{"id":8862,"date":"2016-03-07T20:43:23","date_gmt":"2016-03-08T01:43:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-31-9\/"},"modified":"2016-03-07T20:43:23","modified_gmt":"2016-03-08T01:43:23","slug":"estudio-biblico-de-1-juan-31-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-31-9\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Juan 3:1-9"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Juan 3:1-9<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente,  nuestro recorrido por la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan. Quiz\u00e1 usted haya observado que estamos haciendo algo nuevo, diferente, en los \u00faltimos estudio de la Palabra de Dios.  Estamos estudiando la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, y al explicar el texto que nos ocupa, regresamos a los anteriores estudios, como si fu\u00e9ramos agricultores, que primero preparan la tierra con el arado, para despu\u00e9s, en nuestro siguiente programa plantar la semilla. Hoy queremos comenzar a plantar la semilla, en este tercer cap\u00edtulo de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan.  Hay dos cosas que quisi\u00e9ramos enfatizar y que son de suma importancia; leemos en el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 3,  que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMirad cu\u00e1l amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;, por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoci\u00f3 a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos manuscritos, despu\u00e9s de decirnos: \u00abque seamos llamados hijos de Dios\u00bb, se agrega: \u00aby lo somos\u00bb.  \u00a1S\u00ed! Podemos afirmar que nosotros somos hijos de Dios, los que por fe hemos aceptado a Jesucristo como nuestro \u00fanico y suficiente Salvador.  El aceptar por fe el sacrificio de Cristo en la cruz nos convierte en \u00abhijos de Dios\u00bb.  Pero este nuevo nacimiento espiritual, el mundo, es decir el resto de la humanidad, no lo comprende, y le parece presunci\u00f3n, arrogancia y soberbia.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo importante aqu\u00ed es que, el hijo de Dios puede decir sin lugar a duda:  \u00abYo soy un hijo de Dios por medio de la fe en Jesucristo\u00bb.  Ya lo somos en el PRESENTE! No es que esperamos serlo en alg\u00fan futuro m\u00e1s o menos pr\u00f3ximo.  Emociona saber, amigo oyente, que como hijos de Dios, pertenecemos a la familia de Dios.  Nuestra decisi\u00f3n por seguir a Cristo, nos da el derecho de presentarnos ante \u00c9l, en cualquier momento y circunstancia, para adorarle, honrarle con nuestras alabanzas, como tambi\u00e9n presentarle nuestras necesidades y peticiones.  Afirmar que somos hijos de Dios no significa pecar de soberbia o de orgullo espiritual. No llegamos a ser hijos de Dios por nuestros propios m\u00e9ritos, por muchas buenas obras y generosos gestos que podamos tener.  Los hijos de Dios s\u00f3lo podemos afirmar con humildad que la gracia del perd\u00f3n de nuestros pecados se acepta como un regalo, no merecido, por parte de Dios.  As\u00ed que, s\u00f3lo nos podemos jactar del maravilloso Salvador que tenemos, Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto que necesitamos destacar aqu\u00ed, es que Juan ha presentado de una manera muy clara el pensamiento de que si somos hijos del Dios Alt\u00edsimo, y hemos nacido de nuevo, entonces vamos a exhibir una vida que se conforma e imita a la del Padre; es decir, un hijo de Dios tendr\u00e1 deseos  de vivir una vida que haga cre\u00edble su fe en Jesucristo, y andar en luz, porque Cristo es la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos al texto que nos ocupa hoy.  Juan dijo: \u00abAhora mismo somos hijos de Dios\u00bb, en el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 3.  Leamos todo el vers\u00edculo 2:<\/H4><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAmados, ahora somos hijos de Dios y a\u00fan no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando \u00e9l se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l, porque lo veremos tal como \u00e9l es.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo, la humanidad, la sociedad que nos rodea, no puede comprender esto, de eso estamos seguros, porque no comprendi\u00f3 a Jes\u00fas.  Es necesario tener un discernimiento espiritual, y ese es el ungimiento del cual hablamos en un programa anterior.  \u00c9l nos ha dado una unci\u00f3n, y el Esp\u00edritu de Dios, que nos sella o marca como exclusiva propiedad de Dios es el que nos revela esta verdad tan profunda.  S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios, amigo oyente, puede hacer eso.  El Esp\u00edritu de Dios puede y quiere quitarle las vendas de los ojos de su alma, darle entendimiento y comprensi\u00f3n de verdades espirituales que usted jam\u00e1s ha so\u00f1ado poder discernir.  El Esp\u00edritu Santo es el que  confirma esta certeza, de que usted es un hijo de Dios, en su coraz\u00f3n, y lo confirma a su coraz\u00f3n, y usted sabr\u00e1 con absoluta confianza que es salvo, limpio y lavado, por la sangre que Cristo verti\u00f3 en la cruz por amor.<\/H4><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan nos sigui\u00f3 animando en este vers\u00edculo 2 y dijo que \u00abseremos semejantes a \u00c9l, porque le veremos tal como \u00c9l es\u00bb.  \u00a1Ese es una promesa maravillosa!  Dios ve en usted y en m\u00ed,  aquello que \u00c9l puede hacer de nosotros.  Estoy agradecido a Dios de que \u00c9l no ha dejado de trabajar y de obrar en m\u00ed.  Si pensara que \u00c9l ya ha terminado conmigo, entonces estar\u00eda muy desanimado.  Pero \u00c9l a\u00fan no ha terminado su obra transformadora en m\u00ed, tiene que seguir realizando su  obra en m\u00ed.  <\/H4><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuenta una historia acerca del universalmente conocido artista, Miguel \u00c1ngel, un genio de la pintura y la escultura, que en una ocasi\u00f3n trajo a su estudio un gran trozo de m\u00e1rmol.  Miguel \u00c1ngel camin\u00f3 a su alrededor, lo estudi\u00f3 y dijo: \u00abEsto es realmente hermoso\u00bb.  Su ayudante que se encontraba a su lado, dijo: \u00abBueno, todo lo que yo veo es un enorme pedazo de m\u00e1rmol\u00bb.  Miguel \u00c1ngel le contest\u00f3: \u00abAh, olvidaba que t\u00fa no ves lo que yo veo.  Lo que veo aqu\u00ed es una estatua de David\u00bb.  Su ayudante mir\u00f3 y dijo: \u00abBueno, la verdad es que yo no la veo en absoluto\u00bb.  Miguel \u00c1ngel le replic\u00f3: \u00abYa s\u00e9 que t\u00fa no lo puedes ver, porque yo lo veo en mi propia mente, y lo que veo, lo voy a transferir al m\u00e1rmol\u00bb.  Y as\u00ed lo hizo. Miguel \u00c1ngel pudo percibir el potencial de esta gran piedra, observ\u00f3 sus grietas, sus vetas, pes\u00f3 mentalmente el m\u00e1rmol y determin\u00f3 que podr\u00eda sacar una obra singular, irrepetible, que hoy todav\u00eda asombra al mundo por su belleza y perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios nos dice:  a\u00fan no se ha manifestado lo que hemos de ser.  \u00c9l puede ver lo que puede hacer con y en nosotros, y lo que llegaremos a ser alg\u00fan d\u00eda.  Ahora, \u00bfcu\u00e1l es nuestra parte en este proceso que culminar\u00e1 un d\u00eda en que se manifestar\u00e1 lo que somos, por Su gracia y trabajo en nosotros? Bueno, en el vers\u00edculo 3 del mismo cap\u00edtulo 3, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY todo aquel que tiene esta esperanza en \u00e9l, se purifica a s\u00ed mismo, as\u00ed como \u00e9l es puro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros seremos semejantes a \u00c9l, eso es una promesa;  no vamos a ser id\u00e9nticos a \u00c9l, sino que nos pareceremos a \u00c9l; y eso es un incentivo para vivir una vida de santidad aqu\u00ed y ahora.  Nada deber\u00eda animarnos m\u00e1s a vivir santamente que el estudio de la profec\u00eda, por ejemplo.  Cuando vemos hoy en d\u00eda esa forma de vivir descuidada y desordenada de tantos que se llaman a s\u00ed mismos \u00abcristianos\u00bb, hasta incluso los que practican y observan todos los preceptos y ordenanzas, cuando escuchamos a cristianos decir: \u00abyo creo y estoy esperando que el Se\u00f1or Jes\u00fas venga\u00bb, nos tenemos que plantear la pregunta: \u00bfvive usted como si realmente creyese en la venida del Jesucristo?  \u00bfCu\u00e1l es su estilo de vida?  La forma en que usted vive aqu\u00ed, ahora, hoy, har\u00e1 cre\u00edble  que realmente est\u00e1 esperando que el Se\u00f1or venga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan sigui\u00f3 adelante, comenzando con el vers\u00edculo 4, y aqu\u00ed podemos apreciar las dos naturalezas del creyente en acci\u00f3n.  Como dijimos en un programa anterior, aqu\u00ed es donde \u00c9l nos habl\u00f3 directamente. En el vers\u00edculo 4 de este cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo aquel que comete pecado, infringe tambi\u00e9n la Ley, pues el pecado es infracci\u00f3n de la Ley.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto quiere decir que el pecado es fundamental y b\u00e1sicamente aquello que es contrario a la voluntad de Dios.  Cualquier cosa que sea contraria a la voluntad de Dios es pecado.  Es decir, un pecador es aquel que est\u00e1 en insubordinaci\u00f3n contra la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a desarrollar este pensamiento por unos instantes.  En una clase infantil de la Escuela Dominical de una iglesia se le pregunt\u00f3 a una ni\u00f1a, cu\u00e1l era su definici\u00f3n de pecado.  Se le pregunt\u00f3: \u00bfqu\u00e9 es el pecado?  Y la ni\u00f1a contest\u00f3: \u00abYo creo que es todo aquello que a uno le gusta hacer\u00bb.  Amigo oyente, ella no estaba muy lejos de la respuesta correcta, porque esta vieja naturaleza que usted y yo tenemos, es absolutamente contraria a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Ap\u00f3stol Pablo dijo en su ep\u00edstola a los Romanos, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 5:  Porque los que viven conforme a la carne ponen la mente en las cosas de  la carne; pero los que viven conforme al Esp\u00edritu, en las cosas del Esp\u00edritu.  \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 viviendo usted?  \u00bfMuy humanamente \u00aben la carne\u00bb, viviendo a su antojo y buen parecer, o en el Esp\u00edritu, gobernado por el Esp\u00edritu Santo y con La Palabra de Dios, como gu\u00eda?  El Ap\u00f3stol Pablo continu\u00f3 diciendo: Porque el ocuparse de la carne es muerte.  O sea, es la separaci\u00f3n de Dios, porque se vive sin pensar en Dios, en rebeld\u00eda, alejado e indiferente de \u00c9l; \u00e9sta es la actitud que Juan denunci\u00f3 aqu\u00ed.  Usted no puede tener comuni\u00f3n con Dios, y ser un creyente ocasional,  \u00abde vez en cuando\u00bb, cuando usted lo convenga, o le quede c\u00f3modo.  A eso se le llama a ser \u00abun creyente carnal\u00bb.  Escuchamos con cierta frecuencia a supuestos \u00abcristianos\u00bb, supuestos creyentes decir: \u00ab\u00a1Cu\u00e1nto amo a Dios, y qu\u00e9 bien le sirvo, hago tantas cosas buenas, soy bueno, Dios tendr\u00e1 en cuenta lo santo y piadoso que soy \u00ab.  Pero, en realidad, los que as\u00ed piensan y act\u00faan, no est\u00e1 en comuni\u00f3n con \u00c9l; s\u00f3lo se auto-enga\u00f1an.  El Ap\u00f3stol Pablo, en su ep\u00edstola a los Romanos, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculos 6 y 7 nos dijo: \u00abel ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Esp\u00edritu es vida y paz.  Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando del estado de rebeli\u00f3n que afect\u00f3 a toda la raza humana, la Biblia es clara y determinante al respecto.  As\u00ed lo destac\u00f3, por ejemplo en una de la muchas citas sobre este tema, el profeta Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 53, vers\u00edculo 6; cuando escribi\u00f3: Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart\u00f3 por su camino; mas el Se\u00f1or carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos mencionado muchas veces que aqu\u00ed tenemos probablemente el verdadero cuadro del hombre que no es salvo.  Cada cual se ha apartado por su propio camino.  Esas palabras cuentan nuestra historia.  Se apart\u00f3 por su camino.  Ese es su problema, amigo oyente, y tambi\u00e9n es el m\u00edo.  Queremos hacer las cosas como nos gusta a nosotros.  Podemos observar a un beb\u00e9 en su cuna, gritando a viva voz.  \u00bfQu\u00e9 es lo que le pasa al peque\u00f1o?  Este peque\u00f1o, tierno e inocente beb\u00e9, s\u00f3lo quiere imponer su propia voluntad.  Nadie se lo ha ense\u00f1ado, as\u00ed es como nacemos.  Nacemos con esa naturaleza, con esa inclinaci\u00f3n ego\u00edsta y egoc\u00e9ntrica. Y esa naturaleza est\u00e1 en rebeli\u00f3n contra Dios. (( Como dice un poema: \u00abYo era una oveja errante; no quer\u00eda estar en el redil.  No amaba la voz de mi pastor, no quer\u00eda ser controlado.  Era un hijo muy porfiado, ni amaba siquiera mi hogar.  No amaba la voz de mi padre, me gustaba muy lejos vagar\u00bb.))<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esa criatura rebelde y alejada de Dios, ahora, ha regresado a Dios, arrepentido, pidiendo perd\u00f3n. Se ha producido el nuevo nacimiento espiritual, y por ello el ap\u00f3stol  Juan les llam\u00f3 \u00abhijitos\u00bb.  Continuamos leyendo el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY sab\u00e9is que \u00e9l apareci\u00f3 para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, notemos aqu\u00ed dos cosas importantes.  Una, es que \u00c9l apareci\u00f3 para quitar nuestros pecados.  Notemos que Juan aqu\u00ed nos habl\u00f3 en plural.  \u00bfRecuerda Usted, amigo oyente, el grandioso mensaje del Evangelio de Juan, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 16 que dice \u00abporque de tal manera am\u00f3 Dios al  mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna\u00bb?  \u00c9l, Jesucristo, muri\u00f3 por los pecados de todo el mundo. Otro texto que ya hemos estudiado en el cap\u00edtulo anterior de la misma ep\u00edstola de Juan, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 2, tambi\u00e9n nos afirm\u00f3 que \u00ab\u00e9l es el sacrificio por el perd\u00f3n de nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino tambi\u00e9n por los de todo el mundo. \u00bfQu\u00e9 afirman estos dos vers\u00edculos?  Nos aclaran que \u00c9l, Jesucristo, padeci\u00f3 una muerte redentora para pagar el castigo de nuestros pecados; pero \u00c9l tambi\u00e9n muri\u00f3 por nuestros pecados para poder librarnos del poder del pecado.  Dios quiere que nosotros vivamos para \u00c9l, y para que podamos vivir como \u00abhijos de Dios\u00bb, se nos ha dado una nueva naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego contin\u00faa diciendo, y no hay pecado en \u00c9l.  Una traducci\u00f3n literal de este texto podr\u00eda ser: \u00abEn \u00c9l no est\u00e1 el pecado\u00bb.  Es decir, que \u00c9l, Jesucristo, padeci\u00f3 una muerte redentora, un sacrificio, una ofrenda por el pecado.  \u00c9l era santo, sin mancha y sin contaminaci\u00f3n.  \u00c9l se entreg\u00f3 a S\u00ed mismo por usted y por m\u00ed, amigo oyente, para que usted y yo pudi\u00e9ramos vivir para \u00c9l en el presente.  Continuamos leyendo el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo aquel que permanece en \u00e9l, no peca. Todo aquel que peca, no lo ha visto ni lo ha conocido.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed estamos tratando con algo que es muy importante.  Todo aquel que permanece en \u00c9l, no peca.  \u00bfQu\u00e9 es lo que quiso decir Juan con esto?  Bueno, el hijo de Dios, el creyente que permanece en Cristo, no practica el pecado, sino muy al contrario, lo rechaza y lo reh\u00faye.  El pecador vive con toda naturalidad en el pecado, todo el tiempo, pero el hijo de Dios ha recibido una nueva naturaleza,  y ya no puede, ni desea vivir una vida pecaminosa.  Esto se nos describe claramente en la par\u00e1bola de \u00abel hijo pr\u00f3digo\u00bb.  Lo hemos estudiado en el Evangelio de Lucas, cap\u00edtulo 15, vers\u00edculos 11 al 24.  S\u00f3lo los cerdos viven felices en las pocilgas, pero los hijos, como aquel hijo pr\u00f3digo, abandonan esas circunstancias incompatibles con su nueva naturaleza, y regresan al hogar, junto al Padre Celestial.  Los hijos de Dios pueden entrar en una pocilga, pero no desean permanecer en esa situaci\u00f3n, porque se sentir\u00e1n miserables, sucios, despreciables, porque como hijos de Dios conocieron la luz y la bondad del Padre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted puede ser feliz en el pecado, entonces, amigo oyente, usted todav\u00eda no es un hijo de Dios, porque los hijos de Dios tienen la naturaleza del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunos oyentes que nos escriben diciendo que tienen un problema, y que debido a ese problema y ese pecado, se sienten miserables, desgraciados, y no tienen gozo, ni paz. Entendemos el motivo, y comprendemos su estado de \u00e1nimo.  No ponemos en duda que un hijo de Dios pueda sentirse tentado y que caiga en una situaci\u00f3n de pecado, pero, tambi\u00e9n podemos afirmar que Dios puede librarle de ese pecado, que Dios tiene poder y deseos de perdonarle, si usted con arrepentimiento se lo confiesa y se lo pide con humildad, y de todo coraz\u00f3n.  Usted puede pedirle a Dios que le restaure la paz y gozo que ha perdido por haberse alejado de \u00c9l.  Entr\u00e9guele a Dios el control de su vida, y si usted es un hijo de Dios, entonces, nunca estar\u00e1 satisfecho y feliz cuando se encuentre alejado de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, Dios puede librarle de cualquier pecado.  \u00c9l puede y desea librarle, porque usted es Su hijo amado, y eso es lo que nos est\u00e1 ense\u00f1ando la Palabra de Dios aqu\u00ed. S\u00f3lo tiene que confesarle a Dios su impotencia y derrota en la lucha contra el pecado que le separa de la santidad de Dios, y El se manifestar\u00e1 con Su poder en su vida.  Ahora, continuamos con el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, que dice: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHijitos, nadie os enga\u00f1e; el que hace justicia es justo, como \u00e9l es justo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hijitos.  Con ternura Juan est\u00e1 hablando a los hijos de Dios,  no est\u00e1 hablando a los que todav\u00eda est\u00e1n alejados de Dios.  Y en el vers\u00edculo 7, leemos  adem\u00e1s nadie os enga\u00f1e; el que hace justicia es justo, como \u00e9l es justo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto se demuestra quien es verdaderamente un hijo de Dios.  El permanecer en \u00c9l no se refiere solamente a nuestra posici\u00f3n, a nuestro privilegio, Usted tiene una posici\u00f3n en Cristo que nunca cambiar\u00e1, pero aqu\u00ed tambi\u00e9n tenemos unas consideraciones pr\u00e1cticas para nosotros.  Si vamos a permanecer en Dios,  en Su comuni\u00f3n y servicio, entonces tenemos que renunciar al pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un joven oyente de este programa radial nos escribi\u00f3 comentando que ten\u00eda problemas con el alcoholismo.  En su carta dec\u00eda que pod\u00eda pasar mucho tiempo sin beber, pero, despu\u00e9s volv\u00eda a perder el control y se emborrachaba. Termin\u00f3 su carta con estas palabras \u00abMe odio y me desprecio\u00bb Era un joven ejecutivo de una empresa que tem\u00eda perder su trabajo. \u00c9l quer\u00eda dejar de embriagarse porque era un hijo de Dios, porque hab\u00eda aceptado a Cristo como su Salvador al escuchar uno de nuestros  programas.  \u00c9l ped\u00eda ayuda y nos preguntaba si podr\u00eda librarse de ese peso.  \u00c9l hab\u00eda escuchado que como hijo de Dios ten\u00eda la naturaleza de su Padre Celestial, y que Dios no permitir\u00eda que \u00e9l se sintiera satisfecho y feliz en ese estado. Le aconsejamos que cada vez que cayera en ese problema  fuera al Padre Celestial, que le confesara lo que hab\u00eda sucedido, le dijera que no quer\u00eda permanecer en ese estado, y que no quer\u00eda traer deshonra al nombre del Se\u00f1or.  A continuaci\u00f3n, como resultado de su confesi\u00f3n y arrepentimiento, Dios le librar\u00eda de ese h\u00e1bito, porque esa es la experiencia de vida de  hombres y mujeres que Dios ha rescatado y cambiado.  En realidad, es la historia de cada pecador que ha aceptado a Cristo y se encontraba atrapado, o dominado por alg\u00fan h\u00e1bito.  Dios puede y quiere librarle de esa carga.  Usted no puede simplemente tomar un breve cursillo y obtener la liberaci\u00f3n de su problema.  Usted va a tener que clamar a Dios y tener un  contacto personal con \u00c9l.  Ahora, el vers\u00edculo 8 de este cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareci\u00f3 el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan fue muy claro en su afirmaci\u00f3n: El que practica el pecado es del diablo.  Tenemos que reconocer que del diablo procede el pecado. \u00c9l es el culpable de que haya pecado en el mundo. \u00c9l es el que condujo a nuestros primeros padres al pecado. \u00c9l es el culpable de que usted y yo tengamos una naturaleza pecaminosa. \u00c9l comenz\u00f3 como un \u00e1ngel de luz que se rebel\u00f3 contra Dios.  Pero, por esta causa vino el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.  Y s\u00f3lo Jesucristo, amigo oyente, puede librarle.  Usted tiene que ir a \u00c9l, personalmente, nadie puede hacerlo por usted.  S\u00f3lo Jesucristo, nuestro Salvador y Se\u00f1or lo puede liberarle, sanarle y cambiar su vieja naturaleza pecadora en un hijo redimido y muy amado que disfruta de la nueva naturaleza que Dios implanta en sus hijos.  \u00c9l es el gran m\u00e9dico, y esperamos que usted acuda a \u00c9l con su problema.  Para finalizar leeremos el  vers\u00edculo 9, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en \u00e9l; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo aquel que es nacido de Dios &#8211; dice Juan &#8211; no practica el pecado.  Esta es una declaraci\u00f3n contundente.  Vamos a detenernos aqu\u00ed .para estudiar m\u00e1s profundamente este vers\u00edculo en nuestro pr\u00f3ximo programa, Amigo oyente, como esperamos continuar contando con su compa\u00f1\u00eda, le sugerimos que lea por s\u00ed mismo hasta la mitad de este cap\u00edtulo. Ser\u00e1 pues, hasta entonces, \u00a1Que el Se\u00f1or le bendiga es nuestra m\u00e1s ferviente oraci\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Juan 3:1-9 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro recorrido por la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan. Quiz\u00e1 usted haya observado que estamos haciendo algo nuevo, diferente, en los \u00faltimos estudio de la Palabra de Dios. Estamos estudiando la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, y al explicar el texto que nos ocupa, regresamos a los anteriores &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-31-9\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 1 Juan 3:1-9\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8862","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8862\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}