{"id":9043,"date":"2016-03-07T20:50:20","date_gmt":"2016-03-08T01:50:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-157-169\/"},"modified":"2016-03-07T20:50:20","modified_gmt":"2016-03-08T01:50:20","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-157-169","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-157-169\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 15:7-16:9"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 15 -16<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 15:7 -16:9<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimado amigo, amiga oyente, bienvenidos a un nuevo Programa de \u00abLa Fuente de Vida\u00bb donde hoy retomaremos nuestro viaje por el libro de Apocalipsis, quiz\u00e1 uno de los m\u00e1s fascinantes que jam\u00e1s se hayan escrito. Le invitamos a acompa\u00f1arnos en esta interesant\u00edsima traves\u00eda por la \u00faltima secci\u00f3n de la Biblia, y a adentrarnos en una \u00e9poca futura, la cual no ha sucedido a\u00fan, pero que alg\u00fan d\u00eda lo har\u00e1, sin lugar a dudas. \u00bfDe qu\u00e9 \u00e9poca estamos hablando? Del fin de los tiempos, del fin de la Humanidad, y del final de la Historia y del Mundo, tal y como lo conocemos en la actualidad.  Comencemos, pues.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si traemos a nuestra memoria el pasado programa, bien podr\u00edamos haber pensado que el ap\u00f3stol Juan, autor de Apocalipsis, pudiera haber finalizado su relato despu\u00e9s de haber hablado de la siega del juicio. Sin embargo, la intensidad del relato de Juan va en aumento, y adquiere tintes cada vez m\u00e1s dram\u00e1ticos. El ap\u00f3stol a\u00fan tendr\u00e1 mucho que relatarnos acerca de sus visiones sobre los horrores finales de la Gran Tribulaci\u00f3n, del reinado de los mil a\u00f1os de los santos, la gran batalla final y de la bienaventuranza final. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como usted recordar\u00e1, ya aludimos al libro con los siete sellos, al toque de las siete trompetas y a continuaci\u00f3n abordaremos el derramamiento de las Siete Copas de la Ira de Dios. Veremos que estos elementos se organizan siguiendo la costumbre de los escritores apocal\u00edpticos, en grupos de siete y de tres, considerando que los tres grupos de siete son el cenit de algo completo y perfecto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 15, en el cual estamos situados,  presenta las siete Copas de la Ira que representan los juicios finales de Dios, en el \u00faltimo per\u00edodo de la tribulaci\u00f3n de los siete a\u00f1os. Los juicios de las copas vienen en una r\u00e1faga sucesiva y cada uno de ellos es m\u00e1s fuerte en furia e intensidad que el anterior. Las copas ser\u00e1n las \u00faltimas plagas que caer\u00e1n tras el toque de la s\u00e9ptima trompeta, y concluir\u00e1n la apertura del s\u00e9ptimo sello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escena que leeremos a continuaci\u00f3n transcurre en el Cielo. Y antes de hablarnos de los siete \u00e1ngeles, con las siete copas de la ira, Juan ha descrito a los creyentes que pasaron el martirio por Cristo. \u00c9stos est\u00e1n de pie, junto al mar que parec\u00eda como si fuera de vidrio mezclado con fuego.  Se dice que los m\u00e1rtires han surgido victoriosos de su contienda con las fuerzas del Anticristo. Y aqu\u00ed hay algo muy significativo: los m\u00e1rtires sufrieron las muertes m\u00e1s salvajes y, sin embargo, se nos dice que surgieron victoriosos. Fue el hecho de morir, lo que les hizo vencer. Si hubieran continuado viviendo, pero infieles a su fe, al final habr\u00edan sido derrotados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abramos ahora nuestra Biblia por los vers\u00edculos 7 y el 8 del cap\u00edtulo 15 de Apocalipsis, que dicen as\u00ed: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>7<\/sup> Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete \u00e1ngeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. <sup>8<\/sup> Y el templo se llen\u00f3 de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie pod\u00eda entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete \u00e1ngeles.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que se reitera la repetici\u00f3n del n\u00famero siete, que no siempre significa la \u00abperfecci\u00f3n\u00bb, sino tambi\u00e9n algo que est\u00e1 completado, terminado.  En Apocalipsis las diversas series de \u00absietes\u00bb denotan  que se est\u00e1n completando a la perfecci\u00f3n el cumplimiento de las profec\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de la Gloria de Dios, simbolizada en humo, es habitual a lo largo del Antiguo Testamento. En la visi\u00f3n del profeta Isa\u00edas, todo el templo se llen\u00f3 de humo (Isa\u00edas 6:4). Adem\u00e1s, la idea de que nadie pod\u00eda acercarse mientras hubiera humo, tambi\u00e9n est\u00e1  relatado en el Antiguo Testamento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan ve que estas siete copas de la ira se vaciar\u00e1n sobre la Tierra en el per\u00edodo final de la Gran Tribulaci\u00f3n.  Estas copas eran utilizadas en el servicio del templo de Jerusal\u00e9n.  Una copa de sangre era llevada por el Sumo Sacerdote un d\u00eda al a\u00f1o, al lugar Sant\u00edsimo, simbolizando el perd\u00f3n de los pecados del pueblo, gracias al derramamiento de sangre. Recordemos que este ritual pertenece s\u00f3lo al periodo del Antiguo Testamento, puesto que, a partir de la muerte de Cristo en la Cruz, de Su sacrificio y del derramamiento de Su propia sangre inocente por nuestros pecados, ya no fue necesario continuar con dicha costumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, los siete \u00e1ngeles con vestiduras sacerdotales derramar\u00e1n las Copas de la Ira sobre un mundo que rechaza a Cristo; un mundo que rechaza la sangre de Jesucristo, y que ahora deber\u00e1 soportar el juicio y el castigo por sus reiterados pecados.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este juicio es una acci\u00f3n directa del Se\u00f1or Jesucristo sobre la Tierra; Jes\u00fas, de car\u00e1cter manso y humilde, manifestar\u00e1 de esta forma Su ira por los pecados y la rebeli\u00f3n del hombre.  Resulta dif\u00edcil imaginarse a Jesucristo, a quien se compara con un manso cordero, estar lleno de ira, \u00bfverdad?  Es m\u00e1s f\u00e1cil, en cambio, pensar en un le\u00f3n rugiendo. La Biblia nos dice que alg\u00fan d\u00eda el mundo quedar\u00e1 sorprendido y aterrorizado de la Ira del Cordero, la ira del Se\u00f1or sobre hombres y mujeres que, a pesar de m\u00faltiples avisos y demostraciones sobrenaturales, se niegan a aceptar a Jesucristo como su Se\u00f1or y Salvador personal. Ya hemos comentado que Jes\u00fas no fuerza a nadie a aceptarle como su Se\u00f1or y Salvador; esto es voluntario y, por ello, depende de usted, y no de Dios, ser salvo y disfrutar de la vida eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos siete \u00c1ngeles, con sus siete Copas de oro, representan los juicios de Dios. Llegamos ahora al cap\u00edtulo 16 de Apocalipsis y al derramamiento de las 7 Copas de la Ira; leamos el vers\u00edculo 1:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1<\/sup> O\u00ed una gran voz que dec\u00eda desde el templo a los siete \u00e1ngeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voz del Templo es la voz de Dios ordenando a Sus mensajeros celestiales a provocar sus terrores sobre la Humanidad; con esta orden dar\u00e1 comienzo el derramamiento sobre la tierra de las \u00faltimas y terribles plagas, las peores de todas. \u00c9stas tendr\u00e1n una cierta similitud con las diez plagas de Egipto, y con los terrores que siguieron al toque de las siete trompetas del Apocalipsis, cap\u00edtulos 8 al 11. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que, cuando el Se\u00f1or Jesucristo abri\u00f3 el Libro de los Siete Sellos se inici\u00f3 una serie de sucesos relacionados con el n\u00famero siete, que indica la perfecci\u00f3n absoluta. Jesucristo contin\u00faa en el control de los acontecimientos hasta el final de Apocalipsis.  \u00c9l es Quien est\u00e1 marchando hacia la victoria, a quien pertenecen el poder, y la gloria, y la majestad. Dios le ha entregado a Jesucristo la ejecuci\u00f3n del juicio, y ser\u00e1 \u00c9l Quien d\u00e9 la orden para actuar a los \u00e1ngeles, los cu\u00e1les actuar\u00e1n sin demora alguna. Es dif\u00edcil aceptar la idea de un Dios amoroso y misericordioso, provocando tremendas cat\u00e1strofes y destruyendo el mundo, aun siendo este rebelde y hostil hacia Dios. Pero as\u00ed es. Dios es amor; pero tambi\u00e9n es Santo y Justo, y como tal, debe actuar con justicia; ello implica juzgar y emitir un veredicto de inocencia o culpabilidad; y al final, lo creamos o no, todos nosotros seremos juzgados en el Tribunal de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo, amiga oyente, la Biblia dice que absolutamente todo, alg\u00fan d\u00eda, desaparecer\u00e1 al igual que el humo. Tal vez usted recuerde la historia cuando los ap\u00f3stoles le dijeron al Se\u00f1or Jesucristo en cierta ocasi\u00f3n que mirara y admirara la hermosura del Templo de Jerusal\u00e9n. \u00c9l les respondi\u00f3 que, alg\u00fan d\u00eda, no quedar\u00eda piedra sobre piedra en aquel lugar, hecho que sucedi\u00f3 en el a\u00f1o 70, cuando Jerusal\u00e9n fue literalmente arrasada por el Imperio Romano en venganza por su sublevaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo oyente, todo lo que nos rodea est\u00e1 sujeto al juicio de Dios.  Dios va a juzgar a los habitantes de la Tierra. Y todo desaparecer\u00e1 como el humo.  Es por eso que la Biblia nos invita a tener tesoro, no en esta Tierra, sino en el Cielo, y a realizar nuestras inversiones all\u00ed, donde ni la polilla ni el or\u00edn corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. (Mateo 6:19).  Muchos mantienen la fe en sus inversiones, en los ahorros bancarios, en sus bienes materiales, y olvidan que alg\u00fan d\u00eda todo ser\u00e1 quemado por el fuego, por la Ira de Dios. Leamos ahora lo que nos dice el vers\u00edculo 2 de este cap\u00edtulo 16: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2<\/sup> Fue el primero, y derram\u00f3 su copa sobre la tierra, y vino una \u00falcera maligna y pestilente sobre los hombres que ten\u00edan la marca de la bestia, y que adoraban su imagen.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera Copa, el primer terror, traer\u00e1 una plaga sin precedentes de \u00falceras malignas y purulentas. La palabra original es la misma que se usa para describir los granos y las llagas de la plaga de Egipto (\u00c9xodo 9:8-11); los dolores que siguen a la desobediencia de Dios (Deuteronomio 28:35) y la llaga maligna de Job (Job 2:7). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comentarista b\u00edblico Dr. Vincent escribi\u00f3: \u00abCada \u00e1ngel, al llegar su turno, se retira de la escena celestial, para derramar su juicio de ira sobre la tierra\u00bb; es decir, que abandona el lugar de la misericordia celestial, para ejecutar su correspondiente juicio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera copa de juicio est\u00e1 relacionada con g\u00e9rmenes y bacterias, que atacar\u00e1n a los seguidores del Anticristo. La Sagrada Escritura declara que la vida de la carne se encuentra en la sangre (Lev\u00edtico 17:11).  Tambi\u00e9n la muerte est\u00e1 en la sangre, y las llagas o \u00falceras malignas que aparecer\u00e1n ser\u00e1n m\u00e1s dolorosas que la lepra o el mismo c\u00e1ncer.  En el momento en que el hombre descubra un ant\u00eddoto para una enfermedad, otra plaga peor aparecer\u00e1.  De esta manera y por medio de estos juicios, Dios revelar\u00e1 f\u00edsicamente lo que es el ser humano moralmente,  totalmente corrupto. Esta plaga, como veremos, es similar a la sexta plaga de Egipto, siendo, al menos en apariencia, la misma clase de llaga o \u00falcera que se presentaba all\u00ed.  Y lo interesante es que Mois\u00e9s predijo que alg\u00fan d\u00eda vendr\u00eda un        juicio sobre Israel, como podemos leer en el libro de Deuteronomio en su cap\u00edtulo 28, vers\u00edculo 15: \u00abPero acontecer\u00e1, si no oyeres la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendr\u00e1n sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzar\u00e1n\u00bb.  M\u00e1s adelante en el vers\u00edculo 27, contin\u00faa: \u00abJehov\u00e1 te herir\u00e1 con la \u00falcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comez\u00f3n de que no puedas ser curado\u00bb.  M\u00e1s adelante, en el vers\u00edculo 35 de este mismo cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio, leemos: \u00abTe herir\u00e1 Jehov\u00e1 con maligna p\u00fastula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado\u00bb.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s ya predijo esta plaga, que ahora vemos dirigida hacia aquellos que han recibido la Marca de la Bestia.  Sin embargo, aquellos que han rechazado ser marcados con la se\u00f1al de la Bestia, se encontrar\u00e1n en una situaci\u00f3n igualmente dram\u00e1tica: no podr\u00e1n comprar, ni vender.  Esto implicar\u00e1 que no podr\u00e1n comprar alimentos, ni dar de comer a su familia. Pero aquellos que tienen grabada la marca de la Bestia, y disfrutaron los privilegios de su protecci\u00f3n, Dios les juzgar\u00e1 con esta \u00falcera maligna, dolorosa y pestilente al final de la Gran Tribulaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, vemos en Apocalipsis que los juicios de Dios no siempre provocan la conversi\u00f3n de la gente a Dios.  Leamos ahora el vers\u00edculo 3 de este cap\u00edtulo 16 de Apocalipsis, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>3<\/sup> El segundo \u00e1ngel derram\u00f3 su copa sobre el mar, y \u00e9ste se convirti\u00f3 en sangre como de muerto; y muri\u00f3 todo ser vivo que hab\u00eda en el mar.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si compar\u00e1semos las 10 plagas de Egipto con la lista de los terrores que siguieron al toque de las siete  trompetas y las plagas narradas en este cap\u00edtulo, ver\u00edamos elementos comunes; el granizo, las tinieblas, las aguas que se vuelven sangre, las heridas ulceradas, y la llegada de las hordas m\u00e1s all\u00e1 del \u00c9ufrates. Tambi\u00e9n observamos la diferencia entre los terribles sucesos que siguen a las siete trompetas que vimos anteriormente, donde la destrucci\u00f3n fue limitada a una tercera parte de la Tierra, y las consecuencias de una destrucci\u00f3n completa por el derramamiento de las Copas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda Copa, el segundo terror, es la conversi\u00f3n de todas las aguas del mar en sangre. \u00c9ste y el pr\u00f3ximo acontecimiento, la conversi\u00f3n de los r\u00edos y de las fuentes de agua dulce en sangre, nos recuerda a la plaga de Egipto, cuando el agua del Nilo se convirti\u00f3 en sangre (\u00c9xodo 7:17-21). Ahora, todo el mar se convertir\u00e1 en sangre: se convirti\u00f3 en sangre como de muerto.  El mar se convertir\u00e1 en la tumba de toda la vida que all\u00ed habita.  La refrescante brisa del mar se tornar\u00e1 en un hedor irrespirable debido a los cuerpos de millones de animales marinos muertos que flotar\u00e1n en su superficie.  Y, aunque la Biblia no lo menciona, es evidente que el poco comercio que a\u00fan quedaba, quedar\u00e1 totalmente paralizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera Copa de la Ira hace su aparici\u00f3n en los vers\u00edculos 4 al 7 del cap\u00edtulo 16 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>4<\/sup> El tercer \u00e1ngel derram\u00f3 su copa sobre los r\u00edos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. <sup>5<\/sup> Y o\u00ed al \u00e1ngel de las aguas, que dec\u00eda: Justo eres t\u00fa, oh Se\u00f1or, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. <sup>6<\/sup> Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, tambi\u00e9n t\u00fa les has dado a beber sangre; pues lo merecen. <sup>7<\/sup> Tambi\u00e9n o\u00ed a otro, que desde el altar dec\u00eda: Ciertamente, Se\u00f1or Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agua dulce, que para entonces ser\u00e1 un bien escaso, tras una prolongada sequ\u00eda, &#8211; lo vimos en Apocalipsis 11, vers\u00edculo 6- ahora correr\u00e1 la misma suerte que los oc\u00e9anos. Adem\u00e1s del sufrimiento provocado por la sed, los adoradores del Anticristo no tendr\u00e1n agua limpia ni para lavar sus llagas. Esta plaga, similar a la de la tercera Trompeta, es nuevamente mucho m\u00e1s severa y dram\u00e1tica.  En aquella ocasi\u00f3n s\u00f3lo qued\u00f3 afectada una tercera parte del agua dulce del planeta.  Ahora, en cambio, la totalidad del agua potable terrestre se tornar\u00e1 en \u00abno potable\u00bb. Y como usted sabe,  la vida sin agua es inviable, por lo que esta plaga implicar\u00e1 necesariamente la destrucci\u00f3n de la vida a una escala sin precedentes en la historia de la Humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 6, expresa c\u00f3mo el Dios Eterno juzgar\u00e1 con justicia a los asesinos de los creyentes y los predicadores del Evangelio. Esta mortandad no tendr\u00e1 paralelo en la historia (Mateo 24:21), como tampoco lo tendr\u00e1 la venganza de Dios (Romanos 12:19-21). El \u00e1ngel del vers\u00edculo 6, dice: \u00abPor cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, tambi\u00e9n t\u00fa les has dado a beber sangre; pues lo merecen\u00bb, y con ello exonera a Dios de cualquier acusaci\u00f3n posible en el sentido de que sus juicios sean demasiado severos. Porque la generaci\u00f3n perversa, sin paralelo en la historia, que vivir\u00e1 en aquel entonces derramar\u00e1 m\u00e1s sangre inocente que cualquier otra antes de ella; sangre de los santos (6:9 y 17:6) y profetas (11:7-10). El juicio de Dios, estimados oyentes, aunque aqu\u00ed pueda parecer lo contrario, siempre es y ser\u00e1, justo y proporcional. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo, amiga oyente, cualquier cosa que Dios haga es justa. Muchos son los que le echan la culpa a Dios por cosas que hace el hombre, como las guerras, las hambrunas, los genocidios, los desastres naturales, la pobreza, las enfermedades, la injusticia social, las desigualdades econ\u00f3micas. Lo crea o no, Dios cre\u00f3 un mundo perfecto que el hombre, poco a poco, ha ido destruyendo. La Biblia dice que las guerras y, en general, todos los conflictos son provocados por el ego\u00edsmo del coraz\u00f3n del hombre, capaz s\u00f3lo de pensar en s\u00ed mismo. Siendo as\u00ed, habiendo el hombre provocado el caos en la Creaci\u00f3n en todos los niveles posibles: econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico, ambiental, etc., \u00bfqui\u00e9nes somos nosotros para tachar a Dios de cruel e injusto? Tengamos cuidado con lo que decimos, pues la Biblia tambi\u00e9n dice que alg\u00fan d\u00eda cada uno de nosotros compadecer\u00e1 ante el Tribunal de Cristo para dar cuenta de cada palabra que sali\u00f3 de nuestra boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora lo que dicen los vers\u00edculos 8 y 9 acerca  del derramamiento de la cuarta copa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>8<\/sup> El cuarto \u00e1ngel derram\u00f3 su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. <sup>9<\/sup> Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or Jesucristo predijo que habr\u00eda se\u00f1ales en el sol durante el per\u00edodo de la Gran Tribulaci\u00f3n: \u00abEntonces habr\u00e1 se\u00f1ales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas\u00bb.  Eso lo leemos en el evangelio seg\u00fan Lucas, cap\u00edtulo 21, vers\u00edculo 25.  El sol, que siempre ha suministrado luz, calor y energ\u00eda, se convertir\u00e1 ahora en un agente destructivo y mortal. Sin agua para beber, los habitantes de la tierra quedar\u00e1n expuestos a un calor insoportable. Algunos estudiosos del tema han especulado incluso que esto podr\u00eda llegar a derretir gran  parte de los glaciares (suponiendo que, cuando esto suceda, quede a\u00fan alg\u00fan glaciar sin derretir) lo cual aumentar\u00eda en unos 60 metros el nivel de los oc\u00e9anos. De ser esto cierto, muchas de las ciudades m\u00e1s grandes del mundo quedar\u00edan totalmente inundadas, lo cual resultar\u00e1 en una p\u00e9rdida de vidas todav\u00eda m\u00e1s catastr\u00f3fica. La interrupci\u00f3n resultante en el transporte mar\u00edtimo, debido a la anegaci\u00f3n de casi la totalidad de puertos mar\u00edtimos, dificultar\u00eda enormemente la distribuci\u00f3n de los escasos v\u00edveres y agua potable a\u00fan disponible. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el vers\u00edculo 9 expresa que, por incre\u00edble que parezca, los pecadores se empecinar\u00e1n en no acceder al arrepentimiento y, en lugar de ello, blasfemar\u00e1n a Dios, pues conocer\u00e1n perfectamente que es \u00c9l quien ha causado todas sus aflicciones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seamos cristianos o no, por nuestra propia naturaleza humana, solemos preferir seguir nuestro propio camino, a nuestra manera. Muchos ni\u00f1os, cuando aprender a hablar, lo primero que dicen es \u00abyo solo\u00bb. Y de adultos, muchos seguimos repitiendo esta misma frase a lo largo de toda nuestra existencia: \u00abYo solo\u00bb; \u00abyo solo puedo\u00bb, \u00abyo solo soy capaz\u00bb, \u00abyo solo puedo alcanzarlo todo\u00bb, o \u00abyo solo me basto para ser feliz\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo y amiga que nos escucha: Usted, solo, no puede, ni sabe, ni llega, ni es capaz. Usted necesita a otros. Nadie es autosuficiente. Y es m\u00e1s, usted, quiz\u00e1, necesite de algo o Alguien m\u00e1s grande que usted mismo, para lograr trascenderse a s\u00ed mismo, lograr sus objetivos y vivir plenamente feliz y realizado. Quiz\u00e1 usted necesita a Dios, pero a\u00fan no lo sabe. \u00bfNo desea darle una oportunidad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste es el pensamiento con el cual nos despedimos hoy de usted. \u00a1Que Dios bendiga Su Palabra, y a usted, estimado oyente!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 15 -16 Vers\u00edculos 15:7 -16:9 Estimado amigo, amiga oyente, bienvenidos a un nuevo Programa de \u00abLa Fuente de Vida\u00bb donde hoy retomaremos nuestro viaje por el libro de Apocalipsis, quiz\u00e1 uno de los m\u00e1s fascinantes que jam\u00e1s se hayan escrito. Le invitamos a acompa\u00f1arnos en esta interesant\u00edsima traves\u00eda por la \u00faltima secci\u00f3n de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-157-169\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 15:7-16:9\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9043","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9043"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9043\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}