{"id":9515,"date":"2016-03-08T15:02:09","date_gmt":"2016-03-08T20:02:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-entro-a-jerusalen-coronado-de-gloria-como-rey\/"},"modified":"2016-03-08T15:02:09","modified_gmt":"2016-03-08T20:02:09","slug":"jesus-entro-a-jerusalen-coronado-de-gloria-como-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-entro-a-jerusalen-coronado-de-gloria-como-rey\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas entr\u00f3 a Jerusal\u00e9n coronado de gloria como Rey"},"content":{"rendered":"<div>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 27 marzo, 2015 \/ 68<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>Base B\u00edblica:<\/strong> Mateo 21:1-11<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Por muchos siglos el pueblo de Israel esper\u00f3 al Mes\u00edas. Era una espera en la que, por algunos per\u00edodos ca\u00edan en la desesperaci\u00f3n o el des\u00e1nimo. Lo contradictorio es que esperaban un pr\u00edncipe guerrero como su Mes\u00edas y no un Dios que hablara de paz, de amor, de oportunidades y que trajera liberaci\u00f3n, sanidad y Salvaci\u00f3n. Ese es el marco en el que nuestro amado Salvador Jes\u00fas entra en Jerusal\u00e9n. Contrario a lo que hubieran esperado los religiosos de la \u00e9poca, de encontrarse con un poderoso guerrero, Jesucristo entr\u00f3 a la capital Jud\u00eda como Rey y Mes\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\">El gran expositor del Evangelio del siglo XIX, Charles Spurgeon, lo explic\u00f3 de esta manera: <em>\u201cPero aqu\u00ed viene el Rey de reyes, el Pr\u00edncipe de los reyes de la tierra; no hay ning\u00fan brioso corcel, ni ning\u00fan caballo haciendo cabriolas que mantenga alejados a los hijos de la pobreza; \u00c9l cabalga sobre Su asna, y mientras completa Su recorrido, habla amablemente a los ni\u00f1os que aclaman: \u201c\u00a1Hosanna!\u00bb, y da los parabienes a las madres y a los padres de la m\u00e1s humilde condici\u00f3n, que se agolpan a Su alrededor. \u00c9l es asequible; \u00c9l no est\u00e1 apartado de ellos; no reclama ser su superior, sino su siervo; siendo tan poco imponente como rey, \u00c9l era el siervo de todos. No hay sonido de trompetas: le basta la voz de los hombres; no hay gualdrapa sobre Su asna, sino las ropas de Sus propios disc\u00edpulos; no hay pompa sino la pompa que algunos corazones amorosos muy voluntariamente le conced\u00edan. As\u00ed prosigue Su cabalgata; el Suyo es el reino de la mansedumbre, el reino de la humillaci\u00f3n.\u201d (Charles Spurgeon. Mensaje 405. Predicado en el Tabern\u00e1culo Metropolitano. Londres. Domingo 18 de agosto de 1861. Citado en el Portal Spurgeon.Com.Mx)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando pensamos en el Se\u00f1or Jes\u00fas como Hijo de Dios y como Rey, deber\u00edamos hacer una cuidadosa reflexi\u00f3n para evaluar si nosotros le damos esa posici\u00f3n en nuestra familia y en nuestro coraz\u00f3n. \u00bfEs el Se\u00f1or Jes\u00fas Rey de nuestro hogar y de nuestra existencia?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I.- El pueblo de Israel no esperaba un libertador que fuera como Jes\u00fas, un Pr\u00edncipe de paz (vv. 1-4)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Era la \u00faltima semana de vida para el Se\u00f1or Jes\u00fas y cumpli\u00f3 con la totalidad de las profec\u00edas mesi\u00e1nicas<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> El Se\u00f1or Jes\u00fas mand\u00f3 preparar todo porque sab\u00eda que, muy a pesar de los religiosos de la \u00e9poca, entrar\u00eda a Jerusal\u00e9n triunfante como Rey y Mes\u00edas (vv.1-3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> La gran contradicci\u00f3n que no lograban conciliar los religiosos de la \u00e9poca, es que esperaban un Mes\u00edas guerrero no un Dios de paz<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II.- Con la entrada triunfal de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, Dios lleg\u00f3 a Su pueblo como el Mes\u00edas esperado (vv. 5-7)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Con la entrada a Jerusal\u00e9n se cumpli\u00f3 la promesa mesi\u00e1nica de que Dios llegar\u00eda a Su pueblo (Isa\u00edas 62:11, 12)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> Con la entrada a Jerusal\u00e9n se cumpli\u00f3 la promesa mesi\u00e1nica de que el Mes\u00edas ser\u00eda un Rey manso y humilde (Zacar\u00edas 9:9)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Manso<\/strong> \u2013 Del griego <em>Praus<\/em>. Humildad genuina, manso, gentil.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> Dios tiene todo cuidadosamente planeado desde la eternidad, y todo se cumple al pie de la letra (vv. 6, 7; Mateo 24:35)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III.- Con la entrada triunfal de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n el mundo recibi\u00f3 a su Salvador<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.- <\/strong>El pueblo recibi\u00f3 en Jerusal\u00e9n al Se\u00f1or Jes\u00fas como Rey y Mes\u00edas (v. 8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> El pueblo reconoci\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas como Hijo de Dios (v. 9)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Reconoc\u00edan que el Se\u00f1or Jes\u00fas cumpl\u00eda una misi\u00f3n de parte de Dios (Salmos 118:26)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> La Presencia del Se\u00f1or Jes\u00fas trajo gozo al pueblo (Salmos 118:15)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> El pueblo reconoci\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas como el ungido de Dios (v. 10, 11, Juan 6:14; 7:40)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Millares de personas se dieron cita a la entrada del Se\u00f1or Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n. Fue un recibimiento como se lo merec\u00eda el Rey y Mes\u00edas. Lo grave para los religiosos de la \u00e9poca era que iba en contrav\u00eda de lo que esperaban. Ten\u00edan frente a sus ojos a un hombre manso, que hablaba de paz y de amor, y no lo que esperaban: Un guerrero que los libertara del yugo romano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si Cristo Jes\u00fas reina en nuestra vida, hay regocijo. Si gobierna en nuestra familia, hay armon\u00eda. Uno de los predicadores m\u00e1s relevantes del siglo XIX, Charles Spurgeon, escribi\u00f3 al referirse a la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n: <em>\u201c\u00a1Tal es, entonces, el primer efecto del reino de Cristo! Doquiera que llega, la ciudad queda alborotada. No crean que el Evangelio est\u00e9 siendo predicado en absoluto si no causa una conmoci\u00f3n. No crean, hermanos m\u00edos, que el Evangelio est\u00e9 siendo predicado a la manera de Cristo, si no irrita a unos y alegra a otros; si no genera muchos enemigos y algunos amigos.\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Ese mismo Jes\u00fas es el que hoy toca a las puertas de tu vida y te ofrece una nueva oportunidad de cambio y de vida eterna. Si le abres tu coraz\u00f3n podr\u00e1s emprender una nueva vida, llena de realizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 27 marzo, 2015 \/ 68 Base B\u00edblica: Mateo 21:1-11 Introducci\u00f3n: Por muchos siglos el pueblo de Israel esper\u00f3 al Mes\u00edas. Era una espera en la que, por algunos per\u00edodos ca\u00edan en la desesperaci\u00f3n o el des\u00e1nimo. 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