{"id":28090,"date":"2016-10-04T20:03:25","date_gmt":"2016-10-05T01:03:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-21-12-comentario-por-julia-lambert-fogg\/"},"modified":"2016-10-04T20:03:25","modified_gmt":"2016-10-05T01:03:25","slug":"san-mateo-21-12-comentario-por-julia-lambert-fogg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-21-12-comentario-por-julia-lambert-fogg\/","title":{"rendered":"San Mateo 2:1-12 Comentario por Julia Lambert Fogg"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El cap&iacute;tulo 2 de San Mateo comienza con una tensi&oacute;n impl&iacute;cita.<\/p>\n<p>El hecho que se narra sucede &ldquo;en d&iacute;as del rey Herodes&rdquo; (v. 1), pero &ldquo;unos sabios&rdquo; vienen a Herodes buscando a otro rey&mdash;&ldquo;el rey de los jud&iacute;os&rdquo; que acababa de nacer (v. 2). Tenemos problemas cuando hay dos gallos en el gallinero. Una vez nacido el ni&ntilde;o mencionado en el v. 1, esperamos un escenario dram&aacute;tico.<\/p>\n<p>En esa &eacute;poca, en la que Herodes &ldquo;el Grande&rdquo; ocupaba el trono en Jerusal&eacute;n, todos eran afectados por su manera de ejercer el poder (v. 3). Tambi&eacute;n todos conoc&iacute;an el dicho de que Herodes prefer&iacute;a matar a uno de sus hijos antes que a uno de sus cerdos. De hecho, se sabe que Herodes mand&oacute; a matar a unos hijos suyos porque crey&oacute; que ten&iacute;an intenciones de apoderarse de su trono. A los cerdos, en cambio, los preservaba, porque Herodes cuidaba mucho su imagen de buen jud&iacute;o.<\/p>\n<p>El otro rey, Jes&uacute;s, nace sin trono en un pueblo peque&ntilde;o como hijo de una pareja com&uacute;n. Sin embargo, es esperado y buscado por los sabios y su lugar ha sido marcado por una se&ntilde;al c&oacute;smica&mdash;una estrella (vv. 1-2). Pero m&aacute;s no sabemos de &eacute;l al principio. S&oacute;lo o&iacute;mos las palabras del profeta que repiten los sabios a Herodes: &ldquo;de ti [Bel&eacute;n] saldr&aacute; un guiador, que apacentar&aacute; a mi pueblo Israel&rdquo; (v. 6). Y con estas dos pistas, &ldquo;Bel&eacute;n, de la tierra de Jud&aacute;,&rdquo; y la referencia a &ldquo;un guiador&rdquo; que alimenta al pueblo de Dios (v. 6), nos acordamos de que el rey David era de Bel&eacute;n. De joven, David guiaba y alimentaba a los reba&ntilde;os de su familia, y despu&eacute;s, cuando lleg&oacute; a ser rey, gui&oacute; y aliment&oacute; a los hijos e hijas de Dios. Es decir, Mateo pinta a Herodes&mdash;el rey pol&iacute;tico y actual&mdash;como un tirano. Y contrasta a ese rey con un rey ni&ntilde;o, Jes&uacute;s, descubierto en Bel&eacute;n, al igual que el rey David, su antepasado (Mt 1:20), tan querido por los jud&iacute;os.<\/p>\n<p>Mateo menciona que &ldquo;toda Jerusal&eacute;n&rdquo; se turb&oacute; con Herodes (v. 3). La tensi&oacute;n del conflicto entre los dos reyes se extiende a las dos ciudades, y a la gente asociada con cada ciudad. Bel&eacute;n, la antigua ciudad del rey David, es m&aacute;s bien un pueblo, conocido como &ldquo;la m&aacute;s peque&ntilde;a entre los pr&iacute;ncipes de Jud&aacute;&rdquo; (v. 6). Jerusal&eacute;n, en cambio, es la gran ciudad del rey Herodes, ocupada y apoyada por el imperio romano y los soldados de la <em>pax romana<\/em>.<\/p>\n<p>Los que viv&iacute;an en Jerusal&eacute;n recib&iacute;an apoyo econ&oacute;mico de parte del rey Herodes para el desarrollo de sus proyectos de construcci&oacute;n&mdash;teatros, gimnasios, piscinas, acueductos, fuentes p&uacute;blicas, fiestas p&uacute;blicas. En Jerusal&eacute;n, Herodes se gan&oacute; el favor de los jud&iacute;os, sus sujetos, al regalarles estos grandes proyectos, dorados y caros, como lo fue tambi&eacute;n el de la renovaci&oacute;n y expansi&oacute;n del templo de Dios. Pero Herodes pag&oacute; todos estos proyectos con los impuestos recaudados entre la gente del campo que trabajaba la tierra fuera de Jerusal&eacute;n y entre los mercaderes que viv&iacute;an en pueblos como Bel&eacute;n. Y mientras que los ciudadanos de Jerusal&eacute;n recib&iacute;an edificios caros y dignos, la mayor&iacute;a de la gente que viv&iacute;a en el campo sufr&iacute;a hambre y viv&iacute;a en casas pobres, o deb&iacute;an dormir al aire libre con sus manadas. Herodes daba mucho a Jerusal&eacute;n y compraba de este modo la adoraci&oacute;n de sus sujetos, pero la gente no confiaba en &eacute;l y en las afueras segu&iacute;an sufriendo. Anhelaban la llegada de &ldquo;un guiador&rdquo; que ante todo les diera suficiente de comer (v. 6).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s, a diferencia de Herodes, no tiene nada que dar. Tiene que dormir en una cama prestada en Bel&eacute;n, completamente dependiente de su familia humana. No tiene recursos para ayudar a los que sufren la presi&oacute;n tributaria impuesta por Herodes y por el imperio romano. Tampoco tiene edad para guiarlos como su ilustre antepasado el rey David, por lo menos, no todav&iacute;a.<\/p>\n<p>La verdad es que la gente jud&iacute;a no necesitaba edificios finos, ni regalos, ni favores del rey Herodes. Necesitaban salir de la opresi&oacute;n econ&oacute;mica, y de la desesperaci&oacute;n de no poder proveer a sus familias. La opresi&oacute;n que experimentaban bajo el reino de Herodes y el conflicto narrado por Mateo entre dos reyes &ldquo;de los jud&iacute;os&rdquo;&mdash;Herodes y Jes&uacute;s&mdash;traen a la memoria el &eacute;xodo. En el tiempo de Mois&eacute;s, los jud&iacute;os viv&iacute;an bajo la mano opresiva de Egipto. Ahora viven bajo el poder de Herodes. Entonces viv&iacute;an bajo la mano del fara&oacute;n (o &ldquo;rey&rdquo;) de Egipto y ahora viven bajo el trono de Herodes. La masacre que provoca Herodes cuando manda &ldquo;matar a todos los ni&ntilde;os menores de dos a&ntilde;os que hab&iacute;a en Bel&eacute;n y en todos sus alrededores&rdquo; (Mt 2:16) recuerda lo sufrido por los jud&iacute;os en Egipto hasta que Dios &ldquo;oy&oacute; el gemido&rdquo; de su pueblo y &ldquo;mir&oacute;&rdquo; y &ldquo;conoci&oacute; su condici&oacute;n&rdquo; (Ex 2:24-25). Seg&uacute;n el relato de Mateo, tambi&eacute;n Dios interviene, en este caso para anticiparse a la matanza de Herodes y rescatar a la sagrada familia, haci&eacute;ndola salir para Egipto (Mt 2:13). All&iacute; es donde la familia permanece hasta que reciben la indicaci&oacute;n de que pueden retornar a &ldquo;tierra de Israel&rdquo; y establecerse en Nazaret, en la regi&oacute;n de Galilea (Mt 2:19-23).<\/p>\n<p>Para Mateo, el ni&ntilde;o Jes&uacute;s encarna una promesa y representa la esperanza de un reino nuevo para los jud&iacute;os. &iexcl;Y no s&oacute;lo los jud&iacute;os! Llegan unos extranjeros del oriente. Ellos no son jud&iacute;os; son gentiles, pero reconocen a este rey de los jud&iacute;os y le ofrendan regalos. Cada a&ntilde;o celebramos la visita de los llamados &ldquo;tres reyes magos&rdquo; al ni&ntilde;o Jes&uacute;s (y su bautismo) el seis de enero, justamente como la epifan&iacute;a de nuestro Se&ntilde;or a los gentiles. Es un rasgo sutil en este evangelio, porque de los cuatro evangelistas, Mateo es el que m&aacute;s se enfoca en las tradiciones jud&iacute;as, a tal punto que presenta a Jes&uacute;s como un nuevo Mois&eacute;s (Mt 5-8). Pero en nuestro texto, los sabios del oriente representan a los gentiles que llegar&iacute;an a alabar al rey jud&iacute;o (Mt 4:15-16).<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n gana en la competencia entre estos dos reyes? Mateo nos lo dice claramente: gana el ni&ntilde;o, el rey de los jud&iacute;os, el Cristo (v. 4) de quienes hab&iacute;an sufrido pol&iacute;tica, social y econ&oacute;micamente en Egipto y que ahora sufren bajo Herodes y el imperio romano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cap&iacute;tulo 2 de San Mateo comienza con una tensi&oacute;n impl&iacute;cita. El hecho que se narra sucede &ldquo;en d&iacute;as del rey Herodes&rdquo; (v. 1), pero &ldquo;unos sabios&rdquo; vienen a Herodes buscando a otro rey&mdash;&ldquo;el rey de los jud&iacute;os&rdquo; que acababa de nacer (v. 2). Tenemos problemas cuando hay dos gallos en el gallinero. Una vez &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-21-12-comentario-por-julia-lambert-fogg\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Mateo 2:1-12 Comentario por Julia Lambert Fogg&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28090","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28090\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}