{"id":8816,"date":"2016-03-07T20:41:38","date_gmt":"2016-03-08T01:41:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-amos-716-86\/"},"modified":"2016-03-07T20:41:38","modified_gmt":"2016-03-08T01:41:38","slug":"estudio-biblico-de-amos-716-86","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-amos-716-86\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Am\u00f3s 7:16-8:6"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Am\u00f3s 7:16-8:6<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el libro de Am\u00f3s. En nuestro programa anterior y en relaci\u00f3n con el incidente entre el profeta Am\u00f3s y el sacerdote Amas\u00edas &#8211; el sacerdote del becerro de oro instalado en la capilla del rey en Betel&#8212; dijimos que aunque Am\u00f3s era un predicador rural, sin ning\u00fan entrenamiento formal o acad\u00e9mico, no era ning\u00fan principiante.  Era capaz de predicar desde cualquier p\u00falpito; cuando la gente le escuchaba sab\u00eda que estaba recibiendo la Palabra de Dios. Y pensando en nuestra \u00e9poca, diremos que es importante que la gente de nuestro tiempo sienta, cuando est\u00e1n escuchando la predicaci\u00f3n de la Palabra, que Dios le est\u00e1 hablando.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, con respecto al citado incidente, relatado en los vers\u00edculos 14 y 15 dijimos que Am\u00f3s respondi\u00f3 de una manera tan apropiada que result\u00f3 evidente que era un hombre moderado. No estaba pronunciando el discurso agresivo de un profeta fan\u00e1tico. As\u00ed que respondi\u00f3: \u00abBueno, no soy profeta ni hijo de profeta. Cuido ovejas y cultivo higueras. Pero el Se\u00f1or me llam\u00f3 y me pidi\u00f3 que comunicara un mensaje de parte suya. As\u00ed que estoy aqu\u00ed porque \u00e9l me envi\u00f3\u00bb.  Es evidente que cuando una persona se expresa tan confiadamente es porque se siente respaldado por la autoridad de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano de la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica del ejemplo que nos dej\u00f3 la actitud de Am\u00f3s, destacamos que si una persona decide dedicarse al ministerio cristiano deber\u00e1 estar  muy segura de haber recibido un llamado de Dios. Si tiene alguna duda, no deber\u00eda dar tal paso. Lo importante es responder con certeza y convicci\u00f3n cuando alguien nos pregunte: \u00bfle llam\u00f3 Dios a usted? Si siente esa seguridad, entonces no debe permitir que nada se interponga en su camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda personal que el profeta Am\u00f3s ten\u00eda para Amas\u00edas, resultar\u00eda ser una medicina muy fuerte para \u00e9l. Como aplicaci\u00f3n final dijimos que el que expone la Palabra de Dios debe expresarse con el respeto debido a sus oyentes, aunque a veces, al comunicar esa Palabra divina, sus palabras puedan parecer severas, duras. Es cierto que algunos preferir\u00edan escuchar solo palabras de amor, de consuelo, de \u00e1nimo, sin sentirse aludidos o heridos. En este sentido, un equilibrio controlado por el Esp\u00edritu de Dios ser\u00eda lo m\u00e1s adecuado.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a comenzar entonces la lectura correspondiente al estudio de hoy, leyendo los vers\u00edculos 16 y 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora, pues, oye palabra del Se\u00f1or. T\u00fa dices: No profetices contra Israel ni hables contra la casa de Isaac. Por tanto, as\u00ed ha dicho el Se\u00f1or: Tu mujer ser\u00e1 ramera en medio de la ciudad, tus hijos y tus hijas caer\u00e1n a espada y tu tierra ser\u00e1 repartida por suertes; t\u00fa morir\u00e1s en tierra inmunda e Israel ser\u00e1 llevado cautivo lejos de su tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo comienza diciendo: Ahora, pues, oye palabra del Se\u00f1or. Vemos que el profeta Am\u00f3s comunic\u00f3 al sacerdote Amas\u00edas que ten\u00eda un mensaje de Dios para \u00e9l. Esta era una profec\u00eda muy inquietante, una predicci\u00f3n de mucho peso, pero la cuesti\u00f3n es que fue una profec\u00eda cierta. Cuando el ej\u00e9rcito Asirio descendi\u00f3 sobre los israelitas, prostituyeron a las mujeres del pueblo. Sus hijos e hijas fueron muertos y los supervivientes fueron llevados cautivos. Y este anciano sacerdote del becerro de oro, Amas\u00edas, fue conducido al cautiverio por los Asirios. Seguramente podemos decir de Amas\u00edas, que en su lecho de muerte habr\u00e1 pronunciado las mismas palabras de un dirigente religioso, que mencionamos en un programa anterior, y que  al morir dijo que ojal\u00e1 hubiera servido a Dios de la misma forma en que hab\u00eda servido al rey. El citado l\u00edder hab\u00eda tratado de tener buenas relaciones pol\u00edticas con el rey Enrique VIII, y verdaderamente no le hab\u00eda comunicado lo que la Palabra de Dios ten\u00eda que decirle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, si nosotros no presentamos la Palabra de Dios, como \u00e9sta debe ser expuesta, explicada y dirigida a todos los miembros de la sociedad, con el debido respeto y sin hacer distinciones cualitativas entre ellos, estamos faltando a nuestro deber como ciudadanos. Si usted ha sido llamado a ser un servidor de Dios, sentir\u00e1 el peso de la responsabilidad de comunicar el mensaje de la Palabra de Dios. Si no lo hace as\u00ed, no estar\u00e1 cumpliendo su misi\u00f3n en la causa de Cristo.  Esta podr\u00eda parecer una afirmaci\u00f3n muy tajante pero, tengamos en cuenta que estamos estudiando el ejemplo del profeta Am\u00f3s, que en el momento hist\u00f3rico en que Dios lo envi\u00f3 a cumplir una misi\u00f3n, pronunci\u00f3 con fidelidad el mensaje que el mismo Dios le hab\u00eda encargado comunicar. Y en este libro del profeta Am\u00f3s, llegamos al<\/p>\n<h3 class='estudio'>Am\u00f3s 8 &#8211; Visi\u00f3n de la canasta de fruta de verano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue la cuarta visi\u00f3n, que ocup\u00f3 la totalidad de este octavo cap\u00edtulo. Y es importante que comprendamos el significado de esta visi\u00f3n, porque nos ayudar\u00e1 a asimilar la interpretaci\u00f3n de  pasajes que vendr\u00e1n m\u00e1s adelante. Y especialmente, nos aclarar\u00e1n algunas cosas que nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas dir\u00eda durante su ministerio en la tierra. Leamos ahora el vers\u00edculo 1 de este octavo cap\u00edtulo: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsto me mostr\u00f3 el Se\u00f1or Dios: un canastillo de fruta de verano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay mucho que decir sobre una canasta de frutas de verano. Vivimos en un pa\u00eds que posee una gran variedad de frutas. Seguramente nos resulta incluso agradable contemplar una canasta que ofrece esa variedad en todo su colorido y aspecto de vitalidad. \u00bfA qui\u00e9n no le gusta comer la fruta cuando est\u00e1 fresca? Bueno, pues en este pasaje B\u00edblico, se nos presenta una canasta de fruta que tiene un mensaje espec\u00edfico. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, una canasta de fruta madura representa a una cosecha. Nos dice que el \u00e1rbol ya no est\u00e1 produciendo fruta. Despu\u00e9s de la cosecha, ya no necesitamos ir a comprobar si tiene fruta o no, porque sabemos que, al haber entregado su fruto, sus ramos est\u00e1n desnudas. Ya ha pasado la cosecha.  No aparecer\u00e1 el fruto hasta el pr\u00f3ximo a\u00f1o. As\u00ed que, aunque la canasta de fruta madura es un manjar delicioso, exquisito y atractivo, tambi\u00e9n nos habla del final de la cosecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una canasta de fruta tambi\u00e9n nos habla de un deterioro y una putrefacci\u00f3n r\u00e1pida. A veces, por diversas circunstancias que provocan la ausencia de los que hayan preparado esa canasta, \u00e9sta habr\u00e1 quedado abandonada, olvidada, sin que nadie se ocupe de distribuir la fruta. Y al cabo de unos pocos d\u00edas, el aspecto de esa canasta es lamentable, y el olor intenso que despide no solo es sumamente desagradable, sino que tambi\u00e9n impregna todas las cosas y el ambiente que la rodean. As\u00ed que hay un mensaje transmitido en este pasaje por la canasta de fruta. En ella, Dios nos transmiti\u00f3 una ilustraci\u00f3n dram\u00e1tica y figurativa. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 2 de  este cap\u00edtulo 8 de la profec\u00eda de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY me pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 ves, Am\u00f3s? Y respond\u00ed: Un canastillo de fruta de verano. Y me dijo el Se\u00f1or: Ha venido el fin sobre mi pueblo Israel; no lo tolerar\u00e9 m\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 7 hemos le\u00eddo acerca de las intervenciones de Dios en el castigo de los israelitas, y vimos que el profeta Am\u00f3s or\u00f3 rogando a Dios por la supervivencia del pueblo, supimos que Dios cambi\u00f3 su forma de pensar al respecto y detuvo Su acci\u00f3n de juicio. Pero en el pasaje que hoy estudiamos, la canasta de fruta nos indica figurativamente que la cosecha, con su tiempo de alegr\u00eda y abundancia, ya hab\u00eda pasado. La situaci\u00f3n hab\u00eda llegado a un l\u00edmite. El juicio vendr\u00eda sobre aquel pueblo y la cosecha constitu\u00eda el anuncio simb\u00f3lico de ese castigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta que la cosecha nos habla de un tiempo de juicio, de castigo, y se refiere al final de una \u00e9poca, creemos que algunas de las palabras que el Se\u00f1or Jesucristo pronunci\u00f3 ser\u00e1n mal entendidas si uno no entiende el significado de la cosecha. En el Evangelio de Mateo, cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 37 y 38, el Se\u00f1or Jes\u00fas les dijo a Sus disc\u00edpulos: 37Entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abA la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos. 38Rogad, pues, al Se\u00f1or de la mies, que env\u00ede obreros a su cosecha\u00bb. Nuestro Se\u00f1or estaba hablando del final de una \u00e9poca, cuando el per\u00edodo hist\u00f3rico de la ley estaba llegando a su fin. Cristo iba a morir en la cruz. Y dijo que necesitaba segadores, recolectores, para que salieran y se dirigieran al pueblo de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero despu\u00e9s que \u00c9l muri\u00f3 en la cruz, contemplamos un panorama diferente. Para este per\u00edodo hist\u00f3rico o \u00e9poca de la gracia de Dios, el Se\u00f1or present\u00f3 Su par\u00e1bola del sembrador. Y el sembrador sali\u00f3 a sembrar la semilla. As\u00ed que el mensaje determinado para esta \u00e9poca en la que vivimos es el siguiente: Id por todo el mundo y predicad el evangelio. Esta fue una invitaci\u00f3n para salir por el mundo para sembrar la semilla. Este es, entonces, un tiempo para sembrar la Palabra de Dios. La responsabilidad y la tarea suya y m\u00eda, estimado oyente, consisten simplemente en sembrar la semilla.  Ahora, el que se conviertan las personas es un asunto del Se\u00f1or. Nosotros creemos que el Esp\u00edritu de Dios tomar\u00e1 la Palabra de Dios y convertir\u00e1 a una persona en una hija de Dios. Nosotros somos sencillamente sembradores de la semilla. No somos recolectores o segadores. Tengamos en cuenta que la cosecha nos habla del juicio, del castigo, y se\u00f1ala el final de una \u00e9poca. Nuestra responsabilidad hoy es estar ocupados en la siembra de la semilla. Quisi\u00e9ramos que este mensaje llegara con claridad a todos los que nos escuchan, y que motivara a los creyentes para llevar a cabo la tarea de sembrar la semilla de la Palabra de Dios. Continuemos con nuestra lectura y leamos el vers\u00edculo 3 de este octavo cap\u00edtulo de la profec\u00eda de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los cantores del Templo gemir\u00e1n en aquel d\u00eda, dice el Se\u00f1or Dios. Muchos ser\u00e1n los cuerpos muertos, y en silencio ser\u00e1n arrojados en cualquier lugar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, que el lugar de alabanza a Dios se convertir\u00eda en un lugar de lamentos.  El lugar de expresar la alegr\u00eda ante Dios se transformar\u00eda en un lugar para llorar. El espect\u00e1culo ser\u00eda tr\u00e1gico, pues se ver\u00edan muertos por todas partes. Esta fue una profec\u00eda aterradora. Y dice el vers\u00edculo 4 de este octavo cap\u00edtulo de Am\u00f3s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abO\u00edd esto, los que explot\u00e1is a los necesitados y arruin\u00e1is a los pobres de la tierra\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed el profeta estaba hablando nuevamente sobre la explotaci\u00f3n de las personas menos favorecidas. Aunque ya hemos comentado este tema anteriormente, creemos que es importante destacar y ser conscientes de la forma de pensar de Dios con respecto a los pobres de esta tierra. Todos, directa o indirectamente, hemos tenido contacto con la problem\u00e1tica de conseguir un puesto de trabajo y de depender de familiares en tiempos en que resultaba imposible lograr un trabajo, aunque \u00e9ste fuera precario. Hemos conocido la tensi\u00f3n de afrontar los gastos mensuales, y la presi\u00f3n de llegar a fin de mes con una cantidad de dinero limitada. Y pensamos en las preocupaciones de las familias con hijos en edad de desarrollo y estudio, con los gastos escolares, con la estabilidad o inestabilidad de los puestos de trabajo conseguidos, con los gastos b\u00e1sicos de supervivencia, como alimentaci\u00f3n y vivienda. Conocemos el peso de las deudas ineludibles. Es evidente que una gran parte de la poblaci\u00f3n, aunque no haya traspasado el umbral de la pobreza, vive hoy con estas tensiones y presiones que tantas consecuencias tienen, tanto para el equilibrio emocional personal como para la convivencia familiar y la educaci\u00f3n de los hijos.  Ahora bien, los que han cruzado el umbral de la pobreza y no pueden conseguir un trabajo digno, se encuentran en un callej\u00f3n sin salida aparente, en un c\u00edrculo vicioso de endeudamiento, y a veces se enfrentan a la tentaci\u00f3n de lanzarse a sobrevivir por cualquier medio y a trav\u00e9s de cualquier actividad, aunque \u00e9sta sea il\u00edcita o \u00e9ticamente inmoral. En esta \u00e1rea, las organizaciones e iglesias cristianas est\u00e1n desarrollando una labor humanitaria muy necesaria e importante y que, en muchas ocasiones desborda todas sus posibilidades y previsiones, al dirigirse especialmente a inmigrantes y a personas que carecen de una familia que los apoye, o son descuidados, o abandonados por sus familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas del profeta Am\u00f3s, Dios acus\u00f3 a los israelitas de oprimir o de contribuir, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, a la ruina de los necesitados de esa tierra, los menos favorecidos de aquella sociedad eran arrojados a un nivel tal de pobreza que nunca pod\u00edan librarse de esa condici\u00f3n. En este sentido, los pobres siempre han sufrido estos problemas con mayor agudeza en pa\u00edses en los que en las esferas del ejercicio del poder no existen valores espirituales o una sensibilidad ante este grave problema. Ahora, leamos el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 8 de Am\u00f3s (junto con el vers\u00edculo anterior, el 4, para mantener la continuidad del relato):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abO\u00edd esto, los que explot\u00e1is a los menesterosos y arruin\u00e1is a los pobres de la tierra, diciendo: \u00bfCu\u00e1ndo pasar\u00e1 la luna nueva para vender el grano, y el d\u00eda de reposo para abrir el mercado de trigo, achicar la medida, aumentar el precio y enga\u00f1ar con balanzas falsas?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted hubiera estado entre la gente de aquella \u00e9poca, especialmente en la ciudad de Jerusal\u00e9n y concretamente en el templo, se habr\u00eda preguntado sobre qu\u00e9 estaba hablando el Se\u00f1or en este pasaje. Habr\u00eda visto a las personas que acud\u00edan al templo cumpliendo los rituales que Dios hab\u00eda prescrito. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de todo punto de vista humano, Dios sab\u00eda lo que realmente hab\u00eda en los corazones de aquellos practicantes de la religi\u00f3n. Ahora, aclaremos algunos t\u00e9rminos religiosos que aparecen en este vers\u00edculo 6: la nueva luna y el d\u00eda del reposo o s\u00e1bado, estaban considerados como d\u00edas santos en los cuales no se tramitaban negocios. Dios estaba diciendo que incluso cuando los ricos acud\u00edan al templo para alabar a Dios, eran tan avaros y codiciosos aun en aquellos momentos de supuesto recogimiento espiritual estaban pensando en los negocios que llevar\u00edan a cabo al d\u00eda siguiente, y en la manera en que podr\u00edan obtener m\u00e1s dinero enga\u00f1ando a sus clientes. Aquellas personas de abundantes recursos econ\u00f3micos no solo pecaban durante los d\u00edas de la semana, sino que aun llevaban esa actitud y pensamientos al templo. \u00a1Qu\u00e9 imagen nos dejan estas palabras de los israelitas de aquella \u00e9poca, y de muchos que act\u00faan de esta forma en la actualidad! Continuemos leyendo acerca de las divagaciones de aquellas personas en el templo, leyendo, finalmente por hoy, el vers\u00edculo 6 de este octavo cap\u00edtulo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCompraremos a los pobres por dinero y a los necesitados por un par de sandalias, y venderemos los desechos del trigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este vers\u00edculo destacamos la frase compraremos a los pobres por dinero. Los m\u00e1s necesitados incluso ten\u00edan que venderse a s\u00ed mismos como esclavos. Esta actividad estaba permitida por el sistema de la ley de Mois\u00e9s. Los pobres pod\u00edan ser comprados por un par de sandalias &#8211; y observemos el precio barato que ten\u00edan en el mercado de aquel tiempo. Y la clase dominante vend\u00eda a los pobres los desechos del trigo. Ello quiere decir que los necesitados obten\u00edan los alimentos de segunda clase, los que un comprador honesto tiraba a la basura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente, en la actualidad los alimentos que sobran a instituciones o personas y son donados para la obra social, se encuentran generalmente en buenas condiciones. Y \u00e9sta deber\u00eda ser una regla, porque nunca deber\u00edan entregarse a los m\u00e1s necesitados alimentos que no se encuentren en buena condici\u00f3n, ni ropas inadecuadas o defectuosas. \u00bfNo es cierto que los que en aquella \u00e9poca actuaban en los t\u00e9rminos descritos en este pasaje, ofend\u00edan a la dignidad humana? Como un ejemplo digno de imitar, recordemos que en el segundo libro de Samuel, cap\u00edtulo 24, vers\u00edculo 24, el rey David respondi\u00f3 a alguien que le quer\u00eda regalar una era para que el rey edificara un altar al Se\u00f1or: No; la comprar\u00e9 por su precio; porque  no ofrecer\u00e9 al Se\u00f1or, mi Dios, holocaustos que no me cuesten nada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que no fue un accidente que el Se\u00f1or Jes\u00fas, cuando estaba aqu\u00ed en la tierra, se sentara para observar la forma en que las personas que acud\u00edan al templo entregaban sus ofrendas. \u00bfEra esa observaci\u00f3n un asunto de su incumbencia? Por supuesto que lo era. Pero, de cara a una aplicaci\u00f3n a la actualidad, es bueno aclarar que El est\u00e1 interesado en la ofrenda entregada y en las motivaciones que la determinaron, as\u00ed como en la cantidad que el que realiza la ofrenda guarda para s\u00ed mismo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, suponemos que usted es consciente de que nos identificamos con la forma de hablar del profeta Am\u00f3s, porque transmiti\u00f3 el mensaje de Dios para su tiempo en el lenguaje nuestro, en el lenguaje de la vida diaria, y describi\u00f3 las realidades de esa vida en t\u00e9rminos sencillos, directos y comprensibles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hoy hemos visto que el profeta explic\u00f3 por qu\u00e9 el pueblo de Israel de aquella \u00e9poca anterior al cautiverio bajo los Asirios era como una canasta de fruta de verano. La bondad y buenas acciones de los israelitas eran precisamente tan perecederas, y tan f\u00e1cilmente deteriorables como la fruta madura. Y una de las evidencias de esta similitud era la forma en que trataban a los m\u00e1s necesitados de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, estimado oyente,  vamos a detenernos aqu\u00ed por hoy. Esperamos contar con su cordial compa\u00f1\u00eda en nuestro pr\u00f3ximo encuentro y, por ello, le sugerimos que lea el resto de los vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 8 de la profec\u00eda de Am\u00f3s, cap\u00edtulo que finalizaremos en nuestro pr\u00f3ximo estudio, para que est\u00e9 m\u00e1s familiarizado con esta parte del mensaje del profeta Am\u00f3s y podamos compartir juntos las aplicaciones de esta profec\u00eda a nuestra situaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00f3s 7:16-8:6 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el libro de Am\u00f3s. 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