{"id":28200,"date":"2016-10-04T20:07:52","date_gmt":"2016-10-05T01:07:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1422-33-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/"},"modified":"2016-10-04T20:07:52","modified_gmt":"2016-10-05T01:07:52","slug":"san-mateo-1422-33-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1422-33-comentario-por-mercedes-garcia-bachmann\/","title":{"rendered":"San Mateo 14:22-33 Comentario por Mercedes Garc\u00eda Bachmann"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Despu&eacute;s de haber alimentado a una gran multitud, Jes&uacute;s necesita su propio alimento, el contacto con su Padre, as&iacute; que env&iacute;a a sus disc&iacute;pulos\/as por barco y sube a orar.<\/p>\n<p>Se hace de noche y no hay se&ntilde;ales de &eacute;l; en la barca hay revuelo porque el viento sopla en contra y se zarandea mucho (y si alguna vez has estado en un barco zarandeado, sabr&aacute;s que no es agradable, aunque no sea peligroso). Jes&uacute;s se les aparece entonces, sin previo aviso y caminando sobre el agua, de modo que lo creen un fantasma (&iquest;ser&aacute; este el lado bromista de Jes&uacute;s?) y gritan. Pedro, portavoz del grupo, pide una se&ntilde;al: &ldquo;Si eres t&uacute;&hellip;,&rdquo; que se le concede. Sin embargo, su &ldquo;momento de fama&rdquo; se arruina cuando &eacute;l mismo se asusta y empieza a hundirse.<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;l es el problema aqu&iacute;: creer en fantasmas, no creerle a Jes&uacute;s cuando dijo &ldquo;Soy yo,&rdquo; pedir un signo o caerse a mitad de camino? No hay antecedentes b&iacute;blicos ni extrab&iacute;blicos de seres humanos caminando sobre el agua; solamente seres semidivinos o divinos pueden lograrlo; adem&aacute;s, es noche cerrada (entre las 3 y las 6 am), la barca se mueve, nadie sabe d&oacute;nde anda Jes&uacute;s&hellip; no creo que podamos acusar a los\/as disc&iacute;pulos\/as de poca fe, porque esa situaci&oacute;n no prueba su falta de fe sino, en todo caso, su cordura. En fin, aunque Pedro no sea mi disc&iacute;pulo favorito, solo tengo compasi&oacute;n, com-pasi&oacute;n, por &eacute;l. Un fantasma sobre el agua, una barca &ldquo;torturada&rdquo; (como dice el original griego) toda la noche, el viento y la oscuridad son demasiado para cualquiera. Sin embargo, el &ldquo;YO SOY&rdquo; de Jes&uacute;s tendr&iacute;a que haberle sido suficiente para confiar en &eacute;l, aun como fantasma. Es el &ldquo;YO SOY&rdquo; de la primera manifestaci&oacute;n de Yav&eacute; a Mois&eacute;s antes del &eacute;xodo (Exodo 3) y el de tantos textos de los Evangelios (sobre todo en Juan); adem&aacute;s, es la voz de su querido Maestro, que seguramente hubieran reconocido de no haber estado tan asustados\/as. Por eso concuerdo con que &ldquo;la confrontaci&oacute;n no es entre Jes&uacute;s, el barco y los vientos. La confrontaci&oacute;n es entre Jes&uacute;s y los &lsquo;hombres de poca fe&rsquo;&rdquo;<sup>1<\/sup> de todas las &eacute;pocas y lugares. Solo despu&eacute;s de haber escuchado a Jes&uacute;s decir &ldquo;Soy yo&rdquo; y de hab&eacute;rsele concedido su pedido, es cuando Pedro es llamado &ldquo;&iexcl;Hombre de poca fe!&rdquo;<\/p>\n<p>Vitalis Hoffman nota que para Mateo la acci&oacute;n de Pedro no es positiva: recibe recriminaci&oacute;n de parte de Jes&uacute;s y ninguna felicitaci&oacute;n del resto de la tripulaci&oacute;n.<sup>2<\/sup> Evidentemente, Mateo no quiere incentivar a probar c&oacute;mo se camina sobre el agua (ni en sentido literal ni figurado), sino a reconocer a Jes&uacute;s como Se&ntilde;or del agua (y el viento) y como Se&ntilde;or de la barca y, reconoci&eacute;ndolo, adorarlo en lugar de dudar.<\/p>\n<p><strong>Camino a una pr&eacute;dica<\/strong><\/p>\n<p>La noche en una ciudad iluminada como Nueva York o Buenos Aires no es la noche en el campo o en el mar, con las estrellas y la luna como &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a. Cuando Mateo nos lleva de la tardecita a la noche y la madrugada, est&aacute; indicando el tiempo del temor por el abandono, la soledad y hasta la traici&oacute;n: &ldquo;en Mt 26 la noche se&ntilde;ala un tiempo en el que los disc&iacute;pulos se escandalizan de Jes&uacute;s (v. 31) y lo niegan como Mes&iacute;as (vs. 34, 69-75).&rdquo;<sup>3<\/sup> Sin embargo, es tambi&eacute;n el tiempo previo a un amanecer. Hay que pasar la noche (un pol&iacute;tico argentino dijo, hace varias d&eacute;cadas &ldquo;hay que pasar el invierno;&rdquo; una frase tristemente famosa pero v&aacute;lida en que, verdaderamente, hay que pasar la oscuridad, ajust&aacute;ndose, aferr&aacute;ndose y esperando, para poder llegar al amanecer o la primavera).<\/p>\n<p>Se puede pensar en los contrastes entre la barca sin Jes&uacute;s (porque &eacute;ste est&aacute; solo, orando) y la barca con Pedro y todo el resto, que terminan ador&aacute;ndolo: &ldquo;Verdaderamente eres Hijo de Dios&rdquo;. Quiz&aacute;s se pueda acrecentar esta tem&aacute;tica: &iquest;qui&eacute;n es este Jes&uacute;s que puede alimentar a una multitud, que siente la necesidad de orar a solas a Dios y que puede calmar tanto el oleaje como las dudas humanas? &iquest;Qui&eacute;n es este Jes&uacute;s para m&iacute;, para nuestra comunidad, para nuestro mundo?<\/p>\n<p>Pero a lo mejor un contraste (blanco o negro) no es lo que m&aacute;s nos agrada, o lo que mejor le haga a nuestra congregaci&oacute;n en este momento; tambi&eacute;n se puede pensar en la l&iacute;nea de continuidad entre anochecer (Jes&uacute;s despide primero a sus disc&iacute;pulos\/as y despu&eacute;s a la multitud a la que aliment&oacute;) &rarr; noche cerrada (Jes&uacute;s orando solo, la barca zarandeada) &rarr; vigilia previa al amanecer (aparici&oacute;n de Jes&uacute;s que primero aterroriza y despu&eacute;s lleva a la confianza y a la confesi&oacute;n de su divinidad) y finalmente &rarr; el amanecer; el sol saliendo con toda su potencia y ahuyentando la tiniebla. Es cierto que el texto no llega hasta la ma&ntilde;ana, pero hasta hoy siempre ha habido una ma&ntilde;ana despu&eacute;s de la noche, una primavera despu&eacute;s de un invierno&mdash;y una resurrecci&oacute;n despu&eacute;s de una muerte. &iquest;Habr&iacute;a de ser distinto este domingo despu&eacute;s de Pentecost&eacute;s?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<sup>1 <\/sup>Teobaldo Witter, &ldquo;12&ordm; domingo ap&oacute;s Pentecostes&rdquo;, en <em>Proclamar Liberta&ccedil;<\/em><em>&atilde;<\/em><em>o <\/em>24 (S&atilde;o Leopoldo, Editora Sinodal: 1998), 249.<\/p>\n<p><sup>2 <\/sup>Mark G. Vitalis Hoffman, &ldquo;Matt 14:22-33&rdquo; (7 de marzo de 2011), en http:\/\/www.workingpreacher .org\/preaching.aspx?commentary_id=985 [acceso: 8 de mayo de 2014].<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Ignacio Ben&iacute;tez, &ldquo;Estudio Exeg&eacute;tico Homil&eacute;tico 137 (Septiembre 2011)&rdquo;, http:\/\/www.isedet.edu .ar\/publicaciones\/oldeeh\/EEH2011\/test.asp, p. 3 [acceso: 8 de mayo de 2014].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu&eacute;s de haber alimentado a una gran multitud, Jes&uacute;s necesita su propio alimento, el contacto con su Padre, as&iacute; que env&iacute;a a sus disc&iacute;pulos\/as por barco y sube a orar. 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