{"id":9056,"date":"2016-03-07T20:50:49","date_gmt":"2016-03-08T01:50:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-212-5\/"},"modified":"2016-03-07T20:50:49","modified_gmt":"2016-03-08T01:50:49","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-212-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-212-5\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 21:2-5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 21<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 2-5<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bienvenido, estimado amigo, amiga oyente, a un nuevo programa de La Fuente de La Vida, un espacio de reflexi\u00f3n en el que nos sumergiremos nuevamente en un libro apasionante, el Apocalipsis, el \u00faltimo libro de la Biblia y su culminaci\u00f3n. Fue escrito y narrado en primera persona por Juan, el ap\u00f3stol y evangelista, alrededor del a\u00f1o 95, durante la cruel persecuci\u00f3n del emperador romano Domiciano, azote y perseguidor de los cristianos, mientras se encontraba encarcelado en la Isla de Patmos.  En Apocalipsis, el resucitado Jesucristo es el eje alrededor del cual gira todo el libro. El t\u00edtulo del Apocalipsis ya nos da la clave para su lectura, puesto que es uno de los pocos libros con un t\u00edtulo oficial: \u00abApocalipsis de Jesucristo\u00bb (1:1). Significa la revelaci\u00f3n del Jes\u00fas triunfante. Cristo es la clave del triunfo en medio de la persecuci\u00f3n. El libro pretende dar felicidad, gracia y paz a los seguidores de Jes\u00fas (1:4); Feliz el que lea este libro y feliz el que lo escuche (1:3); feliz el que hace caso de \u00e9l (22:7). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresemos al cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis para descubrir y desentra\u00f1ar los misterios y maravillas de siete nuevos elementos: los cielos nuevos, la nueva tierra, la nueva gente, la Nueva Jerusal\u00e9n, el nuevo templo, la nueva luz y, posteriormente, en el cap\u00edtulo 22, el para\u00edso y su r\u00edo de agua de vida. En nuestro programa anterior dejamos nuestro estudio en el vers\u00edculo 2 del cap\u00edtulo 21, que dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>2<\/sup> Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusal\u00e9n, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mencionamos en nuestro anterior encuentro que todas las novias, al menos en el momento de la ceremonia nupcial, resultan extremadamente hermosas. Quiz\u00e1 no lo sean antes, y quiz\u00e1 no lo sean despu\u00e9s, pero en ese d\u00eda especial, pareciera que todas lucen una belleza radiante, una hermosura sin igual. Por ello, el ap\u00f3stol Juan no encuentra mejor met\u00e1fora para presentar la uni\u00f3n definitiva y eterna entre el Se\u00f1or Jesucristo y Su Iglesia. Recordemos que en el Nuevo Testamento, la met\u00e1fora de la Iglesia como esposa de Cristo, fue muy frecuentemente utilizada. Los creyentes (la esposa) que ya se encuentran en el Cielo, en la Nueva Jerusal\u00e9n, saldr\u00e1n al encuentro de Cristo (su esposo) en la ceremonia final de la historia divina de la salvaci\u00f3n del hombre. De esta forma, Dios traer\u00e1 a casa una esposa para su Amado Hijo, que es la Iglesia. Todos los Santos vivir\u00e1n por toda la Eternidad, con Cristo en la Casa de Dios, que fue una promesa del Se\u00f1or Jesucristo pronunciada antes de que comenzara a constituirse la Iglesia, como leemos en el evangelio seg\u00fan  Juan 11, vers\u00edculo 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Nueva Jerusal\u00e9n es la morada, el hogar que el Se\u00f1or Jes\u00fas est\u00e1 preparando para la iglesia. El Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abVoy, pues, a preparar lugar para vosotros.  Y si me fuere y os preparare lugar, vendr\u00e9 otra vez, y os tomar\u00e9 a m\u00ed mismo, para que donde yo estoy, vosotros tambi\u00e9n est\u00e9is\u00bb (Juan 14:2-3). Juan nos est\u00e1 describiendo una nueva y gloriosa visi\u00f3n dif\u00edcil de encerrar en palabras humanas, aunque logra dar unas pinceladas para mostrarnos el cuadro m\u00e1s asombroso jam\u00e1s pintado.  La culminaci\u00f3n de la historia de la humanidad, y la culminaci\u00f3n de la esperanza de miles de cristianos que, a lo largo de sus vidas, lucharon por Cristo, y se esforzaron en mantener la fe a pesar de las pruebas;  de tantos que se enfrentaron al pecado en sus vidas, tropezaron, una y m\u00e1s  veces, pero finalmente vencieron y acabaron su carrera, recibiendo la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 a los creyentes de \u00c9feso, refiri\u00e9ndose al amor de un esposo por su esposa: \u00abMaridos, amad a vuestras mujeres, as\u00ed como Cristo am\u00f3 la iglesia, y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella, para santificarla, habi\u00e9ndola purificado en el lavamiento del agua por la Palabra.\u00bb (Efesios 5:25).  En el Tribunal de Cristo todos los creyentes tendremos que comparecer y seremos juzgados de acuerdo a nuestras obras, pero tambi\u00e9n por los pecados no confesados, no entregados, no limpiados. Todo pecado ser\u00e1 confrontado. Habr\u00e1 los correspondientes castigos y recompensas.  Pero el Se\u00f1or Jesucristo har\u00e1 algo m\u00e1s: \u00c9l limpiar\u00e1 a Su iglesia mediante Su Palabra. La Palabra de Dios es un agente limpiador muy poderoso a fin de present\u00e1rsela a s\u00ed mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.  Este es el cuadro que Juan nos describe aqu\u00ed, en Apocalipsis 21, la ciudad santa, la Nueva Jerusal\u00e9n, descendiendo del cielo, ataviada como una esposa para su marido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma Carta a los Efesios, el ap\u00f3stol Pablo contin\u00faa hablando en cuanto a esta maravillosa relaci\u00f3n entre Cristo y la Iglesia, compar\u00e1ndola al matrimonio entre un hombre y una mujer, aqu\u00ed en la Tierra. En el mismo cap\u00edtulo 5 de esta ep\u00edstola a los Efesios, vers\u00edculos 28 al 32, leemos: \u00abAs\u00ed tambi\u00e9n los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a s\u00ed mismo se ama.  Porque nadie aborreci\u00f3 jam\u00e1s a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como tambi\u00e9n Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.  Por esto dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y los dos ser\u00e1n una sola carne.  Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.\u00bb   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n matrimonial fue dise\u00f1ada por Dios para ser la relaci\u00f3n m\u00e1s hermosa, cercana, \u00edntima y maravillosa. Si no ha llegado a serlo, no ha sido culpa de Dios, sino responsabilidad del hombre y la mujer. El matrimonio fue, en realidad, la \u00fanica ceremonia que Dios instituy\u00f3 para el hombre, y \u00e9sta se remonta al mismo Jard\u00edn del Ed\u00e9n, al principio de todo, en el mismo comienzo de toda la historia de la Humanidad, lo cual revela su importancia para el mismo Dios.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed debemos intentar comprender la expresi\u00f3n de que la esposa es la misma carne que el marido. \u00bfC\u00f3mo es esto posible y a qu\u00e9 se refiere Pablo utilizando este s\u00edmil?  Bueno, \u00bfha visto usted alg\u00fan ni\u00f1o que se parezca a la madre, pero que tenga el temperamento del padre, o viceversa?  En el ni\u00f1o se ven los dos en una misma carne. Pero esta idea es mucho m\u00e1s profunda. Cuando un hombre ama de veras a su mujer, en realidad, se est\u00e1 amando a s\u00ed mismo. Y lo mismo ocurre con ella. Cuando ella ama de verdad a su marido, se est\u00e1 amando, en realidad, a s\u00ed misma. \u00bfPuede acaso existir algo m\u00e1s \u00edntimo que la uni\u00f3n matrimonial tal y como la dise\u00f1\u00f3 Dios? Y \u00bfno ser\u00e1 \u00e9sta la causa por la que Dios compara la uni\u00f3n perfecta entre Cristo y Su Iglesia con el matrimonio? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si yo me lastimo un pie, no puedo ignorarlo.  Acudo al m\u00e9dico, tomo analg\u00e9sicos, lo cuido? y en cualquier caso, no puedo dejarlo fuera de casa, porque es parte de mi cuerpo.  De la misma manera, mi esposa es parte de m\u00ed. Es como, si de alguna manera, no fuera otra persona separada de m\u00ed sino una parte m\u00e1s de mi propio cuerpo, de mi propia carne. Somos la misma carne y eso es un misterio  dif\u00edcil de comprender.  Pero, tambi\u00e9n nos describe la relaci\u00f3n \u00edntima que Jesucristo desea tener con Su Iglesia, y esta idea persiste a lo largo de toda la Biblia desde la misma creaci\u00f3n del hombre y la mujer.  No podemos entrar en muchos detalles, pero en el cap\u00edtulo 2 de G\u00e9nesis, vers\u00edculos 23 al 25, leemos: \u00abDijo entonces Ad\u00e1n: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; \u00e9sta ser\u00e1 llamada varona, porque del var\u00f3n fue tomada.  Por tanto, dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola carne.  Y estaban ambos desnudos, Ad\u00e1n y su mujer, y no se avergonzaban.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata, pues, de una relaci\u00f3n tan \u00edntima, personal y maravillosa, \u00bfPor qu\u00e9 suceden hoy tantos casos de violencia machista en la pareja, en el matrimonio? \u00bfPor qu\u00e9 hoy en d\u00eda se desintegran m\u00e1s parejas de las que se crean? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 sucediendo con el matrimonio en nuestra sociedad? \u00bfFue acaso un mal invento por parte de Dios, una uni\u00f3n imposible entre dos seres antag\u00f3nicos y dif\u00edciles de integrar? \u00bfLe echaremos, de nuevo, la culpa a Dios o asumiremos la responsabilidad por nuestras propias incorrectas decisiones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con la met\u00e1fora de la lesi\u00f3n en una parte de mi cuerpo, como por ejemplo podr\u00eda ser un pie; si nos duele algo, seguro que no ignoraremos semejante molestia, \u00bfverdad?  Nadie en su sano juicio se enfadar\u00eda con su pie, con su propio cuerpo. Y a ninguna persona cuerda se le ocurrir\u00eda reaccionar contra su propia lesi\u00f3n d\u00e1ndole un puntapi\u00e9, o maltrat\u00e1ndolo, porque de hacerlo, tendr\u00eda m\u00e1s problemas a\u00fan. Lo que haremos con un pie dolorido, o cualquier otra parte de nuestro cuerpo, ser\u00e1 cuidarlo, mimarlo, para que se restablezca y se sane lo antes posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por ello que ante los problemas, la pareja debe sentarse y hablar, comunicarse con respeto y franqueza, aunque no compartan el mismo punto de vista; su pareja, aunque a veces lo parezca, estimado oyente, no es su enemigo. Perm\u00edtanos repetirlo: su marido, o su mujer, no es su enemigo. El enemigo no est\u00e1 dentro de casa, sino \u00abfuera\u00bb: su enemigo es Satan\u00e1s, que busca destruir todo lo bueno que Dios cre\u00f3, y entre esas cosas, est\u00e1 su matrimonio, que es \u00fanico para Dios. Ambos c\u00f3nyuges, \u00e9l y ella, son una misma carne; son uno solo, ante Dios, unidos por siempre de una forma \u00edntima y maravillosa, donde cada uno ha dejado a su familia de origen, a su padre y a su madre, a sus hermanos y a sus hermanas, y se ha unido a su mujer, a su marido, y son una sola carne. Juntos han comenzado una nueva creaci\u00f3n. Y \u00e9ste es el modelo de relaci\u00f3n matrimonial. \u00a1Qu\u00e9 hermoso es encontrarse con una familia donde el esposo y la esposa no tienen barreras, nada que los separe!  Ella le conoce a \u00e9l como a un libro abierto, y lo mismo ocurre con \u00e9l.  Se conocen el uno al otro y se aman, y se respetan el uno al otro, a pesar de sus diferencias.  El matrimonio, amigo oyente, es mucho m\u00e1s que un contrato para vivir juntos y dormir juntos. Cuando un hombre elige a una esposa y viceversa, ambos se unir\u00e1n y ser\u00e1n una sola carne.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y Juan, el ap\u00f3stol y autor del Apocalipsis, utiliza esta met\u00e1fora para describir la uni\u00f3n \u00edntima de Cristo y Su iglesia.  En su primera Carta, cap\u00edtulo 3, vers\u00edculo 2, el propio Juan escribi\u00f3: \u00abAmados, ahora somos hijos de Dios, y a\u00fan no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando \u00e9l se manifieste, seremos semejantes a \u00e9l, porque le veremos tal como \u00e9l es.\u00bb  Nosotros vamos a tener un cuerpo glorificado, como \u00c9l. Vamos a ser uno con \u00c9l, parte de Su mismo Cuerpo. Vamos a estar unidos a \u00c9l. \u00c9l dijo que iba a preparar lugar para nosotros, para que donde \u00c9l habite, nosotros tambi\u00e9n habitemos.  Para que, juntos, compartamos toda la Eternidad viviendo en el lugar m\u00e1s glorioso del Universo. Y hasta donde sabemos, ninguna otra criatura, ni siquiera los \u00e1ngeles del Cielo, disfrutar\u00e1n de esa relaci\u00f3n perfecta e \u00edntima con el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 3 y 4 de este cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>3<\/sup> Y o\u00ed una gran voz del cielo que dec\u00eda: He aqu\u00ed el tabern\u00e1culo de Dios con los hombres, y \u00e9l morar\u00e1 con ellos; y ellos ser\u00e1n su pueblo, y Dios mismo estar\u00e1 con ellos como su Dios. <sup>4<\/sup> Enjugar\u00e1 Dios toda l\u00e1grima de los ojos de ellos; y ya no habr\u00e1 muerte, ni habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan menciona aqu\u00ed \u00abel tabern\u00e1culo de Dios\u00bb. La palabra traducida aqu\u00ed como Tabern\u00e1culo significa morada o lugar, la Casa de Dios, donde \u00c9l vive. \u00c9sta es una expresi\u00f3n a la que se ha hecho referencia con anterioridad, especialmente en el Nuevo Testamento, donde le\u00edmos que Verbo o La Palabra se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros (Juan 1:14). Esa carne fue crucificada en la cruz, y resucit\u00f3 con un cuerpo glorificado.  Y nosotros tambi\u00e9n disfrutaremos de un cuerpo glorificado, para vivir con \u00c9l en la Nueva Jerusal\u00e9n, de la que m\u00e1s adelante tendremos una breve descripci\u00f3n. Pero sus calles de oro no son lo importante.  Lo relevante ser\u00e1 el hecho de estar all\u00ed, en la ciudad de Dios, en Su Casa. Aqu\u00ed se nos dice: \u00abY ellos ser\u00e1n su pueblo, y Dios mismo estar\u00e1 con ellos como su Dios.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hemos le\u00eddo: \u00abEnjugar\u00e1 Dios toda l\u00e1grima de los ojos de ellos.\u00bb  Cierto periodista escribi\u00f3 en una ocasi\u00f3n que por cada bombilla que brilla en Broadway, la deslumbrante meca mundial del teatro, hay un coraz\u00f3n roto. Al contemplar las innumerables luces de la ciudad, podemos intuir que tras esas luces se esconden, al igual que en cualquier parte del mundo, hogares desechos, ilusiones rotas, vidas malogradas.  Puede que haya muchas personas alegres y felices en el mundo, pero tambi\u00e9n hay muchas otras que no lo son. En el Cielo, sin embargo, nunca habr\u00e1 l\u00e1grimas, porque no habr\u00e1 nada que provoque la tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan nos recuerda la siguiente certeza, que ha sido la roca de la esperanza para muchos m\u00e1rtires cristianos: en la Nueva Jerusal\u00e9n, no habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni m\u00e1s l\u00e1grimas; un cambio radical respecto a nuestro bello pero, en muchas ocasiones, cruel e injusto mundo actual. Adem\u00e1s, Juan a\u00f1ade a\u00fan m\u00e1s esperanza a nuestras ilusiones, y dice: \u00abYa no habr\u00e1 muerte.\u00bb Mientras usted escucha estas palabras ha habido n\u00fameros nacimientos, y tambi\u00e9n cuantiosos entierros.  Un poeta compar\u00f3 la tierra con un gran cementerio. A cierto ingeniero se le pregunt\u00f3 en una ocasi\u00f3n cual era su labor m\u00e1s complicada a la hora de planificar las v\u00edas de comunicaci\u00f3n que articulan un pa\u00eds, y con cierta sorna, no exenta de crudo realismo, respondi\u00f3: \u00abLa tarea m\u00e1s compleja no es la de subir las monta\u00f1as, o atravesar los valles, o cruzar los r\u00edos; el problema m\u00e1s grande es evitar los cementerios\u00bb. \u00bfEs la Tierra, nuestro mundo, como un gran cementerio? En cualquier caso, Juan nos recuerda que, a pesar de que todos tenemos \u00abfecha de caducidad\u00bb, en la Nueva Jerusal\u00e9n no habr\u00e1 ni muerte, ni funerales, ni cementerio alguno. No ser\u00e1n necesarios los m\u00e9dicos, enfermeras, ni hospitales, porque no habr\u00e1 m\u00e1s llanto, ni clamor, ni dolor;  porque las primeras cosas pasaron.  Ahora, el vers\u00edculo 5 de este cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>5<\/sup> Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aqu\u00ed, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l dice: \u00abHe aqu\u00ed, yo hago nuevas todas las cosas\u00bb.  Y esta sencilla frase encierra para nosotros un tremendo y poderoso significado. Tal vez no sea su caso, pero muchos de nosotros no nos sentimos verdadera y completamente satisfechos con nuestra vida.  Muy a menudo nos sentimos frustrados, atrapados en un trabajo que no nos llena, en un cuerpo enfermo y debilitado, en una relaci\u00f3n de pareja insatisfactoria, en una paternidad frustrante, en una iglesia imperfecta. La lista es casi infinita, \u00bfverdad, estimado oyente? La verdad es que pocos han llegado exactamente hasta donde se propon\u00edan. Pocos hemos llegado a ser la persona que hab\u00edamos planeado ser. Ni el padre que me propuse ser. Ni el marido que promet\u00ed ser. Y mucho menos, el mod\u00e9lico y perfecto cuasi-angelical hijo de Dios que una vez quise ser. Siempre nos quedamos algo cortos en la consecuci\u00f3n de nuestros deseos, \u00bfverdad?  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo el Se\u00f1or Jesucristo me dice a m\u00ed, y le dice a usted tambi\u00e9n: \u00abYo hago nuevas todas las cosas.\u00bb  \u00a1Vamos a poder comenzar todo de nuevo, amigo, amiga oyente! Y a\u00f1ade: \u00abporque estas palabras son fieles y verdaderas.\u00bb Dios nos recuerda que todo lo que \u00c9l dice es cierto y verdadero; y \u00c9l ser\u00e1 fiel para cumplir Sus promesas, tal cual usted y yo las estamos escuchando en estos mismos instantes, a trav\u00e9s de las ondas. Dios ha sido y ser\u00e1 siempre fiel y verdadero. Su Palabra es SIEMPRE fiel y verdadera; porque \u00c9l siempre es FIEL y VERDADERO.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperamos expectantes el d\u00eda en que todas las cosas ser\u00e1n, al fin, hechas nuevas.  Entonces, podremos comenzar de nuevo. \u00bfNunca ha deseado usted poder comenzar de nuevo, volver hacia atr\u00e1s para corregir una mala decisi\u00f3n o una mala elecci\u00f3n? \u00bfSe ha detenido usted a pensar alguna vez, amigo oyente, en el enorme potencial que usted tendr\u00e1 en sus manos al poder volver a comenzar todo de nuevo?  \u00bfAl aprender todo de nuevo?  \u00bfY que nada pueda detenerle ya, ni la muerte, ni los problemas de la vida, ni los ataques de Satan\u00e1s, sino continuar avanzando siempre, hacia la Eternidad?  Su potencial radica en que fue creado para ser eterno y vivir por siempre con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRechazar\u00e1 usted esta posibilidad, por el simple hecho que no puede ver o palpar a Dios, de la misma forma que podr\u00eda tocar con sus dedos una m\u00e1quina o una mesa? \u00bfRechazar\u00e1 usted a Dios por el simple hecho que no puede usted conversar con \u00e9l, cara a cara, tal cual har\u00eda con su vecino? \u00bfRechazar\u00e1 usted a Dios porque lo relaciona con sin\u00f3nimos de castigo, infierno y pecado? \u00bfNo se da cuenta, acaso, que Dios es exactamente lo contrario; Dios es perd\u00f3n, amor, amistad, alegr\u00eda, esperanza, fuerzas, certeza, futuro, libertad? La libertad es quiz\u00e1 la m\u00e1xima aspiraci\u00f3n del ser humano. \u00bfY sabe usted c\u00f3mo se define la libertad? Libertad es no tener miedo. Y los cristianos no tenemos, o no deber\u00edamos tener miedo, a nada, ni a nadie. Porque tenemos a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo se da cuenta, estimado amigo, y amiga, que \u00ablo que se ve\u00bb es temporal, y que lo que \u00abno se ve\u00bb es eterno? Hoy, la muerte es nuestro punto final; s\u00ed, pero s\u00f3lo en esta Tierra. Para los cristianos la muerte, aunque triste, es la puerta al Cielo, el acceso a \u00abla vida despu\u00e9s de la vida\u00bb, la cita esperada con Dios, la promesa de una vida eterna sin miedo, dolor ni sufrimiento. Tal vez usted piense que estas ideas son s\u00f3lo palabras huecas dirigidas a mentes simples, el \u00abopio para el pueblo\u00bb, como dijo Karl Marx; un escapismo que nace de la negativa del hombre a aceptar un punto final, una muerte definitiva. Pero, \u00bfsabe qu\u00e9, querido oyente? Los cristianos podemos equivocarnos en muchas cosas, y muchas veces, pero no as\u00ed la Biblia: La muerte no es el punto final. Es el punto y seguido a \u00abla verdadera vida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien pensado, \u00bfa qui\u00e9n no le gustar\u00eda comenzar ya un viaje as\u00ed? Ser\u00eda un viaje muy hermoso, ir a esta ciudad donde Dios est\u00e1, y donde nosotros podamos estar con \u00c9l por siempre. Seguro que muchos comprar\u00edamos de inmediato nuestro pasaje al Cielo, si no fuera por las muchas cosas que nos atan a esta Tierra: nuestra querida familia, nuestra iglesia, nuestros amigos, nuestro hogar, que con tanto esfuerzo y sacrificio hemos levantado de la nada, y un largo etc\u00e9tera. Pero Dios no desea que usted abandone esta Tierra antes de tiempo; antes del tiempo que \u00c9l ha estipulado para usted. Y hasta entonces, hasta que \u00c9l le llame a Su presencia, usted tiene varias misiones que cumplir: Cuidar a su familia, al igual que hizo Jes\u00fas con la suya hasta que comenz\u00f3 su ministerio, a la edad de 30 a\u00f1os; dar testimonio de \u00c9l a todas las personas que se mueven en su c\u00edrculo de influencia; crecer y madurar como hijo de Dios, honrarle en cada actividad que realicemos, por peque\u00f1a e insignificante que a parezca; amar al pr\u00f3jimo, aunque sea nuestro peor enemigo, perdonar a los dem\u00e1s?  Es nuestra obligaci\u00f3n como hijos e hijas del Rey; y es nuestro privilegio: el ser heraldos de la verdad y ejemplos, modelos, de lo que el poder transformador de Jesucristo, en nosotros, personas normales, humildes y corrientes, puede hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos despedimos de usted, estimado amigo, amiga oyente, y confiamos encontrarnos nuevamente en nuestro pr\u00f3ximo programa.  Tal vez no conozcamos su nombre, pero cada d\u00eda oramos por usted, para que Dios le bendiga por medio de Su Palabra, la Biblia, el \u00fanico libro capaz de cambiar su vida y de darle a usted vida y vida en abundancia. S\u00f3lo tiene que creerla; porque es \u00abla Palabra de Dios\u00bb.   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 21 Vers\u00edculos 2-5 Bienvenido, estimado amigo, amiga oyente, a un nuevo programa de La Fuente de La Vida, un espacio de reflexi\u00f3n en el que nos sumergiremos nuevamente en un libro apasionante, el Apocalipsis, el \u00faltimo libro de la Biblia y su culminaci\u00f3n. Fue escrito y narrado en primera persona por Juan, el ap\u00f3stol &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-212-5\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 21:2-5\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9056","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9056"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9056\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}