{"id":8911,"date":"2016-03-07T20:45:17","date_gmt":"2016-03-08T01:45:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-habacuc-112-17\/"},"modified":"2016-03-07T20:45:17","modified_gmt":"2016-03-08T01:45:17","slug":"estudio-biblico-de-habacuc-112-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-habacuc-112-17\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Habacuc 1:12-17"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Habacuc 1:12-17<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro recorrido por el libro de Habacuc; volvemos al primer cap\u00edtulo, y vamos a continuar nuestro estudio partiendo del vers\u00edculo 12.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos vers\u00edculos Dios le estaba diciendo a Habacuc que aunque el profeta Dios no estaba haciendo nada ante el pecado de su pueblo, que \u00c9l estaba preparando a una naci\u00f3n, all\u00e1 en las m\u00e1rgenes del r\u00edo \u00c9ufrates, y tambi\u00e9n le dijo que si Su pueblo, el pueblo de Jud\u00e1, no se arrepent\u00eda, permitir\u00eda que los Babilonios siguieran sus propios planes de conquista.  Y, tal como fue predicho, ellos llegar\u00edan y el registro hist\u00f3rico nos informa que la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n fue encarnizada y terrible. Algunas de las acciones que cometieron con los sobrevivientes del pueblo de Jud\u00e1 cuando los condujeron al cautiverio, fueron tan horribles que casi superan cualquier descripci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora llegamos a otro p\u00e1rrafo que hemos titulado:<\/p>\n<h3 class='estudio'>El segundo problema del profeta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, cuando Dios le dijo al profeta que iba a usar a los Babilonios para castigar a su propio pueblo, otra pregunta surgi\u00f3 en la mente de Habacuc. Si consideramos que antes \u00e9l ten\u00eda una pregunta importante, veremos que entonces, \u00e9l tuvo otra de no menor importancia. Leamos el vers\u00edculo 12 de este primer cap\u00edtulo de Habacuc:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfNo eres t\u00fa desde el principio, oh Se\u00f1or, Dios m\u00edo, Santo m\u00edo? No moriremos. Oh Se\u00f1or, para juicio lo pusiste; y t\u00fa, oh Roca, lo fundaste para castigar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste era el nuevo problema de Habacuc. Teniendo en cuenta que los Babilonios eran un pueblo a\u00fan m\u00e1s malvado que el pueblo de Jud\u00e1, \u00bfpor qu\u00e9 escoger\u00eda Dios a una naci\u00f3n m\u00e1s malvada para castigar a una naci\u00f3n que, comparativamente hablando, era menos malvada? Pero \u00e9sta no fue la \u00fanica ocasi\u00f3n en que Dios utiliz\u00f3 este m\u00e9todo. Recordemos que en el libro del profeta Isa\u00edas, cap\u00edtulo 10:5, los Asirios fueron llamados por Dios la vara y bast\u00f3n de mi furor. En otras palabras, Dios hab\u00eda usado al imperio de Asiria como un l\u00e1tigo para castigar al reino del norte de Israel. Pero despu\u00e9s de que \u00c9l utiliz\u00f3 a Asiria para ejecutar su juicio sobre Israel, Dios castig\u00f3 a Asiria por sus propios pecados. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que encontramos en este pasaje de Habacuc la misma situaci\u00f3n. Dios iba a usar a una naci\u00f3n perversa como Babilonia para castigar a Su pueblo. Cuando Su juicio terminara, juzgar\u00eda al Imperio de Babilonia, como efectivamente hizo. Es que Dios ha intervenido en los asuntos humanos, y contin\u00faa haci\u00e9ndolo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s Habacuc, en el vers\u00edculo 12 de este primer cap\u00edtulo nos da a entender que el profeta cre\u00eda que Dios iba a actuar en sentido contrario, es decir, que usar\u00eda a Jud\u00e1, Su pueblo, para castigar a sus enemigos de Babilonia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchemos la queja elocuente de Habacuc: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa desde el principio, oh Se\u00f1or, Dios m\u00edo, Santo m\u00edo?\u00bb Dios ha surgido de la eternidad, es el Dios eterno. La frase \u00abDios m\u00edo, Santo m\u00edo\u00bb es especialmente significativa. Es como si el profeta hubiera dicho, \u00abT\u00fa eres un Dios Santo, \u00bfc\u00f3mo puedes usar a una naci\u00f3n como Babilonia? Nos ha llegado la noticia de que una gran naci\u00f3n est\u00e1 levant\u00e1ndose en las riberas del r\u00edo \u00c9ufrates, pero nunca pensamos que usar\u00edas a ese pueblo. Ellos se han portado amistosamente con nosotros\u00bb. El profeta estaba recordando, sin duda, que cuando el rey Ezequ\u00edas estaba enfermo, ellos hab\u00edan enviado embajadores ante \u00e9l y Ezequ\u00edas, a su vez, recibi\u00f3 la visita con todos los honores y les mostr\u00f3 todas las riquezas del reino. Por supuesto, como era de esperar, los embajadores extranjeros tomaron debida nota de ello y regresar\u00edan un d\u00eda para apropiarse del oro. Pero Habacuc no fue consciente de ello. Nunca imagin\u00f3 que Dios utilizar\u00eda a Babilonia para castigar al reino de Jud\u00e1. No pod\u00eda entender c\u00f3mo Dios usar\u00eda semejante m\u00e9todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces vemos que aqu\u00ed, en el vers\u00edculo 12 dijo \u00abNo moriremos\u00bb. \u00c9l estaba en lo cierto al pronunciar estas palabras, porque record\u00f3 las promesas de Dios a Abraham, a Isaac y a Jacob. Dios hab\u00eda hecho promesas a Mois\u00e9s, a Josu\u00e9, y al rey David. Hab\u00eda hecho tambi\u00e9n promesas a los profetas que hab\u00edan aparecido en la escena hist\u00f3rica antes que Habacuc. Dios hab\u00eda dicho que nunca permitir\u00eda que la naci\u00f3n pereciera. Por todo ello, dijo con convicci\u00f3n \u00abNo moriremos\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de paso, digamos que \u00e9sta es una buena expresi\u00f3n para hacer reflexionar a aquellos amigos nuestros que creen que Dios ha terminado su relaci\u00f3n con la naci\u00f3n de Israel. Dios no ha terminado sus tratos con ellos; tiene un prop\u00f3sito eterno para ellos tal como lo tiene con la iglesia que \u00c9l est\u00e1 llamando hoy de este mundo.  Y gracias a Dios que el hijo de Dios, el creyente, puede decir: \u00abNo moriremos\u00bb. Ahora, el Se\u00f1or Jesucristo vino a este mundo para morir; \u00c9l dijo que lo hizo para morir en su lugar y en el m\u00edo, amigo oyente.  \u00c9l dijo: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida\u00bb.  (Juan 11:25) y, efectivamente, regres\u00f3 de entre los muertos.  Como dijo el ap\u00f3stol Pablo en Romanos 4:25, \u00c9l fue herido por nuestras rebeliones, resucitado para nuestra justificaci\u00f3n. Y el Se\u00f1or Jes\u00fas pudo decir a las hermanas de L\u00e1zaro, que lloraban su muerte, \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida; el que cree en m\u00ed, aunque est\u00e9 muerto, (pensemos bien en esta frase) vivir\u00e1\u00bb. (Juan 11:25-26). Y continu\u00f3 el Se\u00f1or dici\u00e9ndole a Marta, en aquella ocasi\u00f3n: \u00abY todo aquel que vive y cree en M\u00ed, no morir\u00e1 eternamente.  \u00bfCrees esto?\u00bb Por ello, cuando el profeta Habacuc dijo \u00abNo moriremos\u00bb ten\u00eda raz\u00f3n. No morir\u00edan. Y en las palabras de Jes\u00fas a Marta y Mar\u00eda, hermanas de L\u00e1zaro, encontramos el mensaje del Evangelio. Es una verdad para que usted y yo la creamos. Por supuesto que alg\u00fan d\u00eda vamos a morir, pero la gran pregunta que cada persona debe hacerse es: \u00bfEst\u00e1 usted espiritualmente muerto ahora? Y si as\u00ed fuera, permanecer\u00eda muerto por sus transgresiones y pecados por toda la eternidad, lo cual significa y ello significar\u00e1 una separaci\u00f3n eterna de Dios.  Dios, es un Dios Santo, y \u00c9l no va a permitir la presencia del pecado en el cielo. Pero ha prometido que si confiamos en Su Hijo, nos dar\u00e1 la vida eterna. Dios nos est\u00e1 diciendo que si usted cree que es un pecador, que no merece la salvaci\u00f3n ni puede esforzarse para obtenerla por s\u00ed mismo, \u00c9l se la ofrece como un regalo, porque por su Gracia usted s\u00ed puede ser salvo. Entonces recibir\u00e1 la vida eterna. Porque todo aquel que tenga al Hijo de Dios, tiene la vida. Amigo oyente, \u00bftiene usted hoy al Hijo en su vida? Si lo tiene, usted tiene la vida eterna y no morir\u00e1 espiritualmente por la eternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, cuando Habacuc le dijo a Dios \u00abNo moriremos\u00bb estaba en lo cierto, s\u00f3lo que no pod\u00eda comprender, como nosotros tampoco podemos, algunas de las actuaciones de Dios en el mundo. Anteriormente, Dios le hab\u00eda dicho a Habacuc, que necesitaba tener una perspectiva m\u00e1s amplia acerca de lo que estaba ocurriendo. Y nosotros tenemos una gran ventaja en la actualidad, porque tenemos detr\u00e1s de nosotros la perspectiva de la historia. Podemos remontarnos hacia atr\u00e1s a los d\u00edas de Habacuc, e incluso hasta el mismo principio de la familia humana. Tenemos una perspectiva apropiada de los acciones de Dios en las naciones de este mundo, y de las acciones de Dios con la naci\u00f3n de Israel. Y tambi\u00e9n tengamos presente la relaci\u00f3n que \u00c9l tiene con Su iglesia en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios act\u00faa de una manera misteriosa para realizar Sus milagros en el mundo. En este sentido, por boca del profeta Isa\u00edas, cap\u00edtulo 55, vers\u00edculos 8 y 9, nos dice: \u00abPorque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo el Se\u00f1or.  Como son m\u00e1s altos los cielos que la tierra, as\u00ed son mis caminos m\u00e1s altos que vuestros caminos, y mis pensamientos m\u00e1s que vuestros pensamientos\u00bb.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que, amigo oyente, usted no debe preocuparse si no est\u00e1 pensando de la misma forma en que Dios piensa. Usted no es Dios. Desgraciadamente muchas personas tratan de ocupar Su lugar. Est\u00e1n tratando de trabajar y esforzarse para obtener su propia salvaci\u00f3n, pensando que su car\u00e1cter, sus buenas obras les har\u00e1n merecer la salvaci\u00f3n.  Creen que Dios, al tener en cuenta lo que se hayan esforzado aqu\u00ed en  la tierra, los felicitar\u00e1 franque\u00e1ndoles la entrada al cielo. Sin embargo, tales personas no habr\u00e1n podido modificar por s\u00ed mismas su propia naturaleza pecaminosa y continuar\u00e1n corrompidos por el pecado, marginados de la vida de Dios, y sin ninguna capacidad para relacionarse con Dios. Si usted quiere acercarse a Dios el Padre, tendr\u00e1 que dirigirse a \u00c9l por el camino que \u00c9l ha establecido; de otra manera, no lograr\u00e1 llegar hasta \u00c9l. Amigo oyente, tenemos que reconocer esta verdad tan claramente ense\u00f1ada en la Biblia. En vez de culpar a los factores externos por nuestra situaci\u00f3n espiritual, factores tales como los problemas del pa\u00eds, los problemas de la iglesia, los conflictos en la sociedad y en el hogar, deber\u00edamos caer sobre nuestras rodillas en oraci\u00f3n ante Dios para confesar nuestros propios pecados. Despu\u00e9s de todo, somos cada uno de nosotros, individualmente, los que tenemos necesidad de arreglar nuestras cuentas con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta era, pues, la situaci\u00f3n en que se encontraba la naci\u00f3n de Jud\u00e1 (o reino del sur de Israel) en los d\u00edas del profeta Habacuc cuando \u00e9l pronunci\u00f3 aquella frase, \u00abNo moriremos\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aqu\u00ed continu\u00f3 diciendo Habacuc en este mismo vers\u00edculo 12: \u00abOh, Se\u00f1or, para juicio lo pusiste. Y t\u00fa, Roca, lo estableciste para castigar\u00bb. Aqu\u00ed el profeta estaba se\u00f1alando con su dedo a Babilonia. De pronto, \u00e9l debi\u00f3 verse en el grupo de los buenos, frente al de los malvados, a los enemigos, a quienes correspond\u00eda castigar. A nosotros, nos parece que siempre nuestro lado es el que tiene la raz\u00f3n, y que es donde est\u00e1n los buenos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY T\u00fa, oh Roca, lo fundaste para castigar\u00bb,  en otras palabras, \u00ablos has puesto para ejecutar tu castigo\u00bb. Es como si le estuviera diciendo a Dios, \u00abSe\u00f1or, despu\u00e9s de todo los malvados no somos nosotros, sino ellos. A quienes tendr\u00edas que juzgar y castigar\u00bb. En esos momentos, \u00bfse habr\u00eda olvidado que \u00e9l se hab\u00eda dirigido al Se\u00f1or preocupado porque \u00c9l no hiciera algo acerca del mal que aquejaba a su propio pueblo Jud\u00e1? Habacuc hab\u00eda se\u00f1alado correctamente que su propia gente estaba haciendo alarde de la ley, pero ignorantes acerca de ella, no prestando atenci\u00f3n a los mandamientos de Dios. El profeta hab\u00eda acusado a Dios por no haber hecho nada para remediar esta situaci\u00f3n. \u00bfAcaso ya se hab\u00eda olvidado de ello?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora aqu\u00ed tenemos el argumento de Habacuc. Leamos la primera parte del vers\u00edculo 13 de este primer cap\u00edtulo de su libro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es cierto, un Dios Santo no puede contemplar el mal ni contemplar el sufrimiento. \u00c9ste es precisamente el motivo por el cual nadie podr\u00e1 entrar al cielo cargando con sus propios pecados. \u00c9sta es la raz\u00f3n por la que todos necesitamos ser perdonados de nuestros pecados. Todos necesitamos el poder limpiador, purificador de la sangre del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Necesitamos recibir una nueva naturaleza. Tenemos que nacer de nuevo espiritualmente. Recordemos a Nicodemo, aquel personaje que encontramos en el evangelio de Juan, que era un hombre muy religioso, incluso a \u00e9l el Se\u00f1or le dijo que necesitaba nacer de nuevo y recibir una nueva naturaleza. La religi\u00f3n no puede quitar ni lavar el pecado. Es la sangre del Se\u00f1or Jesucristo, que muri\u00f3 y resucit\u00f3 lo que limpiar\u00e1 nuestros pecados. As\u00ed que hemos visto que Dios no puede contemplar la maldad ni nunca lo har\u00e1. Es por ello que, amigo oyente, para usted no habr\u00e1 una entrada al cielo hasta que se haya solucionado el problema de su pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que cuando Dios le perdona a usted, este perd\u00f3n se debe a que la pena correspondiente a su pecado ya ha sido pagada por Su hijo. Algunos parecen tener la idea enormemente distorsionada de que Dios es un anciano caballero sentimental, que no tendr\u00eda el valor como para castigar al ser humano aqu\u00ed en la tierra. Pero no olvidemos la imagen que la Biblia nos presenta, de un Dios Santo, que no tolera la presencia de la maldad. Su pecado, amigo oyente, tendr\u00e1 que ser confesado y perdonado antes de que usted pueda ser aceptado por \u00c9l para entrar en la familia de Dios. Despu\u00e9s, el profeta dijo, leyendo la primera parte y a\u00f1adiendo ahora la segunda parte de este vers\u00edculo 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; \u00bfpor qu\u00e9, pues, ves a los criminales?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue como si el profeta le hubiera dicho a Dios: \u00ab\u00a1No puedes confiar en los Babilonios. Son unos pecadores y una banda de criminales!\u00bb Y ten\u00eda raz\u00f3n, por cierto que lo eran. Pero Dios iba a utilizarlos para cumplir sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para algunos de nosotros puede resultar aterrador, pero no deber\u00edamos desechar la idea de que, en Su soberan\u00eda, Dios podr\u00eda usar a una naci\u00f3n pagana para castigar a otra naci\u00f3n, tal como lo hizo en los tiempos B\u00edblicos. Porque \u00c9l est\u00e1 actuando entre las naciones del mundo de maneras muy variadas e interesantes, y por ello a veces resulta apasionante estar enterados de todo lo que est\u00e1 sucediendo en esta tierra. El futuro seguramente nos preocupa ante los pron\u00f3sticos actuales de lo que pudiera suceder, pero Dios contin\u00faa llevando adelante su plan y est\u00e1 al control de la situaci\u00f3n. Aunque a veces no lo parezca, nada queda fuera de su control. \u00c9l a\u00fan se encuentra dirigiendo este vasto universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en la tercera parte de este vers\u00edculo 13 a\u00f1adi\u00f3 el profeta: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfpor qu\u00e9, pues  ves a los criminales y callas cuando destruye el imp\u00edo al que es m\u00e1s justo que \u00e9l?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed Habacuc, al expresarse de esta manera, se equivoc\u00f3. No puede uno referirse a nadie que sea m\u00e1s justo que otro al que se califica como imp\u00edo. La Biblia declara enf\u00e1ticamente que nadie es justo. El profeta  podr\u00eda haber dicho que los babilonios eran m\u00e1s pecadores que \u00e9l. Pero, de todas formas, Dios no hab\u00eda dicho que iba a ejecutar su castigo en base a esos razonamientos. Ya hab\u00eda decidido usar a Babilonia para castigar a Su pueblo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pasaje nos conduce a uno las secciones m\u00e1s elocuentes de la Palabra de Dios. Leamos entonces los vers\u00edculos 14 hasta el 16 de este primer cap\u00edtulo de Habacuc:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY tratas a los hombres como a peces del mar, como reptiles que no tienen due\u00f1o? A todos los pesca con anzuelo, los recoge con su red, y los junta en sus mallas; por lo cual se alegra y se regocija. Por esto hace sacrificios a su red, y quema incienso en sus mallas; porque gracias a ellas su porci\u00f3n es abundante y sabrosa su comida.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo en la primera frase, \u00aby tratas a los hombres como a peces del mar, como reptiles que no tienen due\u00f1o\u00bb. Aqu\u00ed se estaba refiriendo a la crueldad con que los babilonios trataban a sus enemigos, es decir, como a peces del mar o reptiles en tierra, donde no pod\u00edan defenderse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, anzuelo, la red y las mallas, mencionados en el vers\u00edculo 15, representaban a los ej\u00e9rcitos y a las armas utilizadas por los Babilonios para llevar a cabo sus conquistas militares. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios us\u00f3 la pesca como una figura del lenguaje, pero \u00c9l pesca a los seres humanos para salvarlos, no para destruirlos. Recordemos lo que el Se\u00f1or Jes\u00fas les dijo a algunos de sus propios disc\u00edpulos que eran pescadores: \u00abVenid en pos de m\u00ed, y os har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb (Como podemos leer en Mateo 4:19). En otras palabras, \u00abhab\u00e9is estado pescando peces y es un buen trabajo. Pero ahora os voy a encargar la tarea de pescar personas\u00bb.  Y eso, estimado oyente, es lo que pretendemos hacer cumpliendo el mandato de Dios al ir por todo el mundo predicando el Evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vers\u00edculo 16 dijo el profeta: \u00abPor esto hace sacrificios a su red, y quema incienso en sus mallas\u00bb. Es que los Babilonios eran paganos, por supuesto, y no le atribu\u00edan a Dios ning\u00fan m\u00e9rito por sus \u00e9xitos. Y, finalmente por hoy, leamos el vers\u00edculo 17 de este primer cap\u00edtulo de Habacuc:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfVaciar\u00e1 por eso su red, y no tendr\u00e1 piedad de aniquilar naciones continuamente?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed  Habacuc le estaba preguntando a Dios: \u00ab\u00bfLes vas a permitir que en el futuro contin\u00faen destruyendo pueblo tras pueblo?\u00bb La respuesta de Dios fue: \u00abNo. Voy a enviar al reino de Jud\u00e1 al cautiverio en Babilonia como un castigo, como un juicio por sus pecados, pero despu\u00e9s juzgar\u00e9 a Babilonia\u00bb. Y eso fue exactamente lo que Dios har\u00eda. Como resultado, Babilonia en la actualidad yace bajo el polvo y escombros de los siglos, constituyendo un testimonio silencioso, aunque elocuente, de c\u00f3mo Dios juzga al mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora traduzcamos esta pregunta de Habacuc al tiempo en que vivimos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 permite Dios el mal?\u00bb  Bueno, lo permite porque es paciente. \u00c9l no quiere que nadie perezca, y ha provisto una cruz, un Salvador crucificado, para que nadie tenga que perecer. Y lo hizo en su primera venida a este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda pregunta de Habacuc fue: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 Dios no juzga a los malvados?\u00bb Dios responder\u00eda que lo har\u00eda en la segunda venida de Cristo, porque en aquel tiempo \u00c9l juzgar\u00e1 al pecado. As\u00ed que todo lo que necesitamos es una perspectiva adecuada para estas dos preguntas. Cristo vino la primera vez para llevar sobre su cabeza una corona de espinas y para morir en una cruz. La pr\u00f3xima vez que venga, \u00c9l llevar\u00e1 una corona de gloria y tendr\u00e1 en su mano el cetro para gobernar el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y haciendo una aplicaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s personal de este tema, diremos que frecuentemente solemos preguntarnos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 permite Dios que esta prueba me ocurra a mi?\u00bb Yo no puedo saber cu\u00e1l es la respuesta espec\u00edfica para usted, pero Dios seguramente tiene esa respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor de estos estudios b\u00edblicos, el Dr. J. Vernon McGee, contaba que cuando su padre muri\u00f3, \u00e9l era un joven  de 14 a\u00f1os, y se encontraba llorando junto a su tumba. Hab\u00eda muerto en un grave accidente. Despu\u00e9s que el servicio religioso termin\u00f3 y los asistentes al entierro se retiraron, volvi\u00f3 en su bicicleta para permanecer junto a la tumba para llorar y preguntarle a Dios: \u00ab\u00bfOh Dios, por qu\u00e9 te lo llevaste?\u00bb Despu\u00e9s de esta escena fue transcurriendo el tiempo y con el paso de los a\u00f1os \u00e9l encontr\u00f3 una respuesta para aquella lamentable desgracia y fue consciente de que lo sucedido hab\u00eda sido el m\u00e9todo que Dios hab\u00eda usado para tratar e inspirar a un joven que, de otra manera, nunca se habr\u00eda dedicado al ministerio cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 derecho tenemos a cuestionar a nuestro Creador? \u00bfQu\u00e9 derecho tiene un peque\u00f1o ser humano para enfrentarse con su mirada al cielo y decirle a Dios \u00abpor qu\u00e9 haces esto\u00bb? En primer lugar, no es asunto nuestro sino de Dios.  \u00c9ste es Su universo y \u00c9l lo est\u00e1 conduciendo como le agrada o lo ve m\u00e1s conveniente de cara a sus prop\u00f3sitos para la humanidad, en esta vida, y en la vida eterna. Todo lo que se nos pide, es que confiemos en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed debemos concluir por hoy. En nuestro pr\u00f3ximo programa haremos un repaso de este cap\u00edtulo y continuaremos avanzado por el cap\u00edtulo 2, por lo cual le sugerimos que lea anticipadamente  los 3 primeros vers\u00edculos de este cap\u00edtulo, para familiarizarse con su contenido. Nos despedimos, pues, \u00a1hasta nuestro pr\u00f3ximo encuentro!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habacuc 1:12-17 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro recorrido por el libro de Habacuc; volvemos al primer cap\u00edtulo, y vamos a continuar nuestro estudio partiendo del vers\u00edculo 12. En estos vers\u00edculos Dios le estaba diciendo a Habacuc que aunque el profeta Dios no estaba haciendo nada ante el pecado de su pueblo, que \u00c9l estaba preparando &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-habacuc-112-17\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Habacuc 1:12-17\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8911","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8911","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8911"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8911\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8911"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8911"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8911"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}