{"id":8942,"date":"2016-03-07T20:46:28","date_gmt":"2016-03-08T01:46:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hageo-23-4\/"},"modified":"2016-03-07T20:46:28","modified_gmt":"2016-03-08T01:46:28","slug":"estudio-biblico-de-hageo-23-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hageo-23-4\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Hageo 2:3-4"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Hageo  2:3 &#8211; 4<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, recorriendo el libro del profeta Hageo, que se encuentra en el Antiguo Testamento. En anteriores programas vimos que este breve libro, de s\u00f3lo dos cap\u00edtulos, es eminentemente pr\u00e1ctico y, aunque fue escrito hace 5 siglos antes de JC, contiene ense\u00f1anzas profundas que podemos aplicar en nuestra vida diaria.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Hageo, inspirado por el Esp\u00edritu de Dios, fue el mensajero elegido para hacerle llegar al pueblo de Israel un mensaje de amonestaci\u00f3n y reproche de parte de Dios.  Mientras estuvieron en la cautividad como esclavos de los Babilonios, el pueblo hab\u00edan prometido a Dios que si les devolviera a su tierra, ellos iban a reconstruir el templo que hab\u00eda sido destruido por los enemigos.  Pero, despu\u00e9s de su regreso \u00fanicamente se ocuparon de edificar, cuidar y adornar sus propias casas, y se olvidaron de sus promesas.  Fue entonces que el profeta Hageo intervino, por  mandato de Dios, y les habl\u00f3 severamente sobre su indolencia, olvido y ego\u00edsmo. Despu\u00e9s de recriminarles su apat\u00eda por los asuntos relacionados con Dios y con la construcci\u00f3n de Su casa, se produjo un cambio dr\u00e1stico en el pueblo.  Recapacitaron, se arrepintieron y pusieron manos a la obra.   Se comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo, y el mismo pueblo que s\u00f3lo unos d\u00edas antes se hab\u00eda excusado diciendo \u00abque no hab\u00eda llegado el tiempo apropiado o propicio\u00bb, ahora reaccion\u00f3, porque Dios le dijo: Ha llegado el tiempo.  Inmediatamente obedecieron a Dios y comenzaron a trabajar juntos en la edificaci\u00f3n de la casa del Se\u00f1or.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras de la construcci\u00f3n iban avanzando; todo el pueblo colaboraba, pero  comenzaron a surgir situaciones inesperadas que llegaron a desanimar a la gente. Algunos de las personas m\u00e1s ancianas ten\u00edan grabadas en su memoria el esplendor del primer templo, y recordaban la \u00e9poca cuando all\u00ed se erig\u00eda el templo de Salom\u00f3n.  Esa construcci\u00f3n era como una joya, hermosa en su construcci\u00f3n y valiosa por sus preciosos adornos.  Mencion\u00e1bamos en el programa anterior que hoy ese edificio podr\u00eda costar, un equivalente entre 5 y 20 millones de d\u00f3lares.  Entre los materiales utilizados hab\u00eda una enorme cantidad de piedras preciosas, de oro,  plata, y maderas y metales valiosos.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan leemos en el texto b\u00edblico, el edificio que se comenz\u00f3 a levantar estaba hecho en gran parte de las maderas que tuvieron que bajar de las cercanas monta\u00f1as.  Este templo era completamente diferente, no iba a ser un gran edificio, desde el punto de vista arquitect\u00f3nico.  Por su sencillez, la casa de Dios no resultaba nada impresionante.  Eso fue la causa del descontento; los ancianos comenzaban a llorar y a gemir, inmersos en sus amargos recuerdos al rememorar el esplendor y la hermosura deslumbrante del templo anterior.  Sin embargo, los j\u00f3venes estaban felices, regocij\u00e1ndose, y llenos de j\u00fabilo.  Hab\u00eda un gran abismo de separaci\u00f3n entre estas generaciones.  Los ancianos, curtidos por el tiempo y las terribles experiencias en la cautividad, recordaban con melancol\u00eda los pasados tiempos, que seg\u00fan ellos, hab\u00edan sido mejores que los presentes.  Pero la juventud s\u00f3lo ve\u00eda su presente, anhelaba disfrutar la libertad y la oportunidad de volver a construir un porvenir.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa situaci\u00f3n de descontento y cr\u00edtica interna lleg\u00f3 a da\u00f1ar el \u00e1nimo y la perseverancia de aquellos que estaban involucrados en la construcci\u00f3n; era como un cubo de agua fr\u00eda, que empa\u00f1aba el esp\u00edritu festivo con el que emprend\u00edan las obras del nuevo templo.  Las quejas, los lamentos y las cr\u00edticas de los ancianos caus\u00f3 impacto entre la gente, y el entusiasmo inicial, por el empuje del profeta Hageo, estaba desapareciendo.  Pero Dios no era indiferente ante esa situaci\u00f3n contradictoria, y le dio una palabra espec\u00edfica a Hageo para que la transmitiese a Su pueblo.  Vamos a leer el vers\u00edculo 3 del cap\u00edtulo 2 del libro de  Hageo: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQui\u00e9n ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y c\u00f3mo la veis ahora? \u00bfNo es ella como nada delante de vuestros ojos?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios vio que ellos estaban comparando los dos templos, el que hab\u00eda construido Salom\u00f3n con gran esplendor y derroche de adornos, una obra de arte que caus\u00f3 la admiraci\u00f3n y la envidia de los pueblos vecinos, y ahora \u00e9ste nuevo templo, m\u00e1s sencillo, sin grandes pretensiones; no podr\u00eda compararse el uno con el otro.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, que conoc\u00eda bien los corazones, intervino por medio de su mensajero Hageo.  Les dio la raz\u00f3n, en que no se pod\u00eda comparar una casa con la otra, una circunstancia pasada, con las condiciones actuales a las que ellos enfrenaban. Sigamos leyendo el siguiente vers\u00edculo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPues ahora, Zorobabel, esfu\u00e9rzate, dice Jehov\u00e1; esfu\u00e9rzate tambi\u00e9n, Josu\u00e9 hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad \u00e1nimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehov\u00e1, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 vers\u00edculo maravilloso, y qu\u00e9 mensaje tan tierno y preocupado.  Fue una palabra de \u00e1nimo y aliento de parte de Dios, el que les transmiti\u00f3 Hageo.  El desaf\u00edo de Dios fue un reto doble.  Tres veces dijo Dios: Esfu\u00e9rzate.  \u00c9l envi\u00f3 esa palabra al gobernante Zorobabel: Esfu\u00e9rzate.  Igualmente al l\u00edder religioso le envi\u00f3 el mensaje: Esfu\u00e9rzate.  Y al pueblo, tambi\u00e9n lo nombr\u00f3, para que Hageo le transmitiera el mensaje \u00abcobrad \u00e1nimo\u00bb.  Dios quer\u00eda que nadie se sintiera excluido por diferente que fuese su condici\u00f3n, o situaci\u00f3n: todos ten\u00eda que esforzarse, desde el gobernante, pasando por la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda religiosa, hasta el pueblo m\u00e1s llano, \u00a1esforzaos!  Dios ten\u00eda tal preocupaci\u00f3n por Su pueblo que le envi\u00f3 un mensaje tan sencillo, expresado de una manera tan cercana y cari\u00f1osa.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el Ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n escribi\u00f3 unas palabras de mucho aliento en su ep\u00edstola a los  Efesios.  En un mundo tan grande, tan complicado y conflictivo que nos ha tocado vivir, \u00bfqu\u00e9 puede servirnos de aliento, est\u00edmulo y \u00e1nimo?  Los hijos de Dios, los que hemos cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, muchas veces desfallecemos al sentir que \u00abnadamos contra corriente\u00bb, nos agotamos en el esfuerzo de mantener nuestra \u00e9tica cristiana;  creemos que somos pocos en n\u00famero, en medio de una sociedad post-cristiana y post-moderna.   \u00bfCu\u00e1l es la respuesta para esa circunstancia?  Aqu\u00ed tenemos la respuesta de Dios, por medio del ap\u00f3stol Pablo que escribi\u00f3 en el cap\u00edtulo 6, vers\u00edculo 10: Por lo dem\u00e1s, hermanos m\u00edos, fortaleceos en el Se\u00f1or, y en el poder de su fuerza.  (Ef. 6:10).  Esa advertencia, o consejo de Pablo es vital para cada hijo de Dios: nosotros no podemos hacer nada por nuestras propias fuerzas, deseos o voluntad.  Pero es el poder de Dios, quien quiere y puede hacer mucho.  Fortaleceos en el Se\u00f1or.  \u00a1Que maravilloso descanso!  Encontramos ese mismo pensamiento en la ep\u00edstola a los Hebreos, cap\u00edtulo 11, vers\u00edculo 34: Apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ej\u00e9rcitos extranjeros.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, a trav\u00e9s de toda la historia de la humanidad ha usado a personas d\u00e9biles y situaciones que humanamente estaban perdidas para mostrar Su poder y gloria.   Dios no busca, o necesita espaciosos edificios, bien adornados, esas grandes y hermosas catedrales con magn\u00edficas obras de arte.  La grandiosidad de un templo no garantiza de que todos los que asisten a alg\u00fan servicio religioso genuinamente asisten para acercarse a Dios, o sientan un profundo deseo de conocerle m\u00e1s y mejor.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo que, estimado amigo oyente, en el estudio que hoy nos ocupa encontramos una palabra de aliento: podemos, y debemos, ser fortalecidos en el Se\u00f1or.  El Ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n hizo la misma recomendaci\u00f3n cuando  escribi\u00f3 al joven predicador Timoteo, en el cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 1 de su segunda ep\u00edstola a Timoteo: Tu, pues, hijo m\u00edo, esfu\u00e9rzate en la gracia que es en Cristo Jes\u00fas.  Timoteo era un hijo espiritual de Pablo, pero Pablo le record\u00f3, que como un hijo de Dios, deb\u00eda esforzarse, pero que la fuerza y la gracia estaban en Jesucristo.  Hay muchas personas que repiten una y otra vez: \u00abS\u00ed, soy un hijo, una hija de Dios, pero en realidad soy tan insignificante, no soy nadie, tengo poco y soy poca cosa; mi trabajo y mi vida son insignificantes, lo que hago no tiene mayor trascendencia\u00bb.  Estimado amigo oyente, si usted piensa en estos t\u00e9rminos de s\u00ed mismo, y de su vida, entonces tenemos buenas noticias.  El enemigo de su alma, el diablo, est\u00e1 sembrando semillas de incredulidad y desconfianza en su mente y coraz\u00f3n.  El \u00fanico que es capaz para determinar nuestro valor, es Dios, quien utiliza una vara de medir distinta a la que usamos nosotros cuando evaluamos o juzgamos a un persona.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios tiene una escala de valores muy distinta a la nuestra y Su regla de medir es completamente diferente.  \u00c9l no juzga el tama\u00f1o, o la importancia de lo que hacemos para \u00c9l;  a Dios no le podemos impresionar con nada de lo que hagamos.  Dios ve en lo profundo de nuestro coraz\u00f3n y conoce la verdad sobre nosotros, Sus hijos amado.  A Dios lo que verdaderamente Le importa es lo que el ap\u00f3stol Pablo explic\u00f3 tan claramente en la Primera carta a los Corintios, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 13: Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (1 Corintios 16:13).  Pablo estaba hablando a los creyentes en Corinto, a personas muy nuevas en la fe de Jesucristo, a las que compar\u00f3 con ni\u00f1os reci\u00e9n nacidos, lactantes, que s\u00f3lo pueden recibir \u00ableche espiritual\u00bb; es decir, que s\u00f3lo comprend\u00edan los temas m\u00e1s b\u00e1sicos de la Fe.  Pablo les estaba animando a salir de sus cunas y que crecieran, para llegar a ser fuertes en el Se\u00f1or.  \u00a1C\u00f3mo necesitamos en nuestros d\u00edas a creyentes en Jesucristo, maduros, equilibrados, con los pies en la tierra, pero con el coraz\u00f3n y la mente en los asuntos de Nuestro Padre Celestial!  El ap\u00f3stol volvi\u00f3 a escribir en su segunda ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 10, vers\u00edculo 4: Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucci\u00f3n de fortalezas.  (2 Corintios 10:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo oyente, \u00bfsab\u00eda que cuando nos sentimos d\u00e9biles, insuficientes o poca cosa para enfrentar los retos de la vida, Dios ha prometido que \u00c9l tomar\u00e1 el control, el tim\u00f3n de nuestra barca, y nos puede hacer fuertes y valientes?  El Dr. McGee, autor de los manuscritos originales de este programa coment\u00f3 muchas veces: \u00abyo le he dicho al Se\u00f1or muchas veces: \u00abDios, si las personas que acuden al estudio b\u00edblico renueven su fe y compromiso contigo, es porque T\u00fa los convenciste, porque Tu obraste.  S\u00f3lo T\u00fa puedes lograrlo, porque T\u00fa y yo sabemos, que yo no puedo hacer nada, me siento incapaz para convencer a nadie\u00bb.  El Ap\u00f3stol Pablo, continu\u00f3 diciendo en su Segunda ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 10, vers\u00edculos 5 y 6:\u00bbDerribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos de Dios debemos mostrar nuestro amor a Dios ejercitando continuamente nuestra obediencia total a Sus mandatos, a Sus leyes, a Su Pacto con nosotros, Sus hijos. Por ello, una y otra vez, la Palabra de Dios nos recuerda que debemos \u00abesforzarnos\u00bb.  Y Dios envi\u00f3 este mismo mensaje a Su pueblo, por el profeta Hageo, reconociendo que el templo que estaban construyendo no era tan impresionante como el anterior, tan magn\u00edfico y deslumbrante.  Dios les dijo: \u00abYo s\u00e9 todo eso, s\u00f3lo te mando que te esfuerces.  Ese es mi reto\u00bb.  Dios reiter\u00f3 ese mandato tres veces, para darle toda la importancia que para \u00c9l ten\u00eda, pero a\u00f1adi\u00f3 algo m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continu\u00f3 diciendo: Y trabajad.  Dios encarga a cada hijo suyo una tarea, algo para hacer, algo que Le glorifique, algo que ayude a extender el Reino de Dios en esta Tierra.   Quiz\u00e1 nos pueda parecer que la obra o tarea de otro cristiano es m\u00e1s importante, m\u00e1s glamorosa, m\u00e1s interesante.  Pero s\u00f3lo ser\u00e1 Dios quien determine qui\u00e9n est\u00e1 haciendo la mejor obra.  La Palabra de Dios ense\u00f1a que cuando lleguemos al Cielo, veremos que muchas personas a las quiz\u00e1 en la Tierra consider\u00e1bamos como peque\u00f1as e insignificantes, all\u00ed nos sorprender\u00e1 por la importancia que Dios les dar\u00e1.  El Dios Todopoderoso es el \u00fanico que puede juzgar y determinar la importancia real de cada persona y de su obra.  En el Cielo, en la presencia de Dios, nos llevaremos m\u00e1s de una sorpresa, porque Dios ve y eval\u00faa con otra m\u00e9trica que no tiene nada que ver con la nuestra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSabe, amigo oyente?  Alg\u00fan d\u00eda, cuando Dios lo estime oportuno, llegaremos a la misma presencia de Dios.  All\u00ed se nos revelar\u00e1n muchos misterios, y recibiremos el premio a nuestra fidelidad y obediencia, la \u00abcorona de la vida\u00bb.  Pero all\u00ed tambi\u00e9n se revelar\u00e1 si fuimos fieles a la comisi\u00f3n, o la obra que Dios nos hab\u00eda encomendado.  Dios espera que todos Sus hijos sean fieles testigos en medio de sus familias, o en medio del entorno profesional; a algunos el Se\u00f1or los llama a tareas m\u00e1s visibles, y a otros les encomienda trabajos m\u00e1s discretos.  Pero un d\u00eda recibiremos el premio de nuestra fidelidad, y Dios evaluar\u00e1 nuestra obediencia en lo grande, y en lo peque\u00f1o.  Y, amigo oyente, creemos que nuestros ojos van a ser abiertos, para ver con los ojos de Dios, el d\u00eda cuando estemos ante la presencia del Se\u00f1or.  \u00c9l mand\u00f3 claramente: Esfu\u00e9rzate y trabajad.  \u00a1Seamos fieles en la obra que Dios nos ha dado para  hacer!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y este vers\u00edculo 4 del segundo cap\u00edtulo de este libro de Hageo que estamos estudiando termina con esta hermosa palabra de \u00e1nimo y de est\u00edmulo: Porque yo estoy con vosotros, dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos pensamientos en este interesante cap\u00edtulo dos, especialmente en esta frase que ahora estamos leyendo; y vamos a dedicarle alg\u00fan tiempo.  Porque yo estoy con vosotros, dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos recordar que la Gloria de Dios se hab\u00eda apartado del primer templo, de ese hermoso e impresionante templo construido por el rey Salom\u00f3n; eso ocurri\u00f3 alg\u00fan tiempo antes de la destrucci\u00f3n de la casa de Dios.  Creemos que el alejamiento de Dios de Su templo ocurri\u00f3 durante el reino de Manas\u00e9s.  Este gobernante era un hombre depravado y vicioso, y durante su reino la naci\u00f3n de Israel toc\u00f3 fondo, descendi\u00f3 al abismo m\u00e1s profundo.  La gloria de Dios, la Shekin\u00e1, la visible presencia de Dios, se apart\u00f3 unos 125 a\u00f1os antes de su destrucci\u00f3n por los babil\u00f3nicos.  Los ancianos que recordaban la gloria del primer templo s\u00f3lo pensaban en el esplendor exterior del templo, pero la Gloria de Dios ya hab\u00eda abandonado el templo mucho tiempo antes. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, en Jerusal\u00e9n, en el mismo lugar donde hace muchos siglos se encontraba enclavado el templo, se ha edificado la mezquita de Omar, que tiene una espectacular c\u00fapula dorada.  A los visitantes que llegan a Jerusal\u00e9n les deslumbra el destello de esa c\u00fapula.  Se puede apreciar toda la belleza de esa mezquita desde el Monte de los Olivos, desde Sion.  Al observar esa impresionante mezquita musulmana, la imaginaci\u00f3n nos lleva a pensar en la magnificencia e importancia del templo que ocup\u00f3 en siglos pasados ese mismo lugar, incomparable con ninguna otra construcci\u00f3n hecha por los manos del hombre.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que, comparando los ancianos el recordado templo de Salom\u00f3n, con la construcci\u00f3n que se estaba levantando ante sus ojos, su desconsuelo era profundo.  Pero, amigo oyente, lo m\u00e1s importante fue que la gloria Shekin\u00e1, la presencia de Dios, ya no estaba all\u00ed; se hab\u00eda apartado.  Esta nueva construcci\u00f3n que se estaba edificando se llam\u00f3 el templo de Zorobabel, que m\u00e1s tarde fue derribado por el rey Herodes.   Herodes construy\u00f3 un hermoso templo en su lugar, el mismo que Jesucristo visit\u00f3 en muchas ocasiones. Ese templo nunca fue finalizado, y en a\u00f1o 70 D.C., Tito, con su ej\u00e9rcito romano lo destruy\u00f3.  S\u00f3lo quedaron las impresionantes piedras del famoso \u00abMuro de las Lamentaciones\u00bb, como un recuerdo de aquella grandiosidad.  El Se\u00f1or Jesucristo siempre contempl\u00f3 el Templo como la Casa de Dios, como una sola, y no como tres templos sucesivos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La casa que el pueblo construy\u00f3 en los tiempos de Hageo estuvo en la misma l\u00ednea con la construcci\u00f3n que siglos m\u00e1s tarde encontrar\u00eda el  Se\u00f1or Jes\u00fas y al que visit\u00f3 muchas veces durante Su ministerio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, meditemos por un momento sobre la persona de Jesucristo.  \u00c9l era la gloria Shekin\u00e1 de Dios.  \u00c9l era Dios manifestado en la carne, en su humanidad.  De \u00c9l Juan dijo: Contemplamos su gloria.  Jesucristo entr\u00f3 muchas veces en el templo de Herodes, pero tuvo que limpiarlo porque all\u00ed no estaba la Shekin\u00e1, la Gloria de Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios les dijo a los desanimados constructores del peque\u00f1o y humilde templo en los d\u00edas de Hageo: s\u00ed es cierto que este templo es diferente, es sencillo, pero \u00abYo estoy con vosotros\u00bb.  M\u00e1s importante que tener un hermoso edificio, es contar con la presencia del Dios.  Necesitamos tener una percepci\u00f3n y una visi\u00f3n correcta de lo que es real y verdadero desde la perspectiva de Dios, para saber qu\u00e9 obtendr\u00e1 Su bendici\u00f3n, y qu\u00e9 carecer\u00e1 de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a detenernos aqu\u00ed por hoy, pero continuaremos con el final de cap\u00edtulo 2 en nuestro pr\u00f3ximo programa.  Mientras tanto, nos permitimos sugerirle que  complete la lectura de este cap\u00edtulo 2, del libro de Hageo para estar mejor informado para nuestro pr\u00f3ximo estudio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como siempre mencionamos, continuamos orando por nuestros amigos oyentes y pedimos a Dios Su luz y presencia en su vida. Hasta nuestro pr\u00f3ximo programa. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hageo 2:3 &#8211; 4 Continuamos hoy, amigo oyente, recorriendo el libro del profeta Hageo, que se encuentra en el Antiguo Testamento. En anteriores programas vimos que este breve libro, de s\u00f3lo dos cap\u00edtulos, es eminentemente pr\u00e1ctico y, aunque fue escrito hace 5 siglos antes de JC, contiene ense\u00f1anzas profundas que podemos aplicar en nuestra vida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-hageo-23-4\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Hageo 2:3-4\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}