{"id":28191,"date":"2016-10-04T20:07:30","date_gmt":"2016-10-05T01:07:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-guillermo-hansen\/"},"modified":"2016-10-04T20:07:30","modified_gmt":"2016-10-05T01:07:30","slug":"san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-guillermo-hansen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1331-33-44-52-comentario-por-guillermo-hansen\/","title":{"rendered":"San Mateo 13:31-33, 44-52 Comentario por Guillermo Hansen"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El texto del evangelio de Mateo nos presenta cuatro par&#225;bolas de Jes&#250;s: el grano de mostaza, la levadura, el tesoro y la perla.<\/p>\n<p>Todas ellas se encuadran en la secci&#243;n del evangelio referido a los discursos sobre el Reino o dominio de Dios. Aunque sus tem&#225;ticas sean obviamente diferentes, tienen en com&#250;n la referencia al Reino como algo peque&#241;o, a veces insignificante, pero que se hace grande o que posee mucho valor. Particularmente en las &#250;ltimas dos &#8211;tesoro y perla&#8211; el &#233;nfasis est&#225; dado en la respuesta gozosa de quienes dan con algo de valor supremo &#8211;el Reino.<\/p>\n<p>En la primera par&#225;bola sobre el grano de mostaza cabe destacar que es incluido en los tres evangelios sin&#243;pticos, lo que indica la popularidad de la misma en la iglesia primitiva. La par&#225;bola presenta un tono ir&#243;nico, pues obviamente se contrapone a otras met&#225;foras b&#237;blicas que empleaban el s&#237;mbolo del &#225;rbol majestuoso como sin&#243;nimo de poder y grandeza (cfr. La imagen de la majestuosidad del cedro del L&#237;bano, s&#237;mbolo imperial en Ez. 17:23, o del cobijo escatol&#243;gico en Dan. 4:12). Aqu&#237; Jes&#250;s escoge un arbusto com&#250;n, una planta de jard&#237;n, a fin de no confundir el misterio del reino y sus humildes comienzos (grano de mostaza) con expectativas mundanas de grandeza imperial. A&#250;n as&#237;, a pesar de sus humildes inicios y para nada espectacular desarrollo, el peque&#241;o arbusto es capaz de ofrecer cobijo a las muchas aves del cielo.&nbsp;<\/p>\n<p>La segunda par&#225;bola referida a la levadura presenta la interesante caracter&#237;stica de ensalzar algo considerado &#8216;impuro&#8217; en la cultura israelita. El hecho de que la par&#225;bola no describe simplemente la producci&#243;n de pan (las proporciones y procedimientos no son correctos), sino que expl&#237;citamente indica que la mujer &#8216;esconde&#8217; algo considerado impuro en una cantidad exagerada de masa, apunta al car&#225;cter oculto &#8211;y hasta despreciado&#8211; del Reino. Sin embargo esta levadura transforma la masa en la que fue escondida. El tema aqu&#237; no es s&#243;lo el acto de fermentaci&#243;n de la levadura, o el crecimiento de la masa, sino el&nbsp; estatus dudoso de la levadura y su car&#225;cter oculto en la masa.<\/p>\n<p>Las dos &#250;ltimas par&#225;bolas para este domingo son exclusivas de Mateo. La par&#225;bola del tesoro presenta una situaci&#243;n moralmente ambigua &#8211;el tesoro es encontrado en un terreno ajeno, es ocultado para despu&#233;s poder comprar el terreno a su due&#241;o original. Pero como toda par&#225;bola su tem&#225;tica no es una ense&#241;anza moral, sino ilustrar c&#243;mo se manifiesta el Reino y lo que sucede cuando alguien se topa con &#233;l. El Reino no es el tesoro, sino la alegr&#237;a que brota de la persona que la descubre y da todo lo que tiene por &#233;l. Nuevamente la tem&#225;tica de lo oculto o escondido vuelve a manifestarse, para as&#237; poder resaltar el gozo del hallazgo. La renuncia o el desprendimiento evang&#233;lico no es un medio para acceder al Reino, sino la consecuencia de un encuentro con Dios.<\/p>\n<p>De la misma manera la &#250;ltima par&#225;bola sobre la perla tiene una tem&#225;tica similar. No es una ense&#241;anza o ejemplo de buenos negocios, pues el mercader se empobrece al vender todo s&#243;lo para adquirir una preciosa perla. La imagen de la perla posee un profundo simbolismo, pues apunta a otro tipo de valor, tal vez la sabidur&#237;a.&nbsp; El hecho de que aqu&#237; se presente un mercader en b&#250;squeda de perlas no debe confundirse con un elogio de la b&#250;squeda religiosa. M&#225;s bien, la persona da con una perla de extremado valor por la cual vale la pena despojarse de todo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<b>Sugerencias para la predicaci&#243;n<\/b><br \/>\nA menudo asumimos que Jes&#250;s es similar a un maestro de escuela, o a un profesor universitario. Sin dudas fue un &#8216;rab&#237;&#8217; (maestro), mas no solo esto. Pero despu&#233;s de muchos a&#241;os de escuela dominical, estudios b&#237;blicos, sermones escuchados y hasta predicados, nos hemos malacostumbrado un poquito. Pensamos que las ense&#241;anzas religiosas deben ser claras, edificantes, que no dejen lugar a dudas. Por supuesto muchas veces este es el caso; tanto la Biblia como los Catecismos frecuentemente no dan mucho margen para la especulaci&#243;n. Su sentido es claro y directo. Pero en otras ocasiones, como en el ejemplo de las par&#225;bolas, el caso es distinto. Esto no significa que el sentido de las mismas sea oscuro, o peor a&#250;n, que mientras m&#225;s incomprensible sea, m&#225;s trascendente es. M&#225;s bien se trata de ense&#241;anzas cuyo motivo principal va m&#225;s all&#225; de la simple comunicaci&#243;n de contenidos te&#243;ricos o doctrinas, buscando en vez ilustrar c&#243;mo se manifiesta en medio de realidades cotidianas una dimensi&#243;n que est&#225; m&#225;s all&#225; de toda comprensi&#243;n racional &#8211;el Reino de Dios.<\/p>\n<p>En efecto, nuestras par&#225;bolas nos indican que el Reino escapa de ser un objeto que pueda ser analizado y comprendido, como si fuera una cosa a nuestra disposici&#243;n. Las par&#225;bolas de Jes&#250;s claramente nos indican que el Reino es una serie de eventos a los cuales se nos invita a participar en forma plena y sin miramientos. Al decir que son eventos nos referimos a que son cosas que nos suceden, o lo que es lo mismo, cuando Dios sucede &#8216;en&#8217; y &#8216;entre&#8217; nosotros. No hay Reino sin Dios, sin gracia, pero tampoco hay Reino sin nuestra participaci&#243;n, sin nuestra respuesta.<\/p>\n<p>Mas el Reino se manifiesta de una manera especial. En primer lugar, sus comienzos podr&#225;n ser humildes, casi imperceptibles, pero no obstante crece y se manifiesta como un lugar donde en principio se acoge a todos, gratuitamente. El Reino es generoso. En segundo lugar, el Reino podr&#225; aparecer muchas veces como algo &#8216;ordinario&#8217;, casi impuro. Pero lo que es ordinario para los ojos del mundo es el germen de lo extraordinario para Dios. En tercer lugar el Reino aparece en forma oculta, escondida. Al igual que Dios, el Reino se oculta en el sentido que adquiere un &#8216;ropaje&#8217; que podemos no solo reconocer, sino &#8216;probar&#8217;. El Reino siempre nos sorprende y transforma. Por &#250;ltimo, el Reino viene a nosotros no para juzgar o condenar, sino para dar vida y gozo. Nuestra respuesta gozosa es un aspecto integral del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Al predicar sobre las par&#225;bolas es conveniente no tratar de encontrar una &#8216;l&#243;gica&#8217; en las mismas, ya sea una doctrina o una regla moral. M&#225;s bien se trata de aprender a traducir y aplicar el modelo de la par&#225;bola a hechos o eventos que tienen lugar en la congregaci&#243;n, la comunidad o el pa&#237;s. La idea es &#8216;parabolizar&#8217; nuestra realidad, es decir, leer bajo la clave de las par&#225;bolas sobre el Reino aspectos referidos a la generosidad, la gratuidad, o la alegr&#237;a que se ocultan en medio de nuestra cotidianeidad pero que traslucen las huellas y rastros del caminar salv&#237;fico de Dios entre sus criaturas.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto del evangelio de Mateo nos presenta cuatro par&#225;bolas de Jes&#250;s: el grano de mostaza, la levadura, el tesoro y la perla. 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