{"id":8991,"date":"2016-03-07T20:48:22","date_gmt":"2016-03-08T01:48:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-malaquias-38\/"},"modified":"2016-03-07T20:48:22","modified_gmt":"2016-03-08T01:48:22","slug":"estudio-biblico-de-malaquias-38","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-malaquias-38\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Malaqu\u00edas 3:8"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Malaqu\u00edas  3:8<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro estudio en este interesante y pr\u00e1ctico libro del profeta Malaqu\u00edas.  Este libro es el \u00faltimo libro del Antiguo Testamento, que es la primera parte de la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar a considerar el vers\u00edculo 8 del cap\u00edtulo 3, quisi\u00e9ramos recalcar un tema que se ha presentado en el primer vers\u00edculo de este cap\u00edtulo.  Nuestros oyentes habituales recordar\u00e1n que el profeta menciona \u00abal mensajero del pacto\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el programa anterior no mencion\u00e1bamos de qu\u00e9 pacto se habla.  Muchos han pensado que era \u00abel nuevo pacto\u00bb que se encuentra en el Nuevo Testamento.  Pero en realidad, no contiene referencia a la primera venida de Cristo.  Se trata m\u00e1s bien del pacto que Dios ha hecho con Su pueblo, el pueblo de Israel.  Vamos a mencionar algunos textos b\u00edblicos: por ejemplo, en el cap\u00edtulo 26 de Lev\u00edtico, podemos leer un pasaje en ese cap\u00edtulo, los vers\u00edculos 9 hasta el 13, que claramente menciona este pacto, el mensajero del pacto.  All\u00ed se nos dice: Porque yo me volver\u00e9 a vosotros, y os har\u00e9 crecer, y os multiplicar\u00e9, y afirmar\u00e9 mi pacto con vosotros.  Comer\u00e9is lo a\u00f1ejo de mucho tiempo, y pondr\u00e9is fuera lo a\u00f1ejo para guardar lo nuevo.  Y pondr\u00e9 mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominar\u00e1; y andar\u00e9 entre vosotros, y yo ser\u00e9 vuestro Dios, y vosotros ser\u00e9is mi pueblo.  Yo Jehov\u00e1, el Se\u00f1or vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y romp\u00ed las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue \u00abel pacto\u00bb que Dios hizo con ellos.  Y \u00c9l lo volvi\u00f3 a confirmar en el libro de Deuteronomio, porque Deuteronomio es una confirmaci\u00f3n de la ley, despu\u00e9s de haber vivido bajo esas leyes por 40 a\u00f1os.  En este libro, en el cap\u00edtulo 4, y en el vers\u00edculo 23, leemos: \u00abGuardaos, no os olvid\u00e9is del pacto de Jehov\u00e1 el Se\u00f1or vuestro Dios, que \u00c9l estableci\u00f3 con vosotros, y no os hag\u00e1is escultura o imagen de ninguna cosa que Jehov\u00e1 el Se\u00f1or tu Dios te ha prohibido\u00bb. El pueblo sin embargo no obedeci\u00f3; hab\u00eda llegado a adoptar a los dioses ajenos de los pueblos cercanos, y con cuyas mujeres se hab\u00edan casado. Tambi\u00e9n pecaron gravemente al practicar diversas clases de ocultismo.  Toda esta secci\u00f3n est\u00e1 relacionada con el tema del mensajero del pacto que vendr\u00e1 alg\u00fan d\u00eda. Esa es la raz\u00f3n por la que el profeta habla en la primera parte de este cap\u00edtulo, sobre la limpieza y la purificaci\u00f3n, porque Dios no podr\u00e1 estar entre ellos, a no ser que comenzaran a ser obedientes para que \u00c9l pueda limpiar y purificar a Su rebelde pero muy amado pueblo.  El mismo principio rige tambi\u00e9n hoy en d\u00eda para nosotros.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en nuestro programa anterior hemos podido estudiar la sexta de las ocho  expresiones ir\u00f3nicas, sarc\u00e1sticas, que la gente del tiempo de Malaqu\u00edas se atrev\u00eda a formular a Dios. Ellos se cre\u00edan inocentes de  todos los cargos que Dios ten\u00eda contra ellos.  Eran hip\u00f3critas y superficiales, cumpl\u00edan s\u00f3lo con los requisitos m\u00ednimos, y su coraz\u00f3n era rebelde.  Dios, por medio de los profetas les pidi\u00f3 reiteradamente que regresaran a \u00c9l, que se arrepintieran, porque \u00c9l los amaba.  Pero el pueblo se sent\u00eda justificado por cumplir los ritos y las ceremonias establecidas, como le\u00edmos en el vers\u00edculo 7.  Sin embargo, amigo oyente, Dios les responde, por el profeta Malaqu\u00edas, que cumplir con la ley no significaba que autom\u00e1ticamente \u00c9l estaba satisfecho con ellos, por la sencilla raz\u00f3n que el coraz\u00f3n de Su pueblo estaba alejado de \u00c9l\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hablando honestamente, amigo oyente, creemos que este principio tambi\u00e9n es aplicable a muchas personas que se llaman a s\u00ed mismas \u00abcristianas\u00bb, o creyentes.  Si se cumplen con algunos requisitos morales y \u00e9ticos, somos pac\u00edficos, aunque  nos rebelamos ante las injusticias;  si practicamos ciertas obras de caridad, damos algo de lo que nos sobra a la iglesia a la cual asistimos, todo ello nos hace creer que somos \u00abbuenas personas\u00bb, que no hacemos da\u00f1o a nadie, y respetamos a todos.  \u00bfVerdad que hemos escuchado ese argumento con frecuencia?  Una auto-justificaci\u00f3n, que nos hace sentir \u00abbien\u00bb, y no vemos ninguna necesidad de arrepentirnos, porque \u00absomos buenas personas\u00bb. Pero lo cierto es que Dios nos va a pedir a todos que nos arrepintamos.  Realmente, cu\u00e1nto m\u00e1s cerca estamos del Se\u00f1or, Su poderosa luz nos iluminar\u00e1 y nos mostrar\u00e1 todas las \u00e1reas de nuestra vida que est\u00e1n sucias y contaminadas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el pueblo le pregunt\u00f3 a Dios, por medio del profeta Malaqu\u00edas, c\u00f3mo deber\u00edan volver a \u00c9l, Dios puso el dedo en la llaga.  En asuntos espirituales que tienen que ver con nuestra alma eterna, es necesario que sepamos la verdad, aunque no nos agrade y nos duela.  Si realmente anhelamos a conocer m\u00e1s a Dios, estar cerca de \u00c9l, experimentar Sus Promesas, Su cuidado y Su protecci\u00f3n como un verdadero hijo de Su familia, entonces, estimado amigo oyente, Dios nos confrontar\u00e1 con la verdad sobre nosotros mismos.  Es sanador conocer la verdad sobre nosotros mismos, aunque sea doloroso, pero eso nos dar\u00e1 la oportunidad de arrepentirnos y recibir el pleno perd\u00f3n del Se\u00f1or, que nunca se cansa en escucharnos y en responder a los anhelos de nuestro coraz\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el pueblo pregunt\u00f3: \u00bfEn qu\u00e9 hemos de volvernos?, Dios les respondi\u00f3  en el vers\u00edculo 8, y aqu\u00ed encontramos la s\u00e9ptima declaraci\u00f3n sarc\u00e1stica de esta gente.  Recordemos, amigo oyente, que esta gente hizo ocho afirmaciones sarc\u00e1sticas a los reproches de Dios.  Ocho veces rechazaron las acusaciones, ocho veces ellos trataron de evadir los reproches del Se\u00f1or, aparentando ignorancia.  En ocho ocasiones evadieron una respuesta concreta fingiendo ser espirituales y piadosos.  Leamos lo que nos dice el vers\u00edculo 8 del cap\u00edtulo 3 de Malaqu\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfRobar\u00e1 el hombre a Dios? Pues vosotros me hab\u00e9is robado. Y dijisteis: \u00bfEn qu\u00e9 te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 acusaci\u00f3n terrible! Dios les acusaba de robarle a \u00c9l, al due\u00f1o de todo. Dios fue claro y preciso en su afirmaci\u00f3n En vuestros diezmos y ofrendas, me hab\u00e9is robado.  Dios no es un contable usurero que est\u00e1 en el cielo tratando de quitarles algo a Sus hijos. Lo que Dios en realidad estaba afirmando era una bendici\u00f3n: \u00abVoy a permitir que se queden con nueve d\u00e9cimas partes, y s\u00f3lo me vais a devolver una d\u00e9cima parte\u00bb.  Pero hay varios aspectos que necesitamos comentados al respecto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comenzar, el pueblo de Israel no daba diezmo. Para una mayor comprensi\u00f3n vamos al citar al Dr. Feinberg que escribi\u00f3 en su excelente libro sobre Malaqu\u00edas, lo siguiente: \u00abLa ofrenda en Israel eran las primicias de sus cosechas.  Es decir, una sexta parte de su trigo, del vino y del aceite\u00bb, como se especifica en Deuteronomio, cap\u00edtulo 18, vers\u00edculo 4.  Ahora, hab\u00eda varias clases de \u00abdiezmos\u00bb.    El Dr. Feinberg, quien es un erudito en el idioma hebreo, ha encontrado cuatro clases: como primero, el diezmo, del sobrante que quedaba despu\u00e9s de ser entregadas las primicias; esta cantidad estaba destinada \u00aba los levitas para su sostenimiento\u00bb (Lev\u00edtico, cap\u00edtulo 27, vers\u00edculos 30 al 33).  La segunda clase de  diezmo era entregado \u00abpor los levitas a los sacerdotes\u00bb (N\u00fameros cap\u00edtulo 18, vers\u00edculos 26 al 28).  La tercera clase era otro diezmo pagado por la congregaci\u00f3n \u00abpara suplir las necesidades de los levitas y de sus propias familias en el tabern\u00e1culo\u00bb (Deuteronomio, cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 18). Luego hab\u00eda un cuarto diezmo que s\u00f3lo se entregaba cada tercer a\u00f1o \u00abpara los pobres\u00bb. (Deuteronomio, cap\u00edtulo 14, vers\u00edculos 28 y 29).  Vamos a leer ese pasaje, porque es un texto b\u00edblico sobre el cual debemos reflexionar: Al fin de cada tres a\u00f1os sacar\u00e1s todo el diezmo de tus productos de aquel a\u00f1o, y lo guardar\u00e1s en tus ciudades.  Y vendr\u00e1 el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el hu\u00e9rfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comer\u00e1n y ser\u00e1n saciados; para que Jehov\u00e1 tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las instrucciones de Dios eran que cada tres a\u00f1os se deb\u00eda entregar un diezmo extra, de modo que cuando se menciona que Dios requer\u00eda un diezmo, queremos aclarar que hab\u00eda varias clases de diezmos.  Otro tema que creemos necesario mencionar, es una rectificaci\u00f3n del pensamiento de que los cristianos vivimos \u00abbajo la Gracia, y no bajo La Ley\u00bb; por lo tanto los cristianos, los creyentes, no necesitan observar el mandato del diezmo.  Hoy, vivimos bajo la Gracia de Dios, y la forma de dar de los creyentes, tiene una base completamente diferente. No creemos que la iglesia est\u00e1 bajo el sistema legal del diezmo, pero eso no quiere decir que no deber\u00edamos dar el diezmo al Se\u00f1or.  Observemos la forma de ofrendas, de la primera iglesia.  El Ap\u00f3stol Pablo mencion\u00f3 a los creyentes de Macedonia como un ejemplo cuando \u00e9l escribi\u00f3 a la iglesia en Corinto, en su segunda ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 2: Que en grande prueba de tribulaci\u00f3n, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.  Ellos eran muy pobres, y aun as\u00ed, daban generosamente.  Ahora, a continuaci\u00f3n, el siguiente vers\u00edculo 3 dice: Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas.  O sea que ellos daban m\u00e1s all\u00e1 de lo que en realidad pod\u00edan.  Ellos ni siquiera pensaban en sus carencias, en su falta de recursos, en si llegaban a fin de mes, o si se endeudaban, y por supuesto, no pensaban en un \u00abdiezmo\u00bb, porque daban mucho m\u00e1s que la d\u00e9cima parte de sus ingresos.  Ellos daban sus ofrendas generosamente motivados por el amor que sent\u00edan por el Se\u00f1or Jes\u00fas.  Y en el vers\u00edculo 4, leemos: Pidi\u00e9ndonos con muchos ruegos que les concedi\u00e9semos el privilegio de participar en este servicio para los santos.  Como usted puede deducir, estimado amigo oyente, el \u00abdar\u00bb es tener comuni\u00f3n y participaci\u00f3n, en la obra de Dios, con la iglesia, y hasta el ofrendar es parte de nuestra adoraci\u00f3n a Dios.  Estos creyentes practicaban esto, \u00abno como lo esper\u00e1bamos, &#8211; dice Pablo en el vers\u00edculo 5 &#8211; sino que a s\u00ed mismos se dieron primeramente al Se\u00f1or, y luego a nosotros por la voluntad de Dios\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanos comentarle, estimado amigo oyente, que s\u00f3lo las personas creyentes pueden ofrendar con pleno conocimiento de que ofrendan a Dios por el discernimiento que les ha dado el Esp\u00edritu de Dios, el Esp\u00edritu Santo.  El cristiano aut\u00e9ntico, el creyente, sabe que nunca, jam\u00e1s, podr\u00e1 devolverle a Dios lo que ya perteneces a \u00c9l, porque absolutamente TODO le pertenece, todo es de \u00c9l.  Y ese conocimiento s\u00f3lo podemos tener los que hemos aceptado a Jesucristo como nuestro \u00fanico y suficiente Salvador, pero tambi\u00e9n como EL SE\u00d1OR de nuestras vidas, due\u00f1o de nuestro ser, por el precio que \u00c9l pago en la cruz.  Somos Sus pertenencias, Su propiedad, aceptamos voluntariamente que \u00c9l sea el Se\u00f1or de nuestra alma, de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestros sentimientos, nuestros talentos y dones, de nuestras finanzas, absolutamente de todo y cada uno de los aspectos de nuestra vida. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios les pide a Sus propios hijos que den, y no a aquellos que no Le conocen, ni Le reconocen.  Probablemente usted recordar\u00e1, si es un oyente habitual, cuando estudiamos los textos relacionados con los a\u00f1os que el pueblo de Dios, el pueblo hebreo pas\u00f3 en el Desierto en su viaje hacia la Tierra Prometida.  Recordar\u00e1 que el Arca de la Alianza, del Pacto de Dios, era llevada sobre los hombros de los sacerdotes.  Ahora, el Se\u00f1or podr\u00eda haber llamado a cualquiera otra persona para que llevara esa preciosa carga.  O podr\u00eda haber ordenado que fuese el Arca fuese llevado encima de un carro, sobre ruedas, pero no fue as\u00ed; eso nos habla de Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si usted, estimado amigo oyente, desea compartir el mensaje de Jesucristo, quisiera llevar Su mensaje de amor, compasi\u00f3n y perd\u00f3n, es decir, lo que \u00c9l ha hecho por usted, ese mensaje tiene que ser llevado sobre los hombros de aquellos que son Sus sacerdotes, aquellos que son Suyos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no pide ni espera ofrendas de los que no creen, de los que no son creyentes.  En este programa nunca hemos pedido ninguna contribuci\u00f3n, y nunca hemos solicitado ayuda, ni siquiera para cubrir los costos de todo el material que enviamos a aquellos oyentes que lo solicitan.  Creemos que ofrendar, es decir, \u00abel dar\u00bb, sale de un coraz\u00f3n agradecido y entregado a Dios, porque reconoce lo que Dios ha hecho y est\u00e1 haciendo en su vida particular, y porque desea compartir y tener comuni\u00f3n con la obra que Dios est\u00e1 haciendo a trav\u00e9s de este programa.  Es por eso que el Ap\u00f3stol Pablo, dice en su Segunda ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 8: No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, tambi\u00e9n la sinceridad del amor vuestro.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dar es una prueba de nuestro amor por Cristo, amigo oyente.  Hay un conocido himno cuya letra dice: \u00abMi vida di por ti, \u00bfqu\u00e9 has dado t\u00fa por m\u00ed?\u00bb  Bueno, la letra de este himno no tiene ninguna base en las Escrituras, porque Jesucristo nunca pide nada para s\u00ed, a cambio de haber dado Su vida por nuestros pecados.  Jes\u00fas dijo:  \u00abSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u00bb.  (Juan 14:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 9 de ese cap\u00edtulo 8 de la Segunda ep\u00edstola a los Corintios, dice: Porque ya conoc\u00e9is la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con Su pobreza fueseis enriquecidos\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dice en Su Palabra que \u00c9l ama al dador alegre.  Pero en muchas partes los hijos de Dios no entienden esa afirmaci\u00f3n.  El autor de este estudio b\u00edblico, el Dr. McGee cont\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n que en uno de sus viajes a Israel, el gu\u00eda tur\u00edstico en la capital de Jerusal\u00e9n  le mostr\u00f3 el edificio que aloja el ministerio de Hacienda, las oficinas que recolecciona los impuestos y lo llam\u00f3 \u00abEl Nuevo Muro de los Lamentos\u00bb.  Y, amigo oyente, cuando se recoge la ofrenda en la iglesia, muchas veces se parece a esa descripci\u00f3n \u00abcomo si lleg\u00e1ramos a un muro de lamentos\u00bb.  Casi es audible el pensamiento: \u00a1vaya! Ya llega el momento m\u00e1s desagradable, ahora van a recoger la ofrenda\u00bb.  Pero nosotros pensamos, amigo oyente, que deber\u00eda ser un momento de alegr\u00eda, de gozo, de gratitud.  Si usted no puede dar alegremente, entonces no deber\u00eda dar, porque no le va a hacer ning\u00fan bien, de eso estamos seguros.  Por eso el Ap\u00f3stol Pablo contin\u00faa hablando en los siguientes vers\u00edculos, y tambi\u00e9n en el cap\u00edtulo 9 de su Segunda ep\u00edstola a los Corintios los detalles de este texto.  Pero \u00e9sta es la base sobre la cual deben dar los creyentes.  Es por esto que nosotros pensamos que los creyentes hoy, la mayor\u00eda que vivimos en una sociedad de abundancia, deber\u00edamos estar dando m\u00e1s de lo que significar\u00eda un diezmo.  Israel siempre hab\u00eda dado m\u00e1s de un diezmo, porque como vimos, Dios les orden\u00f3 dar hasta cuatro diezmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor de estos estudios b\u00edblicos, el Dr. J. Vernon McGee, contaba que cuando \u00e9l era pastor de una iglesia en Texas, en los Estados Unidos, durante la \u00e9poca de la Gran Depresi\u00f3n financiera en ese pa\u00eds, hab\u00eda en su iglesia un miembro que ten\u00eda algunas responsabilidades.  Posiblemente era la \u00fanica persona que ganaba dinero en su negocio.  Este hombre ten\u00eda una gran finca y acostumbraba invitar al Dr. McGee a cazar y a pescar en su propiedad.  Cierto d\u00eda estaban pescando, y este hombre le pregunt\u00f3: \u00abDr. McGee, \u00bfpor qu\u00e9 usted no predica m\u00e1s sobre el diezmo?\u00bb  Y Dr. McGee le contest\u00f3: \u00abPorque no creo en esa pr\u00e1ctica\u00bb.  Este hombre cre\u00eda y ofrendaba su diezmo. Y cada vez que se juntaban le preguntaba sobre el mismo tema.  Finalmente, el Dr. McGee se cans\u00f3, y le dijo lo siguiente: \u00abHay muchos creyentes que podr\u00edan y deber\u00edan estar dando m\u00e1s del diezmo.  Por ejemplo, en nuestra iglesia usted probablemente est\u00e1 ganando m\u00e1s dinero que cualquiera otra persona\u00bb.  Lo cierto era que esta persona daba mucho dinero.  Pero cuando el Dr. McGee le dijo esto, el hombre le mir\u00f3 fijamente e hizo una mueca de desagrado.  Despu\u00e9s de esa conversaci\u00f3n, contaba el Dr. McGee, que nunca m\u00e1s le volvi\u00f3 a preguntar acerca del diezmo.  \u00bfPor qu\u00e9?  Porque estaba muy conforme en dar su diezmo y tranquilizaba as\u00ed su conciencia;  pensaba que eso era todo lo que deber\u00eda dar.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas personas que deber\u00edan estar dando m\u00e1s de un diezmo, amigo oyente.  Pero, cuando decimos que deber\u00edan hacerlo, tambi\u00e9n queremos recalcar que no se deber\u00eda ofrendar a menos que se haga por un sentimiento de amor hacia el Se\u00f1or.  Recordamos que el Se\u00f1or Jesucristo pregunt\u00f3: \u00bfRobar\u00e1 el hombre a Dios?  \u00bfQu\u00e9 es lo que piensa usted en realidad? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, como dijimos hace un momento, al finalizar el servicio religioso, todos deber\u00edamos salir felices por haber tenido el privilegio de ofrendar, por haber podido ofrecer a Dios lo que creemos sinceramente en nuestro coraz\u00f3n es una expresi\u00f3n de nuestro amor y gratitud por todo el Amor que recibimos de \u00c9l, nuestro Se\u00f1or y Salvador, Jesucristo.  Bueno, todo, absolutamente TODO le pertenece a \u00c9l.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por experiencia podemos afirmar que Dios ha bendecido y sigue bendiciendo a todo dador alegre, y \u00c9l nunca es \u00abdeudor\u00bb de nadie.  Siempre \u00c9l nos devuelve m\u00e1s de lo que podemos entregarle a \u00c9l.  Pero Dios siempre mira el fondo de nuestro coraz\u00f3n, y sabe perfectamente la motivaci\u00f3n que impulsa nuestro dar,  nuestra ofrenda.  Lo \u00fanico v\u00e1lido para Dios es nuestro amor, y no es el monto de la ofrenda; es el amor con el que se la ofrecimos, lo que cuenta en la Eternidad. Esa es la \u00fanica forma en que \u00c9l acepta una ofrenda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, amigo oyente, vamos a detenernos hoy aqu\u00ed.  Continuaremos con este mismo tema en nuestro pr\u00f3ximo programa. Esperamos contar con su presencia, y nos permitimos sugerirle que lea todo el cap\u00edtulo 3, para as\u00ed poder comprender en profundidad el tema que trataremos.  Seguimos pidiendo al Se\u00f1or Su presencia, cercana y real en su vida, para que tambi\u00e9n usted pueda experimentar la dulzura de Su amor, la paz de Su perd\u00f3n, y la gu\u00eda para el camino de su vida.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00e1 pues, hasta nuestro pr\u00f3ximo programa, amigo oyente, \u00a1que Dios le bendiga es nuestra ferviente oraci\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Malaqu\u00edas 3:8 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro estudio en este interesante y pr\u00e1ctico libro del profeta Malaqu\u00edas. Este libro es el \u00faltimo libro del Antiguo Testamento, que es la primera parte de la Biblia. 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