{"id":28118,"date":"2016-10-04T20:04:28","date_gmt":"2016-10-05T01:04:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-412-23-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca\/"},"modified":"2016-10-04T20:04:28","modified_gmt":"2016-10-05T01:04:28","slug":"san-mateo-412-23-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-412-23-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca\/","title":{"rendered":"San Mateo 4:12-23 Comentario por Elizabeth Gareca Gareca"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Nuestra vida es una constante transici&oacute;n de situaciones y de ciclos que se cierran y se abren.<\/p>\n<p>Las transiciones se dan en toda nuestra historia y en la historia de cada pueblo y de cada cultura, y est&aacute;n acompa&ntilde;adas por personajes, situaciones, fen&oacute;menos, tendencias, etc. Estas trasformaciones hist&oacute;ricas tambi&eacute;n son evidentes en el texto b&iacute;blico que nos ocupa. Un pueblo com&uacute;n &ndash;Galilea&ndash; est&aacute; a punto de iniciar un nuevo ciclo con Jes&uacute;s. Jes&uacute;s irrumpe en la historia, con un anuncio esperanzador: &ldquo;&iexcl;Arrepent&iacute;os, porque el reino de los cielos se ha acercado!&rdquo; (4:17).<\/p>\n<p>La misi&oacute;n de Juan parece ser muy corta, ya que pronto acontece su arresto y posterior asesinato por parte de Herodes Antipas. De esta forma, queda preparado el camino para la vocaci&oacute;n y misi&oacute;n de Jes&uacute;s el &ldquo;galileo.&rdquo; El final de todo gran profeta ser&aacute; la condena y el silenciamiento, pues sus anuncios y sus pr&aacute;cticas atacan la injusticia en todas sus formas. No por casualidad, la misi&oacute;n de Jes&uacute;s y sus disc&iacute;pulos se inicia con el arresto de Juan. Es el futuro que tambi&eacute;n le espera al profeta de Nazaret por proponer alternativas liberadoras al pueblo.<\/p>\n<p><strong>Ense&ntilde;ando, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y dolencia: la pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s inicia su misi&oacute;n en un lugar distinto de Jerusal&eacute;n(capital econ&oacute;mica, religiosa y pol&iacute;tica) y elige Galilea, la &ldquo;Galilea de los gentiles&rdquo; (4:15), la de los israelitas despreciados por quienes consideraban que la pr&aacute;ctica religiosa de los galileos era muy liviana, en un espacio marginal. Es decir, no s&oacute;lo el origen de Jes&uacute;s es contradictorio con lo que se esperaba de un &ldquo;Mes&iacute;as,&rdquo; sino tambi&eacute;n su opci&oacute;n de iniciar su obra en la periferia de Israel. La per&iacute;copa queda definida por este espacio: Galilea. Se abre con la indicaci&oacute;n de que, ante el arresto de Juan, sucedido en Judea, Jes&uacute;s vuelve a establecerse en Galilea (4:12), en un pueblo llamado Caperna&uacute;m, en la ribera del mar de Galilea, y se cierra (4:23) tambi&eacute;n en Galilea, pero en este caso Jes&uacute;s no est&aacute; &ldquo;establecido,&rdquo; sino en itinerancia, ense&ntilde;ando, predicando y sanando, todas se&ntilde;ales de la cercan&iacute;a del Reino, de la luz que ahora habitaba en Galilea.<\/p>\n<p>Desde el v. 14 al 16 hay un par&eacute;ntesis para se&ntilde;alar porqu&eacute; Jes&uacute;s inicia su actividad en Galilea y c&oacute;mo se justifica este espacio desde las Escrituras. &ldquo;El pueblo que habitaba en tinieblas vio gran luz&rdquo; (4:16). Esta luz es la presencia de Jes&uacute;s y su gran anuncio de la cercan&iacute;a del Reino. Pero no es una luz que se &ldquo;instala,&rdquo; sino que recorre, abraza e invita a otros y a otras.<\/p>\n<p>En el centro de este texto b&iacute;blico est&aacute; el llamamiento de Jes&uacute;s a sus primeros cuatro disc&iacute;pulos (vv. 18-22). Ellos se har&aacute;n parte activa de la luz de Galilea. Con motivo de la misi&oacute;n a la que son llamados, los primeros disc&iacute;pulos dejan sus arraigos: redes (trabajos) y padre (familia). Intuimos que ya escucharon a Jes&uacute;s predicar (4:17) la cercan&iacute;a del Reino de Dios y la necesidad de convertirse. Es probable que en un principio no entendieran la dimensi&oacute;n del mensaje, pero la utop&iacute;a de un Reino de Dios era muy prometedora. Ellos eran parte de un pueblo oprimido con ansias de liberaci&oacute;n y por eso estaban predispuestos para el llamado. La misi&oacute;n de Jes&uacute;s se hizo en comunidad y su anuncio del Reino tuvo eco en unos pescadores que se entusiasman con la idea. Son personas concretas que viven en un contexto definido: la Galilea de los gentiles.<\/p>\n<p>El final o cierre de esta per&iacute;copa va a indicar la esencia de la misi&oacute;n de Jes&uacute;s: la ense&ntilde;anza, la predicaci&oacute;n y la sanaci&oacute;n. Estas son tres acciones que realiza Jes&uacute;s a lo largo de su vida y los disc&iacute;pulos son testigos de ello desde el primer momento (4:23), es decir, ellos son formados con el ejemplo de Jes&uacute;s. Al final del evangelio de Mateo (28:19-20) quedan habilitados para continuar la misi&oacute;n, solos por el mundo. Seguir&aacute;n con su misma vocaci&oacute;n de antes (la de pescadores), pero su objetivo ser&aacute; otro (ya no ser&aacute;n peces, sino hombres y mujeres), y su red ser&aacute; el anuncio del Reino.<\/p>\n<p>En el texto cuatro hombres son llamados a ser disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s, pero es sabido que Jes&uacute;s tambi&eacute;n fue seguido por mujeres que tuvieron que romper muchas barreras sociales y culturales para seguirlo, y si bien no fueron llamadas por su nombre (por lo menos el llamamiento de mujeres no se refleja en los textos b&iacute;blicos), fueron parte activa no solo del movimiento de Jes&uacute;s, sino tambi&eacute;n en la formaci&oacute;n de las primeras comunidades cristianas.<\/p>\n<p><strong>La metamorfosis es dif&iacute;cil pero necesaria<\/strong><\/p>\n<p>Este texto es propicio para analizar la pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s. Su vocaci&oacute;n prof&eacute;tica no ser&aacute; larga (tal como le pasa a cualquier profeta), as&iacute; que desde un primer momento prepara a sus disc&iacute;pulos. Toma como punto de la partida la injusticia encarnada en la realidad en que le toc&oacute; vivir y realiza el anuncio del Reino de Dios como la esperanza para su pueblo sufriente, con el prop&oacute;sito de despertar la conciencia de sus oyentes y convocarlos a ser parte de la alternativa que les propone. Pretende que sus oyentes se hagan protagonistas de su propia historia de salvaci&oacute;n. Ellos y ellas ser&aacute;n quienes har&aacute;n posible la transici&oacute;n de una realidad injusta a otra mejor.<\/p>\n<p>Las Galileas de hoy son todos los pueblos, pa&iacute;ses y grupos olvidados, explotados, estigmatizados, espiados, invadidos y saqueados que hay por todo el mundo. Este es el<em> locus<\/em> desde el cual debemos procurar cambios fraternos y sororos.<sup>1<\/sup> Es ah&iacute;, en esas oscuridades, donde debemos hacer brillar la luz de la esperanza. El desaf&iacute;o es re-apropiarnos de la praxis de Jes&uacute;s y lograr despertar a los galileos y galileas. Los esfuerzos aislados no logran las transformaciones que esperamos. Por eso es necesario que este ideal crezca y contagie la utop&iacute;a para generar otro mundo m&aacute;s igualitario y equitativo. Ser seguidor o seguidora de Jes&uacute;s es un compromiso hol&iacute;stico para transformar nuestra sociedad, para hacer que brille la &ldquo;gran luz.&rdquo;<\/p>\n<p>Hoy son muchas las personas marginadas que reclaman para s&iacute; lo que hist&oacute;ricamente se les ha negado, una vida digna. Esos galileos y galileas de hoy son: mujeres, ind&iacute;genas, ni&ntilde;os, personas que viven con VIH\/Sida, personas con diferente orientaci&oacute;n sexual, campesinos\/as,la creaci&oacute;n etc., que reclaman respuestas y acciones urgentes. &iquest;C&oacute;mo construir un mundo donde ellos y ellas quepan? &iquest;Hasta qu&eacute; punto trabajamos para visibilizarlos\/as y despertar conciencias cr&iacute;ticas? Ah&iacute; est&aacute; el desaf&iacute;o urgente de ser luz que se pone en lo alto y se esparce por todos los pueblos. Al respecto, ya el Padre San Antonio Mar&iacute;a Claret (1807-1870) afirmaba en su autobiograf&iacute;a (en el apartado 494) la urgencia de ser: &ldquo;un hombre [o una mujer] que arde en caridad y que abrasa por donde pasa. Que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todos los hombres [y mujeres] en el fuego del divino amor.&rdquo;<\/p>\n<p>Quiz&aacute; este desaf&iacute;o comprometa nuestras seguridades y comodidades, e implique desprendernos de modelos cristianos fosilizados, y renovarnos en un compromiso esencialmente humano y liberador. Debemos estar dispuestos\/as a dejar &ldquo;las redes&rdquo; que nos atan al &ldquo;hombre viejo&rdquo; para abrir paso a una nueva humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1<\/sup>La sororidad (del lat&iacute;n <em>soror<\/em>, que significa hermana) es una dimensi&oacute;n &eacute;tica, pol&iacute;tica y pr&aacute;ctica del feminismo contempor&aacute;neo. Este t&eacute;rmino enuncia los principios &eacute;ticos pol&iacute;ticos de equivalencia y relaci&oacute;n paritaria entre mujeres. Se trata de una alianza entre mujeres, que propicia la confianza, el reconocimiento rec&iacute;proco de la autoridad y el apoyo mutuo. La fraternidad (hermandad entre varones) se complementa con la sororidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra vida es una constante transici&oacute;n de situaciones y de ciclos que se cierran y se abren. 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