{"id":8938,"date":"2016-03-07T20:46:19","date_gmt":"2016-03-08T01:46:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hageo-11-4\/"},"modified":"2016-03-07T20:46:19","modified_gmt":"2016-03-08T01:46:19","slug":"estudio-biblico-de-hageo-11-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hageo-11-4\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hageo 1:1-4"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hageo 1:1-3<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, el recorrido que iniciamos en nuestro programa anterior por este breve  libro de Hageo, y como dijimos al principio, usted va a encontrar que este es un libro diferente a cualquiera de los otros que hemos estudiado, y que han sido escritos por los profetas.  Hageo le dio mucho \u00e9nfasis a la Palabra del Se\u00f1or.  Vamos a leer el vers\u00edculo 1 que ya le\u00edmos anteriormente, de este cap\u00edtulo 1 de Hageo, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el a\u00f1o segundo del rey Dar\u00edo, en el mes sexto, en el primer d\u00eda del mes, vino palabra de Jehov\u00e1 por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Jud\u00e1, y a Josu\u00e9 hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o segundo del rey Dar\u00edo, en el mes sexto, en el primer d\u00eda del mes.   El profeta nos dio la fecha  precisa de esta profec\u00eda, que fue el 1 de Septiembre del a\u00f1o 520 AC, en el calendario jud\u00edo. Este libro del profeta Hageo nos facilita su comprensi\u00f3n al comentar esas fechas exactas.  Como mencionamos en la introducci\u00f3n, las fechas est\u00e1n relacionadas con el gobernante no jud\u00edo llamado Dar\u00edo.  Las fechas no estaban relacionadas con el rey de Israel o de Judea porque Hageo las escribi\u00f3 durante \u00abel tiempo de los Gentiles\u00bb(o de las naciones), que comenz\u00f3 con la cautividad en Babilonia y contin\u00faa hasta el d\u00eda de hoy.  El Se\u00f1or Jesucristo dijo, siglos m\u00e1s tarde, y hablando sobre los israelitas: \u00abY caer\u00e1n  a filo de espada, y ser\u00e1n llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusal\u00e9n ser\u00e1 hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hageo continu\u00f3 y escribi\u00f3: Vino palabra del Se\u00f1or por medio del profeta Hageo.  A medida que estudiemos este breve libro nos encontraremos reiteradamente con esta frase que hace referencia a la Palabra de Dios.  Hageo aclar\u00f3 y explic\u00f3 que \u00e9l no comunicaba sus propios pensamientos si no que anunciaba la Palabra de Dios para su pueblo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vino palabra del Se\u00f1or por medio del profeta Hageo a Zorobabel, hijo de Salatiel.  El nombre Zorobabel significa \u00absembrado en Babilonia\u00bb.  Zorobabel  naci\u00f3 en la cautividad, en Babilonia.  Su nombre no era hebreo sino pagano.  \u00c9l pertenec\u00eda al linaje de David, el nieto de Joacim (1 Cr\u00f3nicas 3:17, 19), y fue nombrado por Ciro como gobernador de Judea (Esdras 5:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y continu\u00f3 Hageo: Hijo de Salatiel, gobernador de Jud\u00e1 y a Josu\u00e9 hijo de Josadac, sumo sacerdote.  Josadac era el Sumo Sacerdote durante el tiempo de la invasi\u00f3n babil\u00f3nica (1 Cr\u00f3nicas 6:15).  \u00c9ste sacerdote era el personaje religioso m\u00e1s relevante, y como podemos observar, Dios env\u00edo su mensaje primeramente a los l\u00edderes, a los gobernantes civiles y a los religiosos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los Israelitas por fin regresaron de la cautividad en Babilonia a su propia tierra, regresaron con gran entusiasmo, con grandes planes para reedificar el templo.  Pero se encontraron con obst\u00e1culos gigantes que requer\u00edan esfuerzos y sacrificios enormes.  Despu\u00e9s de haber sufrido ese tiempo de privaci\u00f3n, de arduo y esforzado trabajo, el pueblo comenz\u00f3 a sentirse muy desanimado al intentar  reedificar el templo.  Las dificultades aumentaban y parec\u00edan insalvables.  Por lo tanto, comenzaron a analizar y racionalizar su situaci\u00f3n hasta decidir que no era el tiempo de reedificaci\u00f3n.  En otras palabras, el pueblo jud\u00edo trat\u00f3 de consolarse pensando que por las dificultades que enfrentaban, evidentemente no era Dios quien deseaba que realizasen esa tarea.  Hab\u00eda llegado a colocar los fundamentos del templo, pero la oposici\u00f3n de los Samaritanos era tan fuerte que simplemente pararon todas las obras con la siguiente excusa \u00abbueno, todav\u00eda no ha llegado el tiempo apropiado\u00bb.  Continuemos nuestra lectura con el vers\u00edculo 2 de este primer cap\u00edtulo del libro del profeta Hageo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha hablado el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado a\u00fan el tiempo, el tiempo de que la casa del Se\u00f1or sea reedificada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted lee el libro de Nehem\u00edas, ver\u00e1 que cuando los israelitas estaban reconstruyendo las murallas de Jerusal\u00e9n, se enfrentaron con una oposici\u00f3n tremenda. Bueno, pues ellos tuvieron la misma clase de oposici\u00f3n cuando se encontraban reedificando el templo, hasta tal extremo que el pueblo lleg\u00f3 a pensar que ese no era el tiempo ni el momento adecuado para emprender esta gran tarea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que Dios dijo: Este pueblo dice. Generalmente Dios se refer\u00eda a Su pueblo como Mi pueblo, pero en esta ocasi\u00f3n no lo hizo as\u00ed. Con este cambio de actitud El quiso dar a entender que El desconoc\u00eda a aquella gente, que no se estaban comportando como si fueran Su pueblo, y que estaba disgustado con ellos. Estaban viviendo fuera de la esfera de Su Voluntad, y estaban encubriendo su desobediencia con una excusa que pretend\u00eda ser piadosa,  diciendo que ese no era el momento conveniente para reedificar la casa del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que el profeta Hageo iba a comunicarles indudablemente les molestar\u00eda. Iba a colocar el bistur\u00ed divino en la llaga, en ese lugar sensible en el cual El toc\u00f3 sus vidas, as\u00ed como toca hoy la Palabra de Dios las vidas de muchos creyentes. \u00bfPor casualidad no habr\u00e1 usted o\u00eddo decir a alg\u00fan creyente que ha abandonado una tarea o que desisti\u00f3 de ir a un determinado lugar porque no era la voluntad de Dios? Generalmente algunos creyentes alegan que el Se\u00f1or los gui\u00f3 a hacer alguna otra cosa que no hab\u00edan previsto hacer. Algunas veces este tipo de razonamiento oculta una excusa que cubre muchas omisiones y abandono de responsabilidades. De esta manera resulta f\u00e1cil evadirse de realizar cierta tarea cuando al realizarla aparecen dificultades. En algunos proyectos, a veces, algunos comienzan a racionalizar la situaci\u00f3n, llegando a la conclusi\u00f3n de que son partidarios de no hacer nada, y que tanto el esfuerzo como el dinero deber\u00edan invertirse de otra manera. En el relato B\u00edblico que nos ocupa, cuando el pueblo comenz\u00f3 a reedificar el templo y los trabajos se complicaron, llegando a ser muy arduos, lo primero que se les ocurri\u00f3 decir fue: \u00abeste no es tiempo del Se\u00f1or para llevar a cabo esta reedificaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo al cual se estaba dirigiendo el profeta Hageo racionaliz\u00f3 la situaci\u00f3n de la misma manera. Fue como si Dios hubiera quitado el vendaje para dejar al descubierto la llaga que all\u00ed se encontraba.  Y usted puede estar seguro de que dicho vendaje no era una de esas tiritas que se despegan f\u00e1cilmente de una herida, sin causar dolor.  \u00c9l lo arranc\u00f3 de la herida, y les debi\u00f3 doler mucho. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, aqu\u00ed tenemos el mensaje n\u00famero 1, entregado el 1 de  Septiembre del a\u00f1o 520 A.C. (en el orden en el que lo incluimos en nuestro Bosquejo General, presentado en nuestro programa anterior.) Escuchemos lo que el profeta les respondi\u00f3 aqu\u00ed en los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces vino palabra del Se\u00f1or por medio del profeta Hageo, diciendo: \u00bfEs para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa est\u00e1 desierta?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los miembros de este pueblo que hab\u00edan dicho que aquel no era el momento para reedificar la casa del Se\u00f1or, hab\u00edan construido sus propias casas. O sea, que para sus propias necesidades de vivienda, s\u00ed, era el momento de construir. Y adem\u00e1s, el Se\u00f1or destac\u00f3 que sus casas eran artesonadas, es decir, que estaban hermosamente decoradas, y que ofrec\u00edan un aspecto lujoso. As\u00ed que durante 15 a\u00f1os, mientras estaban edificando sus c\u00f3modas y bien construidas casas, la casa del Se\u00f1or hab\u00eda permanecido en ruinas. El contraste era demasiado evidente, pero a aquel pueblo debi\u00f3 parecerle la cosa m\u00e1s natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que aqu\u00ed nos resulta sorprendente leer acerca de aquella parad\u00f3jica situaci\u00f3n, es algo bastante generalizado en la actualidad. Hay personas que se comprometen a realizar diversas tareas o a apoyar diversos esfuerzos de desarrollo de la obra cristiana, pero apenas comienzan  a aparecer dificultades, r\u00e1pidamente se plantean dudas sobre la viabilidad de un proyecto o simplemente deciden que aquello a lo cual se hab\u00edan comprometido no constitu\u00eda la voluntad del Se\u00f1or. Ahora bien, cuando hay promesa o un proyecto que beneficia a los intereses propios, de una persona o de una familia, aunque aparezcan dificultades y no se vean claras las implicaciones econ\u00f3micas, los creyentes contin\u00faan adelante llevando a cabo lo que se hab\u00edan propuesto originalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, y teniendo en cuenta la precariedad del entorno y la escasez de medios adecuados en la zona en que se encontraban, nos preguntamos c\u00f3mo en los tiempos del profeta Hageo los israelitas pudieron construir casas tan lujosamente decoradas. Seguramente se enfrentaron con grandes dificultades de suministro de materiales, y de mano de obra, etc., pero qued\u00f3 claro que no estaban dispuestos a hacer frente a los mismos problemas para edificar la casa del Se\u00f1or. Por ello y como dijimos anteriormente, la excusa que manifestaron fue que tal empresa, en aquel momento, no formaba parte de la voluntad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo ello produce cierto cansancio escuchar este tipo de excusas para no realizar acciones que constituyen la voluntad de Dios. A veces se interpreta que porque algo es duro y dif\u00edcil, porque nos va a costar algo de nuestro esfuerzo, tiempo y recursos, entonces no puede ser la expresi\u00f3n de la voluntad de Dios. Con toda seguridad, esa no es la forma de interpretar la voluntad divina para nuestras vidas. En algunas ocasiones, la voluntad del Se\u00f1or implica problemas y dificultades. Solo tenemos que leer un poco de historia y repasar la vida de grandes siervos de Dios de la historia B\u00edblica y de los siglos de historia del cristianismo, para comprobar que algunos l\u00edderes elegidos por Dios no tuvieron ciertamente una vida libre de decepciones, privaciones y no pocas aflicciones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos preguntamos, qu\u00e9 dir\u00eda Abraham a las personas de nuestra generaci\u00f3n, por cuyas mentes cruza el siguiente pensamiento: \u00abno, no es posible que \u00e9sta sea la voluntad de Dios para mi vida\u00bb. El patriarca Abraham viv\u00eda en la ciudad de Ur de los Caldeos.  Este hombre, que iba a ser el padre de los israelitas ten\u00eda una posici\u00f3n econ\u00f3mica pr\u00f3spera, y por lo tanto c\u00f3moda, en aquella sociedad. En aquellos tiempos aquella sociedad, caracterizada por un progreso constante y en la cual las personas de grandes recursos pod\u00edan disfrutar de los mejores lujos de esa \u00e9poca.  Un d\u00eda Dios le dijo que saliera de aquella ciudad. Para el patriarca habr\u00eda sido f\u00e1cil racionalizar la situaci\u00f3n, pensando en las siguientes posibilidades: que \u00e9l no hab\u00eda interpretado correctamente el mensaje del Se\u00f1or; que El no le pedir\u00eda que dejara ese lugar de residencia; que no le hab\u00eda permitido prosperar y desarrollar una familia en una sociedad de tanta abundancia para despu\u00e9s, repentinamente, ordenarle que abandonara todo lo que no se pudiera llevar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero amigo oyente, en este sentido, los ejemplos se multiplican, y hay miles de misioneros que dejaron sus propios pa\u00edses de origen, en los cuales viv\u00edan una vida digna. Muchos de ellos con t\u00edtulos acad\u00e9micos o que se destacaron en las \u00e1reas de la teolog\u00eda, la filosof\u00eda, la ciencia y la ense\u00f1anza B\u00edblica. Y en la actualidad se encuentran por los campos misioneros de la casi totalidad de los pa\u00edses de la tierra. Muchos de ellos viven en zonas eminentemente conflictivas, cuyos pueblos experimentan grandes convulsiones sociales, y en donde existen graves problemas de orden p\u00fablico o de seguridad. En muchos casos las condiciones ambientales o clim\u00e1ticas, o las tragedias de la pobreza, no garantizan ni la buena salud ni la supervivencia. As\u00ed es que hombres y mujeres est\u00e1n realizando grandes sacrificios. Est\u00e1n llevando a cabo peque\u00f1os y grandes proyectos, con escasez de colaboradores, de medios humanos, de recursos, muchas veces en precarias condiciones de salud, y en zonas donde son incluso vigilados o perseguidos por proclamar su fe \u00bfPor qu\u00e9 persisten ellos denodadamente en tareas que, humanamente hablando, parecen imposibles de lograr?  Porque un d\u00eda sintieron el llamado de Dios a la obra misionera y creyeron que esa era la voluntad del Se\u00f1or para sus vidas, es decir, que proclamaran el mensaje de salvaci\u00f3n y las verdades del Evangelio en diversas naciones del mundo. Pero en muchas ocasiones, el llamado a una vida dedicada a Dios no requiere el trasladarse a otros pueblos del mundo sino que consiste en simplemente consagrar nuestro tiempo dentro de los ministerios de una iglesia o congregaci\u00f3n, o en obras y proyectos de toda \u00edndole que manifiesten a las personas el amor de Dios por la humanidad. Nos preguntamos si no habr\u00e1 muchos cristianos que habr\u00e1n deso\u00eddo ese mandato de Jesucristo, optando por una vida c\u00f3moda, que no requiriera enormes esfuerzos o sacrificios, ni enfrentarse con oposici\u00f3n o la persecuci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 3 y 4 que ya hemos le\u00eddo, podemos observar que el profeta Hageo estaba dejando en claro que \u00e9stas no eran sus propias palabras, sino que eran las Palabras de Dios. Quiz\u00e1s estas palabras del profeta deber\u00edan conducirnos a formularnos una pregunta cr\u00edtica sobre nuestra propia vida: \u00bfcu\u00e1nto de nuestros recursos y tiempo estamos gastando o dedicando para nosotros mismos, y cu\u00e1nto estamos haciendo para Dios y Su obra? Como vemos, este mensaje del profeta, que es realmente el mensaje de Dios, y que expresa Su Voluntad para los Suyos, contiene una apelaci\u00f3n a la responsabilidad de cada uno de los creyentes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s hacemos referencia a la excusa expresada por los israelitas: \u00abeste no es precisamente el momento apropiada para reedificar la casa del Se\u00f1or\u00bb. Pero como leemos en este relato B\u00edblico, Dios les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEntonces, c\u00f3mo ten\u00e9is tiempo para arreglar vuestras propias casas?\u00bb En aquellos d\u00edas, y despu\u00e9s de ellos a trav\u00e9s de la historia de la iglesia, ha habido mucha hipocres\u00eda en casos similares. La parad\u00f3jica actitud de aquellos israelitas del tiempo de Hageo se ha vista reproducida en todas las generaciones de cristianos desde aquellos tiempos sin excluir, por supuesta a la generaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hab\u00edamos afirmado que el mensaje de Hageo molestar\u00eda y crear\u00eda desagrado entre sus oyentes. Aquel profeta nunca busc\u00f3 los halagos ni la popularidad, Su llamado de atenci\u00f3n debi\u00f3 dejar la sensaci\u00f3n que produce en nosotros el sonido de un despertador, que nos transmite urgencia y nos despierta de la comodidad del sue\u00f1o. Resulta interesante comprobar que cada vez  fabrican estos aparatos de manera que emitan los sonidos m\u00e1s agradables, e incluso graciosos, para mitigar el impacto desagradable que nos producen. Vivimos en una sociedad que no desea ser despertada de su letargo espiritual, y a la que desagrada que molesten con consejos, mensajes de advertencia o alarmas de peligros. Un famoso personaje B\u00edblico, Juan el Bautista, perdi\u00f3 su cabeza por intentar despertar la conciencia de una sociedad y por las calamidades que les anunci\u00f3. Porque su mensaje trastocaba el estado de inmoralidad y corrupci\u00f3n en que estaba sumida aquella sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tiempos de Hageo el pueblo acababa de salir del cautiverio de Babilonia y el mensaje del profeta les perturbaba la tranquilidad que, despu\u00e9s de a\u00f1os de esclavitud, cre\u00edan tener derecho a disfrutar. El profeta entonces se encontraba en una situaci\u00f3n dif\u00edcil: como dir\u00edamos popularmente, estaba entre la espada y la pared. Sin embargo, y con elocuencia, intent\u00f3 despertar y motivar a su pueblo para que llevara a cabo una empresa que honrar\u00eda el nombre de Dios, y su m\u00e9todo fue muy peculiar, aunque no fue original en absoluto. Tal m\u00e9todo no se utiliza en nuestros d\u00edas, pero es innegable que sus principios son efectivos para todos los tiempos, incluso en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, amigo oyente, vamos a detenernos aqu\u00ed por hoy.  Dios mediante, en nuestro pr\u00f3ximo programa veremos c\u00f3mo el profeta llev\u00f3  a cabo sus prop\u00f3sitos y continuaremos nuestro estudio de este breve libro de Hageo.  Mientras tanto, le sugerimos que usted lea todo este cap\u00edtulo 1 de Hageo para familiarizarse con su contenido y comprender mejor el alcance de las reformas que aquel siervo de Dios quiso impulsar, transmitiendo con valent\u00eda un mensaje de dif\u00edcil aceptaci\u00f3n, impopular e inquietante, pero que aun hoy se\u00f1ala importantes carencias de nuestra vida cristiana pr\u00e1ctica. Y reiteramos nuestro deseo de mantener un contacto fluido con nuestros oyentes. Nuestro tiempo disponible no nos permite contestar preguntas concretas en el tiempo de emisi\u00f3n del programa. As\u00ed que le animamos a ponerse en contacto con nosotros en las direcciones y tel\u00e9fono que se indicar\u00e1n al final del programa. Si surgen dudas, tendremos la oportunidad de aclararlas. Y si algo que hayamos dicho al exponer las Sagradas Escrituras ha producido un efecto positivo en su vida, provey\u00e9ndole consuelo y ayuda espiritual, nos alegrar\u00e1 tener noticias suyas, Continuaremos, pues, juntos, esta etapa en la cual nos encontramos de este extenso viaje que estamos realizando \u00aba trav\u00e9s de la Biblia\u00bb, esperando que estos estudios sean de inspiraci\u00f3n, est\u00edmulo y fortaleza en su vida diaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hageo 1:1-3 Continuamos hoy, amigo oyente, el recorrido que iniciamos en nuestro programa anterior por este breve libro de Hageo, y como dijimos al principio, usted va a encontrar que este es un libro diferente a cualquiera de los otros que hemos estudiado, y que han sido escritos por los profetas. 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