f1or, como dice este vers\u00edculo de San Pablo, para que cada creyente reciba lo que le corresponda, seg\u00fan lo bueno o malo que haya hecho mientras vivi\u00f3 en esta tierra. Surge aqu\u00ed una pregunta: \u00bfser\u00e1 ese juicio para determinar la salvaci\u00f3n de cada uno? Por supuesto que no. Recordemos que el ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n dijo en su primera carta a los Corintios cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 11: 11Nadie puede poner otro fundamento que el que est\u00e1 puesto, el cual es Jesucristo. Es decir, que ning\u00fan ser humano puede poner otro fundamento que \u00e9ste en su vida. Pero sobre ese fundamento, uno puede edificar con materiales de baja calidad, como madera, heno y paja. O tambi\u00e9n puede edificar con materiales de gran calidad, como oro, plata o piedras preciosas. En ese tribunal de Cristo que mencion\u00f3 San Pablo, la obra de cada creyente &#8211; no su salvaci\u00f3n, ni su persona&#8212; ser\u00e1 probada por el fuego. El fuego pondr\u00e1 a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si la obra de un creyente sobrevive al fuego, entonces \u00e9l recibir\u00e1 una recompensa. Pero supongamos que la obra de un creyente no supere la prueba del fuego y es consumida por las llamas; entonces, \u00bfqu\u00e9 le suceder\u00e1 a ese creyente? Pues, como dijo San Pablo, \u00e9l mismo ser\u00e1 salvo, pero como quien pasa por el fuego, como podemos ver en 1 Corintios 3:12&#8211;15. A veces hemos dicho, figurativamente hablando, que, aunque muchos cristianos sean salvos, cuando lleguen al cielo van a despedir el mismo aroma de un tiz\u00f3n arrebatado del fuego. Porque todas la obras que hayan realizado en esta tierra, la hicieron por motivos exclusivamente humanos, ego\u00edstas, o para lograr una simple satisfacci\u00f3n personal. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los cristianos, ya sea que se encuentren en la plenitud de la vida, o en el ocaso, deber\u00edan preguntarse c\u00f3mo lo pasar\u00e1n cuando se presenten ante el tribunal de Cristo. M\u00e1s all\u00e1 de lo que cada uno haya hecho en esta vida, y de que haya llevado a cabo obras espectaculares, que pareciera que van a merecer una gran recompensa, o que m\u00e1s bien haya realizado una obra silenciosa, que casi haya pasado desapercibida ante los dem\u00e1s, est\u00e1 la realidad interior e \u00edntima de cada creyente. Y m\u00e1s all\u00e1 de lo que cada uno ve en los dem\u00e1s, cada uno se conoce a s\u00ed mismo, y esta realidad ser\u00e1 la que contar\u00e1 al llegar a la presencia del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, las vidas que vivamos aqu\u00ed en la tierra van a ser probadas, y ser\u00e1 una apariencia piadosa in\u00fatil, el fingir estar tan interesado en la venida de Cristo, cuando la verdad es que algunos llegar\u00e1n al cielo y al enfrentarse con el tribunal de Cristo. Comprobar\u00e1n que, despu\u00e9s de todo, no habr\u00e1n evitado las preocupaciones que otros pasar\u00e1n en una gran tribulaci\u00f3n. Observemos que el Ap\u00f3stol Pablo, despu\u00e9s de haber hablado del tribunal de Cristo, continu\u00f3 diciendo en su segunda carta a los Corintios cap\u00edtulo 5 y vers\u00edculo 11: 11Conociendo, pues, el temor del Se\u00f1or, persuadimos a los hombres.  No piense usted que al llegar ante la presencia del Se\u00f1or lo que va a contar para que El le entregue su recompensa ser\u00e1 su constante asistencia a los servicios religiosos de la iglesia. Lo que realmente contar\u00e1 en el tribunal de Cristo ser\u00e1 la vida que usted haya vivido en su propio hogar, su testimonio cristiano en su vida laboral y social, as\u00ed como su conducta moral con respecto a los dem\u00e1s. Lo importante en aquel momento ser\u00e1 entonces, las motivaciones que le hayan impulsado aqu\u00ed en la tierra, que determinar\u00e1n la calidad de las obras que haya realizado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDesea usted ir al cielo lo antes posible? \u00bfY entonces, tiene usted todo preparado para presentarse all\u00ed? El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 en su primera carta a los Corintios cap\u00edtulo 11, vers\u00edculo 31: 31Si, pues, nos examin\u00e1ramos a nosotros mismos, no ser\u00edamos juzgados;  Por este motivo, algunos tratamos de confesar todo al Se\u00f1or, ya que es mejor arreglar cuentas con el Se\u00f1or cada d\u00eda, en vez de dejar una cuenta grande pendiente para aquel d\u00eda futuro en Su tribunal. El va a juzgar todas nuestras acciones, as\u00ed que si fallamos en nuestro testimonio cristiano, si hemos perdido en alguna ocasi\u00f3n el control sobre nuestro temperamento perjudicando a otras personas, si hemos hablado mal de alguien, o hemos cometido alguna otra falta, ser\u00e1 mejor que cada d\u00eda nos examinemos a nosotros mismos. Como hemos le\u00eddo, el ap\u00f3stol Pablo ten\u00eda esa regla. El Se\u00f1or va a juzgar todas las cosas y al llegar a Su Presencia, todo tendr\u00e1 que quedar examinado y aclarado, pues ese ser\u00e1 el prop\u00f3sito del tribunal de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este pasaje B\u00edblico que estamos estudiando hoy, vemos que el profeta puso a aquella gente en su lugar, para que dejaran de hacer alarde de su deseo de que llegara el D\u00eda del Se\u00f1or, ya que este d\u00eda no ser\u00eda un tiempo de luz y claridad, sino de oscuridad, y tendr\u00edan que pasar por una gran tribulaci\u00f3n. As\u00ed que si usted, estimado oyente, es un creyente en Cristo, no pasar\u00e1 por esa gran tribulaci\u00f3n y juicio de Dios, pero aun as\u00ed, ser\u00e1 ineludible que pase por el tribunal de Cristo, y esta experiencia futura, para algunos no ser\u00e1 tan agradable como piensan que va a ser. Pero volviendo al D\u00eda del Se\u00f1or, el profeta continu\u00f3 diciendo en el vers\u00edculo 19 de este quinto cap\u00edtulo de la profec\u00eda de Am\u00f3s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSer\u00e1 como el que huye del le\u00f3n y se encuentra con el oso; o como el que, al entrar en casa, apoya su mano en la pared y lo muerde una culebra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras nos muestran, otra vez, que Am\u00f3s, como profeta, fue uno de los predicadores m\u00e1s dram\u00e1ticos que encontramos en la Biblia. Us\u00f3 un lenguaje muy figurativo. Utiliz\u00f3 el idioma de la tierra y extrajo sus ilustraciones de la naturaleza. En este vers\u00edculo que hemos le\u00eddo describi\u00f3 a un hombre que se encuentra en el bosque y, repentinamente, aparece un le\u00f3n que lo est\u00e1 siguiendo, Y al huir del le\u00f3n, ve a un oso que se le est\u00e1 acercando. O sea que, en otras palabras, ser\u00eda la situaci\u00f3n en que se encontrar\u00eda usted si dice que quiere que el Se\u00f1or venga para librarse de las dificultades de esta vida. En un lenguaje dom\u00e9stico, ser\u00eda como saltar de la sart\u00e9n para caer en el fuego. Y en nuestro pasaje B\u00edblico, al huir del oso, el hombre se refugia en su casa. Pero una vez all\u00ed, apoya su mano en la pared para descansar y recuperar el aliento, solo para que una serpiente se deslice por la pared y lo muerda. Y en un caso as\u00ed uno no sabe, si habr\u00eda sido mejor que el oso lo hubiera alcanzado, que tener en su cuerpo el veneno de la serpiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, lo que el profeta Am\u00f3s estaba diciendo, puede aplicarse a que seamos m\u00e1s cuidadosos con la vida que estamos viviendo para Dios aqu\u00ed en la tierra. Como creyentes, nuestra salvaci\u00f3n no se encuentra en peligro &#8211; Cristo ha pagado el castigo por nuestros pecados, pero si nuestros pecados como cristianos no son tratados, resueltos o enderezados, el Se\u00f1or mismo los corregir\u00e1. Por lo tanto, usted y yo tenemos que haber resuelto ese problema cuando lleguemos a Su Presencia. Esta es una realidad de la cual muchos cristianos no son conscientes en la actualidad. Continuemos leyendo ahora el vers\u00edculo 20 de este quinto cap\u00edtulo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfNo ser\u00e1 el d\u00eda del Se\u00f1or tinieblas y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed dice que el D\u00eda del Se\u00f1or comenzar\u00e1 con un per\u00edodo de juicio que aun tendr\u00e1 que llegar para la naci\u00f3n de Israel. Sin embargo, en el D\u00eda del Se\u00f1or habr\u00e1 m\u00e1s eventos que en un per\u00edodo de juicio. El D\u00eda del Se\u00f1or tambi\u00e9n incluir\u00e1 a la segunda venida de Cristo a la tierra para establecer Su reino. Leamos ahora los vers\u00edculos 21 hasta el 23 de este cap\u00edtulo cinco de la profec\u00eda de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAborrec\u00ed, despreci\u00e9 vuestras solemnidades y no me complacer\u00e9 en vuestras asambleas. Y si me ofrec\u00e9is vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de grano, no los aceptar\u00e9, ni mirar\u00e9 las ofrendas de paz de vuestros animales cebados. Quita de m\u00ed el ruido de tus cantares, pues no escuchar\u00e9 la m\u00fasica de tus arpas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s del cumplimiento de los rituales por parte de aquel pueblo, hab\u00eda vidas deshonestas. En aquel tiempo, y en nuestro tiempo, los que forman parte del pueblo de Dios necesitan reconocer que su fe debe ser aut\u00e9ntica, real. La fe no es algo falso, ni una f\u00e1bula, sino una realidad. La fe tiene que sostener a una persona. La fe no es enga\u00f1arse a uno mismo. Muchos dicen que si uno cree, es porque est\u00e1 ciego, porque tiene una fe ciega. Estimado oyente, si usted tiene una fe ciega, olv\u00eddela. Dios no la aceptar\u00eda. La fe debe tener una influencia decisiva, un efecto real sobre la vida de una persona. El ap\u00f3stol Santiago dijo que la fe sin obras estaba muerta. Y el ap\u00f3stol Pablo dijo que hemos sido salvos para producir obras buenas. Y esto es muy importante recordarlo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos pasajes B\u00edblicos nos muestran que los israelitas estaban viviendo en el pecado. Estaban entregados a la idolatr\u00eda y, sin embargo, estaban cumpliendo el ritual de la ley de Mois\u00e9s. Y en esa ocasi\u00f3n, Dios les dijo que esa religiosidad, ante El, no serv\u00eda para nada. En la actualidad, en muchos de nuestros encuentros de canto y adoraci\u00f3n que consideramos tan entusiastas, si los corazones de los que participan no est\u00e1n concentrados en los que hacen, si solo tenemos bocas que emiten un sonido, \u00bfcree usted realmente que Dios acepta esta clase de adoraci\u00f3n? Si El viniera a su congregaci\u00f3n cristiana o a la m\u00eda \u00bfqu\u00e9 pensar\u00eda, cu\u00e1l ser\u00eda su punto de vista? En fin, para continuar nuestra lectura B\u00edblica de hoy continuemos leyendo los vers\u00edculos 24 al 26 de este quinto cap\u00edtulo de la profec\u00eda de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero corra el juicio como las aguas y la justicia como arroyo impetuoso. \u00bfMe ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta a\u00f1os, casa de Israel? Antes bien, llevabais el tabern\u00e1culo de vuestros Moloc y Qui\u00fan, \u00eddolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparentemente, el pueblo de Israel ofreci\u00f3 sacrificios en el desierto, pero cuando se encontraron con un pueblo pagano, quisieron asumir tambi\u00e9n la adoraci\u00f3n de sus dioses. La adoraci\u00f3n de Moloc era aquella en la cual los ni\u00f1os peque\u00f1os eran colocados en los brazos de un \u00eddolo candente y ofrecidos como sacrificios humanos.  Los gritos de aquellos ni\u00f1os eran era aterradores. En cuando a una aplicaci\u00f3n de este reproche a nuestro tiempo, es como si Dios nos reprochara que asistimos a la iglesia los domingos, en la cual seguimos todos los ademanes y expresi\u00f3n de la adoraci\u00f3n, pero durante la semana adoramos a \u00eddolos como, por ejemplo, al \u00eddolo del dinero y al \u00eddolo de la codicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordamos haber le\u00eddo un detalle de la vida del Cardenal Wolsey, que fue expulsado del la corte por el rey Enrique VIII, quien tambi\u00e9n le habr\u00eda ejecutado si el cardenal no hubiera muerto de muerte natural. En su lecho de muerte el cardenal dijo: \u00ab\u00a1Si solo s\u00f3lo hubiera servido a mi Dios de la misma forma en que serv\u00ed a mi rey!\u00bb.  Y hay muchos creyentes que tendr\u00e1n que decir en sus lechos de muerte: \u00abEn esta tierra yo he servido al \u00eddolo de la codicia, he adorado a todo lo que le apetec\u00eda a mi naturaleza humana, pero no he servido a mi Dios:\u00bb Estimado oyente, indiferentemente de la m\u00fasica o las palabras que sobre su vida alg\u00fan predicador pronuncie en su funeral o en el m\u00edo, usted y yo vamos a comparecer ante el tribunal de Cristo\u00bb. Y ese hecho deber\u00eda causarnos una cierta inquietud, hasta el punto en que deseemos enderezar y poner en orden nuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or. Ahora, para finalizar nuestra lectura B\u00edblica de hoy, leamos el vers\u00edculo 27 de este cap\u00edtulo 5 del libro del profeta Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOs har\u00e9, pues, transportar m\u00e1s all\u00e1 de Damasco, ha dicho el Se\u00f1or, cuyo nombre es Dios de los ej\u00e9rcitos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas palabras vemos que Israel ser\u00eda castigado en un futuro. Este pueblo ser\u00e1 llevado cautivo m\u00e1s all\u00e1 de Damasco (es decir, m\u00e1s all\u00e1 de Siria), y m\u00e1s all\u00e1 de Damasco se encontraba la ciudad de N\u00ednive. De esta manera, Dios le estaba diciendo a Israel que los Asirios les llevar\u00edan al cautiverio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed, estimado oyente,  concluimos nuestro estudio de este cap\u00edtulo 5 del libro de Am\u00f3s.  Si Dios lo permite, en nuestro pr\u00f3ximo programa, vamos a entrar en otro gran cap\u00edtulo de este libro, el cap\u00edtulo 6.  Como esperamos contar con su compa\u00f1\u00eda, le sugerimos que lea los primeros 6 vers\u00edculos de ese cap\u00edtulo, para familiarizarse con su contenido. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00f3s 5:18-27 Continuamos hoy, estimado oyente, nuestro estudio de este libro del profeta Am\u00f3s, y estamos en el cap\u00edtulo 5. Recordemos que el cap\u00edtulo anterior, este cap\u00edtulo y el pr\u00f3ximo, el cap\u00edtulo 6, formaban una serie que trataba espec\u00edficamente con el pueblo de Israel. El cap\u00edtulo 4 nos record\u00f3 que en el pasado, Dios castig\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-amos-518-27\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Am\u00f3s 5:18-27\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8813"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}