{"id":9000,"date":"2016-03-07T20:48:43","date_gmt":"2016-03-08T01:48:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-110-18\/"},"modified":"2016-03-07T20:48:43","modified_gmt":"2016-03-08T01:48:43","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-110-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-110-18\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 1:10-18"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 1<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 10-18<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, estimado amigo oyente, nuestro viaje por el libro prof\u00e9tico de Apocalipsis, el \u00faltimo libro del Nuevo Testamento.  Estamos en el cap\u00edtulo primero y en el programa anterior hab\u00edamos llegado hasta el vers\u00edculo 9.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan, autor de este libro, comenz\u00f3 diciendo que la visi\u00f3n le fue dada en la isla de Patmos.  Domiciano, uno de los emperadores romanos m\u00e1s brutales, le hab\u00eda enviado al exilio en esa isla, el lugar al cual eran llevados los prisioneros del gobierno romano.  All\u00ed, en ese lugar inh\u00f3spito estuvo Juan desde cerca del a\u00f1o 86 al 96, pero lo que parec\u00eda ser la experiencia m\u00e1s dura y dif\u00edcil, se convirti\u00f3 para Juan en una antesala del mismo Cielo.  La impactante y magn\u00edfica visi\u00f3n que Juan tuvo en la isla de Patmos fue una visi\u00f3n del Cristo glorificado, Cristo en un cuerpo glorificado y como el Sumo Sacerdote en el lugar Sant\u00edsimo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proseguiremos entonces con los vers\u00edculos siguientes, los vers\u00edculos 10 y 11 de este primer cap\u00edtulo de Apocalipsis, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>10<\/sup> Yo estaba en el Esp\u00edritu en el d\u00eda del Se\u00f1or, y o\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed una gran voz como de trompeta, 11que dec\u00eda: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el \u00faltimo. Escribe en un libro lo que ves, y env\u00edalo a las siete iglesias que est\u00e1n en Asia: a Efeso, Esmirna, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.  (Ap. 1:10-11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 aqu\u00ed desempe\u00f1ando Su funci\u00f3n, como parte de la Trinidad.  Esa es la raz\u00f3n por la cual oramos para que \u00c9l, el Esp\u00edritu de Dios, tome las cosas de Cristo y nos las revele.  Eso es exactamente, como probablemente usted recordar\u00e1 cuando estudiamos este tema hace alg\u00fan tiempo atr\u00e1s, lo que el Se\u00f1or Jesucristo dijo con respecto al ministerio o trabajo que el Esp\u00edritu de Dios iba a realizar en la Tierra.  Jesucristo prometi\u00f3 que el Esp\u00edritu Santo iba a tomar las cosas de Cristo y nos las iba a revelar.  \u00c9l lo expres\u00f3 de la siguiente manera, en el cap\u00edtulo 16, del evangelio de Juan, vers\u00edculos 13 y 14:  Pero cuando venga el Esp\u00edritu de Verdad, \u00e9l os guiar\u00e1 a toda la verdad; porque no hablar\u00e1 por su propia cuenta, sino que hablar\u00e1 todo lo que oyere, y os har\u00e1 saber las cosas que habr\u00e1n de venir.  \u00c9l me glorificar\u00e1; porque tomar\u00e1 de lo m\u00edo, y os lo har\u00e1 saber\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, estamos comenzando a vislumbrar esta visi\u00f3n de Jesucristo glorificado.  Sinceramente, nos sentimos incompetentes para explicar todo lo que implican esos tremendos vers\u00edculos.  S\u00f3lo el Esp\u00edritu de Dios puede revelar y mostrarnos la grandiosidad de esta visi\u00f3n, para que sea real para nosotros.   Sin embargo el autor de la carta a los Hebreos escribi\u00f3 en el cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 1 de esta carta: Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al ap\u00f3stol y sumo sacerdote de nuestra profesi\u00f3n, Cristo Jes\u00fas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que, le estamos considerando a \u00c9l en Su profesi\u00f3n como el Sumo Sacerdote.  Ahora, Juan escribi\u00f3 que \u00e9l estaba en el Esp\u00edritu; es decir, que el Esp\u00edritu Santo estaba actuando sobre Juan, y le estaba mostrando a \u00e9l este cuadro panor\u00e1mico, que nos va a describir en detalle, con colores y sonidos.   Juan escribi\u00f3 que \u00e9l escuch\u00f3 un sonido como de trompeta.  \u00bfQu\u00e9 era?  \u00c9l dice en los vers\u00edculos 12 y 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>12<\/sup> Y me volv\u00ed para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, <sup>13<\/sup> y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ce\u00f1ido por el pecho con un cinto de oro.  (Ap. 1:12-13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la descripci\u00f3n del cuadro que Juan vio y escuch\u00f3.  \u00c9l dijo: O\u00ed detr\u00e1s de m\u00ed una gran voz como de trompeta.  Y podemos agregar, una trompeta de guerra.  Cuando el Se\u00f1or Jesucristo descienda del cielo a buscar a Su iglesia, lo har\u00e1 de la siguiente manera, y leemos en la  I\u00aa carta a los Tesalonicenses 4:16): Porque el Se\u00f1or mismo con voz de mando, con voz de arc\u00e1ngel, y con trompeta de Dios, descender\u00e1 del cielo. Su voz ser\u00e1 como la de un arc\u00e1ngel, y Su voz ser\u00e1 como la de una trompeta.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan contin\u00faa y menciona a estas siete iglesias; no vamos a desarrollar los detalles acerca de estas diferentes iglesias, ya que lo haremos cuando lleguemos a los cap\u00edtulos 2 y 3. Cada iglesia ser\u00e1 presentada individualmente en los siguientes cap\u00edtulos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan tiene ante s\u00ed un cuadro emocionante del Se\u00f1or Jesucristo.  \u00c9l ve a uno semejante al Hijo del Hombre, que est\u00e1 vestido con ropaje que le llega a los pies, y ce\u00f1ido el pecho con un cinto de oro.  Los mencionados siete candeleros de oro nos recuerdan a los elementos sagrados y santos del Tabern\u00e1culo; aqu\u00ed, en lugar de ser un solo candelabro con siete brazos, Juan ve siete candeleros.  Estos candeleros representan a siete iglesias distintas, y la funci\u00f3n de todos y cada uno ser\u00e1 explicado m\u00e1s adelante. El Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abYo soy la luz del mundo, pero cuando yo me vaya, ustedes ser\u00e1n la luz en el mundo\u00bb.  La Iglesia de Jesucristo, Su iglesia, debe ser una luz potente, un faro, en el mundo. Es decir, que usted, amigo oyente, si es creyente, es, o deber\u00eda ser, una luz en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan nos describe la escena, el cuadro que estaba contemplando: el Se\u00f1or Jesucristo, espl\u00e9ndido, asombroso, majestuoso, como el Gran Sumo Sacerdote, en medio de los candeleros, vestido con un ropaje especial.  Por la descripci\u00f3n de Juan sabemos que \u00c9l est\u00e1 vestido como s\u00f3lo puede ir vestido el Sumo Sacerdote.  Podemos leer acerca de los exigentes y rigurosos requisitos del ropaje sacerdotal en el libro de \u00c9xodo, cap\u00edtulo 28, vers\u00edculos 2 al 4.  All\u00ed se describe con detalle c\u00f3mo deb\u00eda ser la vestimenta, estas ropas especiales, que representan la justicia inherente de Cristo.  El cinto que se menciona aqu\u00ed, le cruza el pecho.  Seg\u00fan los escritos del famoso historiador Josefo, los sacerdotes se ce\u00f1\u00edan el cinto sacerdotal a la altura del pecho, aunque la costumbre popular era ce\u00f1\u00edrselo por la cintura.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El significado de esta escena nos habla acerca de Jesucristo como nuestro Gran Sumo Sacerdote.  \u00c9l est\u00e1, en esta visi\u00f3n, en medio de las iglesias.  \u00bfQu\u00e9 es lo que est\u00e1 haciendo?  Est\u00e1 juzgando, evaluando y observando a las iglesias.  \u00c9l est\u00e1 juzgando a los creyentes, para que la luz, Su luz, siga brillando.  Este cap\u00edtulo es muy importante, porque, estimado amigo oyente, la Escritura no nos deja en la oscuridad en cuanto a lo que \u00c9l est\u00e1 haciendo en el presente.  Se nos ha indicado de una manera muy clara que est\u00e1 ocupado con tres ministerios diferentes.  En primer lugar; \u00abIntercede\u00bb; tenemos la \u00abintercesi\u00f3n\u00bb de Cristo.  \u00c9l es nuestro Gran Sumo Sacerdote.  \u00c9l est\u00e1 ante ese altar de oro en el cielo, en el presente, y hace intercesi\u00f3n por nosotros.  \u00a1Qu\u00e9 alentador es saber que tenemos un intercesor permanente, que a pesar de todo, a pesar de nosotros mismos, nos escucha, nos comprende, ama, y perdona!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo ministerio: \u00abInterviene\u00bb;   es la \u00abintervenci\u00f3n\u00bb de Cristo.  No s\u00f3lo tenemos la intercesi\u00f3n, sino la intervenci\u00f3n de Cristo; porque \u00c9l sali\u00f3 del lugar Sant\u00edsimo al lavacro.  Recordemos las lecciones que estudiamos sobre el Templo y sus diferentes secciones.  Recordemos que al lugar Sant\u00edsimo s\u00f3lo pod\u00eda entrar el Sumo Sacerdote, una vez al a\u00f1o.  Pero Jesucristo acept\u00f3 por puro amor y obediencia a Su Padre Dios, salir de presencia santa de Dios, para venir a este mundo.  No s\u00f3lo habl\u00f3, en lenguaje humano, del gran Plan de Salvaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n lo ejecut\u00f3 hasta las \u00faltimas consecuencias, su muerte en la cruz.  Y una de sus ocupaciones en la actualidad, hoy, es lavar los pies de aquellos que Le pertenecen.  \u00bfA qui\u00e9nes est\u00e1 lavando?  A aquellos que traen sus pies, sus manos, sus ojos, todo su ser, ante \u00c9l, y han confesado sus pecados.  El Ap\u00f3stol Juan en su primera carta, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 9, nos dice recuerda que: Si confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.  Nosotros, los creyentes, si queremos mantener una fluida comuni\u00f3n con \u00c9l, tambi\u00e9n tenemos que confesar nuestros pecados, errores y omisiones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, Jesucristo interviene constante y fielmente a nuestro favor.  Juan nos dice en su primera ep\u00edstola: Hijitos m\u00edos, estas cosas os escribo para que no pequ\u00e9is.   Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  (1 Jn. 2:1).  \u00c9l es nuestro abogado.  \u00c9l est\u00e1 de nuestro lado para defendernos de las acusaciones de Satan\u00e1s, quien acusa y se\u00f1ala a los hijos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo ejerce tambi\u00e9n un tercer ministerio: Inspecciona; es la \u00abinspecci\u00f3n\u00bb de Cristo.  Amigo oyente, lo que Jesucristo est\u00e1 haciendo en el presente, hoy, est\u00e1 claramente indicado en la Escritura.  \u00c9l ha ascendido al cielo, se sent\u00f3 a la diestra de  Dios, pero no est\u00e1 all\u00ed sentado, inactivo, contemplando a este mundo.  Cuando en este libro que estamos estudiando, el Apocalipsis, se nos dice que \u00c9l se sent\u00f3, eso nos indica que \u00c9l ha terminado, completado, la tarea de la redenci\u00f3n aqu\u00ed en la Tierra.  \u00c9l muri\u00f3 aqu\u00ed para salvarnos, pero \u00c9l vive all\u00ed en los Cielos, para interceder,  limpiarnos una y otra vez, y mantenernos salvos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo que, hemos rese\u00f1ado las actividades o el ministerio de \u00abla intercesi\u00f3n\u00bb de Cristo y de \u00abla intervenci\u00f3n\u00bb de Cristo.  Ahora tenemos \u00abla inspecci\u00f3n\u00bb de Cristo.  En la visi\u00f3n Juan vio a Jesucristo en medio de los siete candeleros.  Estos candeleros representan a la naci\u00f3n de Israel.  En el libro de \u00c9xodo, se nos describe el candelabro de oro, como el objeto m\u00e1s hermoso que hab\u00eda en el Tabern\u00e1culo.  El simbolismo y su significado tambi\u00e9n resultan muy hermosos.  El candelabro estaba labrado de oro macizo, y del tronco principal sal\u00edan tres brazos a cada lado; la copa de cada brazo ten\u00eda forma de una flor de almendro abierta en las que se colocaban las l\u00e1mparas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, las l\u00e1mparas representan al Esp\u00edritu Santo.  El candelero de oro representa a Cristo, a Cristo glorificado, a Cristo, la deidad.    El candelabro de oro sostiene las l\u00e1mparas, y las l\u00e1mparas, a su vez, revelan la belleza y la gloria del candelabro.  Este es el cuadro que Juan nos describe en este cap\u00edtulo 1 de Apocalipsis. Cristo envi\u00f3 al Esp\u00edritu Santo al mundo. El Esp\u00edritu Santo a\u00fan, en este momento, desea revelarnos a Cristo y toda Su gloria, el Esp\u00edritu Santo desea fervientemente descubrirnos toda Su maravilla y hermosura.  Pero, la actividad del Esp\u00edritu de Dios tambi\u00e9n nos ayuda a vernos a nosotros mismos en la luz de Su presencia, para  Jesucristo pueda \u00abinspeccionarnos\u00bb.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Sumo Sacerdote, en el Templo, llevaba a cabo varias tareas.  S\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda cuidar del candelabro.  Los dem\u00e1s sacerdotes ten\u00edan otras responsabilidades, pero s\u00f3lo el Sumo Sacerdote encend\u00eda las luces de las l\u00e1mparas; era quien las llenaba de aceite; \u00c9l era el \u00fanico que limpiaba y cortaba la mecha de cada l\u00e1mpara para que \u00e9sta diera su m\u00e1xima luz.  \u00c9l era el \u00fanico que pod\u00eda apagar una l\u00e1mpara que comenzaban a humear.  Ahora, en la visi\u00f3n, el Se\u00f1or Jesucristo camina en medio de los siete candelabros, es decir, en medio de Su iglesia, inspeccionando individualmente a los creyentes que la componen.  Esto nos recuerda el texto en el evangelio de Juan, cap\u00edtulo 15, en el que Jesucristo explica la necesaria poda y limpieza de los p\u00e1mpanos de la vid.  Esta es una de las razones por las que \u00c9l permite que pasemos por ciertas pruebas, amigo oyente, porque quiere sacar un bueno fruto de nosotros, los p\u00e1mpanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, Jesucristo hace algo m\u00e1s, para obtener una luz m\u00e1s brillante en nosotros, Sus seguidores, sus disc\u00edpulos, \u00c9l derrama el Esp\u00edritu Santo.  El Se\u00f1or Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia.  \u00c9l es quien env\u00eda el Esp\u00edritu Santo al mundo.  \u00c9l prometi\u00f3, antes de ascender a los Cielos, que cuando el Esp\u00edritu Santo viniera, iba a ejecutar ciertas cosas.  \u00c9l est\u00e1 haciendo aquello que el Se\u00f1or Jesucristo le envi\u00f3 a hacer en el mundo.  El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 hoy en el mundo; y el Se\u00f1or Jesucristo quiere comunicarse en el presente.  \u00c9l quiere luz, y \u00c9l es quien derrama el Esp\u00edritu Santo en los corazones de Sus hijos.  Cualquier luz que salga de este programa, es obra del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Jesucristo hace algo m\u00e1s, y esto nos hace temblar, por su seriedad.  \u00c9l, en ocasiones usa un \u00abapagavelas\u00bb.  Si la l\u00e1mpara no da luz, y solamente llena el lugar de humo, el Se\u00f1or Jesucristo act\u00faa, y la apaga.  Eso es lo que Juan dijo: Hay pecado de muerte.  (1 Juan 5:16)  Uno puede ser puesto a un lado, puede ser \u00abarchivado\u00bb.  Hay una gran cantidad de personas que han sido puestas a un lado, han sido apartados. \u00bfPor qu\u00e9?  Porque \u00c9l quiere y espera luz, amigo oyente. Sigamos adelante y leamos los vers\u00edculos 14 y 15 de este cap\u00edtulo 1 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>14<\/sup> Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; <sup>15<\/sup> y sus pies semejantes al bronce bru\u00f1ido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.  (Ap. 1:14-15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve.  Esta figura nos habla de la eternidad, \u00c9l es el Anciano de D\u00edas (Dn. 7,9), y nos habla de Su dignidad.  Sus ojos como llama de fuego.  Su vista es penetrante, tiene conocimiento perfecto, discernimiento infalible, y escrutinio ineludible. \u00c9l sabe todo en cuanto a usted, y \u00c9l sabe todo sobre m\u00ed, amigo oyente.  \u00c9l ve lo que le ofrecemos como ofrenda,  nuestro tiempo, talentos, bienes materiales.  Recordemos la mirada de Se\u00f1or Jesucristo a Sim\u00f3n Pedro, despu\u00e9s de que \u00e9ste le hab\u00eda negado. Pedro sali\u00f3 y llor\u00f3 amargamente.  Amigo oyente, \u00c9l nos est\u00e1 observando, mirando.  A continuaci\u00f3n Juan observ\u00f3 que: Y sus pies semejantes al bronce bru\u00f1ido, refulgente como en un horno.  Esto habla de juicio.  El bronce se asocia a ese altar de bronce que hab\u00eda en el Templo, que nos habla de Su obra en esta tierra, Su muerte por nuestros pecados.  \u00c9l est\u00e1 juzgando a aquellos que son Suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contin\u00faa el vers\u00edculo Su voz como estruendo de muchas aguas.  Esa es la voz de la autoridad, la voz que llam\u00f3 a este universo a la existencia, la voz que va a resucitar a los Suyos de la tumba, la voz que llamar\u00e1 a Su Iglesia a reunirse con \u00c9l.  Todas estas figuras a\u00f1aden riqueza al cuadro para describir a Cristo como nuestro Gran Sumo Sacerdote. El Esp\u00edritu de Dios desea ayudarnos para verle en toda Su hermosura, en toda Su gloria.  Leemos el vers\u00edculo 16 de este cap\u00edtulo 1 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>16<\/sup> Ten\u00eda en su diestra siete estrellas; de su boca sal\u00eda una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.  (Ap. 1:16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda en Su diestra siete estrellas.  Esto significa Su control sobre todo el universo.  Nos habla de posesi\u00f3n, poder, control y honra.  De Su boca sal\u00eda una espada aguda de dos filos.  La espada es la Palabra de Dios, que es m\u00e1s aguda y penetrante que una espada de dos filos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.  (Ap. 1:16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible mirar directamente al sol.  Amigo oyente, \u00bfpiensa que podr\u00e1 mirar directamente al Creador que hizo el sol?  \u00bfA Aquel que hoy es Cristo glorificado?  Leamos los vers\u00edculos 17 y 18 que dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>17<\/sup> Cuando le vi, ca\u00ed como muerto a sus pies. Y \u00e9l puso su diestra sobre m\u00ed, dici\u00e9ndome: No temas; yo soy el primero y el \u00faltimo; <sup>18<\/sup> y el que vivo, y estuve muerto; mas he aqu\u00ed que vivo por los siglos de los siglos, am\u00e9n. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.  (Ap. 1:17-18)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan, el ap\u00f3stol y autor de este libro es el joven disc\u00edpulo que se reclinaba sobre  Su pecho en el Aposento Alto.  Pero, cuando \u00e9l vio al Cristo glorificado en la isla de Patmos, hab\u00eda una gran distancia entre \u00e9l y Jesucristo. Juan nos relata que cuando le vio, cay\u00f3 como muerto a Sus pies.  Amigo oyente, el Se\u00f1or Jesucristo est\u00e1 hoy sentado a la diestra, a lado de Dios, y si pudi\u00e9ramos contemplarle a \u00c9l en toda Su gloria y esplendor no nos acercar\u00edamos con familiaridad, sino que tambi\u00e9n caer\u00edamos ante \u00c9l, como muertos.  Volvamos a leer estos vers\u00edculos 17 y 18: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>17<\/sup> Cuando le vi, ca\u00ed como muerto a sus pies. Y \u00e9l puso su diestra sobre m\u00ed, dici\u00e9ndome: No temas; yo soy el primero y el \u00faltimo; <sup>18<\/sup>y el que vivo, y estuve muerto; mas he aqu\u00ed que vivo por los siglos de los siglos, am\u00e9n. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.  (Ap. 1:17-18)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los detalles de estos grandes vers\u00edculos los vamos a analizar detenidamente en nuestro pr\u00f3ximo programa. Como reflexi\u00f3n final tenemos que admitir que la naturaleza humana se rebela contra cualquier control, contra reglas y normas; no nos agrada ser enjuiciados, observados, y analizados.  Esa actitud tambi\u00e9n la podemos observar en la iglesia, en la vida de los cristianos.  No queremos que nos incomoden y que nos confronten con la verdad misma.  Queremos una vida sin mayores complicaciones, y la tendencia general es la de conformarse con el cumplimiento de unas cuantas reglas m\u00ednimas, de \u00e9tica y moral, y as\u00ed creernos que somos suficientemente \u00abcristianos\u00bb.   Esa es la raz\u00f3n por la cual Cristo se ocupa a inspeccionar a Su Iglesia.  \u00c9l es  Juez de la Iglesia, y en la iglesia.  \u00c9l no ignora, ni cierra sus ojos al pecado, y a aquello que est\u00e1 mal.  Su mandamiento a la iglesia es, como lo veremos un poco m\u00e1s adelante: Arrepi\u00e9ntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendr\u00e9 pronto a ti, y quitar\u00e9 tu candelero de su lugar. (Ap. 2:5).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le animamos a leer todo el cap\u00edtulo 1 de Apocalipsis y as\u00ed familiarizarse con el texto b\u00edblico.  Pedimos a Dios que env\u00ede Su Esp\u00edritu para que todo lo que se ha comentado en el programa sea comprensible, y se haga luz, Su luz, en el coraz\u00f3n de cada estimado amigo oyente que nos ha acompa\u00f1ado.  Hasta el pr\u00f3ximo programa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 1 Vers\u00edculos 10-18 Continuamos hoy, estimado amigo oyente, nuestro viaje por el libro prof\u00e9tico de Apocalipsis, el \u00faltimo libro del Nuevo Testamento. Estamos en el cap\u00edtulo primero y en el programa anterior hab\u00edamos llegado hasta el vers\u00edculo 9. El ap\u00f3stol Juan, autor de este libro, comenz\u00f3 diciendo que la visi\u00f3n le fue dada en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-110-18\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 1:10-18\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}