{"id":9048,"date":"2016-03-07T20:50:31","date_gmt":"2016-03-08T01:50:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-189-24\/"},"modified":"2016-03-07T20:50:31","modified_gmt":"2016-03-08T01:50:31","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-189-24","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-189-24\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 18:9-24"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 18<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 9-24<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bienvenidos, muy estimados amigos oyentes y compa\u00f1eros de viaje \u00aba trav\u00e9s de la Biblia\u00bb, y a todos aquellos que nos escuchan por primera vez.  Continuamos nuestro estudio de las profec\u00edas del \u00faltimo libro, de Apocalipsis, y retomaremos hoy la lectura en el cap\u00edtulo 18, en el cual vemos el juicio de Dios contra la ciudad llamada Babilonia, capital econ\u00f3mica, comercial y pol\u00edtica del imperio de aquel que ser\u00e1 el dictador que controlar\u00e1 y gobernar\u00e1 todas las naciones del mundo, el Anticristo, o tambi\u00e9n llamado \u00abla gran Bestia\u00bb, el gran Drag\u00f3n.  Muchos estudiosos creen que su brazo derecho, al que se le denomina \u00abel  Falso Profeta\u00bb, tendr\u00e1 su base de operaciones en la ciudad de Jerusal\u00e9n, donde colocar\u00e1 la imagen del Anticristo para ser venerada y adorada por todos los habitantes del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Babilonia ser\u00e1 reconstruida por el Anticristo a orillas del r\u00edo \u00c9ufrates, pero m\u00e1s tarde, como veremos, Dios la destruir\u00e1; all\u00ed es donde, seg\u00fan historiadores y arque\u00f3logos, comenz\u00f3 la civilizaci\u00f3n, y donde, seg\u00fan la Biblia, se edific\u00f3 la Torre de Babel.  Babilonia lleg\u00f3 a ser una important\u00edsima ciudad en la antig\u00fcedad, hasta ella fueron llevados los jud\u00edos en cautividad, y en esa ciudad vivieron retenidos, el profeta Daniel y sus amigos. Es la ciudad m\u00e1s nombrada despu\u00e9s de Jerusal\u00e9n y se le atribuye ser la cuna de las religiones paganas, y dem\u00e1s extravagancias religiosas. En nuestro programa anterior ya vimos c\u00f3mo un juicio divino destruir\u00e1 esta important\u00edsima ciudad.  Leamos ahora los vers\u00edculos 9 y 10 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis para comprender la angustia que se apoderar\u00e1 del mundo a causa del juicio y destrucci\u00f3n de Babilonia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>9<\/sup>Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorar\u00e1n y har\u00e1n lamentaci\u00f3n sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, <sup>10<\/sup> par\u00e1ndose lejos por el temor de su tormento, diciendo: \u00a1Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como acabamos de leer, los l\u00edderes pol\u00edticos del mundo llorar\u00e1n por la p\u00e9rdida de la espl\u00e9ndida nueva capital mundial. Este suceso marcar\u00e1 la hora final del imperio del Anticristo, y con \u00e9l, la p\u00e9rdida de poder de todo su sistema. Recordemos que el Anticristo ser\u00e1 un dictador mundial quien con perfecto enga\u00f1o fascinar\u00e1 a los gobernantes con promesas de paz universal y bienestar para todos. El mundo entero se postrar\u00e1 a sus pies; ser\u00e1 adorado y venerado por todas las naciones. El centro neur\u00e1lgico de su imperio del mal ser\u00e1, precisamente, la ciudad de Babilonia; un centro de influencias pol\u00edticas y econ\u00f3micas. Nadie en su sano juicio habr\u00eda pensado que semejante basti\u00f3n mundial de poder pudiera ser atacado, y mucho menos, destruido.  Pero as\u00ed ser\u00e1: el juicio divino sobre la ciudad reducir\u00e1 en instantes sus edificios, instituciones, funcionarios y habitantes a un pu\u00f1ado de cenizas.  Al final del d\u00eda, Babilonia no ser\u00e1 m\u00e1s que escombros,  humo y polvo. Cuando la notica se propague, el mundo quedar\u00e1 conmocionado, entrar\u00e1 en estado de shock y se llenar\u00e1 de lamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como usted recordar\u00e1, en el cap\u00edtulo 17 le\u00edmos que los reyes de la Tierra odiar\u00e1n al sistema seudo-religioso de esa \u00abiglesia universal ap\u00f3stata\u00bb que se crear\u00e1 a partir de la \u00absalida de los creyentes\u00bb, del \u00abarrebatamiento\u00bb de los cristianos fieles que Dios sacar\u00e1 sobrenaturalmente de esta Tierra, antes de dar comienzo al per\u00edodo \u00abde la Tribulaci\u00f3n\u00bb.  El Anticristo perseguir\u00e1 a esa seudo-iglesia, y la eliminar\u00e1, con la ayuda de los dem\u00e1s gobernantes territoriales, para ser adorado como el mes\u00edas y el salvador del mundo, sin impedimento, ni oposici\u00f3n alguna. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en el cap\u00edtulo 18 vimos, en cambio, c\u00f3mo los reyes o gobernantes de la Tierra amar\u00e1n a Babilonia, porque, gracias a ella, aumentaron y multiplicaron sus propias riquezas y tesoros. En realidad, aqu\u00ed se denomina a este acto de materialismo desenfrenado, como \u00abfornicaci\u00f3n\u00bb.  Y no resulta dif\u00edcil imaginarse c\u00f3mo en la sede del comercio mundial todas las compa\u00f1\u00edas importantes tendr\u00e1n sus propias delegaciones; los gobiernos, sus sedes diplom\u00e1ticas y los lobbies, sus especialistas en tr\u00e1fico de influencias.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto b\u00edblico, adem\u00e1s, detalla que la destrucci\u00f3n acontecer\u00e1 \u00aben una sola hora\u00bb. Para tener una idea m\u00e1s aproximada de c\u00f3mo esta noticia afectar\u00e1 a la Humanidad, leamos los vers\u00edculos 11 hasta la primera parte del vers\u00edculo 17 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>11<\/sup> Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentaci\u00f3n sobre ella, porque ninguno compra m\u00e1s sus mercader\u00edas; <sup>12<\/sup> mercader\u00eda de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de p\u00farpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de m\u00e1rmol; <sup>13<\/sup> y canela, especias arom\u00e1ticas, incienso, mirra, ol\u00edbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres. <sup>14<\/sup> Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espl\u00e9ndidas te han faltado, y nunca m\u00e1s las hallar\u00e1s. <sup>15<\/sup> Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se parar\u00e1n lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, <sup>16<\/sup> y diciendo: \u00a1Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de p\u00farpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! <sup>17a<\/sup> Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al leer estos vers\u00edculos tenemos la sensaci\u00f3n de habernos trasladado de la narraci\u00f3n de un profeta religioso del siglo I, el Ap\u00f3stol Juan, a cualquiera de los numeros\u00edsimos centros comerciales que pueblan nuestras grandes ciudades. Paseando por sus inmensas instalaciones, admirando sus atractivos escaparates, sus luces, el bombardeo de est\u00edmulos y reclamos publicitarios, casi todo lo que el hombre pueda desear, all\u00ed lo puede encontrar. Productos de una sociedad acomodada y anestesiada contra la pobreza. Todos los art\u00edculos mencionados por Juan en su lista eran productos de gran valor y precio en aquella \u00e9poca. Analicemos ahora en detalle el vers\u00edculo 11 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>11<\/sup> Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentaci\u00f3n sobre ella, porque ninguno compra m\u00e1s sus mercader\u00edas;   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los lamentos de reyes y comerciantes deber\u00edan leerse en paralelo al lamento sobre la ciudad de Tiro, la capital de los Fenicios, en el libro del profeta Ezequiel, en su cap\u00edtulo 26, dado que ambos tienen mucho en com\u00fan. La tristeza de los comerciantes ser\u00e1 puramente ego\u00edsta. Todo su lamento se producir\u00e1 por la desaparici\u00f3n de un mercado del cual sacaban enormes beneficios. A partir de este vers\u00edculo, Juan nos detalla algunos de estos lujosos productos: Mercader\u00eda de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas.  En la \u00e9poca de Juan hab\u00eda en Roma una aut\u00e9ntica pasi\u00f3n por la plata que llegaba de Espa\u00f1a. Hab\u00eda un desaforado gusto por las piedras preciosas y las perlas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lino fino, de p\u00farpura, de seda, de escarlata:  El lino fino proced\u00eda de Egipto; era la tela de las vestiduras de los reyes y sacerdotes. Era extremadamente caro, al igual que la p\u00farpura, que era mucho m\u00e1s roja que la moderna. El tinte de la p\u00farpura se obten\u00eda de un molusco, del cual s\u00f3lo se pod\u00eda extraer una gota. El historiador Plinio nos dice que por aquel entonces, hab\u00eda en Roma una \u00abman\u00eda apasionada por la p\u00farpura\u00bb. La seda, procedente de la lejana China, ten\u00eda tambi\u00e9n un precio incalculable. Juan tambi\u00e9n nos relata m\u00e1s objetos de lujo, tales como: toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de m\u00e1rmol.  M\u00e1s art\u00edculos mencionados por Juan: Y canela, especias arom\u00e1ticas, incienso, mirra, ol\u00edbano.  La canela, por ejemplo, era un art\u00edculo de lujo procedente de la India que alcanzaba en Roma precios fabulosos. Juan sigue a\u00f1adiendo: vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas.  Todos ellos, art\u00edculos para una sociedad acostumbrada a vivir bien, al lujo y a la opulencia.  Y no s\u00f3lo eso, se nos dice tambi\u00e9n que comerciaban con caballos y carros, y esclavos y almas de hombres.  Hasta los hombres eran comprados y vendidos como esclavos; s\u00f3lo en el Imperio Romano hubo unos 60 millones de esclavos. Leamos ahora el vers\u00edculo 15 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis, que dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>15<\/sup> Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se parar\u00e1n lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comienzo del vers\u00edculo siguiente, el 16, leeremos de nuevo: \u00a1Ay, ay, de la gran ciudad!  Los mercaderes de la Tierra estar\u00e1n frente a sus pantallas de televisi\u00f3n, y se lamentar\u00e1n porque, en s\u00f3lo una hora, habr\u00e1 sido destruida esa gran ciudad. Y es significativo que tanto unos como otros observar\u00e1n y se lamentar\u00e1n desde lejos, no vaya a ser que les alcance algo de la desgracia que sobrevino a Babilonia. No le ayudar\u00e1n en su agon\u00eda; nunca sintieron afecto por ella, porque su \u00fanica vinculaci\u00f3n era el lujo y los negocios que produc\u00eda. Como ya hemos mencionado, el profeta  Ezequiel (en los cap\u00edtulos 26 y 27 de su libro) predijo el juicio divino contra Tiro, la capital de los fenicios. Tiro era para el mundo antiguo lo que hoy es la ciudad de Nueva York para la econom\u00eda mundial, y lo que ser\u00e1 Babilonia para el imperio del Anticristo.  Leamos la segunda parte del vers\u00edculo 17 y leamos hasta el vers\u00edculo 19:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>17b<\/sup> Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; <sup>18<\/sup> y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: \u00bfQu\u00e9 ciudad era semejante a esta gran ciudad? <sup>19<\/sup> Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: \u00a1Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que ten\u00edan naves en el mar se hab\u00edan enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los capitanes de barco lamentar\u00e1n la p\u00e9rdida de Babilonia y el negocio lucrativo del transporte que hab\u00eda generado para su beneficio. Ahora bien, estas im\u00e1genes de lujo tienen tambi\u00e9n una aplicaci\u00f3n directa para nosotros; \u00bfC\u00f3mo reaccionamos ante el desaforado consumismo de este mundo?  \u00bfLo vemos tal y como es en realidad?  Hablamos mucho hoy en d\u00eda acerca de la espiritualidad y de las cosas espirituales, pero, \u00bfqu\u00e9 hacemos realmente para cambiar esta situaci\u00f3n de injusticia social y econ\u00f3mica? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez, uno de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas le dijo, admirando a los edificios y al Templo de la ciudad de Jerusal\u00e9n: \u00abMira . . . qu\u00e9 edificios.\u00bb  El Se\u00f1or Jesucristo le dijo: \u00ab\u00bfLos ves? No quedar\u00e1 piedra sobre piedra, que no sea derribada.\u00bb  Y eso fue lo que sucedi\u00f3, literalmente. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su coraz\u00f3n, estimado amigo, amiga oyente? \u00bfEst\u00e1 en el Cielo, establecido y anclado en Cristo, con una perspectiva de la Eternidad, o en sus bienes materiales, en su cuenta bancaria, en su veh\u00edculo, en su trabajo?  Su actitud, estimado amigo, amiga, marca la diferencia. El Se\u00f1or Jesucristo dijo que no podemos tener nuestro coraz\u00f3n lleno de Dios, y a la vez, un amor desmedido al dinero; debemos escoger.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de los vers\u00edculos 20  al 24 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis, entramos en una nueva secci\u00f3n, cuya tem\u00e1tica ser\u00e1 la anticipaci\u00f3n del gozo en el Cielo, a causa del cumplimiento del juicio divino sobre la ciudad de Babilonia.  Leamos a continuaci\u00f3n el vers\u00edculo 20: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>20<\/sup> Al\u00e9grate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, ap\u00f3stoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de todas las lamentaciones llega una voz de j\u00fabilo, la voz de los que se alegran de ver la venganza de Dios sobre Sus enemigos y sus perseguidores. El \u00e1ngel exhortar\u00e1 a los m\u00e1rtires de la Tribulaci\u00f3n a que se regocijen, no por la muerte de los que ser\u00e1n condenados al Infierno eterno, sino a causa de la justicia y rectitud de Dios, que prevalecer\u00e1 sobre todo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 21al 23 de este cap\u00edtulo 18 de Apocalipsis, que dicen as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>21<\/sup> Y un \u00e1ngel poderoso tom\u00f3 una piedra, como una gran piedra de molino, y la arroj\u00f3 en el mar, diciendo: Con el mismo \u00edmpetu ser\u00e1 derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca m\u00e1s ser\u00e1 hallada  <sup>22<\/sup> Y voz de arpistas, de m\u00fasicos, de flautistas y de trompeteros no se oir\u00e1 m\u00e1s en ti; y ning\u00fan art\u00edfice de oficio alguno se hallar\u00e1 m\u00e1s en ti, ni ruido de molino se oir\u00e1 m\u00e1s en ti. <sup>23<\/sup> Luz de l\u00e1mpara no alumbrar\u00e1 m\u00e1s en ti, ni voz de esposo y de esposa se oir\u00e1 m\u00e1s en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicer\u00edas fueron enga\u00f1adas todas las naciones.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos pasajes, Juan nos describe el cuadro de la desolaci\u00f3n final de Babilonia. Empieza con una acci\u00f3n simb\u00f3lica: Un \u00e1ngel fuerte levanta una gran piedra de molino y la arroja al mar, que se cierra sobre ella como si no hubiera existido nunca. As\u00ed ser\u00e1 borrada Babilonia. Esta met\u00e1fora ilustra la violencia de la ca\u00edda de Babilonia, que pondr\u00e1 fin a cualquier apariencia de normalidad que todav\u00eda existiese en el mundo despu\u00e9s de todos los sellos, trompetas y copas. La vida ser\u00e1 trastocada por completo y el fin estar\u00e1 ya muy cerca. No habr\u00e1 m\u00e1s m\u00fasica, ni comercio, ni industria, ni preparaci\u00f3n de alimento (por la alusi\u00f3n a \u00abruido de molino\u00bb), ni m\u00e1s poder para alumbrar y por supuesto, no habr\u00e1 m\u00e1s bodas porque Dios destruir\u00e1 a enga\u00f1adores y enga\u00f1ados por igual. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00faltima parte de este vers\u00edculo 23, se habla de las hechicer\u00edas o brujer\u00eda.  En  aquellos d\u00edas aumentar\u00e1 el n\u00famero de religiones, sectas, cultos e iluminados.  Ser\u00e1, sin duda, una estrategia de enga\u00f1o y desorientaci\u00f3n espiritual promovida por el mismo Satan\u00e1s, con el fin de apartar la mirada de los buscadores de la verdad hacia falsos dioses. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca m\u00e1s se oir\u00e1 ning\u00fan sonido de alegr\u00eda. La condena del profeta Ezequiel contra la ciudad de Tiro dec\u00eda: \u00abHar\u00e9 callar el bullicio de tus canciones y no se escuchar\u00e1 m\u00e1s el sonido de tus c\u00edtaras\u00bb (Ezequiel 26:13). Nunca m\u00e1s se escuchar\u00e1 el ruido del artesano realizando su trabajo. Nunca m\u00e1s se escuchar\u00e1 el ruido de la actividad dom\u00e9stica. Ya no habr\u00e1 m\u00e1s luz en las calles ni en las plazas. Ya nunca m\u00e1s se escuchar\u00e1 el sonido alegre de una fiesta de bodas. Jerem\u00edas utiliz\u00f3 las mismas im\u00e1genes: \u00abHar\u00e9 que desaparezca de entre ellos la voz del gozo y la voz de la alegr\u00eda, la voz del novio y la voz de la novia, el ruido del molino y la luz de la l\u00e1mpara\u00bb (Jerem\u00edas 25:10). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Babilonia se convertir\u00e1 en una terrible desolaci\u00f3n silenciosa. Y este castigo le vendr\u00e1 por ciertas razones determinadas. Le sobrevendr\u00e1, porque rindi\u00f3 culto al lujo y a la riqueza y porque vivi\u00f3 desenfrenadamente, s\u00f3lo para buscar m\u00e1s placer en las cosas materiales. Ser\u00e1 castigada porque descarri\u00f3 muchas personas con sus hechicer\u00edas, y por ser culpable de  sangre, tal y como leemos en el siguiente vers\u00edculo, el 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>24<\/sup> Y en ella se hall\u00f3 la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sistemas pol\u00edticos, religiosos y comerciales personificados por Babilonia, cometer\u00e1n atrocidades inauditas contra el pueblo de Dios.  Cuando el historiador ingl\u00e9s Eduardo Gibbon escribi\u00f3 entre los a\u00f1os 1.776 a l.778  su famosa obra: \u00abDecadencia y ca\u00edda del Imperio Romano\u00bb,  expuso cinco razones por las que grandes civilizaciones hab\u00edan desaparecido: En 1\u00ba lugar, la dignidad e integridad del hogar fue socavada, las cuales, ambas, constituyen la base de la sociedad humana; en 2\u00ba lugar, impuestos cada vez m\u00e1s elevados; el gasto poco acertado del  dinero p\u00fablico para dar pan y circo gratis al populacho; en 3\u00ba lugar, la locura insensata por el placer; los deportes se convirtieron cada a\u00f1o m\u00e1s excitantes, m\u00e1s brutales, m\u00e1s inmorales; en 4\u00ba lugar, la acumulaci\u00f3n de grandes armamentos, cuando el verdadero enemigo estaba \u00abdentro\u00bb: que fue la decadencia de la responsabilidad individual y personal;  y 5\u00ba lugar, la decadencia de la religi\u00f3n.  La fe que se diluy\u00f3 en mera religiosidad disfrazada de ritos vac\u00edos de contenido; la religi\u00f3n pierde as\u00ed contacto con la vida  real de las personas; pierde su poder para guiar a la gente hacia la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos amigos y amigas; hoy queremos despedirnos de usted con el siguiente pensamiento: \u00bfQu\u00e9 es lo que nos aleja de la fe? El pecado. Porque nadie peca involuntariamente. Lo hacemos porque el pecado nos ofrece alg\u00fan tipo de promesa de felicidad. Y esta falsa creencia nos esclaviza, hasta que descubrimos que Dios es m\u00e1s deseable que la mayor tentaci\u00f3n que usted y yo podamos tener. Si usted lee la Biblia, estimado amigo, amiga oyente, encontrar\u00e1 multitud de promesas de Dios para su vida; promesas que si usted las atesora en su memoria y en su coraz\u00f3n, le dar\u00e1n a usted las fuerzas necesarias para desterrar de su vida, las ra\u00edces de pecado que se aferran, tales como el orgullo, la ansiedad, la verg\u00fcenza, la impaciencia, la avaricia, el abatimiento y la lujuria. \u00a1Comience hoy mismo a disfrutar de las promesas que Dios tiene para usted, y para m\u00ed en la Biblia, y comprobar\u00e1 que hay una nueva vida en Cristo! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Que Dios bendiga Su Palabra! Confiamos en encontrarnos, nuevamente, aqu\u00ed en nuestro pr\u00f3ximo programa, en su cita con La Fuente de la Vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 18 Vers\u00edculos 9-24 Bienvenidos, muy estimados amigos oyentes y compa\u00f1eros de viaje \u00aba trav\u00e9s de la Biblia\u00bb, y a todos aquellos que nos escuchan por primera vez. Continuamos nuestro estudio de las profec\u00edas del \u00faltimo libro, de Apocalipsis, y retomaremos hoy la lectura en el cap\u00edtulo 18, en el cual vemos el juicio de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-189-24\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 18:9-24\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9048","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9048"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9048\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}