{"id":9557,"date":"2016-03-08T15:03:29","date_gmt":"2016-03-08T20:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/claves-para-una-vida-cristiana-de-exito\/"},"modified":"2016-03-08T15:03:29","modified_gmt":"2016-03-08T20:03:29","slug":"claves-para-una-vida-cristiana-de-exito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/claves-para-una-vida-cristiana-de-exito\/","title":{"rendered":"Claves para una vida cristiana de \u00e9xito"},"content":{"rendered":"<div>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 19 septiembre, 2014 \/ 43<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>Base B\u00edblica<\/strong>: Marcos 1:1-8<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La vida de toda persona\u2014 sin importar el pasado o el presente; si ha fracasado o ha tenido todos los pecados del mundo\u2014 puede ser transformada si le permite que Dios entre en su coraz\u00f3n y cumpla en su existencia los planes maravillosos que tiene desde antes de la creaci\u00f3n del mundo. Basta que haya disposici\u00f3n para que el Se\u00f1or Jes\u00fas pueda obrar. Cuando Dios entra en nuestro ser, cambia nuestra forma de pensar y de actuar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I. Dios prepara el camino para obrar en nuestra vida (vv.1-3)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> En Dios no hay coincidencias. Todo obedece a un plan concebido desde antes de la creaci\u00f3n (vers\u00edculos 1, 2. Cf. Malaqu\u00edas 3.1)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1.<\/strong> Despu\u00e9s de cuatrocientos a\u00f1os en que no hubo mensaje de los profetas, Juan el Bautista fue enviado como mensajero para preparar el camino del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> A trav\u00e9s de Juan el Bautista, Dios comenz\u00f3 a preparar el coraz\u00f3n del pueblo de Israel.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Cuando Dios va a hacer algo en nuestra vida, prepara el camino.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> Dios viene a nuestro encuentro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> Dios tiene planes maravillosos para nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> Juan el Bautista encontr\u00f3\u2014 como sin duda nos ocurrir\u00e1 a nosotros\u2014 personas que respondieron al mensaje de Salvaci\u00f3n (vers\u00edculo 3. Cf. Isa\u00edas 40:3)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.1.<\/strong> Si queremos experimentar el obrar poderoso del Se\u00f1or Jesucristo en nuestras vidas, debemos abrirle el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.2.<\/strong> Si queremos que Dios transforme nuestras vidas, debemos pedirle que haga conforme a su voluntad en todas las \u00e1reas de nuestro ser.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II. Arrepentimiento, perd\u00f3n y cambio van de la mano en el plan de Dios (vv.4, 5)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> El llamamiento de Dios al pueblo\u2014 y a nosotros hoy\u2014 es a reconocer nuestros pecados y errores, y a experimentar con Su ayuda un cambio de actitud (vers\u00edculo 4 a)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Cuando hay arrepentimiento sincero, Dios perdona nuestros pecados (vers\u00edculo 4 b)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.1.<\/strong> Arrepentimiento y perd\u00f3n de pecados son fundamentales para emprender una vida plena, en el plan de Dios (vers\u00edculo 5).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.2.<\/strong> Si reconocemos que hemos pecado, es necesario confesar nuestro pecado delante de Dios para que haya perd\u00f3n de parte de nuestro amado Padre celestial.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.<\/strong> La consagraci\u00f3n del creyente comienza con la transformaci\u00f3n interior (vers\u00edculo 6)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.1.<\/strong> Juan el Bautista marcaba diferencia en su generaci\u00f3n, como debe ocurrir hoy con todo cristiano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.2.<\/strong> Si bien es cierto, nuestra apariencia externa es importante, lo esencial es que se produzca en nosotros un cambio interior.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III. La vida del cristiano busca exaltar al Se\u00f1or y Salvador de nuestras vidas: Jesucristo (vv.7, 8)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.<\/strong> El ministerio de Juan el Bautista era Cristo c\u00e9ntrico: reconoc\u00eda el poder, honra y gloria de Jes\u00fas, el Mes\u00edas (vers\u00edculo 7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.1<\/strong>. El ser m\u00e1s importante en nuestras vidas es Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.2.<\/strong> Es por la misericordia y la gracia de Dios, que experimentamos Salvaci\u00f3n en nuestras vidas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.<\/strong> Cuando abrimos el coraz\u00f3n a Jesucristo, llena nuestro ser con Su Esp\u00edritu Santo (vers\u00edculo 8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El arrepentimiento, el perd\u00f3n de pecados, el cambio y el crecimiento personal y espiritual son claves en una vida cristiana de \u00e9xito. Es esencial que le permitamos a Dios que obre con poder, abri\u00e9ndole las puertas de nuestro coraz\u00f3n. Darle la oportunidad de que su poder nos transforme. Los cambios ser\u00e1n progresivos, s\u00f3lidos y evidentes a todos, lo que a su vez nos llevar\u00e1 a marcar la diferencia en la sociedad en la que nos desenvolvemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 19 septiembre, 2014 \/ 43 Base B\u00edblica: Marcos 1:1-8 Introducci\u00f3n: La vida de toda persona\u2014 sin importar el pasado o el presente; si ha fracasado o ha tenido todos los pecados del mundo\u2014 puede ser transformada si le permite que Dios entre en su coraz\u00f3n y cumpla en su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/claves-para-una-vida-cristiana-de-exito\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abClaves para una vida cristiana de \u00e9xito\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9557","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9557"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9557\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}