{"id":8896,"date":"2016-03-07T20:44:42","date_gmt":"2016-03-08T01:44:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-3-juan-11-3\/"},"modified":"2016-03-07T20:44:42","modified_gmt":"2016-03-08T01:44:42","slug":"estudio-biblico-de-3-juan-11-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-3-juan-11-3\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de 3 Juan 1:1-3"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>2 Juan 1 &#8211; 3<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, amigo oyente, a la Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan.  Ya hemos tenido oportunidad, anteriormente, de estudiar la Primera y la Segunda Ep\u00edstola, o carta del Ap\u00f3stol Juan.  Es la opini\u00f3n de muchos expositores de la Biblia, que lo \u00faltimo que Juan escribi\u00f3 fueron estas ep\u00edstolas, y no el libro de Apocalipsis, que  es el \u00faltimo libro que encontramos en nuestras Biblia.  Nosotros tambi\u00e9n somos de la misma opini\u00f3n.  Por lo tanto,  estas 3 ep\u00edstolas fueron escritas hacia el final del primer siglo, entre los a\u00f1os 90 y 100 D. C., aunque es dif\u00edcil se\u00f1alar la fecha exacta de estas cartas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente Juan escribi\u00f3 estas tres ep\u00edstolas, en la misma \u00e9poca.  Posiblemente las escribi\u00f3 con muy poco tiempo entre s\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, ya hemos visto como Juan enfatiz\u00f3 el hecho de que la familia de Dios se mantiene unida por medio del amor, y que los hijos de Dios, los \u00abhijitos\u00bb -como \u00e9l los llam\u00f3 cari\u00f1osamente-, deben amarse los unos a los otros.  Juan afirm\u00f3  enf\u00e1ticamente, que si ellos no ejerc\u00edan ese amor, entonces no eran hijos de Dios, porque los hijos tienen amor por aquellos que pertenecen a su familia.  Esto no es solamente un principio espiritual, sino tambi\u00e9n es muy humano que, -salvo tristes excepciones-, suele ser un sentimiento natural en las relaciones afectivas dentro de nuestras familias. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en la Segunda Ep\u00edstola, Juan present\u00f3 una advertencia muy seria acerca de algunos personas que estaban visitando a las iglesias locales que eran falsos maestros, que introduc\u00edan falsas y err\u00f3neas ense\u00f1anzas en la iglesia, y que por su actitud y comportamiento, eran  ap\u00f3statas y anticristos; eran enga\u00f1adores, y a los que un hijo de Dios, un creyente, no deb\u00eda amar.  Los hijos de Dios no tienen que preocuparse por el bienestar de estas personas que rechazan, reniegan y que provocan mucho da\u00f1o al evangelio de Jesucristo.  Juan advirti\u00f3 acerca de personas que no cre\u00edan en la deidad de Cristo; que negaban que Jesucristo fue Dios manifestado en un cuerpo humano.  Juan dijo que aquel Verbo fue hecho carne. . .  y anteriormente dijo que el Verbo era Dios; Dios manifestado en la carne.  Esa fue la morada de Dios, un Tabern\u00e1culo, un templo, en carne humana, y esto es la esencia de la fe cristiana.  Pero hasta que una persona no llegue a creer y aceptar esa verdad, no ha conocido al Salvador, ni ha experimentado el nuevo nacimiento espiritual.  Para estas personas Jesucristo s\u00f3lo fue un buen hombre, un buen l\u00edder, un personaje interesante y muy humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y amigo oyente, perm\u00edtanos decirle que, si Jesucristo no es nada m\u00e1s que un hombre para usted, entonces usted todav\u00eda no le conoce, ni tiene a un Salvador; entonces, no hay ninguna raz\u00f3n para recordar Su nacimiento, Su muerte, o Su resurrecci\u00f3n.  As\u00ed que, es de suma importancia, que nosotros reconozcamos que \u00c9l es Dios manifestado en un cuerpo humano, y que creamos que Su obra en la cruz del calvario tiene el poder para salvarnos: que la sangre, que Jesucristo verti\u00f3 en la cruz, tiene el poder de limpiar y borrar todos y cada uno de sus pecados, y que la deuda que tenemos con Dios, qued\u00f3 cancelada por el sacrificio de Jesucristo.  Todo el gran \u00abplan de salvaci\u00f3n\u00bb que Dios mismo dise\u00f1\u00f3, pudo realizarse solamente porque Jesucristo, el hijo de Dios, voluntariamente muri\u00f3 y resucit\u00f3, corporalmente, para darnos el regalo de la vida eterna.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, aquellos que niegan esta verdad b\u00edblica,  y propagan sus creencias contrarias, no deben ser recibidos, ni apoyados por la iglesia.  Juan a\u00fan expres\u00f3, en su Segunda Ep\u00edstola que ya estudiamos, que ni siquiera se les deber\u00eda dar la bienvenida, o sea, no  ayudar ni dar apoyo, a estas personas que estaban en contra de Cristo, ni asociarse con ellos, para que los creyentes no se hiciesen part\u00edcipes de sus obras malas.  De modo que, el hijo de Dios, el creyente, deb\u00eda ser muy cuidadoso y selectivo con las personas que le rodeaban, con los que creaba proyectos o ten\u00eda un negocio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este repaso llegamos ahora a la Tercera Ep\u00edstola. Esta carta tiene ciertas similitudes con la Segunda Ep\u00edstola de Juan.  En primer lugar, observaremos que tiene un car\u00e1cter personal.  Tambi\u00e9n en esta ep\u00edstola se enfatiz\u00f3 la verdad como un tema de mucha importancia.  Nuevamente el ap\u00f3stol destac\u00f3 que, cuando la verdad y el amor estaban en conflicto, la verdad era la que deb\u00eda prevalecer.  Juan ense\u00f1\u00f3 que no se deb\u00eda sentir simpat\u00eda, ni un cari\u00f1o semejante al amor fraternal, por alguien que se apartaba de las ense\u00f1anzas de Cristo; y mucho menos por aquellos que ense\u00f1aban doctrinas err\u00f3neas, a los que Juan llamaba \u00ablos falsos maestros\u00bb. El amor siempre indica inter\u00e9s y sentimientos positivos hac\u00eda una persona, que son acompa\u00f1ado por el deseo de apoyar, comprender y anhelar la compa\u00f1\u00eda de ese  objeto de nuestro amor. As\u00ed fue como se expresaba el amor.  Andar, que significa \u00abvivir\u00bb en amor, y andar y \u00abvivir en la verdad\u00bb, ambos son de suma importancia para el ap\u00f3stol Juan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a ver ahora lo que caracteriza a esta Tercera ep\u00edstola, o carta, de Juan.   Este escrito nos habla de varios personajes.  Recordemos que lo que Juan enfatiz\u00f3 en su Segunda Ep\u00edstola fue que \u00abval\u00eda la pena todo esfuerzo para adoptar una valiente postura por la verdad\u00bb, ahora, en esta Tercera Ep\u00edstola, \u00e9l transmiti\u00f3 el pensamiento de que \u00abval\u00eda la pena trabajar por la verdad\u00bb.  Alguien lo ha expresado de la siguiente manera:  \u00abMi vida en Dios, es salvaci\u00f3n.  Mi vida con Dios, es comuni\u00f3n.  Pero mi vida para Dios es servicio\u00bb.   En esta Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, se present\u00f3 el pensamiento: \u00abmi vida para Dios\u00bb, en relaci\u00f3n con    el andar (o vivir) y el obrar de la verdad.  El amor puede ser mal enfocado, pero tambi\u00e9n puede ser malentendido.  Vamos a comenzar con esta carta que fue dirigida a un creyente llamado Gayo que era miembro de la primera iglesia cristiana.  Leamos el primer vers\u00edculo de esta Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gayo era un hermano amado en la iglesia.  Juan le llam\u00f3 \u00abamado\u00bb cuatro veces en esta ep\u00edstola.  Gayo era un hermano en Cristo a quien Juan conoc\u00eda y amaba en el Se\u00f1or.  Juan escribi\u00f3 esta carta y la dirigi\u00f3 expresamente a este hermano, y por lo que se deduce, que Gayo pertenec\u00eda a esa iglesia local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan, lo veremos algo m\u00e1s adelante, alab\u00f3 a Gayo por su actitud y servicio al extender su hospitalidad a los hermanos, aunque fueran desconocidos. Gayo ten\u00eda la reputaci\u00f3n por ser muy servicial, muy hospitalario, es decir, que \u00e9l no s\u00f3lo actuaba y viv\u00eda en el amor, sino que tambi\u00e9n viv\u00eda en la verdad del evangelio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n conoceremos a otro hermano, llamado Di\u00f3trefes.  Este pertenec\u00eda a la misma iglesia de la que era miembro Gayo, pero ten\u00eda una caracter\u00edstica muy humana, y poco espiritual:  le gustaba ocupar el primer lugar.  Probablemente usted ha conocido a Di\u00f3trefes; siempre hay alguna persona como \u00e9l, alguien que no se conforma con un segundo plano, sino que busca incansablemente ocupar las posiciones m\u00e1s relevantes  y destacadas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se mencionar\u00e1 en este \u00fanico cap\u00edtulo de la Tercera carta, o ep\u00edstola de Juan, a otro personaje, a Demetrio.  Todos dan testimonio de Demetrio, y aun la verdad misma. &#8211; dijo Juan de \u00e9l.  Amigo oyente, en el Reino de Dios, los hijos de Dios son juzgados en su relaci\u00f3n con la verdad.  Vamos a considerar, el vers\u00edculo 2, donde leemos: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAmado, yo deseo que t\u00fa seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, as\u00ed como prospera tu alma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparentemente, Gayo no estaba gozando de buena salud, pero a\u00fan con ese impedimento, \u00e9l hab\u00eda recibido a los hermanos en la fe que eran maestros de las ense\u00f1anzas de Cristo y que en sus viajes pasaban por esa ciudad. Como comentamos en nuestro programa anterior, hab\u00eda muchos maestros que iban de un lugar a otro, ense\u00f1ando la Palabra de Dios y haciendo la obra misionera.  Gayo los recib\u00eda en su casa, los atend\u00eda, los hospedaba generosamente.  \u00c9l no s\u00f3lo era un hombre de buen coraz\u00f3n, \u00e9l no s\u00f3lo viv\u00eda en amor, sino tambi\u00e9n en la verdad. A pesar de su mala salud Gayo era muy activo;  \u00e9l participaba con amor, sirviendo a la comunidad y a los hermanos de una manera muy practica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor de estos estudios b\u00edblicos, el Dr. J. Vernon McGee, contaba que \u00e9l predic\u00f3 en una ocasi\u00f3n, un serm\u00f3n sobre el tema: \u00abUsted lo puede encontrar en las p\u00e1ginas amarillas\u00bb,  en referencia al directorio telef\u00f3nico; El Dr. McGee habl\u00f3 de dos hombres de esta Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, se refiri\u00f3 a Di\u00f3trefes y a Demetrio.  En su serm\u00f3n a\u00f1adi\u00f3 tambi\u00e9n a Demas, un hombre a quien el Ap\u00f3stol Pablo mencion\u00f3 en su Segunda carta a Timoteo, cap\u00edtulo 4, vers\u00edculo 10.  Demas hab\u00eda sido compa\u00f1ero de viajes y visitas del Ap\u00f3stol Pablo.  Pero, en cierto momento, Demas regres\u00f3 a su vida en el sistema del \u00abmundo\u00bb, abandon\u00f3 la fe cristiana, abandon\u00f3 al Ap\u00f3stol Pablo,  dej\u00e1ndolo solo, \u00abporque amaba al mundo\u00bb.  El Dr. McGee reuni\u00f3 a estos tres nombres en su mensaje, por sus caracter\u00edsticas personales; curiosamente los tres nombres comienzan con la letra D.  Demas, Di\u00f3trefes, y Demetrio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, ahora vamos a detenernos y reflexionar sobre Gayo, el primero que se mencion\u00f3 en esta ep\u00edstola.  Observamos que Juan mencion\u00f3 a hombres dignos de su cari\u00f1o y agradecimiento, a los que amaba entra\u00f1ablemente; pero hab\u00eda otros cuyas actitudes y comportamiento, fueron totalmente opuestos y de los que Juan habl\u00f3 negativamente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante observar el estado de las iglesias, y el comportamiento de los creyentes en la primera iglesia, o iglesia primitiva, al final del primer siglo.  L\u00f3gicamente nos hacemos muchas preguntas sobre estos primeros cristianos.  \u00bfLlegaron a ser todos m\u00e1rtires?  \u00bfEran todos ellos ejemplos de virtudes?  \u00bfEran todos ellos dignos seguidores de Cristo?  \u00bfLlegaron a ser ellos ejemplos dignos de la fe?  De los millones que aceptaron a Jesucristo como su \u00fanico y suficiente Salvador, en los primeros tres siglos, \u00bfc\u00f3mo eran esos creyentes, c\u00f3mo sobrevivieron a las persecuciones?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresemos a nuestro texto. El ap\u00f3stol mencion\u00f3 a dos hombres, a Gayo y a Demetrio, como dos hombres de Dios, pero tambi\u00e9n mencion\u00f3 a otro hombre por su comportamiento nada recomendable.  Los primeros dos ten\u00edan un testimonio que aval\u00f3 su fe en Jesucristo, y se pod\u00eda observar que viv\u00edan \u00aben verdad y en amor\u00bb. Si en aquella \u00e9poca, en los tiempos del Imperio romano hubieran existido las \u00abP\u00e1ginas Amarillas\u00bb, podr\u00edamos haber encontrado hombres como Gayo y Demetrio en ellas, pero tambi\u00e9n estar\u00eda un personaje como Di\u00f3trefes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos a leer el primer vers\u00edculo de esta Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan, <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan se refiri\u00f3 a s\u00ed mismo, como el anciano.  Nuevamente, \u00e9l adopt\u00f3 este t\u00e9rmino de anciano, y podr\u00eda haberse referido a su edad.  Juan ya hab\u00eda cumplido los noventa a\u00f1os, y por lo tanto, era una persona de edad avanzada.  Aunque, por otra parte, tambi\u00e9n podr\u00eda estar hablando de su cargo, de su posici\u00f3n como un Anciano en la iglesia primitiva.  \u00c9l perfectamente podr\u00eda haber reclamado ese reconocimiento de autoridad, respeto y honor.  Pero, adem\u00e1s, Juan podr\u00eda haber reclamado mucho m\u00e1s.  \u00c9l podr\u00eda haber dicho que era un Ap\u00f3stol, pero no, Juan no hizo esto.  \u00c9l, aqu\u00ed se manifest\u00f3 como un amigo.  Cuando se escribe a los amigos, no se reclaman los derechos, o la autoridad de la posici\u00f3n social que uno pueda tener.  Si usted ha obtenido un doctorado, por ejemplo, y escribe a sus compa\u00f1eros de colegio, les escribe llam\u00e1ndoles por su nombre.  Y  cuando firma la carta, no va a firmar con su t\u00edtulo, sino que utilizar\u00e1 su propio nombre, su nombre de pila, o inclusive alg\u00fan apodo por el cual le hayan conocido los amigos de entonces.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue que, Juan escribi\u00f3 de esta manera a sus amigos personales, y eso es lo que hizo en las \u00faltimas dos ep\u00edstolas.  Y aqu\u00ed \u00e9l dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl anciano a Gayo, el amado\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La manera de comenzar esta carta fue muy personal, muy entra\u00f1able, y muy paternal.  Deducimos, por lo que sigue que aqu\u00ed nos encontramos con un santo de la iglesia primitiva.  \u00c9l era un amado para el ap\u00f3stol.  Y Juan recalc\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA quien amo en la verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, Gayo fue un hombre que se mantuvo firme en la doctrina.  Gayo hab\u00eda aceptado la deidad de Cristo.  Gayo era un hombre que se mantuvo firme en la verdad y por la verdad, y no s\u00f3lo se mantuvo firme por la verdad, sino que trabaj\u00f3 para la verdad.  Y eso, nos indica que este hombre viv\u00eda y actuaba en amor.  Sus actos, el testimonio de su vida diaria, y sus costumbres manifestaron este hecho.  Esto tambi\u00e9n lo podemos aplicar a nosotros mismos hoy en d\u00eda.  Si deseamos actuar correctamente, entonces tenemos que pensar correctamente.  Pero, regresemos otra vez, al vers\u00edculo 2, que ya mencionamos anteriormente, le\u00e1moslo una vez m\u00e1s:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAmado, yo deseo que t\u00fa seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, as\u00ed como prospera tu alma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se desprende de estas palabras el gran aprecio que Juan ten\u00eda por Gayo.  Posiblemente fue un amigo muy \u00edntimo de Juan, porque le llam\u00f3 amado.  \u00c9l expres\u00f3 su deseo de verle prosperar; no s\u00f3lo econ\u00f3mica o materialmente, ya que aparentemente  Gayo fue un hombre de recursos, posiblemente rico, sino tambi\u00e9n, en otro aspecto al que Juan se refiri\u00f3, diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQue tengas salud, as\u00ed como prospera tu alma.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente Gayo no gozaba de buena salud.  Y Juan, a la vez que recordaba su estado f\u00edsico, a la par, le deseaba a su amigo que su alma, su esp\u00edritu, prosperara tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, hay muchos creyentes que est\u00e1n enfermos espiritualmente.  Puede que tengan buena salud f\u00edsicamente, pero est\u00e1n enfermos en cuanto a su salud espiritual.  Y, por cierto, es vital, prioritario, para un hijo de Dios, un creyente, que goce de buena salud espiritual, sin olvidar el aspecto f\u00edsico, claro est\u00e1.  \u00a1Es maravilloso el tener buena salud f\u00edsica!  Hay muchos que no la aprecian, hasta el momento, en que  llegan a perderla.  Pero una buena salud espiritual, es algo que se\u00f1alamos cuando estudiamos la Primera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Pedro.  Lo que la salud es para el cuerpo, es la santidad para la vida espiritual del creyente.  El estar sano espiritualmente, es vivir en santidad.  Significa que estamos creciendo en la gracia y el conocimiento de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que, la gracia de Gayo, y su vivir en la verdad, eran caracter\u00edsticas obvias para todos aquellos que le visitaban en su casa.  Aquellos hombres y mujeres que viajaban infatigablemente como misioneros y maestros del evangelio, visitando las congregaciones de la primera iglesia, la llamada \u00abiglesia primitiva\u00bb,  informaban a Juan de la hospitalidad de Gayo.  Era conocido como uno de los l\u00edderes de esa iglesia, y era una persona muy generosa.  No ten\u00eda ning\u00fan reparo en recibir visitas desconocidas, personas no conocidas.  Juan continu\u00f3 en el vers\u00edculo 3, leamos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPues mucho me regocij\u00e9 cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de c\u00f3mo andas en la verdad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es el testimonio que otras personas daban en cuanto a Gayo.  \u00c9ste era el juicio que ellos se hab\u00edan formado de \u00e9l.  Era una persona que reflejaba la actitud que todo creyente debiera proyectar, el ser m\u00e1s y m\u00e1s semejante a Cristo, c\u00e1lido, acogedor, sencillo y generoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a poder apreciar en esta Ep\u00edstola, que Juan pudo hablar muy sincera y abiertamente de personas cuyo testimonio y vida diaria manifestaban todo lo contrario a c\u00f3mo se comportaba su amigo Gayo.  Juan pod\u00eda examinar con precisi\u00f3n la parte interior, la vida \u00edntima de los dem\u00e1s.  Quiz\u00e1, amigo oyente, usted no se sienta aludido, pero bien pudiera ser que yo sintiera que Juan estaba hablando para m\u00ed.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este pensamiento concluimos nuestra lecci\u00f3n de hoy.  Confiamos en poder contar con su estimada presencia en nuestro pr\u00f3ximo programa. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de terminar este programa, perm\u00edtanos sugerirle que lea esta breve carta, o ep\u00edstola, que solamente contiene 15 vers\u00edculos.  No le llevar\u00e1 mucho tiempo y le ayudar\u00e1 a comprender mejor el texto que trataremos en nuestro pr\u00f3ximo programa.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n le invitamos, estimado oyente, a que nos escriba.  Si tiene alguna petici\u00f3n de oraci\u00f3n, o nos quiere expresar alg\u00fan comentario, por favor, no dude en ponerse en contacto con nosotros.     Pedimos a Dios por usted y por su familia y confiamos que a medida que usted conozca m\u00e1s de la Palabra de Dios, tambi\u00e9n tenga un creciente deseo de conocerle a \u00c9l, al Salvador de su alma, de una forma personal e \u00edntima.  Porque Jesucristo siempre est\u00e1 cerca, esperando que usted  le invite a entrar en su vida, y en su coraz\u00f3n. Hasta el pr\u00f3ximo programa, amigo oyente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 Juan 1 &#8211; 3 Llegamos hoy, amigo oyente, a la Tercera Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Juan. Ya hemos tenido oportunidad, anteriormente, de estudiar la Primera y la Segunda Ep\u00edstola, o carta del Ap\u00f3stol Juan. 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