{"id":9017,"date":"2016-03-07T20:49:21","date_gmt":"2016-03-08T01:49:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-67-17\/"},"modified":"2016-03-07T20:49:21","modified_gmt":"2016-03-08T01:49:21","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-67-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-67-17\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 6:7-17"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 6<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 7-17<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el libro de Apocalipsis, el libro que nos habla de las profec\u00edas que Jesucristo revel\u00f3 sobre hechos futuros que ocurrir\u00e1n en nuestro planeta Tierra.  Estimado amigo, amiga oyente, es cierto que no sabemos cu\u00e1ndo, que a\u00f1o, ni el d\u00eda, pero aqu\u00ed, en nuestro mundo ocurrir\u00e1n muchos eventos.  Es necesario no s\u00f3lo estar informados, pero la m\u00e1s importante es \u00a1estar preparados!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, le\u00edmos los vers\u00edculos 7 y 8 del cap\u00edtulo 6 que estamos estudiando del libro de Apocalipsis, los cuales nos hablan acerca del cuarto sello que Jesucristo, el Se\u00f1or, abri\u00f3 de ese importante documento que ten\u00eda entre Sus manos.  Al romper el precinto, ese cuarto sellos, vimos que inmediatamente sali\u00f3 galopando un jinete sobre un caballo amarillo en direcci\u00f3n a la Tierra.  Este ser\u00e1 el punto de partida para nuestro estudio hoy.  Veamos entonces, lo que nos dicen los vers\u00edculos 7 y 8 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>7<\/sup> Cuando abri\u00f3 el cuarto sello, o\u00ed la voz del cuarto ser viviente, que dec\u00eda: Ven y mira. <sup>8<\/sup> Mir\u00e9, y he aqu\u00ed un caballo amarillo, y el que lo montaba ten\u00eda por nombre Muerte, y el Hades le segu\u00eda; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.  (Ap. 6:7-8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se menciona la llegada de una enfermedad o epidemia de proporciones catastr\u00f3ficas extendida sobre todo la Tierra.  Una cuarta parte de la poblaci\u00f3n del mundo ser\u00e1 destruida por este juicio que le sobrevendr\u00e1.  Aqu\u00ed el autor de Apocalipsis, el ap\u00f3stol Juan, escribi\u00f3 el nombre del cuarto jinete, con may\u00fascula, se llama Muerte. No habr\u00e1 suficiente penicilina, antibi\u00f3ticos, ning\u00fan ant\u00eddoto para esta plaga epid\u00e9mica.   La muerte, en este caso implica mucho m\u00e1s de lo que a veces pensamos. La muerte no es s\u00f3lo el cese de la actividad f\u00edsica del ser humano.  Se nos dice que el Hades le segu\u00eda.  Desafortunadamente la palabra \u00abHades\u00bb a veces es traducida por \u00abinfierno\u00bb, en espa\u00f1ol.  En el evangelio de Lucas, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 23, encontramos la historia que Jesucristo relat\u00f3 sobre el hombre rico y L\u00e1zaro, leemos: Y en el Hades alz\u00f3 sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a L\u00e1zaro en su seno.    En algunas versiones se utiliza la palabra \u00abinfierno\u00bb en lugar de \u00abHades\u00bb.  Es una traducci\u00f3n desafortunada, porque  no se refiere en absoluto al infierno.  Esto nos habla de la muerte f\u00edsica, ya sea a d\u00f3nde va el esp\u00edritu, o la tumba en donde es colocado el cuerpo.  Es decir, que mientras la muerte se apodera del cuerpo, el hades es el lugar adonde se va el esp\u00edritu del hombre perdido. El Se\u00f1or Jesucristo lo present\u00f3 de esa manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 en su ep\u00edstola a los Romanos cap\u00edtulo 5, vers\u00edculo 14, \u00abNo obstante, rein\u00f3 la muerte desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresi\u00f3n de Ad\u00e1n, el cual es figura del que hab\u00eda de venir\u00bb. Amigo oyente, el pecado y la muerte entraron al mundo al mismo tiempo.  La muerte es el resultado del pecado, y durante ese intervalo desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s, los hombres no cometieron el mismo pecado que cometi\u00f3 Ad\u00e1n.    Sus pecados tampoco fueron una transgresi\u00f3n de la ley, como lo fue el pecado de Ad\u00e1n, porque a\u00fan Dios no les hab\u00eda dado los Diez Mandamientos.  Sin embargo en ese per\u00edodo los hombres pecaban y mor\u00edan.  El pecado de Ad\u00e1n lleg\u00f3 a ser su propio pecado, porque ellos murieron como muri\u00f3 Ad\u00e1n.  Aun los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os murieron en el Diluvio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte tiene un triple significado que ordinariamente no le damos.  Pensamos en la muerte como algo que solamente est\u00e1 relacionado con el cuerpo. 1\u00ba.-  Esta muerte f\u00edsica, que solamente se refiere al cuerpo. Esto le ocurre al hombre a causa del pecado de Ad\u00e1n.  2\u00ba.-  Esta la muerte espiritual. Esa es la separaci\u00f3n de Dios y la rebeli\u00f3n contra \u00c9l.  Heredamos de Ad\u00e1n una naturaleza de muerte; es decir, no tenemos capacidad para acercarnos a Dios, y no tenemos ning\u00fan deseo de hacerlo, tampoco.  3\u00ba.-  Finalmente existe la muerte eterna, que es la separaci\u00f3n eterna de Dios.  A no ser que el hombre, el ser humano, sea redimido, esta es la inevitable consecuencia.  Esta es la segunda muerte sobre la cual leeremos m\u00e1s en Apocalipsis, cap\u00edtulo 20, vers\u00edculo 14. Vamos a desarrollar estos tres aspectos cuando estudiemos el cap\u00edtulo 20 de Apocalipsis.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo, amiga oyente, Dios le dijo a Ad\u00e1n antes de pecar por primera vez: El d\u00eda que de \u00e9l comieres, ciertamente morir\u00e1s.  (Gen. 2:17).  Ad\u00e1n vivi\u00f3 f\u00edsicamente algo m\u00e1s de 900 a\u00f1os, pero \u00e9l ya estaba espiritualmente muerto ante Dios.  \u00c9l huy\u00f3 de Dios.  \u00c9l ya no deseaba la comuni\u00f3n, la cercan\u00eda, ni la presencia de Dios.  Por su desobediencia y rebeli\u00f3n Ad\u00e1n muri\u00f3 espiritualmente, y la muerte f\u00edsica fue una consecuencia, y as\u00ed es como ha entrado a la familia humana.  La medicina moderna y el maravilloso desarrollo de la ciencia procuran extender la vida humana y retrasar al m\u00e1ximo el envejecimiento.  Pero, le realidad es que la raza humana se est\u00e1 deteriorando, debilitando progresivamente;  la vida ser\u00eda mucho m\u00e1s breve, si no fuera por el empe\u00f1o de la ciencia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Ad\u00e1n se le identifica aqu\u00ed de manera clara como una \u00abtipificaci\u00f3n de Cristo\u00bb.  La introducci\u00f3n de la muerte a la vida humana fue \u00fanicamente responsabilidad de Ad\u00e1n.  Amigo, amiga oyente, Dios no cre\u00f3 al hombre para morir.  Ese castigo fue impuesto porque Ad\u00e1n transgredi\u00f3 voluntariamente, conscientemente, el mandamiento de Dios.  Su transgresi\u00f3n es tambi\u00e9n nuestra transgresi\u00f3n, y su muerte es tambi\u00e9n nuestra muerte.  Ahora, Cristo es la cabeza de una nueva creaci\u00f3n, y esta nueva creaci\u00f3n s\u00f3lo tiene vida en \u00c9l, en Cristo.  Solamente \u00c9l puede dar vida.  \u00c9l es totalmente responsable por la vida eterna de aquellos que son Suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n, el jinete de la muerte andar\u00e1 desenfrenado.  El Se\u00f1or Jesucristo expres\u00f3 lo siguiente en el evangelio de Mateo, cap\u00edtulo 24, vers\u00edculo 22, \u00c9l dijo: Y si aquellos d\u00edas no fuesen acortados, nadie ser\u00eda salvo; m\u00e1s por causa de los escogidos, aquellos d\u00edas ser\u00e1n acortados.  M\u00e1s adelante veremos que la muerte quedar\u00e1 finalmente destruida cuando lleguemos a estudiar el juicio del Gran Trono Blanco, el cap\u00edtulo 20, 14. El Ap\u00f3stol Pablo confirm\u00f3 esto al escribir en su Primera Ep\u00edstola a los Corintios, cap\u00edtulo 15, vers\u00edculo 26: Y el postrer enemigo que ser\u00e1 destruido es la muerte.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan tambi\u00e9n recalc\u00f3 en Apocalipsis 21, vers\u00edculo 4: Enjugar\u00e1 Dios toda l\u00e1grima de los ojos de ellos, y ya no habr\u00e1 muerte, ni habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este vers\u00edculo 8 de Apocalipsis cap\u00edtulo 6 que estamos considerando, leemos  que al cuarto jinete, la Muerte, le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.  Ya siglos antes Dios le revel\u00f3 al profeta Ezequiel lo siguiente, que podemos leer en el cap\u00edtulo 14, de Ezequiel, vers\u00edculo 21: Por lo cual as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Se\u00f1or: \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s cuando yo enviare contra Jerusal\u00e9n mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este caballo amarillo representa las plagas, epidemias y la pestilencia, lo cual incluye la posibilidad de una virulenta guerra bacteriol\u00f3gica a escala mundial.  El cient\u00edfico el Dr. Frank Holtman, de la Universidad de Tennessee, en los Estados Unidos, dijo ya hace unas d\u00e9cadas: \u00abMientras la mayor parte de la poblaci\u00f3n de una ciudad puede ser destruida por una bomba at\u00f3mica, el m\u00e9todo bacteriol\u00f3gico, puede destruir f\u00e1cilmente toda la poblaci\u00f3n en el t\u00e9rmino de una semana\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos llegado al quinto sello.  Leamos los vers\u00edculos 9 y 10 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis, que dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>9<\/sup> Cuando abri\u00f3 el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que hab\u00edan sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que ten\u00edan. <sup>10<\/sup>Y clamaban a gran voz, diciendo: \u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?  (Ap. 6:9-10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este altar se encuentra en el Cielo y evidentemente es el lugar donde Cristo ofreci\u00f3 Su sangre por los pecados del mundo.  Nuestra posici\u00f3n es que la sangre de Jesucristo est\u00e1 literalmente presente en el Cielo.  Podemos confirmar esto con la cita de la carta a los Hebreos, en el cap\u00edtulo 9, vers\u00edculos 23 y 24, donde leemos: Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas as\u00ed; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.  Porque no entr\u00f3 Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las almas que se mencionan debajo del altar son los santos del Antiguo Testamento.  El Se\u00f1or Jesucristo indic\u00f3 que la sangre de todos los profetas, que hab\u00eda sido derramada desde la fundaci\u00f3n del mundo, iba a ser requerida de esta generaci\u00f3n, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacar\u00edas (Lc 11, 50-51).  Aqu\u00ed tambi\u00e9n se incluyen a aquellos muertos durante el per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n; ya hemos visto que una cuarta parte de la poblaci\u00f3n hab\u00eda sido destruida.  Continuamos con el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>11<\/sup> Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todav\u00eda un poco de tiempo, hasta que se completara el n\u00famero de sus consiervos y sus hermanos, que tambi\u00e9n hab\u00edan de ser muertos como ellos.  (Ap 6:11)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos llegamos a la apertura del sexto sello; y aqu\u00ed comienza \u00abel gran d\u00eda de la ira de Dios\u00bb.  Leemos los vers\u00edculos 12 y 13 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>12<\/sup> Mir\u00e9 cuando abri\u00f3 el sexto sello, y he aqu\u00ed hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvi\u00f3 toda como sangre; <sup>13<\/sup> y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.   (Ap. 6:12-13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos ante nosotros \u00abel gran d\u00eda de la ira de Dios\u00bb.  Este es el comienzo de la segunda mitad del per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n.  Suceden grandes hechos en los cielos.  Tanto en el principio de la Tribulaci\u00f3n, como tambi\u00e9n al fin del per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n, suceden eventos en el universo natural.  En el libro del profeta Joel, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 30, se nos dice: Y dar\u00e9 prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.  Esta es una referencia al principio de la Tribulaci\u00f3n, y Joel, en cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 9 al 17 nos hablan del fin.  El hecho de que en el presente haya un aumento de terremotos, no significan el cumplimiento de esta profec\u00eda. Aqu\u00ed se habla del per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n.  Los terremotos en el pasado han causado la muerte a gran cantidad de personas.    El profesor R. A. Daley, en uno de sus libros, escribi\u00f3 lo siguiente: \u00abEn los \u00faltimos 4.000 a\u00f1os, los terremotos han causado la p\u00e9rdida de  13 millones de vidas, y a\u00fan est\u00e1n por suceder los peores terremotos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta menci\u00f3n es muy interesante porque vamos a ver m\u00e1s adelante en el cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 18, de Apocalipsis, que habr\u00e1 un gran terremoto: Un terremoto tan grande, cual no lo hubo jam\u00e1s desde que los hombres han estado sobre la tierra.  (Ap. 16:18)  Los terremotos actuales no son un cumplimiento de esto.  Sencillamente muestran lo que suceder\u00e1 y la Palabra de Dios as\u00ed lo afirma.  Ahora, el vers\u00edculo 14 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>14<\/sup> Y el cielo se desvaneci\u00f3 como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removi\u00f3 de su lugar.  (Ap. 6:14)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que esta descripci\u00f3n del ap\u00f3stol Juan, que escribe lo que vio y oy\u00f3 en el Cielo, tiene que ser tomada literalmente.  En el Antiguo Testamento, en el libro del profeta Nahum, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 5, tenemos una descripci\u00f3n similar, que veremos nuevamente cuando lleguemos al cap\u00edtulo 20, vers\u00edculo 11 de Apocalipsis.  Continuemos con los vers\u00edculos 15 al 17 de este cap\u00edtulo 6 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>15<\/sup> Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las pe\u00f1as de los montes; <sup>16<\/sup> y dec\u00edan a los montes y a las pe\u00f1as: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que est\u00e1 sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17porque el gran d\u00eda de su ira ha llegado; \u00bfy qui\u00e9n podr\u00e1 sostenerse en pie?  (Ap. 6:15-17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se nos describe a gente que est\u00e1 rog\u00e1ndole a los montes y a las pe\u00f1as que caigan sobre ellos, porque quieren ocultarse.  \u00bfDe qui\u00e9n?  De \u00abla ira del Cordero\u00bb.  Se est\u00e1 desarrollando \u00abel gran d\u00eda de la ira de Dios\u00bb.  Hemos llegado a una declaraci\u00f3n interesante, la ira del Cordero.  La \u00abira de Dios\u00bb es aquel d\u00eda, el d\u00eda de Jehov\u00e1, aquel d\u00eda que hemos visto a trav\u00e9s de todo el Antiguo Testamento, anunciado por los profetas.  Pero aqu\u00ed Juan nos habla de la ira del Cordero.  Esta es una declaraci\u00f3n un poco extra\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia est\u00e1 llena de paradojas. \u00bfQu\u00e9 es una paradoja?  Bueno, la definici\u00f3n de una paradoja es aquello que parece ser contradictorio.  Por ejemplo, se dice que el calor del sol es insoportable, y que acerc\u00e1ndose al sol el calor se hace cada vez m\u00e1s insufrible.  Sin embargo, en las islas de Hawaii, que disfruta de  un clima tropical, hay una gran monta\u00f1a, el Mauna Kea, cuya cumbre est\u00e1 cubierta de nieve.  La cima helada, sin embargo, parad\u00f3jicamente, est\u00e1 m\u00e1s cerca del sol y de su calor.  Esto es una \u00abparadoja\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n la vida cristiana es una serie de paradojas.  Cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte: escribi\u00f3 el ap\u00f3stol Pablo.  (2 Cor. 12:10).  Bien, aqu\u00ed tenemos otra paradoja: La ira del Cordero.  El \u00abcordero\u00bb es una descripci\u00f3n muy conocida de Jesucristo. \u00bfC\u00f3mo puede un peque\u00f1o cordero, cuya caracter\u00edstica destacable es la mansedumbre y humildad, c\u00f3mo puede enojarse?   Desde los d\u00edas de Abel, el hermano de Ca\u00edn, hasta los tiempos de Juan el Bautista, al Se\u00f1or Jesucristo se le describe como un cordero.  Juan dijo: \u00c9l es el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. (Ap. 13:8).   En otras palabras, Dios no eligi\u00f3 la figura de un cordero porque \u00e9ste pose\u00eda las caracter\u00edsticas de Cristo.  Dios cre\u00f3 un animal que pudiera representar a Cristo.  Cristo es el Cordero inmolado ya desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo.  La mansedumbre es una de las destacadas cualidades de Cristo.  El dijo Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados.   Yo soy manso y humilde.  (Mat. 11:28, 29).  \u00c9l demostr\u00f3 su mansedumbre en Su entrega y en Su obediencia a Dios Padre para realizar el \u00abplan de Salvaci\u00f3n del ser humano\u00bb, a pesar del coste, del sacrificio, de esa entrega total y voluntaria.  Jesucristo fue totalmente inofensivo y fiable. Dijo Dejad a los ni\u00f1os venir a m\u00ed, dice.  (Mar. 10:14).  \u00c9l era manso y humilde.  Cristo lleg\u00f3 a lavar los pies de los disc\u00edpulos, para dejarles un modelo de humilde entrega, servicio y amor. \u00a1El Rey de Reyes, inclinado sobre los pies sucios del polvo del camino de sus disc\u00edpulos! Qu\u00e9 escena conmovedora en su sencillez y profundidad.  Aqu\u00ed tenemos una vida que destaca por su encanto, por la sobriedad, la autenticidad, y la coherencia.  Su vida era como el perfume de una flor hermosa y fr\u00e1gil.  Su venida fue una doxolog\u00eda.  Su estad\u00eda entre la gente fue una innegable bendici\u00f3n.  Y tambi\u00e9n lo fue Su partida.  A nadie dejaba indiferente, y hasta aquellos que no cre\u00edan en \u00c9l quedaban conmovidos por su ternura, sencillez y sensibilidad.  Un cordero dispuesto para el sacrificio.  El patriarca Abraham, siglos antes dijo: Dios se proveer\u00e1 de cordero. (Gen. 22:8).  Y Dios se provey\u00f3 a S\u00ed mismo de un Cordero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, \u00bfc\u00f3mo se explica la ira?  Pareciera que \u00abla ira\u00bb no encaja con el car\u00e1cter de Dios, seg\u00fan nuestros esquemas o conceptos. Dios ama lo bueno; \u00c9l aborrece el mal.  \u00c9l no aborrece, ni odia, como los hacemos los seres humanos. \u00c9l no es vengativo.  Dios es Justo.  Dios es Santo.  Dios aborrece todo aquello que es contrario a Su propia naturaleza.  \u00c9l se llama a S\u00ed mismo \u00abJehov\u00e1\u00bb.  \u00c9l es un hombre de guerra.  \u00c9l es fuerte y poderoso.  \u00c9l es poderoso en la batalla.  El evangelio revela \u00abla ira de Dios\u00bb.  El Ap\u00f3stol Pablo dijo: la ira de Dios se revela desde el cielo.  (Ro. 1:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observe a este mundo en el que vivimos, amigo oyente.  Revela la ira de Dios, el juicio de Dios.  Ser\u00eda como mezclar el fuego con el agua, el reunir la ira y el manso Cordero, sin embargo toda la furia de la ira de Dios es revelada en el Cordero.  Amigo oyente, cuando Jesucristo estuvo en la Tierra, hizo un l\u00e1tigo con unas cuerdas y con \u00e9l expuls\u00f3 a los mercaderes, comerciantes y cambistas de dinero fuera del recinto del sagrado Templo.  \u00bfEstaba simplemente aparentando estar disgustado e iracundo? No, estimado amigo, amiga oyente.  \u00c9l llam\u00f3 a los l\u00edderes religiosos \u00abuna generaci\u00f3n de v\u00edboras\u00bb; y \u00absepulcros blanqueados\u00bb.  Jesucristo lleg\u00f3 a maldecir a una higuera.  Cristo rechaz\u00f3 a la ciudad de Jerusal\u00e9n, pero con l\u00e1grimas y gran tristeza.  \u00c9l contin\u00faa controlando las fuerzas de la naturaleza, y las utilizar\u00e1 para el juicio venidero.  Dios ha declarado la guerra al pecado.  \u00c9l no va a disculpar, minimizar o pasar por alto todo aquello que ha causado tal estrago a la familia humana.  Llegar\u00e1 un d\u00eda en el que la ira del Cordero se har\u00e1 evidente.  Quiz\u00e1 alg\u00fan oyente pueda pensar: \u00abPero, yo pensaba que \u00c9l era manso, bondadoso, y que comprende las debilidades humanas, y no las castigar\u00eda como si fueran \u00abpecado\u00bb\u00bb.  El salmista, autor del Salmo 2, vers\u00edculos 10 y 12 nos advierte: Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestaci\u00f3n, jueces de la tierra.  Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezc\u00e1is en el camino; pues se inflama de pronto Su ira.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo, amigo oyente, vamos a detenernos aqu\u00ed.  En nuestro  pr\u00f3ximo programa continuaremos con el estudio de estas importantes profec\u00edas relacionadas con el futuro de nuestro planeta. Hasta entonces, continuamos pidiendo a Dios que \u00c9l bendiga Su Palabra y que \u00e9sta le sirva a usted de luz y gu\u00eda en su camino. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 6 Vers\u00edculos 7-17 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el libro de Apocalipsis, el libro que nos habla de las profec\u00edas que Jesucristo revel\u00f3 sobre hechos futuros que ocurrir\u00e1n en nuestro planeta Tierra. Estimado amigo, amiga oyente, es cierto que no sabemos cu\u00e1ndo, que a\u00f1o, ni el d\u00eda, pero aqu\u00ed, en nuestro mundo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-67-17\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 6:7-17\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}