{"id":9505,"date":"2016-03-08T15:01:53","date_gmt":"2016-03-08T20:01:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sanidad-interior-y-liberacion\/"},"modified":"2016-03-08T15:01:53","modified_gmt":"2016-03-08T20:01:53","slug":"sanidad-interior-y-liberacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sanidad-interior-y-liberacion\/","title":{"rendered":"Sanidad interior y liberaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 3 mayo, 2015 \/ 410<\/div>\n<p align=\"justify\">Dios nos cre\u00f3 para que disfrut\u00e1ramos una vida plena. Una existencia llena de dolor, angustia, desesperanza, sensaci\u00f3n permanente de culpa no estaba en su mente cuando nos concibi\u00f3 a usted y a m\u00ed. Si quisi\u00e9ramos sintetizarlo, podr\u00edamos decir que Dios nos cre\u00f3 para ser felices. No obstante lo anterior, nuestro Adversario espiritual\u2014 Satan\u00e1s\u2014 est\u00e1 empecinado desde el comienzo, en destruirnos. No concibe que nosotros podamos vivenciar la armon\u00eda en nuestro mundo interior. Si se lo permitimos, nos ata y lleva a prisiones de las que dif\u00edcilmente podremos salir a menos que le abramos las puertas al Se\u00f1or Jes\u00fas. \u00c9l vino a libertarnos, romper las cadenas, hacernos libres y darnos una vida de excelencia en todos los \u00f3rdenes. Si se lo permitimos, el Se\u00f1or Jes\u00fas sana nuestras heridas emocionales para que disfrutemos esa existencia renovada. La decisi\u00f3n est\u00e1 en nuestras manos. Es necesario que le abramos las puertas del coraz\u00f3n al obrar de Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I. Nuestro enemigo espiritual est\u00e1 empe\u00f1ado en robarnos las bendiciones e impedirnos una vida plena.<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Si podemos identificar a nuestro enemigo espiritual y de qu\u00e9 manera opera, podemos <strong>enfrentarlo.<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> Dios nos concibi\u00f3 para que disfrut\u00e1ramos la vida a plenitud (G\u00e9nesis 1:26-28)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (vv. 26 a, 27)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Fuimos creados para dominar sobre la tierra (vv. 26 b, 28)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Dios nos concibi\u00f3 para ser un pueblo grande y bendecido. El pecado, sin embargo, trajo maldici\u00f3n y ruina. (G\u00e9nesis 3:1-7; 13-24)<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cPor mucho tiempo se ha dicho que la vida cristiana normal es derrota; que est\u00e1 saturada de dificultades, de opresi\u00f3n\u2026 Indiscutiblemente yo estaba equivocado; fall\u00e9 al no reconocer en un comienzo, que existe otro reino y, que no todo lo que sucede viene de Dios; si uno se sujeta a toda circunstancia, muchas veces se estar\u00e1 sujetando a derrota, y dominio del reino de las tinieblas.\u201d (Coleman, Jimmy. \u201cHerido y sanado\u201d. M\u00e9xico, Centro de Entrenamiento B\u00edblico Cristo al mundo. 1989, pg. 13)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> No podemos resignarnos a una condici\u00f3n de derrota, opresi\u00f3n, dominio y control sobre todas las \u00e1reas de nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.3.<\/strong> No sabemos qu\u00e9 es la victoria hasta tanto enfrentemos la situaci\u00f3n de dolor, frustraci\u00f3n y desesperanza que nos ha tra\u00eddo el enemigo espiritual (Juan 10:10)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Hasta tanto estemos en pecado, enfrentaremos un caos en nuestro <strong>mundo interior:<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> El pecado se convierte en una <strong>atadura f\u00edsica y espiritual<\/strong> (Juan 8:34)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> El pecado nos impide <strong>avanzar<\/strong> (Proverbios 5:22, 23)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Cristo por su sacrificio en la cruz nos hizo libres de la <strong>esclavitud del pecado<\/strong> (1 Corintios 7:23)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Es necesario permanecer en Cristo para no estar de nuevo bajo esclavitud del pecado (Romanos 6:15-18)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> La decisi\u00f3n de no ser de nuevo esclavizados por el pecado, es nuestra (G\u00e1latas 5:1)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Dios nos ofrece lo mejor de la vida. \u00c9l no nos cre\u00f3 para vivir en la infelicidad y la derrota, sino en victoria (Cf. 1 Juan 5:5); sin embargo es necesario que nos decidamos por la libertad que nos da Cristo<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Esclavo<\/em><\/strong> -> Griego <strong><em> doulos<\/em><\/strong> -> El grado m\u00e1s inferior de servidumbre. Sujetos a la voluntad de otro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Esclavitud <\/em><\/strong> -> Griego<strong><em> Douleia<\/em><\/strong> -> Estar atado; sujeto a alguien<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> Dios espera que nos levantemos en victoria, la que gan\u00f3 Cristo para nosotros. Dios quiere que seamos libres del yugo del diablo, nos levantemos triunfantes y poseamos lo mejor de la tierra; que nos movamos en direcci\u00f3n a una vida plena.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.<\/strong> Satan\u00e1s tiene preparada una estrategia contra toda persona para dominar, controlar y destruir su vida en las dimensiones f\u00edsica y espiritual (Juan 10:1; 10:10 a)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.1.<\/strong> El pecado abre las puertas a la opresi\u00f3n y la influencia demon\u00edaca.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.2.<\/strong> Hay \u00e1reas de nuestra vida en las que Satan\u00e1s establece <strong>ataduras<\/strong> para traer dominio, control y destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.<\/strong> Como lo hizo con el pueblo de Israel, Dios nos ofrece lo mejor de la tierra que es el disfrute de la vida plena. Nos corresponde entrar a poseer la bendici\u00f3n (Deuteronomio 1:21)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.1.<\/strong> La parte de Dios es <strong>darnos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.2.<\/strong> La parte del creyente es <strong>recibir<\/strong> las bendiciones (Josu\u00e9 1:1-6).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> La tierra que deb\u00edan poseer los israelitas estaba gobernada por 31 reyes.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Dios instruy\u00f3 a Josu\u00e9, y a nosotros hoy, para que seamos \u201c<em>esforzados y valientes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> A usted y a m\u00ed nos corresponde sacar al enemigo de nuestro territorio (Santiago 4:7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.3.<\/strong> El Se\u00f1or Jes\u00fas ya nos hizo libres y tenemos asegurada la victoria sobre toda atadura de nuestro enemigo espiritual (Colosenses 1:9-14; Colosenses 2:13-15)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.4.<\/strong> No podemos pedirle al Se\u00f1or Jes\u00fas que libre nuestra batalla contra Satan\u00e1s y sus huestes, porque ya \u00e9l nos dio <strong>poder<\/strong> y <strong>autoridad<\/strong> sobre el mundo de las tinieblas (Lucas 10:17-19; Salmos 91:13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> No podemos permitirle al enemigo que todav\u00eda tenga derecho legal sobre nuestra vida (Jueces 1:19, 21, 27, 28, 30-35)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Decidieron hacer un \u201c<em>pacto de convivencia<\/em>\u201d con el enemigo, y el enemigo\u2014 como nos ocurre hoy si se lo permitimos, se quedar\u00e1 viviendo junto nuestro para oprimirnos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Dios no quiere que cedamos terreno al enemigo mediante el pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> Cuando aceptamos compartir nuestro espacio con el enemigo, \u00e9l se <strong>fortalece<\/strong> y nosotros nos <strong>debilitamos.<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>7.<\/strong> Jam\u00e1s podemos llegar al punto de consentir con el enemigo, con Satan\u00e1s, y establecer acuerdo con \u00e9l. No podemos vivir una sola parte de lo que Dios nos ha dado. Esto ser\u00eda tanto como prepararnos para experimentar una vida sin frutos. Recordemos que el enemigo permanecer\u00e1 en nuestro territorio mientras se lo permitamos. Es hora de levantarnos y poseer las enormes bendiciones que el Se\u00f1or tiene para nuestra existencia.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cDios no quiere que sigas siendo el objetivo del enemigo. \u00c9l no quiere que vivas bajo la opresi\u00f3n y las ataduras. Quiere romperlas y darte libertad para que lo conozcas y puedas vivir como una persona normal.\u201d (Coleman, Jimmy. \u201cHerido y sanado\u201d. M\u00e9xico, Centro de Entrenamiento B\u00edblico Cristo al mundo. 1989, pg. 13)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>7.1.<\/strong> Peleamos en el mundo espiritual, no en nuestras fuerzas sino en las de Dios (2 Corintios 10:3, 4).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>7.2.<\/strong> Los ataques del enemigo los recibimos en nuestro <strong>mundo interior<\/strong> , as\u00ed como en la dimensi\u00f3n f\u00edsica y espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Nuestro amado Salvador Jesucristo es nuestra fortaleza en la batalla.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> As\u00ed como lo hizo con sus disc\u00edpulos, el Se\u00f1or Jes\u00fas nos ha dado <strong>autoridad<\/strong> (Mateo 10:1; Cf. Salmos 91:13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Autoridad<\/strong> -> gr. <strong><em>Exousia<\/em><\/strong> -> Permiso o libertad de hacer las cosas como a uno le parezca. Poder con el que uno ha sido investido. Es poder para regir o gobernar, y ser obedecido.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Tener la autoridad depende de la permanencia con el Se\u00f1or Jes\u00fas, bajo cuyo poder podemos hacer cosas grandes (Juan 14:12; Cf. Colosenses 2:10; Filipenses 2:9-11; Efesios 1:21)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> Ejercemos autoridad de Cristo en nuestra vida, por fe.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Nuestra vida cristiana se afianza en la victoria, y debe ser por naturaleza din\u00e1mica y creciente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> La intimidad con Dios est\u00e1 ligada al ejercicio de la autoridad sobre el mundo de las tinieblas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>g.<\/strong> En Cristo tenemos asegurada la victoria sobre las tinieblas (1 Juan 5:4; Romanos 8.37)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Victoria<\/strong> -> Gr. <strong><em>Nike <\/em><\/strong> -> Vencer, alcanzar la victoria.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>8.<\/strong> Dios quiere que usted y yo vivamos en victoria espiritual, lo que a su vez se refleja en armon\u00eda con nuestro mundo interior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II. Si queremos vencer el terreno del enemigo espiritual, debemos conocerlo y saber de qu\u00e9 manera opera<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Nuestro enemigo, Satan\u00e1s, utiliza varias estrategias que debemos conocer:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1. Mentira y enga\u00f1o.<\/strong> Tergiversa la verdad en nuestra mente, por lo que debemos cuidar nuestros pensamientos (Filipenses 4.8). Al afectar nuestra forma de pensar, incidir\u00e1 en nuestras acciones. No podemos olvidar que Satan\u00e1s es el padre de la mentira (Juan 8:44)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2. Sentimientos de condenaci\u00f3n y acusaci\u00f3n.<\/strong> La naturaleza de nuestro adversario espiritual es acusarnos por los errores del ayer, de los que Dios ya nos perdon\u00f3. Quiere hacernos sentir mal constantemente. Nos lleva a pensar que Dios no os perdonar\u00e1 jam\u00e1s (Apocalipsis 12:10; Zacar\u00edas 3:1-3; Romanos 8:33-35)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.3. Persecuci\u00f3n.<\/strong> Experimentamos intolerancia por parte de quienes nos rodean. Libran tremendos ataques en contra nuestra (Juan 15.20)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.4. Duda y temor.<\/strong> Cuando el enemigo gana territorio en nuestro mundo interior por medio del miedo y la incredulidad, levanta una enorme barrera al mover de Dios (Hebreos 3:19; 4:4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.5. Una mente cautiva con pensamientos de maldad.<\/strong> Satan\u00e1s aprovecha una mente no renovada para establecer fortalezas a trav\u00e9s de pensamientos de maldad (2 Corintios 10:3-5: Romanos 12:2) Ejerce influencia gracias a factores externos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.6. Ataques en la mente.<\/strong> Gran parte de las batallas que libra el ser humano, se producen en la mente. Es all\u00ed donde se fortalece la posesi\u00f3n o la influencia de los demonios (2 Corintios 10:3-6)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Obediencia<\/strong> \u2014 > Gr. <strong><em>Hupakoe<\/em>.<\/strong> T\u00e9rmino compuesto de dos ra\u00edces griegas. <strong><em>Hupo<\/em><\/strong> , que traduce debajo, en un nivel inferior y <strong><em>akuo<\/em><\/strong> , que vertido al espa\u00f1ol es o\u00edr, escuchar atentamente, o\u00edr con sumisi\u00f3n y declar\u00e1ndose de acuerdo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 hacer en todo ese proceso?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> Someter los pensamientos a Cristo obliga <strong>esfuerzo<\/strong> y <strong>constancia<\/strong> , porque el enemigo est\u00e1 siempre al acecho.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> Mientras dejemos abiertas las puertas de nuestros pensamientos, el enemigo tomar\u00e1 ventaja generando tentaciones hacia la carnalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.3.<\/strong> Dejamos de confesar palabras de derrota y proferimos palabras de bendici\u00f3n. Declarar ruina, fracaso y derrota nos granjea enormes dificultades en las dimensiones f\u00edsica y espiritual. No podemos olvidare que Satan\u00e1s arrebata las palabras alentadoras del Reino de Dios para sembrar, a cambio, iniquidad y destrucci\u00f3n (Cf. Mateo 13:19)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.5.<\/strong> Debemos estar preparados para enfrentar las diversas formas como el enemigo espiritual libra ataques en contra nuestra (Romanos 8:35-37; 1 Corintios 15:57, 58)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Vencedores<\/strong> -> Gr. <strong><em>Hipernikao<\/em>.<\/strong> Del t\u00e9rmino <strong><em>huper<\/em><\/strong> , que traduce sobre o encima de y <strong><em>Nikao<\/em><\/strong> , que vertido al espa\u00f1ol es conquistar. Alguien que tiene todas las condiciones para salir airoso, victorioso, no importa las circunstancias que est\u00e9n en contra.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> En la lucha contra el mundo de las tinieblas que busca golpear nuestro mundo interior, fuimos llamados a vencer.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> S\u00f3lo vencen, quienes asumen su condici\u00f3n de vencedores.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\">\u201cSi intentas servir a Dios tomando como base tu naturaleza humana, terminar\u00e1s justificando tus fracasos y debilidades. Si dices que el temperamento es tu \u00fanica fortaleza pero tambi\u00e9n tu debilidad, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 entonces la fuerza del Esp\u00edritu? Al hablar de esta manera reconoces que caminas de acuerdo con tu propia naturaleza\u2026 estoy seguro que el Se\u00f1or no habr\u00eda hecho la obra que ha realizado en nuestro ministerio si no hubiera sometido las debilidades de mi carne al Esp\u00edritu Santo. En vez de justificarlas con los temperamentos, decid\u00ed someterlas a la obediencia del Se\u00f1or.\u201d (Luna, Cahs. \u201cEn honor al Esp\u00edritu Santo\u201d, Editorial Vida, EEUU. 2010, pg. 27)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Es necesario que comprendamos que el mundo de las tinieblas se encuentra bien organizado:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Jerarqu\u00eda del mundo de las tinieblas (Efesios 6.12)<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Principados<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Griego <strong><em>Archos<\/em><\/strong> -> Los primeros o preeminentes. La primera persona de una serie, el que lidera (Romanos 8:38; Colosenses 1:16; 2:9, 10; 13-15)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Potestades<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Griego. Exousia -> Poder para reinar o gobernar. Esp\u00edritus de maldad con autoridad, la que le confiere el pecado (1 Corintios 15:24, 25; Efesios 1:20, 21; 2:1, 2; 3:8-13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Gobernadores de las tinieblas<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Griego<em><\/em><strong><em>. Kosmokratoras<\/em>.<\/strong> De <strong><em>kosmo<\/em><\/strong> \u2014 mundo y <strong><em>kratoras<\/em><\/strong> \u2014 fuerzas o poderes. El mundo de las tinieblas tiene esp\u00edritus estrat\u00e9gicamente ubicados en ciertos lugares del mundo (Efesios 6:12).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Huestes espirituales<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Griego<em><\/em><strong><em>. Pheumatika<\/em><\/strong> -> Espiritual y <strong><em>Poneria<\/em><\/strong> \u2014 Maldad; esp\u00edritu de maldad y en g\u00e9nero femenino, se refiere a prostituci\u00f3n, al intento de corromper toda carne. Las huestes de maldad operan en los mundos f\u00edsico y espiritual (Efesios 3:9, 10; 6.12)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.1.<\/strong> Es esencial que si tenemos una lucha contra el mundo espiritual de maldad, como paso para vencer, no olvidemos que <strong>Dios nos ayuda en la batalla<\/strong> (Salmos 110:1, 2)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> El Se\u00f1or Jes\u00fas en la cruz quit\u00f3 el pecado del hombre y le libert\u00f3 del poder de las tinieblas (Colosenses 1:13; 2:13-15; 1 Juan 3.8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> El Se\u00f1or Jes\u00fas est\u00e1 sentado sobre todo principado, porque \u00c9l gobierna con poder (Efesios 1:20. 21)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.2.<\/strong> Como Iglesia de Jesucristo asumimos una actitud de confrontaci\u00f3n del mundo de las tinieblas para frenar su avance y recobrar territorios que nos rob\u00f3 (Salmos 45:6; 108:13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.3.<\/strong> Es necesario ejercer autoridad sobre el mundo de las tinieblas (Mateo 16:19; 18:18)<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cEsta es la situaci\u00f3n que nosotros enfrentamos al entrar en la Guerra Espiritual de nuestra tierra o mundo interior; tenemos que pararnos frente a un enemigo que ha estado morando y, pr\u00e1cticamente reinando en ella por largo tiempo; ha construido fortalezas y ataduras tan grandes que parece imposible derrumbarlas, entrar en la tierra y poseerla. El hecho es que el enemigo no se va a asustar y salir corriendo porque t\u00fa has tomado la decisi\u00f3n de lograr una liberaci\u00f3n. T\u00fa tienes que actuar en el principio de la Guerra Espiritual. Fuerza contra fuerza, reino contra reino. El enemigo s\u00f3lo conoce ese principio.\u201d<\/em> <em> (Coleman, Jimmy. \u201cHerido y sanado\u201d. M\u00e9xico, Centro de Entrenamiento B\u00edblico Cristo al mundo. 1989, pg. 25)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>III. El principal centro de ataque en contra nuestra es la mente.<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Nuestro enemigo espiritual ha morado por a\u00f1os en la mente, logrando control sobre varias \u00e1reas vitales.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> Es necesario recobrar el dominio de la mente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> Satan\u00e1s no querr\u00e1 que se recobre el dominio de la mente<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Satan\u00e1s se aprovecha de una mente pasiva<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Satan\u00e1s se aprovecha de una mente enga\u00f1ada<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Satan\u00e1s se aprovecha de una mente no renovada<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.3.<\/strong> El cristiano est\u00e1 llamado a renovar la mente como paso esencial para crecer en todas las \u00e1reas (Romanos 12:2; Tito 3:4, 5)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Debemos darle el primer lugar a Dios en nuestra mente (Marcos 12:30)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Debemos derribar las fortalezas mentales (2 Corintios 10:3-5)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> La mente se acostumbra a determinados par\u00e1metros que debemos modificar con ayuda de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.<\/strong> Renovar la mente implica asumir nuevos par\u00e1metros de pensamiento (Romanos 12:2)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>e.<\/strong> En la mente se anida la angustia, el temor, la incredulidad, la perversidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Despu\u00e9s de convertirnos a Cristo, nuestra mente no se renueva. Es necesario emprender ese proceso con ayuda de Dios, que implica reprogramar nuestra forma de pensar y de actuar ya que Satan\u00e1s\u2014 cuando est\u00e1bamos en pecado\u2014 nos program\u00f3 para la derrota, la frustraci\u00f3n, el fracaso y la destrucci\u00f3n. El enemigo nos sembr\u00f3 pensamientos equivocados que por a\u00f1os gobernaron nuestra forma de obrar (Cf. 2 Corintios 4:4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>ESTRATEGIAS DEL ENEMIGO<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Enga\u00f1o<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Fanatismo religioso. Irracionalidad. No se filtran los pensamientos. Se llega a considerar que todos los pensamientos, visiones y sensaciones provienen de Dios (Cf. 2 Corintios 11:3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pasividad<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Las personas no eval\u00faan nada. Lo aceptan todo, especialmente en el \u00e1mbito de la espiritualidad. Aceptan incluso los recuerdos del pasado que les causan da\u00f1o. Aun cuando les generan dolor y confusi\u00f3n, reciben todos los pensamientos. Tienen dificultades para concentrarse.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Mente no renovada<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Temor, rechazo, preocupaci\u00f3n, ansiedad, negativismo, olvido. No confrontar las emociones.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> Es necesario renovar nuestra mente. Alguien puede ser creyente, pero no haber renovado su mente; por este motivo, su forma de pensar y actuar\u2014 muchas veces ligadas a un pasado sin Cristo, siguen siendo las mismas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Enga\u00f1o<\/em><\/strong> -> Gr. <strong><em>Exapatao<\/em><\/strong> -> Gr. <strong><em>Ek<\/em><\/strong> , intensivo. <strong><em>Apatao<\/em><\/strong> -> Empeque\u00f1ecer. Seducir completamente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Permitir que Dios gobierne nuestros pensamientos, traer\u00e1 paz y armon\u00eda a nuestro mundo interior (Isa\u00edas 26:3,4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Paz<\/em><\/strong> -> <strong>Gr. Shalom<\/strong> -> Salud, felicidad, bienestar. En el contexto se refiere a nuestra capacidad creativa, que descansa en Dios sin importar las circunstancias.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> Confiamos en Dios cuando llevamos a Su presencia en oraci\u00f3n, todo aquello que nos perturba (Filipenses 4:6, 7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> Fuentes de origen de los pensamientos<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> Nosotros<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.<\/strong> El diablo<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.<\/strong> Dios<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.3.<\/strong> El crecimiento espiritual y la renovaci\u00f3n de la mente deben ir de la mano (Cf. Efesios 4:22-24)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>IV. El cristiano no mantendr\u00e1 su libertad en Cristo hasta tanto experimente libertad en su voluntad<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> La voluntad nos permite tomar decisiones. Dios respeta lo que determinemos como personas (Cf. G\u00e9nesis 2:16, 17; Deuteronomio 30:15, 19); sin embargo, cuando hay armon\u00eda con Dios, alcanzaremos equilibrio en lo que escojamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> La mente nos dice lo que <strong>pensamos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> La voluntad materializa lo que <strong>queremos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.3.<\/strong> Las emociones expresan c\u00f3mo nos <strong>sentimos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> El enemigo sabe que si afecta nuestra mente, incidir\u00e1 directamente sobre nuestra voluntad.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>A trav\u00e9s de la voluntad se tiene una capacidad para reinar y gobernar; en esa forma es como Dios le ha dado dominio al hombre, y la habilidad para reinar; y tambi\u00e9n es donde Satan\u00e1s ataca para quit\u00e1rselos y robarlos, es decir, el dominio y la capacidad de reinar.<\/em> <em> (Coleman, Jimmy. \u201cHerido y sanado\u201d. M\u00e9xico, Centro de Entrenamiento B\u00edblico Cristo al mundo. 1989, pg. 98)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> El hombre debe tomar control de su voluntad lo que se ve reflejado en el dominio de cuerpo, alma y esp\u00edritu.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> Si hay gobierno de la voluntad, se tendr\u00e1 control de las emociones y los sentimientos (Proverbios 25:28)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Si no tomamos control de nuestra voluntad\u2014 con ayuda de Dios\u2014 tomar\u00e1 ventaja el mundo de las tinieblas (Romanos 8:12, 13; Colosenses 3:5-7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> Nuestro adversario espiritual se aprovecha de los recuerdos y hechos traum\u00e1ticos que subyacen en el inconciente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> En la medida en que la mente se renueva (Cf. Romanos 12:2), la voluntad se fortalece.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>SE\u00d1ALES DE ALERTA SOBRE FORTALEZAS ESPIRITUALES DE MALDAD QUE AFECTAN NUESTRA VOLUNTAD<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Inercia<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Resignaci\u00f3n ante los obst\u00e1culos. Aceptaci\u00f3n de cuanto ocurre alrededor, incluso la adversidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Falta de perseverancia<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">La persona jam\u00e1s termina lo que emprende<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Dispersi\u00f3n de los pensamientos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">A la persona se le dificulta concentrarse. No pueden siquiera conservar el hilo de una conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Inseguridad<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Incapacidad de tomar decisiones. Temor a asumir responsabilidades. Dejan que los dem\u00e1s decidan por ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Doble \u00e1nimo<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Las personas fluct\u00faan entre perseverar en el camino de Dios o permitir que les arrastre de nuevo la mundanalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.3.<\/strong> <strong>Identifique \u00e1reas de enga\u00f1o en su vida.<\/strong> Recuerde que la verdad nos hace libres (Cf. Juan 8:31, 32)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Verdad<\/em><\/strong> -> Gr. <strong><em>Ginosko<\/em><\/strong> -> Conocimiento de un principio, aplicaci\u00f3n, desarrollo y el logro. Saber algo por experiencia personal<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.4.<\/strong> <strong>Tome control de su voluntad.<\/strong> Es necesario que pongamos filtro a nuestros pensamientos (1 Tesalonicenses 5:21).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Es necesario que usted resista en su voluntad y en su mente todos los pensamientos de maldad que le asaltan, enviados por Satan\u00e1s (Cf. Santiago 4:7; 2 Corintios 10:5).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Si el Adversario controla nuestra voluntad tendr\u00e1 dominio del cuerpo, muerte y esp\u00edritu (1 Corintios 9:26, 27)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Retener<\/strong> -> <strong><em>Gr. Kateco<\/em><\/strong> -> Sostener o sujetar firmemente. <strong><em>Gr. Kata<\/em><\/strong> -> Abajo. <strong><em>Gr. Eco<\/em><\/strong> -> Tener en la mente, adherir<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.3.<\/strong> <strong>Es necesario tomar decisiones<\/strong> con ayuda de Dios, asumiendo las consecuencias que se deriven.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>IV. El poder de Dios nos liberta para que podamos tomar control de las emociones y sentimientos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Quien gana ventaja con la permanencia de las heridas espirituales que experimentamos, es nuestro Adversario espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> El prop\u00f3sito de Dios es que haya sanidad permanente en nuestro mundo interior (1 Tesalonicenses 5:23)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> Las heridas emocionales comienzan con un <em>hecho traum\u00e1tico<\/em> que se transforma en <em>resentimiento<\/em> y da lugar al <em>odio<\/em>. A partir de entonces se produce la <em>amargura<\/em> de coraz\u00f3n y toma fuerza hasta llevar a la persona a la <em>destrucci\u00f3n f\u00edsica y espiritual<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.3.<\/strong> Satan\u00e1s se aprovecha de las heridas emocionales (Cf. Efesios 4:279<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Las heridas emocionales tienen factores desencadenantes:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.1. Las relaciones rotas.<\/strong> Frecuentes en los matrimonios que terminan en divorcio y que desencadenan heridas en los c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.2. No perdonar.<\/strong> La decisi\u00f3n de mantener la herida emocional y no perdonar al causante del mal, se constituye en una atadura espiritual (Cf. 2 Corintios 2:10, 11)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.3. El Rechazo.<\/strong> Comienza generalmente desde la ni\u00f1ez y persiste en el tiempo. No obstante, los hechos traum\u00e1ticos tambi\u00e9n afectan a los adultos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.4.<\/strong> <strong>El Maltrato.<\/strong> Se producen por las reacciones que se reciben de otras personas y que involucran violencia f\u00edsica y verbal. Causan heridas emocionales.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.5. Palabras hirientes.<\/strong> Son t\u00e9rminos expresados generalmente por alguien en estado de exaltaci\u00f3n que producen heridas emocionales (Proverbios 10:31; Salmos 37:30)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.6. Abuso sexual.<\/strong> Produce heridas emocionales que pueden marcar la vida de una persona para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.7. Ra\u00edces de amargura.<\/strong> Constituyen el producto de heridas sin sanar que nos impiden una vida plena y desencadenan contaminaci\u00f3n espiritual a otras personas (Cf. Hebreos 12:15)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Dios quiere que seamos libres de las consecuencias de los hechos traum\u00e1ticos que nos afectaron (Hebreos 12:1)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Dios que nos cre\u00f3, es el \u00fanico que puede sanarnos<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>V. Dios quiere traernos libertad a partir del perd\u00f3n (Lucas 6:37)<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> Dios nos perdon\u00f3 y espera que nosotros perdonemos a quienes nos han causado da\u00f1o (Efesios 4:32)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> Estar atados al pasado cuando no perdonamos, nos impide crecer en todas las \u00e1reas de4 nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> Cuando perdonamos a quienes nos han causado da\u00f1o, <em>desatamos<\/em> a quien nos caus\u00f3 da\u00f1o y de paso quedamos libres (Juan 20:23)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Quien no perdona recibe las consecuencias de su determinaci\u00f3n. Experimentar\u00e1 un estado de tormenta interior permanente (Mateo 18:21-35)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1. Quien m\u00e1s se perjudica es aqu\u00e9l que no perdona<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.1.<em> \u00bfQu\u00e9 produce la falta de perd\u00f3n?<\/em><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Produce enormes impedimentos para amar y ser amados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Produce reacciones de resentimiento hacia quien nos caus\u00f3 da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Produce da\u00f1o emocional y f\u00edsico a quien experimenta ese rencor.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.2.<\/strong> <em> \u00bfQu\u00e9 hace quien no perdona?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Siente que aqu\u00e9l que le causo da\u00f1o \u201c<em>le debe algo<\/em>\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Asume la posici\u00f3n de \u201c<em>No perdono hasta tanto me pidas perd\u00f3n<\/em>\u201d. Como pasan los d\u00edas y no advierte esa actitud, expresa su rechazo verbal y gestual a quien considera es el causante de su resentimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Decide prorrogar su resentimiento por tiempo indefinido como una forma de expresar hacia \u00e9l o ella palabras que la hieran, o a los menos pensamientos en los que imagina, est\u00e1 tomando venganza.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Genera estancamiento espiritual:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.1.<\/strong> No perdonar es uno de los frutos de la carne (G\u00e1latas 5:19-21).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.2.<\/strong> Quien perdona, crece espiritualmente porque afianza en su vida los frutos del Esp\u00edritu Santo (G\u00e1latas 5:21-25).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Experimenta falta de paz interior y exterior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> Aviva el deseo de tomar venganza.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. Quien no perdona refleja su rencor y resentimiento en su relaci\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.1.<\/strong> Reacciones de no perd\u00f3n (G\u00e1latas 6: 7).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.2.<\/strong> El resentimiento y la falta de perd\u00f3n se \u201ctranspiran\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.3.<\/strong> Lo grave es que quien no perdona, desconoce que \u201ctranspira\u201d rencor en sus relaciones interpersonales.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.4.<\/strong> La falta de perd\u00f3n puede permanecer por a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00bfHacia qui\u00e9nes pudi\u00e9ramos guardar rencor por a\u00f1os, sin propon\u00e9rnoslo?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Hacia los padres.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.-<\/strong> Hacia las personas con las que tuvimos una relaci\u00f3n sentimental traum\u00e1tica.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.-<\/strong> Hacia nuestros hermanos y amigos, de quienes sentimos, nos fallaron alguna vez.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 experimentamos falta de perd\u00f3n en el coraz\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.1.<\/strong> Experimentamos falta de perd\u00f3n por las heridas provocadas a conciencia por terceros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.2.<\/strong> Experimentamos falta de perd\u00f3n por la forma errada como percibimos que aquello que dijeron o hicieron \u201c<em>era a prop\u00f3sito<\/em>\u201d para herirnos, muchas veces sin que hubiese mediado ninguna intencionalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.3.<\/strong> Por un deseo represado de tomar venganza que nos lleva a dilatar cualquier arreglo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.4.<\/strong> \u00bf<em>Por qu\u00e9 no se arreglan las situaciones<\/em>?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Por el orgullo de quien nos caus\u00f3 da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Por nuestro orgullo de no dar el brazo a torcer.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Porque esperamos que los dem\u00e1s den el \u201cprimer paso\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.<\/strong> \u00bfC\u00f3mo identificamos en nosotros un esp\u00edritu no perdonador?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.1.<\/strong> Cuando sentimos molestia apenas encontramos a consideramos que nos hizo da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.2.<\/strong> Cuando aprovechamos la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad para criticar a quien nos caus\u00f3 da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.3.<\/strong> Cuando recordamos v\u00edvidamente el da\u00f1o que nos causaron.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.4.<\/strong> Cuando sentimos que nuestra vida es un \u201ccaos\u201d por el da\u00f1o que nos causaron.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cLa gente se ha equivocado al interpretar la santidad como el comportamiento perfecto, libre de defectos y errores. Pero no es as\u00ed. Vivir en santidad es entregarse a cumplir aquellos mandatos que \u00e9l nos da y que nos transforman cada d\u00eda.\u201d (Luna, Cahs. \u201cEn honor al Esp\u00edritu Santo\u201d, Editorial Vida, EEUU. 2010, pg. 29)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><strong>6.<\/strong> Para perdonar se requiere un cambio de actitud.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.1.<\/strong> Debemos reconceptualizar la idea de que el perd\u00f3n es para los \u201cinsulsos\u201d y el rencor y la venganza para los \u201cvivos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.2.<\/strong> Cuando identificamos d\u00f3nde tiene origen nuestro rencor a partir de tres preguntas:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.<\/strong> \u00bfD\u00f3nde comenz\u00f3 mi resentimiento?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 me dijo o hizo la persona que considero me hizo da\u00f1o, para sentirme as\u00ed?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 puedo hacer \u2013como por ejemplo perdonar\u2014 para que la situaci\u00f3n cambie?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.3.<\/strong> Usted est\u00e1 en libertad de informarle a quien le hizo da\u00f1o que \u201clo perdon\u00f3\u201d, pero tambi\u00e9n, de guardar con prudencia esa decisi\u00f3n y m\u00e1s bien, cambiar su trato.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.4.<\/strong> Leyendo Mateo 18:21, 22, aprendemos que no podemos poner \u201cl\u00edmites\u201d al perd\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.5.<\/strong> Aprendemos tambi\u00e9n que Dios espera de nosotros que asumamos una actitud de \u201cperd\u00f3n\u201d a quienes nos causan da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>VI. El proceso de liberaci\u00f3n comienza con la decisi\u00f3n de permitir que Jesucristo obre en nuestro ser<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. Confiese sus pecados.<\/strong> Hasta tanto no se confiesen todos los pecados delante de Dios, el Adversario espiritual tendr\u00e1 \u201cderecho legal\u201d para seguir poseyendo o influenciando a la persona (1 Juan 1:9).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. Arrepi\u00e9ntase con sinceridad.<\/strong> Debe haber arrepentimiento sincero en la persona, podr\u00e1 ser libre. Es esencial que se reconozca la magnitud del error cometido y la grandeza de la misericordia de Dios (Proverbios 28:13)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. Perdone a alguien si guarda odio a\u00fan.<\/strong> Un enorme muro que pone tropiezo a la liberaci\u00f3n espiritual lo representa la falta de perd\u00f3n en las personas. El amado Se\u00f1or Jes\u00fas enfatiz\u00f3 en la importancia del perd\u00f3n (Marcos 11:25)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4. Renuncie y rompa toda atadura.<\/strong> La decisi\u00f3n de romper a toda puerta abierta al enemigo y romper toda atadura, en el nombre de Jesucristo, parte de la propia persona. Cada quien debe reconocer la obra de Cristo y decidirse por \u00c9l, d\u00e1ndole la espalda al Adversario espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5. Renuncie a toda maldici\u00f3n generacional.<\/strong> Las <em>maldiciones generacionales<\/em> ocupan un lugar relevante en los procesos de liberaci\u00f3n individual. Pocas veces quien est\u00e1 bajo posesi\u00f3n o influencia demon\u00edaca sabe que sus ascendientes abrieron puertas al mundo de las tinieblas, pero eso no les exime de sufrir las consecuencias; por ese motivo es primordial que, de manera conciente, repita una oraci\u00f3n en la que usted le gu\u00ede, renunciando a toda maldici\u00f3n generacional.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6. Ordene a todos los esp\u00edritus que salgan.<\/strong> En la medida en que la persona est\u00e9 conciente, ll\u00e9vela para que ordene a todos los esp\u00edritus salir de su cuerpo. Si hay manifestaci\u00f3n demon\u00edaca, le corresponde a usted como ministro de liberaci\u00f3n hacerlo. Ord\u00e9nele a los entes de maldad que salgan. Hay autoridad de Cristo en su vida, tal como \u00c9l, en su ministerio terrenal lo hizo (Cf. Lucas 4:40, 41)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>7. Confiese a Jesucristo como Se\u00f1or y Salvador.<\/strong> Una vez la persona ha sido liberada, es esencial que declare a Jes\u00fas como Se\u00f1or y Salvador. Debe recibir a Cristo en Su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\">Fuimos concebidos por Dios para disfrutar la libertad que \u00c9l nos ofrece. Su prop\u00f3sito eterno es que disfrutemos sanidad f\u00edsica y emocional. Que no permitamos atadura de ninguna clase. Quien se aprovecha de las puertas que le abrimos en la mente, es nuestro Adversario Satan\u00e1s. \u00c9l no desaprovecha oportunidad. Procura gobernar los procesos de pensamiento, incluso el subconsciente, para traernos a la derrota, la sensaci\u00f3n de no ser salvos y no haber recibido perd\u00f3n de Dios. Cuando reconocemos que esa no es la voluntad de Dios para nosotros y le permitimos a Jesucristo que obre en nuestro ser, toda atadura se rompe y llegamos a ser verdaderamente libres. \u00a1Hoy es el d\u00eda para que disfrute esa libertad que nos ofrece el Salvador, Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 3 mayo, 2015 \/ 410 Dios nos cre\u00f3 para que disfrut\u00e1ramos una vida plena. Una existencia llena de dolor, angustia, desesperanza, sensaci\u00f3n permanente de culpa no estaba en su mente cuando nos concibi\u00f3 a usted y a m\u00ed. Si quisi\u00e9ramos sintetizarlo, podr\u00edamos decir que Dios nos cre\u00f3 para ser &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sanidad-interior-y-liberacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanidad interior y liberaci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9505\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}