{"id":9059,"date":"2016-03-07T20:50:56","date_gmt":"2016-03-08T01:50:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-2122-222\/"},"modified":"2016-03-07T20:50:56","modified_gmt":"2016-03-08T01:50:56","slug":"estudio-biblico-de-apocalipsis-2122-222","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-2122-222\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Apocalipsis 21:22-22:2"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Apocalipsis 21 &#8211; 22<\/h2>\n<h3 class='estudio'>Vers\u00edculos 21:22 &#8211; 22:2<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuamos hoy, muy estimado amigo, amiga oyente, nuestro recorrido por el fascinante y extraordinario libro de las profec\u00edas, el Apocalipsis, el \u00faltimo libro de las Sagradas Escrituras, la Biblia.  S\u00f3lo nos restan dos programas para concluir nuestro estudio de Apocalipsis, con lo cual \u00abLa Fuente de la Vida\u00bb concluye un ciclo de cinco a\u00f1os que nos ha permitido aproximarnos a todos los libros de La Palabra de Dios.  Nuestra \u00fanica raz\u00f3n ha sido, y es, la de divulgar de una manera sencilla la Palabra de Dios, hacer conocer el mensaje de Dios, y ayudar a nuestros amigos oyentes, a profundizar en las verdades b\u00edblicas que en tiempos tan complicados como los actuales nos ofrecen gu\u00eda, fuerza y valor para transitar en nuestro camino personal de la mano del Se\u00f1or Jesucristo.  En tiempos complicados, tan inseguros e inciertos, necesitamos una roca, La Roca, para afirmar nuestros pies y no resbalar cuando las tormentas y los huracanes nos hacen tambalear. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a regresar al cap\u00edtulo 21. A modo de  resumen recordemos   brevemente los hechos narrados por Juan, el ap\u00f3stol y autor de este extra\u00f1o pero fascinante libro.  Juan nos describe un nuevo cielo, una nueva tierra y una Nueva Jerusal\u00e9n; todo ello lo vimos en los primeros dos vers\u00edculos del cap\u00edtulo 21. Tambi\u00e9n mencionamos una nueva era que dar\u00e1 comienzo, tal y como tuvimos ocasi\u00f3n de leer, en los vers\u00edculos 3 al 8. Posteriormente, nos adentramos en los vers\u00edculos 9 al 21 donde pudimos reflexionar sobre la Nueva Jerusal\u00e9n, morada eterna de la iglesia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzaremos leyendo los vers\u00edculos 22 y 23 de este cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis, que dicen as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>22<\/sup> Y no vi en ella templo; porque el Se\u00f1or Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. <sup>23<\/sup> La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan describe aqu\u00ed una caracter\u00edstica \u00fanica de la Ciudad de Dios: No habr\u00e1 en ella ning\u00fan templo. Como ya hemos comentado en nuestro programa anterior, esta ciudad que Jesucristo est\u00e1 preparando en los Cielos ser\u00e1 imponente, y asombrosa, dif\u00edcil de describir.  Esta ciudad tiene unas dimensiones muy extensas en forma tridimensional,  un cubo perfecto, la misma figura que ten\u00eda el \u00ablugar Sant\u00edsimo\u00bb en el Tabern\u00e1culo y en siguientes Templos, indicando con ello que toda la ciudad ser\u00e1 el \u00abLugar Sant\u00edsimo\u00bb, porque en ella habitar\u00e1, en plenitud y todo esplendor la presencia de Dios, y de Su Hijo, el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed hay un simbolismo f\u00e1cil de comprender: No es el edificio el que hace \u00abla iglesia\u00bb, ni la liturgia, ni la forma de gobierno, ni el modo de alabanza, ni la estructura de un culto. Lo \u00fanico que hace realidad a La Iglesia, es la presencia del Se\u00f1or Jesucristo. Sin Su presencia, no hay iglesia; con Su presencia, cualquier reuni\u00f3n de personas, congregadas en el nombre de Jesucristo, al que han reconocido como su \u00fanico y suficiente Salvador y Se\u00f1or, es una \u00abverdadera iglesia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan a\u00f1ade que la Ciudad de Dios no necesita una luz creada, porque Dios, la Luz en s\u00ed misma, estar\u00e1 en medio de ella. El profeta Isa\u00edas dijo: \u00abEl Se\u00f1or te ser\u00e1 por luz eterna\u00bb (Isa\u00edas 60:19); Uno de los autores del libro de los Salmos afirm\u00f3: \u00abEn tu luz veremos la luz\u00bb (Salmo 36:9). Y es que s\u00f3lo cuando vemos las cosas a la luz de Dios, las vemos como realmente son. Algunas cosas que nos parecen permisibles, se tornan en peligrosas cuando se ven a la luz de Dios; otros asuntos que parecen importantes, bajo la luz de Dios pierden su relevancia. Otras, que nos parecen insoportables, se tornan como posibles y llevaderas, cuando se las contempla bajo la luz de Dios. Dios, estimados amigos, es el mejor consejero, el mejor gu\u00eda, porque nunca falla, nunca se equivoca, y s\u00f3lo busca nuestro bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or Jesucristo es la luz del mundo en un sentido espiritual.  \u00c9l dijo all\u00e1 en el evangelio seg\u00fan San Juan, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 12: \u00abYo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida.\u00bb Pero en la nueva creaci\u00f3n, \u00c9l ser\u00e1 tanto la luz f\u00edsica, como la luz espiritual.  En el Antiguo Tabern\u00e1culo hab\u00eda un candelero de oro, el cual ten\u00eda un profundo significado simb\u00f3lico que representaba a Jesucristo. Recordemos que en  los dos primeros cap\u00edtulos de Apocalipsis vimos que se simboliza el testimonio de Dios, las primeras  iglesias en la Tierra, mediante los 7 candeleros (1:12, 20; 2:1,5; 11:4). En la Nueva Jerusal\u00e9n, Jesucristo ser\u00e1 el candelero de oro, Su luz dar\u00e1 una luz \u00fanica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Nueva Jerusal\u00e9n, toda ella un Lugar Sant\u00edsimo, llena de luz, ser\u00e1 probablemente el primer lugar donde Dios har\u00e1 Su aparici\u00f3n personal. El autor de estos estudios, el Dr. Vernon McGee, bas\u00e1ndose en el vers\u00edculo 10 del cap\u00edtulo 21, que menciona que Juan vio la ciudad santa, la Nueva Jerusal\u00e9n, descender de los cielos, pero no se menciona que lleg\u00f3 a tocar la Tierra, opina que la Nueva Jerusal\u00e9n no estar\u00e1 asentada sobre la Tierra.  El Dr. McGee piensa, como algunos estudiosos de la Biblia, que la Nueva Jerusal\u00e9n estar\u00e1 ubicada a una cierta distancia, como si fuera un sat\u00e9lite, aunque lo m\u00e1s probable ser\u00e1 que la Tierra se convertir\u00e1 en un el sat\u00e9lite de esta ciudad celestial.  \u00c9sta ser\u00e1 el centro de todas las cosas.  Toda la actividad y la Gloria de Dios se centran en ella.  Dios establecer\u00e1 su sede, y Su Universo es Teo-c\u00e9ntrico.  La Nueva Jerusal\u00e9n tiene su origen en el Cielo, su constructor y arquitecto es el mismo Se\u00f1or Jesucristo.  Leamos los siguientes vers\u00edculos 24 al 27 del cap\u00edtulo 21, que dicen as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>24<\/sup> Y las naciones que hubieren sido salvas andar\u00e1n a la luz de ella; y los reyes de la tierra traer\u00e1n su gloria y honor a ella. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan nos menciona a \u00ablas naciones\u00bb; \u00bfA qu\u00e9 \u00abnaciones\u00bb se est\u00e1 refiriendo? El griego original dice literalmente \u00abpueblos\u00bb: las personas salvas de todas las naciones y grupos \u00e9tnicos habitar\u00e1n en la luz del cielo. No especifica Juan de que estos pueblos, estas naciones, creyentes y salvos vivan en la misma ciudad, pero que ellos andar\u00e1n \u00aba la luz de ella\u00bb. Es decir que la Nueva Jerusal\u00e9n dar\u00e1 luz que alumbrar\u00e1 a la Tierra, ya nos ser\u00e1 el sol ni la luna.  No s\u00f3lo vendr\u00e1 Israel a adorar a Dios en ese lugar, sino las naciones del mundo que han entrado en la eternidad; no viven en ella, pero ir\u00e1n a ella para adorar al Se\u00f1or.  La Iglesia de Jesucristo, en la cual cada creyente es llamado a ser un \u00absacerdote\u00bb ante el dios Alt\u00edsimo, all\u00ed todos los creyentes ejerceremos nuestro sacerdocio.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan nos describe aqu\u00ed un cuadro de todas las naciones viniendo a Dios, y de sus reyes, tray\u00e9ndole sus dones. En otras palabras: aqu\u00ed tenemos un cuadro de la salvaci\u00f3n universal, sin distinci\u00f3n ni diferencias de raza. Esta idea choca frontalmente con el pensamiento jud\u00edo de la \u00e9poca de Juan, que esperaban la destrucci\u00f3n de los Gentiles, es decir los no jud\u00edos. Uno de los dichos de la \u00e9poca que mejor ejemplifican esta idea era el siguiente: \u00abDios cre\u00f3 a los gentiles para usarlos como le\u00f1a para el fuego del infierno\u00bb. En cambio, podemos ver que todas las naciones traer\u00e1n su honor y gloria a la Ciudad Santa. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Nueva Jerusal\u00e9n no habr\u00e1 ning\u00fan Templo. El Templo, que reemplaz\u00f3 al antiguo Tabern\u00e1culo utilizado por el pueblo jud\u00edo en su largo peregrinaje por el desierto hac\u00eda la Tierra Prometida, no era m\u00e1s que una especie de recept\u00e1culo o recipiente terrenal de la gloria de Dios, o \u00abShekin\u00e1\u00bb.  Era el testimonio de la presencia de Dios, y tambi\u00e9n de la exclusi\u00f3n del pecado.  A causa del pecado el ser humano s\u00f3lo se pod\u00eda acercar a Dios por medio de laboriosos y complejos ritos. Sin embargo, en la Nueva Jerusal\u00e9n el pecado ya no ser\u00e1 un problema, ha sido erradicado totalmente. En la Ciudad de Dios el pecado no nos impedir\u00e1, nunca m\u00e1s, el poder disfrutar de la presencia y las bendiciones de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo siguiente, el 25 del cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis, leemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>25<\/sup> Sus puertas nunca ser\u00e1n cerradas de d\u00eda, pues all\u00ed no habr\u00e1 noche.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente la Ciudad de Dios no necesita protecci\u00f3n, dado que todos aquellos que podr\u00edan desear su destrucci\u00f3n, est\u00e1n ya condenados por toda la Eternidad en el Lago de Fuego. La idea que el ap\u00f3stol Juan nos desea transmitir aqu\u00ed es que el acceso a la ciudad ser\u00e1 permanente y libre, no se pondr\u00e1 coto ni limitaciones a la posibilidad de ir a rendir alabanza y adoraci\u00f3n a Dios. Juan, adem\u00e1s insiste, una vez m\u00e1s, en que no habr\u00e1 noche en la ciudad de Dios. Los pueblos antiguos, como los ni\u00f1os, ten\u00edan miedo a la oscuridad, al terror de la noche. Pero en el nuevo mundo ya no habr\u00e1 ninguna temible oscuridad, porque la presencia de Dios ser\u00e1 la luz eterna. En los vers\u00edculos 26 y 27, se nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>26<\/sup> Y llevar\u00e1n la gloria y la honra de las naciones a ella. <sup>27<\/sup> No entrar\u00e1 en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominaci\u00f3n y mentira, sino solamente los que est\u00e1n inscritos en el libro de la vida del Cordero.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Juan finaliza el cap\u00edtulo con una advertencia: S\u00f3lo los que est\u00e9n inscritos en el Libro de la Vida entrar\u00e1n a la Ciudad Eterna. Los que no abandonen su mal camino, estar\u00e1n excluidos de la Ciudad de Dios. Pero aqu\u00ed reside una idea que deseamos recalcar. A veces, cuando la Biblia habla de las personas \u00abmalas\u00bb o \u00abimp\u00edas\u00bb, a nuestra mente acuden las im\u00e1genes del ladr\u00f3n, el violador, el asesino, etc. Pero no es as\u00ed; o mejor dicho, no es s\u00f3lo as\u00ed. El abanico es, de hecho, mucho m\u00e1s amplio: La Biblia denomina imp\u00edo o malo a todo aquel que camina de espaldas a Dios, que sigue sus propios dictados, que no tiene a Dios en cuenta para nada. La Biblia dice que no basta con ser bueno para entrar al Cielo; hay que ser salvo. Y tambi\u00e9n dice que uno s\u00f3lo puede ser salvo si ha aceptado a Jes\u00fas como el Se\u00f1or y Salvador de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguien dijo: \u00abEntr\u00e9 al coraz\u00f3n de Cristo a trav\u00e9s de la herida provocada en su costado por la lanza\u00bb. \u00c9l fue herido, amigo, amiga oyente, por nuestras, mis, transgresiones. \u00c9l fue ridiculizado, humillado, despreciado, molido, azotado, como si fuese el peor y m\u00e1s cruel reo, y siendo inocente, fue crucificado por nuestros pecados.  Su muerte y Su Resurrecci\u00f3n fueron el evento c\u00f3smico m\u00e1s importante.  Jesucristo, el Amor de Dios, hecho carne, muri\u00f3 por Amor. Y de ello, la Iglesia ser\u00e1 el testimonio vivo de Su gracia por la eternidad. Recordemos que la palabra \u00abgracia\u00bb significa, aqu\u00ed, un regalo inmerecido. El ap\u00f3stol Pablo dice en su ep\u00edstola a los Efesios, cap\u00edtulo 2, vers\u00edculo 7: \u00abPara mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jes\u00fas.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo dice: Para mostrar en los siglos venideros.  Esto significa eternidad.  Y usted y yo merec\u00edamos el Infierno, no por ser necesariamente malos. Sino porque nacimos espiritualmente muertos y llev\u00e1bamos en nuestro interior la tendencia innata de rebelarnos contra Dios para hacer s\u00f3lo nuestra propia y soberana voluntad. Pero, el Se\u00f1or Jesucristo muri\u00f3 por nosotros, pagando as\u00ed un precio inmenso. Por \u00c9l hemos sido aceptados. Y por \u00c9l hemos sido amados. Por eso, la Iglesia ser\u00e1 la joya m\u00e1s preciosa de todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro de la vida del Cordero, est\u00e1n inscritos los nombres de los redimidos, o los salvados, de todos los tiempos.  A nadie, que no haya sido redimido por la sangre de Jesucristo se le permitir\u00e1 entrar en la Ciudad de Dios. Un gran abismo separar\u00e1 a los salvos, de los perdidos.  El gran gozo que cautivar\u00e1 el coraz\u00f3n de los habitantes de la Ciudad ser\u00e1 el de poder morar en la presencia de el Se\u00f1or Jesucristo por toda la Eternidad.  Ya lo dijo Jes\u00fas: \u00abPara que donde Yo estoy, vosotros tambi\u00e9n est\u00e9is.\u00bb (Juan 14:2)  Eso es lo que \u00c9l dijo, y se refer\u00eda al Cielo, amigo oyente, el estar con \u00c9l.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se nos dice: \u00abY las naciones que hubieren sido salvas andar\u00e1n a la luz de ella; y los reyes de la tierra traer\u00e1n su gloria y honor a ella.\u00bb Se refiere, seg\u00fan numerosos estudiosos de los textos sagrados de La Biblia, a las naciones gentiles salvas que ocupar\u00e1n la nueva tierra junto con Israel, por la eternidad.  Estas naciones, al igual que Israel, no pertenecer\u00e1n a la Iglesia; Fueron redimidos despu\u00e9s de que la Iglesia fue sacada de la Tierra, y antes de que la Iglesia llegara a existir.  Vendr\u00e1n a la Nueva Jerusal\u00e9n como visitantes a la ciudad, para adorar y alabar a Dios.  En el cap\u00edtulo 12 de la Carta a los Hebreos, vers\u00edculo 22, se nos dice: \u00absino que os hab\u00e9is acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusal\u00e9n la celestial, a la compa\u00f1\u00eda de muchos millares de \u00e1ngeles.\u00bb As\u00ed pues vemos que la ciudad posee un marcado car\u00e1cter cosmopolita, al acudir los representantes de todas las nacionalidades. Y entre esas multitudes, no hay ninguno que traiga mancha o pecado alguno.  \u00a1Qu\u00e9 diferencia abismal encontramos aqu\u00ed al compararla con el Jard\u00edn del Ed\u00e9n, donde la mentira de Satan\u00e1s abri\u00f3 una brecha que dio entrada para el pecado!  Ni la mentira, ni el mentiroso, entrar\u00e1n por las puertas de la ciudad celestial de Jerusal\u00e9n.  Todos sus habitantes y todos sus visitantes no s\u00f3lo habr\u00e1n sido rescatados del pecado, sino que habr\u00e1n perdido su amor hacia el pecado, porque recordemos que el pecado no es algo horrible, ni desagradable, sino generalmente, es deliciosamente tentador; por eso se denomina \u00abpecado\u00bb.  Y al concluir este cap\u00edtulo 21 de Apocalipsis, quisi\u00e9ramos mencionar las palabras que escribi\u00f3 Bernardo de Cluny en el siglo XII: \u00abCiudad del Rey Eterno, de perlas son tus puertas, continuamente abiertas al m\u00edsero mortal; y en tu recinto moran, los que por fe elevan, y el sello augusto llevan, del verbo celestial\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde luego, cuando caminemos por la Ciudad Eterna, por la Gracia de Dios, echaremos seguramente una divertida y sorprendida mirada hacia atr\u00e1s, recordando c\u00f3mo, por medio de las palabras de Juan, intent\u00e1bamos vislumbrar un breve destello de la Ciudad de Dios. Porque la realidad que viviremos ser\u00e1 infinitamente mayor a cualquier imagen que hayamos podido plasmar aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, estimados oyentes, iniciamos a continuaci\u00f3n, el \u00faltimo cap\u00edtulo de Apocalipsis, el cap\u00edtulo 22, donde veremos el R\u00edo de Agua de Vida, el \u00c1rbol de la Vida, y la promesa del regreso de Cristo a la Tierra, antes de que sucedan todas estas cosas. Pero eso no es todo; como no pod\u00eda ser de otra manera, la Biblia finaliza con una invitaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1?  Pero antes de llegar a este punto, en primer lugar leeremos sobre el r\u00edo de agua de vida y el \u00e1rbol de la vida, en los vers\u00edculos 1 al 5; luego escucharemos la promesa del regreso de Cristo, en los vers\u00edculos 6 al 18; la invitaci\u00f3n final y la advertencia, en los vers\u00edculos 17 al 19, y la \u00faltima promesa y oraci\u00f3n final en los vers\u00edculos 20 y 21. Con esto finalizaremos Apocalipsis, terminaremos la Biblia y nuestro viaje de cinco a\u00f1os de recorrido B\u00edblico a trav\u00e9s de este programa, La Fuente de la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy abordaremos s\u00f3lo el principio del cap\u00edtulo y en nuestro pr\u00f3ximo programa lo terminaremos. Este cap\u00edtulo 22 nos traslada a las escenas finales de este gran libro.  Y del  mismo modo, nos lleva al fin de la Palabra de Dios. Dios nos dejar\u00e1 unas palabras finales. Con \u00e9stas, Dios habr\u00e1 dicho al hombre todo lo que quer\u00eda decirle, y el hombre habr\u00e1 podido escuchar todo lo que necesitaba escuchar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia comienza con una escena cuyo protagonista es Dios. \u00abEn el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra.\u00bb (G\u00e9nesis 1:1).  Y concluye con otra escena, en la que Jes\u00fas, Su Hijo, ser\u00e1 el protagonista absoluto. El profeta Isa\u00edas, en el cap\u00edtulo 53 de su libro, vers\u00edculo 11, lo expres\u00f3 de la siguiente manera: \u00abVer\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma, y quedar\u00e1 satisfecho; por su conocimiento justificar\u00e1 mi siervo justo a muchos, y llevar\u00e1 las iniquidades de ellos.\u00bb  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros 5 vers\u00edculos del cap\u00edtulo 22 de Apocalipsis, nos encontramos con el R\u00edo de Agua de Vida y con el \u00c1rbol de la Vida. Leamos a continuaci\u00f3n los primeros dos vers\u00edculos del cap\u00edtulo 22, que dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup>1<\/sup> Despu\u00e9s me mostr\u00f3 un r\u00edo limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que sal\u00eda del trono de Dios y del Cordero. <sup>2<\/sup> En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del r\u00edo, estaba el \u00e1rbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del \u00e1rbol eran para la sanidad de las naciones.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora hemos hablado del exterior de la ciudad eterna; ahora la escena se traslada al interior. Primero, se nos describe el R\u00edo de Agua viva. Este cuadro refleja muchos pasajes del Antiguo Testamento. En su trasfondo se encuentra el r\u00edo que regaba el Huerto del Ed\u00e9n (G\u00e9nesis 2:8-16). A\u00fan m\u00e1s cerca se encuentra la descripci\u00f3n de Ezequiel, del r\u00edo que sal\u00eda del Templo (Ezequiel 47:1-7). Uno de los autores del libro de los Salmos cantaba al r\u00edo cuyas corrientes alegraban la ciudad de Dios (Salmo 46:4). Y el profeta Joel escribi\u00f3: \u00abSaldr\u00e1 una fuente de la Casa del Se\u00f1or\u00bb (Joel 3:18). Y el profeta Zacar\u00edas: \u00abAguas vivas saldr\u00e1n de Jerusal\u00e9n\u00bb (Zacar\u00edas 14:8). \u00cdntimamente relacionada con \u00e9sta nos encontramos en las Escrituras con La Fuente de la Vida; que en Apocalipsis encontramos en el 7:17 y 21:6. Anteriormente, el profeta Jerem\u00edas se quejaba de que el pueblo de Dios hubiera dejado a Dios, que es la fuente de aguas vivas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Nueva Jerusal\u00e9n habr\u00e1 un r\u00edo de agua de vida, y el Trono de Dios es una fuente viviente de la cual mana abundancia de agua.  El \u00c1rbol de la vida es un \u00e1rbol frutal, que produce 12 clases de frutos diferentes, uno cada mes.  El \u00c1rbol de la vida es un s\u00edmbolo de la vida eterna as\u00ed como de una bendici\u00f3n continua. El \u00e1rbol, con sus doce frutos, uno por mes, es s\u00edmbolo de la provisi\u00f3n, abundancia y variedad que habr\u00e1 en esa ciudad celestial.  La palabra \u00abterap\u00e9utico\u00bb se deriva de la palabra griega que aqu\u00ed se ha traducida \u00abpara la sanidad\u00bb. Las hojas del \u00e1rbol, de alg\u00fan modo, enriquecen la vida celestial para que \u00e9sta sea plena y celestial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien, estimados oyentes, aqu\u00ed finalizamos nuestro programa de hoy. Esperamos encontrarle en nuestro pr\u00f3ximo estudio cuando culminaremos el libro de Apocalipsis.   Hasta entonces, estimado amigo y amiga, que Dios le bendiga mediante la lectura diaria de Su Palabra, que es Palabra de Vida; recuerde que Dios quiere tener un encuentro personal con usted; el Dios, Creador del Universo desea tener una relaci\u00f3n de amistad con usted. Una relaci\u00f3n eterna, que bien puede comenzar ahora, y no tener fin, jam\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apocalipsis 21 &#8211; 22 Vers\u00edculos 21:22 &#8211; 22:2 Continuamos hoy, muy estimado amigo, amiga oyente, nuestro recorrido por el fascinante y extraordinario libro de las profec\u00edas, el Apocalipsis, el \u00faltimo libro de las Sagradas Escrituras, la Biblia. S\u00f3lo nos restan dos programas para concluir nuestro estudio de Apocalipsis, con lo cual \u00abLa Fuente de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-apocalipsis-2122-222\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Apocalipsis 21:22-22:2\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9059","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}