{"id":9012,"date":"2016-03-07T20:49:10","date_gmt":"2016-03-08T01:49:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-41-6\/"},"modified":"2016-03-07T20:49:10","modified_gmt":"2016-03-08T01:49:10","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-41-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-41-6\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 4:1-6"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 4<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 1-6<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestra particular andadura por este apasionante libro que es el Apocalipsis, un libro lleno de tesoros. Esperamos contar con su presencia, estimado amigo oyente en este nuevo programa, el cual iniciamos hoy en el cap\u00edtulo 4. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como usted recordar\u00e1, en los cap\u00edtulos 2 y 3 vimos al Cristo Resucitado dirigi\u00e9ndose desde el Cielo, a sus iglesias en la Tierra. Ahora, el escenario va a cambiar por completo, situ\u00e1ndonos nada menos que en el Cielo. Esta es  una de las pocas descripciones del Cielo que nos ofrece la Biblia, y como tal, la estudiaremos con el m\u00e1ximo cuidado y atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos c\u00f3mo en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 19, el ap\u00f3stol Juan recibi\u00f3 un breve bosquejo de sus visiones: este sencillo bosquejo se aplicar\u00e1 a todo el libro y nos ayudar\u00e1 a comprender la estructura del mismo. En este vers\u00edculo se diferenciaba entre: \u00abLas cosas que has visto\u00bb, en referencia a la visi\u00f3n que Juan contempl\u00f3 en el cap\u00edtulo 1; \u00ablas que son\u00bb, en relaci\u00f3n a las cartas dirigidas a las siete iglesias (en los cap\u00edtulos 2 y 3); y \u00ablas que han de ser despu\u00e9s de \u00e9stas\u00bb, que tiene que ver con todas las revelaciones de la historia futura (cap\u00edtulos 4 al 22).  Por ello, y seg\u00fan este bosquejo, este cuarto cap\u00edtulo de Apocalipsis da inicio a la tercera y \u00faltima secci\u00f3n del libro en la que se describen \u00ablos acontecimientos que tendr\u00e1n lugar tras la era eclesi\u00e1stica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos pues este primer vers\u00edculo del cap\u00edtulo 4 de Apocalipsis, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1<\/sup> Despu\u00e9s de esto mir\u00e9, y he aqu\u00ed una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que o\u00ed, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube ac\u00e1, y yo te mostrar\u00e9 las cosas que suceder\u00e1n despu\u00e9s de estas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro de Apocalipsis encontramos menci\u00f3n de cuatro puertas abiertas.  La primera es \u00abla puerta de la oportunidad\u00bb: el Cristo Resucitado dijo a la iglesia de Filadelfia-: \u00abYo te presento una puerta que permanece abierta\u00bb (Ap.3:8) Esa era la puerta de la oportunidad, por la que pod\u00eda llevarse el mensaje del evangelio a las regiones que no lo hab\u00edan recibido todav\u00eda. La segunda puerta es \u00abla puerta del coraz\u00f3n humano\u00bb.  Dice el Jesucristo Resucitado-: Yo estoy a la puerta, llamando\u00bb (Ap.3:20). Es la puerta de cada coraz\u00f3n humano; cada uno puede escoger entre abrir su coraz\u00f3n a Jesucristo, o rechazarle, y no abrir a su llamado. La tercera puerta mencionada es \u00abla puerta de la revelaci\u00f3n, en el vers\u00edculo 1\u00bb: \u00abVi ?dice Juan- una puerta en el Cielo, que estaba abierta\u00bb. Es la puerta que da acceso a Dios, por medio de Jesucristo. Cuarta: En el cap\u00edtulo 19, vers\u00edculo 11, veremos una puerta abierta en el Cielo, la cual atravesar\u00e1 Cristo para Su regreso a la Tierra, que ser\u00e1 Su 2\u00aa Venida.  El vendr\u00e1 al final de la Gran Tribulaci\u00f3n para aplastar toda injusticia y rebeli\u00f3n contra Dios y establecer Su Reino. \u00bfCu\u00e1l fue la \u00abpuerta abierta en el Cielo\u00bb que vio Juan? Es probable que la puerta vista por Juan fuera una puerta que estaba entre el cielo y la tierra. El pensamiento jud\u00edo primitivo conceb\u00eda los cielos como una b\u00f3veda inmensa s\u00f3lida, y la idea aqu\u00ed es que m\u00e1s all\u00e1 de la b\u00f3veda de los cielos est\u00e1 el Cielo, y que aqu\u00ed se abre una puerta en la b\u00f3veda para dar entrada al Cielo y al propio ap\u00f3stol Juan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si miramos hacia atr\u00e1s, al Antiguo Testamento, aunque tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento, podemos recordar que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n \u00abse abrieron los cielos\u00bb. En el libro del profeta Ezequiel leemos: \u00abLos cielos se abrieron y vi visiones de Dios\u00bb (Eze. 1:1), aludiendo a que Dios env\u00eda a los que Le buscan, la visi\u00f3n de S\u00ed Mismo y de Su verdad. En Marcos 1:10 leemos que cuando Jes\u00fas fue bautizado por Juan, Jes\u00fas vio los cielos abiertos, y al Esp\u00edritu descender sobre \u00c9l. Esto nos da a entender que, cuando la mente y el alma de un hombre o una mujer se abren a las cosas de Arriba, el Esp\u00edritu de Dios desciende a su encuentro. En otra ocasi\u00f3n, Jes\u00fas prometi\u00f3 a Natanael y a sus disc\u00edpulos, que ver\u00eda los cielos abiertos y a los \u00e1ngeles ascendiendo y descendiendo sobre el Hijo del Hombre (Juan 1:51). Y es que, amigo oyente, alg\u00fan d\u00eda, los cielos se abrir\u00e1n para desvelar la gloria de Cristo; e inevitablemente ese d\u00eda traer\u00e1 una explosi\u00f3n de gozo a los que Le hayan amado, y un temor indescriptible a los que Le hayan despreciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este expresi\u00f3n \u00abSube ac\u00e1\u00bb, es un mandato para que Juan fuera transportado al Cielo \u00aben el esp\u00edritu\u00bb, de forma temporal y sobrenatural, con el fin de recibir una revelaci\u00f3n espec\u00edfica acerca de sucesos futuros. Queremos, sin embargo, recalcar que esto no fue un sue\u00f1o; Juan fue transportado por medios sobrenaturales, fuera del mundo material y experiment\u00f3 despierto esta visi\u00f3n que estaba fuera del alcance de los sentidos normales. El Esp\u00edritu Santo capacit\u00f3 sus sentidos para recibir la revelaci\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 2 y 3 de este cap\u00edtulo 4 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2<\/sup> Y al instante yo estaba en el Esp\u00edritu; y he aqu\u00ed, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.  <sup>3<\/sup> Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y hab\u00eda alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Juan entr\u00f3 por la puerta del Cielo vio un trono, no un mueble f\u00edsico, sino un s\u00edmbolo de mando soberano, y de autoridad absoluta. Este es el enfoque del cap\u00edtulo 4, ya que ocurre trece veces, y en once oportunidades se refiere al Trono de Dios. De hecho, en el Antiguo Testamento, el Trono de Dios se menciona numerosas veces. Un profeta dijo: \u00abYo vi al Se\u00f1or sentado en Su Trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos estaba junto a \u00c9l\u00bb (1 Reyes 22:19). En el libro de los Salmos se canta la siguiente alabanza: \u00abDios se sienta en Su santo Trono\u00bb (Sal. 47:8). El profeta Isa\u00edas vio al Se\u00f1or \u00absentado en un trono alto y sublime\u00bb (Is.6:1). Y en este libro del Apocalipsis se menciona esto en todos los cap\u00edtulos menos en el 2, 8 y 9. El Trono de Dios representa Su Majestad. Cuando le preguntaron al compositor de m\u00fasica H\u00e4ndel c\u00f3mo hab\u00eda podido escribir el Mes\u00edas, respondi\u00f3: \u00abVi abrirse los cielos, y a Dios en Su gran Trono blanco\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan vio a Uno, es decir a Dios, sentado en el Trono. Y aqu\u00ed hay algo muy interesante; Juan ni siquiera intenta describir a Dios como una figura humana. Lo describe en un rel\u00e1mpago de colores como de piedras preciosas, pero no menciona ninguna clase de forma. Debemos entender que este es el Trono del Trino Dios, y las identificamos  como 1\u00ba &#8211; Dios, el Esp\u00edritu Santo, en vers\u00edculos 2 y 5;  2\u00ba- Dios, el Padre, vers\u00edculo 3;  y 3\u00ba- Dios, el Hijo, en vers\u00edculo 5, del cap\u00edtulo 5.  Es la Trinidad en el Trono.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan ve en la visi\u00f3n una piedra como el Jaspe, la \u00faltima piedra mencionada en la composici\u00f3n del pectoral del Sumo Sacerdote, el que cubr\u00eda su vestimenta. (Ex 28,20).  Se asume que aqu\u00ed era un diamante. La sard\u00f3nice, recib\u00eda el nombre por ser original de la zona de Sardis, de color roja sangre. Era la primera piedra mencionada en el pectoral del Sumo Sacerdote.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n que tuvo Juan de la presencia de Dios era como un destello cegador de un diamante al sol, con el brillo deslumbrante del rojo-sangre de la sard\u00f3nice; y brillaba a trav\u00e9s de ambos el verde m\u00e1s descansado de la esmeralda, porque s\u00f3lo as\u00ed pod\u00eda el ojo humano soportar semejante visi\u00f3n.  El arco iris, en griego, \u00abiris\u00bb, significa tambi\u00e9n \u00abhalo\u00bb.  El arco iris, desde tiempos del gran diluvio universal, fue se\u00f1al, de la fidelidad de Dios a Su Palabra, Sus promesas y Su pacto con No\u00e9 (Gen.9:12).  El verde es el color de la tierra, y la sugerencia aqu\u00ed es aquella del profeta Habacuc: \u00ab. . .en la ira acu\u00e9rdate de la misericordia\u00bb (Hab. 3:2), y Dios har\u00e1 eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos han querido ver en que el jaspe quiz\u00e1 represente la insoportable luminosidad de la pureza de Dios; las vetas como de sangre de la sard\u00f3nice o coralina, Su justa ira, y el m\u00e1s benigno verde de la esmeralda, Su misericordia. gracias a la cual podemos mirar Su pureza y Su justicia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 4 de este cap\u00edtulo 4 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>4<\/sup> Y alrededor del trono hab\u00eda veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.  (Ap. 4:4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los veinticuatro ancianos aparecen repetidas veces en el Apocalipsis, como representantes de toda la Iglesia, desde Pentecost\u00e9s hasta la \u00abRecogida\u00bb de la Iglesia por Jesucristo, o como tambi\u00e9n se le llama, el \u00abArrebatamiento\u00bb, el ser \u00abllevados fuera\u00bb de la Iglesia, por Jesucristo.  Creemos que la explicaci\u00f3n m\u00e1s probable es que los veinticuatro ancianos representan simb\u00f3licamente al fiel pueblo de Dios. Sus vestiduras blancas son las que les prometen a los fieles (Apocalipsis 3:4), y sus coronas son las que les prometieron a los que fueran fieles hasta la muerte (ap. 2:10). Los tronos son los que les prometi\u00f3 Jes\u00fas a los que lo abandonan todo para seguirle (Mat. 19:27-29). Estaban sentados alrededor del trono, vestidos de t\u00fanicas blancas ? que simboliza la justicia de Jesucristo (2 Co 5,21); y con coronas de oro (4:4, 14:3) que indica que la Iglesia reinar\u00e1 con Jesucristo (1 Co 6,3); las coronas tambi\u00e9n ser\u00e1n recompensas (2 Ti 4,8, Stg 1,12; 1 P 5,4); echaron sus coronas delante del trono (4:10); adoraban y alababan a Dios constantemente (5:11,14; 7:11, 11:16, 14:3, 19:4); le presentaban a Dios las oraciones de los Santos (5:8); uno de ellos anim\u00f3 a Juan cuando estaba triste (5:5); y otro actu\u00f3 de int\u00e9rprete de una de las visiones (7:13).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 5 del cap\u00edtulo 4 de Apocalipsis, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>5<\/sup> Y del trono sal\u00edan rel\u00e1mpagos y truenos y voces; y delante del trono ard\u00edan siete l\u00e1mparas de fuego, las cuales son los siete esp\u00edritus de Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos como aqu\u00ed Juan a\u00f1ade m\u00e1s detalles a su descripci\u00f3n misteriosa e impresionante del cielo. Los rel\u00e1mpagos y los truenos no son producto de la furia de la naturaleza, sino de la justicia divina que desciende de un Dios temible y poderoso sobre un mundo lleno de pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los truenos y rel\u00e1mpagos se relacionan a menudo con la manifestaci\u00f3n de Dios. En la visi\u00f3n del profeta Ezequiel, los rel\u00e1mpagos sal\u00edan del fuego resplandeciente que hab\u00eda alrededor del trono (Ez. 1:13). El salmista nos dice que la voz del trueno estaba en el torbellino, y lo rel\u00e1mpagos iluminaban el mundo (Salmo 78:18). Dios env\u00eda sus rel\u00e1mpagos hasta lo \u00faltimo de la tierra (Job 37:4). Y en el Monte Sina\u00ed, cuando el pueblo de Israel esperaba la promulgaci\u00f3n de la Ley, podemos leer en el libro del \u00c9xodo, cap\u00edtulo 19, vers\u00edculo 16: \u00abHubo truenos y rel\u00e1mpagos, una espesa nube cubri\u00f3 el monte y se oy\u00f3 un toque imponente de trompeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siete l\u00e1mparas es una clara referencia al Esp\u00edritu Santo.  El n\u00famero \u00absiete\u00bb significa en las Sagradas Escrituras la perfecci\u00f3n, e indica que algo se ha completado de tal modo que Juan se propuso identificar aqu\u00ed \u00abla plenitud del Esp\u00edritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 6 de este cap\u00edtulo 4 de Apocalipsis, que dice as\u00ed: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>6<\/sup> Y delante del trono hab\u00eda como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detr\u00e1s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mencionado \u00abmar de vidrio\u00bb ha ejercido una extra\u00f1a fascinaci\u00f3n en la mente de muchas personas. En el escrito original no se dice que fuera un mar de vidrio sino \u00abcomo si fuera\u00bb un mar de vidrio.  Este mar delante del Trono de Dios es otra indicaci\u00f3n que el \u00e9nfasis no es la misericordia, sino en el juicio.  El mar representa la santidad y la justicia de Dios (Mt 5,8; He 12, 14).   En la Primera ep\u00edstola a los Tesalonicenses, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 13, se nos dice: Para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo con todos sus santos. El mar en calma indica la posici\u00f3n de descanso a la cual ha llegado la Iglesia.  Ella ya no es v\u00edctima de las tormentas de la vida.  Ya no est\u00e1 m\u00e1s en alta mar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora, estimados amigos oyentes, a otra de las figuras simb\u00f3licas del Apocalipsis: los cuatro seres vivientes, o, literalmente, \u00ablos cuatro seres que viven\u00bb.   La palabra griega es \u00abzoa\u00bb, de lo que proviene la palabra zoo, y nuestra palabra \u00abzool\u00f3gico\u00bb.  No son los animales salvajes de los que leeremos en el cap\u00edtulo 13, para lo cual se utilizan otras expresiones.  Estos  cuatro seres vivientes aparecen frecuentemente a escala celestial. \u00bfQu\u00e9 dice el Apocalipsis de ellos? Un an\u00e1lisis cuidadoso del texto nos permite observar lo siguiente: Estos seres se encuentran siempre cerca del Trono de Dios y del Cordero, se dedican a alabar y adorar a Dios (6:1, 7) y uno de ellos entregar\u00e1 a los siete \u00e1ngeles las siete copas de oro llenas de la ira de Dios (15:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00e1ngeles que se mencionan en el Nuevo Testamento siempre est\u00e1n relacionados con la presencia, el poder y la santidad de Dios. Y aunque la descripci\u00f3n de Juan no es id\u00e9ntica a la del profeta Ezequiel, es obvio que ambos se refieren a los mismos seres sobrenaturales e indescriptibles, de los querubines (Ez. 1:4-25, 10:15). El profeta Isa\u00edas tambi\u00e9n menciona a los serafines con caracter\u00edsticas semejantes (Is. 6, 2 y 3).  La menci\u00f3n de que est\u00e1n \u00abllenos de ojos\u00bb puede referirse a que aunque no son omniscientes, un atributo s\u00f3lo reservado para Dios, estos \u00e1ngeles tienen un conocimiento y una percepci\u00f3n sobresaliente; nada escapa de su escrutinio (v.8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfqui\u00e9nes eran los querubines? Fueron los guardianes puestos al este del Ed\u00e9n para impedir que Ad\u00e1n y Eva pudieran llegar al \u00ab\u00c1rbol de la vida\u00bb despu\u00e9s de su ca\u00edda y expulsi\u00f3n del para\u00edso (Ge.3:24). Cuando se construy\u00f3 el arca del Tabern\u00e1culo, se colocaron dos querubines formando una sola pieza, dispuestos cara a cara, cada uno a un extremo, y cubri\u00e9ndolo con sus alas (Ex.25:18-20). Eran un s\u00edmbolo de la presencia del Se\u00f1or; Su gloria es manifestada entre los querubines (Lv. 16:2). Son numerosos los pasajes que hacen alusi\u00f3n a la presencia del Se\u00f1or entre los querubines. Hab\u00eda figuras de querubines bordadas sobre los tapices del Tabern\u00e1culo. El Templo de Salom\u00f3n, mucho m\u00e1s espl\u00e9ndido, ten\u00eda dos gigantescos querubines. Su altura era de casi 5 metros y la envergadura del arco formado por sus alas era de 10 metros. De todo esto podemos extraer la siguiente idea: los querubines son seres ang\u00e9licos que est\u00e1n cerca de Dios y son los guardianes de Su trono. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 simbolizan estos cuatro seres vivientes? Es obvio que resultan parte de la escenograf\u00eda del cielo.  Algunos autores sostienen que estos cuatro seres vivientes representan todo lo m\u00e1s noble, fuerte, sabio y veloz de la naturaleza. Cada uno tiene preeminencia en una esfera particular: el le\u00f3n es supremo entre las fieras; el buey entre el ganado; el \u00e1guila entre las aves y el hombre entre todas las criaturas. Tal y como podemos leer en el vers\u00edculo 7: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>7<\/sup> El primer ser viviente era semejante a un le\u00f3n; el segundo era semejante a un becerro; el tercero ten\u00eda rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un \u00e1guila volando.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los animales representan toda la grandeza y la fuerza, y la belleza de la naturaleza, a la que vemos aqu\u00ed sirviendo y alabando a Dios. En los vers\u00edculos que siguen veremos a los veinticuatro ancianos alabando a Dios; y cuando los unimos los dos cuadros obtenemos el de la Naturaleza y la Humanidad en constante adoraci\u00f3n a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo y amiga que nos escucha: aunque los seres humanos no somos \u00e1ngeles, ni querubines o serafines, fuimos creados para agradar y adorar a Dios. \u00abPorque t\u00fa creaste todas las cosas; existen y fueron creadas para ser de tu agrado\u00bb (Ap. 4:11). El primer prop\u00f3sito de nuestra vida deber\u00eda ser agradar a Dios con nuestras propias vidas, vivir para complacerlo. Y en la Biblia, agradar a Dios se conoce como adorar a Dios. El Salmo 147:11 dice: \u00ab\u00c9l se complace en los que lo adoran, en los que conf\u00edan en su gran amor\u00bb. \u00bfY qu\u00e9 es adoraci\u00f3n? Todo lo que hagas para complacer a Dios puede ser un acto de adoraci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo y amiga, Dios quiere todo de nosotros. Dios no quiere una parte de nuestra vida, de su vida.  Dios pide todo.  El primer mandamiento es: \u00abAma al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas\u00bb. A Dios no le conmueven, ni le interesan, los compromisos a medias, la obediencia parcial o las sobras de nuestro tiempo. Quiere devoci\u00f3n plena, no pedacitos de nuestra vida.  Una mujer Samaritana en cierta ocasi\u00f3n discuti\u00f3 con Jes\u00fas acerca del mejor tiempo, lugar y estilo de adoraci\u00f3n. Jes\u00fas le contest\u00f3 que esos aspectos eran irrelevantes. El lugar de adoraci\u00f3n no es tan importante como \u00abel por qu\u00e9 adoramos\u00bb y cu\u00e1nto de nuestro ser le ofrecemos a Dios cuando lo hacemos. Y cuando adoramos, \u00c9l mira m\u00e1s all\u00e1 de nuestras palabras, observando la actitud de nuestro coraz\u00f3n. Podemos adorarlo con imperfecciones, pero no con falta de sinceridad. Debemos adorar a Dios con nuestro coraz\u00f3n y con nuestra cabeza, con esfuerzo y con energ\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed nuestro programa de hoy, estimados oyentes. Esperamos encontrarle de nuevo en nuestra pr\u00f3xima cita, para seguir avanzando juntos por este apasionante camino que podr\u00edamos llamar \u00abdescubriendo las Escrituras\u00bb. No puede haber descubrimiento mayor que el de los tesoros que se esconden entre las p\u00e1ginas de su Biblia; \u00e1brala, estudie, analice, subraya y \u00abh\u00e1gala suya\u00bb, pero no la deje a un lado; no la mire a distancia, como si fuera un libro sagrado intocable; La Biblia es un libro sagrado, s\u00ed, pero su prop\u00f3sito es acercarnos a Dios para facilitarnos la comprensi\u00f3n del Plan de Salvaci\u00f3n que Dios dise\u00f1\u00f3 para la humanidad.  \u00bfNo quiere darle una oportunidad a Dios para entrar en su vida y cambiarle para siempre?  Hasta el pr\u00f3ximo programa,  \u00a1que Dios le bendiga!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 4 Vers\u00edculos 1-6 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestra particular andadura por este apasionante libro que es el Apocalipsis, un libro lleno de tesoros. Esperamos contar con su presencia, estimado amigo oyente en este nuevo programa, el cual iniciamos hoy en el cap\u00edtulo 4. Como usted recordar\u00e1, en los cap\u00edtulos 2 y 3 vimos al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-41-6\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 4:1-6\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9012","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9012\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}