{"id":28165,"date":"2016-10-04T20:06:22","date_gmt":"2016-10-05T01:06:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1040-42-comentario-por-dan-gonzalez-ortega\/"},"modified":"2016-10-04T20:06:22","modified_gmt":"2016-10-05T01:06:22","slug":"san-mateo-1040-42-comentario-por-dan-gonzalez-ortega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1040-42-comentario-por-dan-gonzalez-ortega\/","title":{"rendered":"San Mateo 10:40-42 Comentario por Dan Gonz\u00e1lez Ortega"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>La Paradoja de Ser &ldquo;Peque&ntilde;o&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Los sacerdotes del tiempo de Jes&uacute;s dec&iacute;an que si te portas &ldquo;bien,&rdquo; entonces Dios te bendecir&aacute; con &ldquo;bienes.&rdquo; El pueblo jud&iacute;o hab&iacute;a aceptado esto como algo natural, y lo transmit&iacute;a a trav&eacute;s de la herencia cultural. Jes&uacute;s constantemente estaba en contra de esta ense&ntilde;anza porque es injusta, ya que hay personas bienhechoras a quienes les va mal, pero en esta ocasi&oacute;n, &eacute;l parece estar de acuerdo con esta perspectiva que llamaremos: &ldquo;teolog&iacute;a de la retribuci&oacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p>En tiempos de Jes&uacute;s exist&iacute;a una forma de escritura denominada &ldquo;apocal&iacute;ptica&rdquo; que se parec&iacute;a a la forma de hablar de los profetas de Israel, pero que en el fondo era diferente. Los profetas cre&iacute;an que los poderosos ten&iacute;an la capacidad intr&iacute;nseca de cambiar su coraz&oacute;n para luego cambiar lo malo en el mundo. Por el contrario, la perspectiva &ldquo;apocal&iacute;ptica&rdquo; estaba convencida de que el ser humano, cuando se sent&iacute;a poderoso, se volv&iacute;a injusto y sin remedio, y que s&oacute;lo la &ldquo;mano de Dios&rdquo; pod&iacute;a cambiar la realidad, destruyendo todo lo malo y reconstruyendo nuevas din&aacute;micas entre las personas para as&iacute; re-crear el mundo.<\/p>\n<p>Mateo es un evangelio donde esta perspectiva apocal&iacute;ptica est&aacute; presente; en este evangelio los &ldquo;&uacute;ltimos tiempos&rdquo; est&aacute;n marcados en forma indeleble por la justicia descrita en el cap&iacute;tulo 25:31-46. Hagamos de cuenta que el texto es un tejido; en &eacute;l hay un hilo conductor que le da firmeza a todo el entramado del evangelio. Ese cord&oacute;n es el representado por la palabra: &ldquo;peque&ntilde;os.&rdquo; Entonces, la ense&ntilde;anza de Mateo es que se vive ya en los &uacute;ltimos tiempos donde la mano de Dios, que lo cambiar&aacute; todo, puede verse en acci&oacute;n cuando las personas participan del Reino de Dios, y esto queda claro seg&uacute;n la forma en que las personas se relacionen con &ldquo;los peque&ntilde;os.&rdquo;<\/p>\n<p>Para Mateo, los &ldquo;peque&ntilde;os&rdquo; son personas concretas; lo vemos en los vers&iacute;culos anteriores del mismo cap&iacute;tulo y en todo el evangelio. &ldquo;Los peque&ntilde;os&rdquo; son: ni&ntilde;as que mueren, mujeres despreciadas, siervos, esclavas, ciegos, enfermas, hambrientos, sedientas, personas en situaci&oacute;n de c&aacute;rcel, extranjeros, migrantes, etc&eacute;tera.<\/p>\n<p>En Mateo 10:40-42, quien se comporte como profeta ser&aacute; recompensado como profeta, o sea, quien busque justicia y misericordia, recibir&aacute; justicia y misericordia. Por ello, podemos deducir que quien se identifique sinceramente con un &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo; ser&aacute; identificado justamente como seguidor de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Mateo le anuncia a la iglesia que, gracias a la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, el mensaje cristiano es de fortaleza aun en medio de las acciones de los violentos que no quieren tratarlos\/as con justicia por ser &ldquo;peque&ntilde;os,&rdquo; por considerarlos\/as insignificantes.<\/p>\n<p>Una iglesia fiel es prof&eacute;tica, sus acciones son justas y, por lo tanto, su esperanza es posible. Los primeros cristianos y cristianas eran perseguidos y perseguidas por su fe y testimonio; su mensaje era sencillo pero contundente, pues segu&iacute;a la ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s en Mateo: hay que ocuparse de &ldquo;los peque&ntilde;os,&rdquo; aun en los detalles peque&ntilde;os como es dar &ldquo;un vaso de agua fr&iacute;a solamente.&rdquo; Estas &ldquo;peque&ntilde;as&rdquo; se&ntilde;ales hablan sin palabras de los que significa ser disc&iacute;pulo de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>En el fondo, este texto nos coloca frente a varias contradicciones, como si fueran un partido de f&uacute;tbol: recibir <em>versus<\/em> despreciar, profeta (que denuncia la maldad) <em>versus<\/em> silencio (c&oacute;mplice de maldad y violencia), compartir <em>versus<\/em> ego&iacute;smo, (ser) &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo; <em>versus<\/em> (sentirse) &ldquo;grande.&rdquo;<\/p>\n<p>Jes&uacute;s quiere fortalecer el &aacute;nimo de aquellos y aquellas que quieren hacer lo que &eacute;l hace: recorrer &ldquo;todas las ciudades y aldeas&rdquo; (Mt 9:35). Mateo evoca esta experiencia con Jes&uacute;s porque seguramente tiene necesidad de alentar tambi&eacute;n a la iglesia. D&eacute;cadas despu&eacute;s del ministerio de Jes&uacute;s, sus dichos y hechos deben resucitar en la esperanza de la iglesia perseguida. Esos peque&ntilde;os y peque&ntilde;as que se ven con la obligaci&oacute;n de proteger a sus semejantes, resisten contra fuerzas &ldquo;grandes:&rdquo; el Imperio Romano, la religi&oacute;n jud&iacute;a, el desplazamiento forzado de personas&hellip; La peque&ntilde;ez del Reino de Dios, que es chiquito como una semilla de mostaza (Mt 13:31ss.), es una oposici&oacute;n contundente a las intenciones megal&oacute;manas de las &ldquo;grandes&rdquo; fuerzas imperiales. Esos poderes que no quieren profetas que evidencien sus injusticias y que visibilicen su falta de generosidad, pues no saben compartir; esos grupos con intereses creados que no saben de hospitalidad sincera, sino que s&oacute;lo abren la mano para capturar la voluntad y comprar la &ldquo;solidaridad.&rdquo;<\/p>\n<p>Mateo le escribe a una iglesia que necesita la esperanza de saber que, aunque en el camino pueda encontrar la muerte, su destino final es la resurrecci&oacute;n. Mateo habla a personas que por la persecuci&oacute;n tienen que salir de su tierra, del seno de su hogar e ir en busca de mejores oportunidades en tierras extra&ntilde;as. Mateo escribe a personas que necesitan confiar en que la violencia no es la &uacute;ltima palabra ni la persecuci&oacute;n la meta.<\/p>\n<p>Hoy &ldquo;ser peque&ntilde;o&rdquo; sigue siendo una categor&iacute;a teol&oacute;gica para comprender nuestras din&aacute;micas humanas, pues tampoco han cambiado las intenciones de &ldquo;grandeza&rdquo; de unos cuantos que manejan el poder en este mundo. Por ello la iglesia de Jesucristo est&aacute; llamada, aun en la actualidad, a hacerse &ldquo;peque&ntilde;a&rdquo;. As&iacute; como Jes&uacute;s, siendo Dios, se hizo peque&ntilde;o al encarnarse, as&iacute; la iglesia &ldquo;es&rdquo; peque&ntilde;a &ndash;por sus propias cuitas. O debe &ldquo;hacerse&rdquo; peque&ntilde;a en solidaridad con los seres humanos m&aacute;s desfavorecidos en el mundo.<\/p>\n<p>Ahora, cada creyente que lee la Biblia lo hace desde las experiencias que lo apelan. Por eso yo conectar&eacute; dos horizontes a trav&eacute;s de las siguientes reflexiones: por un lado el texto de Mateo 10:40-42; por el otro, los y las migrantes que buscan oportunidades de buen vivir.<\/p>\n<p>Muchas personas migran diariamente. La primera vez que cruc&eacute; el R&iacute;o Bravo hacia los Estados Unidos, fue igual que como muchos de mis compatriotas lo hacen: de &ldquo;espaldas mojadas&rdquo;. Yo me acostumbr&eacute;, muy temprano en la vida, a que ese es el destino m&aacute;s probable de mis coterr&aacute;neos.<\/p>\n<p>En esta l&oacute;gica dir&eacute; entonces que lo importante no es la &ldquo;migraci&oacute;n,&rdquo; sino los y las migrantes, as&iacute; como en el texto de Mateo se habla de los peque&ntilde;os y no de la peque&ntilde;ez, o sea que toda la atenci&oacute;n est&aacute; puesta en: &iexcl;las personas!<\/p>\n<p>Ser migrante es vivir siempre, metaf&oacute;ricamente, &ldquo;los &uacute;ltimos tiempos.&rdquo; Cuando hay seres humanos que consideran el cambio de residencia como el &uacute;ltimo recurso para buscar el buen vivir, es cuando resulta importante el acompa&ntilde;amiento de las acciones de unos peque&ntilde;os y peque&ntilde;as, como nosotros y nosotras, que abrigan a otros peque&ntilde;os como los y las migrantes. Los peque&ntilde;os para Jes&uacute;s son una medida adecuada para saber a qui&eacute;n recompensar por su fidelidad, pues la forma de recibir o hacerse (en empat&iacute;a) como estos peque&ntilde;os, ser&aacute; la manera en que se recibir&iacute;a a Jes&uacute;s como hu&eacute;sped.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Paradoja de Ser &ldquo;Peque&ntilde;o&rdquo; Los sacerdotes del tiempo de Jes&uacute;s dec&iacute;an que si te portas &ldquo;bien,&rdquo; entonces Dios te bendecir&aacute; con &ldquo;bienes.&rdquo; El pueblo jud&iacute;o hab&iacute;a aceptado esto como algo natural, y lo transmit&iacute;a a trav&eacute;s de la herencia cultural. 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