{"id":9040,"date":"2016-03-07T20:50:13","date_gmt":"2016-03-08T01:50:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-149-20\/"},"modified":"2016-03-07T20:50:13","modified_gmt":"2016-03-08T01:50:13","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-149-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-149-20\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 14:9-20"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 14<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 9-20<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos, estimado amigo, amiga oyente, nuestro estudio del libro de Apocalipsis, que hoy retomaremos desde el cap\u00edtulo 14, vers\u00edculo 9.  Le invitamos a acompa\u00f1arnos durante unos minutos a disfrutar de la lectura de la Palabra de Dios, que es palabra viva y eficaz para ayudarnos en nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrimos nuestra Biblia y vamos a comenzar a leer los vers\u00edculos 9 al 12, que dicen as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>9<\/sup> Y el tercer \u00e1ngel los sigui\u00f3, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, <sup>10<\/sup> \u00e9l tambi\u00e9n beber\u00e1 del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el c\u00e1liz de su ira; y ser\u00e1 atormentado con fuego y azufre delante de los santos \u00e1ngeles y del Cordero; <sup>11<\/sup> y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de d\u00eda ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. <sup>12<\/sup> Aqu\u00ed est\u00e1 la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo 13 hab\u00edamos comentado del poder de la Bestia y de la marca que tratar\u00e1 de imponerles a las personas. Ahora, hay una seria advertencia a los que fallen en este tiempo de prueba. Y resulta significativo que esta es la advertencia m\u00e1s terrible de todas. De todas las condenaciones, seg\u00fan el Apocalipsis, la peor es la de los ap\u00f3statas, es decir, aquellos que niegan o abandonan la fe en Jesucristo. Cuando el ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3 estas l\u00edneas, inspirado por el Esp\u00edritu Santo, alrededor del a\u00f1o 95 D.C., la Iglesia estaba batallando por su propia existencia. Si hab\u00eda de continuar su expansi\u00f3n, el cristiano individual deb\u00eda estar mejor preparado para enfrentarse con el sufrimiento, la persecuci\u00f3n, la c\u00e1rcel y la muerte.  El cristiano no se pod\u00eda rendir, o mor\u00eda la Iglesia. En nuestro tiempo, el cristiano, como individuo, como persona, tambi\u00e9n tiene una importancia capital. Aunque su funci\u00f3n ahora no consiste en \u00abproteger la fe\u00bb afrontando persecuci\u00f3n, la muerte y el martirio, al menos en los pa\u00edses occidentales, el reto actual que afronta el cristiano consiste  en presentar el Evangelio a los dem\u00e1s, con disposici\u00f3n  de vivirla diariamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condenaci\u00f3n del ap\u00f3stata  se presenta aqu\u00ed con los colores m\u00e1s l\u00fagubres del m\u00e1s terrible juicio que jam\u00e1s haya ca\u00eddo sobre la tierra ?el de las ciudades de Sodoma y Gomorra: \u00abEl humo sub\u00eda de la tierra como el humo de un horno\u00bb    (G\u00e9nesis 19:28). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos le\u00eddo: \u00ab\u00c9l tambi\u00e9n beber\u00e1 del vino de la ira de Dios.\u00bb  \u00c9sta es una figura adoptada del Antiguo Testamento, concretamente del Salmo 75, vers\u00edculo 8, donde leemos: \u00abPorque el c\u00e1liz est\u00e1 en la mano de Jehov\u00e1, y el vino est\u00e1 fermentado, lleno de mistura, y \u00e9l derrama del mismo; hasta el fondo lo apurar\u00e1n, y lo beber\u00e1n todos los imp\u00edos de la tierra.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY ser\u00e1 atormentado con fuego y azufre\u00bb,  los malvados ser\u00e1n destruidos en la presencia de los santos \u00e1ngeles y del Cordero.  Estos dos elementos se asocian en las Escrituras con el tormento del castigo divino. Aqu\u00ed se hace referencia al infierno, que es el lago de fuego. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, notemos que el infierno es \u00abvisible\u00bb para Cristo y para sus \u00e1ngeles;  no dice que sea tambi\u00e9n visible para los 24 ancianos, aquellos que representan a toda la Iglesia.  \u00bfDebemos pensar por ello que la iglesia no sabe o no puede ver lo que est\u00e1 sucediendo en la tierra?  Aunque es dif\u00edcil saberlo, nos inclinamos a pensar que la Iglesia no ver\u00e1 lo que est\u00e1 ocurriendo en la tierra durante el per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n, aunque, evidentemente, Cristo y los santos \u00e1ngeles si estar\u00e1n observando lo que ocurre. En el vers\u00edculo 11 dice que \u00abel humo de su tormento sube por los siglos de los siglos\u00bb. Se trata evidentemente de una referencia a la perpetuidad del infierno. El tormento consistir\u00e1 en descarga incesante de dolor insoportable que ha sido ordenada para todos los que sean leales al l\u00edder de Satan\u00e1s, la Bestia, el Anticristo.  El final del vers\u00edculo ya le\u00eddo, el 12 del cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>12<\/sup> Aqu\u00ed est\u00e1 la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos aquellos que pertenecen a Dios deber\u00e1n ser pacientes y esperar la Segunda Venida de Cristo.  \u00c9l dice: \u00abaqu\u00ed est\u00e1 la paciencia de los santos\u00bb ? y ellos son los que esperan.  En el evangelio seg\u00fan San Mateo, cap\u00edtulo 24, vers\u00edculo 13, el Se\u00f1or Jesucristo dice: \u00abMas el que persevere hasta el fin, \u00e9ste ser\u00e1 salvo.\u00bb  El que perdure podr\u00e1 sobrevivir porque ha sido sellado por el Esp\u00edritu de Dios, y ha sido vestido con la justicia de Cristo, y lavado por la sangre del Cordero.  El Se\u00f1or dijo en Lucas, cap\u00edtulo 21, vers\u00edculo 19: \u00abCon vuestra paciencia ganar\u00e9is vuestras almas.\u00bb  Eso es todo lo que podemos hacer: aguantar la tormenta y tener paciencia.  \u00c9ste es un respaldo excelente para la doctrina b\u00edblica de la \u00abperseverancia\u00bb que asegura que todos los creyentes verdaderos en Cristo nunca perder\u00e1n su fe. Los regenerados resistir\u00e1n de principio al fin, en obediencia a la verdad, sin importar qu\u00e9 pueda arremeter en su contra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vers\u00edculo 13, nos encontramos con una alabanza o bendici\u00f3n para aquellos que murieron en el Se\u00f1or.  \u00c9ste es un vers\u00edculo que podemos escuchar en algunos entierros, si bien su utilizaci\u00f3n en estas situaciones no resulta adecuada, dado que aqu\u00ed Juan se est\u00e1 refiriendo exclusivamente al periodo de la Gran Tribulaci\u00f3n.  Leamos en nuestras Biblias este vers\u00edculo 13 del cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>13<\/sup> O\u00ed una voz que desde el cielo me dec\u00eda: Escribe: Bienaventurados de aqu\u00ed en adelante los muertos que mueren en el Se\u00f1or. S\u00ed, dice el Esp\u00edritu, descansar\u00e1n de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de las terribles profec\u00edas de los terrores por venir, y de las severas advertencias a los falsos cristianos, viene una promesa de gracia y bendici\u00f3n. La idea de morir \u00aben el Se\u00f1or\u00bb aparece m\u00e1s de una vez en el Nuevo Testamento. El ap\u00f3stol Pablo habla de los muertos en Cristo (1Tesalonicenses 4:16) y de los que han dormido en Cristo (1 Corintios15:18). Significa: os que llegan al final de su vida todav\u00eda unidos a Cristo. Todo se confabulaba para apartarnos de \u00c9l;  pero la felicidad suprema est\u00e1 reservada para aquellos que llegan al final del camino de su vida todav\u00eda inseparablemente unidos al Maestro que los am\u00f3 y se entreg\u00f3 por ellos. Y lo que Jesucristo promete es el descanso: Descansar\u00e1n de sus labores. El descanso es tanto m\u00e1s dulce cuando sigue al esfuerzo m\u00e1s agotador. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a\u00f1ade: \u00abSus obras siguen con ellos\u00bb. Revela que ser\u00e1n recompensados por su fidelidad, paciencia y obras en este per\u00edodo de tiempo.  Apocalipsis no nos ense\u00f1a que la salvaci\u00f3n es por obras, si entendemos bien lo que el ap\u00f3stol Juan dice. Juan habla de las obras de los Efesios -su arduo trabajo y perseverancia (2:2); de las de los creyentes de Tiatira ?su amor, su servicio y su fe (2:19). Juan entiende las obras como algo inherente al car\u00e1cter cristiano.  Es como si estuviera diciendo: \u00abCuando dej\u00e9is esta tierra, todo lo que pod\u00e9is llevaros es a vosotros mismos. Si lleg\u00e1is al final de esta vida todav\u00eda unidos a Cristo, ser\u00e9is aprobados y probados como el oro, que refleja algo de Su Persona\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, la palabra de bendici\u00f3n para ellos es: \u00abBienaventurados de aqu\u00ed en adelante los muertos que mueren en el Se\u00f1or. Descansar\u00e1n de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen\u00bb.  Esta no es una declaraci\u00f3n para los cristianos de  nuestros d\u00edas. Aparentemente muchos de los santos de la tribulaci\u00f3n, tanto los 144.000, como los de la multitud de los gentiles que no se pod\u00eda contar, se salvar\u00e1n, si entregan sus vidas por Cristo, a pesar de afrontar una muerte segura como m\u00e1rtires. Cristianos o no, ninguno de nosotros desea morir. La muerte nos resulta antinatural, porque fuimos creados para vivir para siempre. Por eso no podemos entenderla, ni asimilarla. La mayor\u00eda de nosotros queremos vivir, y la Biblia dice que la muerte ser\u00e1 el \u00faltimo enemigo que  Jes\u00fas derrocar\u00e1.  El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 en su ep\u00edstola a los Filipenses, cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 21: \u00abPorque para m\u00ed el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.\u00bb  El cristianismo siempre va contra la corriente: lo que para el resto del mundo es morir, para nosotros significa \u00abvivir\u00bb; vivir por siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigamos nuestro recorrido por el libro de Apocalipsis; tenemos ahora por delante los vers\u00edculos 14 al 20 de este cap\u00edtulo 14, donde leeremos acerca de la visi\u00f3n de Armaged\u00f3n; la batalla o guerra de Armaged\u00f3n. El vers\u00edculo 14, de este cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis, dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>14<\/sup> Mir\u00e9, y he aqu\u00ed una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que ten\u00eda en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Juan: \u00abY he aqu\u00ed una nube blanca, y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre.\u00bb La imagen de del Se\u00f1or en una nube es del profeta Daniel               (Daniel 7:13,14), y hace hincapi\u00e9 en Su majestad. En el evangelio seg\u00fan Mateo, cap\u00edtulo 24, vers\u00edculo 30, se nos dice: \u00abEntonces aparecer\u00e1 la se\u00f1al del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentar\u00e1n todas las tribus de la tierra, y ver\u00e1n al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La corona de oro en su cabeza nos trae a la mente la corona del vencedor en la guerra o en una competici\u00f3n atl\u00e9tica, hecha por una rama de laurel y utilizada en la celebraci\u00f3n de la victoria. Cristo porta aqu\u00ed esta corona particular, que en este caso est\u00e1 hecha de oro, como un conquistador triunfante que sale invicto del Cielo para prevalecer sobre sus enemigos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y luego Juan a\u00f1ade a esta visi\u00f3n un detalle revelador: \u00abY en la mano una hoz aguda.\u00bb  Esta hoz era una herramienta para la siega formada por una cuchilla tajante y curvada, hecha de hierro, y un mango de madera. Los agricultores de la antig\u00fcedad la utilizaban para cortar el grano, y aqu\u00ed representa el juicio divino veloz, preciso y devastador. El comentarista Dr. Newell se\u00f1ala la palabra \u00abhoz\u00bb que s\u00f3lo aparece en 12 ocasiones en toda la Biblia, siete de las cuales se encuentran en los vers\u00edculos de esta secci\u00f3n.  Y la palabra \u00abaguda\u00bb se menciona 7 veces en Apocalipsis,  4 de ellas aqu\u00ed. Leamos ahora los vers\u00edculos 15 y 16 de este cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>15<\/sup> Y del templo sali\u00f3 otro \u00e1ngel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra est\u00e1 madura. <sup>16<\/sup> Y el que estaba sentado sobre la nube meti\u00f3 su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos que esta imagen se corresponde con la Segunda Venida de Cristo.  \u00abMete tu hoz y siega\u00bb, se refiere al juicio del hombre en la tierra.  La met\u00e1fora del juicio como cosecha la encontramos en varios lugares, como en el evangelio seg\u00fan Mateo, con la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a en la que la cosecha representa una alegor\u00eda del juicio. El Se\u00f1or Jesucristo es el Hijo del Hombre, y la semilla es la Palabra de Dios.  Y el campo es todo el ancho mundo.  Y \u00c9l la est\u00e1 esparciendo por todo el mundo.  Alg\u00fan d\u00eda la cosecha estar\u00e1 ya lista para ser recogida, y esto ser\u00e1 al fin de los tiempos.  Y nuestra misi\u00f3n como cristianos es esparcir la semilla, que es la Palabra de Dios.  El evangelio necesita sembradores diligentes y efectivos.  Porque esta es nuestra tarea, sembrar la semilla; y la de Dios es la cosecha.  Y la cosecha o la siega es el juicio del fin de los tiempos. En el Salmo 2, vers\u00edculos 7 al 9, podemos leer lo siguiente: \u00abYo publicar\u00e9 el decreto; Jehov\u00e1 me ha dicho: Mi hijo eres t\u00fa; Yo te engendr\u00e9 hoy.  P\u00eddeme, y te dar\u00e9 por herencia las naciones, y como posesi\u00f3n tuya los confines de la tierra.  Los quebrantar\u00e1s con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzar\u00e1s.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar esto?  \u00bfTuvo lugar en Su Primera Venida?  No, estimados oyentes.  Esto tendr\u00e1 lugar en la segunda venida, en el juicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 14, vers\u00edculo 15 de Apocalipsis, dice: \u00abPorque la hora de segar ha llegado.\u00bb  Esta declaraci\u00f3n concuerda con las palabras de Cristo.  La siega o la cosecha, al fin de las edades, o de los tiempos, se menciona en el evangelio seg\u00fan Mateo, cap\u00edtulo 13, vers\u00edculo 39.  Nuestra tarea como cristianos es sembrar, y el Esp\u00edritu de Dios har\u00e1 el resto, tal y como escribi\u00f3 el profeta Joel, en su cap\u00edtulo 3, vers\u00edculos 13 y 14: \u00abEchad la hoz, porque la mies est\u00e1 ya madura.  Venid, descended, porque el lagar est\u00e1 lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.  Muchos pueblos en el valle de la decisi\u00f3n; porque cerca est\u00e1 el d\u00eda de Jehov\u00e1 en el valle de la decisi\u00f3n.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y retornando al cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis, leamos los vers\u00edculos 17 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>17<\/sup> Sali\u00f3 otro \u00e1ngel del templo que est\u00e1 en el cielo, teniendo tambi\u00e9n una hoz aguda. <sup>18<\/sup> Y sali\u00f3 del altar otro \u00e1ngel, que ten\u00eda poder sobre el fuego, y llam\u00f3 a gran voz al que ten\u00eda la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas est\u00e1n maduras.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El templo se refiere a la morada celestial de Dios y no al templo en Jerusal\u00e9n durante la tribulaci\u00f3n. La hoz aguda implica el juicio.  Y las uvas est\u00e1n maduras implica un cambio en la met\u00e1fora para la guerra de Armaged\u00f3n, tal y como nos presenta el profeta Isa\u00edas, en su cap\u00edtulo 63, vers\u00edculos 1 al 6, donde dice: \u00abQui\u00e9n es \u00e9ste que viene de  Edom, de Bosra, con vestidos rojos?\u00bf\u00c9ste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder?  Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.  \u00bfPor qu\u00e9 es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?  He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie hab\u00eda conmigo; los pis\u00e9 con mi ira, y los holl\u00e9 con mi furor; y su sangre salpic\u00f3 mis vestidos, y manch\u00e9 todas mis ropas.  Porque el d\u00eda de la venganza est\u00e1 en mi coraz\u00f3n, y el a\u00f1o de mis redimidos ha llegado.  Mir\u00e9, y no hab\u00eda quien ayudara, y me maravill\u00e9 que no hubiera quien sustentase; y me salv\u00f3 mi brazo, y me sostuvo mi ira.  Y con mi ira holl\u00e9 los pueblos, y los embriagu\u00e9 en mi furor, y derram\u00e9 en tierra su sangre.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pasaje no se refiere a la Primera, sino a la Segunda Venida de Cristo.  En el Antiguo Testamento se compara el juicio de Dios con la pisada de las uvas.  Y \u00c9l ha pisado el lagar. El lagar era el lugar donde las uvas eran pisadas para extraer su precioso l\u00edquido, y es como si en lugar de zumo de uva, en este lagar hubiese sangre, sangre de los imp\u00edos.  Cuando \u00c9l vino por primera vez, \u00c9l derram\u00f3 Su sangre por ellos, pero fue rechazado.  Y ahora deben ser juzgados.  \u00c9l les reunir\u00e1, como se nos dice en Apocalipsis, cap\u00edtulo 16, vers\u00edculo 16, en un lugar que en hebreo se llama Armaged\u00f3n, donde se librar\u00e1 la mayor batalla, o quiz\u00e1, la mayor guerra de todas cuantas ha habido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realmente, a estas alturas de Apocalipsis, cuando parece que nada de lo que el ap\u00f3stol Juan pueda decirnos nos sorprender\u00eda, entra en escena la batalla o guerra de Armaged\u00f3n. Para arrojar m\u00e1s luz sobre este asunto, leamos los vers\u00edculos 19 y 20 de este cap\u00edtulo 14 de Apocalipsis, que dicen as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>19<\/sup> Y el \u00e1ngel arroj\u00f3 su hoz en la tierra, y vendimi\u00f3 la vi\u00f1a de la tierra, y ech\u00f3 las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. <sup>20<\/sup> Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar sali\u00f3 sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta v\u00edvida imagen describe el horror de la muerte o el derramamiento masivo de sangre. Aqu\u00ed se refiere a la muerte violenta de todos los enemigos de Dios que todav\u00eda est\u00e9n vivos y ahora se enfrentan a la destrucci\u00f3n en el Armaged\u00f3n, la batalla final de los enemigos de Dios, en la planicie de Esdrael\u00f3n. La imagen sangrienta deriva del jugo fresco que se produce al pisar y machacar las uvas a medida que pasan por diferentes niveles de trituraci\u00f3n y quedan reducidas por completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, queridos amigos, hasta aqu\u00ed el programa de hoy. Esperamos encontrarle de nuevo aqu\u00ed, en las ondas, en nuestro pr\u00f3ximo encuentro. Hasta entonces, le enviamos un cordial saludo.  Y como siempre pedimos a Dios que \u00a1\u00c9l bendiga Su Palabra y a usted, estimado amigo, amiga oyente! <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 14 Vers\u00edculos 9-20 Continuamos, estimado amigo, amiga oyente, nuestro estudio del libro de Apocalipsis, que hoy retomaremos desde el cap\u00edtulo 14, vers\u00edculo 9. Le invitamos a acompa\u00f1arnos durante unos minutos a disfrutar de la lectura de la Palabra de Dios, que es palabra viva y eficaz para ayudarnos en nuestra vida. Abrimos nuestra Biblia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-149-20\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 14:9-20\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9040\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}