{"id":28195,"date":"2016-10-04T20:07:38","date_gmt":"2016-10-05T01:07:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1413-21-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/"},"modified":"2016-10-04T20:07:38","modified_gmt":"2016-10-05T01:07:38","slug":"san-mateo-1413-21-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1413-21-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/","title":{"rendered":"San Mateo 14:13-21 Comentario por Mercedes Garc\u00eda Bachmann"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Los evangelios de Mateo y Marcos incluyen cada uno dos relatos de multiplicaciones, a una multitud de &ldquo;unos 5000&rdquo; y a otra de &ldquo;unos 4000&rdquo; varones (m&aacute;s las mujeres y ni&ntilde;os\/as presentes, por lo que &iquest;podr&iacute;amos hablar de un promedio conservador de 3 personas m&aacute;s por cada var&oacute;n?).<\/p>\n<p>Nuestro texto para este domingo es la primera de estas multiplicaciones, que al igual que la primera multiplicaci&oacute;n en Marcos, est&aacute; relacionada con el env&iacute;o de los\/as disc&iacute;pulos\/as a la misi&oacute;n sin alforja ni bolsa de dinero, su regreso, y la noticia de la ejecuci&oacute;n de Juan el Bautista durante un banquete de Herodes. &iexcl;Aqu&iacute; hay en juego mucho m&aacute;s que la cantidad de panes o peces! En Marcos, la secuencia es m&aacute;s f&aacute;cil de seguir (cap. 6), pues Mateo interpone materiales entre el env&iacute;o de los disc&iacute;pulos\/as que se narra en 10:1-15 y el miedo de Herodes y la decisi&oacute;n de mandar a matar a Juan el Bautista durante el banquete que se narra en 14:1-12.<\/p>\n<p>La per&iacute;copa de Mateo 14:13-21 comienza con el retiro infructuoso de Jes&uacute;s a un lugar solitario (v. 14), sigue con el di&aacute;logo con sus disc&iacute;pulos\/as (vv. 15-18) y finaliza con la comida abundante (vv. 19-21). Aunque a primera vista diversos, estos materiales permiten contrastar el banquete mort&iacute;fero de Herodes con el banquete de vida de la multitud. Y entre ambos, el desaf&iacute;o de Jes&uacute;s a la mirada pr&aacute;ctica, pero tambi&eacute;n ego&iacute;sta, de la iglesia: &ldquo;Despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren algo de comer&rdquo; (v. 15b). N&oacute;tese que no son el narrador ni Jes&uacute;s, sino los disc&iacute;pulos, quienes sugieren despedir a la gente para que fuera a comprarse comida; quiz&aacute;s la gente estaba tan feliz de estar all&iacute; con su maestro que nada le importaba. Adem&aacute;s, me imagino que cada madre sacar&iacute;a de su canasta unos panes y fruta que habr&iacute;a llevado, sabiendo que alguien pronto empezar&iacute;a a decir: &ldquo;&iexcl;tengo hambre, tengo sed!&rdquo;<\/p>\n<p>La multiplicaci&oacute;n de los panes tiene su antecedente en la figura del profeta Eliseo, un campe&oacute;n del pueblo empobrecido en tiempos del rey Acab, quien salv&oacute; a mucha gente de envenenarse con una mala hierba agregada al guiso, multiplic&oacute; el aceite de una viuda a punto de vender a sus hijos como esclavos y salv&oacute; a un trabajador de endeudarse al perder el hacha que le hab&iacute;an prestado. Los milagros del profeta Eliseo buscaban devolver la dignidad al ser humano mediante peque&ntilde;as acciones urgentes y necesarias para la supervivencia.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n 2 Re 4:42-44, un hombre de Baal-salisa le llev&oacute; como ofrenda 20 pancitos de cebada y trigo nuevo, las primicias de su cosecha, como establec&iacute;a la ley. No conocemos las intenciones de este hombre, pero podemos imaginarnos que quer&iacute;a homenajear al profeta de Dios. Sin embargo, y a pesar de que la l&oacute;gica aconsejaba lo contrario, Eliseo decidi&oacute; repartirlos entre los cien hombres con quienes estaba, en lugar de guard&aacute;rselos. Como en el evangelio, le toca a su ayudante poner una nota de &ldquo;cordura econ&oacute;mica&rdquo;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo podr&eacute; servir esto a cien hombres?;&rdquo; pero la l&oacute;gica del Reino no es la de las matem&aacute;ticas y menos a&uacute;n la de la mezquindad. Para Eliseo, repartir los panes y saciar a la multitud son una misma acci&oacute;n prof&eacute;tica: &ldquo;comer&aacute;n y sobrar&aacute;&rdquo; (2 Re 4:43).<\/p>\n<p>Hay un texto poco conocido que puede darnos una clave importante para nuestra pr&eacute;dica. Seg&uacute;n 2 Cr&oacute;nicas 30-31, el rey Ezequ&iacute;as restableci&oacute; algunas pr&aacute;cticas religiosas que se hab&iacute;an perdido, como la Pascua y las ofrendas al templo. En consecuencia, las cosechas fueron tan abundantes que &ldquo;sus &ldquo;primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra&rdquo; (v. 5),&ldquo;los diezmos de las vacas y de las ovejas&rdquo; (v. 6) y &ldquo;los diezmos de lo santificado&rdquo; (v. 6) se acumularon a montones.<\/p>\n<p>La generosidad divina produce abundancia. Cuando la relaci&oacute;n del pueblo con Yav&eacute; es la correcta, la generosidad divina debe &ldquo;traducirse&rdquo; en solidaridad entre los seres humanos: nadie debe pasar hambre. Ese es el contraste entre la &eacute;poca de Eliseo (cuando el culto a otras divinidades permit&iacute;a al rey y al pueblo olvidarse de la justicia y la solidaridad; ver 1 Reyes 21) y la &eacute;poca del rey Ezequ&iacute;as, cuando la abundancia de ofrendas hac&iacute;a que hubiese para repartir.Por eso las palabras y la acci&oacute;n de Eliseo son un gesto prof&eacute;tico, como diciendo: <em>Vu&eacute;lvanse al Se&ntilde;or y vivir&aacute;n plenamente; tendr&aacute;n pan en abundancia, solidaridad y paz mutua<\/em>.<\/p>\n<p>Seguro que la gente que fue invitada a recostarse (la clase alta com&iacute;a recostada, servida por esclavas\/os) y fue atendida por los y las disc&iacute;pulos\/as de Jes&uacute;s se acord&oacute; de Eliseo y de sus acciones, de c&oacute;mo se hab&iacute;an saciado. Y, de nuevo, comieron y sobr&oacute;, porque tambi&eacute;n la acci&oacute;n de Jes&uacute;s es prof&eacute;tica: <em>Vu&eacute;lvanse al Se&ntilde;or y vivir&aacute;n plenamente&hellip;<\/em><\/p>\n<p><strong>Una posible pr&eacute;dica<\/strong><\/p>\n<p>A veces pensamos que la soluci&oacute;n a nuestros anhelos es mudarnos a un pa&iacute;s o una regi&oacute;n m&aacute;s rica, con mejores sueldos y mejor <em>standard<\/em> de vida. En nuestros sue&ntilde;os no pensamos en el precio del cambio en diversos aspectos de nuestra vida, desde lo cultural y religioso a lo econ&oacute;mico y familiar. Como los disc&iacute;pulos de Eliseo y de Jes&uacute;s, optamos seg&uacute;n lo que sea conveniente para nuestro entorno inmediato, sin denunciar el sistema idol&aacute;trico detr&aacute;s de nuestra falta de pan diario. Pero la fe se muestra en la compasi&oacute;n. La fe de Eliseo, en asegurarse de que en aquel tiempo de crisis pol&iacute;tica y religiosa, con un rey que prefer&iacute;a los dioses paganos a Yav&eacute;, los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad no murieran. Y la compasi&oacute;n de Jes&uacute;s se muestra en que acepta a esa multitud (aunque quer&iacute;a estar solo porque estaba triste), en que la alimenta (aunque m&aacute;s adelante el Evangelio nos dice que sab&iacute;a que lo segu&iacute;an porque les daba pan) y en que desaf&iacute;a a la iglesia a ser solidaria y a dar gratuitamente, como ha recibido (aunque una y otra vez vuelva a los viejos modelos).<\/p>\n<p>&iquest;En qu&eacute; se muestra la compasi&oacute;n de la iglesia hoy?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los evangelios de Mateo y Marcos incluyen cada uno dos relatos de multiplicaciones, a una multitud de &ldquo;unos 5000&rdquo; y a otra de &ldquo;unos 4000&rdquo; varones (m&aacute;s las mujeres y ni&ntilde;os\/as presentes, por lo que &iquest;podr&iacute;amos hablar de un promedio conservador de 3 personas m&aacute;s por cada var&oacute;n?). 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