{"id":28175,"date":"2016-10-04T20:06:47","date_gmt":"2016-10-05T01:06:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1116-19-25-30-comentario-por-dan-gonzalez-ortega\/"},"modified":"2016-10-04T20:06:47","modified_gmt":"2016-10-05T01:06:47","slug":"san-mateo-1116-19-25-30-comentario-por-dan-gonzalez-ortega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1116-19-25-30-comentario-por-dan-gonzalez-ortega\/","title":{"rendered":"San Mateo 11:16-19, 25-30 Comentario por Dan Gonz\u00e1lez Ortega"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>Jes&uacute;s: entre rumores y Palabra definitiva<\/strong><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><em>&ldquo;&iquest;Ayunar?:<\/em><br \/><em>&iquest;De qu&eacute; te sirve no comer carne,<\/em><br \/><em>si devoras a tu hermano con la lengua?&rdquo;<\/em><\/h5>\n<p style=\"text-align: center;\">-San Juan Cris&oacute;stomo<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><em>&ldquo;Cae m&aacute;s pronto un hablador que un cojo&rdquo;<\/em><\/h5>\n<p style=\"text-align: center;\">-Refr&aacute;n mexicano<\/p>\n<p><strong>&iquest;A qu&eacute; comparar&eacute; esta generaci&oacute;n?<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s se cuestiona sobre la opini&oacute;n que le merece la gente que continuamente lo escucha. Ese auditorio parece acostumbrado a intrigar (chismear o &ldquo;chusmear&rdquo;).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s trata de responderse a s&iacute; mismo con una comparaci&oacute;n directa: quien lo escucha pero no lo quiere entender, se parece a ciertos ni&ntilde;os que salen a la plaza a jugar. En sus juegos imitan los chismorreos (&ldquo;chusmer&iacute;os&rdquo;) de la gente mayor, que suelen terminar en discusiones, y como no logran ponerse de acuerdo en el juego, se pelean. Jes&uacute;s nos dibuja la escena: Un grupo de menores propone jugar con rondas y canciones alegres que resultan aburridas al otro sector de infantes, por lo cual, esos otros juegan &ldquo;al muertito&rdquo; copiando lo que ve&iacute;an en los sepelios jud&iacute;os; imitan a las se&ntilde;oras que el pueblo acostumbraba emplear para llorar &ldquo;adecuadamente&rdquo; a un muerto; claro que esas mujeres eran exageradas en sus lamentos y resultaban presa f&aacute;cil de las burlas de estos peque&ntilde;os.<\/p>\n<p>La gente que escuchaba a Jes&uacute;s era, en esta met&aacute;fora, como esos ni&ntilde;os: todo les ven&iacute;a mal.<\/p>\n<p><strong>La gente hace correr rumores y: &ldquo;ni picha ni cacha ni deja batear&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Hay un refr&aacute;n surgido del ambiente del b&eacute;isbol y que se aplica a gente necia, que por su mala actitud, todo les va mal y est&aacute;n siempre en contra de todo. El refr&aacute;n reza as&iacute;: &ldquo;esta persona ni picha ni cacha ni deja batear.&rdquo; As&iacute; son los acusadores de Jes&uacute;s. Todo lo critican; hacen correr rumores, pero no se comprometen positivamente con nada.<\/p>\n<p>Los detractores de Jes&uacute;s representan a la gente que est&aacute; acostumbrada a las ense&ntilde;anzas legalistas de los maestros de la ley jud&iacute;a. Por eso nada les gusta. Si Juan era abstemio, resultaba santurr&oacute;n y mojigato. Si Jes&uacute;s era relajado y amigable, hab&iacute;a que acusarlo de desenfrenado y libertino.<\/p>\n<p>Esta gente encontraba siempre la manera de hablar mal de cualquiera que intentaba cuestionar los par&aacute;metros instalados de las tradiciones jud&iacute;as. El pueblo se&ntilde;alaba con el dedo acusador a quien no cumpl&iacute;a con la letra de la Tor&aacute; (ley), porque olvidaban el esp&iacute;ritu justo y misericordioso con que esas instrucciones hab&iacute;an sido dadas para administrar mejor las relaciones entre las personas. Jes&uacute;s y Juan representan, en el fondo, la misma cr&iacute;tica al sistema legalista jud&iacute;o. Buscan que la gente vuelva a un esp&iacute;ritu m&aacute;s humano de la ley jud&iacute;a, aunque para ello se tuviera que desafiar la letra &ldquo;exacta&rdquo; de la Tor&aacute;. Juan lo hace a trav&eacute;s de su alejamiento al desierto con austeridad de vida; mientras que Jes&uacute;s vive como una persona com&uacute;n y corriente, y se convierte en maestro que ense&ntilde;a con palabras y hechos, tomando ejemplos y circunstancias de la vida diaria para demostrar que Dios se hace manifiesto precisamente en lo com&uacute;n.<\/p>\n<p>Pero, la gente hace correr rumores. Est&aacute; acostumbrada a hacerlo. Buscan &ldquo;la paja en el ojo ajeno&rdquo; y ponen a andar el &ldquo;tel&eacute;fono descompuesto,&rdquo; que distorsiona la informaci&oacute;n y exagera los acontecimientos, poniendo al sujeto de sus rumores &ldquo;de boca en boca.&rdquo; Tanto Jes&uacute;s, como antes Juan, estaban en boca de todos y ambos eran se&ntilde;alados con el dedo por salir de los par&aacute;metros de ense&ntilde;anza legalista de los &ldquo;maestros&rdquo; oficiales de la ley. Y se los se&ntilde;alaba no s&oacute;lo como cr&iacute;ticos de un sistema religioso caduco, sino que adem&aacute;s, se exageraba lo que de Jes&uacute;s se especulaba: si com&iacute;a con alg&uacute;n publicano, entonces Jes&uacute;s resultaba un despreciable traidor del juda&iacute;smo porque lo supon&iacute;an compa&ntilde;ero de cobradores de impuestos para Roma y, seguramente, deb&iacute;a ser un glot&oacute;n (comedor). Si Jes&uacute;s tomaba un vino con amigos para tener un momento de alegr&iacute;a, sus detractores aseguraban haberlo visto pasar d&iacute;as enteros bebiendo, y era un &ldquo;bebedor&rdquo; (borracho).<\/p>\n<p>La gente, cuando echa a correr rumores violentamente y con toda intenci&oacute;n, lo hace para da&ntilde;ar. Acusar a alguien de ser un &ldquo;comedor y bebedor&rdquo; (glot&oacute;n y borracho) significaba, para la cultura legalista jud&iacute;a, tener elementos suficientes para levantar una denuncia judicial contra el acusado y, seg&uacute;n la letra de la Tor&aacute;, el castigo deb&iacute;a ser: &iexcl;pena de muerte!<\/p>\n<p><strong>Y, &iquest;qu&eacute; dice Dios?<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s no se deja amedrentar por lo que otros dicen de &eacute;l. Tiene muy claro qui&eacute;n es; sus acciones hablan por s&iacute; mismas. En el &uacute;ltimo de los casos, lo que m&aacute;s le importa a Jes&uacute;s es la opini&oacute;n de su Padre, el que lo envi&oacute;&hellip; &iexcl;Dios!<\/p>\n<p>Jes&uacute;s sabe que el Padre aprueba su comportamiento y asevera que ambos son uno s&oacute;lo. Con ello, el Maestro invita a quien lo ve y lo escucha a venir a conocerlo, a no dejarse guiar por chismes o habladur&iacute;as. Este &ldquo;Hijo de hombre&rdquo; oriundo de Nazareth sabe que &eacute;l mismo puede ser una oportunidad incluso para quien no puede hablar&hellip; por no tener el derecho a hacerlo o por no tener las facultades que se lo permitan.<\/p>\n<p>El mensaje que Jes&uacute;s quiere enviar es: Mi padre me conoce; vengan conmigo para que encuentren apoyo pues&hellip; &ldquo;Mi yugo es f&aacute;cil.&rdquo;<\/p>\n<p>Esa es la forma correcta de conocer a Jes&uacute;s: por sus acciones. &ldquo;Hay que ver para creer&rdquo; y aunque &ldquo;las apariencias enga&ntilde;an,&rdquo; la verdad sale a flote y las mentiras se descubren. Jes&uacute;s no vino para poner una loza pesada sobra los hombros de la, ya de por s&iacute;, atribulada vida de las personas&hellip; por el contrario, Jes&uacute;s dice que su carga es ligera.<\/p>\n<p>Hablar por hablar siempre resulta f&aacute;cil; el gran desaf&iacute;o de la humanidad hoy d&iacute;a es saber qu&eacute; decir. Con la palabra se puede destruir o construir la imagen de las personas, as&iacute; que la palabra es poderosa. Dios sabe bien esto desde el principio; por eso cre&oacute; todo con &ldquo;su Palabra&rdquo; y lo hizo &ldquo;bueno en gran manera&rdquo; (Gn 1:31). Cuando los seres humanos decidimos distanciarnos de Dios a trav&eacute;s de nuestras mentiras y el mal uso de nuestra palabra, Dios nos dio de nuevo &ldquo;su Palabra&rdquo; definitiva: &iexcl;Jes&uacute;s!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes&uacute;s: entre rumores y Palabra definitiva &ldquo;&iquest;Ayunar?:&iquest;De qu&eacute; te sirve no comer carne,si devoras a tu hermano con la lengua?&rdquo; -San Juan Cris&oacute;stomo &ldquo;Cae m&aacute;s pronto un hablador que un cojo&rdquo; -Refr&aacute;n mexicano &iquest;A qu&eacute; comparar&eacute; esta generaci&oacute;n? Jes&uacute;s se cuestiona sobre la opini&oacute;n que le merece la gente que continuamente lo escucha. Ese auditorio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1116-19-25-30-comentario-por-dan-gonzalez-ortega\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Mateo 11:16-19, 25-30 Comentario por Dan Gonz\u00e1lez Ortega&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28175","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28175","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28175"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28175\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28175"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28175"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28175"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}