{"id":8880,"date":"2016-03-07T20:44:04","date_gmt":"2016-03-08T01:44:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-miqueas-35-12\/"},"modified":"2016-03-07T20:44:04","modified_gmt":"2016-03-08T01:44:04","slug":"estudio-biblico-de-miqueas-35-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-miqueas-35-12\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Miqueas 3:5-12"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Miqueas 3:5 &#8211; 12<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el cap\u00edtulo 3 de este libro del profeta Miqueas.  En nuestro programa anterior vimos el juicio de Dios contra los pr\u00edncipes, que eran los l\u00edderes pol\u00edticos de la naci\u00f3n de Israel.  Hoy vamos a comenzar nuestra lectura en el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 3 de Miqueas, y aqu\u00ed podemos apreciar el juicio de Dios contra los profetas.  La conducta de los profetas era tan censurable, como la de los pr\u00edncipes.  Los pecados de los que Dios acusaba a los profetas consist\u00edan en que ellos informaban mal al pueblo, y no eran verdaderos gu\u00edas espirituales.  Los profetas conoc\u00edan muy bien lo que Dios esperaba de ellos, pero no cumpl\u00edan su misi\u00f3n en comunicar fielmente los mensajes que Dios les revelaba.  Ahora, vamos a detenernos aqu\u00ed por un momento para comprender lo que Dios dijo al presentar los pecados de los profetas.  El vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 3 de Miqueas, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, y claman: Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra \u00e9l\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos una descripci\u00f3n de lo que los profetas estaban haciendo.  Estos falsos profetas eran como animales feroces, como serpientes venenosas que,  con sus dientes y lengua afilados, pod\u00edan causar la muerte.  Ellos eran todav\u00eda m\u00e1s da\u00f1inos que estos reptiles, porque usaban palabras suaves, para consolar a la gente asegur\u00e1ndoles que la paz estaba cerca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, el esfuerzo in\u00fatil de los seres humanos a trav\u00e9s de toda la historia para lograr la paz, debiera servir como una llamada de atenci\u00f3n.  Tenemos que enfrentarnos al hecho que el hombre, el ser humano, no puede traer paz al mundo por sus propios recursos.  Y sencillamente, por desearla, o por repetir o buscar nuevas estrategias, o por manifestarnos para proclamar que estamos a favor de la paz y votar por ella, no lograremos garant\u00edas de que lleguemos a tener, y retener la paz.  Miqueas afirm\u00f3, nuevamente, que \u00e9ste  no era un sencillo problema que se encontraba en la superficie;  el problema no era que el pueblo no quer\u00eda la paz.  El problema radicaba en que el coraz\u00f3n humano era y es malvado, rebelde y ego\u00edsta, porque el coraz\u00f3n humano es pecaminoso. Esta manera de ser forma parte de la naturaleza humana desde que el pecado se introdujo en esta tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Isa\u00edas, un contempor\u00e1neo de Miqueas, escribi\u00f3 en su libro prof\u00e9tico cap\u00edtulo 57, vers\u00edculo 21: \u00abNo hay paz, para los imp\u00edos\u00bb.  Isa\u00edas repiti\u00f3 esta sentencia hasta tres veces en la \u00faltima parte de su profec\u00eda.  En sus tres menciones llegaba a estas conclusiones, de que el problema real estaba en el malvado y perverso coraz\u00f3n humano.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, cuando afirmamos que \u00abno tendremos paz en los tiempos presentes\u00bb, por lo general nos llegan dos o tres cartas de oyentes bien intencionadas que nos escriben diciendo que no seamos tan pesimistas, que debemos continuar en nuestros intentos de traer la paz a este mundo, que debemos realizar todos los esfuerzos posibles.  Estos oyentes son personas sinceras, y sus argumentos suenan bien.  Pero, amigo oyente, \u00e9sta es una de las creencias m\u00e1s err\u00f3neas que existen, como pensar que el ser humano puede lograr la paz, por sus propios esfuerzos. Ser\u00e1 una afirmaci\u00f3n ilusionante, motivadora, inspiradora y todo lo que se quiera. Pero, \u00bfacaso no bastan tantos  siglos de historia pasada, de realidad presente, y de perspectivas futuras, para demostrar lo irrealizable de ese estado id\u00edlico de paz y buena voluntad entre los seres humanos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros creemos en la paz, y la queremos tanto como cualquier otra persona.  Pero debemos buscarla por el camino que Dios ha se\u00f1alado.  Primeramente, el ser humano tiene que conocer lo que es la paz de Dios.  \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda la humanidad conocer la paz de Dios?  El ap\u00f3stol Pablo dijo en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 1: \u00abJustificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb.  Usted no podr\u00e1 tener paz con sus semejantes hasta que no tenga paz con Dios.  El coraz\u00f3n humano es algo en lo que no se puede confiar.  El coraz\u00f3n humano es enga\u00f1oso y d\u00e9bil.  El profeta Jerem\u00edas, en el cap\u00edtulo 17 de su profec\u00eda, vers\u00edculo 9, dijo: \u00abEnga\u00f1oso es el coraz\u00f3n m\u00e1s que todas las cosas, y perverso; \u00bfqui\u00e9n lo conocer\u00e1?\u00bb  Jerem\u00edas se plante\u00f3 la pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede conocer el coraz\u00f3n de las personas?\u00bb  Usted y yo no sabemos en realidad lo malos que somos.  Tapamos esta verdad con muchas capas de maquillaje como la educaci\u00f3n, las buenas costumbres, la urbanidad, pero cuidado, que nadie nos presione o acorrale demasiado, porque entonces saldr\u00e1 a la superficie nuestro aut\u00e9ntico yo, nuestro verdadero genio, car\u00e1cter, personalidad, nuestro innato ego\u00edsmo y autosuficiencia.  El ser humano puede caer m\u00e1s bajo que cualquiera otra criatura de esta tierra.  Bueno, una de las pruebas de que no descendemos de los animales, nos parece, es que el hombre es m\u00e1s salvaje que los mismos animales.  Los animales no se comportan con la bajeza con que pueden obrar los seres humanos.  Los animales no pierden el control, no abandonan a sus propios hijos, y no abusan de sus parejas.  El reino animal sigue ciertas reglas y normas;  pero la raza humana necesita tener la paz de Dios en sus corazones antes de llevar la paz al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas del profeta Miqueas los falsos profetas de Israel estaban profetizando paz, cuando en realidad en el norte, Asiria estaba prepar\u00e1ndose para atacarlos.  En la actualidad, se realizan muchos esfuerzos en diferentes partes del mundo para reunir a personas relevantes alrededor de una mesa, para que dialogando arreglen sus diferencias sin llegar a declararse la guerra. Y a pesar de todos estos esfuerzos, y por lo menos durante los \u00faltimos seis mil a\u00f1os de historia registrada, la humanidad ha practicado intensamente lo que se llama \u00abel arte de la guerra\u00bb; en la actualidad todav\u00eda hay muchos lugares en este planeta en donde el ser humano lucha contra sus semejantes.  Una naci\u00f3n, contra otra naci\u00f3n.  Una tribu, contra otra tribu.  Una familia, contra otra familia.  Una persona, contra otra persona.  Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 lo hacemos?  No deber\u00edamos hacerlo, porque pocos se benefician  con esas luchas, y muchos son los que sufren las terribles consecuencias de las mismas.  Actuamos de esta manera porque estamos separados de Dios, y porque estamos en rebeli\u00f3n contra \u00c9l, sus leyes y c\u00f3digos de conducta y moralidad.  No queremos enfrentar el verdadero problema, que somos nosotros mismos, y escuchamos a los \u00abfalsos profetas\u00bb de hoy en d\u00eda que predicen la paz.    En los d\u00edas del profeta Miqueas los falsos profetas ilusionaban y enga\u00f1aban al pueblo, prometiendo resultados falsos, y por ello, Dios pronunci\u00f3 contra estos falsos profetas  calamidades que iban a suceder despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, leamos el siguiente vers\u00edculo 6 que dice: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, de la profec\u00eda se os har\u00e1 noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondr\u00e1 el sol, y el d\u00eda se entenebrecer\u00e1 sobre ellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miqueas predijo que habr\u00eda tal oscuridad que aquellos que eran profetas falsos ser\u00edan descubiertos por el hecho de que sus profec\u00edas no se cumpl\u00edan.  La noche, o las tinieblas, como ya hemos visto en los libros de otros profetas, siempre habla de juicio, de dos maneras distintas: de la intervenci\u00f3n directa de Dios en el castigo de aquellos que han ofendido, y tambi\u00e9n nos habla de otro tipo de juicio: el silencio de Dios, al no dar  ninguna nueva revelaci\u00f3n a los hombres.  As\u00ed es que, Miqueas dijo aqu\u00ed: \u00abPor tanto, de la profec\u00eda se os har\u00e1 noche, y oscuridad del adivinar\u00bb.  Es decir, Dios no les iba a revelar una verdad nueva.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, el juicio que iba a venir sobre ellos ser\u00eda como las tinieblas, y el sol se esconder\u00eda.  Miqueas estaba diciendo aqu\u00ed que no habr\u00eda ninguna luz de parte de la Palabra de Dios.  La luz que ellos recib\u00edan de parte de Dios, ya no iba a brillar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted recordar\u00e1 que en el Nuevo Testamento el ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 13, vers\u00edculo 8, hizo referencia a este tema.  \u00c9l dijo: \u00abEl amor nunca deja de ser; pero las profec\u00edas se acabar\u00e1n\u00bb.  Bueno, las profec\u00edas cesar\u00e1n de dos formas diferentes: una, porque las profec\u00edas se habr\u00edan cumplido, y dos, Dios ya no revelar\u00eda nada nuevo.  Debemos aclarar que existe un espacio de tiempo importante entre el final del Antiguo Testamento y el comienzo del Nuevo Testamento, de unos aproximadamente 400 a\u00f1os, durante los cuales Dios permaneci\u00f3 en silencio.  El sol se hab\u00eda puesto, y rein\u00f3 la oscuridad.  Malaqu\u00edas, el \u00faltimo profeta, profetiz\u00f3 que el sol se levantar\u00eda otra vez, en el cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 2: \u00abMas a vosotros los que tem\u00e9is mi nombre, nacer\u00e1 el Sol de justicia, y en sus alas traer\u00e1 salvaci\u00f3n\u00bb.  Malaqu\u00edas no habr\u00eda profetizado un nuevo amanecer si no hubieran entrado en la noche.  El pueblo de Israel vivi\u00f3 en una larga noche de cuatrocientos a\u00f1os, hasta la llegada del hijo de Dios, el nacimiento de Jesucristo.  \u00c9ste es el cuadro que Miqueas nos present\u00f3 en su libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, si hemos aprendido algo de otras grandes naciones de la historia, como Roma, Grecia, y otras, aprendamos tambi\u00e9n de nuestra historia contempor\u00e1nea y tengamos cuidado, porque de eso es exactamente de lo que Miqueas habl\u00f3 en su libro.  Leamos los vers\u00edculos 6 y 7 de este cap\u00edtulo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, de la profec\u00eda se os har\u00e1 noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondr\u00e1 el sol, y el d\u00eda se entenebrecer\u00e1 sobre ellos. Y ser\u00e1n avergonzados los profetas, y se confundir\u00e1n los adivinos; y ellos todos cerrar\u00e1n sus labios, porque no hay respuesta de Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, Miqueas profetiz\u00f3 que el pueblo vivir\u00eda en oscuridad, en tinieblas, y Dios iba a avergonzar a aquellos falsos profetas, porque sus profec\u00edas no se cumplir\u00edan.  Usted recordar\u00e1 que el rey Acab, tambi\u00e9n vivi\u00f3 una situaci\u00f3n similar.  Ante el rey Acab se presentaron todos esos falsos profetas  y todos le animaron a luchar en la guerra, prometi\u00e9ndole la victoria.  S\u00f3lo hab\u00eda un profeta, un hombre de Dios,  Mica\u00edas, quien le dijo al rey: \u00abUna cosa es segura, si sales a la guerra, no regresar\u00e1s, porque ser\u00e1s muerto\u00bb.  Acab cometi\u00f3 un grave error al no escuchar estas advertencias, porque muri\u00f3 en el campo de batalla. Podemos leer la historia en el primer libro de Reyes, cap\u00edtulo 22, vers\u00edculos 1 al 28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usted, estimado oyente, quiz\u00e1 recordar\u00e1 que hace alg\u00fan tiempo, cuando estudi\u00e1bamos la ep\u00edstola a los Hebreos, vimos en el cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 6, que \u00abel Se\u00f1or al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo\u00bb.  Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 procede as\u00ed el Se\u00f1or, por qu\u00e9 act\u00faa as\u00ed?  Porque \u00c9l es un Padre justo, amante y sabio, nos ama como a Sus hijos, no quiere darnos un trato de hijos ileg\u00edtimos.  Por esta raz\u00f3n nos disciplina, para que podamos comprobar, y no s\u00f3lo nosotros, sino tambi\u00e9n para que el mundo que nos rodea tambi\u00e9n pueda conocer que realmente somos Sus hijos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas del profeta Miqueas los falsos profetas hablaban, supuestamente de parte de Dios, con palabras suaves, tranquilizadoras y agradables de escuchar.  Pero Dios los iba a castigar y dejar en evidencias sus mentiras y falsedades, porque pronunciaban palabras consoladoras, para tranquilizar a un pueblo que solamente quer\u00eda escuchar palabras positivas.  Los falsos profetas dec\u00edan aquello que la gente quer\u00eda o\u00edr, y  halagaban a la gente dici\u00e9ndole lo maravillosa que era.  El pueblo, encantado con esta clase de profetas, les devolv\u00eda los cumplidos.  Pero, amigo oyente, la moralidad de esa sociedad era terrible.  El profeta Miqueas tuvo mucho cuidado en separarse de ese grupo de profetas.  En el vers\u00edculo 8 dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMas yo estoy lleno de poder del Esp\u00edritu del Se\u00f1or, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebeli\u00f3n, y a Israel su pecado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda que tener mucho valor para ser un predicador que no gozaba de popularidad porque, el profeta de Dios entregaba un mensaje que el pueblo rechazaba y odiaba.  Pero Miqueas pod\u00eda decir: \u00abYo s\u00e9 que el Esp\u00edritu de Dios me est\u00e1 guiando a decir las cosas que estoy diciendo\u00bb.  Amigo oyente, \u00a1Es maravilloso poder estar en esa posici\u00f3n de saber que el Esp\u00edritu de Dios nos llena y gu\u00eda!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a entrar en la \u00faltima divisi\u00f3n de este cap\u00edtulo 3, del libro del profeta Miqueas, que abarca los vers\u00edculos 9 al 12.  Su t\u00edtulo es:<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los pecados de los l\u00edderes de Jerusal\u00e9n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora el profeta Miqueas habl\u00f3 espec\u00edficamente para Jerusal\u00e9n.  Anteriormente hab\u00eda hablado para el reino del norte de Israel, pero al llegar a estos vers\u00edculos, Miqueas pronunci\u00f3 un juicio contra los profetas, los pr\u00edncipes y aun los sacerdotes del reino del sur.  Veamos pues lo que dijo en el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abO\u00edd ahora esto, jefes de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomin\u00e1is el juicio, y pervert\u00eds todo el derecho\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l dijo: \u00abAtenci\u00f3n, escuchad, tengo algo que deciros\u00bb.  Y en el vers\u00edculo 10, continu\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQue edific\u00e1is a Si\u00f3n con sangre, y a Jerusal\u00e9n con injusticia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el vers\u00edculo siguiente, el vers\u00edculo 11 contin\u00faa diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes ense\u00f1an por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Dios, diciendo: \u00bfNo est\u00e1 Dios entre nosotros? No vendr\u00e1 mal sobre nosotros.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que ellos, los gobernantes, los sacerdotes y los profetas ten\u00edan en com\u00fan?  La avaricia, y la codicia.  Y eso, amigo oyente, es la peor clase de idolatr\u00eda que existe, en aquellos d\u00edas  del profeta Miqueas.  En el d\u00eda de hoy no tenemos \u00eddolos; por lo menos, eso creemos, aunque existe otro tipo de idolatr\u00eda.  En la actualidad hay muchas personas que son supersticiosas, multitudes viven seg\u00fan su hor\u00f3scopo, pero aun as\u00ed, no nos hemos vuelto al tipo de idolatr\u00eda como la que exist\u00eda en aquellos d\u00edas.  Miqueas se\u00f1al\u00f3 aqu\u00ed su verdadero pecado,  la idolatr\u00eda. La codicia, el af\u00e1n por tener, por poseer, eso era idolatr\u00eda.  Dijo: \u00abSus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes ense\u00f1an por precio, y sus profetas adivinan por dinero\u00bb.  Ellos estaban haciendo todo esto por el provecho que pod\u00edan obtener para s\u00ed mismos.   No tomaron en consideraci\u00f3n a Dios, como tampoco tomaron en cuenta o en consideraci\u00f3n a los dem\u00e1s;  estaban dispuestos a pisotear a todo y todos, con total de lograr sus prop\u00f3sitos.  Entonces, no nos sorprenda que el profeta dijera que ellos estaban devorando al pueblo como can\u00edbales.  \u00bfPor qu\u00e9?  Por la avaricia y el amor al dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, ese es probablemente la ra\u00edz del problema en muchos lugares.  Cuando el liderazgo de una naci\u00f3n es perverso, no hay formas de gobierno que puedan dar buenos resultados, no importa cu\u00e1l sea.  Eso es lo que se nos est\u00e1 diciendo aqu\u00ed.  Ahora, el \u00faltimo vers\u00edculo de este cap\u00edtulo 3 de Miqueas, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, a causa de vosotros Sion ser\u00e1 arada como campo, y Jerusal\u00e9n vendr\u00e1 a ser montones de ruinas, y el monte de la casa como cumbres de bosque.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue una predicci\u00f3n de que, a causa de sus pecados, habr\u00eda una completa destrucci\u00f3n de la ciudad de Jerusal\u00e9n. El profeta Jerem\u00edas mencion\u00f3 a Miqueas como autor de haber dicho en el libro de Jerem\u00edas, cap\u00edtulo 26, vers\u00edculo 18, lo que le iba a suceder a esa ciudad.  La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n se llev\u00f3 a cabo cuando el rey Nabucodonosor la conquist\u00f3.  En los primeros libros del profeta Nehem\u00edas podemos leer acerca de ese hist\u00f3rico evento. Tambi\u00e9n Tito con su terrible ej\u00e9rcito romano, siti\u00f3, luch\u00f3 y venci\u00f3 en el a\u00f1o 70 la resistencia de la rebelde Jerusal\u00e9n a la cual destruy\u00f3 sin piedad.  A\u00fan hoy en d\u00eda se pueden observar las cicatrices, las ruinas y los restos que confirman el cumplimiento de esta profec\u00eda de Miqueas.  \u00a1Este peque\u00f1o libro que estamos estudiando es un gran libro, por cierto!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con esto, amigo oyente, llegamos al final del cap\u00edtulo 3 de Miqueas.  En nuestro pr\u00f3ximo programa comenzaremos a estudiar el cap\u00edtulo 4, y esperamos poder contar con usted, estimado oyente.  Si estas meditaciones de la Palabra de Dios est\u00e1n siendo de ayuda espiritual para usted, por favor, escr\u00edbanos y cu\u00e9ntenos c\u00f3mo Dios le est\u00e1 hablando a trav\u00e9s de estos programas.  Su carta ser\u00e1 de gran aliento o est\u00edmulo para nosotros.  \u00a1Escr\u00edbanos, pues, hoy mismo!  Quedamos, entonces, hasta nuestro pr\u00f3ximo programa, amigo oyente. Es nuestra ferviente oraci\u00f3n que la presencia del Se\u00f1or sea muy real en su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miqueas 3:5 &#8211; 12 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el cap\u00edtulo 3 de este libro del profeta Miqueas. En nuestro programa anterior vimos el juicio de Dios contra los pr\u00edncipes, que eran los l\u00edderes pol\u00edticos de la naci\u00f3n de Israel. 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