{"id":28148,"date":"2016-10-04T20:05:42","date_gmt":"2016-10-05T01:05:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-61-6-16-21-comentario-por-pablo-a-jimenez\/"},"modified":"2016-10-04T20:05:42","modified_gmt":"2016-10-05T01:05:42","slug":"san-mateo-61-6-16-21-comentario-por-pablo-a-jimenez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-61-6-16-21-comentario-por-pablo-a-jimenez\/","title":{"rendered":"San Mateo 6:1-6, 16-21 Comentario por Pablo A. Jim\u00e9nez"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El Evangelio para el Mi&eacute;rcoles de Ceniza presenta un tremendo desaf&iacute;o para quienes deseen predicar sobre este complejo pasaje.<\/p>\n<p>La lectura, que es la misma para los tres a&ntilde;os del leccionario, evidentemente omite los vv. 7 al 15, donde se encuentra el Padre Nuestro, la oraci&oacute;n modelo que Jes&uacute;s les ense&ntilde;&oacute; a los suyos. Esto deja un enorme hueco en el desarrollo del argumento, ya que los vv. 5 y 6 son la introducci&oacute;n a dicha oraci&oacute;n.<\/p>\n<p>La lectura asignada incluye cuatro peque&ntilde;as porciones cuyos temas se relacionan mayormente con la pr&aacute;ctica de tres disciplinas espirituales: la limosna, la oraci&oacute;n y el ayuno. El evangelista organiza estos dichos de Jes&uacute;s de la siguiente manera:<\/p>\n<ul>\n<li>El v. 1 sirve como introducci&oacute;n a toda la unidad.<\/li>\n<li>Los vv. 2 al 4 tratan sobre la limosna, es decir, los donativos a personas pobres y necesitadas.<\/li>\n<li>Los vv. 5 y 6 tratan sobre el tema de la oraci&oacute;n e introducen el Padre Nuestro.<\/li>\n<li>Los vv. 16 al 18 tratan sobre el ayuno como pr&aacute;ctica religiosa.<\/li>\n<li>Y los vv. 19 al 21 llaman a la audiencia a hacer &ldquo;tesoros en el cielo,&rdquo; una decisi&oacute;n que requiere el abandono de toda b&uacute;squeda de fama y fortuna.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La introducci&oacute;n indica que el tema de la unidad es las &ldquo;obras de justicia&rdquo; que los creyentes (principalmente del juda&iacute;smo) deb&iacute;an hacer para ganar m&eacute;ritos ante Dios. En lengua hebrea, estos mandamientos se conocen, en singular, como <em>mitzvah<\/em> y en plural, como <em>mitzvot<\/em>. De acuerdo con el juda&iacute;smo rab&iacute;nico suman 613 preceptos que toda persona jud&iacute;a debe observar. En esta ocasi&oacute;n, el texto se enfoca en tres mandamientos: la limosna, la oraci&oacute;n y el ayuno.<\/p>\n<p>El texto comienza ofreciendo una directriz general com&uacute;n: estas pr&aacute;cticas espirituales deben estar dirigidas a Dios, no a los dem&aacute;s. No se deben hacer estos <em>mitzvot<\/em> para buscar el reconocimiento de los dem&aacute;s, sino para agradar a Dios. Por lo tanto, nuestra piedad no debe mostrarse en p&uacute;blico y ante la congregaci&oacute;n, sino que debe realizarse en privado ante Dios. Debemos entender que esta cr&iacute;tica al despliegue p&uacute;blico de la piedad es pol&eacute;mica y que est&aacute; dirigida principalmente al liderazgo del juda&iacute;smo normativo y del sistema rab&iacute;nico.<\/p>\n<p>Una vez enunciada la directriz general, el texto pasa a considerar la primera disciplina espiritual: la limosna. En griego, la palabra que la versi&oacute;n Reina Valera 1995 traduce al espa&ntilde;ol como &ldquo;limosna&rdquo; es <em>eleemosynen<\/em>, que literalmente significa compasi&oacute;n, misericordia (v. 2). La cr&iacute;tica es severa: &ldquo;Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip&oacute;critas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres&rdquo; (v. 2). Jes&uacute;s afirma que quienes ofrecen estos espect&aacute;culos religiosos &ldquo;ya tienen su recompensa,&rdquo; que es el rechazo de parte de Dios.<\/p>\n<p>El creyente fiel debe dar limosna y practicar obras de misericordia, pero debe hacerlo en secreto, de manera que &ldquo;no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha&rdquo; (v. 3). Jes&uacute;s promete que Dios recompensar&aacute; en p&uacute;blico a quienes mantengan en privado sus actos de misericordia.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s se acerca a la oraci&oacute;n, la segunda disciplina espiritual, de la misma manera. La oraci&oacute;n no debe ser un espect&aacute;culo p&uacute;blico, sino una pr&aacute;ctica secreta (vv. 5-6). Quienes oran para ser reconocidos por su piedad, tambi&eacute;n se han ganado el rechazo divino como &ldquo;recompensa&rdquo; (v. 5).<\/p>\n<p>Es en este momento que se omiten los vv. 7 al 15, que contienen el texto central de todo el pasaje. En mi opini&oacute;n, quien quiera centrar su serm&oacute;n sobre este pasaje en el tema de oraci&oacute;n debe referirse tambi&eacute;n a la oraci&oacute;n modelo de Jes&uacute;s, el Padre Nuestro.<\/p>\n<p>La tercera disciplina espiritual que encontramos en el texto que nos propone el leccionario es el ayuno. Una vez m&aacute;s, la cr&iacute;tica al despliegue p&uacute;blico de la piedad es mordaz: &ldquo;Cuando ayun&eacute;is, no pong&aacute;is cara triste, como los hip&oacute;critas que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan&rdquo; (v. 16). Aqu&iacute; volvemos a encontrar el estribillo que une a estas cr&iacute;ticas de Jes&uacute;s: quienes hacen un espect&aacute;culo p&uacute;blico de sus ayunos &ldquo;ya tienen su recompensa&rdquo; y tambi&eacute;n ser&aacute;n repudiados por Dios (v. 16).<\/p>\n<p>El creyente o la creyente que practique el ayuno como disciplina espiritual deber&aacute; mostrar su mejor rostro (&ldquo;unge tu cabeza y lava tu rostro&rdquo;), tratando de no mostrar se&ntilde;ales de que no ha comido durante el tiempo dedicado a ayunar (vv. 17-18). Y, como es previsible, Jes&uacute;s promete recompensas p&uacute;blicas de parte de Dios a quienes practiquen su piedad en secreto, dirigiendo su <em>mitzvah<\/em> a Dios: &ldquo;Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensar&aacute; en p&uacute;blico&rdquo; (v. 18).<\/p>\n<p>El pasaje termina haciendo alusi&oacute;n o referencia de nuevo a las ideas presentadas en el v. 1. Recordemos que, seg&uacute;n el pensamiento rab&iacute;nico, los <em>mitzvot<\/em> acumulaban m&eacute;ritos para el creyente o la creyente ante los ojos de Dios. Jes&uacute;s retoma este tema en los vv. 19 al 21, cuando exhorta a los creyentes a acumular &ldquo;tesoros en el cielo&rdquo; (v. 20) y no en la tierra. En este punto, Jes&uacute;s agrega la cr&iacute;tica a la acumulaci&oacute;n de &ldquo;tesoros en la tierra&rdquo; (v. 19) a su reiterada cr&iacute;tica a la pr&aacute;ctica en p&uacute;blico de las disciplinas espirituales.<\/p>\n<p>En cierto sentido, Jes&uacute;s critica la teolog&iacute;a que ve la acumulaci&oacute;n de riqueza como una bendici&oacute;n divina, lo que implica que las personas pobres ser&iacute;an menos piadosas que las adineradas. Jes&uacute;s nos ense&ntilde;a que las riquezas materiales se deterioran y mueren, porque la polilla y el moho las pueden destruir y los ladrones pueden entrar a robarlas, mientras que los tesoros que el creyente acumula ante los ojos de Dios, por medio de la pr&aacute;ctica justa de las disciplinas espirituales, perduran para siempre (vv. 19-20).<\/p>\n<p>El texto termina con palabras muy sentidas, que merecen un serm&oacute;n por s&iacute; solas: &ldquo;Porque donde est&eacute; vuestro tesoro, all&iacute; estar&aacute; tambi&eacute;n vuestro coraz&oacute;n&rdquo; (v. 21). Aqu&iacute; Jes&uacute;s, de manera tan sencilla como magistral, resume sus ense&ntilde;anzas de manera contundente. &iquest;Por qu&eacute; debemos mantener nuestra piedad en privado? Porque la piedad debe ser expresi&oacute;n de un coraz&oacute;n que ha encontrado su tesoro en Dios, el &ldquo;Padre Nuestro&rdquo; que est&aacute; en los cielos. Si nuestra piedad est&aacute; dirigida a Dios, no es necesario desplegarla en p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Como puede verse, recomiendo que todo serm&oacute;n sobre este pasaje tome en cuenta el Padre Nuestro como centro de la reflexi&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Evangelio para el Mi&eacute;rcoles de Ceniza presenta un tremendo desaf&iacute;o para quienes deseen predicar sobre este complejo pasaje. La lectura, que es la misma para los tres a&ntilde;os del leccionario, evidentemente omite los vv. 7 al 15, donde se encuentra el Padre Nuestro, la oraci&oacute;n modelo que Jes&uacute;s les ense&ntilde;&oacute; a los suyos. Esto &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-61-6-16-21-comentario-por-pablo-a-jimenez\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Mateo 6:1-6, 16-21 Comentario por Pablo A. Jim\u00e9nez&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28148","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}