{"id":8964,"date":"2016-03-07T20:47:21","date_gmt":"2016-03-08T01:47:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-84-19\/"},"modified":"2016-03-07T20:47:21","modified_gmt":"2016-03-08T01:47:21","slug":"estudio-biblico-de-zacarias-84-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-84-19\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Zacar\u00edas 8:4-19"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Zacar\u00edas  8:4 &#8211; 19<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente,  nuestro recorrido a trav\u00e9s del libro del profeta Zacar\u00edas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior vimos c\u00f3mo Zacar\u00edas continuaba en su respuesta a la delegaci\u00f3n de jud\u00edos que hab\u00eda venido a verle desde Betel. En los pr\u00f3ximos vers\u00edculos, Zacar\u00edas establecer\u00e1 un contraste entre el juicio pasado de Israel y la promesa futura de restauraci\u00f3n que ha sido prometida. En vista del cautiverio que ocurri\u00f3 en el pasado, la naci\u00f3n deb\u00eda arrepentirse y vivir en rectitud. Por ello, en vista de las bendiciones futuras que fueron prometidas, Israel deb\u00eda arrepentirse y vivir en rectitud. De esta manera, Zacar\u00edas incit\u00f3 a esta delegaci\u00f3n a mirar hacia el futuro de manera positiva y con ilusi\u00f3n, cuando Israel ser\u00e1 colocado en una posici\u00f3n de bendici\u00f3n especial y los ayunos se conviertan en fiestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos encontramos en el cap\u00edtulo 8, en el cual podemos observar la respuesta final de Dios a los israelitas que se estaba quejando que su religiosidad les obligaba a un riguroso cumplimiento de rituales y liturgia. Estaban ayunando; estaban llorando y lament\u00e1ndose, y  a\u00fan as\u00ed Dios no los hab\u00eda bendecido.  El Se\u00f1or les ense\u00f1\u00f3 de manera muy clara que el problema no radicaba en sus complicados rituales sino en su propio coraz\u00f3n.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, el rito era un mero invento del hombre para intentar agradar a Dios, pero cuyo valor, a ojos del Se\u00f1or, era nulo. Sus prolongados y exigentes rituales no mov\u00edan el coraz\u00f3n de Dios. Dios les present\u00f3 de una manera muy clara que cuando el coraz\u00f3n est\u00e1 bien con el Se\u00f1or, entonces el rito tambi\u00e9n estaba bien.  No hab\u00eda nada de malo en sus ritos, pero s\u00ed en sus corazones, alejados de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo contempor\u00e1neo de esta situaci\u00f3n podr\u00eda ser la de una persona que dice una cosa pero que, con su vida, est\u00e1 demostrando algo completamente opuesto, algo completamente diferente.  Un viejo proverbio afirma: \u00abTus hechos no me dejan o\u00edr tus palabras\u00bb. Y un conocido cristiano escribi\u00f3: \u00abPredica todo el tiempo y, si es necesario, habla\u00bb. Y es que, como cristianos, debemos saber que mucha gente nos juzgar\u00e1 no por lo que decimos sino por c\u00f3mo vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, usted puede ser, quiz\u00e1, una persona que disfruta con la pr\u00e1ctica de los ritos religiosos, con la liturgia y las formas. Pero aqu\u00ed, en el cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, Dios claramente afirm\u00f3 que su prop\u00f3sito para la ciudad de Jerusal\u00e9n no iba a ser cambiado por ninguna clase de ritual.  Y aqu\u00ed tenemos una expresi\u00f3n muy importante que se repite unas 18 veces: \u00abel Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos\u00bb.  Por ejemplo, en el vers\u00edculo 1 de este cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVino a m\u00ed palabra del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, diciendo&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esta es ahora la respuesta de Dios.  \u00c9l dice: \u00abY morar\u00e9 en medio de Jerusal\u00e9n.  Y Jerusal\u00e9n se llamar\u00e1 Ciudad de la Verdad\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente, el profeta Isa\u00edas hab\u00eda profetizado que Jerusal\u00e9n iba a ser la capital de toda la tierra.  Y en el cap\u00edtulo 2 de Isa\u00edas, leemos estas palabras: \u00abLo que vio Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, acerca de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n.  Acontecer\u00e1 en lo postrero de los tiempos que ser\u00e1 confirmado el monte de la casa del Se\u00f1or como cabeza de los montes\u00bb.  (Isa\u00edas 2:1-2).  Y Zacar\u00edas estaba mirando hacia esos d\u00edas postreros, animando al pueblo que ya hab\u00eda regresado a la ciudad.  Esto es una peque\u00f1a muestra de lo que alg\u00fan d\u00eda acontecer\u00e1 en el futuro: habr\u00e1 un d\u00eda glorioso en que regrese el Hijo de Dios, Jesucristo, y esto no depender\u00e1 de los ritos o de la liturgia o de las ceremonias o de las actividades que podamos realizar con el fin de agradar a  Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Dios dijo que era su coraz\u00f3n el que debe ser cambiado.  Y Dios dijo que  \u00c9l va a cambiar sus corazones.  \u00c9l dijo que Su Palabra, saldr\u00e1 de Jerusal\u00e9n y que esta ciudad ser\u00e1 llamada \u00abla Ciudad de la Verdad\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, por medio de Zacar\u00edas dijo que el monte del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos ser\u00e1 establecido, y como vemos en Isa\u00edas, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculos 2 y 3: \u00abSer\u00e1 confirmado el monte de la casa del Se\u00f1or como cabeza de los montes, y ser\u00e1 exaltado sobre los collados, y correr\u00e1n a \u00e9l todas las naciones.  Y vendr\u00e1n muchos pueblos, y dir\u00e1n: Venid, y subamos al monte del Se\u00f1or, a la casa del Dios de Jacob; y nos ense\u00f1ar\u00e1 sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Si\u00f3n saldr\u00e1 la ley, y de Jerusal\u00e9n la Palabra del Se\u00f1or\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo en este cap\u00edtulo 2 de Isa\u00edas que ellos cambiar\u00e1n sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se acerca un d\u00eda, y de eso nos habl\u00f3 Zacar\u00edas, en que Jerusal\u00e9n llegar\u00e1 a ser la Ciudad de la Verdad, y el monte, o reino del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, Monte de Santidad.  Es decir, que el reino del Se\u00f1or ser\u00e1 establecido en la tierra y \u00c9l reinar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros 8 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, podremos ver c\u00f3mo el prop\u00f3sito final de Dios no ha cambiado en cuanto a Su pueblo, en cuanto a Jerusal\u00e9n.  Y ahora en el vers\u00edculo 4 del cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: A\u00fan han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusal\u00e9n, cada cual con bord\u00f3n en su mano por la multitud de los d\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, que Jerusal\u00e9n llegar\u00e1 a ser un lugar donde podr\u00e1n vivir los m\u00e1s indefensos de la sociedad, con tranquilidad, paz y seguridad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, se nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY las calles de la ciudad estar\u00e1n llenas de muchachos y muchachas que jugar\u00e1n en ellas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De una manera que hoy no podemos llegar a comprender completamente, en la Jerusal\u00e9n del futuro, la capital del reino de Jesucristo en la tierra, la ciudad ser\u00e1 tal que no s\u00f3lo acoger\u00e1 a ancianos sino tambi\u00e9n a multitud de ni\u00f1os, que podr\u00e1n jugar sin peligro alguno. Y contin\u00faa el vers\u00edculo 6, de esta manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Si esto parecer\u00e1 maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos d\u00edas, \u00bftambi\u00e9n ser\u00e1 maravilloso delante de mis ojos? dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por medio de Zacar\u00edas, Dios les estaba diciendo: \u00abVosotros no pod\u00e9is ver lo que yo veo en el futuro\u00bb.  Cuando una delegaci\u00f3n de jud\u00edos fue a Jerusal\u00e9n y vio c\u00f3mo el templo estaba siendo reedificado y que muchas personas hab\u00edan reconstruido sus casas, pudo claramente palpar la prosperidad en Jerusal\u00e9n.  Seguramente pensaron: \u00abBueno, parece que al fin Dios est\u00e1 actuando en este lugar\u00bb. Pero en la mente de Dios hab\u00eda asuntos mucho m\u00e1s importantes para esta ciudad. Es como si Dios les hubiera dicho: \u00abSi pens\u00e1is que esto es todo lo que voy a hacer con mi ciudad, est\u00e1is muy equivocados; todo esto no es nada comparado con lo que har\u00e9 en el futuro\u00bb.  Y notemos otra vez que aqu\u00ed se vuelve a repetir esta expresi\u00f3n del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos.  En el vers\u00edculo 7, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: He aqu\u00ed, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto resulta sumamente interesante porque la \u00abtierra del oriente\u00bb era el lugar del cual ellos hab\u00edan regresado a Jerusal\u00e9n.  Algunos de ellos hab\u00edan regresado de lo que hoy ser\u00eda el pa\u00eds de Yemen.  Y Dios dice: \u00abHe aqu\u00ed, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol\u00bb.  Y como usted bien sabe, el sol se pone por el occidente.  Por ello, el Se\u00f1or afirma que salvar\u00e1 a su pueblo est\u00e9 donde est\u00e9, tanto en oriente como en occidente. Y en el vers\u00edculo 8 de este cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los traer\u00e9, y habitar\u00e1n en medio de Jerusal\u00e9n; y me ser\u00e1n por pueblo, y yo ser\u00e9 a ellos por Dios en verdad y en justicia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras aseguran una futura reagrupaci\u00f3n del pueblo jud\u00edo a escala mundial en Jerusal\u00e9n, en la segunda venida de Cristo a la tierra. El regreso desde Babilonia no pod\u00eda ser el cumplimiento de esta promesa, porque la naci\u00f3n de Israel no fue esparcida hacia el oriente (que es donde se pone el sol) hasta la di\u00e1spora iniciada por los romanos en el primer siglo de nuestra era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, alguien podr\u00eda estar pregunt\u00e1ndose en este momento: \u00bfcreen ustedes que los jud\u00edos son el pueblo escogido de Dios? En el d\u00eda de hoy, amigo oyente, el pueblo escogido de Dios es la iglesia.  Todos los que formamos \u00abla iglesia\u00bb somos su pueblo. \u00c9l dice: \u00abVosotros sois linaje escogido, real sacerdocio\u00bb.  (1 Pedro 2:9).  \u00bfA qui\u00e9n se est\u00e1 refiriendo este pasaje? A la iglesia del presente, donde jud\u00edos y no jud\u00edos han sido reunidos y son uno en Cristo.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos mencionado la visi\u00f3n de Zacar\u00edas en la que Dios revel\u00f3 c\u00f3mo les iba a limpiar.  Ellos, su pueblo amado, necesitaban ser limpiados tanto como nosotros lo necesitamos hoy d\u00eda en nuestras iglesias.  La iglesia est\u00e1 formada por gente que ha sido limpiada de su errores, equivocaciones y malas decisiones; de sus pecados, en el lenguaje b\u00edblico.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque todos fallamos, porque todos somos imperfectos, porque todos somos, desde el punto de vista de Dios, pecadores.  Y, dado que vivimos en un mundo desobediente a Dios y nuestros impulsos humanos nos inclinan a realizar nuestros propios deseos (que no son los de Dios), seguiremos pecando mientras sigamos viviendo en esta tierra, hermosa pero destruida por el hombre mediante guerras, genocidios, conflictos sociales y econ\u00f3micos, mala distribuci\u00f3n de la riqueza, corrupci\u00f3n, calentamiento global y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos somos seres imperfectos, pero que hemos reconocido nuestra dependencia de Jes\u00fas en nuestra vida. \u00bfC\u00f3mo? Asumiendo que hemos fallado al intentar vivir nuestra propia vida a espaldas de Dios, cuya voluntad se nos revela claramente en su Palabra, que es la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Dios en este vers\u00edculo: \u00abY me ser\u00e1n por pueblo\u00bb.  Pero \u00bfcu\u00e1ndo?  \u00abEn aquel d\u00eda\u00bb.  \u00bfY cu\u00e1ndo ser\u00e1 eso?  Cuando ellos regresen, en el futuro, a la ciudad de Jerusal\u00e9n.  Y Dios a\u00f1ade: \u00abY yo ser\u00e9 a ellos por Dios en verdad y en justicia\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 Dios diciendo esto? Porque la mayor\u00eda de los jud\u00edos niegan que Jes\u00fas fue el \u00abMes\u00edas\u00bb, el que habr\u00eda de venir para dar libertad a su pueblo; Ellos esperaban a un Mes\u00edas guerrero y se encontraron, en cambio, con un Maestro que predicaba sobre el Reino de Dios, sobre amar a los enemigos, sobre \u00abdar al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios\u00bb, que era amigo de pecadores, que sanaba a leprosos y hablaba con prostitutas. Se encontraron no con su ideal de Mes\u00edas guerrero sino con un l\u00edder que denunciaba la hipocres\u00eda de una sociedad que viv\u00eda alejada de Dios pero que, en cambio, no cesaba de realizar ritos y sacrificios en los altares. Por eso, estimado oyente, hasta el d\u00eda de hoy, muchos jud\u00edos s\u00f3lo reconocen en Jes\u00fas a un Maestro pero, en ning\u00fan caso, al hijo de Dios. Y siguen esperando la venida de su \u00abMes\u00edas guerrero\u00bb que les liberte de sus enemigos y les posicione en un lugar de privilegio ante todas las naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Dios dijo: \u00abMe ser\u00e1n por pueblo, y yo ser\u00e9 a ellos por Dios en verdad y en justicia\u00bb.  Zacar\u00edas, al igual que el profeta Jerem\u00edas y, posteriormente, por el ap\u00f3stol Pablo, se estaba refiriendo aqu\u00ed a una futura conversi\u00f3n nacional de Israel.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos con el vers\u00edculo 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Esfu\u00e9rcense vuestras manos, los que o\u00eds en estos d\u00edas estas palabras de la boca de los profetas, desde el d\u00eda que se ech\u00f3 el cimiento a la casa del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, para edificar el templo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se est\u00e1 refiriendo a Hageo, Zacar\u00edas y posiblemente a otros profetas de los cu\u00e1les no tenemos sus escritos. Y podemos ver c\u00f3mo, a partir de este vers\u00edculo, en vista de un futuro tan glorioso, el pueblo fue exhortado a renovar su energ\u00eda y aplicarla a la construcci\u00f3n de su templo y la vida en rectitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora ellos est\u00e1n animando a aquellos que no vinieron a ayudar en la construcci\u00f3n del templo.   El vers\u00edculo 10, en su primera parte, nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque antes de estos d\u00edas no ha habido paga de hombre ni paga de bestia\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, que la desocupaci\u00f3n laboral era un hecho real en la econom\u00eda de ese pa\u00eds en aquel tiempo.  Y en la segunda parte del vers\u00edculo 10, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNi hubo paz para el que sal\u00eda ni para el que entraba, a causa del enemigo; y yo dej\u00e9 a todos los hombres cada cual contra su compa\u00f1ero.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas son las naciones cuyas ra\u00edces estaban arraigadas profundamente en la fe cristiana pero que en los tiempos presentes se han olvidado completamente de Dios.  Han dejado de lado al Omnipotente, al Trino Dios.  Hay muy pocas naciones que en el presente siglo hacen menci\u00f3n de \u00c9l, del Se\u00f1or, en la vida p\u00fablica.  Hablar y expresar la fe personal en Jesucristo en la vida diaria no es lo habitual, no es lo normal.  Eso s\u00ed, muchos blasfeman en Su Nombre,  y para muchos esa es la \u00fanica ocasi\u00f3n en la cual nombran al Rey Soberano, al Creador, al Dios verdadero y justo.  Cu\u00e1ntas veces escuchamos a la gente preguntarse el por qu\u00e9 de tantos conflictos y tensiones de toda \u00edndole, de violencia incontrolada en el hogar, las parejas, en las aulas escolares, entre grupos \u00e9tnicos, raciales.    A niveles internacionales se intenta fomentar el entendimiento, la comprensi\u00f3n, la solidaridad y se procura hacer causa com\u00fan con los m\u00e1s desfavorecidos.  Se habla de uniones y asociaciones, de ONGs de todo tipo y para toda clase de causas.  Pero parece que el di\u00e1logo y el acercamiento entre sectores pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos es tan complicado, casi es un tema imposible en el que los interlocutores casi se dan por vencidos o derrotados antes de siquiera abordar temas graves que afectan a la humanidad.   Y, \u00bfsabe por qu\u00e9, estimado amigo oyente hay tantas carencias en nuestro planeta, tantos problemas sin soluci\u00f3n aparentemente?  Es porque hemos dejado a Dios de lado. Parece una respuesta algo simplista, pero \u00e9sta es la ra\u00edz de todos nuestros males.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la respuesta a esta situaci\u00f3n es que el ser humano, los l\u00edderes de las naciones, todos necesitamos regresar a Dios; tomar a Dios en serio, y darle Su justo lugar y sitio. Notemos ahora, lo que dice aqu\u00ed el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 8 de Zacar\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMas ahora no lo har\u00e9 con el remanente de este pueblo como en aquellos d\u00edas pasados, dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo que \u00c9l no los iba a bendecir por la situaci\u00f3n de pobreza espiritual y rebeld\u00eda en la que Su pueblo se encontraba.  Pero, luego dijo en el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque habr\u00e1 simiente de paz; la vid dar\u00e1 su fruto, y dar\u00e1 su producto la tierra, y los cielos dar\u00e1n su roc\u00edo; y har\u00e9 que el remanente de este pueblo posea todo esto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Dios trajo prosperidad a esa tierra por un cierto per\u00edodo de tiempo, y creemos que el gran juicio cay\u00f3 sobre el pueblo de Israel cuando rechazaron al Mes\u00edas.  En el a\u00f1o 70 D.C. el General Tito y su ej\u00e9rcito romano destruyeron la hermosa ciudad de Jerusal\u00e9n, y dispers\u00f3 a todo el pueblo de Dios trav\u00e9s de todo el Imperio Romano.  Y a partir de ese tiempo hist\u00f3rico, ellos, el pueblo escogido, el amado por Dios, nunca han regresado completamente a su Tierra Prometida, seg\u00fan la Palabra de Dios.  Ahora, el vers\u00edculo 13, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY suceder\u00e1 que como fuisteis maldici\u00f3n entre las naciones, oh casa de Jud\u00e1 y casa de Israel, as\u00ed os salvar\u00e9 y ser\u00e9is bendici\u00f3n. No tem\u00e1is, mas esfu\u00e9rcense vuestras manos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos reconocer que esta triste situaci\u00f3n existe actualmente.  Es una situaci\u00f3n muy tr\u00e1gica; el pueblo jud\u00edo ha sufrido tanto a lo largo de los siglos que podr\u00edamos decir que ellos han llegado a ser como \u00abuna maldici\u00f3n entre las naciones\u00bb.  De vez en cuando se pueden leer noticias acerca del creciente anti-semitismo que peri\u00f3dicamente crece contra ellos en muchas partes del mundo.  Pero tambi\u00e9n Dios dijo: \u00abCuando Yo los salve a ellos y los haga regresar a su tierra, van a ser una bendici\u00f3n para el mundo\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo oyente, creemos que esa naci\u00f3n llegar\u00e1 a ser los sacerdotes para las naciones gentiles de la tierra; eso ocurrir\u00e1 en el Milenio.  Ahora, el vers\u00edculo 14, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque as\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Como pens\u00e9 haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, y no me arrepent\u00ed\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios manifest\u00f3 que \u00c9l no se arrepinti\u00f3 de haberles castigado.  Pero continuemos con el vers\u00edculo 15:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed al contrario he pensado hacer bien a Jerusal\u00e9n y a la casa de Jud\u00e1 en estos d\u00edas; no tem\u00e1is.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios prometi\u00f3 que los va a bendecir.  Y los bendecir\u00e9, dijo \u00c9l.  Dios no habla nunca en vano sino con un prop\u00f3sito, \u00c9l dese\u00f3 darles esperanzas. Y en el vers\u00edculo 16 enumer\u00f3 todas las cosas que deb\u00edan hacer.  La primera parte del vers\u00edculo 16 dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstas son las cosas que hab\u00e9is de hacer: Hablad verdad cada cual con su pr\u00f3jimo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresemos por un momento a los Diez Mandamientos.  Como ya hemos mencionado anteriormente, hay muchos expositores b\u00edblicos que opinan que Dios les estaba dando, o recordando los Diez Mandamientos otra vez.  Eso lo vimos en el cap\u00edtulo 7, y aqu\u00ed se nos presenta el mismo tema otra vez.  En los vers\u00edculos 16 y 17, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstas son las cosas que hab\u00e9is de hacer: Hablad verdad cada cual con su pr\u00f3jimo; juzgad seg\u00fan la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su coraz\u00f3n contra su pr\u00f3jimo, ni am\u00e9is el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice el Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea, no codicien lo que tenga su pr\u00f3jimo; no mientan, no roben, no cometan adulterio.  Y el vers\u00edculo 17, dice: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY ninguno de vosotros piense mal en su coraz\u00f3n contra su pr\u00f3jimo, ni am\u00e9is el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice el Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Diez Mandamientos, amigo oyente, muestran algunas de las cosas que Dios aborrece profundamente.  Estas leyes son presentadas para mostrarnos aquello que Dios detesta y que est\u00e1n presente en nuestra vida.  Y en el vers\u00edculo 18, dijo el profeta Zacar\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVino a m\u00ed palabra del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, diciendo:\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed tenemos otra vez esta expresi\u00f3n de \u00abel Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos\u00bb mucha repetici\u00f3n, es cierto, pero, es que Dios quiso que supieran exactamente  qui\u00e9n era el que estaba pronunciando estas palabras.  No eran palabras del profeta Zacar\u00edas; \u00e9l era s\u00f3lo el mensajero, pero nunca el autor.  Luego, en el vers\u00edculo 19, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed ha dicho el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del s\u00e9ptimo, y el ayuno del d\u00e9cimo, se convertir\u00e1n para la casa de Jud\u00e1 en gozo y alegr\u00eda, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dijo que nunca les hab\u00eda dado ayuno, sino fiestas.  \u00c9l les dio siete d\u00edas de fiesta.  Dios les estaba diciendo: \u00abYo no quiero que vengan a m\u00ed con caras tristes y con una expresi\u00f3n piadosa en el rostro.  Quiero que vengan ante m\u00ed con gozo\u00bb.  Y, amigo oyente, muchos de nosotros en la actualidad, no estamos disfrutando de nuestra condici\u00f3n de cristianos.  Dios quiere que seamos felices.  Esto significa que el hecho de ser hijos de Dios, pertenecer a Su familia, sabernos perdonados, aceptados, conocer y experimentar la dulzura de una relaci\u00f3n personal con Jesucristo, saber que \u00c9l se preocupa de nuestra condici\u00f3n y situaci\u00f3n, eso da paz y gozo, que es en realidad la alegr\u00eda del alma.  Pero, lamentablemente, muchos cristianos  ni conocen a Cristo, ni al Padre, ni jam\u00e1s han le\u00eddo Su Palabra, el Testamento que nos ha dejado como un legado para conocer Sus pensamientos y sus deseos para con los hombres, con cada uno de nosotros.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos detenernos aqu\u00ed por hoy.  Deseamos que la luz de la Palabra de Dios penetre en Su alma y que se despierte en cada uno de nuestros oyentes una sed insaciable por conocer a Aquel que nos am\u00f3 hasta la muerte. Ser\u00e1 entonces, hasta nuestro pr\u00f3ximo programa, \u00a1que Dios le bendiga es nuestra ferviente oraci\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zacar\u00edas 8:4 &#8211; 19 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro recorrido a trav\u00e9s del libro del profeta Zacar\u00edas. En nuestro programa anterior vimos c\u00f3mo Zacar\u00edas continuaba en su respuesta a la delegaci\u00f3n de jud\u00edos que hab\u00eda venido a verle desde Betel. En los pr\u00f3ximos vers\u00edculos, Zacar\u00edas establecer\u00e1 un contraste entre el juicio pasado de Israel y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-zacarias-84-19\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Zacar\u00edas 8:4-19\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8964","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}