{"id":8863,"date":"2016-03-07T20:43:26","date_gmt":"2016-03-08T01:43:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-38-12\/"},"modified":"2016-03-07T20:43:26","modified_gmt":"2016-03-08T01:43:26","slug":"estudio-biblico-de-1-juan-38-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-38-12\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 1 Juan 3:8-12"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>1 Juan 3:8-12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos hoy, amigo oyente, al cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan.  Vamos a comenzar nuestro estudio hoy, con el vers\u00edculo 8, aunque en nuestro programa anterior hab\u00edamos llegado ya hasta el vers\u00edculo 9.  Pero creemos que ser\u00eda mejor comentar nuevamente el vers\u00edculo 8 para relacionarlo con el p\u00e1rrafo que estudiaremos hoy. Leamos pues el vers\u00edculo 8 de este tercer cap\u00edtulo de 1 Juan:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareci\u00f3 el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan fue muy claro en su afirmaci\u00f3n: El que practica el pecado es del diablo.  Tenemos que reconocer que el diablo es el origen de todo pecado. \u00c9l es el responsable de que el pecado se haya introducido en el mundo. \u00c9l fue el que condujo a nuestros primeros padres al pecado. \u00c9l fue la raz\u00f3n por lo cual usted y yo tenemos hoy una naturaleza pecaminosa. Recordemos que el Se\u00f1or Jesucristo le dijo a los l\u00edderes religiosos de Su tiempo: Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre quer\u00e9is hacer (como podemos leer en Juan 8:44).   Lo interesante es que, nosotros nos parecemos a  nuestro padre.  Ahora, si su padre es el diablo, entonces usted se va a comportarse como \u00e9l.  Pero si su padre es el Padre Celestial, entonces usted tendr\u00e1 Su naturaleza divina y va a actuar como El.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este vers\u00edculo 8 dice tambi\u00e9n  porque el diablo peca desde el principio,   \u00c9l comenz\u00f3 a pecar entonces, y lo ha estado haciendo desde el principio.  \u00c9l se encuentra en rebeli\u00f3n contra Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Juan a\u00f1adi\u00f3: Para esto apareci\u00f3 el Hijo de Dios,  para deshacer las obras del diablo. Estimado oyente, solo Jesucristo puede liberarle. Acuda usted a El. No acuda a nosotros porque ni nosotros, ni ninguna persona puede ayudarle en asunto tal personal. Pero El s\u00ed puede hacerlo. El es el gran m\u00e9dico y nosotros le rogamos encarecidamente que se dirija a El con su problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jesucristo muri\u00f3 por los pecados del mundo.  Juan el Bautista dijo  He aqu\u00ed el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  (Juan. 1:29).  El removi\u00f3 el castigo del pecado. Desde el momento en que usted conf\u00eda en Cristo, sus pecados quedan detr\u00e1s de usted y usted es salvo al estar unido a Cristo. Esos pecados nunca ser\u00e1n sacados a relucir en lo que a su salvaci\u00f3n se refiere, porque usted ha confiado en \u00c9l.  Pero aqu\u00ed se nos dice tambi\u00e9n que el Se\u00f1or Jes\u00fas no s\u00f3lo quita nuestro pecado sino que apareci\u00f3 para quitar nuestros pecados,  &#8211; y aqu\u00ed hablamos en plural.  En El no hab\u00eda pecado &#8211; El no ten\u00eda una naturaleza pecaminosa. La carta a los Hebreos en 7:26 dice: 26Tal sumo sacerdote nos conven\u00eda: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores Pero El era un ser humano y muri\u00f3 como nuestra ofrenda por el pecado, pagando el castigo por nuestro pecado. Pero el ap\u00f3stol Juan tambi\u00e9n dijo, en el vers\u00edculo 5 de este tercer cap\u00edtulo de su carta, que \u00e9l apareci\u00f3 para quitar nuestros pecados. Y la palabra \u00abnuestros\u00bb no aparece en los mejores manuscritos del Nuevo Testamento, as\u00ed que esta frase dice literalmente \u00abapareci\u00f3 para quitar los pecados\u00bb, es decir, para quitar los pecados de todos los creyentes. En otras palabras, El muri\u00f3 para hacer posible que usted y yo vivi\u00e9ramos la vida cristiana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con esta reflexi\u00f3n, entramos al tema de esta secci\u00f3n que se extiende desde el vers\u00edculo 4 hasta el 24; cada creyente tiene dos naturalezas. Este fue el tema que el ap\u00f3stol Pablo trat\u00f3 extensamente en Romanos, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 19, donde escribi\u00f3: 19No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.  Es decir que la nueva naturaleza desea hacer el bien, pero la vieja naturaleza ejerce aun el control. La nueva naturaleza no servir\u00e1 a Dios, porque se encuentra en rebeli\u00f3n contra El. Y tambi\u00e9n en Romanos 8, vers\u00edculos 7 y 8 el ap\u00f3stol, expresado en otra traducci\u00f3n dijo: \u00abLa mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. Los que viven seg\u00fan la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios\u00bb. Usted no podr\u00e1 agradar a Dios hasta que haya nacido de nuevo. Y en el mismo cap\u00edtulo 8 de Romanos, pero en el vers\u00edculo 9 Pablo les dijo a sus lectores que ellos no viv\u00edan seg\u00fan la naturaleza pecaminosa sino seg\u00fan el Esp\u00edritu, si el Esp\u00edritu de Dios viv\u00eda en ellos. Y a\u00f1adi\u00f3 que si alguno no ten\u00eda el Esp\u00edritu de Cristo, no era de Cristo. Est\u00e1 claro que el ap\u00f3stol estaba hablando de creyentes que hab\u00edan nacido de nuevo espiritualmente, y no de individuos que eran meramente cristianos profesantes aunque figurasen como miembros de una iglesia, que hubieran sido bautizados sin haber sido salvos previamente, y que cumplen los rituales del sistema. Este pasaje se refiere claramente a aquellos que han experimentado un nuevo nacimiento espiritual. As\u00ed que el Se\u00f1or Jes\u00fas fue enviado para destruir las obras del diablo, para hacer posible que usted y yo pudi\u00e9ramos vivir para Dios. Continuemos leyendo ahora el vers\u00edculo 9 de este tercer cap\u00edtulo de 1 Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTodo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en \u00e9l; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice aqu\u00ed: Todo aquel que es nacido de Dios, este es el nuevo nacimiento espiritual del cual hemos estado hablando. De este tema habl\u00f3 Jes\u00fas cuando le dijo a un l\u00edder religioso 7No te maravilles de que te dije: \u00abOs es necesario nacer de nuevo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la frase del vers\u00edculo 9 se completa as\u00ed: Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado. Al hijo de Dios se le da una nueva naturaleza, y esa nueva naturaleza no practica ni practicar\u00e1 el pecado. El motivo por el cual el hijo pr\u00f3digo de la par\u00e1bola no pudo quedarse en la pocilga fue que \u00e9l no era un cerdo. El era un hijo de su padre, y anhelaba regresar a la casa de su padre. Si usted es un hijo de Dios, querr\u00e1 estar en la casa de su Padre celestial y anhelar\u00e1 llegar all\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la frase Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado podr\u00eda dejar una impresi\u00f3n equivocada. La idea aqu\u00ed no se refiere simplemente a una acci\u00f3n o acto de pecado, sino que expresa que aquel que es nacido de Dios no vive en el pecado. Juan dijo anteriormente, en el 2.1, si alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo,  lo cual presume que un cristiano puede pecar. Sin embargo, el ap\u00f3stol dej\u00f3 bien en claro que la voluntad de Dios es que vivamos sin pecar, al escribir en el mismo vers\u00edculo 1Hijitos m\u00edos, estas cosas os escribo para que no pequ\u00e9is. El pecado es todo aquello que es contrario a la voluntad de Dios. Pero Juan dijo que cuando el pecado se introduce en nuestra vida, tenemos un abogado ante Dios el Padre, a\u00f1adiendo adem\u00e1s que 9Si confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Nuevamente, el ap\u00f3stol Juan se estaba dirigiendo a los creyentes, admitiendo que los creyentes pecar\u00edan. Por lo tanto, cuando escribi\u00f3 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, estaba diciendo que la nueva naturaleza no continuar\u00eda viviendo, figurativamente hablando, en una pocilga, como en el caso del hijo pr\u00f3digo de la par\u00e1bola. Nunca, bajo ninguna circunstancio har\u00eda eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y continu\u00f3 escribiendo Juan, porque la simiente de Dios permanece en \u00e9l. Es que si usted es un hijo de Dios, tiene una nueva naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n dice el vers\u00edculo 9 y no puede pecar, porque es nacido de Dios. Podemos ver que Juan estaba hablando de algo real y genuino. No se refer\u00eda a una profesi\u00f3n de fe superficial que alguien pronuncia cuando pasa al frente en una iglesia y se emociona. La gran cuesti\u00f3n es: \u00bfHa nacido usted de Dios? Creemos en la seguridad de los creyentes, pero tambi\u00e9n creemos en la inseguridad de aquellos que se hacen pasar por creyentes.  Es bueno que hagamos un inventario y que y observemos atentamente nuestras propias vidas.  Debemos examinarnos a nosotros mismos para ver si estamos en la fe o no lo estamos.  \u00bfEs usted verdaderamente un hijo de Dios?  \u00bfDesea usted ansiosamente las cosas de Dios?  Eso es lo verdaderamente importante, amigo oyente.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si algunos vieran a un individuo cometiendo un pecado, podr\u00edan pensar que no es un hijo de Dios. Pero nosotros afirmamos que podr\u00eda serlo. Si es un hijo de Dios, va a dejar ese pecado. Un hijo pr\u00f3digo no deber\u00eda estar es una pocilga y no va a continuar viviendo en semejante lugar. Alg\u00fan d\u00eda va a salir de all\u00ed. Llegar\u00e1 el momento en que diga Me levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi padre. Y su padre no se encontraba  nada cerca de ese lugar miserable, sino que estaba tan lejos como fuera posible estar. Pero el hijo pr\u00f3digo emprendi\u00f3 el viaje de regreso al hogar de su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado.  No contin\u00faa viviendo en el pecado. Cuando recibimos una nueva naturaleza, no perdimos nuestra vieja naturaleza, ese es el problema. No nos sorprende que el ap\u00f3stol Pablo exclamara: 24\u00a1Miserable de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte? Estimado oyente, solo el Esp\u00edritu de Dios puede librarle, si usted reconoce que es impotente e incapaz de librarse a s\u00ed mismo.  Eso lo decimos hoy a aquel que es consciente de que est\u00e1 dominado por alg\u00fan pecado que le controla, que est\u00e1 arruinando su vida y priv\u00e1ndole de la alegr\u00eda de vivir, haci\u00e9ndole sentir miserable. En ese caso queremos dirigirle una palabra de \u00e1nimo asegur\u00e1ndole que El puede librarle de esa carga, y en efecto lo librar\u00e1, si usted quiere librarse de ella, si quiere librarse de ese pecado, si usted realmente quiere agradar a Dios y servirle. Si usted quiere tomarse en serio su relaci\u00f3n con Dios, El tambi\u00e9n la tomar\u00e1 en serio con usted. Y en el vers\u00edculo 10, dijo Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano, no es de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan dijo aqu\u00ed: En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo.  Creemos que hoy es necesario que los hijos de Dios se reconozcan o distingan mejor, porque muchos de ellos parece que pertenecieran a otro, o por lo menos parecen hu\u00e9rfanos. En la actualidad parece haber dos familias en este mundo: la familia o los hijos de Dios y la familia o los hijos del diablo. Consideramos que la ense\u00f1anza sobre la existencia de la Paternidad universal de Dios, y de la fraternidad universal del hombre es una gran herej\u00eda. La Biblia no ense\u00f1a que Dios considera a todos los seres humanos como hijos suyos. El Se\u00f1or Jes\u00fas les dijo a los l\u00edderes religiosos de su tiempo: Vosotros sois de vuestro padre el diablo (Juan 8:44). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan iba a mostrar que hab\u00eda dos cosas que permit\u00edan reconocer a un hijo de Dios. Ahora bien, Dios conoce nuestros corazones y sabe si hemos experimentado un nacimiento espiritual y somos Sus hijos. Pero los que nos rodean o nuestros vecinos no lo saben. La \u00fanica forma que tienen de saberlo es si la vida de Dios se manifiesta en nosotros. Esta vida no se manifiesta necesariamente por nuestras palabras o conversaci\u00f3n, sino que se pone en evidencia por nuestra manera de vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos las dos naturalezas, y queremos analizar esto por un momento. Vamos a utilizar una ilustraci\u00f3n que tomamos de la naturaleza que tenemos a nuestro alrededor.  Pensemos en un jard\u00edn en donde hay una variedad de \u00e1rboles frutales plantados, y cada uno da frutos seg\u00fan su naturaleza. Sabemos que se puede mejorar el fruto que da un \u00e1rbol si le hacemos un injerto de mayor calidad. Justamente debajo del brote nuevo que crece como consecuencia de este injerto, puede salir, de vez en cuando alguna rama que tambi\u00e9n produce alg\u00fan fruto, pero que se tiene que podar, porque proviene de la parte del \u00e1rbol que no ha sido afectado por la mejora del injerto.  Estas ramas hay que cortarlas, son ramas silvestres.  El fruto que producen estas ramas no es muy apetecible. En cambio, por encima del injerto, todas las ramas han sido afectadas y mejoradas, y su fruto es bueno y apetecible.  Es necesario, por lo tanto, mantener esas ramas limpias y evitar que brote algo debajo del injerto, y eso, a la vez, tambi\u00e9n fortalece y mejora el fruto que crece por arriba, producto de la nueva naturaleza, gracias a la injerto realizado.  Por lo tanto, todo depende de la persona que cuida y poda el \u00e1rbol, si prefiere fruto mediocre o de mejor calidad, y estimado oyente, nosotros somos como ese \u00e1rbol. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos dos naturalezas.  Podemos ser malos, y podemos vivir en un nivel bastante bajo, porque tenemos una naturaleza que es as\u00ed.  Todos nosotros tenemos esa vieja naturaleza y en esta vida no podemos librarnos de ella y no somos dignos de estar cerca de la presencia gloriosa de Dios. Pero por encima de ella, en nuestra nueva naturaleza, es donde podemos dar amor, gozo, paz, y los dem\u00e1s frutos del Esp\u00edritu. Por ejemplo, hoy podemos sentirnos bien y tenemos la alegr\u00eda del Se\u00f1or en nuestros corazones. Pero ma\u00f1ana podemos estar deprimidos. Y no debemos llegar a sentirnos as\u00ed, pero es algo que a veces nos ocurre, y en ese caso quiere decir que estamos viviendo controlados por nuestra vieja naturaleza. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el Ap\u00f3stol Pablo, en su ep\u00edstola a los G\u00e1latas, les dijo a los creyentes que deb\u00edan aprender a andar, o a vivir controlados por el Esp\u00edritu.  Uno no lo puede lograr por s\u00ed mismo.  En la carta a los Romanos \u00e9l descubri\u00f3 dos cosas: que no hay nada bueno en la vieja naturaleza, y que no hay ning\u00fan poder en la nueva naturaleza.  Es necesario tener ayuda. Indiferentemente de quien sea usted, no puede vivir la vida cristiana por s\u00ed mismo, amigo oyente. Ser\u00e1 solo por el Esp\u00edritu de Dios actuando en usted, que podr\u00e1 producir ese buen fruto, ese fruto que El quiere que produzcamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa fue la raz\u00f3n por la cual el Se\u00f1or Jesucristo dijo: Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, o v\u00e1stagos de la vid.  2Todo sarmiento que en m\u00ed no lleva fruto, lo quitar\u00e1; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiar\u00e1, para que lleve m\u00e1s fruto..  (1 Juan. 15:1 y 2).  \u00c9l quiere que produzcamos fruto, pero tambi\u00e9n dijo que nos podar\u00eda. Y Dios nos poda para que produzcamos un fruto mejor. La vieja naturaleza a veces produce algo parecido al fruto, pero en realidad son obras de la naturaleza carnal, que no constituyen un fruto atractivo, ni para jactarse de \u00e9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed en este vers\u00edculo 10 dice: En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo.  O sea, que uno puede diferenciarlos por el fruto que producen. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: Por sus frutos los conocer\u00e9is (Mateo 7:20) Se da por sentado que deber\u00edamos encontrar algo de fruto en nuestra vida y en la de otros creyentes y en esta carta de 1 \tJuan 3:10, el ap\u00f3stol nos present\u00f3 dos se\u00f1ales claras para identificar a un verdadero hijo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice el vers\u00edculo 10 todo el que no hace justicia no es de Dios. Indiferentemente de quien sea o qu\u00e9 profesi\u00f3n tenga, si una persona no est\u00e1 tratando de vivir para Dios, no es una hija de Dios. No importa cuan activa sea persona o incluso si desempe\u00f1a responsabilidades en una congregaci\u00f3n cristiana, si no tiene esa se\u00f1al de identificaci\u00f3n, si no practica la justicia, no pertenece a Dios. Se trata de una afirmaci\u00f3n dura, pero Juan la pronunci\u00f3 bajo el control del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la segunda se\u00f1al de identificaci\u00f3n es que si no ama a su hermano, tampoco es de Dios. \u00bfAma usted a otros cristianos? Si es un hijo de Dios los va a amar de una forma natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De paso, digamos que la palabra \u00abamor\u00bb se mencionar\u00e1  una y otra vez en esta ep\u00edstola, y debemos tener una comprensi\u00f3n adecuada de ella aqu\u00ed al principio de esta carta.  Hay tres palabras griegas que se traducen por la palabra  \u00abamor\u00bb.  Una de ellas es \u00aberos\u00bb, y nunca se utiliz\u00f3 en el Nuevo Testamento. Se refiere al amor er\u00f3tico, al aspecto del sexo. Y los griegos hablaron mucho sobre este tema, pues ten\u00edan al dios Eros y a la diosa Afrodita, cuya adoraci\u00f3n implicaba al sexo. La segunda palabra, \u00abfileo\u00bb, significa amistad. Se refiere, por ejemplo, al amor entre hermanos, a un amor fraternal. La tercera palabra, de un nivel superior, es \u00ab\u00e1gapao\u00bb.  Ese es el amor de Dios, expresada, por ejemplo en la frase Porque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que encontramos en  Juan 3:16.  Esta fue la palabra que Juan us\u00f3 aqu\u00ed en este pasaje para decirnos que ten\u00edamos que amar a los hermanos. En el presente, o\u00edmos hablar tanto en cuanto al amor,  pero en muchos casos, se presenta asociado con el sexo, \u00e9nfasis que no encontramos en la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Juan al referirse aqu\u00ed al que no ama a su hermano quiso decir que deb\u00edamos tener una preocupaci\u00f3n, un gran inter\u00e9s por nuestro hermano en Cristo, en el sentido de estar dispuestos a ayudarle.  Esto no quiere decir necesariamente que uno se preocupe por su forma de actuar, por su conversaci\u00f3n, o por las cosas que le interesan a \u00e9l, que pueden o no interesarle a usted. Significa m\u00e1s bien que uno debe manifestar un amor que se preocupa, en el sentido en que es sensible a sus carencias o situaci\u00f3n. Usted no debe albergar odio ni resentimiento contra otro creyente. En el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo veremos que este amor no ha de ser una mera expresi\u00f3n de preferencia humana, o un sentir superficial. O sea, que tendr\u00e1 que ser un amor caracterizado por una preocupaci\u00f3n sensible, y un amor que act\u00faa para hacer algo beneficioso para un hermano.  Luego, en el vers\u00edculo 11, de este tercer cap\u00edtulo de 1 Juan dijo el ap\u00f3stol:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEste es el mensaje que hab\u00e9is o\u00eddo desde el principio: que nos amemos unos a otros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan habl\u00f3 con frecuencia en cuanto al principio. El principio al cual se refer\u00eda era la encarnaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol estaba aqu\u00ed reafirmando lo que el Se\u00f1or Jes\u00fas hab\u00eda ense\u00f1ado, por ejemplo, cuando dijo 35En esto conocer\u00e1n todos que sois mis disc\u00edpulos, si ten\u00e9is amor los unos por los otros. (Juan 13:35).  Este amor ser\u00eda la se\u00f1al que identificar\u00eda a los disc\u00edpulos de Cristo. Este amor no fue algo nuevo; fue la ense\u00f1anza de Cristo y despu\u00e9s ser\u00eda la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles. Este amor aut\u00e9ntico por otros creyentes es un sentimiento que lamentablemente no se da en la realidad en muchos lugares. Continuemos leyendo el vers\u00edculo 12 de este tercer cap\u00edtulo de 1 Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo como Ca\u00edn, que era del maligno y mat\u00f3 a su hermano. \u00bfY por qu\u00e9 causa lo mat\u00f3? Porque sus obras eran malas y las de su hermano, justas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice aqu\u00ed No como Ca\u00edn, que era del maligno y mat\u00f3 a su hermano.  Ca\u00edn y Abel eran hermanos, hermanos de sangre y, en muchos aspectos, eran muy parecidos.  Sin embargo, Ca\u00edn asesin\u00f3 a su hermano.  \u00bfPor qu\u00e9?  \u00bfPor qu\u00e9 le mat\u00f3?  Porque sus obras, sus acciones eran malas y las de su hermano, justas.  \u00bfCu\u00e1l era el problema de Ca\u00edn?  Los celos, la envidia.  Ese fue el pecado de Ca\u00edn. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque \u00abcelos\u00bb no es quiz\u00e1s la mejor palabra para describir el problema de Ca\u00edn. Los celos tienen una connotaci\u00f3n de sospecha: por ejemplo, un hombre puede tener celos de su esposa, o una esposa de su esposo, porque ama a su c\u00f3nyuge, pero sospecha que no le es fiel. Por lo tanto, creemos que la mejor palabra en el caso de Ca\u00edn ser\u00eda \u00abenvidia\u00bb. Aunque algunos consideran \u00abenvidia\u00bb y \u00abcelos\u00bb como sin\u00f3nimos, vemos que hay un matiz que  distingue estas palabras entre s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La envidia fue lo que caracteriz\u00f3 a Ca\u00edn. \u00c9l ten\u00eda envidia de su hermano, y esa pasi\u00f3n le impuls\u00f3 a cometer un asesinato. La envidia se encuentra en el coraz\u00f3n humano. Alguien ha dicho que las fuerzas m\u00e1s destructivas del mundo son los celos y la envidia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos una de las definiciones de envidia. Es un descontento, malestar, una tristeza o pesar por el bien ajeno. Es un deseo intenso por aquello que no se posee. Estas caracter\u00edsticas describen la personalidad de Ca\u00edn. Y estos factores fueron el motivo por el cual Ca\u00edn mat\u00f3 a Abel. Es que Dios hab\u00eda aceptado las acciones  y obras de su hermano y no las suyas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, nuestro tiempo ha llegado a su fin. Como esperamos contar con su compa\u00f1\u00eda en nuestro pr\u00f3ximo encuentro, le sugerimos que lea, al menos, hasta el vers\u00edculo 17 de este tercer cap\u00edtulo de la 1 ep\u00edstola del ap\u00f3stol Juan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Juan 3:8-12 Volvemos hoy, amigo oyente, al cap\u00edtulo 3 de la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan. Vamos a comenzar nuestro estudio hoy, con el vers\u00edculo 8, aunque en nuestro programa anterior hab\u00edamos llegado ya hasta el vers\u00edculo 9. Pero creemos que ser\u00eda mejor comentar nuevamente el vers\u00edculo 8 para relacionarlo con el p\u00e1rrafo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-1-juan-38-12\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de 1 Juan 3:8-12\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8863","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8863\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}