{"id":28190,"date":"2016-10-04T20:07:28","date_gmt":"2016-10-05T01:07:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/"},"modified":"2016-10-04T20:07:28","modified_gmt":"2016-10-05T01:07:28","slug":"san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/","title":{"rendered":"San Mateo 13:31-33, 44-52 Comentario por Mercedes Garc\u00eda Bachmann"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La primera reacci&oacute;n a la per&iacute;copa propuesta es que hay demasiado contenido para poder abarcarlo todo.<\/p>\n<p>Sugiero elegir, teniendo en cuenta la comunidad y la continuidad de un domingo a otro, en lugar de sobrevolar todos los temas sin profundizarlos. Para ello ofrezco algunas ideas sobre cada par&aacute;bola y una reflexi&oacute;n m&aacute;s general, que pueden adaptarse.<\/p>\n<p>El cap&iacute;tulo 12 de San Mateo nos habla de c&oacute;mo una curaci&oacute;n en s&aacute;bado se convierte en fuente de alegr&iacute;a y posiblemente de seguimiento a Jes&uacute;s de algunas\/os, pero en algunos fariseos desata la confabulaci&oacute;n para matarlo. Ulrich Luz nota que hasta aqu&iacute; Jes&uacute;s hab&iacute;a proclamado el Reino, pero no hab&iacute;a hablado sobre &eacute;ste en<em> par&aacute;bolas.<\/em><sup>1<\/sup> Llega el desaf&iacute;o de comprender, pero &iquest;qu&eacute; es lo que hay que comprender? El discurso del cap&iacute;tulo 13 est&aacute; dividido en dos secciones: la primera dirigida a la multitud (vv. 1-34) y la segunda al grupo de disc&iacute;pulas\/os (no a los ap&oacute;stoles; vv. 35-52). Por tanto, es distinto lo que hay que comprender; y aqu&iacute; quiz&aacute;s cada predicador\/a deber&aacute; preguntarse si este domingo anunciar&aacute; a la multitud que no comprende o al &ldquo;escriba docto en el reino de los cielos&rdquo; (v. 52).<\/p>\n<p>Mt 13:31-32 compara el Reino de los Cielos con la semilla m&aacute;s peque&ntilde;a (mostaza negra). Las palabras de Jes&uacute;s incluyen la par&aacute;bola y una explicaci&oacute;n que muestra c&oacute;mo el crecimiento es enorme, de una semilla casi invisible a un &aacute;rbol capaz de soportar el peso de aves sobre sus ramas. &iquest;Por qu&eacute; hac&iacute;a falta una explicaci&oacute;n? Quiz&aacute;s la comparaci&oacute;n no era lo suficientemente clara; quiz&aacute;s era tan contracultural que no se hubiera pensado en ella sin una ayuda pedag&oacute;gica como la explicaci&oacute;n; o quiz&aacute;s para el tiempo del evangelio de Mateo era necesaria una cierta clausura del sentido, de modo que la explicaci&oacute;n ayudara a concentrarse en &hellip; &iquest;pero en qu&eacute; desea concentrarse: en el contraste entre lo peque&ntilde;o y lo grande, en la acci&oacute;n invisible (dentro de la tierra), en la fuerza de una semilla cuando se convirti&oacute; en &aacute;rbol? Aun con la explicaci&oacute;n, el sentido del texto sigue abri&eacute;ndose a m&uacute;ltiples interpretaciones. Por otra parte, el peligro (del texto y del serm&oacute;n) est&aacute; en entretenerse en una pseudo-clase de bot&aacute;nica y no llegar al desaf&iacute;o de la comparaci&oacute;n: la semilla plantada, germinada y convertida en &aacute;rbol es como el Reino de Dios. (Algunos comentarios hablan de &ldquo;imperio&rdquo;, lo cual es acertado considerando que el entorno del Nuevo Testamento es el del Imperio Romano; sin embargo, hoy la palabra tiene otra connotaci&oacute;n y por eso prefiero &ldquo;Reino&rdquo;).<\/p>\n<p>La segunda comparaci&oacute;n, en el v. 33, pasa del mundo de la naturaleza a la vida cotidiana: el Reino es como cuando una mujer mezcla fermento, harina y agua. La masa y la semilla crecen solas, aunque ambas requieran del ambiente propicio (tierra, humedad, harina, calidez). Hay algo muy gratificante en ver crecer la masa hasta salirse del molde, &iquest;verdad? Sin embargo, para una audiencia jud&iacute;a, el fermento es contaminante y cada a&ntilde;o, para <em>P&eacute;saj<\/em>, debe eliminarse. &iquest;Quiz&aacute;s se quer&iacute;a aludir al descontento que las ense&ntilde;anzas y acciones de Jes&uacute;s y la iglesia provocaban en los religiosos y la sociedad? &iquest;O solamente busc&oacute; un ejemplo cercano a las mujeres del pueblo o las esclavas del palacio?<\/p>\n<p>La segunda parte de la per&iacute;copa incluye m&aacute;s par&aacute;bolas sobre el Reino, as&iacute; como una conclusi&oacute;n&mdash;enigm&aacute;tica&mdash;de Jes&uacute;s. El auditorio es, seg&uacute;n el v. 36, el grupo de disc&iacute;pulos\/as que ya conocen a Jes&uacute;s y comparten con &eacute;l el espacio de la casa. A diferencia de las de los vv. 31-33, estas comparaciones tienen diversas intenciones: les habla del valor del Reino, que merece dejar todo para obtenerlo (vv. 44-46); del fin de los tiempos, cuando los &aacute;ngeles de Dios &ldquo;apartar&aacute;n a los malos de entre los justos, y los echar&aacute;n en el horno de fuego&rdquo; (vv. 49-50); y de &ldquo;todo escriba docto en el reino de los cielos&rdquo; (v. 52). Es evidente que Mateo ha compuesto su discurso buscando responder a diversas preocupaciones: porqu&eacute; hay quienes no aceptan el Reino, porqu&eacute; hay quienes a pesar de haberlo aceptado tienen una conducta incompatible (a los ojos de algunos\/as) con dicho Reino, c&oacute;mo relacionarse con la sociedad jud&iacute;a que no acepta a Jes&uacute;s, cu&aacute;ndo terminar&aacute; todo esto, y otras.<\/p>\n<p>Si bien en nuestras comunidades no abundan los\/as mercaderes de productos ex&oacute;ticos, sino el comercio mediano o peque&ntilde;o, esta situaci&oacute;n laboral parece ser la m&aacute;s af&iacute;n a nuestra realidad. Adem&aacute;s, ofrece la ventaja de que el mercader sabe de su especialidad, puede reconocer la perla valiosa y toma una decisi&oacute;n seg&uacute;n dicho conocimiento; y la decisi&oacute;n de mantener la perla valiosa o de venderla m&aacute;s adelante (aunque no est&aacute; explicitada en la par&aacute;bola) indica que la acci&oacute;n de elegir el Reino (vender todo por una &uacute;nica perla de valor) no es la &uacute;ltima decisi&oacute;n que se nos pide; la vida cristiana no termina con nuestra conversi&oacute;n o bautismo, sino que comienza all&iacute;. En este sentido, la par&aacute;bola permite corregir algunos mensajes evangel&iacute;sticos muy simplistas, seg&uacute;n los cuales toda la vida cristiana se concentra solamente en el d&iacute;a y la hora de la conversi&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo interesante es que el desaf&iacute;o es a dejar todo por el Reino que ya se ha descubierto (el tesoro en el campo o la perla especial) cuando, en teor&iacute;a al menos, estos varones y mujeres de los m&aacute;s diversos or&iacute;genes que escuchan el evangelio <em>ya han dejado<\/em> <em>todo<\/em>: &iquest;habr&iacute;a dudas, deserci&oacute;n? Los evangelios no son ingenuos. El mensaje de Jes&uacute;s no es sencillo de entender; no es para quienes prefieren quedarse en la duda, la comodidad, la riqueza o la hipocres&iacute;a. El Evangelio requiere nuestra decisi&oacute;n diaria, pues una vez hallada la perla preciosa, vendemos todo con tal de tenerla. Y despu&eacute;s, cada d&iacute;a decidimos si vale la pena conservarla o no.<\/p>\n<p>Para enfocar la homil&iacute;a ser&aacute; necesario elegir si deseamos concentrarnos en: a) la continuidad entre la semilla-&aacute;rbol o la levadura-masa para hablar de un Reino que comienza muy insignificante pero lo abarca todo; b) la sabidur&iacute;a y valent&iacute;a del comerciante o el campesino, que no dudan en gastar todo lo que tienen para comprar lo que realmente vale; c) la din&aacute;mica regalo-acci&oacute;n: en todas estas par&aacute;bolas, el Reino es dado, no se logra por acci&oacute;n humana; la mejor acci&oacute;n humana es reconocer su presencia y no dudar en &ldquo;tenerlo.&rdquo; Pero la de las redes agrega otra dimensi&oacute;n, la acci&oacute;n &eacute;tica o de vida, acorde con esta decisi&oacute;n: los &aacute;ngeles seleccionar&aacute;n y desechar&aacute;n a &ldquo;los malvados&rdquo; y dejar&aacute;n a &ldquo;los justos&rdquo; (varones y mujeres, claro). La par&aacute;bola no indica qu&eacute; tipo de conducta es aceptable o no (y a los ojos de su sociedad &iexcl;la de Jes&uacute;s no era, precisamente, la mejor conducta social!), por lo cual sugiero evitar el moralismo y concentrarse en la coherencia de nuestras acciones con expectativas, esperanzas, temores, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1 <\/sup>Ulrich Luz, <em>El Evangelio seg&uacute;n San Mateo: Mt 8-17<\/em> (Vol. 2; S&iacute;gueme, Salamanca, 2001), 390-391.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera reacci&oacute;n a la per&iacute;copa propuesta es que hay demasiado contenido para poder abarcarlo todo. Sugiero elegir, teniendo en cuenta la comunidad y la continuidad de un domingo a otro, en lugar de sobrevolar todos los temas sin profundizarlos. 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