{"id":8953,"date":"2016-03-07T20:46:56","date_gmt":"2016-03-08T01:46:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-41-3\/"},"modified":"2016-03-07T20:46:56","modified_gmt":"2016-03-08T01:46:56","slug":"estudio-biblico-de-zacarias-41-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-41-3\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Zacar\u00edas 4:1-3"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Zacar\u00edas 4:1-3<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, queridos amigos, nuestro estudio del libro del profeta Zacar\u00edas, retomando la lectura en su cap\u00edtulo 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVolvi\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo, y me despert\u00f3, como un hombre que es despertado de su sue\u00f1o. Y me dijo: \u00bfQu\u00e9 ves? Y respond\u00ed: He mirado, y he aqu\u00ed un candelabro todo de oro, con un dep\u00f3sito encima, y sus siete l\u00e1mparas encima del candelabro, y siete tubos para las l\u00e1mparas que est\u00e1n encima de \u00e9l; Y junto a \u00e9l dos olivos, el uno a la derecha del dep\u00f3sito, y el otro a su izquierda. Prosegu\u00ed y habl\u00e9, diciendo a aquel \u00e1ngel que hablaba conmigo: \u00bfQu\u00e9 es esto, se\u00f1or m\u00edo?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos detendremos aqu\u00ed, en esta pregunta que hace este joven Zacar\u00edas.  Nos encontramos en la que llamamos s\u00e9ptima visi\u00f3n del profeta.  Las anteriores visiones alud\u00edan a figuras tales como jinetes entre mirtos, los cuatro cuernos, los cuatro carpinteros, el hombre con el cordel de medir, Josu\u00e9 y Satan\u00e1s, y luego el renuevo, y la piedra con los siete ojos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Zacar\u00edas tuvo una visi\u00f3n de un candelabro de oro y los dos olivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordamos que Zacar\u00edas vivi\u00f3 durante los agitados a\u00f1os del comienzo de la liberaci\u00f3n de los jud\u00edos de la cautividad del imperio babil\u00f3nico, all\u00e1 por el a\u00f1o 520 A.C. El prop\u00f3sito principal de Zacar\u00edas fue animar al pueblo a volverse al Se\u00f1or y reconstruir el Templo. Zacar\u00edas ten\u00eda en su pensamiento y en su coraz\u00f3n la necesidad de persuadir a su pueblo para que se renovara espiritualmente. Zacar\u00edas fue una llamada a la renovaci\u00f3n, una renovaci\u00f3n espiritual que todos necesitamos, pues nuestras ropas, como la del Sumo Sacerdote Josu\u00e9, siguiendo la visi\u00f3n del profeta, est\u00e1n sucias por nuestros pecados y necesitan ser limpiadas para poder presentarnos ante Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el prop\u00f3sito de todas estas visiones nocturnas se explicaban en el primer cap\u00edtulo del libro, en sus vers\u00edculos 3, 5 y 6: El Se\u00f1or prometi\u00f3 que si Jud\u00e1 vuelve a \u00c9l, \u00c9l se volver\u00e1 a ellos, y que su Palabra seguir\u00e1 cumpli\u00e9ndose. En s\u00edntesis, puede decirse que el mensaje de Zacar\u00edas, adem\u00e1s de criticar a los l\u00edderes de su pueblo por su desidia espiritual, fue afirmar que, cuando se hab\u00eda acabado toda esperanza de reconstruir un mundo mejor, era fundamental recordar que todav\u00eda Dios, por medio de Su acci\u00f3n y Su palabra, pod\u00eda crear un futuro lleno de justicia y paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo son acaso v\u00e1lidas hoy d\u00eda las palabras de Zacar\u00edas? \u00bfNo necesitamos hoy un mundo mejor para nosotros y nuestros hijos? \u00bfNo necesitamos recuperar los valores b\u00e1sicos que podr\u00edan ayudarnos a conseguirlo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por eso, estimado amigo, que desde aqu\u00ed no nos cansamos de afirmar que la Biblia, la Palabra de Dios, es hoy m\u00e1s \u00fatil y necesaria que nunca; le animamos a leerla y a analizarla, tal y como venimos haciendo a lo largo de esta serie de Programas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por medio de las visiones del profeta, la naci\u00f3n de Israel en el exilio llegar\u00eda a conocer la firme voluntad de Dios de liberarles del yugo de la esclavitud y la opresi\u00f3n babil\u00f3nica.  \u00c9l les llevar\u00eda de regreso a su tierra. Estas palabras, nos imaginamos, debieron resultar una inestimable fuente de consuelo y motivaci\u00f3n para un pueblo que, sabi\u00e9ndose naci\u00f3n escogida por el Se\u00f1or, le hab\u00eda dado la espalda, perdiendo as\u00ed su comuni\u00f3n \u00edntima con el Se\u00f1or, as\u00ed como todas sus bendiciones.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro \u00faltimo programa estuvimos analizando la \u00faltima visi\u00f3n del profeta, aquella en la que un hombre llamado Josu\u00e9, el Sumo Sacerdote, que era la m\u00e1xima autoridad espiritual de su naci\u00f3n, aparec\u00eda ante el Se\u00f1or con vestiduras sucias e inmundas, simbolizando de este modo los pecados del pueblo de Israel. A su lado, el \u00abacusador\u00bb, Satan\u00e1s, le inculpaba ante Dios, debido a la vileza de los israelitas. Sin embargo, Dios, que es un Dios de pactos, fiel a Su Palabra, iba a pasar por alto, una vez m\u00e1s, la conducta de sus hijos, les iba a dar una nueva oportunidad para retornar a su casa, y comenzar de nuevo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su visi\u00f3n, Zacar\u00edas pudo ver c\u00f3mo al Sumo Sacerdote le fueron cambiadas sus sucias vestiduras por otras blancas y limpias, ropas \u00abde gala\u00bb, menciona la Escritura, apropiadas para una celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia nos dice que finalmente el pueblo de Israel retorn\u00f3 a su hogar, con un prop\u00f3sito y una mente espiritualmente renovada. Pero, para ser usados por Dios, para sus prop\u00f3sitos, deb\u00edan, antes de nada, ser limpiados de cualquier impureza que pudiera resultar una afrenta a Dios. Recordemos que Dios es un Dios Santo, que no admite pecado en Su presencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n, entonces, pod\u00eda limpiar los grav\u00edsimos pecados del pueblo de Israel? Desde luego, ellos no pod\u00edan limpiarse a s\u00ed mismos. Tampoco pod\u00edan ser limpiados por su propia religi\u00f3n, corrompida por sus ritos paganos y su desobediencia a Dios. Necesitaban, por tanto, una fuerza externa a ellos mismos, superior en poder y pureza. Necesitaban al mism\u00edsimo Dios. A nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 18 afirm\u00f3: \u00abVenid luego, dice el Se\u00f1or, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes\u00ed, vendr\u00e1n a ser como blanca lana\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Josu\u00e9, el Sumo sacerdote, pudo experimentar como sus vestiduras sucias fueron cambiadas por otras limpias. Incluso \u00e9l, siendo la m\u00e1xima autoridad espiritual del pa\u00eds, no pod\u00eda presentarse ante Dios como \u00abjusto\u00bb, dado que la Palabra de Dios afirma que: \u00abTodas nuestras obras justas son como un trapo de inmundicia\u00bb.  (Isa\u00edas 64:6). Por esta raz\u00f3n, estimado amigo, necesitamos ser revestidos con la justicia de Cristo. Cristo nos hace \u00abjustos\u00bb, nos \u00abjustifica ante Dios\u00bb, el cual nos mira a trav\u00e9s de los ojos de su Hijo. Por eso podemos entrar a Su presencia y disfrutar de ella; no por nuestros m\u00e9ritos debido a \u00abbuenas obras\u00bb, sino gracias a los m\u00e9ritos de Cristo, que voluntariamente se entreg\u00f3 por nosotros, ocupando nuestro lugar en la Cruz. \u00c9ramos nosotros lo que ten\u00edamos que haber sido castigados por nuestros pecados, y no el Hijo de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a estas nuevas vestiduras, a esta nueva oportunidad, Josu\u00e9 podr\u00eda llegar a ser el l\u00edder espiritual que la Naci\u00f3n necesitaba en esta dif\u00edcil etapa de la historia de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ser\u00eda el ap\u00f3stol Pedro quien, en su primera ep\u00edstola, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculos 18 y 19, declarar\u00eda:\u00bbSabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminaci\u00f3n\u00bb.  As\u00ed es como usted y yo somos rescatados; no por nuestros m\u00e9ritos sino por los de Cristo. \u00bfPuede acaso haber mayor acto de amor hacia la humanidad y hacia usted mismo? El mismo ap\u00f3stol Pablo escribi\u00e9ndole a Tito, le dice, en el cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 5: \u00abNos salv\u00f3, no por obras de justicia que nosotros hubi\u00e9ramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneraci\u00f3n y por la renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo\u00bb.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomemos ahora la visi\u00f3n del candelabro de oro que aparece en el cap\u00edtulo 4 de Zacar\u00edas, que nos va a dar varias pistas sobre c\u00f3mo \u00e9l deber\u00eda enfrentarse a esta tarea, no por sus fuerzas, sino por el poder del Esp\u00edritu de Dios, para llegar a ser, alg\u00fan d\u00eda, \u00abla luz del mundo\u00bb. El Se\u00f1or Jesucristo le dijo a los Suyos: \u00abVosotros sois la luz del mundo\u00bb.  (Mateo 5:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVolvi\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo, y me despert\u00f3, como un hombre que es despertado de su sue\u00f1o.Y me dijo: \u00bfQu\u00e9 ves? Y respond\u00ed: He mirado, y he aqu\u00ed un candelabro todo de oro, con un dep\u00f3sito encima, y sus siete l\u00e1mparas encima del candelabro, y siete tubos para las l\u00e1mparas que est\u00e1n encima de \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n que Zacar\u00edas hizo del candelabro resulta dif\u00edcil de entender. El candelabro, que era un elemento fundamental en el culto tanto en el Tabern\u00e1culo como en el Templo, representar la presencia o providencia de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El candelabro de oro era tambi\u00e9n uno de los s\u00edmbolos de la naci\u00f3n de Israel. Otros s\u00edmbolos que nos encontramos en las Escrituras representando a esta naci\u00f3n son la \u00abzarza ardiente\u00bb que vio Mois\u00e9s y \u00abla vid\u00bb, mencionada por el profeta Isa\u00edas. Hoy, el Se\u00f1or Jes\u00fas es esa vid para la iglesia.  Y si usted ha sido salvado por \u00c9l, no ha sido en virtud de su nacionalidad, clase social o econ\u00f3mica, rito o ceremonia religiosa. La religi\u00f3n no es lo que salva de la muerte y los pecados. Es Jes\u00fas, la Vid Verdadera. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 significa ser salvo? Recordemos que tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento de la Biblia est\u00e1n centrados en el hecho de que la Salvaci\u00f3n es necesaria debido a que el hombre est\u00e1 totalmente arruinado por la ca\u00edda, tal y como se relata en el libro de G\u00e9nesis, y por ello mismo, est\u00e1 destinado a la muerte y perdici\u00f3n eterna. De esta manera, el hombre necesita ser rescatado y salvado mediante la intervenci\u00f3n de un Salvador divino: Jes\u00fas, el Hijo de Dios, que vino a este mundo para traernos el Evangelio o \u00abbuenas noticias\u00bb de Salvaci\u00f3n y para ocupar nuestro lugar en la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, querido amigo, el mensaje b\u00edblico se distingue claramente de una mera moral religiosa que se limite a dar al hombre consejos de buena conducta, o que preconice la \u00abmejora\u00bb del hombre mediante sus propios esfuerzos y talento (como har\u00eda el \u00abhumanismo\u00bb), o que alabe la existencia de una fuerza interior divina capaz de transformar el universo (como har\u00edan las corrientes similares a la \u00abNueva Era\u00bb).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado oyente, debemos ser muy claros a este respecto: La Biblia no es simplemente un \u00abManual de buenos consejos\u00bb. Tampoco es un mero compendio de hermosas poes\u00edas hebreas. O una recopilaci\u00f3n de pensamientos espirituales. Ni tampoco es una colecci\u00f3n de libros \u00absabios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia es mucho m\u00e1s que eso. Es la palabra de Dios. Es poder de Dios para salvaci\u00f3n y vida eterna. Es una \u00abbuena noticia\u00bb de salvaci\u00f3n para usted y para su familia. Y hasta que no entendamos esto, la lectura de la Biblia no pasar\u00e1 de ser un agradable ejercicio de reflexi\u00f3n intelectual y moral, que no est\u00e1 mal, pero que no alcanza a comprender el verdadero prop\u00f3sito de Dios: Que sea salvo por medio de su Hijo Jes\u00fas, y que viva eternamente en Su presencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la visi\u00f3n de Zacar\u00edas, puede notarse que el candelabro no es alimentado por un aceite preparado por ning\u00fan ser humano, y no arde delante de Dios, sino que representa su presencia vigilante. El recipiente representa la abundante provisi\u00f3n de aceite, simbolizando, de esta manera, la llenura del Esp\u00edritu de Dios, que inviste poder. El n\u00famero siete, s\u00edmbolo de perfecci\u00f3n, representa la abundante y radiante luz que emana de las l\u00e1mparas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El candelabro, como antes mencion\u00e1bamos, ten\u00eda siete brazos y siete l\u00e1mparas, y fue uno de los art\u00edculos que se utiliz\u00f3 en el tabern\u00e1culo, y posteriormente en el templo.  Era, sin lugar a dudas, una de los objetos m\u00e1s hermosos que adornaban el tabern\u00e1culo.  De oro macizo, hab\u00eda sido labrado a martillo por un artesano llamado Bezaleel,, lleno del Esp\u00edritu de Dios, en sabidur\u00eda y en inteligencia, en ciencia y en todo arte (\u00c9xodo 31:3), fue \u00e9l quien lo dise\u00f1\u00f3 y realmente debi\u00f3 haber sido una pieza \u00fanica y muy hermosa.  Ten\u00eda siete brazos, tres de cada lado del brazo principal. Cada uno de estos brazos culminaba en una copa semejante a una flor de almendro, en la cual se colocaba la l\u00e1mpara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el propio Sumo Sacerdote el que ten\u00eda a su cuidado el candelabro de oro.  \u00c9l encend\u00eda las luces de las l\u00e1mparas al atardecer, cuando el pueblo de Israel, en su peregrinaje de 40 a\u00f1os por el desierto, acampaba para descansar,  en su marcha por el desierto. El Sumo Sacerdote iba agregando aceite continuamente para que ardiera apropiadamente.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, encontramos una imagen similar en el libro de Apocalipsis.  El Se\u00f1or Jes\u00fas, nuestro gran Sumo Sacerdote, situado en medio de los siete candeleros, las siete iglesias, advierte una y otra vez: \u00abquitar\u00e9 tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido\u00bb.  Y de hecho, as\u00ed ha sucedido.  Si usted visita los emplazamientos de las iglesias mencionadas, localizadas en la actual Turqu\u00eda, ninguna de ellas permanece.  \u00c9l les ha quitado el candelero.  De la misma manera ha sucedido en otras muchas iglesias desde entonces, a las cuales \u00c9l ha cerrado sus puertas, debido a su inefectividad a la hora de anunciar la Palabra de Dios, y de brillar para \u00c9l. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El renombrado te\u00f3logo Hengstenberg fue el autor de la siguiente declaraci\u00f3n: \u00abEl aceite es uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s claramente definidos en la Biblia, simbolizando al Esp\u00edritu Santo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted ha le\u00eddo los evangelios, recordar\u00e1 que Jes\u00fas anunci\u00f3 que cuando se fuera de este mundo, nos enviar\u00eda al Esp\u00edritu Santo.  Y que cuando el Esp\u00edritu Santo viniera, no hablar\u00eda de S\u00ed mismo, sino de Cristo. Viajemos por un instante al cap\u00edtulo 16 del evangelio seg\u00fan Juan, vers\u00edculos 7 al 15, donde leemos: \u00abPero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendr\u00eda a vosotros; mas si me fuere, os lo enviar\u00e9. 8Y cuando \u00e9l venga, convencer\u00e1 al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en m\u00ed; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me ver\u00e9is m\u00e1s; 11y de juicio, por cuanto el pr\u00edncipe de este mundo ha sido ya juzgado. 12A\u00fan tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las pod\u00e9is sobrellevar. 13Pero cuando venga el Esp\u00edritu de verdad, \u00e9l os guiar\u00e1 a toda la verdad; porque no hablar\u00e1 por su propia cuenta, sino que hablar\u00e1 todo lo que oyere, y os har\u00e1 saber las cosas que habr\u00e1n de venir. 14El me glorificar\u00e1; porque tomar\u00e1 de lo m\u00edo, y os lo har\u00e1 saber. 15Todo lo que tiene el Padre es m\u00edo; por eso dije que tomar\u00e1 de lo m\u00edo, y os lo har\u00e1 saber.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos nuevamente el candelero.  El candelero sosten\u00eda las l\u00e1mparas que irradiaban luz.  Y la luz, a su vez, revelaba la belleza y gloria del candelero. Del mismo modo, el Esp\u00edritu Santo no habla de S\u00ed mismo, sino que revela la gloria y la belleza del Se\u00f1or Jesucristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el vers\u00edculo 3 del cap\u00edtulo 4 de Zacar\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY junto a \u00e9l dos olivos, el uno a la derecha del dep\u00f3sito, y el otro a su izquierda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos olivos hacen referencia aqu\u00ed, muy probablemente, a las funciones sacerdotales y reales. Las dos ramos de olivo representan a Josu\u00e9 y Zorobabel, a qui\u00e9nes Dios consagr\u00f3 a su servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9, que representaba el sacerdocio, escogido por Dios para ministrar su culto, mientras que Zorobababel tendr\u00eda a su cargo el reconstruir el Templo y gobernar la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zorobabel era el pr\u00edncipe de Jud\u00e1 y gobernador de Jerusal\u00e9n, nacido probablemente en Babilonia durante la denominada cautividad de Babilonia. Nieto del rey Joaqu\u00edn de Jud\u00e1 y descendiente directo del rey David, cuando el rey Ciro II el Grande de Persia permiti\u00f3 a los jud\u00edos cautivos de Babilonia regresar a Jud\u00e1 (538 a.C.), dirigi\u00f3 el primer contingente de unas 42.000 personas. Ciro le nombr\u00f3 gobernador seglar de Jerusal\u00e9n. All\u00ed organiz\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del Templo, que hab\u00eda sido destruido en el 586 a.C. por Nabucodonosor II de Babilonia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josu\u00e9 y Zorobabel ser\u00edan quienes, por encargo directo de Dios, guiar\u00edan las obras de reconstrucci\u00f3n del pueblo y lo har\u00edan bajo el poder del Esp\u00edritu del Se\u00f1or, como veremos m\u00e1s adelante. Esta combinaci\u00f3n de funciones, la sacerdotal y la real, apuntan finalmente a la figura del Mes\u00edas como Rey y Sacerdote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimados amigos, por hoy nos despedimos, recomend\u00e1ndole que lea detenidamente el resto de este cap\u00edtulo 4 de Zacar\u00edas. Hasta nuestro pr\u00f3ximo programa nos despedimos de usted, pidiendo a Dios Su luz y gu\u00eda al meditar en la lecci\u00f3n que acabamos de estudiar. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zacar\u00edas 4:1-3 Continuamos hoy, queridos amigos, nuestro estudio del libro del profeta Zacar\u00edas, retomando la lectura en su cap\u00edtulo 4: \u00abVolvi\u00f3 el \u00e1ngel que hablaba conmigo, y me despert\u00f3, como un hombre que es despertado de su sue\u00f1o. Y me dijo: \u00bfQu\u00e9 ves? Y respond\u00ed: He mirado, y he aqu\u00ed un candelabro todo de oro, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-41-3\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Zacar\u00edas 4:1-3\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}