{"id":28166,"date":"2016-10-04T20:06:24","date_gmt":"2016-10-05T01:06:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1040-42-comentario-por-alvin-padilla\/"},"modified":"2016-10-04T20:06:24","modified_gmt":"2016-10-05T01:06:24","slug":"san-mateo-1040-42-comentario-por-alvin-padilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1040-42-comentario-por-alvin-padilla\/","title":{"rendered":"San Mateo 10:40-42 Comentario por Alvin Padilla"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Actos insignificantes&#8230; recompensa insuperable.<\/p>\n<p>La lecci&#243;n de esta semana (S. Mateo 10.40-42) toma como punto de partida la autoridad suprema del Maestro (S. Mateo 28.18-20) que formul&#243; la base de la predicaci&#243;n de la semana anterior. Por tanto hay unidad de tema, aunque en el narrativo evangelistico trasladamos a los oyentes de la aparici&#243;n del Jes&#250;s Resucitado en el monte de Galilea a la escena de la primera comisi&#243;n de los disc&#237;pulos. No obstante esta alteraci&#243;n cronol&#243;gica, es de suma importancia que el predicador aproveche la oportunidad para cultivar la perspectiva que la misi&#243;n que realizamos hoy mismo es autorizada y sostenida por Aquel quien tiene suprema autoridad.<\/p>\n<p>Sobre todo el pasaje ante nosotros (S. Mateo 10.40-42) hace hincapi&#233; a la simetr&#237;a del maestro con el disc&#237;pulo. Por primera vez en el evangelio de Mateo Jes&#250;s se identifica a s&#237; mismo como enviado de Dios (en el evangelio seg&#250;n San Juan es com&#250;n encontrar referencias a Jes&#250;s como el envidado de Dios); m&#225;s adelante en 15.24 Jes&#250;s nuevamente se identificar&#225; a s&#237; mismo como el enviado. Esta per&#237;copa transfiere la misi&#243;n de Jes&#250;s como el Enviado de Dios a sus disc&#237;pulos, representantes de la Iglesia Universal.<\/p>\n<p><b>Notas exig&#233;ticas<\/b><br \/>\nAntes de profundizarnos en los particulares de la lecci&#243;n, debemos de examinar el contexto literario de nuestra per&#237;copa ya un &#171;texto sin contexto es un pretexto.&#187; Todo estudiante del primer evangelio reconoce que el evangelista organiza su material alrededor de cinco discursos (Mateo 5-7, El Serm&#243;n del Monte; 10.1-42, La Comisi&#243;n de los Doce; 13.1-52, Par&#225;bolas del Reino de Dios; 18.1-35, Vida y Disciplina en la comunidad de fe; y 24.1-25.46, La Consumaci&#243;n del Reino de Dios). Muchos ven en esta estructural pentagonal el intento de identificar la comunidad cristiana con la tradici&#243;n jud&#237;a y Jes&#250;s como otro Mois&#233;s. Rodeando esto cinco discursos Mateo organiza la mayor&#237;a de la actividad del Encarnado Hijo de Dios.<\/p>\n<p>El segundo discurso preserva para la posteridad la comisi&#243;n de los doce disc&#237;pulos (nombrados en 10.2-4) quienes representan la comunidad cristiana (la Iglesia Universal) a trav&#233;s de toda su historia. Primeramente es significante notar la observaci&#243;n que provoca la comisi&#243;n. En 9.35-38, encontramos al Se&#241;or Jes&#250;s recorriendo por los derredores de la Palestina antigua (el Israel b&#237;blico) ense&#241;ando, predicando y sanando toda enfermedad y dolencia. La necesidad que es presentada es inmensa y el Se&#241;or tiene compasi&#243;n de ellas pues son como pastor sin ovejas. En otras palabras no tienen quien les provee y protege. El Salmo 23 inmediatamente viene a la mente de todo aquel o aquella que medita en esta porci&#243;n b&#237;blica. El Se&#241;or desea que todos reciban ense&#241;anza, predicaci&#243;n, y fuesen sanados de sus enfermedades y dolencias, necesitan un pastor. Por tanto Jes&#250;s invoca a sus seguidores que supliquen al Padre para que &#201;l supla obreros-pastores para su reba&#241;o. El discurso del cap&#237;tulo 10 ofrece la respuesta a la necesidad: los disc&#237;pulos ser&#225;n enviados para que ense&#241;en, prediquen y sanen (10.1).<\/p>\n<p>La misi&#243;n es descrita en t&#233;rminos generales en 10.5-15 e inmediatamente es seguida por un cuadro que describe la misi&#243;n en pr&#225;ctica. Los disc&#237;pulos son como ovejas entre lobos, ser&#225;n azotados. Pero ser&#225;n fieles y dar&#225;n testimonio de Jes&#250;s pues no son ellos los que hablan, sino que el Esp&#237;ritu del Padre habla en ellos. Ser&#225;n aborrecidos y perseguidos, tal como su Maestro pues &#171;El disc&#237;pulo no es m&#225;s que su maestro, ni el siervo m&#225;s que su se&#241;or (10.24). Esta &#250;ltima declaraci&#243;n insin&#250;a la igualdad entre los disc&#237;pulos y el Se&#241;or Jes&#250;s, cual es un punto significante para la lecci&#243;n de este domingo. Esta asociaci&#243;n con el Maestro implica que si maltrataron al Maestro entonces el siervo no ha de esperar mejor tratamiento. Sin embargo esta equivalencia contiene una poderosa y maravillosa promesa que ha de mantener el disc&#237;pulo en su camino. Jes&#250;s promete que en el cielo (ante el Padre) &#201;l confesar&#225; el nombre de todo disc&#237;pulo que le confiesa en la tierra.<\/p>\n<p>Concluida esta descripci&#243;n del desaf&#237;o y la oposici&#243;n que est&#225;n por delante, Jes&#250;s pronuncia la bendici&#243;n ante nosotros. En un mundo hostil, pues se oponen a la misi&#243;n de Dios en Cristo Jes&#250;s, aquellos quienes reconocen la funci&#243;n del hombre y la mujer como profetas, esto es, como portavoces del mensaje de Dios a la humanidad (&#171;porque es un profeta&#187;) recibe a Jes&#250;s, y por extensi&#243;n, a Dios mismo. Aqu&#237; el t&#233;rmino profeta es utilizado, como en la mayor&#237;a de los casos en la biblia, como una persona que viene con un mensaje de parte de Dios a la humanidad, como un agente en el servicio de Dios. M&#225;s Jes&#250;s expande el &#225;mbito de referencia con el uso de la expresi&#243;n &#171;todo justo&#187; e incluye a todo hombre y mujer que confiesa a Jes&#250;s como su Se&#241;or y Salvador. Esta imagen eleva la funci&#243;n de todo disc&#237;pulo quien toma en serio esta comisi&#243;n y anuncia la buenas nuevas de salvaci&#243;n. El ap&#243;stol Pablo se apodera de esta imagen y la describe al mensajero como un embajador quien representa a Dios en el mundo y a trav&#233;s de quien Dios ruega a la humanidad que se reconcilien con &#201;l (2 Cor 5). La recompensa de aquel que reconoce al profeta-justo es id&#233;ntica la recompensa del mismo profeta-justo.<\/p>\n<p>La expansi&#243;n del &#225;mbito de referencia contin&#250;a con unas palabras que reducen las actividades a lo m&#237;nimo. &#171;Uno de estos peque&#241;os&#187; dirige la atenci&#243;n del lector no los grandes de la fe (los once enumerados arriba en 10.2-4, excluyendo a Judas Iscariote) sino al m&#225;s &#171;insignificante&#187; disc&#237;pulo ya que en la comunidad de fe no hay rangos as&#237; como el mundo reconoce. El mayor servir&#225; al menor, y el que quiera ser grande ser&#225; servidor de todos. La triste realidad es que aun en la comunidad cristiana hacemos distinciones basadas en la grandeza, o la peque&#241;ez, de la sierva o siervo de Dios. Reconocemos y hasta elogiamos aquellas personas que ilustremente cargan sus t&#237;tulos (Reverendos, Doctores, Obispos, etc.) para que todos observen sus logros (aunque es el Esp&#237;ritu de Dios quien habla por nosotros), mientras ignoramos aquellos siervos y siervas sin t&#237;tulos eclesi&#225;sticos. El reducimiento a lo m&#237;nimo ahora se&#241;ala la actividad m&#225;s insignificante, ofrecer-dar un vaso de agua fr&#237;a. No es un elaborado banquete, o un reconocimiento que involucra presentaci&#243;n p&#250;blica, sino una sencilla actividad que alivia la m&#225;s b&#225;sica de todas las necesidades de la vida&#8211;saciar la sed. De repente la tendencia a reducir a lo m&#237;nimo cambia hacia el polo opuesto. La recompensa jam&#225;s pierde su valor, dura una eternidad.<\/p>\n<p><b>Notas homil&#233;ticas<\/b><br \/>\nDurante las &#250;ltimas tres semanas las lecciones dominicales han enfatizado la misi&#243;n de la Iglesia. En Juan 17.1-11 Jes&#250;s ora por sus disc&#237;pulos pidi&#233;ndole al Padre que les capacite para la misi&#243;n uni&#233;ndoles as&#237; como Jes&#250;s y el Padre son uno. En Juan 20.19-23 los disc&#237;pulos reciben el poder del Esp&#237;ritu Santo para llevar a cabo la misi&#243;n que reciben de Jes&#250;s. La base fundamental y esencial para todo es la autoridad suprema que Jes&#250;s, como Hijo de Dios tiene (S. Mateo 28.18-20). Teniendo toda autoridad implica poderosamente que Jes&#250;s es m&#225;s que suficiente para cuidar y capacitar a sus mensajeros, por tanto los env&#237;a a ir por todo el mundo. Ahora el predicador tiene la oportunidad de elevar la funci&#243;n del siervo de Dios, enfatizando la necesidad de anunciar las buenas de salvaci&#243;n y la singularidad de aquellos que son espec&#237;ficamente llamados a ser obreros de Dios. A la mismo vez, el pasaje eleva la funci&#243;n de aquellos que apoyan a los mensajeros de Dios aun en la manera m&#225;s m&#237;nima. No hay duda alguna que la misi&#243;n encargada a algunos (pastores y otros l&#237;deres cristianos) ser&#237;a imposible realizar sin el apoyo y sost&#233;n de aquellos hombres y mujeres que fielmente oran por ellos, le ayudan con sus recursos econ&#243;micos y hasta le ofrecen una copa de agua fr&#237;a. Verdaderamente que la obra cristiana es una obra de equipo; nadie puede realizar su parte a menos que reconozca que necesita al resto del equipo.<\/p>\n<p>Como pastor-predicador, esta es una excelente oportunidad para que usted reconozca el valor de aquellos entre su grey que, en secreto oran por su ministerio, por la efectividad de su liderazgo, por su empat&#237;a como consejero, el poder de su predicaci&#243;n, y su fidelidad al Se&#241;or Jes&#250;s. Con l&#225;grimas de regocijo me acuerdo las muchas veces que uno de &#171;aquellos peque&#241;os&#187; de la congregaci&#243;n donde serv&#237;a me informaban que de madrugada oraban por mi ministerio entre ellos. En particular me acuerdo del domingo que llegu&#233; a la iglesia, cansado y sin energ&#237;as para ministrar al pueblo de Dios, y me salud&#243; una santa del Se&#241;or y me inform&#243; que a las 5 de la ma&#241;ana estaba ella de rodillas intercediendo por el mensaje y mensajero del d&#237;a. De inmediato eche a un lado el cansancio y la autocompasi&#243;n, y con la seguridad que Dios estaba conmigo, tom&#233; energ&#237;as para predicar. Desde entonces, jam&#225;s he permitido que el des&#225;nimo y el cansancio me quiten el gozo de servir a Dios. Entre su grey, hay muchos que interceden por usted porque usted es profeta de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Actos insignificantes&#8230; recompensa insuperable. La lecci&#243;n de esta semana (S. Mateo 10.40-42) toma como punto de partida la autoridad suprema del Maestro (S. Mateo 28.18-20) que formul&#243; la base de la predicaci&#243;n de la semana anterior. 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