{"id":8923,"date":"2016-03-07T20:45:44","date_gmt":"2016-03-08T01:45:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-sofonias-31-8\/"},"modified":"2016-03-07T20:45:44","modified_gmt":"2016-03-08T01:45:44","slug":"estudio-biblico-de-sofonias-31-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-sofonias-31-8\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Sofon\u00edas 3:1-8"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Sofon\u00edas  3:1 &#8211; 8<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos hoy, amigo oyente, al \u00faltimo cap\u00edtulo del libro de Sofon\u00edas, el cap\u00edtulo 3.  Hemos observado al estudiar los cap\u00edtulos anteriores que el profeta, como portavoz de Dios, utiliz\u00f3 un lenguaje muy descriptivo y claro, para advertirle al pueblo acerca de los juicios futuros que iba a tener que soportar a causa de su alejamiento, obstinado y rebelde, del Alt\u00edsimo. Anteriormente, en el cap\u00edtulo 2, vimos que el juicio de Dios tambi\u00e9n era para toda la Tierra, que se extender\u00eda por todo el mundo, y eso incluir\u00eda a cada naci\u00f3n y pueblo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros ocho vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 3 hablan sobre el juicio a la naci\u00f3n de Israel con firmeza y argumentos claros.  El profeta hab\u00eda regresado a la ciudad de Jerusal\u00e9n para hablar a sus habitantes de un juicio venidero.  Es interesante comparar estas expresiones del profeta con unas palabras de Jesucristo, que encontramos en el cap\u00edtulo 21 del Evangelio de Mateo.   All\u00ed, las palabras de juicio de Jesucristo aun sobrepasaron a las pronunciadas por el profeta Sofon\u00edas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, veremos que Dios volvi\u00f3 a pronunciar palabras de juicio y muy espec\u00edficamente sobre los sufrimientos que vendr\u00edan sobre Su propio pueblo, sobre su amada ciudad Jerusal\u00e9n.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros vers\u00edculos 1 y 2, de este cap\u00edtulo 3 de Sofon\u00edas, nos dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora! No escuch\u00f3 la voz, ni recibi\u00f3 la correcci\u00f3n; no confi\u00f3 en el Se\u00f1or, no se acerc\u00f3 a su Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n era el centro espiritual del pueblo porque all\u00ed estaba el templo.  En ella habitaban y serv\u00edan los sacerdotes.  Tambi\u00e9n albergaba a los intelectuales, los escribas, aquellos que ten\u00edan acceso a la Palabra de Dios.  Recordemos que siglos m\u00e1s tarde, cuando llegaron a Jerusal\u00e9n un grupo de sabios desde el Oriente, fueron los escribas los que pudieron informarles del lugar exacto en d\u00f3nde, seg\u00fan las profec\u00edas, iba a nacer el Mes\u00edas.  Lamentablemente, ellos ten\u00edan mucho conocimiento, mucha informaci\u00f3n, muchos estudios, pero carec\u00edan del necesario inter\u00e9s para contrastar y revisar las Escrituras para comprobar si en ellas hab\u00eda alguna informaci\u00f3n v\u00e1lida y \u00fatil.  Los escribas conoc\u00edan la letra de la ley de memoria, pero se les escap\u00f3 el percibir y comprender el esp\u00edritu de la misma. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios  fundament\u00f3 su condenaci\u00f3n por el estado en el que encontr\u00f3 a la ciudad amada, a Jerusal\u00e9n, porque estaba contaminada y opresora.  Dios no se refiri\u00f3 a una contaminaci\u00f3n f\u00edsica.  La contaminaci\u00f3n a la que Dios hizo menci\u00f3n no era material y tangible, que se pudiera observar en el exterior, en las calles o plazas de la ciudad, sino una mucho m\u00e1s da\u00f1ina, porque \u00c9l la hall\u00f3 en el interior, en el esp\u00edritu, en la mente y en el alma de sus habitantes.  Dios se\u00f1al\u00f3 que la verdadera causante de una sociedad corrompida era la l\u00f3gica consecuencia de una contaminaci\u00f3n interna, dentro del ser humano.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este principio es v\u00e1lido tambi\u00e9n en nuestra era, para nuestro siglo 21.  El interior del ser humano alberga emociones y sentimientos contradictorios, buenos y malos, pero es su voluntad la que decidir\u00e1 cual predominar\u00e1 en cada situaci\u00f3n que a diario afrontamos.   Uno de los ejemplos m\u00e1s actuales y gr\u00e1ficos podr\u00eda ser la grave contaminaci\u00f3n ambiental que sufre nuestro planeta.  Se convocan congresos y reuniones internacionales en donde se estudian y se analizan las causas y consecuencias de una situaci\u00f3n ya extrema y casi irreversible que degenera la vida en nuestra tierra.  Siempre las conclusiones y los acuerdos parecen razonables y beneficiosos, pero no todas las naciones convocadas firman y se comprometen a trabajar seriamente en cambiar las leyes permisivas, porque hay demasiados intereses comerciales que perjudicar\u00edan la econom\u00eda y su pol\u00edtica.  A una escala m\u00e1s modesta, cada persona sensible a este tema podr\u00eda aportar su \u00abgranito de arena\u00bb, colaborando por ejemplo, en el reciclado de sus propios residuos;  pero, no todas las personas son consecuentes, porque esto significa m\u00e1s trabajo y molestias.  La contaminaci\u00f3n en el exterior que nos rodea es el reflejo de la contaminaci\u00f3n de nuestro ser interior. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el aspecto espiritual este concepto tambi\u00e9n es v\u00e1lido. El hombre y la mujer que, con un coraz\u00f3n sincero y con genuino arrepentimiento se han acercado a Dios, proyectar\u00e1n su paz interior, porque han encontrado su paz en Jesucristo, y est\u00e1n en paz con Dios; del interior de un verdadero cristiano saldr\u00e1 la luz de Cristo, el amor de Cristo, la sensibilidad y la entrega de Cristo, porque quiere ser y vivir como Cristo.  \u00a1C\u00f3mo cambiar\u00eda nuestro planeta si los que se denominan \u00abcristianos\u00bb vivieran y se comportaran como Aquel cuyo nombre llevan!  Se acabar\u00edan muchos conflictos y problemas de toda \u00edndole, sociales, econ\u00f3micos y por supuesto, espirituales.  \u00c9ste nuestro mundo disfrutar\u00eda de solidaridad, de justicia, de paz, amor y unidad.  Suena a utop\u00eda, a una fantas\u00eda o un sue\u00f1o imposible, pero eso es exactamente lo que Dios ha prometido a los Suyos, a Sus hijos, a todos los miembros de la familia de Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresamos a nuestro texto de estudio en el libro prof\u00e9tico de Sofon\u00edas, cap\u00edtulo 3.  Las palabras de condenaci\u00f3n de parte de Dios fueron pronunciadas contra la ciudad de Jerusal\u00e9n.  \u00c9sta era una ciudad privilegiada.  Dentro de sus muros la ciudad vivi\u00f3 situaciones y oportunidades gloriosa, pero tambi\u00e9n terribles y dram\u00e1ticas.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 se\u00f1al\u00f3, o eligi\u00f3 Dios a esa tierra?  Jerusal\u00e9n era una ciudad privilegiada porque en ella estaba el Templo de Dios.  Sus habitantes ten\u00edan acceso al Templo, una estructura majestuosa e impresionante, visible desde lejos.  El pueblo pod\u00eda llevar al Templo sus ofrendas, y celebrar all\u00ed las ceremonias y fiestas tradicionales que Dios les hab\u00eda ordenado.  Los habitantes de Jerusal\u00e9n ten\u00edan acceso a la Palabra de Dios, y por todo ello se les consider\u00f3 muy privilegiados.  Pero, por tener m\u00e1s posibilidades y m\u00e1s conocimientos, el juicio de Dios iba a ser mucho m\u00e1s severo que el de cualquier otra ciudad.  Dios no s\u00f3lo la llama una ciudad rebelde y contaminada, sino que la llam\u00f3 una ciudad \u00abopresora\u00bb.  Jerusal\u00e9n era una ciudad \u00abopresora\u00bb porque no tuvo en cuenta los derechos de los dem\u00e1s, especialmente de los pobres.  Era una ciudad que oprim\u00eda a los pobres, y Dios como juez justo, conden\u00f3 ese desacato a sus leyes que eran muy claras al respecto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tristemente siempre, y en cualquier parte del mundo, han existido personas menos favorecidas, que apenas pueden subsistir con lo m\u00ednimo.  De hecho, en nuestro mundo tan sofisticadamente tecnol\u00f3gico, cada pocos segundos muere un ni\u00f1o de HAMBRE, no de enfermedad: esa estad\u00edstica es terrible.  Hay mucha hipocres\u00eda en cuanto al trato social y humanitario que el llamado \u00abprimer mundo\u00bb da a las \u00e1reas menos favorecidas del planeta.  La Tierra produce suficientes recursos como para alimentar a toda la poblaci\u00f3n mundial, pero por intereses econ\u00f3micos y compromisos pol\u00edticos de muchos gobiernos, de multinacionales, y negocios particulares, la riqueza de nuestro planeta no llega a repartirse de una forma justa como para erradicar, al menos, el hambre.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, por lo tanto, y por medio del profeta Sofon\u00edas, dijo que \u00c9l iba a juzgar a esta ciudad por su ego\u00edsmo, falta de sensibilidad social, pero tambi\u00e9n, por no cumplir con Sus leyes que hablaban claramente acerca de la ayuda que hab\u00eda que brindar a los pobres, las viudas y los hu\u00e9rfanos.  Con toda claridad, Dios denunci\u00f3 adem\u00e1s, otras actitudes de Su pueblo.  Dijo: \u00abNo escuch\u00f3 la voz\u00bb.   Es decir, que esta ciudad hab\u00eda escuchado la voz de Dios, pero no hizo caso, y hab\u00eda sido desobediente a \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continu\u00f3 en el mismo vers\u00edculo: \u00abNi recibi\u00f3 la correcci\u00f3n\u00bb.  Anteriormente Dios ya hab\u00eda enviado un duro castigo por la rebeli\u00f3n de Su pueblo.  Ciento ochenta y cinco mil asirios asediaron los muros de Jerusal\u00e9n lo que produjo una situaci\u00f3n de mucho terror y espanto entre los habitantes dentro y fuera de Jerusal\u00e9n.  Se podr\u00eda pensar que con esa terrible experiencia habr\u00edan aprendido la lecci\u00f3n, y se habr\u00edan vuelto a Dios, con arrepentimiento y buscando en \u00c9l su eterno refugio y amparo.  Pero, tristemente, no fue as\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos trasladamos a nuestro siglo presente podemos observar que hay personas que dicen creer en Dios, y afirman ser \u00abcreyentes\u00bb en Dios.  Cuando pasan por situaciones dif\u00edciles y por pruebas duras de la vida, parece que sus sufrimientos no les cambian, ni se preguntan el \u00abpara qu\u00e9\u00bb de sus dificultades.  Sabemos, por las promesas de Dios que tenemos en la Biblia, que Dios no permite que nada suceda a los Suyos, a sus hijos, a no ser que haya un prop\u00f3sito definido detr\u00e1s de esa situaci\u00f3n.  As\u00ed es que, esa privilegiada ciudad de Jerusal\u00e9n, como muchos de nosotros, no acept\u00f3, o no recibi\u00f3 la correcci\u00f3n.  No aprendi\u00f3 la lecci\u00f3n.  No confi\u00f3 en el Se\u00f1or.   Cuando el Estado de Israel celebr\u00f3 su vig\u00e9simo aniversario, los primeros veinte a\u00f1os de la creaci\u00f3n de la moderna Naci\u00f3n de Israel, se public\u00f3 este lema: \u00abLa ciencia traer\u00e1 paz a esta tierra\u00bb.  Bueno, amigo oyente, la Biblia dice que el Mes\u00edas es el Pr\u00edncipe de Paz, y \u00c9l es el \u00fanico medio para que Israel llegue a disfrutar la verdadera y estable PAZ.  Pero ellos todav\u00eda no conf\u00edan plenamente en Dios.  Muchos creen que es la ciencia la que lograr\u00e1 un desarrollo que potenciar\u00e1 la estabilidad econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social.  Despu\u00e9s de celebrar ese aniversario, y todos los siguientes, todos sabemos que Israel contin\u00faa afrontando grandes problemas que parecen no tener soluci\u00f3n.  La ciencia no trajo la anhelada paz a esa tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue diciendo: \u00abNo confi\u00f3 en el Se\u00f1or, no se acerc\u00f3 a su Dios\u00bb.  Pocos seres humanos se sienten inclinados a buscar a Dios, a indagar y aprender con un inter\u00e9s genuino, no s\u00f3lo por hallar satisfacci\u00f3n de una necesidad intelectual, sino por un profundo anhelo de su coraz\u00f3n.  En lo m\u00e1s profundo del ser humano hay un deseo de libertad, un deseo de vivir sin ataduras, que choca contra todo tipo de represi\u00f3n; \u00e9se es el principio de la rebeli\u00f3n contra las reglas humanas, pero tambi\u00e9n hacia las   leyes de Dios.  Los habitantes de Jerusal\u00e9n hab\u00edan olvidado el primer mandamiento que Dios les hab\u00eda ordenado: \u00abAmar\u00e1s a tu Dios, de todo tu coraz\u00f3n, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas\u00bb. (Deuteronomio 6, vers\u00edculo 5)  \u00a1Qu\u00e9 cuadro triste nos describi\u00f3 aqu\u00ed Sofon\u00edas, el profeta!  Y Dios no hab\u00eda concluido todav\u00eda.  En el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 3 de Sofon\u00edas, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSus pr\u00edncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso para la ma\u00f1ana.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios estaba hablando acerca de los l\u00edderes de la ciudad,  de sus pr\u00edncipes, y de  sus jueces, y los estaba comparando con unos animales feroces, rugientes, y hambrientos de presas f\u00e1ciles, porque los compar\u00f3 con leones rugientes y lobos nocturnos, que estaban dispuestos a aterrorizar de d\u00eda y noche.  \u00bfPor el bien del pueblo?  Con toda seguridad que s\u00f3lo era para el enriquecimiento propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continu\u00f3 diciendo el Se\u00f1or: \u00abNo dejan hueso para la ma\u00f1ana\u00bb.  Es decir, que ellos estaban dispuestos a sacar todo el provecho que pudieran de esa situaci\u00f3n.  Y Dios, desde los cielos observaba ese comportamiento indigno y ruin;  Dios no qued\u00f3 impasible ante esas actitudes abusivas que causaban el sufrimiento de los m\u00e1s d\u00e9biles.  Y por ello Dios juzg\u00f3 a los dirigentes del pueblo.   Nadie se puede burlar de Dios y pasar por alto sus mandamientos que son justos y rectos para todos, sin excepci\u00f3n. En el vers\u00edculo 4, el profeta, por orden de Dios continu\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSus profetas son livianos, hombres prevaricadores\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 terrible afirmaci\u00f3n pronunci\u00f3 Dios en este vers\u00edculo sobre los dirigentes espirituales de Su pueblo!  Aquellos a quienes se les hab\u00eda confiado la direcci\u00f3n y la formaci\u00f3n espiritual del pueblo no cumpl\u00edan con su responsabilidad. Decepcionaban a Dios y fallaban a las personas confiadas a sus cuidados.  En vez de ser genuinos representantes de Dios, que ense\u00f1aban y viv\u00edan los preceptos de Dios, aqu\u00ed el Se\u00f1or enjuici\u00f3 a los profetas de Jerusal\u00e9n de ser \u00ablivianos\u00bb, sin peso ni autoridad espiritual, ni moral.  No eran modelos a seguir, porque, probablemente, hab\u00edan llegado a ser \u00abprofesionales\u00bb de la religi\u00f3n, pero no eran l\u00edderes espirituales, con coraz\u00f3n de pastores de almas.  Cuando el Se\u00f1or dijo que sus profetas son livianos, hombres prevaricadores, los llamaba chantajistas, y estafadores religiosos.  Esta afirmaci\u00f3n nos recuerda la terrible denuncia que hizo, siglos m\u00e1s tarde, Jesucristo acerca de los l\u00edderes religiosos de su tiempo.  Contin\u00faa el vers\u00edculo 4:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSus sacerdotes contaminaron el santuario\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 situaci\u00f3n m\u00e1s espantosa!  Los sacerdotes no solamente contaminaron el santuario, por su falta de santidad, obediencia, respeto y compromiso con su alto y privilegiado cargo, sino que su manera de conducirse produjo en el pueblo y en aquellos que los rodeaban, una grave p\u00e9rdida de respeto por todo aquello que para Dios era sagrado y santo. El pueblo ya no ten\u00eda ning\u00fan aprecio o devoci\u00f3n religiosa, a causa de la conducta de sus sacerdotes y dirigentes espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo vers\u00edculo 4 finaliza con una afirmaci\u00f3n importante:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abFalsearon la ley.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta, por mandato de Dios, enumer\u00f3 las diferentes facetas de los pecados de los profetas y dirigentes espirituales, y concluy\u00f3 que los responsables no s\u00f3lo dejaron de ense\u00f1ar la Ley correctamente, sino que llegaron al punto de tergiversar, de cambiar la Ley.    Enga\u00f1aron y estafaron espiritualmente al pueblo al falsear y  dejar de ense\u00f1ar la Palabra de Dios.  Continuamos con el vers\u00edculo 5, y leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or en medio de ella es justo, no har\u00e1 iniquidad; de ma\u00f1ana sacar\u00e1 a luz su juicio, nunca faltar\u00e1; pero el perverso no conoce la verg\u00fcenza.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, por su propia naturaleza es JUSTO, no toma venganza ni emite juicios a capricho. Si Dios, viendo que Su pueblo practica el mal, no hiciera nada al respecto, parecer\u00eda como si \u00c9l estuviera aprobando su comportamiento.  Dios advirti\u00f3 que \u00c9l iba a iniciar Su juicio cuando orden\u00f3 a Sofon\u00edas a profetizar: \u00abNo har\u00e1 iniquidad; de ma\u00f1ana sacar\u00e1 a luz su juicio, nunca faltar\u00e1; pero el perverso no conoce la verg\u00fcenza\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 6 al 8, tenemos un cuadro del per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n, un bosquejo de lo que vendr\u00e1 en el futuro, el gran d\u00eda del Se\u00f1or, ya anunciado a trav\u00e9s de los siglos.  Dios finaliz\u00f3 con su veredicto sobre el juicio que iba a acontecer a Jerusal\u00e9n y, a continuaci\u00f3n, dirigi\u00f3 un mensaje a las naciones del mundo, en \u00ablos d\u00edas postreros\u00bb.  Leemos el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHice destruir naciones; sus habitaciones est\u00e1n asoladas; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase; sus ciudades est\u00e1n asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar habitante.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda hay muchas facilidades para viajar y conocer otros pa\u00edses y otras culturas.  Tiene un atractivo especial el visitar las ruinas de grandes civilizaciones pasadas, lejanas en la historia de la humanidad.  Caminar entre las ruinas de las esfinges y las pir\u00e1mides, en Egipto, o por los restos arqueol\u00f3gicos griegos, nos puede dar una idea de la grandiosidad de esas civilizaciones, de su cultura y grandes avances en la astronom\u00eda, la arquitectura y las artes.  Por ejemplo, en programas anteriores hablamos de la ciudad de Ostia, donde se encuentran las ruinas de los lugares de diversi\u00f3n y recreo de los romanos; es un lugar situado a unos 32 kil\u00f3metros de Roma que, a pesar de haber sido tan famosa, no es muy conocido en la actualidad. All\u00ed era donde Roma celebraba sus bacanales; al visitar esas ruinas todav\u00eda se pueden apreciar las piedras del camino romano que eran recorridas por los carros de aquellos d\u00edas; hace unos siglos esas calles y esos lugares estaban llenos de gente y de vida.  Es dif\u00edcil creer que una ciudad grande como la de Nueva York, o cualquier otra capital del mundo, un d\u00eda llegar\u00e1n a ser una ciudad desolada.  En el vers\u00edculo 7 de este cap\u00edtulo 3 de Sofon\u00edas, Dios dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDije: Ciertamente me temer\u00e1; recibir\u00e1 correcci\u00f3n, y no ser\u00e1 destruida su morada seg\u00fan todo aquello por lo cual la castigu\u00e9. Mas ellos se apresuraron a corromper todos sus hechos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las advertencias que se profetizaron, esos juicios menores que vinieron sobre las naciones, no tuvieron ning\u00fan efecto.  Este comportamiento desembocar\u00e1 en un futuro en el llamado \u00abgran d\u00eda de del Se\u00f1or\u00bb, que ser\u00e1 el per\u00edodo de juicio que vendr\u00e1 sobre esta tierra.  Leemos el siguiente vers\u00edculo 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor tanto, esperadme, dice el Se\u00f1or, hasta el d\u00eda que me levante para juzgaros; porque mi determinaci\u00f3n es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo ser\u00e1 consumida toda la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tierra en la cual usted y yo vivimos, amigo oyente, se est\u00e1 dirigiendo a su propio juicio.  La mayor\u00eda de sus habitantes no lo creen, pero nos estamos dirigiendo al juicio, y este juicio ser\u00e1 cuando el Se\u00f1or Jesucristo regrese, por segunda vez, a la Tierra.  Comenzar\u00e1 ese per\u00edodo  llamada \u00abGran Tribulaci\u00f3n\u00bb, y finalizar\u00e1 cuando Jesucristo regrese.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a concluir por hoy con ese pensamiento: todos nos tendremos que enfrentar un d\u00eda al Creador, a un Dios vivo y real, que es un Juez justo, y un Padre amante.  Seg\u00fan en qu\u00e9 relaci\u00f3n hemos vivido aqu\u00ed en la Tierra con \u00c9l, si como hijos y parte de Su familia, o como ajenos a Su amor y a Sus mandamientos, nos enfrentaremos a un Juez, o a un Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro pr\u00f3ximo programa pasaremos de la oscuridad de los juicios y los castigos, a la luz de las bendiciones que est\u00e1n guardadas para el pueblo de Dios que, en arrepentimiento y obediencia experimentar\u00e1 la gracia, el amor y la presencia cercana del Dios Omnipotente.  Le invitamos pues, a que nos acompa\u00f1e, y mientras tanto, nos permitimos sugerirle que lea el final de este cap\u00edtulo 3 de Sofon\u00edas.  Esto le ayudar\u00e1 a familiarizarse con su contenido.  Ser\u00e1 entonces, hasta nuestro pr\u00f3ximo programa, estimado oyente, es nuestra oraci\u00f3n que la presencia de Dios se manifieste en su vida y en su hogar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sofon\u00edas 3:1 &#8211; 8 Llegamos hoy, amigo oyente, al \u00faltimo cap\u00edtulo del libro de Sofon\u00edas, el cap\u00edtulo 3. Hemos observado al estudiar los cap\u00edtulos anteriores que el profeta, como portavoz de Dios, utiliz\u00f3 un lenguaje muy descriptivo y claro, para advertirle al pueblo acerca de los juicios futuros que iba a tener que soportar a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-sofonias-31-8\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Sofon\u00edas 3:1-8\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8923","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8923\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}