{"id":9574,"date":"2016-03-08T15:04:19","date_gmt":"2016-03-08T20:04:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-alcanzar-paz-en-tu-mundo-interior\/"},"modified":"2016-03-08T15:04:19","modified_gmt":"2016-03-08T20:04:19","slug":"como-alcanzar-paz-en-tu-mundo-interior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-alcanzar-paz-en-tu-mundo-interior\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo alcanzar paz en tu mundo interior"},"content":{"rendered":"<div>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 22 julio, 2014 \/ 53<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>Base B\u00edblica<\/strong> Proverbios 20:27; Romanos 12:1-3 <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong> Fuimos concebidos por Dios para disfrutar la libertad que \u00c9l nos ofrece. Su prop\u00f3sito eterno es que disfrutemos sanidad f\u00edsica y emocional. Que no permitamos atadura de ninguna clase. Quien se aprovecha de las puertas que le abrimos en la mente, es nuestro Adversario Satan\u00e1s. \u00c9l no desaprovecha oportunidad. Procura gobernar los procesos de pensamiento, incluso el subconsciente, para traernos a la derrota, la sensaci\u00f3n de no ser salvos y no haber recibido perd\u00f3n de Dios. Cuando reconocemos que esa no es la voluntad de Dios para nosotros y le permitimos a Jesucristo que obre en nuestro ser, toda atadura se rompe y llegamos a ser verdaderamente libres. \u00a1Hoy es el d\u00eda para que disfrute esa libertad que nos ofrece el Salvador, Jesucristo!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I. Necesitamos la sanidad de nuestro mundo interior<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Muchos de los nuevos creyentes siguen arrastrando heridas, amargura y complejos (Proverbios 20:27) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Arrastran con un pesado pasado <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Deben recibir sanidad interior <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Nuestra mente debe ser transformada para que nuestras acciones sean transformadas tambi\u00e9n (Romanos 12:1-3) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> Lo que nace de nuevo, al convertirnos a Cristo, es el esp\u00edritu (Cf. 2 Corintios 5:17). Dentro de la persona hay asuntos que deben resolverse en su mundo interior (Romanos 12:2) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Muchos padecimientos f\u00edsicos obedecen a heridas del alma <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Deben sanarse situaciones del pasado que le impiden a la persona vivir el presente <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> Quien nos permite experimentar sanidad interior es el Esp\u00edritu Santo (Romanos 8:14-16; 9:1) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 4.<\/strong> Muchos creyentes viven con heridas en su mundo interior que les impiden disfrutar una vida plena <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 5.<\/strong> El nuevo nacimiento debe involucrar todo nuestro ser (Juan 3:3-7; 1 Tesalonicenses 5:23) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Dios es quien nos transforma (Ezequiel 36:26) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Si renovamos nuestra mente se renueva nuestra vida (Salmos 103:1, 3; 2 Corintios 4:16) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Las heridas emocionales impiden una real entrega a Dios <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Las heridas emocionales impiden una vida plena, como ha estado desde siempre en el plan de Dios <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 6.<\/strong> Si se lo permitimos, Dios transformar\u00e1 nuestro mundo interior y nos llevar\u00e1 a un nuevo nivel (Isa\u00edas 43:18, 19) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II. Debemos renunciar a todo aquello que nos impide la sanidad interior<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Es necesario apropiarnos de la obra redentora de Cristo Jes\u00fas, quien nos trajo salvaci\u00f3n, liberaci\u00f3n y sanidad interior (Cf. Lucas 4:18) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Muchos cristianos viven atados por traumas del pasado <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Hasta tanto dejemos obrar a Dios, no seremos verdaderamente libres (Juan 8:31, 32) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Por la obra redentora del Se\u00f1or Jes\u00fas nuestro amado Dios obra sanidad interior (Isa\u00edas 53:1-5) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> El primer paso para la sanidad interior es el perd\u00f3n (Mateo 18:34, 35; 6:14) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz para anular la falta de perd\u00f3n (Cf. Colosenses 2:13, 14; Mateo 6:12) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> La falta de perd\u00f3n le da ventajas al enemigo espiritual (Cf. Efesios 4:27) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> La falta de perd\u00f3n corta la intimidad con Dios (Marcos 11:25) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> El perdonar a quien nos ha causado da\u00f1o parte no de una <strong><em>emoci\u00f3n<\/em><\/strong> sino de la <strong><em>decisi\u00f3n<\/em><\/strong> de obedecer a Dios Pasos a seguir: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Es necesario arrepentirse y pedir perd\u00f3n por nuestra actitud <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Elabore una lista de personas a las que no ha perdonado <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Declare con su voz el perd\u00f3n a quien le caus\u00f3 da\u00f1o (Santiago 5:16) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Renuncie a todo sentimiento destructivo por falta de perd\u00f3n (Mateo 18:21, 22) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 4.<\/strong> Es necesario renunciar a toda ra\u00edz de amargura (Hebreos 12:15) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> La ra\u00edz de amargura produce enojo, celos, ira, maledicencia, enfermedades y dolor interior <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> La ra\u00edz de amargura contrista al Esp\u00edritu Santo (Efesios 4:30-32) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> La ra\u00edz de amargura es un veneno que nos impide una vida plena <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> La ra\u00edz de amargura puede llevarnos a sentir molestia contra Dios (Cf. Rut 1:17) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> La ra\u00edz de amargura nos encierra en una c\u00e1rcel emocional (Hechos 8:23) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> Salir de la ra\u00edz de amargura es posible cuando nos sometemos a Dios (Jerem\u00edas 15:18, 19) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 5.<\/strong> El <strong><em>rechazo<\/em><\/strong> que hemos experimentado levanta barreras que impiden nuestra sanidad interior <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> El rechazo puede producirse en cualquier etapa del ser humano y nos marca para siempre <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> El rechazo impide el pleno desarrollo como persona <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> El rechazo desencadena baja autoestima y traumas <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> El rechazo genera en la persona una b\u00fasqueda permanente de aceptaci\u00f3n de los dem\u00e1s <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Quien nos libera de las secuelas del rechazo es el Se\u00f1or Jes\u00fas, quien experiment\u00f3 el rechazo (Isa\u00edas 53:1-4) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> Dios no nos rechaza (Hebreos 10:19, 20; Colosenses 1:10) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> g.<\/strong> El rechazo bloquea nuestra relaci\u00f3n con Dios (Hebreos 4:15, 16) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> h.<\/strong> Dios nos acepta tal como somos (Romanos 8:32-37; Romanos 8:1) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III. Los seres humanos ocultamos tras \u201cm\u00e1scaras\u201d lo que hay en nuestro mundo interior<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Las heridas emocionales comienzan desde el vientre, toman fuerza en la ni\u00f1ez y adolescencia y persisten hasta la edad adulta. Hay infinidad de personas que tienen un <strong><em>antifaz de felicidad<\/em><\/strong>, pero interiormente est\u00e1n heridos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Durante la infancia se educa o destruye una criatura <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Durante la infancia se afecta su presente y se frustra su futuro <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> La educaci\u00f3n de un ni\u00f1o es fundamental para darle<em> seguridad <\/em>o generarle <em>baja autoestima<\/em>. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 caracteriza a los buenos padres, padres que <em>edifican a sus hijos<\/em>? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> No hacer las cosas que los hijos pueden hacer por s\u00ed solos <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Dejarlos experimentar aquello que <em>sabemos<\/em>, no les da\u00f1ar\u00e1 <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Permitir que los hijos se equivoquen y aprendan de sus errores <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> Si no permitimos que los ni\u00f1os desarrollen <strong><em>independencia<\/em><\/strong>, terminar\u00e1n siendo adultos <strong><em>dependientes<\/em><\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> \u00bfC\u00f3mo son las personas dependientes? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.1.<\/strong> Afectuosos, amistosos, indefensos, dependientes de cuanto dicen los dem\u00e1s <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.2.<\/strong> Baja autoestima, no tienen iniciativa propia, indecisos, ansiosos <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Cuando los padres coartamos la libertad de nuestros hijos para ser ellos y no para que colmen nuestras expectativas, afectamos su desarrollo. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.1.<\/strong> Debemos ense\u00f1ar a los hijos para que escojan entre lo bueno y lo malo (Cf. 1 Corintios 12:10; Hebreos 5:11-14; 1 Juan 4:1) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.2.<\/strong> Los padres estamos llamados a acompa\u00f1ar a nuestros hijos en la crianza y no sobreprotegerlos. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 4.<\/strong> El ap\u00f3stol Pablo advirti\u00f3 sobre la necesidad de ser cuidadosos al valorarnos y al valorar a otras personas (G\u00e1latas 6:3, 4; Cf. Lucas 18:11, 12)<\/p>\n<p align=\"justify\">Identifiquemos las <strong><em>m\u00e1scaras<\/em><\/strong> tras las que se esconden muchas personas: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 5.<\/strong> La m\u00e1scara de la<em> hostilidad<\/em> y la<em> agresi\u00f3n<\/em> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Corresponde por naturaleza a personas impulsivas, negativas y belicosas (Cf. Marcos 3:17; Lucas 9:51-56) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Se comportan de manera intimidatoria, con amargura y resentimiento <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 6.<\/strong> La m\u00e1scara de la <em>agresi\u00f3n pasiva<\/em> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Son personas negativas, ambivalentes, inconformes y contradictorias <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Van en contrav\u00eda de todo y de todos, llevan la contraria, aplazan compromisos, son temerosos y buscan llamar la atenci\u00f3n <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 7.<\/strong> La m\u00e1scara del <em>escrupuloso<\/em> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Son compulsivos, controladores, adictos al trabajo <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> No expresan afecto, son avaros, materialistas, preocupados por el reconocimiento social <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 8.<\/strong> La m\u00e1scara del aislamiento <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Hay aislamiento parcial y permanente <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Necesitan soledad, evitan relaciones duraderas, esperan aceptaci\u00f3n sin cr\u00edticas, son hipersensibles y no expresan f\u00e1cilmente lo que sienten <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 9.<\/strong> El origen de las m\u00e1scaras son los patrones de crianza que la persona interioriza y refleja en su comportamiento posterior <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>IV. Hoy es el d\u00eda para hacer un alto en el camino y ver d\u00f3nde nos encontramos en nuestro mundo interior<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Dios desea tratar con nuestro ser, en todas las \u00e1reas (Isa\u00edas 60:1) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Si no experimentamos crecimiento, es porque nosotros levantamos impedimentos <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> El 89% de los l\u00edmites para cambiar y crecer los ponemos nosotros <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Es enemigo espiritual nos acusa para impedir el crecimiento en todas las \u00e1reas (Cf. Apocalipsis 12:10; Hebreos 7:25) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.1.<\/strong> Nos acusa delante de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.2.<\/strong> Nos acusa delante de los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.3.<\/strong> Nos acusa a nosotros mismos. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> Hasta tanto no haya armon\u00eda en nuestro mundo interior, siempre experimentaremos enojo, temores, zozobra, una actitud conflictiva, complicar lo simple, ego\u00edsmo y b\u00fasqueda de reconocimiento <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> Dios desea que alcancemos libertad de la codependencia emocional que nos lleva a creer que nuestra armon\u00eda interior, gozo y realizaci\u00f3n provienen de las personas con las que nos relacionamos (Salmos 27:10-14) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 4.<\/strong> Dios nos permite experimentar sanidad interior y crecimiento permanente (1 Corintios 15:58) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 6.<\/strong> Pasos hacia la sanidad del rechazo: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Perdonar debe ser nuestro estilo de vida (Mateo 18:21, 22) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Renunciar a las ofensas (Efesios 4:26; Mateo 5:23, 24) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Disponer nuestro coraz\u00f3n para que nada nos da\u00f1e (Eclesiast\u00e9s 10:4) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Arrepentimiento sincero (proverbios 8:13) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Confesar la falta de perd\u00f3n (1 Juan 1:9) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> Ser humilde para pedir perd\u00f3n si hemos ofendido <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> g.<\/strong> Saber que, en Cristo Jes\u00fas, somos aceptados (Efesios 2:10; Salmos 139:16; Santiago 1:23, 24) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 7.<\/strong> La sanidad interior busca que Cristo sea <strong><em>formado<\/em><\/strong> en nosotros (G\u00e1latas 2:20; 4:19) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>V. D\u00e9 los primeros pasos hacia la sanidad interior<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Identifique \u00e1reas de enga\u00f1o en su vida. Recuerde que la verdad nos hace libres (Cf. Juan 8:31, 32)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Verdad<\/em> Gr.<em>Ginosko<\/em><\/strong> Conocimiento de un principio, aplicaci\u00f3n, desarrollo y el logro. Saber algo por experiencia personal <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> Tome control de su voluntad. Es necesario que pongamos filtro a nuestros pensamientos (1 Tesalonicenses 5:21). <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Es necesario que usted resista en su voluntad y en su mente todos los pensamientos de maldad que le asaltan, enviados por Satan\u00e1s (Cf. Santiago 4:7; 2 Corintios 10:5). <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Si el Adversario controla nuestra voluntad tendr\u00e1 dominio del cuerpo, muerte y esp\u00edritu (1 Corintios 9:26, 27)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Retener<\/strong> <strong><em>Gr. Kateco<\/em><\/strong> Sostener o sujetar firmemente. <strong><em>Gr. Kata<\/em><\/strong> Abajo. <strong><em>Gr. Eco<\/em><\/strong> Tener en la mente, adherir<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> Es necesario tomar decisiones con ayuda de Dios, asumiendo las consecuencias que se deriven. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>VI. El poder de Dios nos liberta para que podamos tomar control de las emociones y sentimientos<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Quien gana ventaja con la permanencia de las heridas espirituales que experimentamos, es nuestro Adversario espiritual. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> El prop\u00f3sito de Dios es que haya sanidad permanente en nuestro mundo interior (1 Tesalonicenses 5:23) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Las heridas emocionales comienzan con un <em>hecho traum\u00e1tico<\/em> que se transforma en <em>resentimiento<\/em> y da lugar al <em>odio<\/em>. A partir de entonces se produce la <em>amargura<\/em> de coraz\u00f3n y toma fuerza hasta llevar a la persona a la <em>destrucci\u00f3n f\u00edsica y espiritual<\/em>. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Satan\u00e1s se aprovecha de las heridas emocionales (Cf. Efesios 4:279 <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> Las heridas emocionales tienen factores desencadenantes: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> <strong>Las relaciones rotas<\/strong>. Frecuentes en los matrimonios que terminan en divorcio y que desencadenan heridas en los c\u00f3nyuges. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> <strong>No perdonar.<\/strong> La decisi\u00f3n de mantener la herida emocional y no perdonar al causante del mal, se constituye en una atadura espiritual (Cf. 2 Corintios 2:10, 11) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> <strong>El Rechazo<\/strong>. Comienza generalmente desde la ni\u00f1ez y persiste en el tiempo. No obstante, los hechos traum\u00e1ticos tambi\u00e9n afectan a los adultos. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> <strong>El Maltrato<\/strong>. Se producen por las reacciones que se reciben de otras personas y que involucran violencia f\u00edsica y verbal. Causan heridas emocionales. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> <strong>Palabras hirientes<\/strong>. Son t\u00e9rminos expresados generalmente por alguien en estado de exaltaci\u00f3n que producen heridas emocionales (Proverbios 10:31; Salmos 37:30) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> <strong>Abuso sexual<\/strong>. Produce heridas emocionales que pueden marcar la vida de una persona para siempre. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> g.<\/strong> <strong>Ra\u00edces de amargura<\/strong>. Constituyen el producto de heridas sin sanar que nos impiden una vida plena y desencadenan contaminaci\u00f3n espiritual a otras personas (Cf. Hebreos 12:15) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> g.1.<\/strong> Dios quiere que seamos libres de las consecuencias de los hechos traum\u00e1ticos que nos afectaron (Hebreos 12:1) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> g.2.<\/strong> Dios que nos cre\u00f3, es el \u00fanico que puede sanarnos <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>VII. Dios quiere traernos libertad a partir del perd\u00f3n (Lucas 6:37)<\/strong> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 1.<\/strong> Dios nos perdon\u00f3 y espera que nosotros perdonemos a quienes nos han causado da\u00f1o (Efesios 4:32) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Estar atados al pasado cuando no perdonamos, nos impide crecer en todas las \u00e1reas de nuestra vida. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Cuando perdonamos a quienes nos han causado da\u00f1o, <em>desatamos<\/em> a quien nos caus\u00f3 da\u00f1o y de paso quedamos libres (Juan 20:23) <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 2.<\/strong> Quien no perdona recibe las consecuencias de su determinaci\u00f3n. Experimentar\u00e1 un estado de tormenta interior permanente (Mateo 18:21-35)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.<\/strong> Quien m\u00e1s se perjudica es aqu\u00e9l que no perdona<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.1.<\/strong> <em>\u00bfQu\u00e9 produce la falta de perd\u00f3n?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Produce enormes impedimentos para amar y ser amados. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Produce reacciones de resentimiento hacia quien nos caus\u00f3 da\u00f1o. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Produce da\u00f1o emocional y f\u00edsico a quien experimenta ese rencor. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 3.2.<\/strong><em> \u00bfQu\u00e9 hace quien no perdona?<\/em> <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Siente que aqu\u00e9l que le caus\u00f3 da\u00f1o <em>\u201dle debe algo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Asume la posici\u00f3n de \u201c<em>No perdono hasta tanto me pidas perd\u00f3n<\/em>\u201d. Como pasan los d\u00edas y no advierte esa actitud, expresa su rechazo verbal y gestual a quien considera es el causante de su resentimiento. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Decide prorrogar su resentimiento por tiempo indefinido como una forma de expresar hacia \u00e9l o ella palabras que la hieran, o a los menos pensamientos en los que imagina, est\u00e1 tomando venganza. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Genera estancamiento espiritual: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.1.<\/strong> No perdonar es uno de los frutos de la carne (G\u00e1latas 5:19-21). <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.2.<\/strong> Quien perdona, crece espiritualmente porque afianza en su vida los frutos del Esp\u00edritu Santo (G\u00e1latas 5:21-25). <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Experimenta falta de paz interior y exterior. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> f.<\/strong> Aviva el deseo de tomar venganza. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 4.<\/strong> Quien no perdona refleja su rencor y resentimiento en su relaci\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Reacciones de no perd\u00f3n (G\u00e1latas 6: 7). <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> El resentimiento y la falta de perd\u00f3n se \u201ctranspiran\u2019.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Lo grave es que quien no perdona, desconoce que \u201ctranspira\u201d; rencor en sus relaciones interpersonales. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> La falta de perd\u00f3n puede permanecer por a\u00f1os. <em>\u00bfHacia qui\u00e9nes pudi\u00e9ramos guardar rencor por a\u00f1os, sin propon\u00e9rnoslo?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.1.<\/strong> Hacia los padres. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.2.<\/strong> Hacia las personas con las que tuvimos una relaci\u00f3n sentimental traum\u00e1tica. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.3.<\/strong> Hacia nuestros hermanos y amigos, de quienes sentimos, nos fallaron alguna vez. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 5.<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 experimentamos falta de perd\u00f3n en el coraz\u00f3n? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Experimentamos falta de perd\u00f3n por las heridas provocadas a conciencia por terceros. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Experimentamos falta de perd\u00f3n por la forma errada como percibimos que aquello que dijeron o hicieron \u201c<em>era a prop\u00f3sito<\/em>\u201d para herirnos, muchas veces sin que hubiese mediado ninguna intencionalidad. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Por un deseo represado de tomar venganza que nos lleva a dilatar cualquier arreglo. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> <em>\u00bfPor qu\u00e9 no se arreglan las situaciones?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.1.<\/strong> Por el orgullo de quien nos caus\u00f3 da\u00f1o. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.2.<\/strong> Por nuestro orgullo de no dar el brazo a torcer. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.3.<\/strong> Porque esperamos que los dem\u00e1s den el \u201cprimer paso\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 6.<\/strong> \u00bfC\u00f3mo identificamos en nosotros un esp\u00edritu no perdonador? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Cuando sentimos molestia apenas encontramos a consideramos que nos hizo da\u00f1o. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Cuando aprovechamos la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad para criticar a quien nos caus\u00f3 da\u00f1o. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Cuando recordamos v\u00edvidamente el da\u00f1o que nos causaron. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Cuando sentimos que nuestra vida es un \u201ccaos\u201d por el da\u00f1o que nos causaron.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cLa gente se ha equivocado al interpretar la santidad como el comportamiento perfecto, libre de defectos y errores. Pero no es as\u00ed. Vivir en santidad es entregarse a cumplir aquellos mandatos que \u00e9l nos da y que nos transforman cada d\u00eda.\u201d (Luna, Cash. \u201cEn honor al Esp\u00edritu Santo\u201d, Editorial Vida, EEUU. 2010, pg. 29)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> 7.<\/strong> Para perdonar se requiere un cambio de actitud. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> a.<\/strong> Debemos re conceptualizar la idea de que el perd\u00f3n es para los \u201cinsulsos\u201d y el rencor y la venganza para los \u201cvivos\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.<\/strong> Cuando identificamos d\u00f3nde tiene origen nuestro rencor a partir de tres preguntas: <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.1.<\/strong> \u00bfD\u00f3nde comenz\u00f3 mi resentimiento? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.2.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 me dijo o hizo la persona que considero me hizo da\u00f1o, para sentirme as\u00ed? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> b.3.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 puedo hacer \u2013como por ejemplo perdonar\u2014 para que la situaci\u00f3n cambie? <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> c.<\/strong> Usted est\u00e1 en libertad de informarle a quien le hizo da\u00f1o que \u201clo perdon\u00f3\u201d, pero tambi\u00e9n, de guardar con prudencia esa decisi\u00f3n y m\u00e1s bien, cambiar su trato. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> d.<\/strong> Leyendo Mateo 18:21, 22, aprendemos que no podemos poner \u201cl\u00edmites\u201d al perd\u00f3n. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> e.<\/strong> Aprendemos tambi\u00e9n que Dios espera de nosotros que asumamos una actitud de \u201c<em>perd\u00f3n<\/em>\u201c a quienes nos causan da\u00f1o. <\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos cre\u00f3 para que disfrut\u00e1ramos una vida plena. Una existencia llena de dolor, angustia, desesperanza, sensaci\u00f3n permanente de culpa no estaba en su mente cuando nos concibi\u00f3 a usted y a m\u00ed. Si quisi\u00e9ramos sintetizarlo, podr\u00edamos decir que Dios nos cre\u00f3 para ser felices. No obstante lo anterior, nuestro Adversario espiritual \u2014 Satan\u00e1s\u2014 est\u00e1 empecinado desde el comienzo, en destruirnos. No concibe que nosotros podamos vivenciar la armon\u00eda en nuestro mundo interior. Si se lo permitimos, nos ata y lleva a prisiones de las que dif\u00edcilmente podremos salir a menos que le abramos las puertas al Se\u00f1or Jes\u00fas. \u00c9l vino a libertarnos, romper las cadenas, hacernos libres y darnos una vida de excelencia en todos los \u00f3rdenes. Si se lo permitimos, el Se\u00f1or Jes\u00fas sana nuestras heridas emocionales para que disfrutemos esa existencia renovada. La decisi\u00f3n est\u00e1 en nuestras manos. Es necesario que le abramos las puertas del coraz\u00f3n al obrar de Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Fernando Alexis Jim\u00e9nez \/ 22 julio, 2014 \/ 53 Base B\u00edblica Proverbios 20:27; Romanos 12:1-3 Introducci\u00f3n: Fuimos concebidos por Dios para disfrutar la libertad que \u00c9l nos ofrece. Su prop\u00f3sito eterno es que disfrutemos sanidad f\u00edsica y emocional. Que no permitamos atadura de ninguna clase. 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