{"id":28125,"date":"2016-10-04T20:04:47","date_gmt":"2016-10-05T01:04:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-51-12-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca\/"},"modified":"2016-10-04T20:04:47","modified_gmt":"2016-10-05T01:04:47","slug":"san-mateo-51-12-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-51-12-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca\/","title":{"rendered":"San Mateo 5:1-12 Comentario por Elizabeth Gareca Gareca"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Los <em>macarismos<\/em> o bienaventuranzas tienen su origen en textos del Antiguo Testamento (Sal 1:1-3, 32:1-2 y 41:1; Pr 3:13 y 8:34) y denotan un estado de aceptaci&oacute;n ante los ojos de Dios.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s usa este recurso para ense&ntilde;ar qui&eacute;nes son los <em>makarioi<\/em> o las categor&iacute;as de personas que son felicitadas y cu&aacute;les son los motivos.<\/p>\n<p>El verbo <em>lego<\/em> (5:2), usado por Mateo en la forma de gerundio para introducir el discurso de Jes&uacute;s y que la versi&oacute;n Reina Valera 1995 traduce como &ldquo;diciendo,&rdquo; tambi&eacute;n puede traducirse como significar o ense&ntilde;ar, y hay que diferenciarlo de <em>laleo<\/em> (v&eacute;ase por ejemplo Mt 9:33), que s&oacute;lo significa hablar y pronunciar palabras. <em>Lego <\/em>es todo lo que la ley dice e implica un discurso sistem&aacute;tico y program&aacute;tico. Entonces, las bienaventuranzas constituyen un discurso prof&eacute;tico que sistematiza el kerigma del Reino de Dios en un sentido integral y pleno.<\/p>\n<p>Los <em>macarismos<\/em> constituyen apenas el prefacio del gran &ldquo;serm&oacute;n del monte&rdquo; que abarca los cap&iacute;tulos 5 al 7 del evangelio seg&uacute;n San Mateo, con una serie de ense&ntilde;anzas que tienen que ver con el anuncio del Reino y con buscar y vivir la justicia de Dios. Los <em>macarismos<\/em> tienen un paralelo en Lc 6,20-23. Por mucho tiempo se ha cre&iacute;do que Lucas escribi&oacute; las bienaventuranzas primero, d&aacute;ndoles un sentido m&aacute;s social, y que luego Mateo &ldquo;suaviz&oacute;&rdquo; el sentido de las mismas. Pero los escritos del Mar Muerto desvelan que &ldquo;pobres en esp&iacute;ritu&rdquo; (Mt 5:3) ser&iacute;a la versi&oacute;n original y m&aacute;s antigua y que, por lo tanto, es m&aacute;s probable que sea Lucas quien haya editado las bienaventuranzas de Mateo al escribir su propio evangelio.<\/p>\n<p>La estructura denota dos inclusiones (vv. 3 y 10) que mencionan al Reino de los Cielos como la recompensa a ciertas condiciones de vida y que hacen de marco a los siete <em>macarismos<\/em> centrales del texto. La &uacute;ltima bienaventuranza (vv. 11-12) est&aacute; en segunda persona del plural (a diferencia de las ocho primeras que est&aacute;n en tercera persona), lo que la hace concreta y m&aacute;s desarrollada para sus oyentes. Es la consecuencia de vivir todas las bienaventuranzas anteriores.<\/p>\n<p>En su discurso, Jes&uacute;s enaltece las siguientes categor&iacute;as de personas que iremos describiendo y contextualizando:<\/p>\n<p><strong><em>a) Los\/las pobres en esp&iacute;ritu (v. 3):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pobre (<em>ptoch&oacute;s<\/em>) es quien se reconoce irrisorio\/a ante los ojos de Dios, quien est&aacute; disponible para su proyecto. Se los podr&iacute;a comparar con los <em>anawim <\/em>(hebreo) de los que habla el Antiguo Testamento, o sea, los vejados y oprimidos de la sociedad. Hasta ah&iacute; estamos bien, pero cuando en Mateo se dice &ldquo;pobres en esp&iacute;ritu&rdquo; quedamos desubicados\/as en cuanto al alcance y el sentido original. Se tratar&iacute;a de una pobreza no solo material, sino tambi&eacute;n de actitud.<\/p>\n<p>En el mundo de consumo exagerado en que vivimos, esta primera bienaventuranza es una invitaci&oacute;n a desprendernos del af&aacute;n diario de consumir sin medida, a ir en contracorriente ante el constante bombardeo de productos y servicios que se nos presentan como necesarios para obtener la felicidad, pero que en realidad son superfluos. Nos mueve tambi&eacute;n a una actitud de solidaridad con nuestro planeta y con nuestra madre tierra que necesita personas que rompan con el sistema capitalista que todo lo mercantiliza, hasta a las personas.<\/p>\n<p><strong><em>b) Los\/as mansos\/as (v. 5):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los\/as mansos\/as <em>(praotes<\/em>) son personas fuertes y con autodominio, que caminan con la sabidur&iacute;a de Dios. Con esta cualidad &eacute;tica se puede heredar la tierra, y ser poseedor de la promesa de tierra implica tener la conciencia de Dios, pues s&oacute;lo as&iacute; se puede construir un mundo nuevo que habite en una &ldquo;tierra nueva.&rdquo;<\/p>\n<p>Ante el modo de vida global consumista de hoy, &iquest;qu&eacute; tierra heredar&aacute;n los y las mansas del ma&ntilde;ana? Estamos camino a una cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica planetaria y a&uacute;n no aportamos mucho desde una autoconciencia cristiana.<\/p>\n<p><strong><em>c) Los\/as misericordiosos (v. 7):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los\/as misericordiosos\/as (<em>eleemones<\/em>) tambi&eacute;n podr&iacute;an ser llamados compasivos\/as. Son los y las que aman desde sus entra&ntilde;as (coraz&oacute;n). Esta bienaventuranza se relaciona con la exigencia de Oseas 6:6: &ldquo;misericordia quiero y no sacrificios&rdquo;. Nos propone una forma de vivir nuestra relaci&oacute;n con Dios que no est&eacute; basada en apariencias sino en gestos concretos de amor hacia la otra persona, incluso los\/as enemigos (Mt 5:44) y que en nuestra sociedad se pueden traducir como el o la diferente. Nuestra tendencia actual es el rechazo a quienes no son como yo (en raza, cultura, idioma, religi&oacute;n, g&eacute;nero, status social, etc.), y es hora de construir un mundo diferente al actual, donde quepamos todos\/as y cada uno\/a sea reconocido con la misma dignidad. S&oacute;lo ese d&iacute;a podremos decir que alcanzamos la misericordia de Dios.<\/p>\n<p><strong><em>d) Los\/as de limpio coraz&oacute;n (v. 8):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los\/as de limpio coraz&oacute;n (<em>katharoi te kardia<\/em>) son aquellos\/as libres de contaminaci&oacute;n e impureza y que desde esa pureza se ponen al servicio de Dios. Esta bienaventuranza exige que examinemos nuestras vidas con la mayor honestidad para visibilizar nuestras contaminaciones con todo lo que no es agradable a Dios. &iquest;Somos as&iacute; de transparentes? Intuyo que existen pocos\/as <em>katharoi. <\/em>Diversos tipos de corrupci&oacute;n han penetrado en nuestras sociedades y efectivamente tendremos que examinarnos. &iquest;Cu&aacute;ntas veces nos hemos contaminado o hemos ca&iacute;do en el facilismo de esta lacra?<\/p>\n<p><strong><em>e) Los\/as que pacificadores\/as (v. 9):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los\/as pacificadores\/as (<em>eirenopoios<\/em>) son personas que procuran y trabajan por la paz, no la <em>pax romana<\/em>, sino esa paz de Dios vivida en la medida en que nos reconocemos como hermanos\/as y reconocemos los derechos y la dignidad de ese\/a otro\/a. En un tan mundo violento como en el que vivimos, &iquest;de qu&eacute; forma trabajamos por la paz? Francisco de As&iacute;s dec&iacute;a: &ldquo;Muchos no leer&aacute;n otro evangelio que tu vida.&rdquo; Demos testimonio de nuestra fe amando y defendiendo la vida, ante la amenaza permanente de todo tipo de violencia que sufrimos hoy.<\/p>\n<p><strong><em>f) Los\/as que implantan la justicia de Dios (vv. 6 y 10):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Ambas bienaventuranzas est&aacute;n relacionadas y hacen alusi&oacute;n a la justicia de Dios, a la lucha para que cada uno\/a tenga lo que le corresponde en igualdad y equidad. La consecuencia de esta lucha es la persecuci&oacute;n (v. 10) pero el Reino de los Cielos es la mayor recompensa que Jes&uacute;s anuncia. Muchas personas en la historia han entregado su vida a este ideal, son profetas (vv. 11-12) que han alzado su voz para reclamar por los\/as silenciados a causa de los sistemas de poder que imperan. Esta es una exigencia que implica involucrarnos en la problem&aacute;tica de los\/as m&aacute;s pobres, en busca de transformarlas. Recordemos una parte de las palabras del discurso de M. Luther King (1963) cuando luchaba incansablemente por los derechos y la dignidad del pueblo afroamericano en Estados Unidos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&iexcl;Hoy tengo un sue&ntilde;o!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Sue&ntilde;o que alg&uacute;n d&iacute;a los valles ser&aacute;n cumbres, y las colinas y monta&ntilde;as ser&aacute;n llanos, los sitios m&aacute;s escarpados ser&aacute;n nivelados y los torcidos ser&aacute;n enderezados, y la gloria de Dios ser&aacute; revelada, y se unir&aacute; todo el g&eacute;nero humano.<\/p>\n<p>As&iacute; como Martin Luther King Jr., tambi&eacute;n muchos\/as otros\/as han luchado a partir de diferentes espacios para implantar justicia de Dios en la horizontalidad del mundo.<\/p>\n<p><strong><em>g) Los\/as que lloran (v. 4):<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Esta categor&iacute;a se diferencia de todas las dem&aacute;s. Indica un acto de tristeza y llanto. &iquest;La tristeza se adopta libremente o es fruto de un dolor humano? Jes&uacute;s es consciente de cu&aacute;les son las v&iacute;ctimas del sistema y se solidariza con ellas. En su tiempo eran ni&ntilde;os\/as, mujeres, enfermos\/as, prostitutas, pecadores\/as, publicanos, etc. Hoy esa gama de v&iacute;ctimas es mucho m&aacute;s amplia; el dolor humano sigue presente y clama ser consolado, no en el m&aacute;s all&aacute;, sino aqu&iacute; y ahora. Las que lloran, seg&uacute;n los moldes culturales, son las mujeres; los hombres deben reprimir estos sentimientos si no quieren ser catalogados de &ldquo;poco hombres o mujercitas,&rdquo; con lo cual no s&oacute;lo se les hace un mal a los hombres, sino que tambi&eacute;n se sigue degradando a la mujer a un plano inferior y de eterno sufrimiento. Jes&uacute;s est&aacute; felicitando a aquellos hombres y mujeres capaces de afligirse y de indignarse, pero tambi&eacute;n de luchar por acabar con todas las situaciones que generan dolor.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s vive &ndash;y nos invita a vivir&ndash; las bienaventuranzas y procura transformar un sistema organizado sobre la base de la injusticia. Demuestra que su discurso program&aacute;tico es aplicable a la vida, a partir de la &eacute;tica del Reino, y con esto, nos aproxima a un Dios misericordioso que prefiere a los\/as m&aacute;s peque&ntilde;os y sufrientes, lo que constituye un anuncio de lo m&aacute;s escandaloso para algunos\/as!!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los macarismos o bienaventuranzas tienen su origen en textos del Antiguo Testamento (Sal 1:1-3, 32:1-2 y 41:1; Pr 3:13 y 8:34) y denotan un estado de aceptaci&oacute;n ante los ojos de Dios. Jes&uacute;s usa este recurso para ense&ntilde;ar qui&eacute;nes son los makarioi o las categor&iacute;as de personas que son felicitadas y cu&aacute;les son los motivos. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-51-12-comentario-por-elizabeth-gareca-gareca\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Mateo 5:1-12 Comentario por Elizabeth Gareca Gareca&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}