{"id":28092,"date":"2016-10-04T20:03:29","date_gmt":"2016-10-05T01:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-21-12-comentario-por-iris-barrientos\/"},"modified":"2016-10-04T20:03:29","modified_gmt":"2016-10-05T01:03:29","slug":"san-mateo-21-12-comentario-por-iris-barrientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-21-12-comentario-por-iris-barrientos\/","title":{"rendered":"San Mateo 2:1-12 Comentario por Iris Barrientos"},"content":{"rendered":"<p>La visita de los sabios de oriente es uno de los eventos m&aacute;s distinguidos dentro de la celebraci&oacute;n de la Navidad.<\/p>\n<p>Se lo conoce como Epifan&iacute;a. Este hecho se narra en Mateo 2:1-12. Efectivamente, esta unidad tiene como sujetos a los sabios del lejano oriente <em>(m&aacute;goi ap&oacute; anatol&oacute;n)<\/em>. En ese sentido, toda la unidad debe leerse en relaci&oacute;n a ellos. Esta intenta informarnos de los detalles respecto al viaje realizado por los sabios: su procedencia, su destino, su estado de &aacute;nimo, el prop&oacute;sito, las evidencias de su conocimiento respecto al nacimiento del Mes&iacute;as, Rey.<\/p>\n<p>Si utilizamos nuestra imaginaci&oacute;n, podemos establecer el recorrido de los sabios. Ellos elevan su mirada al cielo, ven una estrella no com&uacute;n y se les revela que es la estrella del verdadero Rey de Israel que ha nacido. Eligen los mejores regalos que deben llevar, porque quien ha nacido es un ser especial. Siguen la estrella desde su lugar de residencia, el lejano oriente <em>(ap&oacute; anatol&oacute;n)<\/em>, pasan distintos lugares, invierten horas, d&iacute;as y quiz&aacute;s semanas, guiados por ese objeto sobrenatural. La estrella se mueve mientras ellos caminan, se detiene si ellos lo hacen, hasta llegar al destino, donde se encuentra el objeto de su devoci&oacute;n.<\/p>\n<p>En funci&oacute;n de ellos aparece en escena Herodes, rey de los jud&iacute;os, pero parad&oacute;jicamente, los sabios informan al entonces rey, que el verdadero rey de los jud&iacute;os ha nacido y que esa revelaci&oacute;n ha sido anunciada por su estrella <em>(aster).<\/em> Hasta este momento, ninguno de los que conoc&iacute;an la profec&iacute;a hab&iacute;a tenido ese privilegio especial de constatarlo personalmente a trav&eacute;s de un evento sobrenatural.<\/p>\n<p>Herodes, inducido por el mensaje de los sabios, convoca a los principales sacerdotes y escribas para que le informen todo lo relacionado con el nacimiento del Mes&iacute;as, Rey. Ellos le confirman que el Rey de los jud&iacute;os nacer&iacute;a en Bel&eacute;n de Judea, apoyando la palabra de los sabios. De esa manera Herodes llega al convencimiento de que estos extranjeros est&aacute;n diciendo la verdad y tiene en mente usarlos como carnada para llegar al ni&ntilde;o, pero de nuevo, el conocimiento y el privilegio de los sabios supera al mismo rey, pues reciben revelaci&oacute;n a trav&eacute;s de sue&ntilde;os de sus intenciones malvadas. As&iacute; haciendo caso omiso a Herodes, regresan por otro camino.<\/p>\n<p>El autor del evangelio se esmera por mostrar la gu&iacute;a divina a favor de los sabios, para que conozcan al Hijo de Dios, y cumplan su prop&oacute;sito de reconocerlo y adorarlo. Una vez que salen de la presencia de Herodes, la estrella los est&aacute; esperando para conducirlos hasta el lugar donde se da la m&aacute;s grande epifan&iacute;a de Dios, su Hijo Jesucristo. Al llegar al lugar la estrella se detiene, y ellos se estremecen, regocij&aacute;ndose con un <em>Char&aacute;n meg&aacute;len sf&oacute;dra<\/em> (gozo extremadamente grande); ese gozo es desbordante, ya que tiene como ra&iacute;z a <em>Charis<\/em> (gracia). Gozo provocado por el don de la gracia que tiene como fuente la generosidad del dador, Dios, y envuelve en favores a la criatura que lo recibe.<\/p>\n<p>Al encontrar al ni&ntilde;o, &ldquo;postr&aacute;ndose lo adoraron&rdquo; <em>(pes&oacute;ntes prosekynesan) <\/em>(v. 11)<em>. <\/em>La acci&oacute;n de adorar, solamente se hace frente a alguien que se reconoce como deidad. Esto significa que ellos reconocen que el ni&ntilde;o que contemplan es un ser divino.<\/p>\n<p>Antes de salir de sus tierras hacia Bel&eacute;n, hab&iacute;an elegido los mejores regalos que cargar&iacute;an por varios d&iacute;as para ponerlos a los pies del revelado Rey, pero frente a esos regalos, reciben como premio, el gozo que produce la gracia de Dios. Estos regalos que ofrecen son: oro <em>(chrus&oacute;s)<\/em>, incienso <em>(l&iacute;banos)<\/em> y mirra (<em>smyrna<\/em>).<em> <\/em>Todos los regalos tienen como prop&oacute;sito mostrar la naturaleza y funciones del personaje que los recibe. El oro es s&iacute;mbolo de realeza, dignidad, autoridad y soberan&iacute;a. Representa gobierno y dominio. El incienso, que se usaba en el servicio a Dios, indicaba reconocimiento de la divinidad; y la mirra, se serv&iacute;a en el templo como uno de los ingredientes del aceite de la santa unci&oacute;n (Ex 30:23-31), con el que se santificaban todos los instrumentos y se consagraba a los sacerdotes para el servicio a Dios. Con mirra tambi&eacute;n se preparaban los cuerpos para la sepultura (Jn 19:39-40). Los regalos tienen que ver con el reconocimiento de la realeza, divinidad, sacerdocio, pero tambi&eacute;n de la humanidad del Mes&iacute;as. De ah&iacute; que lo reconocen como Mes&iacute;as, Dios y Salvador.<\/p>\n<p>Se percibe el inter&eacute;s de quien escribe de exaltar la acci&oacute;n de los sabios. Ellos son sensibles a las se&ntilde;ales divinas (la estrella), decididos van en busca del Mes&iacute;as desde lejanas tierras, son guiados e influenciados por eventos divinos, confirman las profec&iacute;as respecto al nacimiento del Mes&iacute;as, pero adem&aacute;s, entregan regalos que definen las funciones m&aacute;s importantes del Mes&iacute;as. De esa manera, los sabios son objetos de la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ellos son extranjeros, <em>&ldquo;paganos<\/em>,<em>&rdquo; <\/em>gentiles a quienes tambi&eacute;n, se les abre el don inefable de la gracia de Dios. El evangelio abre sus puertas desde su inicio a los extranjeros. Los gentiles que eran llamados <em>&ldquo;perros&rdquo;<\/em> y que provocaban n&aacute;useas a los jud&iacute;os, debido a que se los consideraba indignos. Los gentiles han sido puestos en un plano de privilegio, puesto que reciben el cumplimiento de las profec&iacute;as por revelaci&oacute;n divina. Estos extranjeros confirman y actualizan las profec&iacute;as escritas en las Sagradas Escrituras jud&iacute;as. De esta manera, el evangelio de la gracia de Dios, rompe con la xenofobia. Pero adem&aacute;s, eligiendo a los sabios como objetos de la salvaci&oacute;n, deja abierto un lugar para que todos y todas, sin importar nacionalidad, etnia, color, estatus social y g&eacute;nero, disfruten de todos los favores de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visita de los sabios de oriente es uno de los eventos m&aacute;s distinguidos dentro de la celebraci&oacute;n de la Navidad. Se lo conoce como Epifan&iacute;a. Este hecho se narra en Mateo 2:1-12. Efectivamente, esta unidad tiene como sujetos a los sabios del lejano oriente (m&aacute;goi ap&oacute; anatol&oacute;n). 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